Disclaimer: Digimon es propiedad de Toei Animation

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Sugerencia: si no has leido el capitulo 7 "Hirokazu" te recomendamos hacerlo para que veas donde es que cambia todo.

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Capitulo especial: trama alternativa

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2 meses y 15 dias antes.

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Era tarde en Shinjuku. Hirokazu estaba en la puerta de la escuela. ¿Por qué demonios Micky demoraba tanto en llegar? El clima era perfecto para una tarde de helados, sin embargo si su cita demoraba un poco mas el sol se ocultaría y todo se habria arruinado.

Realizó un mapa mental de su apariencia: ¿cabellos? con mucho gel; ¿ropa? Limpia y planchada ¿colonia? La que usaba su padre y olia muy rico, ¿boxers? Se los cambió ayer, aun estaban limpios.

Miró a la distancia. No habia ni una sola alma.

Podía aprovechar y fumarse algo mientras esperaba a Micky ¿no?

Entró a la escuela y se dirigió a los baños, sacó de su bolsillo un cigarrillo, "solo uno y nada mas" se dijo a si mismo, el podía controlarlo, no era ningun adicto

Se congeló ante este ultimo pensamiento, ¿él podía dejarlo cuando quisiera no?

Permaneció inmóvil algunos segundos antes de sacarse el cigarrillo de la boca y tirarlo a un cesto de basura que estaba a su lado; Kazu sacudió la cabeza y salio de la escuela justo antes de toparse con una muchacha

- ¡Micky! - dijo el joven de cabellos en punta mientras corría a darle el alcance a la recien nombrada - ¿por qué demoraste tanto?

La joven lo veía con desconfianza, como si dudara en hablar.

- Hirokazu voy a serte honesta - le dijo la jovencita mientras se acomodaba una de las colitas de su cabello - dudé mucho en salir contigo hoy, estuve a punto de no venir.

El muchacho abrió los ojos sorprendido

- eh..¿y eso por qué? - le dijo sin poder disimular su desconcierto.

- bueno... - dijo Micky sin atreverse a levantar la vista del piso - hay rumores en la escuela, de que tú...

La muchacha hizo una pausa

-... bueno, que tú estas metido en... en drogas y todo eso...

Kazu se quedó de pie inmóvil ante lo que la muchacha le había dicho.

-... y yo me dije "no creo, Hirokazu es algo loco pero no seria capaz de hacer ese tipo de cosas" - continuó diciendo la muchacha sin dejar de juguetear con su cabello - se que eres una buena persona... es solo que me lo dijeron tantas personas que dudé...

- ahhh... - fue lo unico que Kazu fue capaz de decir - vaya...

Micky levantó la mirada del piso y observó a Kazu directamente a los ojos y le preguntó

- pero todo eso es mentira... ¿no es asi?

El joven de cabellos en punta vaciló un poco antes de responderle.

- yo... yo... ehh, claro Micky! Todas esas son mentiras de la gente - le dijo recuperando su confianza - es que no soportan que haya invitado a salir a la chica mas bonita de la escuela jeje.

- Hirokazu... ¿no estas mintiendome, verdad?

Kazu sintió un sudor frío recorrer su cuerpo, la jovencita lo observaba con mucha angustia. ¿que era lo que sus compañeros decían? ¿había sido algo tan malo como para que Micky pensara en alejarse de él?

Se alegró de haber tirado aquel cigarrillo hace un rato, de lo contrario habría confirmado las sospechas de la joven.

- No, te lo juro...

La jovencita sonrió con algo de esperanza, sus ojos brillaban

- lo sabía! en el fondo yo sabia que todo eso era mentira - le respondió, el joven de cabellos en punta suspiró aliviado.

Estaba a salvo por ahora.

- pero por supuesto, deja de creer todo lo que te dicen - le dijo mientras se acomodaba la visera que tenía en la cabeza - ahora vamos antes de que se terminen los helados.

Micky asintió muy contenta mientras se sujetaba del brazo de Kazu y comenzaban a caminar por las calles de Shinjuku, las cuales comenzaban a tornarse de un color naranja anunciando la llegada del atardecer.

- oye Hirokazu, ya que todo esta aclarado - le dijo la muchacha de repente mientras se detenian cerca de una heladería - hay algo que quiero preguntarte...

El recien nombrado se asustó

" Dios mio por favor que no sea el tema de las drogas otra vez, dejaré de usarlas, me portaré bien, ya no copiaré la tarea de Kenta, dejare de burlarme de Takato por llegar tarde, limpiaré mi cuarto, hare caso a mi mamá, hare lo que sea Dios mío pero que Micky ya no me pregunte nada mas por favor, por favor, por favor..."

- ¿que será...? - preguntó sonriendo nerviosamente.

La jovencita se ruborizó un poco.

- bueno... ya son varias veces que salimos, casi siempre a comer helados y...

- ¿no quieres comer helados? - pregunto Kazu - podemos ir a comer galletas en el puesto de dulces que esta a dos calles de aqui.

La muchacha lo observó confundida

- no, no es eso. No me referia a los helados y galletas precisamente, sino...

- ah ya se! - replicó el joven de cabello puntiagudo - estas a dieta y por eso no quieres comer nada, las mujeres siempre preocupandose si estan gordas o no, yo te veo bien, bueno un poco llenita, pero no tant-

- ¡Hirokazu! - le grito Micky muy exasperada - ¡no es eso lo que quiero preguntarte!

- ¿ah no? -preguntó el joven - ¿entonces?

- bueno... - dijo la muchacha mientras jugueteaba con una de las colitas en su cabello - salimos desde hace varias semanas y quería saber...

Kazu la miraba sin entender nada, ¿ya no queria salir? ¿Seguia pensando que se veia gorda? ¿habia algo de malo con las galletas?

- ... ¿que somos? - preguntó finalmente la jovencita.

Ah

Era eso

Ohh

OHHH!

La pregunta lo habia tomado por sorpresa y casi se desmaya cuando entendió. ¿Que le decía?

¿Que le decía?

- eehhh ¿que somos? Pues... no se ¿que quieres que seamos? - preguntó muy nervioso, vió a la jovencita decepcionarse un poco.

- ya veo... - replicó

Kazu se alarmó, definitivamente era un idiota ¿por qué habia dicho eso?

Estaba perdiendo la oportunidad de tener novia por primera vez en su vida.

Vio a Micky comenzar a caminar en dirección a la heladería asi que la detuvo tomandola de una mano.

- ¡no! ¡no te vayas! - le dijo Kazu hecho un manojo de nervios - ehh... ¡SI SOMOS! Quiero decir, ¡si somos algo! Pero solo si tu quieres, ¿tu quieres? Porque si no quieres esta bien, pero seria genial si tú quisieras jeje..

- Hirokazu? - preguntó la chica sin entender nada de lo que pasaba.

- lo se, lo estoy arruinando - le dijo bajando la cabeza totalmente avergonzado, Kazu respiró hondo y le preguntó a la muchacha - Micky... ¿quieres ser mi novia?

La muchacha asintió totalmente ruborizada.

- sí, por supuesto! - dijo dando un saltito de alegría y con esto último lo abrazó.

Kazu estaba en las nubes, Micky era muy bonita, tenía unos ojos preciosos, además que se llevaban bien, le gustaba mucho y estaba seguro que con el tiempo se enamoraría totalmente de ella, asi podría olvidarse de la chica de la que realmente estaba enamorado, al fin y al cabo era algo imposible; y sin contar que seria la envidia de Kenta y Takato ya que el era el primero de los tres en tener novia.

Este día era el mas genial de todos.

- oh Dios, no puedo creer que esto sea real! - decía Kazu muy contento - espera a que lo sepan los otros, ¿no tienes alguna amiga para presentarsela a Kenta? Seria genial que salieramos los cuatro! Te imaginas?

- tu amigo es raro - le dijo Micky entrelazando los dedos de su mano con los de Kazu - una de mis amigas quiso invitarlo a salir pero él la ignoró totalmente.

- es que Kenta es muy tímido - lo defendió Kazu

- Juri dijo lo mismo - replicó la jovencita - que es muy tímido y que por eso rechazó salir con ella, pero a mi me pareció algo extraño, en fin.

- nah, Kenta es así - replicó - ¿sabes? Su cumpleaños es dentro de tres semanas, podrias llevarla, y ahí podriamos juntarlos.

La muchacha asintió no tan convencida de sus palabras.

Kazu seguía muy feliz, como si hubiera fumado dos o tres cigarrillos juntos, ahora que lo pensaba, que ganas tenia de fumar algo en ese momento...

No, tenia que controlarse

Ahora tenía a Micky, ¿que pensaria ella si se enteraba de la verdad?

Mejor no, descansaría de los cigarrillos por un tiempo.

Al fin y al cabo, él podía controlarse.

¿No?

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2 meses antes

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Takato no podía disimular su molestia.

Juri se habia levantado de su asiento y se acercaba al pupitre del profesor Hanata para entregarle sus deberes; el castaño observó que ambos se tocaban las manos al momento de intercambiar aquellas hojas, Juri sonreía coquetamente y el profesor respondía con el mismo gesto.

Nadie parecía notarlo, excepto él.

Takato apretó tan fuerte el lápiz que tenia en sus manos que terminó rompiendolo en dos, Henry lo observó sorprendido

- ¿sucede algo Takato? - le preguntó

- ehh no, no nada - respondió el castaño mientras buscaba otro lapiz dentro de su mochila sin éxito; Henry le alcanzó uno

- pues te ves algo irritado - replicó el peliazul - imagino que los examenes te tienen algo estresado.

- si, espero que acaben ya - replicó el castaño mientras fijaba su atención en la hoja de papel que tenía frente a él; hubiera deseado no saber jamas lo que Juri le contó aquel día, ya que ahora le molestaba ver a su profesor de matematicas coquetear con su amiga.

Eso no estaba bien, ese tipo estaba usando su condición de maestro para aprovecharse de su amiga.

Y él no podía hacer nada, solo limitarse a observar.

- muchachos no lo olviden! - les decía Kenta en voz baja - en dos semanas es mi cumpleaños, ya saben, en el bar de siempre.

- oye Kenta - preguntó el peliazul - me preguntaba si podía invitar a una amiga - dijo timidamente - solo si estas de acuerdo claro.

- ay Henry pero que dices - respondía el joven de gafas - por supuesto, no hay problema ¿es tu novia?

- ¿que? No, no. Es solo una amiga - replicó el peliazul ruborizandose un poco

- Henry picarón! - le decia Kazu - lo tenías muy guardadito!

