CAP MEJORADO.
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Mi paraíso deseado.
Arco 1: La búsqueda.
Capitulo 13: Amigos… con derechos.
-POV-Carlos-
Ya veo… a que se refería Twilight, de que el método… de entrenamiento de su hermana… es incómodo, no se imaginan… la situación en la que estoy ahora….
- Vamos chico, te faltan solo 20 lagartijas mas~… - decía Gleaming… mientras que está sentada encima de mi espalda mientras hago unas 40 lagartijas pecho a tierra.
- o-oye… ¿e-enserio es necesario que estés sentada encima de mi? – le pregunté algo nervioso, mientras todos y cada uno de los guardias expectantes.
- ¿Por qué? ¿Acaso te molesta? – pregunta con una sonrisa pícara, en serio, ¿Qué tiene esta chica en la mente?
- N-no… pero debo decir que… es algo… atrevido… - dije yo ya algo agotado por las hacer ya 50 lagartijas sin descanso.
- Oh vamos… no lo tomes como algo atrevido, más bien esto es un incentivo… y uno muy efectivo jeje. – dice con una risita traviesa, ¿es en serio?
- Pues que… forma de… incentivar… a los… demás reclutas. – dije terminando las lagartijas, mientras que Gleaming se pone de pie, y yo caigo exhausto en el suelo.
- jeje, ¿lo ves?, hiciste las lagartijas completas… ¿o me vas a decir lo contrario? – dice Gleaming de forma burlona, mientras yo sigo recuperando el aire.
- Si… como no. – el sarcasmo reluce en mi cara, y ella solo se ríe.
En serio no me imaginaba que el "entrenamiento" si es que lo puedo llamar así, empezara con este juego comprometedor, y aunque intente negarlo, en parte lo disfruto. Todo empezó esta mañana.
-Flashback-
Ayer las chicas regresaron a Ponyville, Celestia y Luna me aceptaron gustosamente en el castillo, la verdad no hice mucho ayer, me pasee por Canterlot buscando a Fleur para disculparme por lo que pasó hace rato, pero lamentablemente no la encontré. Así que resignado y cansado volví al castillo.
Las princesas me esperaban para la cena, la cual agradecí, solo diré que conversamos y conociendo mas de ellas, y al revés. Luego Celestia me preguntó sobre mi familia y de mi hogar de origen… entonces les conté sobre mi, y sobre lo que pasé, cabe decir que ambas quedaron sorprendidas, pero se pusieron algo tristes por escuchar mi historia.
- Lo lamento mucho… n-no debí preguntar, te hice recordar cosas muy tristes joven Carlos, por favor discúlpame. – dice Celestia con pesar.
- Concuerdo con mi hermana, lamentamos el hacerte recordar todo eso. – dice Luna de igual forma.
- Está bien, no se preocupen por eso, ya lo estoy superando… y es por eso decidí elegir vivir aquí en Equestria, creo que este lugar es perfecto para comenzar de nuevo. Al estar en Ponyville pude ver lo bonito de este mundo, y aun quiero explorar y ver todo lo que Equestria puede ofrecer. – les dije bastante tranquilo, y al ver mi pasividad y mi gusto por estar aquí, me sonríen también.
- Me alegra saber que te gusta mucho nuestro reino, alguien en busca de un hogar siempre es bien recibido, aunque tu caso es muy especial jijiji – Celestia dijo con una pequeña risita.
- Es cierto, Equestria es un lugar pacifico, y los ponis son buenos con cualquiera, pero tener a un humano aquí es algo nuevo, y cualquiera de los ponis puede que te tema, pero de eso podemos encargarnos nosotras. – dice Luna con una sonrisa.
- Gracias, les agradezco que… me acepten en su mundo jeje – dije riendo y ambas me siguieron.
- No tienes que agradecernos joven Carlos, eres parte de Equestria ahora, además… tú ayudaste en evitar que Canterlot fuera destruido, así que mi hermana y yo te agradecemos por lo que hiciste. Y cualquier favor que necesites, solo tienes que pedírnoslo, solo si está a nuestro alcance claro. – dice Celestia con su siempre encantadora sonrisa, y ahora que hablan de eso.
- Gracias, pero no tengo ningún favor que pedirles de momento. Aunque… sí, creo que tengo uno pequeño – les dije, y ambas me ven expectantes.
- Por supuesto, ¿Qué necesitas de nosotras? Pide lo que quieras. – dice Celestia amablemente, la verdad es algo tonto lo que les pediré, pero es mejor que nada.
- Si… solo quería pedirles que no me llamen "joven" ya soy un adulto y… se me hace algo incómodo ese tipo de formalidad, es por eso que les pido que me llamen por mi nombre, ¿pueden hacer eso? – les pregunté mirándolas fijamente, claramente ellas me vieron sorprendidas, pero solo fue por unos segundos, y entonces ambas me sonrieron y asintieron.
- De acuerdo, no referiremos por tu nombre a partir de ahora, y creo… que sería justo que tu hicieras lo mismo, después de todo, también odiamos un poco la formalidad, así que llámanos Celestia y Luna ahora, ¿si? – me responde sonriendo, creo que es justo que lo haga.
- Ok… las llamaré por sus nombres también, aunque pienso que eso sería algo descortés si las llamo solo por sus nombres con algún poni cerca. – dije algo dudoso.
- No hay problema con eso, ellos entenderán que eres nuestro amigo, puedes estar tranquilo. – dijo Luna con una sonrisa tranquila.
- Bueno, si ustedes dicen. –
Y así la pasamos en la cena, charlando y riendo, Celestia y Luna son muy amables en permitirme quedarme, y que me dejaran llamarlas por sus nombres.
Yo me dirigía a la habitación que me ofreció Celestia, espero acordarme cual era ya que tengo un pequeño problema con la orientación, pero mientras que caminaba por los pasillos, accidentalmente choque con alguien, y era nadie más que Gleaming.
- Au, lo siento mucho, no me fijaba por donde iba – dije yo mientras me recomponía ya que caí al suelo por el golpe.
- Auch, no, yo lo siento estaba buscándote y no me fije en el camino – dice Gleaming la cual también estaba en el suelo.
Al alzar la mirada, me llevo la sorpresa de que no esté usando su armadura esta vez, y ahora viste una remera color azul, y unos short deportivos color negro. Debo de decir que su cuerpo es esbelto y algo trabajado ya que se le notan algunos músculos, pero aunque no lo aparenta, ella es muy fuerte, y me lo demostró cuando me atacó sin razón. Hablando de su figura, es comparable a la de Applejack, aunque en atributos le gana.
- Hey… ¿estás bien? ¿Por qué me miras así? – ella al decir eso me sacó de mis pensamientos, y al darme cuenta de lo que estaba pensando, yo solo sacudí mi cabeza quitando de mi mente esos pensamientos.
- N-nada… no es nada es que me sorprende verte sin la armadura puesta. – genial… bien dicho señor obvio, estoy seguro que creerá que soy un pervertido por mirarla de otra manera.
- ¿y qué pensabas? ¿Qué como guardia tendría que dormir con ella puesta? No tonto… solo cuando estamos fuera de servicio no la usamos. – me dice de manera simple, ufff… de la que me salvé.
- Ya, veo…. Bueno, escuché que me estabas buscando ¿verdad? ¿Y para que querías verme? – le pregunté curioso.
- Solo quería venir a avisarte que entrenaremos a las 5:30, y que si no vendrías yo misma te arrastraré de tu cama al campo y te haría entrenar hasta al final del día y sin descanso. – dice con una sonrisa algo maliciosa, se ve que toma el entrenamiento muy a pecho.
- Ok… entendí, ser puntual, entendido y anotado… relájate, yo siempre cumplo con lo que prometo. – le dije con algo de sarcasmo, y esta se nota más tranquila.
- jeje, lo sé, puedo notar que eres de esos que siempre cumplen con su rutina. En fin, me voy a descansar, nos vemos mañana chico… y recuerda, mas te vale no faltar. – dice con una sonrisa mientras que se retira.
- Oye… podrías dejarme de decir "chico"… no soy un chiquillo, y llámame por mi nombre ¿si? – no es que me importe, pero no me gusta que me traten como un niño.
- Si quieres que lo haga… demuéstrame que en serio no eres un mocoso jeje. – termina de decir con una sonrisa retadora, mientras se retira.
- Entonces solo tengo que ganarme su respeto, ¿eh? Jeje, esto será divertido. Aunque me sigo preguntando… ¿Por qué Twilight dijo que el tipo de entrenamiento de su hermana es incómodo? Mmmm, supongo que mañana lo descubriré. – dije pensando en voz alta.
Luego de eso encontré mi habitación, y me dispuse a dormir, aunque no me dormí de inmediato, me quede pensando en todo lo que ha pasado, descubrir que Twilight tiene una hermana cuando se supone que es lo contrario, el momento incómodo que tuvimos Fleur y yo, además….
Entonces alcé mis brazos y mire las marcas rojas que recorrían estos, el hecho que ahora soy mitad dragón me tiene algo tenso, no es porque tenga miedo, sino que… me aterra perder el control de mi nueva fuerza y que… dañe a alguien inocente, eso es lo que me da miedo, ¿y si vuelvo a transformarme y esta vez me convierta en un sanguinario monstruo? Agh, no no no no, ¿en qué estoy pensando? Solo eso puedo hacerlo una vez, y Slyfer dijo que si me transformaba otra vez, mi alma se haría polvo. Y aun así eso me aterra.
Bueno… ya me preocuparé por eso después, mañana tengo que madrugar, y no sé porque siento que Gleaming hablaba enserio de llevarme arrastrado al campo de entrenamiento… mejor no la hago esperar mañana.
