Mi paraíso deseado.
Arco 1: La búsqueda.
Capitulo 16: Fin de la paz… un rival aparece.
-POV-Carlos-
- "Bostezo…" que bien dormí… - ese era yo despertándome, la verdad es que ayer quedé muy agotado por el entrenamiento, pero en eso…
Me levanté y vi que estaba en un sofá con una almohada y una manta, en parte no me acuerdo bien que pasó… solo recuerdo que estaba con Red y que pensaba regresar al castillo, pero Red no me lo permitió y…. Oh ya me acordé, me quedé dormido aquí en su casa. Mierda… esto es incómodo, pero suerte de que estuviera tan cansado, ya que si no las cosas hubieran sido diferentes.
- Buenos días Carlos, ¿dormiste bien? – escuché la voz de Red saliendo de un cuarto, pero tremenda sorpresa me llevé.
Al voltear a verla… veo que estaba usando una bata de baño color rosa, mientras que se seca su melena con una toalla, y allí fue que mis instintos reaccionaban… pero al menos se auto controlarme. Aunque admito que Red tiene una figura bastante atractiva con o sin uniforme.
- Hey… buenos días Red, si dormí cómodo – dije yo que disimulo no pensar en lo que estoy pensando.
- Me alegra que te sintieras cómodo, la verdad es que hubieras podido dar ni un paso más para ir al castillo a esas horas – me dice con una sonrisa.
- Lo siento, no quería incomodarte Red, es que tuve mucho que hacer ayer y terminé sumamente cansado – le dije algo apenado.
- jijiji, no te preocupes por eso, era por tu bien que te quedaras, además, mi sofá resulto bastante acogedor, ¿no es así? – me dice con una sonrisa burlona.
- Bueno… admito que si es cómodo, y fue que me relajé demasiado para dormir jeje – le dije con una risa y ella ríe también.
- jiji, bueno… ¿quieres desayunar? Mi turno hoy es hasta en la tarde, así que tengo la mañana libre – dice con una sonrisa, y yo acepté a su propuesta.
Entonces Red se vistió, una blusa rosa pálido igual a su melena, unos shorts color de mezclilla y su melena suelta, la verdad es que se ve muy linda con la melena así, debería de usarla de esa forma más a menudo.
Luego ella hiso el desayuno… y admito que es delicioso, Red es buena para cocinar, algo que no se ve en la serie jeje, mientras que desayunamos conversamos, reímos… aunque no dejo de pensar en lo que tenía desde ayer… es el ¿Por qué Red me invitó a una cita? Ella dice que era como una de amigos, pero algo me dice que es más allá de eso. Así que se lo preguntaré directamente a ver como se lo toma.
- Red… ¿te puedo hacer una pregunta? – le dije cambiando mi expresión a una un poco seria, solo para que no se ponga tan nerviosa.
- Mmmm, claro… ¿Qué quieres saber? – me pregunta con curiosidad.
- Me preguntaba del ¿Por qué me invitaste a salir? – al hacer la pregunta, de inmediato Red se sonroja y empieza a sudar de los nervios.
- E-E-El por… porque… – dijo esta con mucho nerviosismo, uno muy sospechoso.
- Si… ¿Por qué me invitaste a salir? Es simple curiosidad, ya que nunca me imaginé que querías salir conmigo y así sin más – obviamente me hago el desentendido, pero quiero ver la reacción de ella y de poder confirmar mi sospecha.
- B-B-Bueno… es que yo… yo te invite por… - me dice entre balbuceos, jeje, se pone igual que yo al intentar decir una mentira.
- ¿Red? ¿Estás bien? – yo sigo con mi pequeño jueguito, jeje, la pobre de Red no sabe ni que cara poner u que decir a favor.
- Y-Yo… yo… yo…. ¡AGH, YO TE INVITÉ PORQUE ESTOY INTERESADA EN TI, TONTO! – gritó con casi todas las letras su respuesta, y al darse cuenta de lo que hiso se tapó la boca con sus manos y se sonrojó de manera atómica.
Ella rápidamente me da la espalda para que no la vea… yo ya me lo esperaba, mis instintos no me mentían. Aunque debo admitir que es algo sorpresivo, incluso para mí, supongo que del poco tiempo que llevamos conviviendo, Red se interesara en mí así, aunque pensándolo bien… si su caso es igual al de Gleaming, entonces no habría problema alguno.
Entonces yo me acerco a ella por detrás, ella no quiere darme la cara por la pena y la vergüenza de que la hiciera confesarse así, la verdad creo que me excedí un poco con eso, por eso me disculparé con ella.
- Red… – dije estando a un par de pasos de donde ella estaba, y lo siguiente que pasó no me lo esperé, ni mas viniendo de ella.
Fue allí que Red se dio la vuelta… y en menos de un segundo se acercó a mí a… besarme. Fue allí que sentí un Deja vú, esto ya me pasó con Gleaming en Canterlot… la verdad era raro experimentar esto otra vez… pero he de adivinar que soy su primer beso ya que es algo torpe.
El beso fue de solo unos minutos, ella se separa y me mira con una mirada entre molesta y tierna, mientras que está sumamente sonrojada, yo no decía nada mientras la miraba a los ojos, ya me esperaba algo como esto.
