Mi paraíso deseado.

Arco 1: La búsqueda.

Capitulo 12: Estadía temporal y entrenamiento.

-Narración en tercera persona-

Habían pasado 4 horas después de que Carlos derrotara al sádico dragón oscuro, Great Fang, en donde la cual este fue asesinado de manera sanguinaria por el chico, que de paso, alcanzó una nueva forma con poderes sorprendentes.

Después de concluida la batalla, Carlos volvió a su estado normal, y cayó desmallado por el agotamiento, debido a que no podía quedarse transformado en semi dragón por mucho tiempo, ya que eso le costaría caro. Pero con el entrenamiento adecuado, podría accesar a esa forma y controlarla a voluntad, y cambio de esa transformación que sufrió, ahora es una mezcla entre humano y dragón, además de ganar unas extrañas marcas en sus brazos, los cuales le darán algunas habilidades que poco a poco irá desarrollando.

Pero ahora nos centraremos en nuestro protagonista, el cual, tras un merecido descanso, volverá a su vida cotidiana con el resto de sus amigas, o al menos hasta que Shadow decida hacer su siguiente jugada.

Carlos estaba acostado en una cama de la enfermería del castillo aun inconsciente, luego de la gran batalla que tuvo con Great, pero lo más impresionante era que no tenia herida alguna; ni rasguños, quemaduras, moretones… nada. Pero lo que si tenía, eran unas extrañas marcas de color rojas en sus ambos brazos. Las cuales parecían como tatuajes, pero que en realidad eran la evidencia de sus nuevos poderes.

Ya habían pasado 4 largas horas, el sol casi se ocultaba, cosa que ponía algo preocupadas a las chicas, ya que esto mismo pasó el día antepasado, donde su amigo estuvo en cama. Pero entre ellas se le suman las princesas, y también Fleur, la cual, al igual que las chicas, ha estado al pendiente del estado del chico humano.

Carlos poco a poco empezó a despertar de su sueño, para quedar algo aturdido y algo confundido por lo que ocurrió.

- Hmm, ¿Qué… qué pasó? Ugh… mi cabeza… – decía Carlos sentándose en la cama, mientras siente que su cabeza da vueltas.

[¡Compañero! Me alegra ver que estás bien] – el dios dragón mostró su alivio ya que temía que su portador sufriera alguna consecuencia por haber usado parte de su poder en su cuerpo.

- ¿Slyfer? ¿Qué pasó? ¿Dónde estoy? – Carlos estando algo confundido, le pregunta a su bestia interior.

[Tranquilo compañero, solo relájate y acomoda tu mente] – le aconsejó el dragón celestial.

Carlos tras hacerlo, pudo quitar la sensación de mareo y dolor de su cabeza, para así tener más en claro lo que está sucediendo.

- Muy bien, ya me siento mejor. Ahora si ¿me puedes explicar lo que pasó? Todo lo que recuerdo era…. – Carlos hiso una pausa, ya que… como le dijo su amigo espiritual, el estuvo consiente durante todo el rato que pasó transformado y peleando contra ese dragón oscuro.

[Ganamos compañero, eso es lo importarte, salvamos a Canterlot y a todos sus habitantes]

- Lo sé…. Pero… - Carlos al mirar sus brazos, pudo ver las marcas en estos, pero se concentraba en su mano izquierda, la cual recuerda que con ella. – No quería volver a sentir esa sensación de tener sangre de alguien más en mis manos. – dijo Carlos, mientras apretaba el puño con fuerza, en señal de estar molesto.

[Sé lo que sientes compañero, te hace recordar cosas nada buenas de tu pasado. Pero entiende que si no lo hacía… ese complot nunca se acabaría. Además… ¿Qué otra opción había para ti? Ese dragón no pararía para escucharte ni a ti, ni a nadie. Así que era mejor eliminarlo] – dijo Slyfer fríamente, Carlos quería objetar, pero vio que no tenía caso hacerlo.

- Lo entiendo. Si así es como tiene que ser un dragón… entonces ya no hay vuelta atrás. Ahora que soy un híbrido, supongo que eso es algo con lo que tendré que cargar para poder sobrevivir. – dice Carlos con algo de tristeza.

[Será duro compañero, pero yo sé que podrás superarlo y acostumbrarte a tu nuevo cambio, además de que tienes ahora un nuevo control de tu fuerza]

- ¿Te refieres a estas marcas de mis brazos, cierto? –

[Así es. Parte de mi poder se canalizó es tus brazos, ya que parece ser que eres más habilidoso con los puños que con otra cosa]

-Sí. No tengo tanta habilidad con las patadas, pero con estos chicos… ¡Sí que lo soy! – dice Carlos de manera orgullosa, mientras lanza un par de golpes al aire, ya que su mayor fuerte, era en sus brazos, que con sus piernas.

[Jejeje, sí que te emocionas por esto compañero, no hay duda que pareces a un verdadero dragón, solo no dejes que esa fuerza se te suba a la cabeza, si es así no aprenderás a controlarte, y sufrirás graves consecuencias. ¿Entiendes?] – dijo el dragón celestial de una forma algo tétrica, poniéndole los pelos de punta al chico.

- Ok…. Entendido y anotado… - dice el chico algo nervioso por las palabras de su bestia interna.

