Me levanto en la mañana por un olor que me hace recordar mi infancia. ¡Hoy es miércoles de waffles! Rápidamente salto de mi cama, tomo un baño, me arreglo y corro hacia la cocina para encontrarme con mis padres.
-Buenos días
-Buenos días hijo-me responden.
-Tus favoritos-me dice mamá sirviéndome un plato en cuanto me siento.
-Gracias ma.
En cuanto el bocado entra en mi paladar me quedo sin palabras.
-Denahi...¿y tu desayuno?-Papá
-¿Que tiene mi ¡Ay! Ni me di cuenta.
En menos de cinco minutos me lo terminé, miro mi reloj y...
-Uy, ya me tengo que ir.
Me pongo de pie y abrazo a mi padre.
-Gracias por todo pa.
-Cuando quieras hijo.
Al separarnos recojo mi plato y lo pongo en el fregadero.
-No te molestes cariño-Mamá-Yo lo lavo.
-¿Segura?
-Claro, no quiero que se te haga tarde. Ven aquí.
Mamá me cierra en sus brazos y yo le devuelvo el abrazo.
-Gracias mamá.
Rompo el abrazo y beso a mi madre en la mejilla, enseguida tomo mi mochila y me dirijo a la puerta. Antes de salir veo por última vez a mis padres.
-Los amo.
-Y nosotros a tí y a tus hermanos-Mamá
...
Cuando llego a la universidad me encuentro primero con mis amigos.
-Hola chicos.
-Hola Denahi-Robert-¿Y tus hermanos?
-No lo-
-Ahí vienen-Milo
Me doy la vuelta y veo a Sitka y Kenai jugando con Meztli. Ella está en medio de los dos, Kenai la toma de una mano y Sitka de la otra. La están columpiando.
Pero en cuanto me ven sus sonrisas se desvanecen.
-¿Viste mi mensaje?-le pregunto a Sitka.
-Sí, lo ví. ¿Qué tal te fue?
Tomo un momento de silencio antes de hablar.
-Quisiera hablar con Meztli a solas.
-Bien, nos vemos después entonces.
Choco las manos con Sitka y luego con Kenai.
-Eres el hombre más suertudo al tener a esa niña como tu hija-Kenai
Le sonrío a mi hermano y luego miro a mi hija.
-Vamos Meztli.
La tomo gentilmente de la mano y me alejo del grupo. Entramos al pasillo de los casilleros asta llegar al mío, aún no he podido quitar el marcador de la puerta.
-¿Por eso estabas enojado ayer?
Meztli me mira como sintiéndose culpable por lo de ayer. Odio esa expresión en su carita, rápidamente me pongo a su altura y la tomo de los brazos mirándola a los ojos.
-Meztli, tu no tienes nada que ver en esto. Estuvo mal de mi parte haberte gritado y dicho esas cosas hirientes. No trato de justificarme pero...a veces soy muy impulsivo y me dejo llevar por el enojo. Pero te prometo que a partir de ahora, voy a tratar de ser el padre que necesitas, responsable, amoroso, protector, consejero, divertido y que siempre va a estar ahí para tí.
Enseguida abrazo a mi hija, siento que me regresa el abrazo.
-Valla valla valla, ¿a quien nos acabamos de encontrar?
Maldición, en cuanto me pongo de pie veo al par de idiotas acercarse a nosotros.
-¿Ahora qué quieren?
-Nada-Lucas-Solo nos da risa lo patético que te ves ahora. Es decir, mírate, tienes 21 años y ya eres padre. Oh espera, desde los trece eres padre.
-Sí ¿Y qué les importa?
-Pero también haz pensado en ella-me dice Henry señalando a Meztli.
-Con mi hija no te metas.
-Oye tranquilo, sólo me da lástima que una niña como ella tenga un padre tan patético y una madre que la tuvo que abandonar.
De un impulso tomo a Henry del cuello y lo pongo contra la pared.
-Escucha con atención lo que te voy a decir, su madre se ha echo cargo de ella desde que la trajo al mundo. Ella fue madre adolescente soltera por ocho años, aguantó el bullying durante los nueve meses que llevó a nuestra hija en su vientre y se rompía la espalda trabajando para que Meztli siempre tuviera de comer. ¡Así que si vuelves a decir algo sobre ella o mi hija te voy a sacar los ojos y a cortar las pelotas con mis dientes!
Pero entonces Lucas me cierra en sus brazos por atrás y me separa de Henry. Este al recuperase se acerca a mí, me golpea en el estómago, luego en la cara. Trato de liberarme pero no puedo.
-¡Deja en paz a mi papá!
Veo a Meztli lanzarse contra Henry, toma su brazo y le entierra una mordida. Henry grita de dolor, yo doy un cabezazo hacia atrás haciendo que Lucas me suelte. Pero entonces veo que Henry, al sacudir su brazo, arrojó a Meztli contra la pared y se acerca con malas intenciones a ella.
-¡NO!
Me lanzo hacia mi hija y con mi cuerpo creo un escudo para protegerla. Ahora mismo estoy sobre ella escondiendo sus brazos y presionando su cabeza contra mi pecho. Lo último que siento son patas por todos lados, escucho los insultos y humillaciones del par de idiotas, los gritos de miedo de mi hija, trato de aguantar lo más que puedo asegurándome que Meztli no reciba ningún golpe.