- ¿Ya estás feliz? Mira lo que me hiciste hacer… ¡Eres un tonto Carlos, un grandísimo tonto, tonto tonto tonto tonto tonto! – dijo mientras empieza a golpearme el pecho a modo de berrinche, y al ser un poco más alto que ella lo hace parecer a como esas escenas de algunos animes donde he visto este tipo de cosas.
- Red… - la verdad me da algo de gracia verla así, aunque me siento algo culpable por hacerle eso, pero bueno… lo hecho, hecho está.
Yo dejé que desahogara su molestia con golpearme, lo cual no me dolía ya que ella ni parecía poner fuerza en sus golpes, tal vez con la intención de no lastimarme, ("algo me dice que su ética de enfermera le prohíbe dañar a sus pacientes"). Luego de unos minutos detiene sus golpes poco a poco, mientras que tiene su cabeza en mi pecho, como no queriendo mirarme.
- ¿Ya terminaste? –
- S-Sí… -
Entonces solo decidí abrazarla para reconfortarla, lo cual funciona, y ella se separa un poco de mí y me mira directamente a los ojos, con un pequeño sonrojo.
- Lo siento Red, lamento que… te me confesaras de esa forma, la verdad es que quería hacerte una broma, pero creo que me pasé de la raya. Perdón, esa no era mi intención. – me disculpé mientras ella sonríe un poco.
- Tonto. – dice ella mientras me devuelve el abrazo. – La verdad es que también me disculpo… creo que me comporté como una potra, y admito que eres el primer macho por el que me intereso, a pesar que no seas un poni, me empezaste a atraer desde que nos conocimos la primera vez que fuiste al hospital, y de estos días que me has visitado y hecho servicio en el hospital, además de que eres muy bueno y amable conmigo y los demás… "Aparte de eso admito que es muy guapo y de tener un buen físico" – eso fue lo que me dijo Red, pero también escuché lo que dijo ella en su mente, ya que he entrenado lo que es la telepatía. No la domino del todo pero me puede ser de utilidad en algún momento.
- ¿En serio eso es lo que piensas de mi? Wow… admito que no me esperaba eso de tu parte, pero me alegra que pienses eso de mí. – le dije sonriendo, y ella se sonroja un poco.
- pues… gracias. Aunque aún sigo molesta contigo por lo de antes – me dice con una expresión de enojo sumamente tierna… y es de esas de las que infla los cachetes, eso sí que rebasa mi escala de lo adorable.
- jejeje, hay Red… ¿no te han dicho que te vez muy adorable cuando te molestas? –
- Eres muy malo… -
Ok… eso de voltearme la mirada como toda una dama de alta alcurnia me mató, la verdad esta parte de Red Heart no me la esperaba ver, pero no me parece raro, después de todo, cualquiera puede aparentar más de lo que se pinta.
[Jeje, concuerdo con eso compañero, las hembras son muy impredecibles en ocasiones. Y hablando de ella, creo que deberías darle una oportunidad al igual que a la capitana y a esa unicornio de Canterlot, claro, es tu decisión después de todo] – me dijo Slyfer desde mi mente, la verdad es que no quisiera que Red se involucre mucho conmigo… pero creo que ya lo está haciendo así que para que hablo entonces.
Luego de pensarlo unos minutos, finalmente tomé una decisión, una que seguramente me arrepentiré después… pero tomaré el riesgo al igual que lo hice con Gleaming y con Fleur.
- Hey… Red. – le llamé.
- Nada de lo que digas me va a… mmmhm… - no terminó su oración ya que al voltearme a ver, me acerqué a ella y tomándola del rostro con una mano, le di un beso en los labios, mientras que ella está paralizada por mi acción.
Ella abrió los ojos con gran sorpresa, yo la miraba directa y fijamente a los ojos mientras que ella lo hace igual, intentaba librarse de mí intentando empujarme con sus manos sobre mi pecho, pero no tenía la fuerza suficiente para hacerlo. Luego de varios segundos su resistencia mermaba, y fue allí que vi como sus ojos cambiaron a ser amarillo brillante, entonces está hecho.
Poco a poco Red se iba rindiendo, entonces empezó a dejarse llevar por el beso, al igual que yo. Cabe decir que sus besos seguían siendo torpes, pero con un poco de mi ayuda… a pocos ya podía seguirme el ritmo. Luego de unos minutos nos separamos para recuperar el aire, Red tiene un lindo sonrojo en su rostro mientras intenta recuperar el aire, y al mirarla, ella me dedica una sonrisa.
- Entonces… ¿es un sí? –
- Digamos mejor que es un tal vez… pero deberíamos conocernos mejor antes que nada – le dije con una sonrisa suave, aunque la verdad ya mis instintos están actuando, aún no es el momento…. Aún.
- Oh, bueno… supongo que es mejor no precipitarse, ¿no es así? Además, tengo la mañana libre, tengo tiempo de sobra – dice con una sonrisa coqueta, cosa que me pone algo incómodo.
- B-Bueno… me gustaría estar más tiempo contigo Red, pero tengo muchas cosas que hacer hoy, y tú también… así que seria para otra ocasión, aunque preferiría que sea en otro momento, ¿Qué dices? – le dije intentando convencerla.
- Oh vamos… será rápido, estoy segura que puede ayudarte a relajarte para no sufrir tanto… estrés~… – Ok… ya esto se puso tenso, es mejor que la detenga.
[Ya sé que hacer compañero… solo tienes que hacer esto…] – entonces Slyfer me dice de algo para poder salirme de esta… situación comprometedora.