La conversación de ambos fue interrumpida, ya que alguien iba entrando al cuarto de Carlos, se trataba de Fleur, la cual solo le daba una vuelta al estado del chico, y esta al verlo ya despierto se sorprende, pero no tarda en ponerse feliz por ver al chico completamente recuperado.

- ¡Darío! – dijo la unicornio, mientras corre a la cama de este, y le da un abrazo, cosa que deja al chico muy sorprendido por la acción.

- ¿Fleur? ¿Qué haces aquí? – preguntó Carlos sorprendido, pero su respuesta fue contestada por los sollozos de la yegua, mientras esta mantenía su cara en su pecho, que por cierto… tenía puesto una bata que usan los pacientes de los hospitales.

- sniff… estaba muy preocupada por ti, sniff, pero me alegra que estás bien ahora… - decía la unicornio, mientras hundía mas su cara en el pecho del chico.

Carlos al verla así se sintió mal, tal parece que la preocupó demasiado, y para recompensar eso la abrazó de forma suave.

- Fleur… Lo siento, lamento si te hice preocupar mucho, pero estoy bien, ya no te pongas así. – dijo el chico de manera suave, mientras acaricia la melena color pastel de la yegua.

- ¿En serio estás bien? ¿No te duele nada o te sientes mal? – dice Fleur alzando su mirada a los ojos del chico, mientras lo mira muy preocupada.

- Te digo que estoy bien Fleur… te lo aseguro – dice Carlos con una sonrisa, cosa que le saca una también a la unicornio.

- Me alegro de saber eso, pero opino que deberías estar un poco más en cama, solo por las dudas. – dice estando muy preocupada, y al escuchar eso, el chico puso una cara de fastidio, ya que era lo mismo que las chicas querían que hiciera antes de todo esto.

- "¡Hay no me jodas! ¡¿Otra vez?! ¡Justamente ayer pasé por esta mierda!... Pues nel pastel. Odio los hospitales, y no me quedaré aquí en este hospital" – masculló Carlos en su mente, ya que en verdad odiaba los hospitales, aunque también le traían malos recuerdos al estar en uno de estos.

Es entonces que separándose del abrazo, Carlos se pone a un lado de la cama, con intenciones de ponerse de pie, mientras que Fleur lo mira algo sorprendida y alarmada.

- Espera ¿Qué crees que estás haciendo? No deberías levantarte todavía, puede que no estés del todo bien. – dice Fleur intentando detener al chico de que se levante.

- Lo siento Fleur, pero yo odio los hospitales, así que no me quedaré aquí. Además debo de saber cómo están las chicas. – dice Carlos seriamente, mientras empieza a levantarse con algo de dificultad.

- Darío por favor, es por tu bien y tu salud que te quedes aquí reposando – dice la yegua algo molesta por la osadía del chico, mientras intenta detenerlo.

- Olvídalo… prefiero morirme de hambre, a que estar en una estúpida cama sin hacer nada. – dice Carlos firmemente, mientras que la yegua lo jala de su brazo izquierdo, para detener su andar.

- ¡vuelve… a la cama… ahora! – decía difícilmente Fleur, mientras usaba su fuerza para intentar devolver al humano a su cama, pero este tenía más fuerza debido su parte dragón.

- Ni de jeta… - dice el chico mientras usa algo de su fuerza para liberarse del agarre de la unicornio, pero no la usaba del todo para no lastimarla.

- ¡Que necio eres! ¡Volverás a la cama ahora mismo! – decía la yegua de ojos amatista, en un intento en vano de llevar a Carlos de regreso a su cama.

Era una escena algo peculiar, mientras que el chico seguía intentando caminar mientras que la unicornio seguía intentando de llevarlo a que reposara, pero sin tener éxito.

Sin embargo, la mano de Fleur se le resbala y se suelta, haciendo que la ley de la gravedad la haga retroceder de manera brusca, pero Carlos al sentir que la yegua soltó su mano, sintió que ella se iba a caer, y como si todo fuera en cámara lenta… Carlos usando su velocidad aumentada, menos de un segundo se acercó a Fleur, y la abrazó, mientras utiliza su propio cuerpo para amortiguar la caída.

"PAM"

Se escuchó el sonido de un golpe, y solo se podía ver a Carlos en el suelo de espaldas, mientras que Fleur terminó encima de él, mientras que este la mantenía abrazada.

- Puta eso si dolió…. ¿Fleur estás bien? – preguntó el chico mirando a la yegua encima suyo.

- Sí… estoy bien, ya viste lo que hiciste Dar… - no terminó de hablar, ya que al alzar la mirada, se topó con la cara del humano muy cerca de la suya.

Estos se miraron a los ojos, mientras estos los tenían muy abiertos por la sorpresa. La unicornio no pudo evitar sonrojarse por tener la cara del chico tan cerca, y tener la vista de sus profundos ojos los cuales se quedó enganchada a estos. Pero lo que pasó a continuación llamó la atención del compañero espiritual del humano.

Los ojos de Carlos cambiaron de manera drástica, ahora pasaron a ser de color amarillo, y sus pupilas pasaron a ser como las de un reptil. Dando a entender que estaba bajo influencia de sus instintos de dragón, mientras que las marcas rojas de sus brazos brillaban ligeramente de un color rojo.

Mientras que Fleur al ver ese cambio en sus ojos, quedó completamente inmóvil con solo verlos, lo que no notó fue que sus ojos pasaron de un color amatista, a unos color amarillo brillante. Era como si los ojos de Carlos se reflejaran en los ojos de ella.

