CAP MEJORADO

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Mi paraíso deseado.

Arco 1: La búsqueda.

Capitulo 7: Encuentro con el destino.

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"Luz y oscuridad. Pueden ser dos caras de una moneda, pero la realidad es que la luz puede morir por la oscuridad, y la oscuridad perece ante la luz. Ellas son tan diferentes… pero a la vez tan similares, algunos que ven la luz puedes caer en la oscuridad, pero aquellos que ven en la oscuridad encuentran la luz. Algunos que viven en las sombras pueden salvarse al purificarse con el calor de la esperanza, pero otros ya tienes su destino marcado de vivir en las tiniebla por toda la eternidad.

La luz acoge a los desamparados, los arrepentidos, los que buscan la paz y sabiduría, las almas puras, los honestos, los justos, los samaritanos, los que creen en la vida después de la muerte, los de sean puros de corazón. Esos son los que se merecen vivir en la luz

La oscuridad tortura y corrompe, a los blasfemos, los mentirosos, los corruptos, los malagradecidos, los pedófilos, los lujuriosos, asesinos, charlatanes, enfermos por el poder y las riquezas, almas tan podridas por creencias de superioridad, que hacen que otros se aprovechen de los débiles y los pobres. Esos son los que merecen vivir en las sombras y marchitarse hasta el fin de la existencia.

Eso es lo que tienen la luz y la oscuridad… alos que van hacia la luz, encuentran la paz, la amistad, pero sobretodo, lo más hermoso que existe en el universo. El amor.

Los que siguen a la oscuridad, solo obtendrán miedo, pesadillas, odio, soledad, vacío, y finalmente, el castigo más horrible que hay. La culpa.

Es por eso que dejo este mensaje… a todos aquellos que ven la luz, enfrenten a la oscuridad, salven las almas que todavía albergan la esperanza de encontrar la felicidad, destruyan todo rastro de maldad, y caminen. Vallan a donde la luz los guía, y encuentren lo que esta les prometió darles el día que la vieron por primera vez. La vida.

Sí no pueden encontrar la luz en su camino, no tengan miedo… yo estaré allí siempre con ustedes, les ayudaré, los protegeré, y los cuidaré, con toda la luz de mi corazón. La luz de su madre… Horakthy".

-Narración tercera persona-

Twilight junto con sus amigas y Carlos, habían llegado a Canterlot, pero lo que vieron los sorprendió. Las calles de la ciudad eran zonas de guerra, la guardia tanto diurna como la nocturna, y los Wonderbolts desde los cielos, intentaban contener a unas criaturas de aspecto escalofriante, eran una especie de reptiles de color negro casi en su totalidad ya que algunos tenían algunas de color rojo en varias partes, su tamaño sería casi igual al de un poni, claro la única diferencia era un su estatura, y finalmente sus ojos rojos sedientos de sangre.

Todos los civiles eran evacuados hacía el castillo, pero otros lamentablemente eran atrapados por esas criaturas y luego…. Eran escenas sumamente grotescas las que se veían por todos lados.

- ¡Oh por Celestia… esto es horrible! – decía Rarity horrorizada casi hasta quería desmayarse de forma dramática, siendo atajada por la poni vaquera la cual estaba al lado de ella.

- ¿Qué tipo de criaturas son esas? – pregunto Rainbow, mirando desafiante a los dragones.

- Según veo su anatomía, creo que son… dragones. – dice Twilight de forma analítica aunque no estaba segura, ya que jamás había visto ese tipo de dragones antes.

- ¿Dragones?/ ¡Dragones! – las chicas preguntaron confundidas, pero la que grito fue Fluttershy, debido a su miedo por los grandes reptiles, eh incluso se oculto detrás de Rainbow por el miedo que tenía.

- ¿Estas segura es eso terroncito? Estos no se parecen en nada a los dragones normales. – dice Applejack dando un punto válido.

- La verdad no lo sé, jamás he visto a esta especie de dragones antes, y menos leído sobre ellos – dice la alicornio seriamente, esta vez su conocimiento era muy limitado para poder pensar en un plan.

Todas estaban algo preocupadas por la situación que se presentaba, pero el único que no decía nada era Carlos, el cual miraba de forma analítica a las bestias invasoras.

"¿Tú qué opinas de esto Slyfer?" – Carlos preguntó a su bestia interna, buscando su guía sobre esos dragones.

[Estas criaturas son dragones 100% salvajes, y no tienen rastros de consciencia o inteligencia. Al parecer se guían únicamente por sus instintos primitivos, y no solo eso… al parecer ciento una presencia igual que estas, pero mucho más fuerte. Creo que debe de ser el líder y el que los controla] – dice el dragón celestial de manera analítica.

"¿Un líder? Mmmm… tal vez si las chicas y yo lo encontramos y lo detenemos, entonces podremos hacer que todo esto termine, ¿cierto?" – dice el humano con una sonrisa.

[Exactamente, si su líder es derrotado u asesinado, podrán ahuyentarlos de este lugar] – explicó el dragón de manera seria.