Pero cuando creo que aún no han terminado se detienen, escucho que otra pelea está teniendo lugar. Con trabajo levanto la cabeza y veo a Sitka y Kenai luchando contra ellos.
-P...papi...
-Meztli...¿estás bien?
Ella asiente con la cabeza.
-¿No te golpearon?
-No.
Pero entonces el decano interviene en la pelea.
-¿Qué sucede aquí?
-¡Estaban moliendo a nuestro hermano a golpes!-dice Kenai señalándome.
El decano Tug Mathews se acerca a mi preocupado.
-Denahi, ¿Qué pasó?
Creo que el llanto de Meztli respondió a su pregunta, con trabajos me incorporo un poco a pesar del dolor. El decano la mira atónito, Meztli no deja abrazarme por el susto...y yo tampoco.
-Es mi hija señor.
-A mi oficina, ahora.
Mathews me ayuda a levantarme con un brazo mientras que con el otro cargo a Meztli. A pesar del dolor me dirijo a Sitka primero.
-¿Se las puedo confiar por un rato?
-Claro, ven Meztli-dice mi hermano.
-No.
-Está bien mi amor, ve con tu tío.
En cuanto se la entrego a Sitka sigo al decano asta su oficina. Pero no estoy solo, el par de idiotas viene también. Yo soy el primero en entrar a su oficina mientras ellos se quedan afuera a esperar.
-Leavey, toma asiento.
En cuanto el decano se sienta me pongo frente a su escritorio.
-Bien, ¿Qué acaba de pasar hace rato?
-¿Vió a la niñita que estaba conmigo?
-Sí
-Es mi hija, Henry y Lucas nos encontraron en el pasillo, empezaron a molestarme...por mi nueva situación. Pero comenzaron a meterse con ella y su madre.
-¿Cómo se metieron?
Con tan sólo recordarlo me regresa el coraje.
-Dijeron que su mamá la había abandonado y no es cierto. Rosario perdió a su madre hace poco por el cancer, ella es una soldado de fuerzas especiales y acaba de ir a su primer misión. No tenía a nadie más para ocuparse de nuestra hija, así que me buscó y la dejó conmigo.
-Oye oye tranquilo, tranquilo.
-Lo siento.
En cuanto me calmo prosigo con mi relato.
-Ya veo-Mathews-Así que ahora eres padre soltero.
-Sí señor, sólo estará en la universidad esta semana. La próxima regresa a la escuela.
-Es una gran responsabilidad, tengo tres pequeños en casa. Pero ese no es el punto, también mencionaste que tomaste a Peterson del cuello.
-Ah, sí, lo siento. Es que estaba tan enojado que actué por impulso. No vuelve a pasar, lo prometo.
Mathews reflexiona por un momento.
-Te daré sólo una advertencia esta vez debido a tu situación. Pero la próxima vez podrías ser suspendido. ¿Entiendes?
-Sí señor, demasiado.
-Bien, puedes retirarte ahora. Y ve a la enfermería para que te revisen, no me gusta para nada tu aspecto.
-Gracias.
Me levanto con un poco de dificultad y me dirijo a la puerta.
-Leavey una cosa más.
Miró al decano, me está sonriendo.
-Me impresionó la manera en que protegiste a tu hija. Eres un gran padre.
Le sonrió y me retiro de su oficina, al salir me cruzo con el par de idiotas, nos miramos como si fuésemos enemigos asta que el decano los llama.
-¡Denahi!
Me doy la vuelta y veo a Lyria correr hacia mí, se ve preocupada.
-Oí lo que pasó, ¿Estás bien?
-Sí, no te preocupes, de echo me dirigía a la enfermería.
-Te acompaño.
...
Bueno, afortunadamente no tengo nada grave. Lyria y yo terminamos nuestras clases de la mañana, así que ahora estamos en uno de los jardines sentados bajo un árbol.
-¿Te sientes mejor?-Lyria
-Sí, gracias.
-...Oye...lamento lo de ayer.
-¿De qué hablas?
-Cuando huí, fue grosero de mi parte.
-No, no te disculpes. Yo hubiera reaccionado igual.
-Pero...no estás comprometido, ¿verdad?
-Ya sabes cómo son los niños.
Lyria me sonríe, pero después su expresión cambia.
-Oye pero...¿Ella está bien?
-Por suerte sí. Mejor yo que ella.
-Ay que alivio. ¿Cómo se llama?
-Meztli.
-Meztli, es un nombre muy bonito.
Y hablando del Rey de Roma.
-¡PAPI!
Meztli se lanza hacia mí derribándome al piso.
-Ay...hija, papá sigue adolorido.
-¡Perdón! ¡¿Estás bien?!
-La que me preocupa más eres tú-le digo mientras me incorporo.
-Yo estoy bien. Tu eres el que recibió los trancazos.
Enseguida Meztli remarca la presencia de Lyria.
-Oh, hola.
-Hola nena, tú eres Meztli ¿Verdad?
-Esa merita soy yo.
-Me llamo Lyria, soy amiga de tu papá.
-¿Sólo su amiga?-le pregunta con una sonrisa sospechosa.
-Sí Meztli, sólo somos amigos-le digo
-¿Sí tú? Ándale.