Fue cuando las caras de ambos se empezaban a acercar, pero por alguna razón no hacían nada para detener sus acciones, era como si sus cuerpos y sus mentes no respondieran, y que solo se movieran por puro… instinto. Las bocas de ambos casi se rosaban, ambos podían sentir las respiraciones del otro, el sonrojo de Fleur era bastante notorio debido a su pelaje, mientras que ambos respiraban aceleradamente, el tiempo se había detenido, y que al parecer solo ellos dos existían en ese momento

Pero sin embargo, el momento de ambos fue interrumpido por…

- ¿Señorita Fleur? Venía a avisarle que la hora de visitas ya ter… - un poni doctor iba entrando al cuarto, pero quedó con la boca abierta por la escena que estaba sucediendo.

Al notar al semental ambos reaccionan, y abrieron los ojos como platos al verse las caras tan de cerca, y de paso, los ojos de ambos volvieron a la normalidad.

Carlos y Fleur se miraban uno a otro, mientras que la sorpresa en sus rostros se hacía notar, estaban a solo milímetros de darse un beso, y eso basto para que ambos se sonrojaran por completo

- ¡Kyaaa! /¡Woah! – dijeron ambos y se separaron al instante.

["Vaya vaya… increíble que mi compañero en cuestión de minutos desarrollara sus instintos de dragón, admito que eso fue interesante jeje. Pero eso pasó sin que Carlos pudiera controlarse a sí mismo y al pensar en que la situación lo ameritaba. Aunque creo que esto podría ser muy divertido, ver que le ocurran estas situaciones sería muy divertido jejeje."] – dice para sí mismo el dragón interno de Carlos, ya que al ver lo que acaba de pasar, ya tenía una buena razón para molestarlo después.

-POV-Carlos-

¡¿QUÉ PUTAS ACABA DE PASAR?! Hace unos 5 minutos estábamos Fleur y yo forcejeando uno al otro, y para luego…. No entiendo ¿Qué cagados pasó?

- ¿D-Darío…? – Fleur estaba frente a mí, mientras que me mira, su cara estaba más roja que un tomate ya que su pelaje no ocultaba nada, y con unos ojos llenos de vergüenza.

- E-e-espera… Fleur, te juro que no sé qué pasó. – le dije sumamente alterado, esta me desvía la mirada.

- P-Pero… tú… - antes de que hablara, la interrumpí.

- Creéme, te digo la verdad de que no tengo idea de lo que pasó, solo quise evitar que te lastimaras, y ya…. Solo eso. Y discúlpame por no haberte hecho caso, si me hubiera quedado en cama como dijiste, esto no… – le dije agachando la mirada con vergüenza, esto jamás me había pasado.

Al escucharme, Fleur desvió la mirada a otro lado, parecía que meditaba todo lo que le dije, y ella sabe que yo no soy así, yo no sería capaz de hacer que ella haga algo en contra de su voluntad.

- En verdad… ¿no sabes qué pasó? ¿No me estás mintiendo? – me preguntó Fleur mirándome con una expresión un poco más relajada.

- Completamente. Yo jamás te obligaría a hacer algo que tú no quieras, y si lo hice… te pido que me perdones. – le dije completamente avergonzado, ella no dijo nada mas, parecía saber que lo que digo es verdad.

Entonces Fleur me mira a los ojos otra vez, parecía que iba a decir algo, pero….

- ¡CAAAAAAAAARLIIIIIIIIIIIIIITOOOOOOOOOOS! – en menos de un segundo, Pinkie apareció y se abalanzó sobre mi y… abrazándome… con… mucha… fuerza….

- Pin… kie… a-aire… - ¡auxilio, por favor!

- ¡Pinkie ya suéltalo! – alabada seas Twilight… alabada seas…

- Upsi, lo siento. – dice soltándome, mientras que empiezo a jadear para recuperar el aire perdido.

- Compañero, ¿estás bien? – Preguntó Applejack, hasta que nota mi sonrojo - ¿te sientes bien? Tu cara ya parece una manzana bastante madura.

- Fleur querida, ¿te encuentras bien? – Rarity le preguntó a Fleur, y todas la voltearon a ver.

- S-Si, estoy bien Rarity, es solo que… - Fleur se sonrojó de la vergüenza, y es allí donde todas me voltean a ver, y notan que yo estoy en las mismas.

- Muy bien… ¿Qué está pasando aquí? ¿Carlos… acaso, le hiciste algo raro a Fleur? – y hay va Rainbow Holmes, mirándome de manera sospechosa.

- B-Bueno… lo que pasó fue… fue que… - ¡Me lleva la que me trajo, ¡¿ahora qué mierda les digo?! Si les digo lo que pasó, puede que me diga aprovechado e intente darme una paliza, conociendo a Rainbow…

- ¿Y bien? – rayos, creo que no queda nada que hacer. Felicidades Einstein, en serio la jodiste esta vez.

- Yo puedo responder eso. – Fleur… ¿Qué será lo que irá a decir?

- ¿Entonces qué sucedió? – preguntó Twilight mirándola buscando una explicación.

- Yo vine a ver a Carlos, y me quede con él hasta que se despertó. Pero lo que no me esperé era que Carlos se despertara de golpe, y de paso nos asustamos. – dijo Fleur, la cual me miró como diciendo, "me lo debes"

- Si, es cierto, tuve una pesadilla, y salte de la cama asustándola. No fue nada malo, En serio. – les dije poniendo la cara más inocente que pudiera hacer, aunque los nervios y el sudor se me notan.