-Fin del flashback-
Y así fue como me metí en esto, me desperté creyendo que solo sería un calentamiento tranquilo, pero no me imaginaba que Gleaming hiciera esto con los guardias, y eso lo noto ya que algunos me ven como diciéndome "que suertudo es esa criatura" u otros me ven con envidia, sip, esto será algo muy complicado, y lo digo por el que se diga "acoso" que recibo de parte de Gleaming, aunque algo en mi me dice que disfrute esto lo mas que pueda.
(Ligera narración en tercera persona)
- Claro que no debes de disfrutarlo, a parte ella es una yegua, y que prácticamente te esta acosando sexualmente, ¡eso no esta bien! – dijo un ángel con la cara de Carlos el cual tenia unas alas blancas, una túnica del mismo color y un aureola en su cabeza. Este estaba parado en el hombro izquierdo del humano.
- ¿Y eso en que nos afecta? Además, puede ser una yegua… pero debes de admitir que hasta la mejor modelo que conocemos palidece ante los cuerpos que se tienen estas… - dijo un diablillo color rojo con la cara del humano, mientras que en sus manos tenia un pequeño tridente. Este apareció en el hombro derecho de Carlos.
- ¡No! No hay que caer en la tentación del furro… ¡esas cosas no son de Dios! – protesto el ángel molesto.
- Pues "Dios" nos trajo a este paraíso lleno de yeguas sexys listas para conocer a la bestia, nuestra "bestia" si sabes a lo que me refiero jeje – dijo el diablo con una sonrisa maliciosa y su contraparte solo puso una expresión de asco.
- ¡ERES ASQUEROSO! –
- Y tu eres muy quejumbroso. –
- ¡esto no es correcto! –
- Y eso me lo paso por el recto. -
- A-Además, ¡esa yegua nos esta acosando, deberían de suspenderla por tales actos inadecuados! – volvió a protestar.
- Pero eso solo lo hace mas placentero, además… no es la primera vez que nos pasa, ¿cierto? – dijo el diablillo mientras movía las cejas de forma provocadora, mientras que el ángel intentó protestar, pero sabia que era verdad.
- No sabes cuanto te odio. – dijo el ángel con desaprobación.
- Quizás dices eso ahora, pero sé que MUUUUUUUUUY en el fondo me adoras jejeje. – dijo el mini demonio con una sonrisa burlona.
Terminada su discusión, ambos desaparecieron, mientras que Carlos no sabia que pensar al respecto, este efecto caricaturesco era nuevo para el.
-Cambio de perspectiva: Gleaming Shield-
Jajajaja… en serio esta idea que tuve anoche funciona, el chico tiene espíritu, y hablando de él… tiene madera de ser un soldado, pero se le nota que no recurre a la violencia, a menos que sea necesario, eso me lo demostró cuando intenté golpearlo, sin duda este chico es muy interesante. Jeje, si Candys me viera, seguro me diría algo como "no lo acoses de esa forma" o "eso no está bien Glymi, no tienes que tratar a los chicos así", entre otras cosas.
Pero dejando eso de lado, según lo veo… este ser es de mi tipo de semental, es fuerte, amable, valiente, y es de buen corazón, eso es lo que me contó mi hermanita, pero el resto lo confirmé yo misma, así que… creo que sería bueno que lo conozca mas, estoy segura que él es el prospecto a macho que tanto he buscado, pero quiero estar segura… y con "mi entrenamiento especial" me demuestra que no es de esos que caen con facilidad. Será divertido ver hasta dónde puede aguantar, jeje, Cadence suele decirme que soy una atrevida, y creo que tal vez tiene razón, pero eso no importa, lo hago porque es divertido, pero ahora creo que… este chico es lo que he buscado por mucho tiempo.
Bueno… dejando eso de lado, hora de continuar.
-Cambio de perspectiva: Carlos-
-3 horas después-
Ok… lo admito, este entrenamiento ha sido el más extraño y algo… comprometedor que haya tenido, y eso que una vez tuve una entrenadora de defensa personal que a veces hacia lo mismo, pero lastimosamente ella era lesbiana. Y bueno, creo que y se saben el resto de la historia. En fin… el calentamiento, las lagartijas, abdominales, un poco de lecciones de uso de arco y flecha, que por cierto soy un puto pingado con respecto a usar esas cosas, hasta un mono lo haría mejor que yo… también tuve practica con espadas… en la cual no me fue tan mal, ya que hubo un tiempo en que trabajé de chapeado, ya saben… de esos que andan cobrando por cortar el pasto a las viviendas, algo que forzosamente tuve que hacer tiempo atrás. Bueno dejando las cosas personales de lado… en todo ese tiempo, Gleaming se me ha acercado de una manera… no acosadora, si no provocadora. Creo que es lo que puedo decir de cómo me he sentido ahora…. Pero algo muy extraño me está ocurriendo, y es que con cada toqueteo u insinuación de Gleaming, me he tentado a arrinconarla y darle un "buen entrenamiento" en una cama. Si… lo que escuchan, me he sentido tentado a la lujuria, pero cada vez es más difícil controlarme, siento que en cualquier momento podría abalanzarme sobre ella y…. No… no pienses en eso, mantén una mente fría Carlos, o si no caerás muy bajo, bueno no tan bajo, pero creo que se entiende el punto. Ahora que lo pienso, por más que intenté preguntarle a Slyfer sobre esto, este se queda callado, y ese silencio me da muy mala espina. ¿Acaso Slyfer sabrá lo que me está ocurriendo? Y si es así haré que me diga, ya que no quiero hacerle daño a alguien, ahora que soy mitad dragón, debo de controlar mis instintos y que estos no me controlen a mí.
Olvidando todo eso… ya casi es hora del almuerzo, y es momento de acabar con esto, y si quiero que Gleaming deje de tratarme como a un mocoso, entonces debo de ganarme su respeto, esto me recuerda muchas cosas de donde vengo, "si no te respetan, nadie lo hará".
- Muy bien chico… has estado muy bien con todo los ejercicios que te impuesto, así que este será lo ultimo para acabar el entrenamiento. – dice Gleaming con una sonrisa confiada, mientras estamos en una pequeña plataforma, mientras los demás guardias nos observan.
- De acuerdo… y debo de adivinar que ahora será de una pelea 1 a 1, ¿verdad? – dije mirando la plataforma, ella quería ver mi forma de luchar, así que creo que lo dejó para el final.
- Exactamente, pero no pelearas contra los guardias, ellos solo serán espectadores. – dice mirándome fijamente.
- ¿Eh? Entonces ¿contra quién pelearé? – dije sin entender, pero lo que pasó a continuación me dejó… ¿como decirlo sin que suene vulgar? Mmmm… calentado, seria la palabra.
Gleaming así sin más se quitó su blusa, cosa que dejo a los guardias con la boca abierta, y otros con una sonrisa boba en la cara, mientras ella quedaba con un top deportivo que resalta muy bien su busto, el cual podría ser D o algo así, y esta se pone en medio de la plataforma mientras me mira con los brazos cruzados.
- ¿Y bien? ¿Vas a venir, o te quedarás con esa cara de tonto todo el día? – dice de manera burlona, mierda… otra vez esos instintos… contrólate, ¡contrólate!
- p-pero… ¿tu? ¿Por qu…? – intentaba decir algo, pero simplemente no puedo.
- Solo cállate y sube, no tengo tiempo que perder. – dice ella algo molesta, y sin más remedio accedí, pero antes.
Decidí quitarme la playera, cosa que dejo sorprendidos a todos, pero Gleaming me veía con una sonrisa, no sé si es de confianza o pícara, pero lo hago porque es la única con la que dispongo, y pienso que Rarity se desmallaría si ve que algo malo le pasó a lo que me hiso con cariño.
Entonces subí a la plataforma, mientras que Gleaming me seguía viendo con esa sonrisa misteriosa.
- Veo que no estás mal en condición física, aunque estás algo delgado, pero eso lo puedo arreglar en al menos 3 semanas. – me dice mientras me mira de pies a cabeza, por un lado me siento algo incómodo de hacer esto, pero como saben, se ocultar las apariencias.
- Pensé que era justo pelear en igualdad de condiciones, además de que es la única playera con la que dispongo, así que ¿Qué dices? ¿Empezamos de una vez? – dije con una sonrisa retadora, si ella quiere que sea así la cosa, pues le daré lo que quiere.
- Esa es la actitud de un buen soldado, diría que serías un buen recluta, incluso diría que tienes pinta de ser un teniente o quizás un capitán, ¿no te gustaría formar parte de la guardia? – me pregunta con curiosidad, pero yo niego con la cabeza.
- Gracias por la oferta, ya me han dicho eso antes, y me han ofrecido eso también, pero respetuosamente lo rechazo. No soy de usar la violencia a menos que sea necesario, solo si me provocan o lastiman a alguien que no tiene nada que ver con la situación. No soy un héroe, solo soy alguien que ayuda sin pedir nada a cambio, alguien que busca resolver las cosas sin tener que llegar a usar la fuerza. Pero no dudes de que si quieren mi ayuda, con mucho gusto se las doy, digamos que soy un… servidor voluntario algo así, y creéme cuando digo que nunca le digo que no a nadie, a menos que ese alguien necesite ayuda de verdad, eso me lo enseñó mi abuelo, decir siempre que si puedo ayudar a los que requieren de verdadera ayuda. Y eso es algo que jamás cambiará. – dije con una sonrisa de confianza.
Todos quedaron sin palabras por lo que dije, en especial Gleaming, la cual me veía con una mescla de sorpresa y admiración, incluso se… ¿sonrojo? Bueno no me esperaba esa reacción de ella, pero debo decir que se ve linda, a pesar de lo que ha hecho el día de hoy, no debo juzgarla por eso, ella tal vez tiene sus razones, y sean las que sean, no creo que lo haga con malas intenciones, aunque lo parezcan. Finalmente ella reacciona, y toma la palabra.