Al entender lo que mi amigo quería que hiciera, entonces solo besé a Red de forma suave, ella inmediatamente lo correspondió creyendo que pasaríamos a la acción, pero yo tenía mis propios planes.
Al seguir besándola, sin que ella se diera cuenta… usaba algo de mi poder con mi poca habilidad mental, para después…
Me separé de Red, y ella cayó desmallada en mis brazos. Lo que hice fue casi lo mismo que hacia Superman en los 80, solo que en mi caso, ella termina inconsciente, pero no recordará nada de lo que pasó hace un rato.
("¿Estás seguro que funcionó? Porque no quisiera saber si le hice olvidar algo mas allá Slyfer") – le dije algo inseguro, espero no haberme pasado.
[Tranquilo compañero, lo hiciste bien, y no te preocupes por ella, solo estará dormida por unos minutos, aunque me sorprende de que ella se pusiera así de coqueta contigo, quizás tiene deseos carnales reprimidos] – dijo Slyfer, pero lo último que dijo me confundió.
"¿deseos carnales? ¿Y eso que quiere decir?" – pregunté curioso ya que no entiendo del porque eso de que Red tenga esos deseos.
[A ver… ¿Cómo te lo explico? Recuerdas que te había dicho que si te dejas llevar por tus instintos, te volverías algo salvaje]
"Pues… sí" –
[A como lo veo yo… sus hormonas están al tope, lo cual hace que quiera que la tomes como hembra de una vez… así que…] – antes de que siguiera lo interrumpí.
"Slyfer quieres dejar de divagar y decirme de una vez ¿qué es lo que sucede?" – le exigí algo fastidiado de que nunca llegue al punto.
[Ugh… lo que quiero decir es que esta chica es un tanto pervertida, y que al parecer tú eres el afortunado de poder cumplir sus fantasías sexuales]
El silencio entre los dos era evidente, no pasó mucho para que reaccionara de la siguiente forma…
"¡¿QUEEEEEEEEEE?!"
Ok… admito que eso no me lo esperaba… tal parece que Red enserio se siente muy sola para tener fantasías como esas, y no la culpo, yo era así un poco en el pasado, Así que creo que entiendo del cómo se siente. Pero eso no quita el hecho de que ahora no puedo dar marcha atrás, y que debo hacerme responsable de esto, no es que yo apruebe esto, pero creo que puedo ayudar a Red a… controlarse, así como hice yo.
Luego de eso Red recuperó el conocimiento, sin recordar lo que hicimos antes, le dije unas cuantas mentirillas que para suerte se creyó, y así pasamos hasta que era tiempo de irme… así que nos despedimos, no sin antes volverla a besarla en los labios para volver a sellar la unión, ella no se molestó por eso, y creo que accidentalmente somos pareja ahora… ¡Dios... ahora sí que la tengo difícil con tres y con las que vayan a ver!
-Más tarde, castillo de la amistad. POV- Starlight-
- ¿Estás segura que el libro volvió a brillar Twilight? – le pregunté a Twilight ya que ella esta mas que exaltada de lo que pasó hace un rato con aquel libro antiguo.
- Te lo aseguro Starlight, el libro hiso lo mismo que cuando Carlos lo tocó esa vez – dice seriamente, sorprendiéndome a mí y a todos los que estamos aquí.
Lo que sucede aquí es que… el "libro maldito" como yo le puse a ese libro que Twilight trajo consigo, resulta que otra vez reaccionaba como la vez que Carlos lo leyó, lo cual aun me sorprende hasta ahora… pero el punto es que ese libro antiguo empezó a reaccionar hace rato, pero esta vez no solo Twilight y yo somos testigos… Spike está aquí con nosotras, también lo están Rainbow, Rarity y Pinkie pie, ya mandamos a llamar al resto, pero a quien no encontramos es a Carlos… el cual no llego a dormir anoche, ninguno sabe a dónde se fue, lo último que supimos de él era que estaba en la granja de Applejack, pero después del medio día no se le ha vuelto a ver. Pues donde quiera que esté, más vale que aparezca ya que él es el único que puede saber que ocurre con ese libro extraño.
Luego de un rato… llegaron Applejack y Fluttershy, mientras que Twilight rápidamente fue a preguntarles si sabían dónde estaba Carlos.
- Lo siento dulzura, pero después del almuerzo él se fue de la granja, dijo que tenía una cosa muy importante que hacer, no es entrenar ya que el me dijo que no entrenaría hoy – esa fue la respuesta Applejack.
- ammm, y-yo lo vi en el pueblo hace un rato también… aunque me había preguntado si no había visto a Lyra por ningún lado, y al decirle que no, solo se fue y no lo vi mas… más o menos fue así – dice Fluttershy tímidamente, cosa que pone algo fastidiada a Twilight.
- Relájate Twilight… si quieres puedo ir a buscarlo y traer a ese tonto, además, ¿Por qué está buscando a Lyra? Ya desde hace unos días que la busca por todos lados – dice Rainbow, aunque preguntó lo ultimo algo confundida.
- Uh, uh, yo sé… porque él quiere entregarle el rosario que le regalo el día que Carlitos llego a Equestria, pero la muy tímida de Lyra cree que lo perdió y por eso ella huye de él, ya que piensa que se molestará con ella por eso, y Carlitos lleva buscándola para devolverle el rosario que es su símbolo de amistad – Pinkie pie dijo con lujo de detalle, lo cual nos dejo algo sorprendidas y algunas algo confundidas.