Todas parecían que le sonaba convincente lo que dijimos Fleur y yo, pero Applejack era la única que no se la creía, ya que me mira con una ceja arqueada. ¡Carajo! Ella es una detectora de mentiras andante experta, estoy jodidamente jodido.

Sin embargo no dijo nada ("para mi alivio") y fue allí que la situación terminó. Ya podía estar en pie, así que el doctor, el cual regreso después de encontrarnos a mí y Fleur, me dijo que podía irme, ya que no encontró problema alguno.

Rarity tuvo la amabilidad de hacerme una muda de ropa nueva, la cual consistía en una playera de color azul marino, un enmarcando una "V" de la parte del cuello color negro, era igual a la playera que Great me destruyó. Unos jeans de color negro con bordados de color rojo, que parecen muy sencillos, pero que van a mi estilo. Y unas tenis casi iguales a las que tenía, solo que estas eran de color azul fuerte, y que van a juego con la playera. Me dijo que fue completamente improvisada con mi ropa, pero que Fleur le ayudó un poco con eso, y de lo cual se los agradecí mucho, aunque Fleur se sonroja con solo mirarme, la comprendo, si ella está molesta conmigo por lo que pasó… solo debo dejarla sola, y que piense con calma las cosas.

Luego de que saliéramos de la enfermería caminábamos todos hacía el comedor lo cual es un alivio ya que me muero del hambre jeje, Fleur dijo que tenía que irse y se despidió de todas, pero cuando me volteo a ver, esta solo se despidió con un ademán de su mano de manera tímida y algo sonrojada, y yo solo hice lo mismo. ¡Mierda! Enserio que tengo que pedirle una gran disculpa por lo que acababa de pasar.

Bueno… pasando a lo importante, todos íbamos con Celestia y Luna, las chicas iban al frente mío mientras conversaban entre ellas de manera tranquila, mientras que yo me quedaba un poco más atrás ya que estaba en mis propios pensamientos.

Así fue el trayecto, hasta que Twilight se pone a mi lado, de seguro para hablar conmigo, pero le noto una cara algo preocupada, debe de ser un tema muy serio.

- Carlos… podemos hablar un momento. – dice sin verme, su tono es algo… temeroso.

- ¿Qué ocurre Twilight? ¿Algo anda mal? – le pregunto con seriedad, pero ella niega con la cabeza.

- No… de hecho… es por tú… - dice con algo de nervios, pero ya me doy cuenta de a lo que se refiere.

- Hablas de mi transformación…. ¿no es así? – le dije secamente, y ella se detiene de golpe.

- Si… - es todo lo que me dice mientras me mira con cara seria, pero noto su preocupación.

- Mmhmm… Twilight, me gustaría decírtelo, pero creo que… es mejor que tu y el resto me escuche, además de las princesas, así que si solo puedes esperar un rato mas, ¿puedes? Diré todo, sin mentiras ni nada… lo juro – le digo mirándola a los ojos de manera seria.

Ella no me respondió pero se me quedó viendo un momento a los ojos, y finalmente me contesta.

- Bien. Pero que espero que seas sincero esta vez. ¿De acuerdo? – me pregunta ahora con una sonrisa.

- Claro… - le respondí de igual forma.

- Oigan ustedes dos, ¿Qué están haciendo? ¡No se queden perdiendo el tiempo y vamos! – las palabras de Rainbow nos hicieron volver a la realidad, entonces Twilight y yo regresamos con las demás.

Tras un rato de caminata por los pasillos, lo cual debo admitir que este castillo es más grande que el de Twilight y que sería muy fácil perderse si no sabes orientarte bien. En fin… finalmente llegamos al comedor, y tanto Luna como Celestia ya estaban esperándonos, entonces todas tomaron asiento, pero…

- Joven Carlos… ven, siéntate aquí. – dice Celestia mostrándome una silla que está al lado derecho de ella, mientras que al otro lado está sentada Twilight a su lado, y en la silla siguiente esta Luna.

- ¿Eh? Pero… - intento negarme, pero Celestia insiste.

- Tranquilo, puedes sentarte sin restricción alguna. – dice de manera amable, rayos, está usando los ojitos tiernos, y yo… no creo poder seguir negándome.

Entonces me siento a su lado derecho, mientras esperamos a que traigan el almuerzo, un silencio incómodo se hiso presente por un momento, y fue allí que Luna decide iniciar una conversación.

- Joven Carlos, puedo preguntar ¿si se encuentra bien? digo… Cómo se siente después de…. Ya sabe. – me pregunta Luna mirándome fijamente, y todas hacen lo mismo.

- Bueno… estoy bien, gracias por preguntar. Solo sigo algo cansado, pero me encuentro completamente bien. – le respondí.

- Eso lo veo, pero… ¿podrías decirnos sobre esas marcas rojas en tus brazos? – dice señalando las marcas de mis brazos.

- Mis brazos…. En realidad no tengo idea del por qué aparecieron, pero de seguro es debido a mi poder de dragón. – decidí ir sin rodeos esta vez.

- Un segundo, joven Carlos… acaso, ¿estuviste consiente de tu transformación todo el tiempo? – la que preguntó fue Celestia, mirándome fijamente, al igual que Luna, y las chicas quedan impresionadas por esa revelación.