- ¿de que hablan? - preguntó Juri quien regreso de entregar sus deberes y se sentaba muy cerca a ellos.

- Henry tiene novia y la llevará al cumpleaños de Kenta - dijo Kazu mientras golpeaba con el codo al recien nombrado.

- ¡oh Henry! Que lindo.. - le dijo Juri - será genial conocer a tu novia.

- ¡no! No es mi novia - repetía Henry con la cara totalmente enrojecida - es solo una amiga.. no exageren - dijo mientras se cubria la cara muy avergonzado.

Kazu, Kenta y Juri comenzaron a reir al ver a Henry tan nervioso.

Juri volteo a ver a Takato quien habia permanecido silencioso todo ese tiempo.

- oye Takato, ¿tu llevaras a alguien? - le preguntó

- no lleves a nadie Takato - le dijo Kenta - ¿que tal si la chica que besaste la ultima vez esta en mi fiesta?

- ¡es verdad viejo! - agregó Kazu - aquella chica puede estar ahi y seria tu gran noche!

El castaño acomodó las hojas que tenia sobre su pupitre

- No creo que vaya - replicó.

Sus amigos se sobresaltaron y lo miraron totalmente extrañados.

- viejo ¿que cosas dices? - le increpó Kazu - es el cumpleaños de Kenta, iremos todos, hasta la amargada de Ruki irá ¿que te sucede?

- no tengo ganas de celebrar - dijo Takato sin poder dejar de observar al profesor de matemáticas - ademas estamos en examenes - finalizó poniendose de pie.

- oye no puedes hacerme eso - dijo Kenta entre enojado y triste - ¿como puedes decir que no iras?

- Takato - insistió Juri mientras lo tomaba de un brazo - ven aunque sea solo un rato.

El castaño sentia que los dedos de Juri le quemaban la piel y lo lastimaban de alguna manera a pesar de que su agarre era suave.

¿Que le sucedía? ¿Por qué estaba actuando asi?

Se liberó del agarre de la muchacha con mucha delicadeza y caminó hacia el pupitre del profesor llevando sus deberes.

- Matsuda, veo que terminó todos los ejercicios a tiempo - dijo el profesor Hanata con una sonrisa - buen trabajo!

Takato tuvo ganas de golpearlo en ese instante, ese tipo era un descarado ¿que intenciones tenia con Juri? No debía ser nada bueno, se suponia que los profesores deben velar por el bienestar de los estudiantes.

no aprovecharse de sus alumnas y seducirlas.

La sangre le hervía al castaño debido a la furia, sin embargo no dijo nada y dandose media vuelta regreso a su sitio, observò a Juri y a sus demas amigos algo desconcertados.

- viejo, tienes que ir - insistió Kenta quien lucía algo dolido

- vamos Takato - le dijo Juri - será divertido, vamos aunque sea solo un rato y luego regresamos los dos juntos.

el castaño suspiró.

- si ire, yo... lo siento, no se que sucede conmigo.

- tranquilo, es normal sentirte algo estresado por los examenes - dijo Henry tratando de calmar los animos - te entendemos.

El castaño asintió mientras se sentaba en su pupitre, el timbre del colegio comenzó a repicar anunciando el termino de las clases; uno por uno fueron saliendo del salón hasta dejarlo vacío.

El castaño apenas habia salido de la escuela cuando escuchó una voz llamandolo.

- ¡Takato, esperame!

El recien nombrado volteó la cabeza y observó a Juri quien habia corrido para llegar a donde estaba él.

- Juri ¿que pasó? - le preguntó.

- escuché lo que te dijo Henry - replicó la muchacha - estas preocupado por los examenes ¿no es asi?

- ehh.. si, la verdad es que sí - dijo Takato mientras reía nerviosamente - estoy muy estresado, lamento si estoy tratandolos mal.

Juri negó con la cabeza.

- olvidalo, todos entendemos como te sientes - dijo la muchacha - ¿sabes Takato? Si tu problema son las lecciones, podriamos estudiar juntos ¿que dices?

Al joven Matsuda se le iluminó el rostro

- cla-claro Juri, ehh... me parece genial - le dijo sin poder evitar ruborizarse y reir nerviosamente.

- genial! Entonces podriamos...

Un auto se estaciono al lado de ambos jóvenes muy lentamente y la figura del profesor Hanata se asomó por la ventana.

- muchachos, ya es tarde ¿es que no piensan ir a casa?

Juri sonrió, Takato le puso mala cara.

- si profesor! - replicó la muchacha - yo ya estaba por irme, no se preocupe.

- ¿sabe Katou? Tengo algunas cosas que hacer muy cerca del barrio por donde vives, si deseas puedo llevarte y dejarte cerca de tu casa.

El buen humor del castaño habia desaparecido por completo

- ¡oh muchas gracias! - replicó Juri muy contenta.

Takato tenia que hacer algo, no podia dejar que esos dos se fueran juntos.

- eehh profesor, disculpe - dijo Takato acercandose a la ventanilla del auto - ¿podria llevarme a mi tambien?

El profesor Hanata pareció sorprenderse ante el pedido del joven Matsuda.

- si... claro Takato, no veo por que no.

Juri lo observó totalmente sorprendida.

- genial! - dijo el castaño y con esto abrió la puerta delantera del auto y se sentó al lado de su maestro de matematicas, Juri se acerco a la ventana y le preguntó al joven Matsuda en voz muy bajita.

- Takato ¿que estas haciendo?

El castaño fingió inocencia.

- ¿yo? Nada Juri - dijo tratando de sonar sincero - quiero ir a casa es todo.

La muchacha lucia desalentada y se sentó en el asiento de atras.

- bueno Matsuda, ¿donde vives? Te dejaremos primero a ti ¿que te parece? - le dijo el profesor.

- oh no se preocupe profesor - respondió Takato - ire a estudiar a casa de Juri hoy, asi que puede llevarnos a los dos hasta su destino.

El profesor lucia desconcertado, Juri abrio la boca para decir algo sin embargo no dijo nada.

El castaño se colocó el cinturón de seguridad.

- ¿y bien? ¿Nos vamos? - finalizó el castaño con una sonrisa.

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1 mes y tres semanas antes

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- Chicos, quiero presentarles a Alice - dijo Henry acercandose al grupo al lado de una rubia - es una amiga, trabaja con mi papá.

Los presentes la saludaron, Kazu la miró de pies a cabeza

- Henry, tu amiga es muy bonita! aunque no tanto como mi novia - dijo Kazu mientras abrazaba a Micky, quien sonreia a su lado - ¿ya son novios?.

Henry se puso rojo como un tomate y sonrió nervioso.

Alice negó divertida

- solo somos amigos

- no es justo! Kazu tiene a Micky, Henry tiene a una linda chica... ¿por qué a mi me tocó estar solo el dia de mi cumpleaños? - dijo Kenta quien se tambaleó un poco a causa del alcohol.

- ¿Que dices viejo? - le increpó Kazu - Micky te presento a varias de sus amigas, pero no quieres bailar con ninguna.

- no me gusta bailar - dijo Kenta mientras se sentaba y cruzaba los brazos.

- Kenta, no puedes estar sentado el dia de tu cumpleaños - le dijo Juri - ¿estaras asi toda la noche?

El joven de gafas enfocó su mirada en su bebida.

- olvidenlo, ustedes no entenderían... - fue lo unico que dijo.

Juri se dió media vuelta y se acercó a Takato que estaba unos pasos mas alla, el castaño la veía embelesado.

- Takato ¿bailamos? - le dijo la muchacha estirandole una mano

- ehh, si, si claro - dijo el castaño mientras tomaba de la mano a su amiga y la seguía.

Fue como si una corriente electrica hubiera partido desde ahí hasta llegar a su corazón, el cual comenzo a latir con fuerza.

Observo a Juri, estaba hermosa, incluso mas que otros días.

Ambos salieron rumbo a la pista de baile; la música se oía muy fuerte y muchas personas mas bailaban a su alrededor, el castaño bailaba torpemente mientras la muchacha trataba de guiarlo.

- ¿por que estas tan nervioso Takato? - le preguntó Juri

- ¿yo? Ehh... ¿nervioso? - replicó el castaño - no, n-no estoy nervioso.

- ¿entonces? - le preguntó la muchacha al verlo incapaz de relajarse; de pronto pareció recordar algo y se acercó al oido del castaño - ¡ahh, ya se! estas esperando que aparezca aquella chica...

Takato se sonrojó y negó totalmente nervioso

- ¡no! Juri ¿que cosas dices! - dijo sin poder disimular su nerviosismo al tener a Juri tan cerca de él - n-no estoy esperando a nadie, te dije que ni siquiera sabia quien era!

Juri rió muy divertida

- era una broma Takato - le dijo mientras se alejaba del rostro del castaño - entonces ¿sigues preocupado por los examenes?

- no...en realidad no; me hizo bien estudiar ese día contigo - replicó Takato - gracias Juri.

- si, yo tambien logré repasar muchos de los temas - replicó la muchacha - aunque ese día... arruinaste mi momento a solas con el profesor Hanata.

Takato fruncio el ceño

- Juri, ¿sigues saliendo con nuestro profesor?

- ¿que? No, Takato - replicó la jovencita - no estamos saliendo, solo nos vemos... a veces.

El castaño dejó de bailar y se quedó inmovil en la pista de baile.

- Juri ¿que te pasa? Podrias meterte en problemas por culpa de ese hombre!

- no voy a meterme en problemas - le dijo la joven deteniendose a su lado - nadie sabe nada de lo que sucede entre nosotros, solo tú.

- si, pero no estoy de acuerdo con lo que ese tipo viene haciendo.

- ¿Takato que te pasa? Estas exagerando...

Ambos comenzaron a discutir en medio de la pista de baile, el castaño lucia muy enojado mientras que la muchacha trataba de calmarlo sin exito.

- Henry, creo que tus amigos estan discutiendo por allá - le dijo Alice mientras se ponia de pie.

- me pregunto que sucede con Takato, hace varios dias que esta actuando extraño - replicó el peliazul - ire a ver que sucede.

- dejalos Henry - le dijo Ruki quien estaba al lado del peliazul - sea cual sea el problema que tengan, lo resolverán en un rato.

El joven asintió no tan convencido de las palabras de la pelirroja.

- si, seguramente es alguna tonteria - y dirigiendose a la rubia le dijo - iré por algo de tomar, ahora vuelvo.

Y con esto desapareció entre la multitud en dirección al bar.

La rubia observó muy seria a la pelirroja que estaba unos pasos mas allá, ésta le devolvió la misma mirada.

- ¿te diviertes Alice?

La recien nombrada sonrió con algo de burla.