- Wow… admito que me dejaste sin palabras. Y debo reconocer… que eres el macho más interesante que haya conocido, y ponis que hagan eso son muy pocos, y tu, eres el mejor que haya conocido. Felicidades, te has ganado mi respeto… Carlos. – dijo Gleaming con una sonrisa, mientras que mi mente grito, ¡Yes!
- Gracias, aprecio que digas eso Gleaming, me hace sentir bien con eso. Bueno suficiente de parloteo, estamos aquí para una pelea amistosa ¿no?, así que no hay que seguir siendo sentimentales y empezar – dije con una sonrisa retadora, ahora me entraron las ganas de tener una "peleíta" para antes del almuerzo.
- jejeje, ¿en verdad quieres pelear, eh? – Ella me pregunta y yo asiento – muy bien amigo, para afianzar mi confianza contigo, derrótame, y tal vez… te daría un reconocimiento especial. – dice esto último de forma pícara mientras me guiña el ojo, y eso me hizo decir en mi mente, "puta que ofertón", pero quitando eso, estoy listo.
Mientras tanto con Celestia. Narración en tercera persona.
Mientras tanto, Celestia caminaba por los pasillos mientras iba con rumbo al campo de entrenamiento, su hermana Luna estaba descansando ya que tenía que hacer su trabajo de velar por los sueños de sus súbditos, así que no almorzaría con ellos esta vez.
Además, quería ver cómo le iba en el entrenamiento a Carlos, ella no dudaba de que el chico no soportaría lo pesado del entrenamiento de la guardia real, simplemente le daba curiosidad del como le estaría yendo al chico humano.
"solo espero que la capitana Gleaming no sea tan ruda con él, acababa de salir del hospital, así que su estado puede complicarse si se esfuerza demasiado" – dice Celestia en su mente, puede tener poco de conocerlo, pero el chico era bastante fuerte, aparte de que parecía alguien que no le importa hacer cualquier cosa que sea arriesgada, por un lado eso era peligroso, pero quizás para el no había problema de nada.
Entonces al llegar al campo de entrenamiento pudo ver a todos los guardias reunidos en un círculo, y era que la ex capitana de la guardia de Canterlot, Gleaming Shield, tendría una pelea amistosa con el chico humano, así que sin que nadie la notara, uso un hechizo de invisibilidad, para ver la pelea sin que nadie la notara, y al acercarse más, escuchó la conversación entre Carlos y Gleaming.
- Esa es la actitud de un buen soldado, diría que serías un buen recluta, incluso diría que tienes pinta de ser un capitán, ¿no te gustaría formar parte de la guardia? – dice Gleaming con interés, pero Carlos niega con la cabeza.
- Gracias por la oferta, ya me han dicho eso antes y me han ofrecido eso también, pero respetuosamente lo rechazo, no soy de usar la violencia a menos que sea necesario, solo si me provocan o lastiman a alguien que no tiene nada que ver con la situación, no soy un héroe, solo soy alguien que ayuda sin pedir nada a cambio, alguien que busca resolver las cosas sin tener que llegar a usar la fuerza. Pero no dudes de que si quieren mi ayuda, con mucho gusto se las doy, digamos que soy un… servidor voluntario algo así, y creéme cuando digo que nunca le digo que no a nadie, a menos que ese alguien necesite ayuda de verdad, eso me lo enseño mi abuelo, decir siempre que si ayudo a los que requieren de verdadera ayuda. Y eso es algo que jamás cambiará. – dijo el humano con una sonrisa de confianza, sorprendiendo a todos, en especial a Celestia que estaba oculta, y debía admitir que esas palabras le hicieron sonreír.
-"Sin duda es un chico con un buen sentido de servir y proteger, y eso lo demostró queriendo proteger a Canterlot y de ayudarnos a todos sin conocernos y sin recibir recompensa alguna, eso debo de decir que es digno de admirar. Sin importarle lo que sufrió en su mundo… el, es alguien muy especial…" – dice Celestia para sí misma con una sonrisa y un, ¿sonrojo?
Sin embargo después de esa platica, la pelea entre la capitana y el chico humano-dragón iba a comenzar.
-POV-Carlos-
Luego de ese intercambio de palabras, Gleaming y yo nos pusimos en posición, listos para pelear, pero eso sí, no golpearé a Gleaming, aunque ella me pida que la ataque, solo lo haré de manera calculada y en algún punto en específico, además de que tengo que aprender a medir mi fuerza, de dragón, ya que si la uso sin medida, podría lastimarla o peor. Es por eso que tengo que buscar un límite, y esta pelea me puede ayudar a hacerlo.
[Recuerda compañero, si te concentras, puedes tener control de tu propio poder, te costará un poco pero eso es lo básico, aprender a canalizar tu energía y usar la necesaria para el combate] – dice Slyfer dándome un buen consejo.
"Gracias Sly, lo tendré presente" – le respondí.
Entonces Gleaming decidió atacar primero, dando inicio a nuestro pequeño encuentro. Ella corre hacia mí, queriendo darme un derechazo, pero yo decidí comprobar algo, así que… deje que me diera el golpe de lleno en mi mejilla derecha, y tal como lo supuse, ella va completamente en serio.
El golpe de ella me hiso retroceder, e hiso que un hilillo de sangre saliera de mi boca. Ella y los demás quedaron sorprendidos porque recibiera el golpe y sin moverme.
- ¡¿Estás loco?! ¿Por qué no lo bloqueaste? – me preguntó Gleaming sin poder creerlo.
- jeje, solo quería ver tus intenciones, y veo que quieres que sea una pelea tu a tu, y también quería saber que tan fuerte eras. – dije escupiendo algo de sangre mientras sonrío.
- jajaja, enserio estás loco, y me sorprendes mucho la verdad, la vez anterior no te atacaba en serio, pero esta vez no quiero contenerme, y quiero que tu tampoco lo hagas. Si salvaste a Canterlot usando tu fuerza, entonces quiero ver por mi misma tu potencial. – dice ella con una sonrisa retadora y decidida, enserio es muy valiente para ser una yegua, y eso es digno de admirar.
- Eres la poni más increíble que haya conocido, y tienes mi respeto también, pero aunque me lo pidas, no quiero lastimarte. – le dije mirándola con seriedad, y ella pone una mirada molesta.
- ¡No me subestimes! ¡Lo quieras o no, te haré pelear en serio! – dice decidida a seguir con esto.
Entonces me lanza una patada en dirección a mi estómago, pero yo la detengo con mis manos, y con algo de fuerza la hago retroceder, entonces decido hacer una finta, voy a hacia ella pretendiendo que le daré un golpe directo, al verme esta se prepara para contrarrestar, pero lo que no se espera es que haciendo una barrida, uso mis piernas para atrapar su pierna izquierda, y de un movimiento tipo tijera, hago que ella caiga al suelo, y rápidamente me levanto.
- ¿No lo viste venir? – le dije de manera burlona, mientras que eso no pareció hacerle ninguna gracia alguna.
Su respuesta fue gruñir de molestia y recomponerse, y preparándose para atacarme, mientras todos los guardias están expectantes a ambos, incluso con mi sentidos mejorados, además que siento la presencia de Celestia escondida entre el "público", seguro quiso venir a entretenerse un rato, y entonces se me ocurre demostrarle lo que soy, y que puede confiar en mí cuando me necesite.
Entonces la pelea entre Gleaming y yo continuó por no sé cuánto tiempo, mientras ella me golpeaba y lanzaba una que otra patada, yo la bloqueaba u esquivaba, y de las veces una que otra vez usaba una de las técnicas de judo, entre otros estilos que me sé, pero sin llegar a lastimarla, solo aturdirla, o derribarla al suelo, y eso la ponía mas y mas furiosa de que no peleara enserio con ella, en parte me da lástima verla así, pero yo… no me gustaría lastimar a una chica, y ese es un error muy oscuro de mi pasado, uno del cual no quiero recordar.
…
Según calculo yo… ha pasado ya una hora y media, y sinceramente ya estoy algo agotado de esto, pero al nivel al que esta Gleaming, la pobre ya casi no puede estar en pie por el agotamiento, y en todo este tiempo, no he retrocedido ni un poco, siempre estuve en donde estoy parado, deteniendo sus golpes y patadas, mientras que todos están sin palabras por esto, lo que se suponía era un combate amistoso, ahora Gleaming lo hiso una pelea de orgullo, y su orgullo está siendo pisoteado por mí, y eso ya me empieza a preocupar, mejor la detengo antes de que sufra las consecuencias.
- Gleaming ya basta, esta pelea ya no tiene sentido, mejor paremos y descansemos. – le dije queriendo terminar con esto, pero ella no me quiere escuchar.
- ¡NO! Ya me harté… de que… te tomes esto… como un juego, esto es… completamente en serio. ¡Y NO ME DETENDRÉ HASTA QUE ME DEMUESTRES TU VERDADERA FUERZA! - ¿Pero de que está hablando ahora?
- Gleaming por favor, ya no estás en condiciones de seguir, debes de descansar, ya llevamos horas en esto. – le digo seriamente pero…
- No… me niego… yo esperaba hacer… esto desde hace… mucho tiempo… con alguien… que fuera… mi poni especial… que tanto busco. – dijo entre jadeos, espera ¿Qué cosa dijo?
- Espera… ¿Qué dijiste? – estoy seguro de lo que oí, acaso ella…
- Dije que… quiero saber… si tu eres… el poni especial… que he estado… buscando. – dice mirándome con una mirada entre frustrada y decidida.
Ok… eso me calló de sorpresa, no me esperaba que en el muy poco tiempo de conocernos, ella me viera de esa forma. Y yo… no tengo palabras para decir, simplemente no me esperaba algo como esto.
Pero al pensar eso, una sensación muy extraña me invadió, algo que me dice que la acepte y… ok, ok, el resto de sensaciones son algo que no puedo decir abiertamente ya que se vería muy vulgar y ofensivo, pero eso me hacen sentir como si fuera una especie de cortejo, y que… debo responder a esos sentimientos.