- Carlos… ¿es cierto eso? – dice Twilight con impresión.

- Así es. Mi… dragón interno, me dijo que usaría su poder para convertirme en parte un dragón… a cambio de… - me quedé callado, no sabía si decirlo o no.

- ¿A cambio de, qué…? – preguntó Rainbow Dash.

- A cambio de… que ahora soy un híbrido entre humano y dragón, no físicamente, pero mis sentidos, percepción e instintos son ahora los de un dragón. – respondí con la mirada baja.

- Quieres decir que… - Celestia iba a hablar, pero la interrumpí.

- Decidí sacrificar mi humanidad casi por completo. Solo así podría vencer a ese dragón malvado, y estas marcas en mis brazos son la prueba de eso. – dije con algo de pesar, pero era un sacrificio necesario, así que ya nada se puede hacer.

- ammm, Carlos… ¿n-no te sientes… extraño? – la pregunta de Fluttershy es válida, de seguro pensará que me volveré un aterrador monstruo.

- Tranquila Fluttershy, esa transformación solo puedo hacerla una vez. – le respondí, y todas las presentes quedaron con la boca abierta.

- ¿A qué te refieres de que solo puedes hacerla una vez, compañero? – me pregunta Applejack curiosa.

- Es porque si me mantenía trasformado más tiempo, mi propia alma se haría pedazos y moriría. Pero aparte de eso, perdería mi consciencia y me volvería un salvaje y descontrolado monstruo. – respondí seriamente, y las demás jadean de la impresión, en cambio las princesas no dicen nada, solo me miran fijamente.

- Lo sabía… - dice Celestia de manera seria.

- ¿Qué sucede princesa? – pregunta Twilight curiosa por la reacción de ella.

- Las sospechas mías y las de mi hermana son ciertas… – dijo Luna respondiendo a la pregunta, dejando mas confundidas a todas.

- Wow wow, oigan… quieren dejar de ser tan misteriosos y decirnos que está ocurriendo de una vez… - dice Rainbow ya harta de tanto rodeo, y antes de que Luna o Celestia dijera algo, yo tomo la palabra.

- Chicas… - todas me voltean a ver – Lo que las princesas se refieren es que yo… - dudé un poco, pero decidí revelarlo.

- ¿Tú qué? – preguntaron todas al unísono, pero antes de que dijera algo….

- Tienes a una deidad que es un dragón dentro de tu cuerpo, del cual una fuerza mística te eligió para que se reuniera con otros 2 mas, y que es por el que ese alicornio malvado estaba buscando para cumplir con sus "malvados" planes para conquistar a toda equestria, y que es por eso que te pudiste trasformar en un dragón y que ahora te convertiste en un humano mitad dragón, y que ahora debes de prevenir una guerra santa entre dioses y bestias legendarias para la seguridad de todo el universo y nunca de los nuncas caiga en la oscuridad eterna hasta el infinito… - dijo Pinkie pie… eso dejo perplejos a todos, a mí, pero sobretodo a…

[¡¿CÓMO EONES ESA PONI ROSA SABE TODO ESO?! Es oficial, esa Pinkie pie es de temer, incluso para los dioses…] – dijo Slyfer con tono incrédulo y algo de miedo por el resumen de la impredecible Pinkie… aunque me hiso gracia su reacción jeje.

-Oh vamos… eso es completamente absurdo, eso sería prácticamente imposible, ¿no es así? – dice Rainbow con tono sarcástico, pero al mirarme, mi mirada lo dice todo.

- Eso… ¿es cierto, joven Carlos? – me pregunta Celestia de manera seria, y yo no voy a seguir ocultándolo, ellas tienen todo el derecho de saber, y para tener toda la confianza de todas, les diré toda la verdad.

- Así es…. Yo… poseo a un dios dragón dentro de mí, y es por eso que ese tal Shadow Night invadió Canterlot, para atraerme aquí y… matarme. – dije mi teoría, y eso fue la gota que derramó el vaso.

- ¡¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?! – exclamaron todas, excepto las princesas y Pinkie.

- jijiji, lo sabía… mi pinkie-sentido nunca se equivoca. – dijo Pinkie de forma inocente.

Así fue… calculo yo que se fue hora y media de explicaciones, aun mientras comíamos ("mas yo que las demás") respondía preguntas, del como conocí a Slyfer, el decirles su nombre, y en parte decirles lo que él me ha contado, solo que algunas cosas, ya que Slyfer me prohibió que las revelara.

Ya después de eso, nos fuimos al salón del trono, donde yo seguía respondiendo preguntas, la verdad ya tenía una migraña de los mil demonios, pero si quería que confiaran 100% en mi, entonces lo soportaré todo como cual tortura del mismísimo infierno.

- Una última pregunta joven Carlos, las marcas rojas de sus brazos son parte de tu piel, como cuando un poni obtiene su cutie mark, entonces… ¿Qué significarían para ti? – luego de tanto sufrir, Celestia me hiso la pregunta final.

- Bueno… no sé explicarlo realmente, solo puedo pensar que… creo que representan mi poder de dragón y que ahora soy en parte dragón. Al menos eso es lo que pienso. – le respondí su pregunta.