- Muy bien chicos, este es el plan; ayudaremos a cuanto poni podamos, y los dirigiremos al castillo, estoy segura que allí estarán a salvo. Applejack, Rainbow, vallan al este de la ciudad, si pueden también apoyen a los guardias y a los Wonderbolts respectivamente, ¿entendido? – le dice Twilight a sus amigas vaquera y voladora.

- Cuenta con ello dulzura – dice Applejack con una sonrisa confiada.

- ¡Oh si, vamos a patear traseros de dragones! – dice la pegaso multicolor con mucho entusiasmo.

- Bien. Rarity, tu vendrás conmigo al castillo de las princesas, en el camino también ayudaremos a los ponis que podamos. – continuó la alicornio con el plan, y su amiga asiente.

- Y por último, Carlos… ve con Pinkie y Fluttershy hacia el oeste, y ayuden a los civiles a llegar al castillo, ¿entendido? – dice Twilight con seriedad.

- Oki doki loki… - dijo pinkie muy animada.

- Está bien, nos reuniremos en el castillo, y cuídense ¿ok? – dice Carlos mirando a todos, y ellas asienten.

- ammm… y-yo… yo no… - Fluttershy intentaba decir algo, pero sus nervios y el miedo no le permitían hablar, Carlos al notar eso se acerca para calmarla.

- Tranquila Fluttershy, se que debes estar asustada, y si te sirve de consuelo, yo también tengo algo de miedo. Pero debemos concentrarnos en ayudar a los que nos encontremos en el camino, así que tienes que estar alerta, ¿ok? – dice el chico de manera suave, intentando calmar a la pegaso amante de los animales.

- P-pero yo… - Fluttershy seguía estando muy insegura, pero el humano le acaricia su cabeza con suavidad, mientras le dedica una sonrisa.

- No te preocupes Fluttershy, yo te protegeré de esos monstruos, así que quédate cerca de mí en todo momento y te prometo que nada te va a lastimar, ¿de acuerdo? – dice Carlos mirando a los ojos a Fluttershy, esta al escuchar lo que dijo se sonroja un poco, y asiente tímidamente con una pequeña sonrisa.

- Muy bien ya todo está listo, entonces dispérsense y ayuden a todos los demás – dice Twilight con voz de mando.

- ¡Entendido! – dijeron todos al unísono.

Dicho eso, todos se separaron por sus lados correspondientes, Twilight se teletransportó junto con Rarity al castillo de Celestia, Rainbow Dash y Applejack ayudaban a la guardia y a los Wonderbolts a poner a salvo a los civiles, y el grupo de Carlos con Pinkie pie y Fluttershy, se fueron por otro lado con las mismas intenciones, una vez que cumplieran con lo encomendado, debían reunirse todos con las princesas en el castillo.

-POV-Carlos-

Luego de separarnos, Pinkie y Fluttershy junto conmigo nos movíamos con cuidado por las calles y entre los callejones de la ciudad, intentando no llamar tanto la atención de todos esos dragones que vuelan por el cielo y por ciertas partes muy bajos, aunque Pinkie lo hacía de una forma que solo ella hace, ya saben… aparece por allí, luego por allá, y saliendo de lugares que inexplicablemente no podrían contener a un poni en su interior. Creo que tendré que acostumbrarme a lo que ella suele hacer y lo que dice, y será algo complicado.

Mientras que Fluttershy… bueno, ella se tomo muy enserio el de quedarse cerca de mí, muy cerca de hecho, ya que al estar abrazada de uno de mis brazos… puedo sentir sus senos rodear mi brazo completamente mi brazo… son tan firmes… y suaves, que me pone algo nervioso por esto, lástima que la situación no es la indicada ahora, pero siendo otro caso si lo disfrutaría. Bueno que quieren que les diga… pervertido lo puede ser cualquiera, y más si en un caso como este uno es amante de los furros. No soy de esos tipos, pero bueno…

Ok dejando eso de lado…luego de unos 15minutos de buscar a sobrevivientes, encontramos un pequeño barrio donde todos estaban atrincherados en sus casas, eran un barrio de esos donde viven tanto personas de alta clase como clase media, pero también importante. Así que al llegar allí, les dije a las chicas lo que deberíamos hacer.

- Muy bien, Pinkie, Fluttershy, les diré lo que haremos ahora. – les dije con mirada seria y estas me prestan atención. – lo que harán ustedes es ir de puerta en puerta, y sacar a todos de esas casas, luego deben de esconderse por los callejones y traerlos aquí a la entrada de la calle, ¿entendido? – les pregunte con mi misma expresión.

- Pero ¿tú que harás Carlitos? ¿No nos ayudarás a ayudar a los demás? – preguntaba Pinkie curiosa por mi idea.

- Claro que lo haré Pinkie, pero uno debe de estar vigilando de que esas bestias no anden rondando por aquí, asique me quedaré en la entrada de la calle y les cubriré las espaldas a las dos, ¿ok? – le dije dando mi idea, no vaya a ser que esos monstruos nos tiendan una emboscada, por eso me encargaré de observar el movimiento del lugar, y si es necesario… distraeré al enemigo para que ellas junto con los civiles huyan.