- ¿Cómo es que supiste eso querida? – Rarity hiso la pregunta que varias tenían.
- Lo presentí. Además de que yo fui la que encontró el rosario después de la fiesta de Carlitos – dijo Pinkie sonriendo, eso nos pareció más convincente, después de todo es Pinkie siendo ella misma.
- Pero lo necesitamos ahora… es posible que algo nuevo podamos sacar de este libro antiguo, y él es el único que puede traducirlo con sus poderes – mencionó Twilight queriendo saber más de ese libro que no hace más que causar problemas.
- Oigan… ¿Por qué no vamos a buscarlos y que arreglen su problema aquí? ¿No sería más sencillo? – preguntó Spike, y la verdad es que no es una mala idea.
- Mmmm, pues creo que Spike tiene razón, así cosechamos más de una manzana, que esos dos resuelvan su asunto y que a la vez Carlos nos ayude con esto – la sugerencia de Applejack es más que convincente.
- Bien pensado Spike, te felicito – le dije a Spike con una sonrisa, y el solo se rasca su cabeza algo apenado.
- jeje, pues… gracias – dijo con una sonrisa apenada, y todas nos reímos de su reacción.
- Muy bien, solo debemos ir y ver si Lyra está en su casa, y que algunas busquen a Carlos por el pueblo – a la palabras de Twilight todos nos ponemos de acuerdo.
Entonces salimos del castillo a buscar a esos dos… no creo que sea difícil en encontrarlos, eso espero.
-Mientras tanto, castillo de Shadow. Narración tercera persona-
En el castillo de Shadow; Kraush estaba en la azotea, viendo el paisaje, el cual era muy deprimente, árboles con poca vegetación y los que aun tenían no había de ese color verde en sus hojas sino un verde oscuro tan vacío. A pesar de que todavía era de día, el sol no iluminaba ese lugar, solo era una noche eterna en ese lugar, iluminado por solamente una luna la cual era de color roja como la sangre, y las nubes relampagueaban como queriendo amenazar con caer una fuerte tormenta. En palabras del dragón… era un Tártaro en la superficie, ya que no le hallaba diferencias entre allí y su antigua prisión. Prácticamente para él, eran exactamente lo mismo.
- Saldrás dentro de muy poco, tu objetivo esta a en un pequeño pueblo… a unas horas de aquí, aproximadamente llegarías en la mañana a ese lugar – dijo el dragón que le sirve al alicornio oscuro, Kraush solo lo ignora como si no estuviera allí.
Entonces el dragón oscuro con rasgos de serpiente se acerca a su semejante, con una cara seria, mientras que el otro tiene los ojos cerrados estando de pie al filo del muro del castillo.
- Yo me pregunto, ¿Por qué le pediste al amo que reviviera a tu hijo hace años? ¿Qué jamás te enseñaron que nunca debes juzgar a un libro por su portada? El señor Shadow puede parecer alguien muy respetuoso e incluso tiende a jugar con los demás, pero su alma es tan negra como el Tártaro mismo. Esa duda la he tenido desde hace un tiempo, ¿Qué te llevó a trabajar en contra de tu voluntad? – preguntó el dragón serpiente, pero el dragón más grande no le respondió.
Se formo un silencio que fácilmente se podría cortar con un cuchillo, así fue unos cuantos minutos hasta que se volvió a tomar la palabra… esta vez por parte de…
- Yo me pregunto eso más bien de ti…. ¿Por qué le sirves a ese engendro de un demonio a alcanzar algo tan ridículamente estúpido como ser un dios? ¿Qué te hiso él a ti para que hicieras tal estupidez? – esta vez Kraus le preguntó al dragón el cual quedó sorprendido por ese cuestionamiento, pensaba no responder pero sabía que ese dragón era más listo de lo que aparenta, así que decidió contar su razón.
- Por mi hermana… - fue lo que respondió el dragón, llamándole la atención al dragón de la llama maldita.
- ¿Qué hay con tu hermana? ¿Acaso él…? – antes de que terminara su pregunta, el otro reptil continua.
- La asesinó en frente de mí, y en vez de asesinarme a mí también prefirió que me convirtiera en su sirviente, o mejor dicho su esclavo. – dijo el dragón apretando los puños con impotencia y rabia.
- Entonces también eres una víctima más de él. Pero ¿Cómo es que tú tienes hermana? Que yo sepa, los dragones oscuros, todos somos machos, nunca ha habido alguien del sexo contrario – preguntó intrigado el dragón.
- Verás… hace muchos años atrás encontré a una pequeña dragoncita, apenas era recién salida del huevo, al parecer su madre había fallecido ya que otros dragones querían a esa pequeña, y su madre terminó muerta, pero antes de eso la puso en un lugar seguro. Yo era muy joven en ese entonces, y vivía completamente solo y exiliado del mundo. Así que tenía dos opciones; o la mataba para comérmela… o podía… - antes de que continuara con su historia, el otro dragón lo interrumpe.
- Criarla, ¿no es así? – dijo Kraush deduciendo lo más obvio.