- ¡Increíble, jamás me imaginé tener toda esta información, esto es el acontecimiento histórico y místico más impresionante que Equestria haya experimentado en años! – dice Twilight sumamente contenta, quería decirle algo pero… jeje ya he visto en varios fanfics, y me sentiría mal arruinarle el momento, así que mejor la dejo con su fascinación.

- Por mis corrales… esto… jamás me imaginé que conocería alguien como tú, compañero. Jeje, en serio que eres una caja llena de sorpresas. – dice Applejack con una sonrisa amistosa, y no es la única que lo piensa.

- Por Celestia, esto nunca me lo esperé, no sé como sentirme al respecto por todo esto – dice Rarity estando igual que Applejack.

- Esto… es… ¡Genial! Ahora pienso que eres casi tan asombroso como yo, incluso me dan más ganas de competir contra ti por ver quién es el más asombroso. – dice Rainbow con una sonrisa, pero lo ultimo lo dice de forma desafiante y mirándome.

- ammm… yo… no sé. – pobre Fluttershy, le es difícil asimilar todo esto.

- Uh, esto me da una idea, para hacerte tu fiesta, también debería darle la bienvenida al dios dragón a Equestria, debería también de organizarle una fiesta de tipo dios para él. – dice Pinkie… señalando mi pecho. Ok mejor no preguntaré de a que se refiere.

Las chicas intentaban digerir todo lo que les dije, no les cabe que soy un mortal con poderes de un dios, pero solo espero que después no estén alabándome y creando sectas de adoración hacia mí. Sería muy extraño y a la vez muy aterrador, ¿no lo creen?

Sin embargo antes de que alguien más dijera algo, alguien tocó la puerta y entra al salón del trono. Se trataba de una yegua unicornio de pelaje blanco, usaba una armadura que corresponde a la guardia, su armadura era dorada con algunos detalles en purpura, y tenía lo que parecía un símbolo de un corazón hecho de cristal en el pecho, aunque por las diferencias imagino que debe de ser una capitán, al no portar casco alguno puedo ver que su melena la cual es risada y de dos tonos de azul, sus ojos son de color azul claro. Por alguna razón se me hace muy familiar, aunque no recuerdo de donde.

- Discúlpenme sus majestades pero acaso esta aquí mi… - dice la poni guardia, la cual calló al mirar a todos, pero se me queda viendo fijamente.

- Hermana, eres tu – dice Twilight con una sonrisa, espera… ¿acaso, le dijo "hermana"?

- Capitana Gleaming Shield… ¿Qué se le ofrece? – preguntaba Celestia pero la yegua no respondió, si no que me estaba mirando de manera seria, aunque su nombre se me hace conocido, ¿de dónde carajo lo habré escuchado para que se me haga conocida?

- ammm, hola… - dije yo acercándome a ella, y esta parece ponerse a la defensiva.

- ¿Hermana? – decía Twilight, pero era ignorada por esta poni.

- Tranquila, puedo no ser un poni, pero soy un amigo, mi nombre es… - no terminé ya que de manera rápida, esa yegua me lanzó un golpe, y con mis sentidos mejorados pude detener ese puñetazo en medio de mi cara.

- ¡¿H-Hermana que estás haciendo?! El es el tipo del que te… - Twilight no terminó de hablar, ya que esta yegua empezó a darme una serie de golpes, los cuales esquivaba o bloqueaba con algo de esfuerzo.

Tal como dije, esta poni desconocida empezó a intentar golpearme, pero sin poder darme ninguno, aunque admito que es rápida y fuerte, además de que sus golpes son precisos, tal vez debido a su entrenamiento.

- Wow… oye… tranquila… yo no… soy tu… enemigo… - dije mientras bloqueo una patada de ella la cual iba hacia mi estómago, y que al usar un poco de fuerza, la alejé de mi.

Todas estaban sin palabras, más que todo Twilight, sea quien sea esta poni, tiene una relación con Twilight, pero… ¿de dónde diablos se me hace familiar? Además… no recuerdo que Twilight tuviera una hermana, además que ella tiene un enorme parecido a Shining Armor, tal si él se viera como una…. Un momento… ¡UN MOMENTO! N-no… no puede ser…. E-ella… ella es…

- Ataca… - me habló la yegua con una mirada seria, cosa que me confundió.

- ¿Eh? –

- ¡Dije que me ataques, si realmente tu salvaste todo Canterlot, quiero ver tu fuerza! – dijo con seriedad, no quisiera lastimarla, ni mucho menos en frente de Twilight.

- ¡Gleaming basta! ¡Ya déjalo en paz! – dice Twilight muy molesta, pero ella le hace caso omiso.

- Creo que mejor detenemos esto antes de que algo malo pase. – dice Applejack lista para interferir, pero Pinkie la detiene.

- Tranquila Applejack, ellos no están peleando de verdad. – dice Pinkie de manera tranquila, mientras mira emocionada la "pelea"

- ¿Y eso que significa Pinkie? – pregunta Rainbow confundida.

- jiji, confía en mi Dashie. – responde Pinkie con simpleza.

No pude evitar escucharla, acaso esta poni estará… ¿probándome? Si es así, entonces ya sé lo que haré para que me deje de atacar, pero sin llegar a lastimarla.

Entonces ella lanza un derechazo directo a mi cara, y allí es cuando uso algo de lo que aprendí en el judo, y esquivo su golpe, y utilizando su propio peso, la sujeto del brazo y le aplico una llave para después derribarla al piso, haciendo que ella termine de espaldas al piso, y yo casi encimado a ella, inmovilizándola.