- estas fiestas de niños no son cosa mia, pero Henry me invitó asi que vine por él.

- estimo muchísimo a Henry...

- yo tambien... - la interrumpió Alice sin poder disimular lo mal que Ruki le caía.

- pues entonces espero que no le hagas daño - replicó la pelirroja.

- oh, no puedo creerlo - dijo Alice riendo burlonamente - ¿no te conformas con uno, Ruki? ¿tambien quieres a Henry?, ¿no querras a todos los hombres de Shinjuku tambien?

La pelirroja no entendió a que se referia.

- no se de que hablas

- si lo sabes - continuó la rubia - siempre fingiendo ser la mas correcta ¿no?

- oh no esa eres tú - le respondió Ruki - pretendes ser buena cuando en realidad eres una bruja.

Alice avanzó un par de pasos hacia la pelirroja

- ¿como te atr-

- ay chicas, ya me voy - les decía la novia de Kazu interponiendose entre ellas - ha sido un gusto conocerlas, pero mi hermana ya vino por mi asi que me despido - finalizó Micky dandoles un abrazo a cada una - espero verlas pronto, me divertí mucho - finalizó antes de irse.

Alice solo se limito a alejarse e ir en busqueda de Henry, mientras que Ruki se dirigió hacia donde estaban Kazu y Kenta.

- Juri entiende, ese hombre es mayor que tú - continuó diciendo Takato muy molesto - solo está aprovechandose de tí.

- ay Takato por Dios, lo dices como si Hanata tuviera 40 o 50 años - replicaba Juri tratando de mantenerse calmada - tiene 23! No es un anciano.

- ¿por qué lo defiendes? - le dijo el castaño tratando de controlarse para no gritarle a Juri.

- no lo defiendo es solo que...- dijo la muchacha perdiendo la paciencia - ¿sabes Takato? Creo que no debí contarte nada, estas actuando como si fueras mi papá.

El castaño la observó muy molesto, el sólo estaba muy preocupado por ella, ¿por qué no podía entenderlo?

- creo que sera mejor que me vaya - dijo dandose media vuelta mientras empezaba a caminar en medio de las personas del lugar buscando la salida; no se despidió de nadie porque suponia que intentarian detenerlo; llegó hacia la puerta trasera de aquel lugar y la abrio rapidamente; antes de salir a la calle respiró hondo ¿por qué estaba tan irritable estos ultimos días?

Camino algunos pasos hacia la acera, solo debia tomar un taxi e irse a su casa, quizas necesitaba descansar.

Sin embargo la puerta volvio a abrirse y Juri salió tras de él.

- Takato - dijo con la voz mas calmada - ¿que es lo que sucede? Siento que hay algo mas que esta molestandote y no quieres decirmelo

El castaño negó con la cabeza.

- Juri, solo me preocupo por ti - replicó el joven Matsuda - no creo que nada bueno resulte de una relación entre un profesor y su alumna.

La muchacha pareció indignarse.

- ¿por qué solo me criticas y me atacas a mí? - replicó Juri - los demás tambien hacen cosas no tan inocentes: todos estuvimos bebiendo alcohol, Kazu esta metido en drogas, y la novia de Henry tambien se veía mayor que él.

- Juri, no es lo mismo...- se defendió el castaño

- ¡si es lo mismo! - contesto la muchacha.

- no, no lo es - contestó Takato acercandose a ella - no creo que sea la primera vez que Hanata salga con una alumna, ¿que pasa si intenta aprovecharse de ti?

- oh por Dios, Takato ¿en serio crees que soy tan irresponsable? Nada de eso va a pasar - contestó la muchacha muy ofendida - ¿como te atreves a decirme eso?

- no, no lo decia por eso, ¿ves? No lo entiendes - replicó el muchacho - ...no quise ofenderte, lo siento.

Juri se acerco al castaño y lo tomó de la mano.

- ¿que es lo que sucede? ¿Por que ultimamente discutimos tanto? - le preguntó la muchacha - eres mi mejor amigo, no deberiamos estar peleando.

- Juri, yo... no quiero verte cerca de ese hombre.

La muchacha lo miró a los ojos.

- ay Takato, cualquiera diría que estás celoso - le dijo la joven a modo de broma.

El castaño se sorprendió

¿Celoso él? ¿De Juri?

Takato se quedó en silencio algunos segundos.

En un impulso la jaló del brazo empujandola hacia él y la besó con desesperación, la muchacha se sobresaltó en un inicio, sin embargo con el pasar de los segundos pareció corresponderle, o al menos eso fue lo que el castaño sintió ya que rodeó la cintura de la joven con sus brazos mientras sentía los dedos de la muchacha pasar por su cabello. Aquel beso era muy apasionado y denotaba la desesperación de ambos.

De pronto los dos jovenes se alejaron bruscamente el uno del otro rapidamente.

¿Que acababa de pasar?

Ambos respiraban con dificultad pero ninguno decía nada.

- oh Dios... - dijo Takato apenas en un susurro

Se quedaron viendo el uno al otro por apenas un par de segundos, pero antes de que alguno de los dos pudiera decir algo, la puerta trasera de aquel bar volvió a abrirse de un portazo; ambos giraron la cabeza en aquella direccion y observaron a Alice salir rapidamente del lugar, tras ella venía Henry.

La rubia lucía alterada.

- Alice espera ¿por que te vas tan pronto? - preguntaba el peliazul.

La recien nombrada apenas si se detuvo.

- debo irme Henry, olvide algo importante que tenía que hacer

Henry lucía desconcertado.

- ¿a esta hora? pero son las 12 de la noche ¿no es un poco peligroso?

- no, no, para nada. Estare bien - replicó la rubia muy nerviosa - salimos otro día ¿si? Solo necesito salir de aqui.

- bueno por lo menos dejame llevarte - insistió Henry - no puedes irte sola.

La rubia estiró la mano y detuvo un taxi.

- oh no Henry, mi casa esta muy lejos, casi llegando a Odaiba asi que ...

- ¿vas por Odaiba? - preguntó Juri de repente sorprendiendo a todos los presentes - ¿puedo ir contigo? Vivo cerca de ahí.

La rubia la observó apenas unos segundos.

- si, claro ven vamos - le dijo Alice mientras abría la puerta, Juri llegó casi corriendo al vehículo y entró rapidamente mientras que la rubia cerró la puerta, abandonando ambas aquel lugar.

Los dos muchachos se quedaron viendo como aquel auto se alejaba de ellos.

- ¿que acaba de pasar? - preguntó Henry quien lucía algo desalentado, sin embargo el castaño no logró responder.

La puerta trasera del lugar volvió a abrirse una vez mas y Ruki apareció frente a ellos dos.

- escuchen, no me quedaré cuidando a ese par de tontos alla adentro - les dijo totalmente exasperada - ¡me desesperan demasiado! ¡son ridículos!

- Ruki no debiste dejarlos solos - le dijo Henry - podria pasarles algo.

- ¡no soy su niñera! - replicó muy enojada - ademas Akiyama esta adentro en alguna parte, ¡que los cuide él!

Henry solo se limito a sonreirle.

- ¿que hacen aqui afuera ustedes dos? - les preguntó la pelirroja mientras se acercaba a ellos.

- Alice tuvo una emergencia y tuvo que irse - replicó el peliazul - me ofrecí a llevarla a su casa pero no quiso... y Juri se fue con ella

Ruki lo miro extrañada

- ¿por qué se fueron juntas?

- no lo se - replicó Henry y observando al castaño preguntó - pensé que se iría contigo Takato ¿sucedió algo?

El castaño estaba de pie inmovil, aun desconcertado por lo sucedido minutos antes.

- besé a Juri... - soltó de repente y se horrorizó al escucharse a sí mismo.

Sus amigos abrieron los ojos sorprendidos.

- oh Dios, ¡bese a Juri! ¿por qué hice eso? - continuó el castaño llevandose ambas manos a la cabeza - ahora todo se pondra raro entre nosotros.

Henry sonrió ligeramente al ver a su amigo tan nervioso, en cambio la pelirroja palideció al escucharlo.

- ¿entonces...te gusta Juri? - preguntó el peliazul

Takato lo observó

- yo... no se...ni siquiera sé porque hice eso - replicó el castaño muy nervioso - estabamos hablando y luego, lo hice y... ¡oh Dios mio!

Takato observó a sus amigos.

- ¿creen que ella este enojada? ¿que tal si no vuelve a hablarme?

Henry se encogió de hombros.

- Probablemente Juri este igual de confundida que tú - replicó el peliazul - ¿tu que opinas Ruki?

La recien nombrada lucía muy seria.

- No sé - les respondió y cambiando de tema agregó - ya es tarde, creo que deberíamos irnos.

Henry observó el reloj que traia en su muñeca.

- si, es verdad; creo que deberiamos ir a casa.

Takato asintió y comenzó a caminar junto a sus dos amigos, Juri practicamente habia huido de él despues de lo sucedido entre ambos.

Y el castaño estaba tan avergonzado que no sabia que hacer.

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10 dias antes

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Suzie observaba a su hermano remover su comida con la cuchara sin probar bocado, miró el reloj; ya era media hora que estaba haciendo lo mismo.

- Henry ¿no vas a comer? - le preguntó su madre mientras se sentaba en la mesa a cenar.

El peliazul levantó la mirada.

- lo siento mamá - dijo empujando el plato de comida - no tengo hambre.

- ¿y eso por qué hijo? ¿Te sientes mal? - volvió a preguntar la señora Wong mientras colocaba el dorso de su mano en la frente del peliazul.

- Henry está triste porque Alice se irá de Shinjuku - dijo la menor de sus hijas - le duele no verla nunca más

- ¡Suzie! - regañó Henry a su hermana quien reía divertida..

Su madre sonrió.

- si, es una pena que haya decidido irse de la ciudad - le dijo la sra Wong - era una muchacha muy agradable.

- ¿de quien hablan? - dijo su papá mientras entraba al comedor y saludaba a su esposa y sus dos menores hijos.

- oh querido, hablabamos de Alice - le dijo - Henry está triste porque se irá en unos días.

- ya veo - le dijo el sr Wong - eran buenos amigos, entiendo que se sienta así.

- a Henry le gusta Alice... - dijo Suzie molestando a su hermano

- basta! - replicó el peliazul - dejen de hablar de mí como si no estuviera presente.

Y con esto se levantó de la mesa y salió del comedor totalmente frustrado, se dirigió a la sala de su casa, abrió la enorme ventana de su hogar y salió al balcón; el viento corría suavemente a esa hora de la noche y el peliazul intentaba calmarse.