- Muy bien. No me dejas elección Gleaming, así que si quieres ver de qué estoy hecho, entonces te lo demostraré. – dije yo, mientras ciento un calor recorrer mis brazos, y al mirar de reojo, vi que las marcas rojas brillaban de un color rojo.
Ahora lo entiendo, el poder en mis brazos se activan según sean mis emociones y intenciones, y mi intención en este momento es terminar con esto de una vez.
-Cambio de perspectiva: Celestia-
Esta sensación… si, es la misma que Carlos demostró cuando encaró a Silver, y cuando peleó contra ese loco dragón, es la misma esencia divina que emanaba, el poder de un dios.
Allí fue que vi que los ojos de Carlos cambiaron de color, ahora eran amarillos, y pasaron a ser como los de un dragón, y que las marcas rojas de sus brazos brillaban de un color rojo intenso, debo decir que ver eso es increíble, igual de increíble como cuando se transformó, pero ahora le da un aire de superioridad, aunque controlada y balanceada en esta ocasión.
- ¿Q-Qué…? ¿Qué te…? – la capitana Gleaming Shield estaba pasmada al ver ese cambio en el, los demás guardias se miraban sorprendidos también, y admito que incluso para mi es sorprendente, y como alguien que ha vivido más de mil años, cosas como estas solo se ven una vez en eones, y precisamente en este siglo, este acontecimiento es completamente real.
- Es tiempo de que termine con esto, ahora… – dice Carlos con esa mirada seria, y se prepara para hacer su movimiento.
La capitana Gleaming a pesar de estar muy agotada, no retrocedió, y se puso en posición para lo que fuera que Carlos hiciera, pero de un momento a otro, Carlos desapareció de la vista de todos, ¡ni siquiera lo vi hacer un movimiento!
- ¡¿a-adonde…?! – no terminó lo que iba a decir ya que…
- Se acabó, Gleaming. – Carlos estaba justo detrás de ella, se movió tan rápido que no pude verlo, y de un golpe en la nuca dejo a la capitana fuera de combate.
Un movimiento preciso, la capitana ya estaba lo suficientemente agotada para no resistir ese golpe. Antes de que cayera, Carlos la sujeta y la carga en sus brazos al estilo princesa, mientras que todos los guardias quedaron con la boca abierta por ver como derrotó a su ex líder.
Luego de eso baja de manera cuidadosa de la plataforma mientras carga a la capitana, yo deshice el hechizo que me mantenía invisible así dando a conocer mi presencia frente a todos, y Carlos entonces me dirige la palabra.
- Llevaré a Gleaming a la enfermería, me disculpo si esto fue muy rudo, no era mi intención lastimarla – antes de que siguiera, yo lo interrumpo.
- Está bien Carlos, no tienes que pedir disculpas, al ver tu pelea me ha quedado demostrado que eres alguien muy noble, y debo decir que eso lo admiro, eres un chico excepcional, incluso concuerdo con la capitana Gleaming de que formes parte de la guardia, alguien como tu seria condecorado con grandes honores. – le propuse de igual forma que hiso la capitana, pero él niega con la cabeza.
- Gracias por la oferta princesa, pero aun así lo rechazo, como dije, no me gusta recurrir a la violencia a menos que sea necesario, y eso ya me lo han propuesto en mi mundo, pero digo y reitero, siempre estaré para quien me necesite, y que siempre hago algo sin pedir nada a cambio. – dice con una sonrisa amable, enserio es un chico muy interesante, no hay otro poni que haya conocido con ese pensamiento.
- Lo entiendo, pero si te interesa, la oferta sigue abierta, solo habla conmigo y te aceptaré en la guardia con mucho gusto. – le dije con una sonrisa.
- jeje, de acuerdo, lo tendré en mente. – dicho eso empezó a retirarse y llevar a la capitana Gleaming a la enfermería.
- Soldados, el entrenamiento terminó, pueden tomar un descanso hasta que su superior se recupere. – les dije a los guardias tanto del castillo como los de cristal, y estos hacen un saludo militar y acatando mi orden.
Entonces decidí también retirarme he ir al comedor, el almuerzo ya debe de estar servido, aunque creo, que Carlos no dejará sola a la capitana Gleaming, o al menos esperará a que despierte…. Ya sé, le pediré a alguna de las sirvientas que le lleven su almuerzo, debe de tener hambre después del entrenar casi toda la mañana.
Debo admitir que me da más curiosidad por conocer a este humano, su presencia es algo que me ha llamado la atención, supongo que convivir con el no estaría mal, después de todo, no le he agradecido como es debido por ayudar a mis queridos súbditos, sí, eso haré, y de pasó lo invitaré a que tome el té conmigo, para charlar y conocernos más, me intriga mas su poder divino, pero espero que con el tiempo el tenga más confianza en decirme más sobre su poder, y que puede contar con mi ayuda, se lo debo por salvar a mi reino y a mis pequeños ponis.
-Cambio de perspectiva: Carlos-
Llevé a Gleaming a la enfermería, espero no haberme excedido de fuerza en ese golpe, decidí quedarme hasta que ella despertara, y en eso una sirvienta me trajo el almuerzo, diciendo que fue Celestia la que lo envió, gracias señor, y bendita sea Celestia, enserio es una santa.
La verdad no pasó tanto tiempo, y Gleaming poco a poco empezaba a despertar.
- Agh… ¿q-qué pasó? ¿En dónde estoy? – dice Gleaming confundida, mientras se sienta y recupera el sentido.
- Estás en la enfermería, te traje aquí después de que te noqueara. – ella al oír mi voz voltea a mi dirección, y me ve sorprendida, yo solo sonrío de manera amigable.
- ¿Carlos? Espera… ¿Qué pasó? Lo último que recuerdo fue que… las marcas de tus brazos brillaron, y tus ojos, tus ojos cambiaron de color y luego… - calló cuando empezó a unir todo, y con su mirada empieza a analizarme, más que todo mis ojos y mis brazos.
- Así es, use mi poder del dios dragón para noquearte, debía hacerlo, ya que si seguías así puede que tuvieras una complicación. – le dije seriamente y mirándola directamente a los ojos.
- Ya veo…. Lo siento, creo que exageré un poco, y también… - ella se detuvo por un momento, y entonces fue cuando abrió los ojos con sorpresa y se sonrojó por alguna razón.
- ¿Gleaming? ¿Te sientes bien? – le pregunté intrigado por su reacción.
- t-tú… ¿recuerdas del por qué luchaba contigo? – me preguntó sin dirigirme la mirada y con algo de vergüenza.
No sabía a qué se refería, pero tras hacer memoria un poco, entonces entendí del por qué está así. Entonces me puse algo incomodo, por no decir que también me sonrojé un poco, eso enserio no me lo esperaba, y más apenas conociendo a alguien como Gleaming.
- Querías… saber si yo… si yo era tu poni especial… - le dije algo incómodo, y vi como se tapaba la cara sumamente avergonzada.
El ambiente se volvió muy pesado e incómodo, ella avergonzada de sí misma, y yo sin tener nada que decir por esta situación tan… peculiar. Siendo sincero, no me molesta que ella dijera eso, y del cómo se comportó conmigo hoy, la verdad me tiene con muchas dudas, aunque en mi interior he tenido varios debates, mi parte humana se siente algo incómoda por esto, pero mi parte dragón es la que me tiene la contraria, y que la tome a ella como a mi hembra, y aunque intento evitarlo, mi parte dragón es más fuerte, lo que hace que este atado de manos en este conflicto. Y yo sé que Slyfer sabe de esto, pero el muy listillo no me quiere decir, yo sé que él sabe que mis instintos de dragón me hacen esto, ¡pero el muy cabrón solo se hace el desentendido y no hace nada! Ugh, condenado reptil súper desarrollado, le gusta reírse de mí en situaciones como estas.
- Oye… - la voz de Gleaming me saca de mis pensamientos.
- ¿Eh? ¿Qué sucede? – fije mi mirada en ella, y esta me ve con una cara de estar nerviosa.
- Dime… ¿no te molesta? Digo… ¿no estás molesto conmigo por incomodarte todo el día? Si es así lo lamento, casi siempre suelo ser muy inmadura, mi mejor amiga siempre me dice eso. No lo hago por molestar, solo lo hago porque siempre he desconfiado de los machos, y ya más de una vez he conocido a muchos patanes que solo buscan faldas, por eso… cuando te conocí, quería saber si por ser de diferente especie también eres igual o diferente a los demás. De verdad lo siento, no quería ponerte bajo mucha presión, además… también fue inmaduro de mi parte pensar que serias el prospecto a poni especial para mí. – dice bajando la mirada con mucha vergüenza, al oír su disculpa, solo me hizo pensar en una cosa que me llama la atención.
- Gleaming, puedo preguntar el ¿Por qué te volviste parte de la guardia real? – mi pregunta la sorprendió, pero entonces decidió contarme.