Cabe decir que las testigos quedaron boquiabiertas, excepto por Celestia y Luna, y que parecía que se esperaban este resultado.

- Wow… ese movimiento para derribarme fue… increíble. – dice la capitana con suma impresión.

- Pues… gracias, supongo. Tú no peleas nada mal, debo decir que me impresiona que seas tan fuerte. – dije yo, mientras me levanto y le extiendo mi mano para ayudarla a pararse también, esta me mira algo dudosa, pero yo le sonrió amistosamente, y esta al ver que no soy peligroso, acepta mi ayuda.

- Hermana… ¿estás bien? – Twilight se acerca a nosotros, mientras se ve que está preocupada por ella.

- jeje, estoy bien Twily, jamás me he sentido mejor. – dice la yegua sonriendo.

- Me alegro… pero… ¡¿se puede saber que estabas haciendo?! – dice Twilight en forma de regaño, cosa que nos asusto un poco a mí y a la otra, en serio el carácter de Twilight es de tener cuidado.

- Woah… tranquila hermanita, solo quería comprobar si lo que me contaste de este chico era verdad, nada mas eso. – dice la yegua algo nerviosa y asustada.

- Oye… ¿te encuentras bien? Si te lastime, me disculpo por eso. – le dije a la guardia, la cual me voltea a ver.

- ¿Eh? Oh, eso… tranquilo chico, eso no fue nada, pero te digo que ese movimiento fue muy impresionante, jamás me esperé algo como eso en mi tiempo como capitana. Por cierto, ¿Cuál es tu nombre amigo? – me pregunta con una sonrisa amistosa.

- Pues, mi nombre es Carlos Darío, pero solo dime Carlos. ¿Y tú?, ¿Cuál es tu nombre? – le pregunté, ya que quería sacarme la duda, y aclararme de lo que estoy pensando.

- Claro, mi nombre es Gleaming Shield, un gusto conocerte… ¿Carlos? Lamento si soy grosera, pero… tu nombre es muy chistoso jeje. – dice esta riéndose, pero aun así, no me queda mayor duda, ella es la versión femenina de Shining Armor. Sorpresa, sorpresa es lo que encuentro en esta Equestria.

Aguarden un momento… si aquí existe la versión femenina de Shining, entonces eso quiere decir que Cadence está soltera, y que tal vez la invasión de Chrysalis y los changelings nunca ocurrió. O a menos de que aiga una historia que justifique ese cambio. En serio me gustaría indagar mas sobre esta Equestria en la que estoy, pero eso será para otra ocasión.

- jeje, pierde cuidado, no eres la única que me ha dicho que mi nombre es raro. – le dije también riendo, mientras la situación se iba calmando.

- Hermana, puedes decirnos ahora ¿Por qué lo atacaste sin razón alguna? – pregunta Twilight de manera seria, mirando a su hermana mayor.

- Verás… cuando me hablaste de él y de cómo defendió a Canterlot, no lo creía, pero después de escuchar al resto de los guardias y de los demás ponis, entonces me entró la curiosidad por saber si lo que decían era verdad, y entonces solo estaba esperando a que despertara para comprobarlo, pero tú me conoces hermanita, me gusta los retos, sin importar con quien o que, y de que me muevo por la emoción en cualquier lugar. – dice Gleaming como si eso fuera lo más natural, mientras que Twilight da un suspiro de fastidio.

- ufff, en serio eres muy impulsiva Gleaming jeje – dice con una risa, mientras que ambas se dan un abrazo cariñoso de hermanas.

- Espera… ¿ya le hablaste de mi? – le pregunté a Twilight y esta asiente.

- Así es chico, y permíteme decirte que a simple vista eres un ser muy interesante… además de saber pelear, oye ¿no te gustaría pasearte por el campo de entrenamiento? Me gustaría saber más de ese estilo tuyo de pelear. – me dice Gleaming con algo de emoción, Mmmm, ahora que lo pienso, un poco de entrenamiento no me vendría mal.

- Gleaming… no quiero que lo fuerces a pelear, el no es de buscar peleas innecesarias. – dice Twilight bajándole un poco los humos a su hermana.

- Oh por favor, el chico sabe defenderse Twily, solo quiero saber su estilo de luchar, incluso a la guardia no le vendría mal aprender cosas nuevas. – dice Gleaming con simpleza, cosa que molesta un poco a Twilight.

- P-pero… - intento refutar, pero yo la detuve.

- Tranquila Twilight, a mi no me molesta, de hecho… me gusta la idea, además ustedes deben de volver a Ponyville, así que… - hice una pausa y me dirigí a Celestia, la cual me mira curiosa. – princesa, si es tan amable… ¿podría permitirme quedarme unos días aquí? Además de que quiero conocer el resto de la cuidad. Y también que… tengo un pequeño asunto que arreglar con alguien. Así que le pido que me permita quedarme, claro, si a usted no le molesta. – le dije pidiéndole amablemente su consentimiento, además… quiero arreglar las cosas con Fleur, así que es mejor que me quede unos días.

Las chicas no supieron que decir por mi petición, Luna y Celestia me veían asombradas, mientras que Gleaming me mira con una sonrisa complacida, se hiso un silencio por unos minutos, hasta que Celestia me sonríe y me responde.