Su padre apareció a su lado al cabo de unos segundos.

- Henry, ¿estas bien? - le preguntó mientras se detenia al lado de su hijo.

- ¿por qué no intentaste convencerla de que se quedara? - reclamó el peliazul.

- Henry creeme que lo intenté - respondió el sr Wong - personas muy responsables y trabajadoras como Alice son dificiles de encontrar, le ofrecí un mejor salario y cambiarla de puesto pero no aceptó, estaba decidida a irse.

Henry asintió, el señor Wong podía notar la tristeza en sus ojos.

- hijo, no creas que no habia notado lo que sentias por ella - le dijo - es una chica muy dulce y muy amable, entiendo porque te gustaba y sé que desearias que se quedara, pero eso ya es decisión de ella.

- ¿por lo menos te dijo por que se iba? - preguntó el peliazul.

- no, no lo hizo - replicó el sr Wong - pensé que te habia dicho algo el otro día que fueron a cenar.

Henry negó con la cabeza.

- no, hablamos de otras cosas pero no mencionó nada acerca de que iba a irse.

- ¿y por qué no se lo preguntas? - le dijo su padre - conversa con ella.

Henry sacó su celular del bolsillo, sin embargo parecía dudar en llamarla.

- ¿no estare siendo muy entrometido? - preguntó el peliazul a su padre, este sonrió mientras negaba con la cabeza.

- no lo creo - le respondió el sr Wong - sera peor si ella se va y te quedas con las ganas de haberselo preguntado.

Y con esto su padre lo dejó solo en el balcón, Henry dudó algunos segundos antes de marcar el numero de la rubia quien contestó rapidamente.

- ¡Henry! - contestó la joven alegremente - ¿como estas?

- hola Alice, yo estoy bien - replicó el recien nombrado - es solo que hoy me enteré que renunciaste al trabajo, mi papá me dijo que te irás de Shinjuku.

Escuchó a la rubia suspirar con desaliento.

- vaya... esperaba poder contartelo yo misma - le dijo - ¿por qué no vienes y conversamos?

Henry sintió que su corazon latía con fuerza.

- si claro, iré en este momento - le dijo - solo dime donde estas y llegaré enseguida.

- te enviare la dirección - replicó la rubia - ven de inmediato, te espero - le dijo y con esto ultimo colgó la llamada.

El sonido de un mensaje de texto llegando a su celular lo sacó de sus pensamientos, leyó el contenido y salió en dirección al comedor.

- papá, me llevaré el auto un rato ¿esta bien? - dijo mientras salía rapidamente hacia la calle.

- si claro hijo, no hay problem-

El sr Wong ni siquiera habia terminado de hablar cuando el peliazul ya habia desaparecido de su vista.

- ¿a donde va con tanta prisa? - preguntó su esposa

- probablemente a ver a Alice - respondió el sr Wong.

- ¿ella no es un poco mayor para Henry? - preguntó la señora observando con curiosidad a su esposo.

- por favor querida - replicó el hombre - tienen la misma diferencia de edad que nosotros y aqui seguimos juntos despues de tantos años - finalizó antes de darle un beso.

- ewww, no hagan eso delante mío, estoy comiendo.

- ¡Suzie! - dijeron sus padres al unisono.

La menor de los Wong se encogió de hombros mientras se dirigía a la cocina. Casi al mismo tiempo el sr Wong tomaba su celular que habia empezado a repicar, anunciando la llegada de un mensaje, el cual leyó rapidamente.

- no me digas que tienes que volver al trabajo - le dijo su esposa - casi no te vemos en casa.

- lo se querida - respondió el señor Wong - pero es necesario para la empresa - agregó mientras tomaba sus cosas y le daba un beso en la mejilla - llegaré tarde, no me esperes despierta...

.

Henry condujo el auto de su padre por las diversas calles de la ciudad hasta llegar a la dirección de una casa al lado de una cafetería que estaba cerca de la estación central de trenes de Shinjuku; se estacionó y bajó del auto hacia aquel lugar.

Llegó a la puerta de aquella casa y tocó el timbre. Una joven de la misma edad que Alice abrió la puerta.

- ¿sí? ¿En que puedo ayudarte?

- buenas noches, estoy buscando a Alice - replicó el peliazul - mi nombre es Henry Wong.

La muchacha lo miró de pies a cabeza, pero antes de que pudiera decir algo se escuchó una voz desde adentro del lugar.

- Jennie, ¿quien es? - dijo Alice apareciendo en la entrada del lugar frente a ambos.

- este jovencito muy guapo pregunta por ti - le dijo su amiga guiñandole el ojo a la rubia - bueno los dejo solos, adios Henry Wong - finalizó antes de entrar

Alice se sonrojó.

- lo siento Henry, Jennie es muy terrible a veces.

El recien nombrado sonrió, ambos se abrazaron.

- no te preocupes - replicó el joven Wong - ¿nos vamos? - preguntó, la rubia asintió y ambos subieron al auto, Henry comenzó a conducir en medio de las calles de Shinjuku, las luces de la ciudad iluminaban todo a esa hora de la noche.

- entonces ¿te irás de Shinjuku, Alice? - preguntó el peliazul

La rubia asintió.

- asi es.

- ¿Pasó algo que te hizo decidir eso? - inquirió Henry, la rubia tenía fija la mirada en la carretera.

- la verdad es algo que decidí hace apenas unos días - respondió - quiero comenzar desde cero.

- ¿y eso? - pregunto el peliazul confundido.

- he cometido muchos errores en el pasado - dijo la rubia - creo que he lastimado a demasiadas personas en el tiempo que he estado aqui en Shinjuku.

Henry detuvo el auto y observó muy sorprendido a la muchacha.

- Alice, eres la persona mas amable que he conocido, serías incapaz de hacerle daño a alguien - dijo el peliazul totalmente sorprendido.

- Henry... no soy la mujer perfecta que crees que soy - replicó la rubia - estoy lejos de serlo - le dijo mientras le acariciaba el rostro con una mano.

- eso es imposible - replicó el peliazul - piensalo bien... no te vayas - insistió.

- ya lo he decidido - respondió Alice.

Ambos se quedaron en silencio algunos segundos.

-yo... no tengo forma de convencerte de que te quedes ¿verdad? - preguntó el joven Wong tomandola de la mano, la rubia negó con la cabeza.

Henry se sintió desolado, sin embargo las emociones que sentía en ese momento lo desbordaron y se animo a decir todo lo que tenía guardado desde hace mucho.

- me gustas Alice - soltó de repente el peliazul - se que ya no tiene caso decirtelo, pero quería que lo supieras.

La muchacha se acercó a Henry y le dió un tierno beso en la mejilla.

- oh Henry - respondió la rubia con algo de tristeza - te hubiera hecho la persona mas infeliz del mundo, creeme. No soy una buena persona.

El joven Wong negó con la cabeza.

- voy a extrañarte mucho - le dijo.

- ¡pero que cosas dices Henry! No me ire al otro lado del mundo - respondió Alice con una sonrisa - me mudaré a Yokohama, creo que las universidades que te invitaron a estudiar quedan cerca de ahí, asi que nos veremos siempre.

Henry sonrió con algo de esperanza.

- pero eso es el proximo año todavía...

- lo dices como si faltara mucho - replicó Alice - estamos entrando a diciembre!

Ambos rieron.

- tienes razon, prometo ir a verte.

- y yo estare esperandote - replicó la rubia con una sonrisa.

Henry volvió a encender el auto y ambos partieron en medio de las luces de la ciudad.

.


.

En la actualidad

.

- mamá, suficiente - le dijo la pelirroja entrecerrando los ojos - han sido demasiadas fotos por hoy.

La señora Makino hizo una señal y los fotógrafos que la rodeaban se retiraron al instante, pero la enorme sonrisa en su rostro no desapareció

- ay Ruki! - dijo abrazando a su hija - el concierto estuvo perfecto, todo el auditorio aplaudió varios minutos!

- lo sé - dijo su hija muy orgullosa.

La recien nombrada avanzó junto a su madre por los pasillos del enorme auditorio del Teatro Nacional; ambas salieron del lugar rumbo a un lujoso restaurante donde estaba prevista la recepción y banquete por el aniversario de Shinjuku; al llegar, ambas observaron que el lugar estaba lleno de gente, las dos tomaron asiento en una mesa reservada mientras escuchaban al maestro de ceremonia hablar sobre el evento.

- deberíamos celebrar! - dijo su madre levantando su copa de vino, Ruki la imitó sin embargo su madre le quitó la copa de las manos y se la cambió por un vaso de agua, la pelirroja la observó indignada.

- ¿sabes? Me da gusto saber que todos tus esfuerzos valieron la pena, tocaste muy bien, ¡fue maravilloso!. Asi que solo por eso, hoy puedes pedirme lo que quieras.

Su hija la observó no tan convencida

- ¿lo que yo quiera?

La señora Makino asintió mientras terminaba el contenido de su copa.

- quiero quedarme en Shinjuku y no viajar a América.

Su madre suspiró

- Ruki, ya hemos hablado de eso muchas veces - le dijo su madre mientras se servía otra copa - es una oportunidad de trabajo única, no puedo desaprovecharla.

- entonces vete tú - replicó la pelirroja - no quiero irme de aqui.

- tú sabes que me es dificil encontrar trabajo en estas épocas - insistió Rumiko - ademas, conocerías nuevos lugares, nuevas personas, será divertido, piensalo.

- bueno, entonces no quiero nada - finalizó la pelirroja poniendole mala cara a su madre quien solo negó con la cabeza; los mozos se acercaron a ellas trayendoles varios platos de comida, el maestro de ceremonia continuaba hablando hasta que le cedió la palabra al director Fujita.

- buenas noches - dijo el director - quiero agradecer a todos y cada uno de los presentes en esta noche, en especial a las autoridades de Shinjuku, al Alcalde, miembros del concejo y las honorables familias de Japón, el concierto del día de hoy es resultado de meses de esfuerzo...

El director Fujita brindaba las palabras de agradecimiento frente a todas las familias de los jovenes musicos, era la primera vez que la pelirroja veía a aquel hombre tan feliz, por lo general era muy serio.

- Ruki ¿por qué no invitaste a tus amigos al concierto de hoy? - le preguntó su madre

La recien nombrada se sobresaltó ligeramente y desviando la mirada le respondió.

- lo hice, pero todos ellos ya tenían planes - le dijo sin atreverse a mirarla a los ojos.

El director Fujita le cedió la palabra al Alcalde de Shinjuku quien seria el encargado de entregar medallas de reconocimiento a cada uno de los alumnos de la escuela de música.