- Es una larga historia, pero para resumirla… solía ser alguien muy tímida, cuando estudiaba en la academia de Canterlot, un día conocí a un poni, parecía ser alguien bueno…. Salimos por varios días, pero entonces a una semana de empezar a salir, empezó a acosarme y querer aprovecharse de mí, en ese tiempo no sabía cómo defenderme, y… antes de pasara lo peor, un guardia real me salvó, arrestó a ese imbécil, y allí fue cuando me propuso que me uniera a la guardia para así aprender a defenderme. Al principio dudé el hacerlo, pero entonces el me dijo que mas de esas ratas están sueltas por allí, entonces al pensar que eso podría pasar otra vez, y que la próxima no solo podía ser yo, podía ser mi mejor amiga Cadence, o aún peor, a mi hermanita Twilight. Entonces acepté, y aquí me vez ahora jeje, y eso es toda la historia. Me uní porque quería proteger a mis amigos y a mi familia de cosas como esas, en especial a Twilight, tal vez ella ya no sea una niña, pero es una joven que aun no experimenta cosas como el amor, y tengo miedo de que pase por lo que pasé yo…. Por eso la protejo mucho, ella es mi "H.M.M.A.P.S" (Hermana Menor Mejor Amiga Para Siempre) – termina de decir con una sonrisa, y yo…
Wow, simplemente wow, el cariño que le tiene a Twilight es increíble, y a la vez es muy tierno de su parte, el querer proteger a tus seres queridos, más que todo a tus hermanos, te hacen hacer cosas muy valientes. Debo admitir que le tengo envidia, mis hermanos nunca me protegieron de algo, solo me decían que tuviera huevos para decirle las verdades de uno a la cara, y del cómo partirle la jeta de ser necesario. Jeje, ya sé que eso suena feo, pero es lo que más recuerdo de mis hermanos antes de la muerte de mis padres. Pero lo que sí sé es que ellos me querían, y es por eso que me enseñaban eso, porque se preocupaban por mí. Pero… después de lo que pasó… todo eso se fue… para siempre.
- Hey… ¿estás bien?, ¿Por qué estas llorando? – la pregunta de Gleaming me sacó de mis recuerdos, y yo estaba llorando por recordar cosas de mi pasado.
- sniff… l-lo siento… es que al oír del cómo quieres tanto a Twilight yo… – no puedo… aunque intente evitar sentirme así… simplemente no puedo.
Gleaming me veía muy preocupada, y yo… no podía evitar derramar lágrimas, el recordar a mi familia y los buenos momentos que pasábamos juntos… me duele… sniff, me duele mucho el solo recordarlo, del como éramos la familia más unida que hubiera, y por… mi estupidez, hizo que todo eso tan bonito se fuera al caño, y que me quedara completamente solo, sin nadie a quien aferrarme, y sin nadie en quien apoyarme, yo… yo mismo destruí lo que tanto quería… lo que tanto amaba… solo por ser un completo idiota. No merezco sentirme feliz por lo que tengo ahora. No me lo merezco….
Sin embargo, de un momento a otro, alguien me abraza con fuerza, y quien no era más que Gleaming, la cual al estar cerca de ella, me abrazó. Me sorprendí por esto, y no tengo palabras para esto que ella hace por mí.
- ¿G-Gleaming…? – intenté decir algo, pero…
- shhhh…. No te contengas, si quieres desahogarte con alguien, hazlo conmigo. Anda… seré tu apoyo. – dice con un tono dulce y comprensible, mientras que con una mano abraza mi cabeza contra su pecho, y con otra acaricia mi cabello.
Al estar así, no pude contenerme… y la abrasé contra mí, lo necesitaba, necesitaba aferrarme a alguien ahora, y ella era la única aquí. Aunque esta vez fue diferente a como fue con las chicas, esta vez descargué mas de mi, mientras que Gleaming no decía nada, solo me dejaba estar así hasta que me calmara.
- ¿Ya te sientes mejor? – me pregunta, y yo corto el abrazo y me sobo los ojos.
- S-Sí, estoy mejor ahora. Lo siento, no quería ponerme así. – dije yo quitándome las lágrimas de los ojos.
- No te disculpes por eso, pero… ¿Por qué te pusiste a llorar así? ¿Ocurrió algo malo? – dice ella volviendo a estar algo preocupada.
- Lo que pasó… fue que estaba recordando mi pasado, y del ver cómo quieres a Twilight, me hiso recordar cómo era yo con mis hermanos, todo antes de que pasara mi calvario – dije yo con la mirada gacha, claramente deprimido.
- Y… ¿Qué fue lo que te sucedió? – pregunta con intriga, y es allí que decidí contarle todo de mi.
Al igual que las chicas y las princesas, ella se sorprendió y se puso triste por escuchar mi historia, pero le dije que no sé pusiera así, que lo estoy superando, a paso lento pero lo hago.
-Más tarde, horas de la noche-
Lo que fue el resto del día, Gleaming le dieron de alta, regresamos al campo de entrenamiento por mi playera y su blusa, cabe decir que nos dio algo de vergüenza el olvidarnos de eso, es decir… ¡estábamos casi desnudos carajo! Luego acompañe a Gleaming a que comiera algo, y nos la pasamos el resto del día charlando y conociéndonos más, debo de decir que al principio creía que ella sería como Rainbow Dash, pero es todo lo contrario, de seguro Cadence es la que le enseña a ser mas femenina jeje, pasamos juntos casi toda la tarde, y después Luna trajo la noche, pensábamos entrenar mañana, pero fue que Celestia nos encontró, y le dijo a Gleaming que Cadence le pedía que regresara mañana mismo al imperio de cristal. Obvio que eso nos puso algo decepcionados, pero prometí visitarla después en el imperio de cristal.
Ahora estoy en mi habitación, me di un baño para antes de dormir, ya estaba listo para hacerlo hasta que…
- "toc toc"… ¿Carlos, estas dormido? Soy Gleaming Shield, ¿podemos hablar un momento? – dice Gleaming tras la puerta.
- Si, adelante pasa. – le di mi consentimiento y ella entró y cerró la puerta tras de ella.
- lo lamento, ¿ya te ibas a acostar o te desperté? – me pregunta algo nerviosa.
- Ya iba a dormir, pero si viniste aquí es por algo, ¿verdad? – le pregunté y ella asiente.
- Sí, quiero decírtelo antes de irme mañana en la mañana, y es algo que no me deja tranquila, y quiero aclararlo contigo. – me dice con pequeño sonrojo en su cara, ¿Qué le ocurre?
- ehhhh, claro, ¿de qué se trata? –
- Pues… - ella duda por un momento mientras el sonrojo en su cara se hace más notorio – quería aclarar lo que dije de que tú eras mi poni especial. Simplemente quería decir que no quería hacerte sentir incómodo y que solo estaba diciendo cosas sin pensar bien. – dice muy nerviosa, ¿otra vez con eso?
- "suspiro" Gleaming… ya te lo dije, eso no me molesta, además, lo dijiste en el calor de la situación, lo hiciste sin pensar. – le dije ya algo cansado del tema.
- Lo sé. Pero, solo quiero preguntarte esto. Dime, ¿Cómo me ves a tu perspectiva? Es decir, ¿soy linda para ti? ¿No me consideras una… marimacho por estar en la guardia? – pregunta con las mejillas hirviendo de la pena.
- ammm, pues… yo… - me puse algo incómodo por esto, pero logré calmarme. – voy a ser sincero, eres una yegua muy hermosa Gleaming, en verdad. Y para nada pienso que eres un marimacho solo por ser la capitana de la guardia, más bien eso lo que admiro de ti, eres una chica fuerte, decidida, valiente, y que peleas, y das la cara por quienes amas. Eso me lo demostraste en nuestra pelea. Además… me atrevo a decir que… también eres atractiva. – le dije, pero lo último fue con un sonrojo en mi cara por la pena de decirlo así frente a ella.
- Ya… veo… - dice ella también sonrojada.
Entonces yo me levanto de la cama y me pongo frente a ella, y la miro directamente a los ojos.
- Escucha Gleaming, tal vez a tu perspectiva soy lo que has estado buscando en un semental, pero tú y yo apenas y nos conocemos, ese tipo de relación viene con el tiempo, lo sé, ya he conocido chicas antes y que siempre me han dicho eso, pero al igual que ellas te digo que no creo que eso sea posible, tal vez no ahora, pero si mas delante de seguro, así que por eso no puedo corresponder lo que sientes ahora – le dije, y esta agacha la mirada algo decepcionada, me cago en la que me parió, detesto hacer esto, menos no me gusta ver a una chica triste. Aunque… tal vez hay una manera, es algo extraña y muy estúpida en realidad pero es la única opción que tengo ahora.
- Lo entiendo, creo ahora es mejor que me… - estaba a punto de retirarse, y allí le sujeto su brazo para que no se vaya. - ¿Carlos? ¿Qué estás haciendo? – pregunta sorprendida y algo confundida.
- Escucha… sé que solo podemos ser amigos por ahora, pero… y si te digo que podemos ser algo mas que amigos pero que aun seguimos siendo amigos… – le dije mirándola, y esta me mira confundida por lo que dije.
- ¿de que me estas hablando? ¿dices que podemos ser mas que amigos pero seguimos siendo amigos? – pregunta curiosa, no sé si este término exista aquí, solo espero que no se moleste por lo que voy a hacer.
- Bueno…la forma que hay para que veas que si soy o no tú media naranja, es que… seamos…. Amigos con derechos. – le dije con algo de nervios, no sé como se lo tome ella este tipo de relación.
- ¿Amigos… con derechos? Sé me hace que la he escuchado en algún lado, pero no entiendo que significa, ¿tú sabes qué es eso? – me pregunta intrigada.
- Bueno… es una relación que intenta combinar la vinculación afectiva, con los comportamientos y actitudes típicos de una amistad. – le dije explicando lo que es tener una relación de amigos con derechos. ¿Y del como lo sé? Ese dato mío es confidencial.
- Ohhhh, ya entiendo. Entonces seriamos como una pareja pero que actúan como amigos. La idea me agrada, pero, ¿hay algo más que se haga en ese tipo de relación? – pregunta con mas curiosidad, y es aquí la cual no sé si decirle el resto del dato.
- B-Bueno… las parejas que usan esa manera… tienen derecho a… bueno tu sabes… – Puta que no me salen las palabras… no me gustaría ver la reacción de ella ante tal cosa que le diré.
- ¿Y ahora qué te ocurre? ¿Por qué ahora estas tan nervioso de repente? – pregunta sin entender el por qué estoy así, ¡Dios dame fuerza!
- Es… es…. Sabes que mejor te lo digo al oído. – dije para después hacerle señas de que acercara su oreja y escuchar, cosa que hizo, y allí solo esperaba que no me rompiera la cara a golpes por esto.