- Así es. No sabía porque me dio la necesidad de querer cuidar a esa pequeña dragona, al principio creía que me volvería loco… pero resulto que no era así, ella era como la hermanita que nunca tuve, si bien pude considerarla mi hija, pero no lo hice ya que no hubiera sido bien visto por los demás dragones, así que decidí que sería mi hermana menor, así no tendría más problemas. Todo ese tiempo que pasé con ella fue lindo y maravilloso, hasta que ese día el llegó… el me quitó a mi hermana, me sometió a estar a su servicios a cambio de traerla de regreso, y sin tener ningún otro camino acepté – finalizó el dragón oscuro de forma sombría, por dentro odiaba al semental, pero no tenía ni la fuerza ni el valor para hacerle frente.
Kraush analizó las palabras de ese dragón, y en parte era como le pasó a él… solo que su hijo murió de una manera inesperada, y en su desesperación, Shadow le ofreció traerlo de regreso a cambio de sus servicios los cuales en realidad son una tortura… unas mucho peores que las que tenía el mismísimo Tártaro.
- Ya veo… sigue regando su veneno a donde quiera que valla. GRRR… de solo pensarlo me da más asco su existencia – gruño Kraush con sumo odio.
- Yo pienso igual, pero no creo que nadie pueda detenerlo, ni siquiera las princesas ni los elementos de la armonía. El es demasiado listo y su poder es mucho mayor al de ellas. – gruño también el otro dragón también con algo de odio.
- Tal vez no sea tan así. Si tengo entendido, tanto el cómo las princesas son inmortales, pero en años de vida y no en existencia, solo hay que esperar el momento para poder matarlo, y aunque sea muy poderoso, solo alguien más fuerte puede acabar con él. – dijo el dragón oscuro mayor con seriedad, lo cual el otro compartía su mismo pensamiento… solo alguien más fuerte que Shadow puede vencerlo… y de paso, matarlo.
Al decir eso el dragón menor solo pudo pensar en alguien que podía destronar y liquidar al psicótico alicornio, y ese alguien, era aquel humano, no podía ser otro. El con los poderes que Shadow tanto desea, sería el único que podría someter a ese psicópata de una vez y para siempre. Pero la cuestión sería si pudiera lograrlo… o al menos, que tenga algo de ayuda. No dudaba que las princesas y esos elementos de la armonía también se inmiscuirían en esto, pero sus instintos le decían que él no era el único que protegería a estas tierras.
Luego de conversar un rato, el dragón oscuro con rasgos de serpiente decide retirarse para no alzar sospechas de su señor, así que lo dejarían para alguna otra ocasión… claro, si es que Kraush pudiera cumplir con su misión.
- Hey… a todo esto, ¿Cuál es tu nombre? – Kraush le preguntó el nombre al joven dragón, ya que se le había olvidado ese detalle.
- Cierto… mi nombre es Raghtur. Es un gusto conocer al apodado dragón oscuro de la llama maldita. – dice el ahora conocido como Raghtur con una sonrisa amistosa.
- El gusto es igual… pero solo llámame Kraush, ese título mío lo odio, y tal cual lo dice es una maldición que cargaré para siempre – dice con fastidio, ya que jamás le agradó que lo conocieran por ese nombre.
- De acuerdo, y si llegas a sobrevivir a esta batalla – dice Raghtur estando en la puerta de la torre más alta. – Siempre podremos hablar cuando quieras – dijo con una sonrisa de confianza, lo cual contagia al otro dragón oscuro.
- Como quieras chico, sería interesante tener un amigo en este infierno – dijo Kraush con una media sonrisa, nunca en su existencia había tenido alguien al cual podía llamar amigo, o compañero.
Luego de eso, Raghtur se marchó, dejando solo al más viejo con sus pensamientos, mas del como le dijo ese dragón que si sobrevivía. ¿A qué se refería con eso? ¿En serio con quien iba a pelear era tan fuerte? La verdad eso no le importaba, solo quería tener un combate digno de recordar, y si perecía, al menos se llevaría un recuerdo al otro mundo. Pero un pensamiento más recorrió su mente, uno del que no esperaba sentir.
- ¿Amigos, eh? Hum… nunca antes necesité de alguien o que alguno me llamara o me considerara un amigo. Jeje, creo que eso no está mal, creo que no estaré del todo aburrido aquí – dice Kraush sonriendo de forma serena, esto le recordaba a sus días de juventud, una ya perdida desde hace mucho, mucho tiempo.
-De regreso a Ponyville. POV-Carlos-
Luego de hacer varios quehaceres en la granja de Applejack y del entrenar un poco, al ver que tenía tiempo antes de que el sol se ponga, decidí buscar a Lyra otra vez, ya esto lo dejé pasar mucho por alto, ahora sí que esa unicornio me tiene que escuchar… si o si.
Además… tengo una forma de tranquilizarla si la llego a atrapar, la verdad tuve que pensarlo muy bien, pero sin tener más opciones entonces tendré que hacerlo de ser necesario.
Siguiendo con lo que importa… ahora estoy cerca de la fuente en el centro del pueblo, ya la he buscado por alrededor de 2 horas, y aun nada. La verdad esto ya me parece sumamente ridículo, con Fleur tuve muchos problemas, pero ahora es el doble de fastidioso con Lyra. No es que quiera enojarme con ella por comportarse de esta manera tan infantil, y quiero que entienda que no es correcto escapar de los problemas, una lección que yo mismo aprendí en el pasado.