- P-pero Carlos tu dijiste que… - antes de que Fluttershy continuara, yo le doy un abrazo, mi acción la tomó por sorpresa.

- Ya sé lo que te dije Fluttershy, pero entiende que muchos ponis inocentes nos necesitan ahora, es por eso que todas te necesitan… yo te necesito. Sé que estas asustada por el hecho de que dragones invadan a Equestria, pero aun así, mantendré mi palabra de protegerte en todo momento, y que no dejaré que nada te pase. Entonces… ¿podrías hacer esto por mí, por favor? – le pedía de manera suave y con una sonrisa cálida, al separarla del abrazo y mirarla a los ojos, esta se sonrojo como tomate, pero me dedica una linda sonrisa.

- E-está bien Carlos, ayudaré en lo que pueda… pero… por favor ten cuidado, no quisiera que nada malo te pase. Por favor prométemelo. – dice Fluttershy mirándome a los ojos con un brillo de preocupación, esto es un Déjà vu… es casi lo que Lyra me dijo antes de venir aquí.

- Uh, uh, ya sé, ¿Por qué no hacen una Pinkie-promesa? ¡Siempre se debe cumplir con las pinkie-promesas! – dice Pinkie saltando muy emocionada, Mmmm… de hecho es una buena idea, además… ya sabía yo que ella propondría algo como eso jeje.

- Esa es una buena idea, ¿tú qué dices Fluttershy? – le pregunto con una sonrisa de confianza.

- ammm… yo… - Fluttershy se puso algo dudosa, pero al ver que Pinkie y yo la mirábamos sonriendo, entonces ella sonríe también y asiente con más confianza.

- "Con cerrojo o sino arrojo un pastelito a mi ojo" – dijimos los dos sellando la promesa, y Pinkie saltaba muy contenta ya que le gustaban mucho las pinkie-promesas.

Después de eso las chicas hicieron lo que les dije, miraba al cielo y por diferentes lugares buscando si había actividad por algún lado, y les hacía señas a las chicas de que todo estaba tranquilo. Hubo algunos dragones que pasaban por allí, pero tal y como dijo Slyfer, no tienen muy buena inteligencia así que solo se detenían momentáneamente y luego se iban. Entonces me dispuse a esperar a las chicas en el lugar acordado, pensaba que todo esto saldría bien, pero en ese momento…

- ¡KYAAAAAAHHHHHH! ¡AUXILIO, ALGUIEN AYÚDEME POR FAVOR! – gritó una voz que al parecer era femenina, se oyó cerca de aquí, alguien está en problemas justo ahora, y las chicas ya casi acaban. Me cago en… Justo ahora tiene que pasar esto, ¿Qué se supone que deba hacer? Si no atiendo ese grito, podría atraer a más de esas cosas y eso nos pondría en un aprieto, pero si me descuido, Pinkie y Fluttershy podrían estar en riesgo también. ¡LA PUTA QUE ME PARIÓ! ¡¿QUÉ DEBO DE HACER AHORA?!

[Cálmate compañero, alterarte no te ayudará a resolver esta cuestión, haz lo que creas que sería lo más indicado] – dice Slyfer de forma sabia.

Tras escuchar lo que me dijo, me puse a pensar, a las chicas no les falta mucho para sacar a los ponis de allí, y si no hago nada, la dueña de esa voz sufrirá un destino muy cruel. Creo que ya sé lo que debo de hacer.

Al ver por última vez a las chicas, veo que ya casi terminan, así que mientras que están en lo suyo, iré en una carrera a ayudar a la dueña de esa voz, y la traeré aquí junto con todos. Solo espero que esto funcione y nada malo vaya a ocurrir.

Ya teniendo pensado lo que iba a hacer, me decidí ir a buscar a la dueña de esa voz y salvarla de esas malparidas bestias de Lucifer. Al buscar por los alrededores no hallaba rastros de quien pedía ayuda, hasta que la escuché un poco hacia el este, y fui siguiendo la voz que no estaba tan lejos.

La vos se había detenido a dos cuadras, la busqué hasta que por fin di con la dueña de la voz, la cual estaba acorralada por una de esas criaturas, al acercarme más, reconocí a la yegua que pedía auxilio.

La poni en cuestión era de piel color blanca perlada, melena color rosa pastel, y era una unicornio. Vestía con un vestido color negro ajustado, y su figura era muy comparable al de Rarity. Se trataba de Fleur dis lee, la poni modelo de Canterlot, o al menos eso es lo que he visto en la serie.

Fleur se encontraba de espaldas contra la pared, mientras que esa bestia dragón se relamía los labios por ver a su presa, la pobre estaba muerta del miedo, y con lágrimas en sus hermosos ojos color amatista, sabiendo que era su fin… pero eso es algo que no voy a dejar que pase.