- oh, es una lastima - dijo la señora Makino - hubiera sido lindo que todos ellos estuvieran aquí.

La pelirroja asintió incapaz de decirle a su madre que no le habia dicho nada a ninguno de sus amigos; intentó invitar a Henry, pero antes de que pudiera decirle algo éste le dijo que ese día viajaría a Yokohama a visitar a la rubia ínsipida de Alice que se habia mudado para allá; cuando llamo a Juri, ésta le dijo que su hermanito estaba enfermo y que lo cuidaría toda la noche, asi que no tenia caso invitarla; por último estaba Takato...

Aunque a este último ni siquiera se habia molestado en llamarlo.

Sobre todo despues del cumpleaños de Kenta, donde el castaño les habia contado a Henry y a ella que él y Juri se habian besado, sin contar que durante todo el camino a casa Takato se la pasó hablando de que era posible que sintiera algo por Juri.

No tenia caso invitar a la persona que le gustaba cuando este estaba enamorado de su mejor amiga; probablemente le hubiera hablado de Juri toda la noche como aquel día de la fiesta.

- Makino Ruki, por favor acerquese.

Se escucharon los aplausos en todo el lugar y la pelirroja se dirigió hacia donde estaban sus compañeros quienes ya habian recibido sus medallas a manos del alcalde de la ciudad; este último la felicitó mientras le entregaba aquel premio a modo de reconocimiento por parte del gobierno de Shinjuku; Ruki podía observar a su madre hablandole a un par de fotógrafos quienes se esmeraban en tomarle varias fotos...

Lo peor habia sido cuando habló con Juri, quien confirmó lo que Takato le habia dicho y además agregó que ella se arrepentia de haber huído sin hablar con el castaño ya que ahora tambien se sentía algo confundida en cuanto a sus sentimientos hacia él.

Era cuestión de tiempo para que esos dos terminaran juntos.

El alcalde terminó de hablar y todos los jóvenes estudiantes de musica retornaron a sus mesas respectivas, su madre aun sonreía mientras le decía una vez mas lo bien que lo pasarían en América, ella no quería irse, pese a todo a Ruki le gustaba su ciudad, sus amigos, toda su vida estaba ahí.

La ceremonia habia terminado, asi que el maestro de ceremonia dió la orden para iniciar la cena de gala; apenas habian empezado a comer cuando el director Fujita acompañado de otros dos hombres (algo mayores) se acercaron a la mesa donde Ruki y su madre estaban.

- señora Makino - dijo el director Fujita - le presento al señor Ikuo Hirayama y al señor Miyata Ryōhei, directores de la Universidad Nacional de Bellas Artes y Música de Tokio.

- oh mucho gusto - dijo Rumiko poniendose de pie al mismo tiempo que ambos hombres le hacían una pequeña reverencia a modo de saludo.

- señora Makino, nos gustaría hablar con Ud. - dijo el mayor de aquellos hombres - debemos decir que el concierto de esta noche estuvo espectacular; el director Fujita nos habló muchisimo de algunos estudiantes de su clase, entre ellos mencionó a su hija, de quien debemos decir tiene mucho talento.

- creemos que tiene mucho potencial y nos gustaría que forme parte de nuestra casa de estudios - dijo el otro hombre - asi que las esperamos a ambas este lunes en las instalaciones de nuestra universidad para formalizar la invitación: queremos que su hija estudie con nosotros y pueda ser una artista profesional de la música clasica.

A la pelirroja le brillaron los ojos mientras que Rumiko estaba en shock.

- oh... vaya, es un honor señores - dijo la señora Makino - aunque la verdad, es que tenemos planeado un viaje al extr-

- ahi estaremos - la interrumpió Ruki - muchas gracias por esta oportunidad - finalizó la pelirroja al mismo tiempo que los tres hombres hacian una reverencia y se retiraban del lugar.

- Ruki, sabes que viajaremos en una semana... - le dijo Rumiko.

- mamá - le dijo su hija - no vas a arruinar mi futuro, ¿quieres irte a America? Vete sola, no me ire de Japón.

Su madre bebió de su copa de vino tratando de mantenerse serena.

- no digas tonterias hija, ¿como vas a quedarte sola aqui?

- ¡entonces busca otro trabajo! - insistió la pelirroja - no me iré al otro lado del mundo solo porque estas encaprichada en seguir modelando.

- esta bien, calmemonos un momento - dijo Rumiko apoyando la cabeza en ambas manos - ¿que se supone que haremos? ¿Donde podria trabajar?

- podrias retomar el negocio de la abuela - le dijo Ruki - mamá, piensalo. No serás joven toda la vida; y yo quiero quedarme aquí.

- no lo sé - dijo su madre - retomar todo aquello del viñedo es complicado, tendría que contratar a un administrador, personal...

- Si me quitas esta oportunidad no te lo voy a perdonar nunca - le dijo la pelirroja muy molesta - me iré de casa, huiré, no me vas a encontrar jamás te lo juro!.

- Ruki! No digas esas cosas! - dijo Rumiko algo alterada - mira, iré a los servicios un momento y al volver seguimos hablando ¿te parece? - dijo su madre quien se puso de pie con tal rapidez que hizo tropezar a uno de los mozos que pasaba cerca de ella, haciendolo caer y estrellando la botella de champagne que el joven traía sobre una de sus manos

La señora Makino observaba con horror la sangre que emanaba, mientras que el mozo se deshacía en disculpas hacia ella; algunas personas se acercaron a ayudarla.

- mamá - le dijo Ruki - hay que ir a un medico.

- ¡no! - dijo su madre mientras trataba de contener la sangre que emanaba de aquella herida - no hay necesidad, la herida pronto se cerrará.

- tienen que revisarte - insistió la pelirroja mientras ayudaba a su madre - pueden haber pedazos de cristal o podrias necesitar que cierren la herida.

- Ruki, no digas eso! - dijo su madre horrorizada - Imaginate, con una cicatriz tan horrible, y el viaje a América en tan pocos días...

Su hija la observó tratando de disumular una sonrisa, Rumiko la miró indignada pero no dijo nada ya que el dolor se incrementaba cada segundo.

- podrías ponerte peor... - replicó Ruki

- esta bien! - dijo su madre finalmente al no poder soportarlo mas - iremos a ver a un médico.

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4 horas despues

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- por favor señor - insistió la enfermera por milésima vez - debe tomar sus medicinas.

- no servirán de nada - dijo el anciano - un dia de estos voy a morirme y ninguno de ustedes podrá evitarlo.

- abuelo - le dijo Ryo - solo tomate la medicina, no le causes mas problemas a las enfermeras.

El anciano asintió no tan convencido y aceptó a regañadientes la medicina que la enfermera le entregaba.

- gracias señor - le dijo la enfermera - el médico vendrá en algunos minutos durante su guardia nocturna, por favor descanse - dijo antes de salir de aquella habitación de hospital donde el patriarca de los Akiyama se encontraba internado.

- esas enfermeras solo fingen hacer bien su trabajo cuando tú y tu padre están aqui - dijo el anciano - de lo contrario ni se acercan por este lugar.

- recuerda que te trasladaron a este hospital que es mucho mas grande que el anterior - replicó el moreno - son muchos mas pacientes, no eres el unico al que estan cuidando.

- este hospital, el anterior; todos son iguales - continuó diciendo su abuelo - ninguna de las enfermeras hace bien su trabajo, casi me muero la semana pasada.

- pero eso no sucedió.

- no sucedió porque tú estabas aqui - insistió el patriarca de los Akiyama - si fuera por ellas, ya me habrian enterrado hace varios días.

- no digas eso - dijo Ryo mientras se acercaba a su abuelo y lo ayudaba a acostarse - debes descansar y dejar de ser tan gruñon.

- no soy gruñon - dijo el anciano mientras se cubría con las sábanas - es solo que tú estas feliz todo el tiempo.

Ambos sonrieron ante esto último.

- te pondras bien pronto si sigues las indicaciones del medico - insistió el moreno - asi que deja de pelear con las enfermeras para que pronto puedas salir de aqui.

- no saldre de aqui nunca, ya te lo he dicho muchas veces - insistió su abuelo - no sé porqué tú y tu padre siguen pensando lo contrario... y bueno, ¿donde está él?

- fue a recoger su auto al taller - replicó su nieto - seguramente ya debe estar por llegar.

El anciano asintió no sin antes agregar.

- bueno, por lo menos ustedes han vuelto a hablarse - dijo mientras cerraba los ojos - eso me deja un poco mas tranquilo.

Ryo asintió

- si, las cosas han mejorado un poco.

La puerta de aquella habitación se abrió y el sr Akiyama entro a la habitación.

- lo siento - dijo mientras se acercaba a ellos - demoré en llegar debido al tráfico que hay en el centro; ¿como te sientes papá?

- algo cansado - respondió el anciano aun con los ojos cerrados.

- le dieron sus medicinas hace un rato - le dijo Ryo a su padre - probablemente se duerma en algunos minutos.

El sr Akiyama asintió

- ya veo - fue lo unico que dijo.

- buenas noches - dijo el médico de guardia quien acaba de entrar a la habitación acompañado de una enfermera - vamos a examinar al paciente, asi que tengo que pedirles que esperen afuera algunos minutos.

Ambos asintieron mientras salian al corredor del hospital, deteniendose unos metros mas allá de la puerta.

- ¿que crees que diga el médico? - preguntó de repente el sr. Akiyama a su hijo - me preocupa que tenga una recaida.

- el abuelo estará bien -respondió Ryo - segun las enfermeras, está estable, no ha vuelto a descompensarse.

- lo mismo dijeron la semana pasada - replicó su padre - y estuvimos a casi nada de sufrir una tragedia.

- Lo se - dijo el moreno - pero en este hospital está en mejores manos, se recuperará pronto.

Su padre asintió no tan convencido mientras observaba desde afuera al médico examinando al patriarca de los Akiyama con ayuda de la enfermera.

- bueno, iré a casa, ya es tarde - le dijo Ryo a su padre de repente - nos vemos alla - finalizó mientras caminaba hacia donde estaban los ascensores.

- Ryo espera - dijo su padre de repente, ocasionando que su hijo se detuviera - creo que no tuve la oportunidad de agradecerte.

El moreno lo observó confundido

- ¿De que? - le preguntó.

Su padre pareció pensar lo que quería decirle.

- por estar junto al abuelo cuando tuvo aquel infarto - le dijo el sr Akiyama - ese día sucedieron muchas cosas, y yo... no tenía cabeza para nada y de no ser por ti, yo no sé que hubiera pasado...

