Code: Lyoko y sus personajes son propiedad de MoonScoop y France3.
XII.- Agua
«Es el sonido de las olas» pensó Ulrich adormilado intentando hacer memoria.
Las últimas horas regresaron perezosas a su mente evocando la imagen de un aeropuerto, el aviso de megafonía que anunciaba un vuelo intercontinental, la mujer sonriente que comprobaba los billetes y pasaportes, el asiento de clase turista, la falta de espacio para estirar las piernas, los cacahuetes rancios que ofrecían...
La intensa luz del sol teñía de naranja la cara interna de sus párpados.
«Así que es de día» se dijo a sí mismo. No estaba seguro de si ese dato arrojaba algo de luz a por qué podía oír el rumor de las olas.
Se había subido al avión, hasta ahí no tenía dudas pero ¿se había bajado? No lo recordaba, como tampoco recordaba hacia adónde había volado. Luchó por abrir los ojos pero no logró despegar los párpados. Una sombra se interpuso entre él y la luminiscencia del sol.
—Si sigues durmiendo ahí acabarás quemándote.
Era la voz de una mujer, pero era la de una mujer conocida. Sí. Por supuesto. La conocía a la perfección.
"Estoy despierto" quiso decir pero sólo logró articular un gruñido sin sentido alguno. Yumi rió.
—Sí, ya veo que estás muy despierto.
Las comisuras de los labios de Ulrich se curvaron en una sonrisa, si había alguien capaz de entender aquel ruido sin sentido esa era Yumi. Volvió a intentar abrir los ojos sin que estos le hicieran el menor caso. Estaba molido como nunca antes los había estado.
—Te dije que tendrías que haberte quedado a dormir todo el día, el jet lag es difícil de llevar.
¿Jet lag? Definitivamente había tomado un vuelo intercontinental. Oyó a Yumi suspirar.
—Iré a buscarte café con hielo ¿o prefieres una cola?
Ulrich emitió otro gruñido sin sentido que quería significar "lo que quieras". Los granos de arena se deslizaron provocando un sonido sordo cuando Yumi se movió y se alejó de él.
«Estamos en una playa» muy bien, hasta ahí había llegado su conocimiento de lo que le rodeaba. Pensó en que él estaba en París, pero Yumi no, ella se había marchado de Francia hacía dos años para poder estudiar algo de nombre complicado que implicaba aplicarse mucho.
Japón.
Ahora se acordaba. Yumi había vuelto a Japón para estudiar tres años en un seminario complementario de la carrera que había iniciado en París. Ella tenía vacaciones y él se había pedido unos días libres en el trabajo para poder verla porque la echaba tanto de menos que incluso le costaba conciliar el sueño.
Tras lo que le pareció una eternidad volvió a oír el sordo siseo de los granos de arena desplazándose bajo los pies de Yumi, notó como se sentaba a su lado.
—No te veo con muchos ánimos para tomártelo. —Yumi suspiró—. Se te está poniendo la espalda roja, al menos date la vuelta.
Pasó un buen rato durante el que intentó girarse como le había pedido ella, pero no le respondía el cuerpo. Sintió las manos frías de Yumi en la espalda y un escalofrío le recorrió de pies a cabeza, algunas gotitas cayeron sobre su piel, supuso que procedían del pelo de ella. Yumi le empujó hacia a un lado con determinación hasta lograr darle la vuelta. Afortunadamente para la espalda de él la toalla era enorme, así que se libró de una buena quemadura por el calor excesivo del arena. Ahora el sol le golpeaba los párpados cerrados con insistencia.
Escuchó a Yumi volver a moverse, apartarse y volverse a acercar, clavar algo en la arena y segundos después la sombra de un objeto que difuminaba la luz del sol que caía sobre su cara. Supo que era una sombrilla cuando ella volvió a sentarse a su lado. Se preguntó si Yumi le estaría mirando y, en caso de que lo estuviese haciendo, cómo lo estaría haciendo. ¿Estaría enfadada, preocupada, triste, molesta...? ¿Se estaría mordiendo el labio, frunciendo el ceño o ambas cosas a la vez?