-Narración en tercera persona-

El dragón oscuro veía con ojos depredadores a su siguiente almuerzo, la unicornio blanca estaba paralizada por tener a tan aterrador monstruo frente a ella, sus lágrimas por el miedo resbalaban de sus ojos, su delicada piel tenía varios rasguños, su vestido estaba rasgado en varios lugares, cuando todo esto comenzó, se quedó completamente sola, por el caos se separó de Fancy Pants, mientras buscaba una forma de llegar al castillo, tuvo la desgracia de ser encontrada por estas criaturas, y ya desde hace un gran rato que ese monstruo la perseguía para volverla su aperitivo, y ahora la pobre e indefensa yegua estaba a merced de las garras de esos malditos lagartos muertos de hambre.

"P-por favor, alguien… sniff… por favor alguien ayúdeme, no quiero morir así, aun soy muy joven, y quiero casarme con mi poni especial, y tener una hermosa familia. Te lo ruego querida Celestia, por favor… sniff, que alguien me ayude" – se decía Fleur en sus pensamientos con miedo y tristeza, ya que al parecer no podría cumplir con lo que siempre deseo… tener una feliz vida y una familia.

El dragón al ver que la poni se resignó a su destino, entonces este se preparó para lanzarse encima de ella y degustar su carne frágil y deliciosa, pero lo que no se esperaba, era que un ángel protector llegaría en su auxilio.

Entonces el reptil negro se preparaba para arremeter contra la yegua, la poni al ver que su hora había llegado, entonces cerró los ojos en espera que todo su sufrimiento llegara a su fin. Sin embargo…

Finalmente la bestia se abalanzó contra Fleur, está en cuestión dejo caer unas cuantas lágrimas en espera de su destino, pero lo que ocurrió después… fue que algo, o más bien alguien, rápidamente la apartó del camino del dragón, y que este por la sorpresa no pudiera frenar a tiempo, y se estrelló de bruces contra la pared donde tenía arrinconada a la unicornio, el pobre reptil quedo con una expresión cómica de un gran chichón en su cabeza, y con los ojos en espiral en señal que quedó, K.O. por el fuerte golpe.

La unicornio blanca estaba todavía con los ojos cerrados, pero por alguna razón sentía que alguien la cargaba como princesa, podía sentir que esos brazos la protegían, y que el desconocido que la esta sosteniendo transmite un calor muy reconfortante, y que la hacían sentir segura, era como si un ángel de la guarda la hubiera salvado.

Empezó a abrir sus ojos, y lo que pudo distinguir, era la figura de alguien, era parecido a un poni, pero no lo era realmente, ya que no tenía pelaje en su cuerpo, su cabellera le llegaba hasta su cuello y era de color negro, de piel algo bronceada, ojos color castaño con ligero color verdoso, complexión delgada pero con algo de músculos, vestía una camisa de color gris claro, una parte de su camisa era color negro en forma de "V" desde su cuello hasta su pecho, usaba unos jeans de color azul y usaba unos zapatos que van a juego con su camisa con algunos detalles negros, en lo que aparentemente eran sus cascos.

Al aclarar su vista… ve a alguien que no es un poni, el cual la mira con algo de preocupación, pero al mirarla a los ojos Fleur quedó enganchada en la mirada del chico, el cual por alguna razón le transmitía una calidez como nunca lo había sentido antes.

- Oye ¿estás bien? ¿No te duele algo o tienes una herida grave? – le preguntaba el extraño ser, pero ella no respondió, solo se le quedó mirando fijamente a los ojos.

Carlos se quedó confundido por como la yegua lo miraba a los ojos, pensaba que se la poni se congeló de la impresión por ver a alguien que no es un poni, o porque cree que es otro monstruo que quiere devorarla también.

- ammm, ¿disculpa… te sientes bien? – volvió a preguntar el humano ya algo incómodo por la mirada de la yegua fija en él, aunque debía de admitir que la unicornio tenía unos hermosos ojos.

- ¿Eh? – la yegua poco a poco empezaba a recuperarse de la impresión, y al ver que el humano la tenia cargada como una princesa, esta se sonrojó por la vergüenza, Carlos al notar esto la pone de nuevo en pie.

- Hey… reacciona. – dice Carlos chasqueando los dedos un par de veces para que la yegua recobrara el sentido, luego de tener a la muerte tan de cerca.

- ¿Eh? ¿Q-Qué pasó? ¿Acaso estoy muerta? – preguntaba comenzando a alterarse un poco, pero el humano le ayuda a calmarse.

- Claro que no estás muerta, yo te salvé la vida y por muy poco. – dice el chico con un suspiro, ya que tuvo que actuar muy rápido para que la yegua no terminará destazada por ese dragón.

- Espera… ¿t-tú… me salvaste? – preguntaba sorprendida la unicornio.

- Sí, lo que oíste. No podía dejar que te convirtieras en aperitivo de esa lagartija sobre desarrollada. – dice Carlos con una sonrisa de confianza, mientras que la yegua ya estaba completamente en calma, mientras que ahora su atención estaba sobre la criatura que tenia frente a ella.

- ammm… podrías decirme tu nombre, por favor… - preguntaba con algo de curiosidad y algo de vergüenza, mientras que le agarraba un poco mas de confianza al chico.

- Seguro, mi nombre es Carlos Darío, es un gusto. – dice Carlos con una sonrisa amigable, aunque al decirle su nombre, la deja algo confundida por su extraño nombre.