Justo después de decírselo en secreto, la reacción de ella no sé hiso esperar, y se sonrojó cual señal de alto, y me veía con sorpresa y vergüenza, al menos no reaccionó mal.
- Pero… pero… pero… pero ¡¿Qué tipo de relación es esa?! ¿Acaso eso es legal? – dice sumamente avergonzada.
- No estoy seguro si es legal, en mi mundo era algo común, y eso es difícil de detectar, como te dije, es una pareja que actúa como amigos, así que es muy difícil saberlo. – le dije simplemente, y eso que ya estuve en algo como eso hace un tiempo atrás.
Un silencio incómodo se formó, Gleaming tenía la mirada en el suelo, mientras que su cara esta algo roja, y yo me sigo preguntando, ¡¿en qué PUTAS estoy pensando?! Estoy seguro que ella no aceptaría algo como esto, pero el querer ayudarla solo me hiso pensar en algo muy pero muy estúpido.
Ya iba decirle que olvidara esto y que pensáramos en otra cosa, pero entonces vi que su cuerno empezó a iluminarse de un color azul, mientras que ese destello apareció en la puerta, y en toda la habitación, y después de unos segundos el cuerno de Gleaming dejó de brillar. Por alguna razón tengo un extraño cosquilleo en la espalda, pero por otro lado algo me dice que…
- ¿Gleaming, qué estás haciendo? – le pregunto sin entender lo que esta haciendo, pero ella no me contesta, mientras tiene la mirada oculta con su melena. Esto no me gusta, y de la forma que ella esta mirando a la nada me está empezando a asustar.
- Entonces… podemos tener ese tipo de relación si somos amigos con derechos, ¿verdad? – dice con una voz neutra, ¡que mello!
- S-Sí… - al responder sabía que había cavado mi tumba, pero lo que pasó a continuación, fue algo que si no me esperé que pasara.
Todo pasó en menos de un segundo, solo sentí que Gleaming se lanzó encima de mí a… besarme. Si, literalmente se me tiro encima, y caímos en la cama, yo de espaldas y ella encima de mi mientras me seguía besando, yo estaba con los ojos abiertos y completamente inmóvil por esto, no sabía cómo responder a esto, y fue cuando ella se separa de mi, y me mira con una mirada entre ansiosa y avergonzada, mientras que un hermoso sonrojo adornaba su cara.
- Acepto…. Tomaré el riego con esta relación, después de todo no pierdo nada con intentarlo, es vergonzoso lo admito, pero aunque seamos solo amigos, y teniendo una relación como esta… entonces no me importaría acostarme contigo cuando quiera. Después de todo… somos una pareja que actúa como amigos, ¿no? Nadie se dará cuenta de esto. – me dice con una sonrisa y una mirada coqueta.
Dicho eso me volvió a besar, pero esta vez con más intensidad, mientras metía su lengua en mi boca y jugaba con la mía, y yo solo seguía inmóvil sin poder reaccionar, mi lado humano me decía que debía de separarla de mi y decirle que esto no está bien, pero… mi lado dragón es más fuerte, quiere que reaccione y tome a Gleaming como mi hembra, pero yo… no se qué hacer.
[Vamos… no te hagas del rogar compañero, si fuera tú, no desaprovecharía una oportunidad como esta, ella se está entregando a ti sin dudar, y eso para un dragón es un cortejo perfecto]
"Oh, ¿con que ahora me adviertes, eh? ¡PUDISTE HABERLO HECHO DESDE UN PRINCIPIO! ¡¿Y ahora que se supone que haga?!"
[Solo deja que tus instintos te guíen, tu parte dragón es más fuerte que tu parte humana, pero tu lado humano puede mantener a raya tu lado dragón, si piensas en tomar esto a la ligera, entonces todo estará bien. Pero si tienes tantas ansias, entonces tu lado dragón no tendrá control de sí misma y te volverás una fiera]
"Espera…. Me estas queriendo decir que… si decido tener relaciones con una poni porque quiero, entonces no perderé el control. Pero si pienso en cosas indebidas con alguien, entonces seré como un zorro en un gallinero ¿es así?"
[Básicamente la respuesta es un sí]
"¡SLYYYYYYFEEEEEEEEEER! ¡Maldito dragón descarado hijo de tu re putisima madre! ¡Prácticamente me estás diciendo que soy un peligro para cada yegua con falda! ¡¿Qué van a pensar las chicas por esto, o las princesas?! ¡¿No te pusiste a pensar en eso siquiera?!"
[Ya cálmate compañero… eres en parte un dragón ahora, así que tendrás que lidiar con eso por el resto de tu vida, y tu sabes que los dragones tienen necesidades, además de ser sumamente territoriales y sobreprotectores, como lo haces tu ahora. Solo piénsalo… algunos dragones pueden tener más de una hembra, y mientras haya conexión tanto intima como sentimental, siempre te seguirán y jamás te abandonaran. Es mas… ahora vivirás más que un humano común, puedes tener una colonia si lo deseas, aunque esta sea de ponis. Te dejo eso para que lo medites, ya tienes algunas que están a tu disposición, y solo falta que tu decidas que hacer]
Slyfer terminó la conversación, pareció que el tiempo se detuvo para mí, la poca humanidad que tenía me decía que esto no era para nada correcto, pero mi lado dragontino me dice lo contrario. Luego de meditarlo por unos segundos, finalmente me decidí, eso es que… haré lo que Dios mande, si muero y voy al infierno, pues me voy pal infierno, pero si me deja quedarme en mi paraíso, que así sea.
Volviendo a la realidad y siguiendo el consejo de Slyfer, reaccioné, y al ver a Gleaming besándome, entonces… dejaré que mis instintos me guíen, pero me mantendré bajo control, además… ¿Qué más puedo perder además del control de mi mismo?
(…)
Fue entonces que tomé a Gleaming por los brazos, y con algo de fuerza, hago que ella se acueste en la cama, y yo termino encima de ella, esta se sorprendió por lo que hice, pero me sonrió de forma coqueta.
- jeje, te tardaste mucho en reaccionar, ¿sabes? – me dice con una risita traviesa.
- Si, perdón por eso, si esta relación funciona, entonces será muy interesante ver cómo nos va. – le dije con una sonrisa pícara.
- Ya lo dijiste. – dijo para intentar besarme otra vez, pero yo la detengo poniendo una mano en su boca.
- Pero si quieres que esto funcione, será a mi manera, ¿de acuerdo? – dije a forma de mando, esto es lo que hace un dragón, ser el líder de su colonia, y Gleaming será la primera en formar parte de ella, ya tengo entendido quienes serian las siguientes, pero mi lado humano dice que todo a su momento, solo que esta vez haré una excepción.
Al decir eso, noté que los ojos de Gleaming cambiaron de color, de ser color azules claros, a ser de color amarillo, eso quiere decir que mi instinto de líder se transmite a ella, justo como pasó con Fleur.
Entonces sin esperar más, empecé a besar a Gleaming, la cual quedo inmóvil como yo al principio, pero solo fue por unos segundos ya que empezó a corresponderlo, sin embargo yo tenía el control, el beso se intensifica entre ambos, y es cuando metí mi lengua en su boca y jugueteaba con la lengua de ella, y de paso explorar por completo su boca, sus labios, todo… mientras que ellas soltaba varios gemido ahogados, oírla gemir me daba buena señal, así que con una de mis manos acariciaba su cuerpo, explorándolo por completo, sus flancos, sus piernas, sus pechos, descubriendo sus partes sensibles y provocando que ella gimiera mas, lo cual comenzaba a excitarme también.
Al cabo de unos minutos, corto el beso, y un hilo de saliva aun nos une, y allí pude ver el sonrojo en sus mejillas el cual su pelaje no puede ocultar, además de estar jadeando por el oxígeno perdido mientras tiene la lengua fuera , y sus ojos, sus ojos solo demostraban una sola cosa.
Lujuria.
- S-Sigue… p-por favor… – me decía con súplica mientras jadeaba, su mirada poco a poco se perdía en la lujuria, y yo… le cumpliré lo que quiere
Entonces volví a besarla con intensidad, mientras acariciaba cada lado de su cuerpo, y es cuando decido dejar sus labios, e ir tras su cuello. Empecé con pequeños besos allí, luego con pequeñas mordidas, las cuales hacia que Gleaming no parara de suspirar, y sus gemidos se volvían cada vez mas provocativos, y que me excitaban cada vez mas.
Fue allí que su blusa empezaba a estorbar, y como si ella supiera lo que estoy pensando, alzó los brazos para que yo le quitara su blusa, la cual se la quité en menos de un segundo, y de paso quitarle el brasier el cual era el mismo que llevaba puesto cuando peleamos, y así poder contemplar sus pechos, tan blancos y frágiles, y sus pezones eran rosados y ya estaban erectos. Ahora que lo pienso, sus pechos son comparables a los de Applejack, es mas toda su figura se podría comparar al de ella.
Gleaming al verme contemplarla se sonroja, mientras intenta cubrirse con sus manos.
- O-Oye… n-no te me quedes viendo así… m-me da vergüenza… – me dice avergonzada, y yo solo sonrío.
- Lo siento, pero debo decirte que eres hermosa, a pesar de ser una guardia, eres endemoniadamente sexy. – mi comentario solo hiso que se sonrojara más, y movido por la tentación empecé a chupar uno de sus pechos.
Con solo hacer eso, Gleaming se derritió de placer, sus gemidos eran más altos, mientras que yo degustaba en chupar, besar, lamer, e incluso morder sus pezones, cosa que la prendían cada vez más a ella y a mí.
Así fue durante un rato, y era hora de pasar a lo mejor. Mientras seguía con sus pechos, le "pedí" que me ayudara con sus shorts, cosa que ella entendió, y rápidamente sus short deportivos desaparecieron, dejando su intimidad al aire mientras que ya estaba más que mojada por la excitación, así que con mi mano libre comencé a acariciar esa parte de ella, sacándole haciendo que ella gimiera mas fuerte haciendo que ella se aferrara a mi con fuerza, mientras yo no podría contener las ansias por mucho tiempo.