Paré por un momento para descansar, ya la busqué en su casa, en el centro, el mercado, en los callejones y otros lugares más del pueblo, pero parece que desapareció. Aunque… solo se me ocurrió un lugar en donde puede estar ella.
Con algo de prisa fui hacia el parque cerca de allí, la busqué por varios lados… pero no estaba. Ya me iba a dar por vencido hasta que cerca de un árbol un poco más alejado del parque, escuchaba algo, al usar mi oído mejorado, escucho unos gimoteos, como si alguien estuviera llorando. Al prestar más atención, los sollozos son de aparentemente una chica, así que quizás puedan ser de Lyra.
Al acercarme sigilosamente para que quien estuviera llorando no me oyera, confirmé que en verdad era Lyra, ya que podía reconocer su presencia y su olor. Sé que suena algo raro pero al ser parte dragón, el olfato también es importante.
Al estar lo suficientemente cerca, allí la vi, Lyra estaba arregostada de espaldas al árbol, sentada y con su cara enterrada en sus piernas mientras se abrazaba a si misma…. Me da algo de pena verla así, de seguro tiene miedo de que no quiera ser su amigo jamás, además de que con mi poca habilidad telepática, puedo escuchar sus pensamientos, y justo como lo pensaba, ella no quiere que deje de ser su amigo, su primer amigo humano. Pero también me sorprende que me tomara tanto cariño, si bien la he tratado diferente a como lo harían en muchos fanfics, no me extraña que también sienta algo por mí, algo parecido como con Red Heart, pero de una manera diferente. Solo me puse a un lado del árbol mientras la sigo observando, dejaré que se desahogue un poco más para así hablar más tranquilos.
-Cambio de perspectiva: Lyra-
Sniff… lo intenté, por más que buscara el rosario de Carlos… no lo encontré. Lo perdí para siempre… y para cuando Carlos se dé cuenta de que lo perdí… él… él….
- Que yo dejaría de ser alguien especial para ti, ¿no es así? – dijo una voz, y de paso siento que alguien me está acariciando mi cabeza, no puede ser que sea…
- Sniff, ¿Carlos? – al levantar mi mirada un poco, allí estaba él, mirándome mientras acaricia mi cabeza, y me sonríe.
- Si soy yo… a menos que conozcas a alguien más que se llame Carlos – dice con una sonrisa sarcástica, pero… ¿Cómo es que me encontró aquí?
- Carlos… ¿Qué haces aquí? – le pregunté mientras me secaba mis lágrimas.
- Te estaba buscando Lyra… desde hace ya varios días, pero por más que te buscaba no te encontraba o cuando te veía salías huyendo – dice con una mirada seria, y creo que… de nada sirve ahora el intentar huir.
No le respondí… solo desvié mi mirada, no quería verlo a la cara… mas bien no tenia como verlo a la cara después de perder lo que él me confió con tanta seguridad.
- Lyra… ¿Qué te sucede? ¿Por qué me evitas? ¿Acaso algo malo pasó? – me preguntó de manera tranquila, pero no quiero decírselo, no quiero decirle que perdí el rosario de su madre, tengo miedo que el…
-Cambio de perspectiva: Carlos-
Pobre Lyra… debe de sentirse sumamente avergonzada por el "casi" perder el rosario de mi madre, pero mejor dejo de torturarla con la culpa, y hacer que entienda todo este mal entendido.
- Lyra… ¿Qué te sucede? ¿Por qué me evitas? ¿Acaso algo malo pasó o qué? – le pregunté fingiendo no saber nada, pero no me quiere responder.
Entonces me acerqué un poco más a ella, mientras que con una de mis manos acaricio una de sus mejillas, y están húmedas de tanto llorar.
- Lyra, no estés así, anda… mírame – le dije pero no quiere hacerme caso. Dios… que terca.
- E-E-Es que… sniff, no puedo – me dijo con culpa y arrepentimiento en su voz.
- Por favor Lyra, solo quiero ayudarte, solo por favor, mírame – le dije, y es allí que le tengo una sorpresita.
-Cambio de perspectiva: Lyra-
No quería mirarlo, no quería ver su mirada de decepción hacia mí, pero de la forma que me lo pide… tal vez si le explico todo lo que pasó de seguro me perdonará, tal como me dijo Bombón que hiciera. Entonces armándome de fuerzas, decidí encararlo y pedirle perdón.
- C-Carlos… solo quiero pedirte per… - no terminé lo que iba a decir, ya que al alzar mi vista hacia él, me llevé la sorpresa que en frente de mi cara, colgando de una de las manos de Carlos, estaba… el rosario…. P-Pero… pero, ¿Cómo?
- Un pajarito me dijo que esto es tuyo, ¿no? – me dice de forma burlona, mientras que tengo los ojos abiertos por esto.
- P-Pero, pero, pero, ¿Cómo es que…? – antes de que preguntara Carlos me interrumpe.
- Oh, ¿hablas de como la encontré? Bueno… en realidad Pinkie la encontró el día después de la fiesta, me sorprendí al ver que se te cayó, pero eso fue porque el gancho que lo sostenía se rompió… pero lo pude arreglar, y quería devolvértelo – terminó de contar la historia de cómo lo encontró, mientras me sonríe.
Yo aún sigo sin poder creerlo, todo este tiempo Carlos la tenía. Ahora me doy cuenta que estuve actuando como una tonta todo este tiempo… ¡por Celestia… que gran vergüenza acabo de pasar!