- lo dices como si te hubiera hecho un favor - respondió su hijo - es mi abuelo, y tambien me preocupa su salud como a ti.

Su padre asintió

- de todas formas, gracias - le dijo - en fin... el médico no debe tardar en salir a darme el informe, ¿por qué no vamos a casa juntos?

El moreno sonrió.

- claro - le dijo mientras su padre le entregaba las llaves de su auto - te espero abajo - finalizó antes de entrar al ascensor y dirigirse a la salida.

Su abuelo se estaba recuperando satisfactoriamente de la cirugía a la que lo habian sometido hace una semana aproximadamente, todo a causa de un infarto que pudo haberle costado la vida, su padre a diferencia de él, no habia logrado llegar a tiempo debido a algunos contratiempos que dijo que tuvo, pero Ryo sabia que habian sido a causa de aquella mujer de la que gracias a Dios ya no sabian nada.

El ascensor abrio sus puertas y se dirigió hacia la salida, sin embargo observó un rostro familiar cerca de uno de los pasillos del lugar.

Se acercó hacia ella, quien parecía no haberlo notado debido a los audifonos que traia puesto.

Oh, esto iba a ser divertido.

Tiró de uno de los auriculares que la muchacha traía puesto, ocasionando que se sobresaltara y lanzara un grito ahogado.

La observó pasar de la sorpresa al enojo en menos de un segundo.

- Akiyama... ¿pero que demonios?! - replicó la pelirroja

- hola Ruki! - la saludó alegremente.

- ¿es que acaso no sabes saludar como las personas normales? - le dijo la muchacha.

- no; es mas divertido así - le dijo el moreno encogiendose de hombros, le gustaba molestarla, ella siempre caia en sus provocaciones.

- tan molesto como siempre... - respondió Ruki quien cambiando de tema le preguntó - y bien ¿que haces aqui? ¿Estas enfermo?

- no - le respondió Ryo - vine a ver a alguien que esta aquí en el hospital.

- ¿a esta hora de la noche? - preguntó la pelirroja algo sorprendida.

- tengo privilegios - replicó el moreno con una sonrisa

Ruki lo observó totalmente incredula.

- seguramente viniste a ver a alguna mujer - le dijo Ruki entrecerrando los ojos - o peor aun, alguna anciana millonaria al borde de la muerte a la que quieres quitarle su dinero.

Ryo no pudo evitar soltar una carcajada ante lo dicho por la pelirroja.

- awww Ruki , estas celosa...

- ¡por supuesto que no! - respondió la muchacha muy molesta pero sin poder evitar sonrojarse.

El joven la observó, Ruki estaba vestida de manera formal, traía el cabello suelto y no parecía estar enferma ¿que hacía en el hospital a esa hora de la noche?

- ¿y tú que haces aqui? - preguntó el moreno cambiando de tema.

- mi mamá tuvo un accidente - respondió la pelirroja - se cortó una de las manos con un cristal, asi que vinimos a que la revisaran - finalizó señalando en dirección al tópico del hospital que estaba unos metros mas allá.

- espero que no haya sido nada grave - le dijo Ryo.

- no lo creo, aunque ya lleva un buen rato ahi - replicó Ruki mientras se ponía de pie - debería ir a ver como está.

El moreno asintió cuando pareció notar algo en la muchacha.

- ¿que es eso? - dijo acercandose a ella y señalando la medalla que Ruki traia colgando en el cuello.

- ah, esto - dijo tomando aquella medalla entre sus manos - nos la dieron durante el recital de musica que hubo hoy por el aniversario de Shinjuku - dijo la muchacha.

- ¿era hoy? - le preguntó Ryo - Ruki, ni siquiera me invitaste! - le dijo algo ofendido.

- no invite a nadie - replicó la pelirroja encogiendose de hombros.

- ¿por qué? - le preguntó el joven algo sorprendido.

- bueno... - dijo Ruki - Juri dijo que su hermano estaba enfermo y que probablemente lo cuidaría toda la noche, Henry me dijo que viajaría a ver a la tipa horrible de la que está enamorado... a Kenta y Hirokazu ni siquiera los llamé, hubieran hecho alguna de sus tonterías y me hubieran avergonzado.

- ¿y Takato? - le preguntó Ryo - ¿tampoco podía?

- en realidad no le pregunté - replicó la pelirroja - como todos los demas ya tenian planes, pensé que no tendría caso decirles algo.

- pues yo hubiera ido - le dijo Ryo, mientras la pelirroja lo observaba algo incredula - pero no me dijiste nada.

- ya te dije - respondió la muchacha - pensé que a nadie le importaría.

- no digas eso, esto era importante para ti - insistió el joven - somos amigos y sabes que me importas mucho.

Apenas había terminado de hablar y se arrepintió de lo que habia dicho, observó a Ruki sonrojarse ligeramente y desviar la mirada hacia otro lado.

Nunca se lo había dicho directamente, pero Ruki sabía desde hace mucho lo que él sentía por ella, sin embargo la pelirroja parecía no corresponder ninguna de las señales que Ryo le mostraba, quizas por sus personalidades tan distintas, o el hecho de que no tenían muchas cosas en común, eso sin contar con la diferencia de edad...

Decidió cambiar de tema antes de que las situación se tornara incómoda para ambos.

- ¿y bien que dice aqui? - dijo Ryo mientras tomaba aquella medalla en sus manos - "A..Aut viam in-inveniam aut faciam" ... oh, está en latín.

- tú no sabes nada de latín - replicó la pelirroja entrecerrando los ojos.

- tú tampoco - le dijo el moreno entre risas, ocasionando que Ruki comenzara a reir tambien.

Dios, como amaba esa risa; aunque eran muy pocas las ocasiones en las que la había escuchado.

- el concierto debió haber estado genial - dijo el moreno de repente.

- si, todo salió bien - respondió la muchacha - en fin, ya no importa; es probable que no vuelva a tocar el violín si mi mamá acepta aquel trabajo en América.

El joven levantó la mirada.

- ¿aún piensa en irse a trabajar alla? - le preguntó Ryo

- Quiere viajar la próxima semana - replicó Ruki - solo espero poder hacerla cambiar de parecer en estos días.

Ryo se sintió desalentado, América estaba al otro lado del mundo, a miles de kilometros de ahí, no volvería a ver a Ruki jamás.

Aquella idea empezaba a consumirlo por dentro.

No quería volver a estar lejos de ella de ninguna manera.

- seria terrible que te fueras de Japón - le dijo Ryo de repente cambiandole de tema.

- ¿por qué? - le preguntó Ruki aun con la mirada fija en aquella medalla.

- te extrañaría mucho - le confesó el moreno sin poder evitarlo.

La observó sobresaltarse ligeramente.

- siempre dices cosas como esa - replicó la pelirroja desviando la mirada hacia un lado.

- es verdad - replicó Ryo - supongo que en verdad me importas demasiado.

Fue en aquel momento en que se dió cuenta que habia sido mala idea tomar aquella medalla que aun traía puesta la pelirroja, ya que ambos estaban demasiado cerca el uno del otro. Ruki levantó la mirada fijando sus hermosos ojos violetas en los suyos.

Ninguno decía nada y cada segundo que pasaba parecía durar una eternidad.

Ryo soltó la medalla que traía puesta Ruki, y con una mano la tomó del rostro; él podía jurar que fue ella la que acortó mas la distancia entre ambos...

Y la besó.

No recordaba cuantas veces habia deseado besar a Ruki; ¿De verdad esto estaba pasando? Él estaba enamorado de ella desde que ambos eran niños, esto parecial tan irreal.

Sintió las manos de la pelirroja deslizarse desde sus brazos hasta sus hombros, acercandose mucho mas a él.

Si bien Ruki estaba correspondiendo aquel beso, Ryo estaba seguro de que en cuanto todo aquello terminara, la pelirroja iba a odiarlo por su atrevimiento.

Se separaron apenas por un par de segundos, solo para volver a besarse nuevamente, cuando de pronto escucharon a alguien a sus espaldas.

- ehem...

Ambos jovenes se separaron en menos de un segundo totalmente avergonzados, y Ryo observó a su padre quien estaba a unos pasos mas allá, viendolos a ambos con una expresión de confusión y sorpresa.

- te busqué en el estacionamiento pero como no te encontré supuse que seguías aqui dentro - dijo el sr Akiyama sin dejar de observarlos.

- si es que yo... yo me encontre con... - y señalando a la pelirroja le dijo - papá ella es Ruki - y dirigiendose a la muchacha le dijo - Ruki, él es mi padre, el señor Akiyama

- un gusto señor - replicó Ruki con el rostro totalmente enrojecido y con la mirada fija en el piso.

El hombre solo se limitó a asentir mientras observaba a la muchacha.

- mucho gusto - respondió el papá de Ryo.

Hubo un silencio incómodo que duró algunos segundos.

- bueno, ire a ver como sigue mi mamá - dijo la pelirroja sin atreverse a mirar a los ojos a ninguno de los dos hombres - con permiso, nos vemos - finalizó antes de desaparecer rapidamente hacia el tópico del hospital.

Su padre pareció querer decirle algo cuando fue interrumpido por su hijo.

- ¿nos vamos? - dijo Ryo mientras caminaba rapidamente hacia la salida del hospital; estaba totalmente avergonzado, si bien su padre ya habia conocido a otras chicas con las que habia salido; esta era Ruki, no era cualquier mujer, ella de verdad le gustaba y por la unica que haría las cosas bien.

No era la manera en la que le hubiera gustado que ambos se conocieran.

Su padre lo siguió y ambos subieron al auto que estaba estacionado afuera del lugar.

El hombre cerró la puerta del vehiculo y solo ahí se atrevió a hablar.

- Ryo, quizas yo no sea la persona indicada para decirte esto pero...

El sr Akiyama parecía pensar lo que iba a decirle.

- es muy joven... - le dijo su padre algo consternado.

El moreno se moria de la vergüenza.

- ... bueno, es muy bonita y entiendo que te guste pero...- agregó su padre algo preocupado - ten cuidado con lo que haces - finalizó mientras encendía el auto.

- solo somos amigos papá - insistió Ryo - descuida.

El sr Akiyama asintió.

- esta bien solo... solo no lo arruines - dijo su padre mientras encendía el auto.

¿Arruinar las cosas? ¿Con Ruki? ¿Se referia a eso?

De todas las mujeres del mundo, la pelirroja era la única que verdaderamente le interesaba; no iba a echar a perder ninguna oportunidad por mas mínima que fuera de salir con ella.

¿Que estaria pensando Ruki?

Definitivamente tenian que hablar de lo sucedido; asi que la buscaría al dia siguiente.