- ¿Carlos? Es un nombre muy extraño, pero también algo gracioso – decía Fleur con unas pequeñas risitas, cosa que Carlos se riera también.

- jeje, si ya me lo han dicho antes así que estoy acostumbrado. – dijo Carlos divertido, además de que ya se esperaba que dijera eso de él.

- ammm, si no te molesta, ¿te puedo llamar Darío? Es que pienso que ese nombre te queda mejor, ¿está bien así? – pregunta Fleur algo tímida.

Al escuchar eso, Carlos solo suspiro pesadamente, ya que los únicos que lo llamaban así era su familia, pero no podía molestarse con ella por algo como eso, así que por esta vez haría una excepción.

- De acuerdo, puedes llamarme así, si quieres. Y dime ¿Cómo te puedo llamar a ti? – pregunto el chico, aunque ya supiera su nombre, le parecía divertido hacer que los ponis se presentaran ellos mismos.

- Oh, cierto… me presento, mi nombre es Fleur dis lee, es un gusto conocerte. – dice Fleur de forma elegante y educada, y ciertamente su tono de voz era como si vinera de Francia. ("Al menos imaginen que es así")

- Es gusto para mí también, señorita Fleur. – dice el humano tomando una de las manos de la unicornio, y dándole un beso en esta en señal de caballerosidad, esto hiso que la yegua se sonrojara por eso.

- Gra… Gracias por eso, y si quieres me puedes decir solo Fleur, si gustas. – decía tímidamente la yegua con un sonrojo en sus mejillas.

- Ok… Fleur, me encantaría seguir hablando contigo, conocernos más, pero hay que irnos de aquí, estando parados aquí somos blancos fáciles, te seguiré contando de mi mientras regresamos con mis amigas, ya debieron reunir a todos los ponis de este lugar para ir al castillo, ¿te parece? – le dice Carlos con seriedad, y esta asiente.

Entonces ambos empiezan a caminar y cuidando de no encontrarse con ningún otro dragón oscuro por otro lado.

Mientras regresaban con Pinkie pie y Fluttershy, Carlos le contaba a Fleur sobre que él era un humano y que por azares del destino llego a Equestria, cosa que dejaban sorprendida, y la dejaba con mas curiosidad de saber sobre su aparente "héroe".

Mientras caminaban, la yegua estaba un poco nerviosa de que los atacara otra de esas cosas, por lo que se abrazaba de uno de los brazos de Carlos, haciendo que este se sintiera algo nervioso por el contacto físico tan cercano…

- N-No te preocupes Fleur, mientras estés junto a mí, estarás bien. – dice Carlos intentando calmar los nervios de su acompañante.

- Pero, ¿Qué tal si mas de esas bestias aparecen? No tendríamos salvación. – decía Fleur, estrechándose más al brazo del humano.

- Si eso llegara a pasar, yo los distraigo y tú corres, ¿entendido? – dice Carlos seriamente, cosa que hiso que la unicornio abriera los ojos por la sorpresa.

- ¡¿Qué?! P-pero, pero, tú… - dice Fleur con miedo, no quería que su salvador se sacrificara así por ella, aunque debía de admitir que era algo muy valiente de su parte.

- Esta bien… después de todo, ya he pasado por algo similar hace tiempo. – dice Carlos con la mirada algo decaída al recordar su pasado que aun le afectaba recordarlo.

Fleur quedó confundida por su reacción, quería preguntarle lo que tenía, pero mejor se abstuvo de hacerlo. Luego de caminar unos cuantos metros, llegaron a donde las amigas de Carlos estaban junto a un grupo de ponis, los cuales estaban muy asustados por esta situación.

- ¡Hey chicas… ya regresé! – dijo Carlos llamando la atención de la pegaso amarilla y la poni rosa.

- ¡Carlos!/ ¡Carlitos! – exclamaron ambas yeguas muy preocupadas, y abalanzándose sobre él, mientras lo abrazaban.

Esto tomo muy desprevenido al humano el cual intento calmar a ambas, aunque Fleur al ver eso puso una cara algo molesta y de… ¿celos?

- Carlos… me alegra que estés bien, cuando no te vi creí que algo te había pasado… - decía Fluttershy con los lágrimas queriendo salir de sus ojos, ya que pensó que su amigo había sido devorado o peor.

- Carlitos tu prometiste que nos cuidarías, incluso hiciste una pinkie-promesa, y es una que jamás, jamás jamás jamás debes de romper – dice la poni rosa con su melena y cola algo desinflados y su color de piel se opacó.

- Chicas… - dice el chico con algo de pena por verlas así, y les acaricia en la cabeza a ambas yeguas, a Fluttershy se le abrieron las alas, Pinkie pie volvió a su color normal y su melena y cola también, y ambas movían sus colas en señal de gusto.

Fleur por otro lado… por alguna razón sentía algo de envidia de ambas yeguas, ella también quería que ese chico humano que la salvó de la muerte también hiciera eso con ella, no sabía por qué, pero de alguna forma, ese chico se había ganado parte de su corazón así en tan poco tiempo.