-Cambio de perspectiva: Carlos-
Jejeje, Lyra aun no sale de su asombro, y ahora se está dando cuenta de que todo este tiempo que me evitaba actuaba infantilmente, eso lo noto por el sonrojo masivo de su rostro. Mientras se cubre su cara con sus manos.
- jeje, ¿Qué pasa Lyra? No te lo esperabas, ¿verdad? – le dije burlonamente, avergonzándola aun mas, quizás solo lo hago por joderla, pero su cara de vergüenza la hace ver linda.
- Owww… soy una tonta. Lo lamento mucho, Carlos, no quería causarte problemas, estaba asustada y triste de que te enojaras conmigo por perder tu rosario, que actué como una potrilla… de verdad lo siento – dice mientras sus ojos dorados empiezan a mojarse otra vez.
- Hay Lyra, ven… - le dije abrazándola, no me gusta verla así, me vería como un imbécil si me molestara con ella, así que dejo que se desahogue conmigo un poco.
Ella solo tenía su cara enterrada en mi pecho mientras solloza un poco, la dejaré ser hasta que pueda hablar otra vez.
- ¿Ya estás mejor? – le pregunté de manera suave, y ella aun con su cara en mi pecho asiente.
- En serio lo siento, me comporté como una completa tonta, por favor perdóname – dice Lyra con la mirada al suelo, sintiéndose sumamente culpable.
- ¿De qué hablas? No te estoy culpando de nada Lyra, cometiste un error, y a pesar de eso no estoy molesto contigo. Pero eso si… la próxima vez, no huyas de tus problemas, si estos son más serios de lo que crees, entonces debes de hacerles frente o resolverlo como se pueda, y eso te lo digo por experiencia – le dije seriamente, que sea más valiente para afrontar las dificultades que se le presenten, así como lo hice yo antes en mi mundo.
- Está bien… la próxima vez no huiré, arreglaré los problemas de frente – me dice ahora con una sonrisa, así es como me gusta verla.
- Así está bien… te ves mejor sonriendo, además, tus ojos dorados brillan mas y se ven más bonitos – le dije con una sonrisa, y ella se sonroja un poco por el cumplido.
- P-Pues… gracias, eso es muy lindo de tu parte Carlos – me dice de forma tímida y una pequeña sonrisa.
- Pero… te verías mejor con esto puesto – le dije mostrándole el rosario, y ella entendió a que me refería.
Justo como el día que le regalé el rosario, le ayudé a ponérselo, y que esta vez se quede en su lugar ya que nos causo muchos problemas a mí y a ella respectivamente jejeje.
Luego de eso la ayudé a incorporarse otra vez… así que le ofrecí un helado para aliviar el mal sabor de boca, y Lyra acepta con mucho gusto.
Bueno… ya puedo dar por terminado este asunto, y por lo menos no tuve que recurrir a "eso"… o eso al menos pensé hasta que…
Al parecer los pegasos pronosticaron lluvia hoy… y eso me hiso recordar que odio los días lluviosos, y para colmos son de los famosos… "aguaceros" como les decimos los ticos.
- Hay no… se me olvidó que hoy pronosticaron una tormenta, y una muy fuerte al parecer – dijo Lyra la cual mira el cielo completamente oscuro.
- Eso veo… mejor nos vamos antes de que… - no terminé ya que de inmediato empezó a llover con fuerza cosa que nos agarró completamente desprevenidos a ambos. – "¡desgraciado seas Dios! ¡¿Que no tienes otra puta cosa que hacer que jalarle al sanitario?!" – dije en mi mente maldiciendo nuestra suerte.
- ¡¿Y ahora qué hacemos Carlos?! – me preguntó Lyra mientras corremos y buscamos un lugar en donde refugiarnos de la fuerte lluvia.
A como podía intentaba ver hacia donde podíamos escudriñarnos del vendaval, y fue que vi el hotel de aquí de Ponyville… la verdad que nunca me había dado cuenta de que estaba aquí, pero creo que no tenemos más opción que ir allí.
- ¡Lyra, allá! ¡El hotel de Ponyville, es el único lugar que podemos refugiarnos! – le dije, y ella está de acuerdo en irnos a refugiar temporalmente en ese lugar.
Entonces corrimos hasta llegar al lugar, entramos rápidamente para no empaparnos más de lo habitual. Al entrar la recepcionista nos mira sorprendida por nuestra llegada tan repentina.
- ammm, ¿puedo ayudarles? – nos preguntó la yegua, la cual es una poni de tierra de pelaje color azul, ojos de color azul más claro, su melena es color magenta oscuro y amarrado en una cola, su vestimenta es de una camisa color blanca con un saco color verde, y una falda color negra, y como extra, un gorrito sobre su cabeza, y con el estampado de un libro de registros.
- Discúlpenos, pero solo vinimos a cubrirnos de la lluvia, cuando se despeje nos iremos – le dije a la recepcionista, la cual nos mira confundida por alguna razón.
- Oh, ya veo. Pues… no sé si les llegó el resto del aviso, pero debido a una acumulación excesiva de nubes de lluvia en Cloudsdale, esa lluvia no parara hasta mañana. – nos dice la recepcionista, cosa que nos deja a mí y a Lyra perplejos.
- ¡¿Qué?! ¿Eso quiere decir que no podremos salir hasta mañana? – pregunta Lyra asombrada, y la yegua asiente con la cabeza.