- descuida papá - replicó Ryo - no lo arruinaré, lo prometo.

.


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12 horas despues

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Kenta podia sentir el viento soplar con fuerza al punto de revolverle el cabello, aun continuaba recostado sobre el enorme prado de aquel lugar y el sol apenas si se asomaba lo suficiente como para calentarlo.

El día era horrible

Pero él estaba feliz.

Abrió los ojos y miro al cielo que estaba acumulandose de nubes.

- ¿en que piensas?

El joven de gafas giró la cabeza y observó a su novio quien al igual que él estaba recostado en aquel prado dentro del parque Central de Shinjuku, sus cabellos rizados tambien se movían con el viento despeinandolo totalmente, Kenta sonrió al ver esto ultimo.

- en nada - dijo mientras volvía a cerrar los ojos - solo veía al cielo.

Esta era la cuarta o quinta vez que su novio habia ido a visitarlo a Shinjuku, la escuela por fin había terminado, asi que ambos tenian mucho tiempo libre, en el fondo Kenta deseaba que llegara el día en que puedan pasar mas de algunas horas juntos.

Aunque por el momento eso parecía imposible.

- le hable a mis padres sobre ti - dijo de repente el muchacho de cabellos rizados, sorprendiendo a Kenta.

- ¿en serio? - dijo sin poder disimular su asombro - y... ¿que dijeron?

- bueno, mi mamá hizo un escándalo - dijo su novio aun recostado en el prado - dijo que seguramente era culpa de la televisión, los videojuegos y el celular - finalizó entre risas.

- oh Dios - dijo Kenta algo nervioso.

- Ella reaccionó tal y como yo lo esperaba - dijo el joven de cabellos rizados - en cambio con mi papá fue distinto.

Vió al joven de gafas observarlo con curiosidad asi que continuó.

- dijo que le parecía bien que le contara estas cosas - agregó su novio - ¿sabes? Su reaccion fue genial, incluso dijo que le encantaría conocerte, solo si tu quieres claro - finalizó.

Kenta desvió la mirada nuevamente hacia las personas del parque.

- quizas mas adelante... - le dijo mientras se acomodaba las gafas.

- esta bien no hay problema - le respondió el joven de cabellos rizados mientras se sentaba a su lado.

Kenta suspiró, a diferencia de su novio, su padre era demasiado estricto y su madre no dejaba de preguntarle por qué nunca les había hablado sobre alguna muchacha, ¿sospecharia algo ya?

Ninguno de ellos entendería su situación, mucho menos lo apoyarían.

Ambos se quedaron en silencio algunos segundos.

- ¿y se lo has dicho a alguno de tus amigos? - le preguntó a Kenta, este negó con la cabeza.

- No; tengo miedo - le confesó el joven de gafas - miedo de que cambien su forma de tratarme y me vean como un bicho raro, o simplemente se alejen de mí.

Su novio asintió mientras lo tomaba de la mano por algunos segundos.

- sé como es eso - le dijo - yo tambien perdí a un par de amigos, dijeron que nada cambiaría pero al final se alejaron de mí cuando se enteraron... fue horrible.

- ¿lo ves? Ese es mi miedo - replicó Kenta - ¿que dirán Hirokazu o Takato cuando lo sepan? Son mis mejores amigos, y tengo miedo de perderlos.

Su novio solo se limitó a observarlo.

- por favor no creas que me avergüenzo de ti - dijo Kenta casi en una súplica - soy muy cobarde para enfrentar esta situación, lo siento yo... no puedo, perdóname, eso no quiere decir que no te ame.

El joven de cabellos rizados le sonrió.

- lo sé, no tienes que explicarlo - finalizó mientras lo tomaba de la mano.

Kenta asintió aun no tan convencido, ¿y si nunca lograba decirle a sus amigos acerca se su relación? ¿Y si su novio se cansaba y lo dejaba? ¿Podría vivir el resto de su vida de esa manera?

Observó el atardecer, el cielo comenzaba a teñirse de un tono naranja.

- quisiera irme lejos de aqui, irnos a donde nadie nos conozca - dijo Kenta de repente, sorprendiendo a su novio - asi nadie podria juzgarnos.

- ¿empezar de cero?

- algo asi...- dijo el joven Kitagawa.

- ¿y por qué no lo hacemos? - replicó el joven de cabellos rizados sorprendiendo a Kenta - huyamos - le dijo mientras se ponía de pie y comenzaba a caminar, Kenta lo observó sorprendido

- ¿huir? ¿A donde? - respondió

- no se, a donde sea - finalizó su novio mientras lo tomaba de la mano y comenzaba a correr arrastrando a Kenta consigo fuera del Parque Central de Shinjuku.

- ¿espera a donde vamos? - preguntó Kenta a medio camino

- a la estación central de tren - replicó el joven de cabellos rizados.

Kenta estaba en shock ¿de verdad iban a huir? ¿A donde?

Llegaron a la estación de tren y vio a su novio subirse al primer tren que estaba listo para partir.

- vamos Kenta! - le gritó el joven - sube!

El joven de gafas se quedó inmóvil mientras veía a su novio estirarle la mano animandolo a subirse.

- esto es una locura ¿a donde iremos? ¿Cuando volveremos? Oh Dios!.. - dijo mientras se acomodaba las gafas y caminaba de un lado a otro.

Escuchó a su novio reirse

- Kenta, dijiste que querías huir de todo y empezar de cero ¿no?

- si pero...

- entonces huyamos de esta ciudad aunque sea por un día - le dijo mientras continuaba de pie en la puerta del tren - luego volvemos!

El joven de gafas se quedó inmovil ¿que dirian sus padres? ¿A donde iban a ir?

La voz de la mujer de la estación anunciando la salida del próximo tren lo sacó de sus pensamientos.

- Kenta, la puerta se cerrará

- espera, aun estoy pensandolo! - dijo el joven de gafas sin ocultar su nerviosismo.

- Kenta...

- ¡un segundo!

Los motores se encendieron y Kenta saltó al tren segundos antes de que la puerta se cerrara, ambos jovenes se miraron y comenzaron a reir ante la vista de los demás pasajeros.

- ¿hacia donde va este tren? - preguntó Kenta

- ni idea, ya lo descubriremos - le dijo su novio antes de jalarlo de un brazo y empezar a correr entre los vagones.

Por primera vez despues de mucho, el joven Kitagawa no tenia idea de lo que estaba haciendo, pero aun asi...

Estaba muy feliz.

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3 días después

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Juri se acomodaba la toga y el birrete que traia puesto tratando de lucir lo más serena posible, aunque el calor que hacía a esa hora la estaba sofocando. Había llegado el día de su graduación, la escuela habia terminado por fin.

Observó a sus compañeros, todos lucían emocionados, podía escucharlos hablar sobre sus planes a futuro, viajes, estudios etc.

Kazu y Kenta estaban a su lado y podía oir su absurda discusión

- viejo, ¿donde estuviste estos dos días? Nos tuviste preocupados!

- calmate Kazu, Queria estar solo es todo.

- pero te castigaron! - reclamó el joven Shiota - ahora no podremos salir a celebrar nuestra graduación como se debe.

- celebraremos mas adelante - replicó el joven Kitagawa muy calmado - no hay prisa.

- espera un momento... ¿como puedes estar tan tranquilo - preguntó Kazu con algo de curiosidad, luego abrió los ojos como platos - ¡ahh! ¡seguramente celebraste estos dos dias con alguien!

- ¿que?! - replicó Kenta dando un salto de la impresión

- ¡Dime con quien!

- q-que? No sé de que hablas - negó Kenta evitando la mirada acusadora de su mejor amigo

- lo sabía! Dime, ¡dime con quien estuviste estos dos dias! - insistía Kazu.

- ¡con nadie!

- chicos calmense, no hagan mucho ruido - los interrumpió Juri - el director está hablando - dijo en un afan de calmarlos.

Ambos asintieron y Juri sonrió, sin embargo por dentro era un manojo de nervios, giró la cabeza disimuladamente y observó unos metros mas allá a Takato quien lucía algo distraído y conversaba con Henry quien estaba a su lado.

La castaña suspiró

Este ultimo mes había sido una tortura para ella, y todo por lo sucedido en el cumpleaños de Kenta.

Ambos se habían besado ese día

Si: ambos; porque Juri sabia muy bien que había correspondido a aquel beso que se dió entre Takato y ella aquella noche, el momento se sintió tan especial, ese beso era perfecto...

Solo que cuando se separaron Juri se sintió muy avergonzada y un sentimiento de culpa la invadió ¿que pensaría Takato? Tan solo minutos antes ella se encontraba defendiendo al profesor Hanata de quien (suponía) estaba enamorada. Takato no había dicho nada en aquel momento ¿que pensaría? ¿se habia arrepentido? ¿tenia un mal concepto de ella?

- ... y ahora doy pase al mejor alumno de todas las clases de último año, con ingreso asegurado a dos de las mejores Universidades de Tokio, Henry Wong - escuchó decir al director - un aplauso para él por favor - finalizó el director mientras todos sus compañeros aplaudían y gritaban emocionados.

La muchacha observó a Henry, aquel día él y su novia los interrumpieron y Juri terminó huyendo totalmente avergonzada de lo que había sucedido entre el joven Matsuda y ella, sin atreverse a mirarlo a los ojos.

Su cabeza era un lío, Takato era su mejor amigo, conocía todo acerca de ella, se llevaban muy bien, aunque el castaño había estado actuando extraño desde que le contó lo sucedido entre Hanata y ella, ¿estaria celoso? ¿O la consideraba una hermana y por eso estaba tan molesto? Quizas solo quería protegerla... ¿habían confundido las cosas?

Aquella noche no pudo dormir debido a las preguntas que rondaban su cabeza; ¿de verdad estaba enamorada de su profesor? ¿O era solo una ilusión?

Sea lo que fuera, desde aquel día no había respondido a ninguno de los mensajes e indirectas de Hanata, tampoco queria verlo, le ponía mil excusas y lo evitaba la mayor parte del tiempo hasta saber que era lo que quería en realidad.

Incluso había hablado con Ruki, contandole lo sucedido, solamente a ella le dijo que probablemente estaba sintiendo algo por el joven Matsuda.

¿Que era lo que sentía? ¿A quien quería en realidad?

Solamente habia una forma de averiguarlo.

Y para ello debia hablar con Takato primero

Sin embargo cada vez que se acercaba a él, el castaño parecía encontrar alguna excusa y la evitaba; Juri estaba comenzando a pensar que quizas si se había arrepentido de besarla.