Reincorporándose, Carlos miro a todos los ponis que estaban bastante asustados, muchos se notaban que eran de alta clase por sus vestimentas tan finas y otros eran de clase media, lo cual eso por un momento lo hizo recordarse a si mismo. Pero luego todos ellos lo empezaron a ver con algo de impresión ya que no era un poni y algunos se ponían algo nerviosos ya que esta situación los tenía muy asustados y alterados, entonces para bajar un poco los humos, el chico humano decidió hablar.

-POV-Carlos-

Fluttershy y Pinkie reunieron a todos los ponis que estaban atrapados en sus casas, pero luego todos empezaron a mirarme con algo de impresión, y con algo de miedo, aunque los potros y potrancas me veían con mucha curiosidad y admiración. Así que decidí hablarles para que no tengan ideas malas de mí y que estoy aquí para ayudarlos.

- "ejem" Hola a todos, mi nombre es Carlos Darío, y es un gusto conocerlos – me presente intentando ser amable lo mejor que pudiera, y cabe decir que todos se sorprendieron de que pudiera hablar.

Todos los ponis se miraban unos a otros y murmurando muchas cosas sobre mí, así que decidí continuar.

- Sé lo que están pensando… que soy yo y porque estoy haciendo esto, ¿verdad? Les diré solamente que soy un humano, y que vine aquí a Equestria de un lugar muy muy lejano, y que al saber de su situación, hablé con la princesa de la amistad Twilight Sparkle, y ella me permitió venir a ayudarlos, así que no soy un monstruo como ellos, y les prometo que los llevare a todos al castillo sanos y salvos, y que podrán reunirse con sus familiares, amigos y parejas sentimentales. Les doy mi palabra. – dije con una mano en mi pecho en señal de promesa, algunos se le veían algo tranquilos, pero otros no estaban del todo convencidos, sobre todo los ricachones y estirados aquí presentes, y la verdad no me sorprende su desconfianza, sobre todo en personas ególatras, o en este caso ponis.

- ¿Cómo estamos seguros de que no vienes con esas cosas y tendernos una trampa? – pregunto un semental con desconfianza.

- Es cierto… ¿Cómo puedes probar si lo que dices es verdad y bienes de parte de las princesas a ayudarnos? – pregunto una yegua de la misma forma, y eso hiso que los demás se pusieran a discutir sobre esto, Que agüevado… ¿Ahora qué debo hacer para que estos hijos de su "frutera" madre, me crean?

- ¡Lo que él dice es cierto! – fue allí que Fleur alzó la voz, poniéndose a mi lado y mirando a todos seriamente.

- ¿Señorita Fleur? ¿Lo que dice este simio es cierto? – pregunto otro semental… si no fuera por mi agarraría ese comentario suyo y se lo metería por EL ASTERISCO (Ò_Ó)

- Así es caballero, y a propósito… él, no es un simio. – eso lo dijo de una forma molesta, haciendo palidecer a aquel semental. – Como iba diciendo, él me salvó de una de esas horribles bestias, estaba acorralada, y pensaba que era mi fin, pero el valientemente llegó… y derrotó a ese horrible monstruo, y me salvo como todo un caballero salvaría a una damisela en apuros… - Ok… Su forma dramática de decirlo, y como puso una mirada soñadora al decir eso, además de que un sonrojo apareció en su cara, me dejo algo extrañado, yo solamente la aparte del camino de ese dragón, y él solito se noqueó. (O_Õ)

- emmm… bueno, lo que ella dice es cierto, si hubiera sido diferente la habría dejado a su suerte, y que conociera un desagradable destino, pero no fue así…. Como la ayude a ella, los ayudaré a ustedes, pero por favor deben de confiar en mí, les aseguro que yo y mis amigas aquí presentes – dije señalando a Pinkie y Fluttershy. – que los ayudaremos y controláremos esta situación, se los juro por mi Dios todo poderoso que me permitió venir a este hermoso lugar. – termine de decir con una sonrisa confiada. Si… puedo estar en guerra con Dios, pero creo que gracia a él es por eso que estoy aquí.

Al escucharme, todos al parecer empezaban a creer en mis palabras, bueno solo alguno… otros parecía que no tenían de otra que confiar en mí. Eso nos hizo sonreír a todos, y entonces sin perder más tiempo, los guiábamos de forma precavida hacia el castillo de las princesas.

Sin embargo detuve a Fleur un momento para decirle algo importante.

- Fleur, espera – le llame la atención a la susodicha.

- ¿Si? ¿Qué sucede Darío? – dice la yegua mirándome con curiosidad.

- Solo quería decirte gracias por ayudarme a convencer a todos de que quiero ayudar, en serio que me ayudaste mucho allí. – le dije con sonriendo agradecido, y esta se sonroja un poco, jeje, admito que se ve tierna de esa forma.

- Oh, no es nada de verdad, ya que tú me ayudaste en primer lugar, y quería hacer lo mismo por ti, y también quería darte las gracias por salvarme. Te lo agradezco mucho, de verdad – dice dándome un abrazo, eso me tomo por sorpresa, pero le correspondí de la misma forma.