—Te dejo aquí la lata, procura tomártela mientras aún esté fría. Los refrescos con cafeína calientes son el peor invento.
Ulrich murmuro algo parecido a un "vale" antes de escuchar a Yumi zambullirse en el mar y después lo único que pudo hacer fue soñar. Soñó que Yumi volvía a Francia con él, que volvían a verse a diario, que volvían a compartir cama, casa y vida, que todo volvía a ser como antes. Lo que él consideraba un sueño fantástico.
Los granos de arena se movieron violentamente saltando por todas partes y resonando como si fuese una avalancha, Ulrich trató de abrir los ojos para ver quién corría hacia él armando semejante follón, como había ocurrido antes no pudo despegarlos.
Una buena cantidad de agua helada le cayó encima. Durante un segundo estuvo seguro de que iba a darle un infarto por el susto. Se había incorporado tan de golpe que hasta se había mareado. Apoyó una mano en la toalla, ahora empapada, y la otra en su frente con los ojos entreabiertos mientras el mundo oscilaba vertiginosamente.
De repente recordó que él no era el único que había ido a visitar a Yumi aquellos días, aunque sí que había sido el último en llegar.
Cuando todo dejó de moverse vio a Odd cubo en mano y una sonrisa de oreja a oreja, sin un atisbo de culpabilidad en su cara. Ulrich hubiese querido estrangularle.
—Empezabas a humear —dijo en su defensa.
En el mar Aelita, William y Jérémie reían, Yumi se había quedado en el límite entre el arena seca y la mojada con el brazo estirado de haber intentado detener a Odd.
—Al menos ya estás despierto —continuó el rubio bajando el cubo—. Para dormir podrías haberte quedado en la casa.
—Empieza a correr —gruñó Ulrich y se puso de pie chorreando agua, el mundo ya no oscilaba, ahora sólo le quedaba el cabreo.
Odd dejó caer el cubo, la sonrisa se le borró de la cara sin dejar rastro alguno, tragó saliva. Y huyó.
Yumi suspiró y esbozó una media sonrisa cuando sus dos amigos empezaron a jugar al pilla-pilla. Dio media vuelta y volvió a meterse en las frías aguas oceánicas de la costa de Tokyo. Le había costado acostumbrarse a la vida en Tokyo casi tanto como le costó en su día adaptarse a la vida en Francia, claro que en el país galo había tenido un buen aliciente para hacerlo.
Cuando oyó a Odd protestar a lo lejos a voz en grito supo que Ulrich había logrado vengarse satisfactoriamente de la bromita del cubo de agua, pero no se giró para ver que le había hecho.
Dejó que pasara el tiempo mientras conversaba con Aelita, nadaba o se reía viendo como William trataba de despojar a Jérémie de sus gafas. La tarde empezó a caer y con ello los ánimos fueron decayendo. La casa de Yumi quedaba a cinco minutos caminando desde la playa, Odd, derrotado por la venganza de Ulrich arrastró a sus compañeros hasta el apartamento de su amiga.
Ulrich para ese entonces ya estaba completamente despierto y Yumi se quedó para pasar un rato con él ahora que no dormía como una marmota bajo el sol. Ulrich comprobó que el agua del océano estaba mucho más fría que la del mar, reprimió las ganas de regresar a la toalla mientras, ella, divertida observaba como se metía en el agua salada.
—Está congelada —protestó antes de llegar hasta donde estaba ella, ya no hacía pie.
—No es verdad. —Rió—. Eso es porque te has quemado y la notas más fría de lo que está en realidad.
Pasó un brazo alrededor de su cintura y sonrió. La había echado mucho de menos.
—¿En qué nos quedamos en el aeropuerto de París?
Yumi le devolvió la sonrisa, le acarició el cuello, el vello de la nuca y después puso las manos sobre sus hombros. Acercó sus labios a los de él.
—No me acuerdo mucho —susurró en todo de broma.
—Deja que te refresque la memoria —contestó él.
Pero Yumi tenía un plan diferente a ese, hizo presión sobre los hombros de él y le zambulló con energía. Cuando Ulrich regresó a la superficie la encontró riendo, él sonrió de manera retadora.
—Esto es la guerra —declaró Ulrich intentando devolverle la jugarreta.