- puedo ver que eres muy amable y respetuoso en pedirme algo como eso, pero ¿Quién sería yo para decirte que no? por supuesto que puedes quedarte aquí, joven Carlos. Puedes quedarte todo el tiempo que quieras, y creo que podríamos aprovechar para conocernos más, ¿Qué dices? – me dice Celestia con su encantadora sonrisa, en serio que es toda una santa, por eso es considerada una diosa por todos.

- Muchas gracias princesa… se lo agradezco. – le dije con una sonrisa y haciendo un gesto con mi cabeza en señal de reverencia.

Luego de eso, las chicas me preguntaban del por qué me quedaba, y les dije que… como soy nuevo en Equestria, un paseo por Canterlot no estaría mal, también de que quería conocer más a Celestia y a Luna, además de Gleaming, y entrenar un poco con la guardia, además que debía resolver un asunto privado, y aunque me insistieron con eso, al final no les dije nada, y con inconformidad desistieron de seguir preguntando.

Ya las chicas estaban por tele-transportarse de regreso a Ponyville, ya que el servicio del tren seguía fuera de servicio.

- ¿Seguro que te quieres quedar compañero? – pregunta Applejack, como queriendo persuadirme.

- Estoy seguro chicas, yo sé cuidarme solo, no olviden que así viví por mucho tiempo. – les dije con cara seria, y todas bajan la mirada con pesar.

- ¿En serio estarás bien cariño? ¿No quieres que alguna de nosotras se quede contigo? – me pregunta Rarity, ufff… ya se parecen a mi madre, jeje.

- Estaré bien Rarity, no hace falta que hagan eso, se los aseguro – les digo completamente seguro, y ellas al final solo se rindieron en seguir insistiendo.

- Ok, Ok, haz lo que quieras… pero más te vale volver, ya que quiero tener una competencia contra ti… ¿oíste? O si no tendré que venir a buscarte y llevarte por las malas – me dice Rainbow con una sonrisa confiada, "seguro" le respondí sin mucho interés la verdad.

- Les diremos a Starlight y a Spike que estás bien, de seguro deben de estar preocupados. – dice Fluttershy tímidamente.

- Gracias, Oh, y Fluttershy, si ves a Lyra… dile que estoy bien. ¿Puedes hacerme ese favor? – le dije, y esta asiente con una sonrisa.

- Bueno… cuídate Carlos, te estaremos esperando en Ponyville, oh… y ten cuidado con mi hermana, puede ser muy brusca con los entrenamientos, y también pueden llegar a ser… un poco incómodos. – dice Twilight con una sonrisa nerviosa, ¿a que se referirá con eso?

- Ok… tomaré eso en cuenta, gracias. Adiós chicas, nos vemos en unos días. – les dije a todas despidiéndome con mi mano, y ellas hacen lo mismo, para que al final Twilight y las demás se tele-transportan de regreso a Ponyville.

Al irse, decidí ir a buscar a Fleur, quiero arreglar todo ese rollo con ella, y que no piense mal de mí. Ya sé… la invitaré a una cita, de seguro así podremos arreglar las cosas, y tal vez pueda conocerla un poco más, ya que Fleur me parece muy diferente a como yo la veo en la serie.

Y de paso me doy un… como diría en mi tierra, "un zarpe" por esta magnífica cuidad. ¡Este es mi paraíso…! ¡Y lo recorreré de principio a fin! ¡Jajajaja!

-Mientras tanto, en un lugar desértico. POV-Shadow.

Me encuentro en una de las entradas secretas del lugar más oscuro y peligroso de Equestria, puede que el ataque a Canterlot terminara en fracaso, pero del dichoso espectáculo que presencié en cambio, ahora me tomaré las cosas más en serio.

Estoy frente a una cueva, la cual emana un aura sumamente mundana y desagradable… pero para mí, es como volver a casa después de salir de paseo jejeje.

-jhm jhm jhm, muy bien, aquí es. Ahora…mi querido amigo humano, prepárate para conocer a unos de mis mas fuertes dragones, estoy seguro que te causará problemas, pero como en cualquier estúpida historia… "Todo héroe necesita un rival". Y yo tengo el candidato perfecto para ti…. Jejeje… – dije de manera maligna, esto solo volverá esto más divertido para mí.

Ya estoy en las entradas del Tártaro, mientras me camuflo para que esos inútiles Cerberos no logren detectarme, y dirigirme a las fosas más oscuras de este lugar, allí es donde está mi esbirro favorito… y no por nada lo llaman… "el dragón oscuro de la llama maldita".

Es hora de que cumplas con tu obligación… mi querido sirviente, y espero que me sigas siendo leal como lo has sido siempre.

Es hora de despertar…. Kraush.

El conflicto de Canterlot ha terminado, y Carlos les explico a las chicas todo sobre su bestia interior. Ahora Carlos se tomará un descanso para conocer un poco mas de Equestria.

En cambio Shadow empieza a mover sus piezas para su siguiente jugada, y una de ellas es liberar a alguien del Tártaro, y que seguramente será uno de los tantos retos que Carlos debe de afrontar más adelante.

¿Qué hará Carlos ahora? ¿Qué más sorpresas descubrirá de la Equestria en donde vive? ¿Qué tramará ahora Shadow, y quien será ese tal Kraush? ¿Será acaso un nuevo enemigo a vencer?

La guerra está muy pronta a comenzar, la luz y la oscuridad se preparan para el choque de sus fuerzas infinitas.