Después de eso, seguíamos con nuestro recorrido con dirección hacia el castillo, después de unas dos horas de caminata y de ayudar por el camino a otros ponis que se encontraban por donde pasábamos, los ponis que teníamos al principio eran como 20, ahora eran como 166, y no nos encontrábamos a ninguno de esos monstruos, pienso yo que deben de estar más al centro, así que pasaríamos sin problemas… espero.

Ya estábamos cerca del castillo, un par de kilómetros exactamente, todos estaban aliviados de que ya casi cumplíamos con nuestro deber, aunque yo no me encontraba tranquilo ya que… tanto Fleur como Fluttershy, se tomaron muy en serio de no separarse de mí en ningún momento, y ambas estaban pendidas de mis brazos, cosa que me ponía sumamente incómodo y algo nervioso.

Sin embargo esa sensación de peligro se hiso presente, es como si algo viniera hacia acá, y es cuando Pinkie de la nada comienza a sacudirse… ¿espera un segundo? ¿Pinkie sacudiéndose así de la nada? Algo me dice que nuestro viaje tranquilo acabó.

Pinkie pie entonces saca unos binoculares de entre su busto, momento ¿en serio lleva cosas como esas allí? Como sea, empezó a mirar al cielo, todos se quedaron confundidos por lo que estaba haciendo, solo exceptuándome, ya que me sabía que Pinkie sintió lo mismo que yo. Tras unos segundos, ella se alarmó por algo.

- emmm… Carlitos, ¿acaso hiciste que el dragón que se iba a comer a Fleur se golpeara solito con una pared y dejándolo inconsciente con un enorme chichón en su cabeza y con ojos con espiral? – espera… ¿Cómo carajo supo que eso pasó exactamente?

- Perate un momento… ¿Cómo sabes eso Pinkie? Ustedes estaban ayudando a todos mientras yo fui por Fleur. –

- Porque ese dragón viene hacia aquí, y no está muy pero muy feliz que digamos. – dice Pinkie sudando de los nervios.

- A ver… préstame eso – le pedí sus binoculares y me puse a ver en la misma dirección a donde miraba antes, y fue en ese momento en que me dije a mi mismo, ¡DIOS TIENES QUE ESTAR HACIÉNDOME UNA PUTA BROMA DE MAL GUSTO!

Al mirar con más atención, vi que una gran horda de esas lagartijas de cloaca venían hacia donde estábamos a gran velocidad, y el que iba al frente de ellos lo reconocí perfectamente, no porque lo reconociera de los demás ya que todos se parecen entre sí, sino que este tenía una enorme y roja chichota en su cabeza, y respiraba humo como si fuera un toro enfurecido…

- "¡ME CAGO EN LA QUE LO…!" Corran…. ¡TODO EL MUNDO CORRAAAAAAAAAAAAAAA…! – grité alterado, y todos al darse cuenta de nuestros perseguidores, ni lentos ni perezosos acataron mi orden y todos salimos corriendo, sin embargo Fluttershy quedo congelada por el miedo, y no tuve opción que cargarla de forma nupcial, y huir de esas cosas.

Todos huían como podían las madres y padres llevando a sus hijos en brazos, y yo soy el único que llevaba a Fluttershy a cuestas, pero ya estábamos llegando al castillo, los guardias al notarnos, y al gran número de enemigos persiguiéndonos, entonces los pegasos, unicornios, e incluso algunos Wonderbolts que estaban cerca empezaron a contenerlos, para nuestro alivio.

Al llegar, el castillo estaba rodeado de una barrera de magia, la cual al parecer nos reconoció y se abrió para que pudiéramos pasar, ya adentro se veían tanto guardias ponis reunidos, algunos herido, otros en un estado… que ni prefiero decir. De los que salvamos se reunieron con familiares y amigos, Fleur se reencontró con Fancy, el cual estaba preocupado por ella también, bajé a Fluttershy de mis brazos, allí fue donde encontramos a las chicas, Applejack y Rainbow se veían con varios rasguños y su ropas algo rasgadas, pero en si estaban bien.

- ¡Chicos! ¡Están bien! – dijo Rainbow acercándose a nosotros, con una sonrisa.

- Si, estamos bien, ¿pero ustedes lo están? – le pregunte tanto a Rainbow como Applejack por como estaban, ellas no parecían tan preocupadas por eso.

- Estamos bien compañero, y si lo dices por los rasguños y todo eso no te preocupes, ya hemos estado en situaciones difíciles antes. – me dice Applejack con simpleza, podrías decir eso, pero aun así nunca hay que atenerse a simplemente eso, amiga.

- Me alegro que estén bien, apropósito ¿en donde esta Twilight, creí que estaría con ustedes? – pregunté ya que de todas es la única que falta.

Antes de que alguna respondiera Twilight apareció, y ella no venía sola, estaba acompañada por las princesas Celestia y Luna, todos hicieron una reverencia, yo me puse algo "nerviosionado" uno por mi lado brony que quería hacerme gritar de la euforia como todo un marica por este momento, pero sé perfectamente que el momento no lo amerita, así que me abstendré de hacer algo estúpido… al menos por ahora.