Ulrich recordó una cosa de su infancia, jugar en el agua le encantaba.
Fin
Notas de la autora:
¡Hola! Con la resaca de la acampada de Barcelona he regresado para ponerme al día, han sido días cargados de información, solidaridad entre compañeros, grandes consejos de grandes personas que se han tomado una hora de sus ajetreadas vidas para venir a charlar con nosotros, a traer cosas para comer, beber y para el huerto, gracias a la señora Mercé, una abuelita la mar de salada, por la bolsa de chucherías que trajo para hacernos recuperar la fe en el mundo... ojala me hubiese podido quedar hasta el domingo pero ya no puedo cogerme más días libres y la cosa no está como para perder el puesto de trabajo, así que aquí me tenéis de vuelta.
Llevo dos días en casa y ya he escrito dos shots, éste y uno de Mortal Instruments de Magnus y Alec (pasándome puntualmente al yaoi, es que me encanta esa pareja) jajaja, bendita inspiración, espero que dure. Es un shot algo tontorrón, ¿no? No ha salido como lo había pensado pero me gustó escribirlo. Tengo curiosidad por saber si realmente los cacahuetes y otras cosas que dan en los vuelos de clase turista están rancios de verdad, todo el mundo dice lo mismo, así que supongo que será cierto. Como tengo pánico a las alturas creo que jamás podré comprobarlo por mí misma jajajaja. Tengo cierta obsesión con tirarle cubos de agua fría a Ulrich por encima, ¿no? Ésta es la segunda vez que lo hago... empiezo a repetirme jajajaja. Sigo con el tema playero, son las ganas de tomar el sol en la playa que me traicionan.
El pilla-pilla (aquí lo llamamos así, no sé si tiene otro nombre) es un juego infantil en el que un jugador tiene que atrapar a los demás que van corriendo y escapándose. Cuando se atrapa a uno se grita "pillado" y entonces el "pillado" es el que tiene que atrapar a los demás.
º º º
CodeYumyUlrich: ¡Hola! Ya te dije que algún día lograré que William te caiga bien, estoy empeñada en ello jajaja. Ulrich si tiene algo es terquedad para aburrir al más pintado. No es fácil para él aceptar que Yumi y William pueden ser amigos sin más implicaciones que el poder hablar de lo que sea cuando sea y reírse de la primera tontería que les pase por la cabeza.
Hubiese sido gracioso que se hubiese desmayado, no se me había ocurrido jajaja. Un abrazo.
Anónimo: ¡Hola! Siento haberte hecho esperar para leer tanto el anterior como éste, las obligaciones diarias es lo que tienen que te comen el tiempo y cuando quieres darte cuenta ha pasado un mes desde que lograste sentarte dos horas para escribir un shot o capítulo, quién volviera a tener quince años y tiempo libre para respirar jajaja. El de ADQST esta vez creo que podré subirlo rápido también, aunque se me ha muerto el word y tengo que usar el open office que me cambia las cosas que le viene en gana, crucemos los dedos.
Sí, cuando Odd le decía a William lo de que se les había pasado el "enfado" se refería a lo de X.A.N.A., puse aquello porque por su forma de actuar parecía que estuvieran enfadados con él.
Sí queda otra parte, digamos que sería el cierre de la historia, estoy indecisa entre dos de las palabras, porque ambas me gustan para cerrar el ciclo de Pastelería. No sé por cual decidirme.
La hermana de Odd la basé en una amiga mía que es capaz de hablarte de sexo y ojear la Playboy en mitad de una misa dominical (no es que yo vaya a misa jajaja). Dioses, tengo unas amigas muy raras jajaja.
En parte tienes razón, la gente acostumbra a esperar que el chico se declare, es una labor de hombres ¿no? Eso es lo que dicen. En el caso de Japón es algo muy arraigado y más en los que reciben una educación tradicional, una mujer joven soltera declarándose a un hombre puede ser, automáticamente, desheredada y considerada una deshonra para la familia. Ese es uno de los motivos por los que surgió el movimiento "Gal" que en sus inicios era más un modo reivindicarse que un tema de moda, se teñían el pelo, se ponían ropa provocativa y decían lo que les daba la gana porque estaban cansadas de ser un cero a la izquierda.