Dejando sus pechos comencé a bajar con besos por su vientre, hasta llegar a esa parte, allí estaba su entrada la cual estaba bastante mojada después de todo el rato que estuve calentándola, pero ante eso, Gleaming cierra las piernas y me mira con mucha vergüenza.
- E-E-Espera… d-debo decirte que… es mi primera vez, así que… p-por favor se cuidadoso conmigo, ¿ok? – me dice Gleaming mientras que su cara ardía por lo roja que estaba.
- Tranquila, solo confía en mí, lo vas a disfrutar y mucho. – le dije con voz suave, y mirándola a los ojos.
Ella dudó un poco, pero yo le di una sonrisa de confianza, sus ojos amarillos brillaron levemente, y eso la tranquilizó. Entonces poco a poco abría sus piernas, permitiéndome ver su entrada otra vez, entonces yo sigo con lo mío.
Entonces para no ponerla nerviosa, solo comencé a con pequeños besos en sus piernas, y lentamente ir hasta su intimidad, y sin perder tiempo le di una pequeña lamida con la punta de mi lengua, cosa que hiso que Gleaming diera un gran suspiro de excitación, y provocara un ligero espasmo en su vientre, lo que me dice que esta es la zona más sensible de ella. Es así que empecé a lamerla de manera suave, y ella empezaba a retorcerse del placer, arqueando su espalda y gimiera más fuerte que antes.
Es así que aumenté la intensidad, ahora con mi lengua recorría y saboreaba completamente, cabe decir que con cada lamida, Gleaming se excitaba cada vez más, y ver como sus caderas se movían y él como ella apretaba sus pechos con sus manos queriendo llegar al clímax, me hizo querer complacerla con su primer orgasmo.
Sin dejar de lamerla, metí el dedo índice y medio de mi mano derecha, y con el pulgar de mi mano izquierda comencé a masajear su clítoris, sumado a que también lo hacía con mi lengua, era más de lo que ella podía soportar.
- ¡ahhhh! C-Carlos… ¡Oh mi santa Celestia, por favor no te detengas! – decía mientras aprieta la sábana de la cama con sus manos, ya ella no soportaría mas, mejor acabo con esto para poder continuar.
Entonces comencé a aumentar el ritmo, los gemidos de Gleaming se volvían gritos, aunque se tapara la boca para ahogarlos, simplemente no podía.
Fue allí que decidí terminar, metí un tercer dedo en su entrada, la cual se hacía más apretada, y con mi lengua empecé a jugar con su clítoris para que así ella acabara lo más rápido posible, literalmente diría que la atacaba sin piedad, hasta que al final, el placer pudo con ella.
- Ahhhh…. Ya… Carlos… ya me… me. ¡ME VENGOOOOOOOO! – no pudo contener ese grito lleno de placer, mientras que espasmos recorrían su cuerpo… mientras que yo terminaba de degustarla, mientras que ella no paraba de correrse en mi cara.
Me sentía atrapado por Gleaming, sus piernas abrazaban mi cabeza, mientras sus caderas y vientre tenían unos pequeños espasmos, mientras al verla se veía cansada, estaba sudando y jadeando por todo lo que le hice, ella seguía corriéndose y dando unos gemidos ahogados por darle unas ultimas lamidas. Hasta después de un par de minutos me dejo libre, y yo vuelvo a subir hasta su boca y besarla.
- ¿Y bien, te gusto? – le pregunté, mientras ella seguía jadeando.
- S-S-Sí… e-eso fue… mi primer… orgasmo. – dice ella entre jadeos, pero de un momento a otro, ella me empujó a un lado para ella ponerse encima de mí, y mirarme con una mirada perdida en la lujuria.
- ¿Qué crees que haces? – claramente esa pregunta me la estaba contestando cuando sentía que sus caderas se movían justo en la zona de mi entrepierna, y allí supe que era lo que pensaba hacer.
Entonces con sus manos y su magia me quitaba mis pantalones, lo cual era lo único con lo que vestía antes de que ella llegara, entonces quede en bóxers, mientras ella seguía frotando sus caderas en esa parte, cosa que me sacaba unos suspiros.
- Ya me hiciste sentir increíble, ahora quiero hacer lo mismo por ti. – es entonces que Gleaming ilumina su cuerno, y hace que mi última prenda desaparezca de mis caderas y volviera aparecer en el suelo. Fue allí que ella frotaba su intimidad sobre mi, y debo decir que eso me excitaba, mientras daba suspiros pesados, la verdad admito que ya he pasado por esto, pero estas sensaciones que siento ahora no se compararan a lo que haya sentido antes con otra chica que conociera antes de venir aquí.
- Agh… G-Gleaming… eso se siente… increíble. - decía entre suspiros, pero ella no parecía escucharme.
Entonces ella se levantó un poco, y podía ver mi erección, al parecer solo estaba preparándolo para lo que viene. Entonces empezó a bajar sus caderas, mientras que hacía que solo la cabeza entrara en ella, solo se detuvo para hablarme.
- Una vez dentro, p-por favor no te contengas, y quiero… que disfrutes esto tanto como yo… – me dice con un tono de voz seductora y una sonrisa, ese lado no me lo esperaba de ella, pero acepté a lo que ella quería.
Sin esperar más, ella comenzó a bajar lentamente, hasta que sentí que lo que la hacía virgen se desprendía y así la hice mía definitivamente. Gleaming da un gran suspiro porque ahora estoy dentro de ella, y yo solo gruño por lo bajo ya que esto se siente sumamente increíble, no es tan diferente de hacerlo con una humana, pero… hay algo… algo que no sé cómo explicar pero que me gusta, y al estar dentro de ella, su interior estaba mojado, caliente y apretado, pero eso no me importaba en lo más mínimo, más bien me hacía sentir aun mejor.
Con solo un minuto para acostumbrarnos, o mas bien en el caso de Gleaming, ella empezó a mover sus caderas lentamente, mientras yo suspiraba más fuerte, esta sensación es mejor de lo que esperaba, y Gleaming al ver mi cara de satisfacción, entonces empezó a aumentar la intensidad, me esperaba esto de ella, ahora quiere tomar las riendas sobre mí, pero yo soy alguien que nunca da su brazo a torcer por alguien, así que no me dominará así de fácil.
Entonces con mis manos aprieto su trasero con fuerza y hasta me atreví a darle una que otra nalgada a su bien formado trasero, y ella daba uno que otro grito de sorpresa por mi acción, entonces la mire a los ojos diciéndole con mi mirada, "Yo soy el alfa aquí". Y así retomaba el control sobre ella, Gleaming daba uno que otro grito, mientras que decidí ponerme a su altura y besar su cuello, provocando que gimiera mas mientras me abraza contra ella. Yo seguía moviéndome mientras apretaba más su trasero y ella se rendía a mi merced, debo de admitir que ser parte dragón es increíble, aunque no me gusta ser muy rudo, pero lo soy si la situación lo amerita, y esta es una de esas.
Luego de un rato de estar así me había cansado, entonces decidí que era tiempo de terminar de una vez por todas. Con un rápido movimiento puse a Gleaming de espalda a la cama conmigo encima, ella me vio con sorpresa, pero entonces sonrió, ya que entendió que era el momento.
Empecé a moverme, siendo suave primero, luego aumentaba el ritmo, y ella se aferró a mí, sus piernas abrazando mi cadera, y abrazándome contra ella, me decían que no me dejaría ir hasta que acabáramos. Me mantenía en una velocidad constante, luego aumenté la velocidad de mis movimientos, Gleaming esta vez comenzaba a gritar y a gemir con fuerza, pero yo la callaba con unos besos, seguimos así hasta que yo ya sentía que no podía soportar más tiempo.
- G-Gleaming… ya estoy… agh, en mi límite. Me pediste de que no me contuviera, ahora… ahora no me detendré para nada. – le advertí, y ella me ve otra vez con esa expresión llena de lujuria.
- ¡Hazlo… por favor… por favor no te detengas, quiero sentirme llena de ti, termina dentro de mí… por favor terminemos juntos Carlos! – me suplicaba entre gemidos, y sin dudar lo hice.
Al aumentar más la velocidad, podía sentir como Gleaming enterraba sus uñas en mi espalda, dolía… pero no me importaba, y también sentía que su interior me apretaba con fuerza, y yo… ya estaba en mi limite.
- Gleaming… ya estoy en mi limite… ya lo siento. – gruñí entre dientes, mientras que sentía que su interior me apretaba con mucha más fuerza.
- Yo… yo también, ya no podré soportarlo más… así que hagámoslo juntos, terminemos juntos… Carlos. – dice Gleaming entre cortadamente, llego el momento.
Entonces ambos sentíamos que no resistiríamos mas, ella daba unos ultimos grito mientras yo gruñía, estábamos listos para esto, ella su primera vez, y yo… bueno. Esas cosas de mi vida serán un secreto.
- ¡Ca…Carlos! ¡Carlos…! ME VEN… ¡ME VENGOOOOOOOOOOOO! – el grito de Gleaming, mas el cómo su interior me apretó con tanta fuerza, finalmente pudieron conmigo.
- GRRRRRR… ¡RAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHH! – no pude evitar rugir como un dragón, pero eso no me importó.
Tras un par de empujones mas, y del sentir como mi miembro era apretado por su interior y bañado con sus fluidos calientes, hiso que me viniera dentro de ella, Gleaming, me rasguño con sus uñas mis espalda la cual empezaba a sangrar, pero el dolor era reemplazado por placer, ella se aferraba mi mientras me seguía apretando con mucha fuerza, como queriendo sacar todo de mi, hasta lo último que tuviera.