- Carlos, chicas, me alegra que estén bien. – dice Twilight con una sonrisa de alivio al vernos a todos reunidos otra vez. Es allí que Celestia se acerco a mí, y me miraba con bastante curiosidad, mientras que yo me puse algo nervioso por este tipo de presentación en un momento como este que están pasando todos.

- Tú debes de ser el humano llamado Carlos, ¿no es así? – Celestia me pregunto mirándome, yo solo suspiro para calmar la ansiedad y le respondo.

- S-Si, princesa, mi nombre es Carlos Darío, un placer conocerlas a usted y a su hermana. – le dije agachando la mirada a modo de reverencia, solo espero mi presencia no sea algo malo para ellas.

- jijiji… tranquilo joven, Twilight ya nos ha dicho que eres alguien amigable, y ahora puedo notarlo – al alzar la vista… veo que Celestia me sonríe de forma dulce…, wow, enserio debo decir que es bastante hermosa en persona, pero sobretodo es una diosa en toda la extensión de la palabra, por muy "obvias" razones.

- Oye ¿estás bien? Tu cara esta algo roja – el comentario de Luna me hiso volver a la realidad, oh shit…. Qué vergüenza… y las risas de las chicas y la de Celestia no me ayudan.

- jijiji… enserio veo que eres alguien gracioso, y tierno también. – dice Celestia con una sonrisa divertida, cosa que me pone algo mas sonrojado de lo que ya estoy.

- N-no soy tierno en realidad… – ya ni sé que decir ahora que estoy muy avergonzado por esto.

- ¡ROOOOOOAAAAAARRRR! – nuestra conversación fue interrumpida por un potente rugido a lo lejos, yo y las chicas, y las princesas vimos que todos esos monstruos aparecieron ante nosotros, y de entre ellos aparece uno aun mas grande que los demás, de complexión fornida y musculosa, escamas negras un poco más oscuras que el resto, espinas en su espalda de color rojo carmesí, y que lleva una armadura de… ¿huesos? Si, son huesos, y se puede ver una cicatriz en su rostro, sus ojos son rojos, y del lado derecho de su boca sobresale un colmillo muy afilado. Además tiene una sonrisa arrogante en su rostro. Algo me dice que esto se pondrá muy feo.

- Saludos princesas, oh, y a la mocosa princesa de la amistad también jajaja… - se mofaba el imponente dragón con burla, lo último que dijo hiso que Twilight se molestara.

- ¿Quién eres tú, monstruo? ¿Y por qué invades nuestras tierras? – dice Luna con autoridad, mientras que el dragón mantiene su sonrisa arrogante.

- ¿Yo?... oh cierto, donde están mis modales jejeje. – Decía de manera cínica – mi nombre es Great Fang, líder de una gran colmena de dragones oscuros, pero también me llaman como "el despiadado colector de huesos", jajajaja – se reía de una manera que intimidaría a cualquiera, donde si me siento algo intimidado por él.

[Tranquilo compañero, que sus palabras no te afecten la mente, mantente completamente alerta] – dice Slyfer con seriedad, pero eso es algo complicado de hacer.

- ¿Por qué estas atacando nuestro reino? ¿Qué planeas ganar con atacarnos así sin más? – cuestionaba Celestia con una mirada seria.

- Por mí su patético reino me importa un colmillo, pero mi "jefe" nos indicó que atacáramos Canterlot por algo que él quiere. – dice con su típica sonrisa, enserio esto no me gusta para nada.

- ¡¿Entonces por qué nos invaden?! ¡¿Qué es lo que su "jefe" busca aquí?! – Rainbow pregunto algo molesta por la actitud del dragón.

Entonces el levanta su garra derecha y la… un segundo… ¿a-acaso, me está señalando… a mi?

- La única razón por la que he venido aquí a invadirlas – hace una pausa… y me empieza a mirar con una sonrisa siniestra que me congeló la sangre completamente. – es por ese humano que está allí junto a ustedes. –

Cabe decir que las princesas, las chicas y yo quedamos sorprendidos, yo lo estoy mucho más, ¡¿Por qué ese dragón me quiere a mí?! No lo entiendo… ¡¿Qué putas está pasando aquí?! Esto ya es muy extraño para mi… pero algo me dice que lo peor está por ocurrir. Además por alguna… razón… ahora tengo una… terrible necesidad de… lanzarme encima de ese dragón… y hacerlo… pedazos.

[Son tus instintos de dragón compañero, si ese dragón vino por ti, entonces tendrás que pelear a muerte contra él, sin importar nada hasta que uno de los dos muera]

"¿Mis instintos? Ya veo… entonces… voy a tener que pelear, ¿verdad?" –

[Exacto, no permanecerás tranquilo hasta que lo liquides, esas son las reglas de vida de un dragón, es matar y pelear hasta que uno quede en pie… y el otro caiga muerto]

Lo entiendo, sé que estoy en contra de hacer esto, pero si así puedo controlar mis instintos y el poder de Sly, entonces no tengo otra opción. Me dije a mi mismo que protegería a Equestria y todo lo que ahora tengo aquí. Y eso es justo lo que voy a hacer.