Sí.

Yo dije y advertí en el prólogo de este fanfic que no habría más especiales de Navidad. Dije en Wicked Game allá por octubre que «casi» seguro que no habría especial de Navidad y, de verdad, por entonces hablaba en serio. Sin embargo, por alguna razón, aquí estoy de vuelta sin entender muy bien por qué. Quizás la necesidad de desconectar de Wicked Game, mis ganas de escribir algo diferente a lo habitual o el hecho de que había empezado una tradición hace ya cuatro Navidades ha hecho que me vea obligada a dar un último empujón antes de mi marcha definitiva.

Porque sí, esta vez sí que sí, pretendo terminar con fanfiction de una vez por todas. Tras finalizar Wicked Game a principios del año que viene y sacar un par de cosas pendientes, tengo intención de marcharme de Fanfiction y, aunque mis historias permanecerán aquí, ya no publicaré nada más. Pretendo focalizarme en un término más profesional y trabajar única y exclusivamente en historias cien por cien originales.

Sé que mis relatos navideños no tienen ni una cuarta parte de éxito que lo que tiene Wicked Game, incluso hay gente que no ve bien que deje mi fic principal a un lado para hacer estos relatos; pero éstos, a su forma, son una buena forma de reclamar el espíritu navideño del que nunca me canso de intentar transmitiros. Siempre me ha encantado la Navidad y el año pasado, a pesar de la pandemia, tuve una de las mejores navidades que recuerdo en mucho tiempo y, a su vez, estaba mentalmente en un rincón bastante oscuro y desagradable al que no deseo volver. Este año no estoy «mal», aunque ha sido un mes de diciembre muy complicado, con casos de COVID en el núcleo familiar y he terminado escribiendo y revisando estos relatos dentro de un estrés laboral y familiar que me ha dejado tocada física y mentalmente con migrañas e insomnio. Por fortuna, mis familiares están bien y creo que yo estoy peor que ellos emocionalmente hablando, pero me consuela no tener que lamentar nada más que eso. Además, me alentaba mucho poder sacar estos relatos adelante para poder daroslo como mi último regalo de Navidad (y espero que esta vez sea de verdad de la buena).

Este año he decidido continuar con el formato de Tiempos de Navidad porque funcionó bien el año pasado y porque había ciertos relatos que me suplicaban una continuación. Por falta de tiempo sólo he podido desarrollar cuatro nuevas historias autoconclusivas. Cuatro nuevas tradiciones. Tres relatos largos y uno corto. Dos secuelas y dos originales. Iré publicando desde mañana hasta el viernes 24 de diciembre, el día de Nochebuena. Por tanto, los títulos y el itinerario de publicación quedarían de la siguiente manera:

Martes, 21 de diciembre: Cantar villancicos juntos.

Miércoles, 22 de diciembre: Escribir una carta a Santa.

Jueves, 23 de diciembre: Llevar jerséis horteras de Navidad.

Viernes, 24 de diciembre: Abrir un regalo en Nochebuena.

Una vez más, el COVID no existe en estos relatos, que bastante drama tenemos ya con eso en la vida real como para aplicarlo también aquí. Aprovecho también para recordaros que, además de estos relatos, existen dos historias de Navidad más: Canción de Navidad y I'll be home for Christmas. Si os apetece animar ese espíritu navideño y leer dos historias diferentes, os las recomiendo encarecidamente si no las habéis leído todavía. Espero de corazón que podáis disfrutar de estos relatos que con tanto cariño os he escrito y deseo que tengáis una muy buena semana de Navidad.

Mañana nos toca cantar villancicos.

¡Ah! Y quedan cinco días para Navidad.

Xx.