La escuela había terminado y si no lograba arreglar las cosas hoy durante su graduación, probablemente nunca lo lograría.

- ... muchas gracias. - escuchó decir a Henry, quien habia terminado de dar su discurso y ahora regresaba a su sitio al lado de Takato, en medio de los aplausos de sus compañeros.

- a continuación realizaremos la entrega de diplomas a cada uno de los alumnos - dijo el director - por favor suban al estrado al oir sus nombres.

Tenia que ser hoy, este era el día en que debía tragarse la vergüenza y el orgullo y hablar con Takato.

- oigan, hagamos algo para celebrar nuestra graduación - insistió Hirokazu - vayamos al bar de siempre.

- yo no puedo, estoy castigado ¿lo recuerdan? - replicó Kenta

- viejo, ya no podran castigarte mas de lo que ya estas castigado - insistió Kazu - asi que irás.

- p-pero... - respondió Kenta muy nervioso.

- ¿a donde iran? - preguntó Micky quien estaba delante de ellos - yo tambien quiero ir!

- vamos todos, hay que decirles a Henry y Takato tambien - insistió Kazu - oye Juri, tu tambien iras ¿no?

- yo... - comenzó a decir la muchacha, sin embargo no logró responder.

- Juri Katōu, por favor suba - dijo el director mientras los demás aplaudian.

La recien nombrada subió al escenario donde el director de su escuela le entregaba su diploma y su padre le tomaba un par de fotos, luego se sentó al lado de sus otros compañeros que ya habian recibido sus diplomas.

Podía observar desde su asiento a Takato quien la observaba sin disimular, lo cual la ponía muy nerviosa. Escuchó al director llamar a Kenta, quien recibió su diploma, pero antes de sentarse a su lado tuvo que retirarse ya que su mamá se emocionó tanto que se desmayó.

Entonces la siguiente persona en ser llamada sería...

- Takato Matsuda por favor suba.

El corazón de Juri latió con fuerza en su pecho mientras observaba subir al escenario al castaño, y se puso aun mas nerviosa el momento en que él se sentó a su lado.

Tenía que hablar con él.

Podía sentir la tensión en el aire entre ambos, era como si se hubiera formado un abismo entre los dos a pesar de estar uno al lado del otro.

Juri podía sentir como su corazón latía con violencia.

Asi que sacó fuerzas y se dirigió al castañó.

- Takato...

El recien nombrado se sobresaltó y giró la cabeza para observarla.

- D-dime Juri...

- ¿podemos hablar? Siento que nada es lo mismo entre ambos y me gustaría aclarar eso hoy

Lo observó a los ojos y ambos cruzaron miradas despues de mucho tiempo, la joven Katōu sintió que iba a tener un infarto en cualquier instante.

Vió al joven Matsuda ruborizarse para luego asentir.

- claro, ¿te parece bien hoy despues de la ceremonia?

- esta bien - replicó Juri apenas en un susurro.

Ambos volvieron la mirada al frente mientras el director terminaba de entregar las medallas.

La joven no escuchó nada mas de lo que el director y sus profesores decian, no fue sino hasta cuando Kazu se acercó a ellos junto a Henry, que se dió cuenta que la ceremonia ya habia terminado y todos estaban lanzando sus birretes al aire.

- se acabó la escuela ¡por fin! ¡por fin! - decía el joven Shiota mientras abrazaba a sus amigos

- es un hecho, por fin estamos graduados - dijo Henry mientras observaba el diploma que traía en las manos.

- hey muchachos!- dijo Kenta quien había vuelto - no se olviden de mi! ¿a donde iran?

- no lo se, podriamos ir a comer algo ¿que dicen? - preguntó Henry.

- si, buena idea - replicó Kazu - me muero de hambre. ¿Takato, tú que dices?

El castaño cruzó miradas con Juri y asintió.

- ehh, si... si claro, a comer estaría bien - replicó - ¿en el centro comercial de Shinjuku?

- yo los veo dentro de media hora - dijo Kenta - haré lo imposible por escapar de mis padres.

- iré a avisarle a mi papá para que no me espere - dijo Juri mientras se quitaba la toga que traia encima - ahora vuelvo.

Y con esto último se alejó de sus amigos hasta llegar donde estaba su papá y luego de explicarle que saldría con sus amigos, se despidió de él, asegurandole que regresaría temprano.

Vió a la gente alejandose del lugar donde habian realizado la ceremonia, Juri caminaba despacio ya que los nervios la estaban dominando.

¿Como haría para hablar a solas con Takato? Sus amigos estaban ahi, ¿tendria que esperar hasta despues que todos se fueran?

- Juri

La recien nombrada volteó al escuchar su nombre y se topó con el profesor Hanata quien la saludaba amigablemente agitando una mano.

En otras ocasiones Juri se habría alegrado, pero en esta ocasión ver a su profesor la irritaba.

- buenas tardes profesor - dijo sin dejar de caminar

- Juri, quería felicitarte - le dijo aquel hombre - hoy fue tu graduación, estas cada vez mas cerca de conseguir tus sueños.

La muchacha forzó una sonrisa y asintió mientras volvía en dirección hacia donde habia dejado a sus amigos.

- quería saber si podríamos vernos mas tarde - le preguntó aquel hombre - podría pasar por tu casa o si lo prefie-

- no creo que pueda - lo interrumpió - ya tengo planes con algunos amigos - agregó la joven Katōu algo incómoda ¿por qué este hombre no se daba cuenta de que no deseaba hablar con él?

Estaba a medio camino cuando sintió la mano del profesor sujetarla de una de sus muñecas.

- Juri ¿que es lo que sucede? Hace varias semanas que estas actuando extraño.

- profesor suelteme - replicó Juri - hay personas cerca, podrían vernos - agregó mientras intentaba liberarse del agarre del hombre.

- pero respondeme ¿que sucede? Ya no eres alumna de esta escuela - le dijo - podemos vernos libremente.

- profesor, creo que ambos confundimos las cosas - dijo la joven Katōu - yo preferiria que todo quedara en el olvido, asi que le pido por favor que me suelte - le dijo mientras lograba librarse del agarre de su profesor, sin embargo este volvió a tomarla del otro brazo.

- espera un momento Juri, te dije que vamos a hablar ahora - insistiò el profesor, a estas alturas Juri empezaba a sentir algo de temor ante la actitud de Hanata.

- suelteme - insistió la muchacha, sin embargo el hombre no le hizo caso.

- ella dijo que la soltara

Tanto Juri como el profesor Hanata giraron la cabeza en dirección a aquella voz, encontrandose cara a cara con el joven Matsuda.

- Takato... - dijo Juri, quien practicamente corrió a su lado apenas Hanata la soltó.

El castaño se veía furioso.

- Matsuda - dijo el profesor - Juri y yo solo estabamos conversando - le dijo tratando de verse lo mas amigable posible.

- alejese de Juri - replicó Takato

La sonrisa del hombre se borró

- ¿o si no? - preguntó desafiante

El castaño avanzó en dirección a su profesor, sin embargo Juri lo detuvo.

- no Takato, no vale la pena - le dijo tomandolo de la mano en un afan de calmarlo y tratando de alejarlo de ahí.

Hanata los observó a ambos apenas por un par de segundos.

- ah ya entiendo - dijo mientras negaba con la cabeza - debí imaginarlo - continuó diciendo mientras se alejaba de ambos.

Ambos respiraron con alivio apenas el profesor desapareció de sus vistas.

- Juri ¿estas bien? - preguntó el castaño mientras observaba a la muchacha quien solo asintió.

- si, no me pasó nada - respondió la joven Katōu - ¿como llegaste aqui?

- me preocupé al ver que no volvías - replicó Takato - pensé que quizas podía haber pasado algo asi que vine a buscarte.

Juri sonrió

- gracias - respondió la muchacha.

- los demás estan esperandonos - agregó el castaño - ¿quieres ir con ellos?

Juri negó con la cabeza.

- no, creo que preferiría hablar aqui contigo - le dijo - es... sobre lo que pasó el día del cumpleaños de Kenta.

- ahh - fue lo unico que respondió el castaño.

Ambos se quedaron en silencio por varios segundos, fue ahi que Juri notó que aun estaban tomados de la mano, aun así fue incapaz de soltarlo.

- lo siento Juri - escuchó decir al castaño - se que no debí besarte aquel día, arruiné nuestra amistad y se que estás enojada conmigo porque yo...

- ¡no! No estoy enojada contigo Takato - replicó la joven - pensé que eras tú quien se habia arrepentido de lo sucedido y por eso me evitabas.

- no Juri por Dios! - dijo el castaño en shock - saliste corriendo aquel día y supuse que estabas enojada, y yo.. bueno, trataba de no hablarte porque pensé que estarías incómoda con mi presencia.

Juri empezó a reir y el castaño no pudo evitar pensar que su risa era hermosa.

Que toda ella era hermosa.

- somos unos tontos - le dijo Juri mientras apretaba mas fuerte la mano del joven Matsuda.

- Juri me gustas - soltó de repente Takato - entenderé si no sientes lo mismo pero quería que lo supieras.

La jovencita lo miró directamente a los ojos, los cuales brillaban de la emoción; Juri podía jurar que escuchaba los latidos de su corazon.

- a mi tambien me gustas - fue lo unico que dijo antes de tomar el rostro del castaño entre sus manos y besarlo.

Fue como si el tiempo se hubiera detenido y ellos fueran las unicas personas en el mundo; durante aquellos segundos que parecieron durar una eternidad, ambos sintieron que solo necesitaban el uno del otro para sentirse completos.

Aquella sensación de felicidad era inexplicable.

Ambos sonreían en el momento en que se separaron.

Takato estuvo a punto de decir algo cuando escucharon la voz de Kazu llamandolos.

- muchachos apurense, Henry ya encendió el auto, Micky tambien irá con nosotros, vayamos por Kenta.

- si, ya vamos - replicó el castaño

- bueno, vamos antes de que Kazu haga un escandalo - le dijo Juri.

Takato asintió y ambos corrieron en dirección hacia donde estaban sus amigos sin soltarse de las manos.

Juri podía jurar que esto que estaba sintiendo era la felicidad.

Y se sentía tan bien.

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Fin.

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NOTA DE AUTORES:

"recuerden caballeros, esto jamás pasó" (leerlo con la voz de la secretaria de monsters inc.)

Este capitulo es un "what if" es decir, aqui mostramos lo que habria pasado si Kazu no iniciaba el efecto dominó, la historia habria sido diferente, los personajes habrian tenido un final diferente etc etc.

Esta es solo una historia alternativa; el final real es el del capitulo anterior.

Gracias por leer!

BethANDCourt.