Lo de que Yumi sabe lo que siente Ulrich lo baso, en parte en que se declaró (o algo similar) en la primera temporada y en otra, en todas las veces que le ha repetido lo de los celos, en el "no necesitas hacer ese tipo de cosas, yo siempre pienso en ti" cuando lo de la fotografía. Básicamente eso me hace tener la idea de que Yumi lo tiene bastante claro.
Un abrazo.
YumiLyokoGen08: ¡Hola! Gracias por adorar mis capítulos, me hace muy feliz. Jajajaja yo también tuve ganas de pegarle mientras lo escribía, pero es que el muchacho no se dejaba manejar. Pobre Yumi, la hice padecer mientras él intentaba reaccionar ¿Haces patinaje? Que chulo, a mí me encanta ir a patinar sobre hielo.
Empleé la traducción de "arma" porque el kanji de su nombre es 弓 que es el mismo que se utiliza para hacer referencia a los arcos yumi. Mi amigo Ryûji practicaba en kyûdo en el instituto, siempre me cuenta cosas sobre las artes marciales niponas.
Muchísimas gracias por el favor y no te preocupes, cuando puedas, no tengo prisa si hay algo que pueda hacer a cambio sólo pídemelo. ¡Espero que el shot te renueve las energías!
Un abrazo.
Tximeletta: ¡Hola! Gracias, la verdad es que saber que están bien me ha quitado un peso enorme de encima, ahora sólo queda esperar que poco a poco Japón empiece a recuperarse. Es un país muy fuerte, tanto como sus habitantes tan acostumbrados a empezar de cero y reinventarse, estoy segura de que tirarán adelante mucho más deprisa de lo que lo haríamos nosotros.
Me alegra que te gusten y sobre todo que te rías con ellos, no hay nada mejor que la risa ¿verdad?
Una bronca que pasará a la historia ¿no? Recuerdo que mientras veía la serie esperaba el día en que se mataran el uno al otro y pensaba "algún día se enfadaran tanto que o se deciden o pasan a odiarse el uno al otro", preferí que se decidieran en vez de que se odiaran.
Un abrazo.
Dragon oscuro: ¡Hola! No hay problema, para eso estamos. Ambos son de ideas fijas y una vez que se les mete algo en la cabeza ya no hay quien se lo quite.
Siento la espera, a ver si puedo subir más rápido el próximo, tengo uno casi escrito pero no voy a subirlo hasta una fecha concreta, así que a ver cual hago.
No soy mucho de DC, soy más de Marvel. De los superhéroes de DC el único que puedo decir "me encanta" el Batman, el resto no me dicen gran cosa y Robin no me gusta jajaja, de todas maneras lo apuntaré en mi lista de "pendientes". Un abrazo.
Kazuar-731: ¡Hola! Ir a la playa siempre es una buena idea (me encanta ir a la playa). Bueno, es una colección de shots, historias independientes pero con un tema común en este caso Ulrich y Yumi. Me gustan los oneshots porque no te obligan a mantener la tensión durante mucho tiempo y es una manera de descansar de la trama de ADQST, así no me saturo. Oye, si quieres hacer tu propia versión del reto puedes hacerlo.
El mal entendido fue un homenaje a esos grandes mangas que se nutren de malos entendidos para hacerte morir de risa, me encanta el humor chorra.
La pregunta es ¿hay alguien que no conozca a Julio Verne? Claro que le conozco. Aunque en realidad elegí Eden por un catálogo de una agencia de viajes, me fascinó el paisaje. Desde entonces forma parte de mi lista de "futuros destinos".
¿Consideras "melón" un insulto? En francés le llama "banane" y se lo dice muchas veces jajaja, Yumi no insulta ni a Sissi y eso que tiene motivos de sobras para hacerlo. Es una chica refinada.
¿Quedó muy OoC la declaración de Yumi? Puede que sí, no ha pasado tiempo suficiente como para verlo en perspectiva. Lo arreglaré. Ciertamente en Francia no importa quien da el paso, pero la pobre ha pasado un mal rato igualmente.
Un abrazo.