Tras unos minutos salí de ella, y me tiré a su lado en la cama, completamente exhausto, jadeando y sudando por el cansancio, ella estaba igual, luego de eso ella me voltea a ver, y el amarillo de sus ojos se fue, volviendo a ser azules, y de paso me sonríe con una felicidad difícil de ocultar, mientras se acurruca contra mí, y yo la abrazo con mi brazo derecho.
(…)
Debían ser como las 2:00 am, yo aun seguía despierto, después de esto ¿Qué voy yo a dormir? Esta experiencia fue… increíble si, debo admitir que las otras veces no se comparan a esta, ciertamente esto que hice con Gleaming fue increíble, ella tiene un… no sé qué. Pero debo decir que "eso" me ayudó en cierta forma a aceptar los cambios en mi.
Hablando de Gleaming, ella está dormida y abrazada contra mí, mientras tiene su cabeza en mi pecho y con una sonrisa que no se la quitará nadie en mucho tiempo. Debo de decirlo… Gleaming es hermosa en muchos aspectos, y aunque las cobijas cubran su cuerpo, ella es también atractiva para cualquiera. Aunque también siento algo de lástima por ella, del como su belleza casi le cuesta algo muy preciado para cada chica, pero ahora ella al ser una guardia, y mas una capitana, ella demuestra que una mujer no puede ser siempre una cara bonita.
Aunque… ahora con esto, no sé si es buena idea tener este tipo de relación con Gleaming, pero ella al parecer no le molesta, supongo que no tengo opción, si me metí en esto, entonces yo debo de tomar la responsabilidad.
- ¿No puedes dormir? – la repentina pregunta de Gleaming me sacó de mis pensamientos.
- ¿Gleaming? ¿No qué estabas dormida? –
-Lo estaba, pero solo me desperté un momento y te encuentro aun despierto y pensativo, ¿sucede algo? – me pregunta mirándome con cierto toque de preocupación.
-No, no es nada. Solo pensaba en lo que haré después, y… en nosotros. – le respondí.
- ¿entonces… tenemos ahora un "nosotros"? – me pregunta de manera pícara.
- jeje, en realidad no, pensaba en esta relación de amigos con derechos que tenemos, así que solo quiero preguntarte, ¿en serio estás de acuerdo con esto? Digo… lo de ahora estuvo increíble sí, pero solo me preguntaba si tú estabas bien con esto. Solo tener relaciones y así. – le dije mirándola con seriedad, ella se sorprende por eso, pero solo me sonríe amablemente.
- Claro que no me molesta, al escuchar a mi hermana sobre ti, además del como me venciste, pude ver en ti algo que me llamó mucho la atención, por eso quería acercarme más a ti, y ahora con esta proposición de ser amigos con derechos, la verdad es vergonzoso, pero… si quiero saber si eres el poni indicado para mi, entonces no me importaría llevar una relación como esta, además… - se me acerca y me susurra al oído – "siempre quise saber hacer las poses del Ponysutra" – me dice de forma seductora… ok eso ya es ir demasiado lejos para mi…
- Ehhhh, no creo estar listo para eso, prefiero lo tradicional jejeje. – le digo con una risa nerviosa, y ella se ríe de mi cara, esto es algo de lo que me arrepentiré después.
- jijiji, bueno, mejor vayamos a dormir, mañana aprovecharemos lo que me queda de estadía para seguir sacando músculos. – dice picándome el cuerpo con un dedo, cosa que me hace cosquillas.
- jajajaja… oye no hagas eso, me haces cosquillas. – le dije, y en vez de hacerme caso, empezó a hacerme cosquillas, cosa que le devolvía, y ambos reíamos.
Después de eso nos volvió el sueño, y nos fuimos a dormir, hoy fue un día muy agitado, y con agitado me refiero a que este pequeño encuentro entre Gleaming y yo… y pienso en el futuro que vaya a haber. Enserio siento que me arrepentiré por esto.
-Dos semanas después-
Bueno… aquí estoy, listo para irme a Ponyville, ya hace dos semanas que Gleaming regresó al imperio de cristal, y me dejo una buena rutina de entrenamiento para los días que estuviera aquí, y admito que rindió frutos. Ahora tengo un cuerpo de súper modelo…. Bueno no en realidad, pero se me notan mas los músculos ahora, y Slyfer me ha dado varios tips, ahora puedo canalizar mi fuerza en cualquiera de mis extremidades, además de que puedo hacer que las marcas de mis brazos se activen cuando estoy en batalla, algo así como en ese videojuego de Capcom llamado God Hand, solo que si puedo mantenerlas activas por un largo periodo de tiempo. Además de intentar usar fuego… así es, estos últimos días intenté hacer fuego, pero como no soy un dragón no puedo respirar fuego…. Así que se me ocurrió un método.
¿Alguno recuerda la serie Avatar? Pues… le pregunté a Slyfer si podía canalizar poder en mis brazos o piernas para controlar fuego, y me dijo que podía ser posible, solo que debía tener mucha concentración en poder crear fuego como lo hacen los dragones, si bien tras muchos intentos pude hacerlo, pero no tengo el suficiente control.
Otra cosa de que hablar es la convivencia con las princesas, si bien después de estas dos semanas me he acercado más a ambas, pero con la que mas convivo es con Celestia, ya que Luna tiene sus obligaciones de velar por los sueños de todos los ponis, y rara vez se mantenía despierta durante el día. En todo este tiempo, Celestia se ha vuelto más cariñosa conmigo, incluso la he visto sonrojarse cuando le digo uno que otro cumplido o una broma, pero lo que me preocupa es que mis instintos dragonicos me incitan… mejor ni lo digo…. Condenado Slyfer, debió decirme que mientras un dragón conviva mas con una hembra, sus instintos harán que la tome como suya… y en mi caso, si hiciera eso, causaría una gran revuelta. Mejor prevenir que lamentar.
En fin, ya estoy listo para irme, le agradezco a Rarity la molestia de enviarme algo de mi ropa, cuando llegue le agradeceré de alguna forma. Ya estoy en la entrada del castillo, y Celestia está conmigo, esta vez Luna estuvo muy ocupada y está descansando, me hubiera gustado despedirme de ella, pero que se le va a hacer, ella tiene sus obligaciones.
- ¿Seguro de querer regresar ahora Carlos? Por mi no hay problema que te quedes unos días más, incluso los guardias te pidieron que les siguieras enseñando tu estilo de pelea. Y también… me agrada tu compañía en las tardes, así el trabajo no se vuelve tan pesado. – dice Celestia con algo de vergüenza en la última parte, y un pequeño sonrojo.
- Me encantaría quedarme más tiempo, Celestia, pero quisiera saber cómo están Twilight y las demás, además… puedo venir en otra ocasión y quedarme, si me permites claro. – le dije con tranquilidad, y ella sonrió mas complacida.
- Puedes venir cuando quieras, como dije antes no es molestia que vengas, y así podríamos tener más de nuestras charlas a la hora del té – dice Celestia sonriendo amablemente.
- Considéralo hecho, volveré más pronto de lo que imaginas. – al decir eso, y ella se sonrojó un poco. No sé porque pero creo que le llegué a caer muy bien a Celestia, y creo… que quizás demasiado según veo.
- Gracias, jamás he vuelto a tener un amigo tan cercano, o bueno… al menos eso creí yo. – dice cambiando su semblante a uno melancólico.
- Sea lo que hizo Shadow antes, prometo que lo encontraré, ese bastardo no debe quedarse sin un castigo por lo que ha hecho. – dije casi gruñendo como dragón, cada vez que pienso en ese poni del demonio, me hierve la sangre rápidamente, y cuando lo encuentre, ni siquiera Dios lo salvará de lo que le pienso hacer.
Ok creo que mi reacción asustó un poco a Celestia, y al notar eso me disculpé, pero me dijo que no había problema, ella sin duda también tenía sus cuentas pendientes con ese desgraciado de Shadow.
- Bien, espero que tengas un buen viaje, y visítame… digo visítanos, a mi hermana también le agradas mucho. – dijo corrigiéndose a sí misma mientras sonreía y un sonrojo de pena apareció en su cara.
- Seguro. Nos vemos pronto, Celestia. – ya iba a retirarme pero ella me dice algo más.
- Nos vemos Carlos, oh, y gracias por acostumbrarte a usar mi nombre, me siento feliz de que me trates como alguien normal en vez de una princesa. – me dice con una sonrisa dulce.
- jeje, no hay porque, puedo acostumbrarme a hablarle a alguien por su nombre o un sobrenombre, algo que se veía mucho de donde vengo, un viejo hábito. – le dije sonriendo y ella lo hace de igual forma.
Llegamos a la puerta y nos despedimos, no sin antes ella de forma algo atrevida me diera un beso en la frente, y eso me agarró desprevenido, y ella simplemente reía.
Luego de eso me fui. Caminaba por las calles de Canterlot pensando, tras estas dos semanas también he buscado a Fleur por todos lados, pero lastimosamente no la pude ver por ningún lado, me gustaría disculparme por lo que pasó, pero veo que ella no quiere verme. Bueno, será para la otra…
Sin embargo alguien me sacó de mis pensamientos, y era nada menos que la poni que he estado buscando todo el tiempo.
- Darío… - al escuchar mi nombre, mire al frente, y allí estaba Fleur parada a unos pasos frente a mí, mirándome con algo de timidez.
- ¿Fleur? – entonces ella se sonrojó y me desvió la mirada, seguro aun recuerda eso que pasó y no sabe como mirarme a la cara.
Nos quedamos en silencio mientras que los ponis que pasaban allí nos veían, y algunos murmuraban varias cosas. Mierda… el ambiente se volvió muy incómodo.
…
"Las cosas para Carlos son un tanto… peculiares ahora, pero eso no será algo que él sepa manejar. Ahora volverá a Ponyville en espera de su siguiente aventura.
…