Mierda… ahora sí que nos jodieron. Bueno… al menos estamos en un hotel, ¿no? Solo debemos alquilar un par de cuartos para solo una noche… y así estaremos bien.
- Ok… si ese es el caso, entonces quiero reservar dos cuartos, uno para mí y otro para mi amiga… yo pago la cuota que cueste – dije yo sacando los bits que me quedan, la verdad no gasté mucho en mi cita con Red así que no habrá problema.
- Lo siento señor, solo nos quedó un cuarto disponible. Pero no se preocupe, es lo suficientemente grande para ambos, además de que tiene una cama grande, y cuenta con un baño, además de que puedo dejársela a un buen precio – dice la recepcionista con una sonrisa… pero eso…
- ¿En serio no hay mas habitaciones disponibles? Al menos una tienen que tener una de sobra – dijo Lyra la cual se veía nerviosa, y no es la única.
- Perdón señorita, ya tengo los registros llenos, solo queda esa que les mencioné, así que, ¿Qué harán? – ante esa pregunta, no sabíamos que hacer…
¡La puta que nos parió! ¡¿Ahora qué?! Cálmate Carlos… estresándote no llegarás a nada, ¿Qué deberíamos hacer ahora con esto?
- ¡Achuuuu! – de repente un estornudo se escuchó a mi lado… y esa fue Lyra la cual parece que ya le está pasando la factura la mojada que se dio con la lluvia.
- ¿Lyra estás bien? –
- "Sniff" creo que me… A… A… ¡Achuuuu! – tal parece que Lyra está a pasos de tener una gripe, justo lo que me faltaba.
- ammm, ¿señor? – la yegua recepcionista me llama, y yo la volteo a ver. – le recomiendo que alquile el cuarto, como dije antes tiene baño incluido, además de que pueden darnos su ropa para ponerla a secar y que mañana este lista – al decir eso, solo volteo a ver a Lyra… la cual está poco a poco de Guatemala a Guatepeor.
- "Tsk… carajo". Ok denos el cuarto para solo una noche – dije tomando el bolígrafo y firmando el registro y la hora de entrada y salida, y dándole lo último que tenia de dinero conmigo.
- Muy bien… solo vallan al tercer piso, al final del pasillo principal, allí está la habitación, uno de nuestros empleados irá después por su ropa para llevarla a la lavandería – dijo mientras me entrega la llave del cuarto.
Agradeciéndole a la yegua encargada… Lyra y yo fuimos al tercer piso del edificio, al llegar, parecía que el cuarto era como una Suit, cama matrimonial, e incluida una mini cocina y un cuarto de baño, también con un armario con toallas y batas de baño. Decir que está de más es poco… y así tendremos que estar Lyra y yo toda la noche.
Entonces Lyra rápidamente tomo una de las batas y una toalla y se dirigió al baño a darse un baño caliente… por suerte que no paso mucho para que se contagiara de un resfriado.
Aunque por mi parte no tengo problema alguno… al ser parte dragón es difícil ahora que me enferme, lo cual eso es bueno, solía ser muy propenso a tener ataques de gripe un par de veces al año, y claro que me obligaban a estar en cama y bajo medicamento. Por lo menos ahora no sufriré mucho por eso. Entonces decidí quitarme toda mi ropa mojada y ponerme una bata, la verdad es que también necesitaré una ducha también, hoy trabajé y entrené muy duro y necesito refrescarme un poco.
- "¡toc toc!" disculpen… me dijeron que viniera a recoger sus ropas para llevarlas a la lavandería – una voz se escuchó desde la puerta, y al abrir veo a un semental de pelaje gris y melena café tipo chocolate, usaba una camisa de vestir blanca con un saco y pantalones verdes.
- Oh, claro… solo deme un momento – le dije al poni y este asiente estando de acuerdo.
Fui al baño y le dije Lyra si podía darme su ropa para mandarla también a la lavandería, ella solo entre abrió la puerta y me la dio. Luego de dársela al poni junto con mis zapatos ya que también estaban mojados, se retiró a la lavandería para poner a secar nuestra ropa.
Yo solo suspiré y me senté en la cama, la verdad esto es un golpe de mala suerte… y para colmo, ¡estoy con Lyra, solos los dos en un cuarto!
[¿Qué sucede compañero? ¿Asustado de estar a solas con una chica?] – y para rematar… Slyfer viene con ese comentario estúpido y de la forma picarona como la dice solo lo empeora.
"No es eso, es solo que… no sé si sea buena idea compartir el cuarto" – dije algo nervioso, la verdad es que esto ya lo he visto…y la verdad no sé si algo como eso fuera a pasar realmente.
[jejeje, hay compañero… aun sigues siendo un humano, pero por más que quieras mantener el control de tu parte dragón… pero en momentos como este solo pierdes el tiempo. Además que tus instintos siempre estarán reaccionando en contra de tu voluntad, claro, a menos que tú puedas tener la mente despejada, así la tendrás a raya]
("Lo sé…. Pero Lyra, ella…") – la verdad no sé que mas decir ante esa posibilidad.
[¿Recuerdas lo que pasó con la capitana Gleaming? Tu solo decidiste seguir el incentivo de ella, así que ahora solo despeja tu mente y piensa lo que harás ahora. O la haces tuya… o te resistes a tus instintos los cuales no te lo dejarán fácil. Tú decides que hacer compañero, piénsalo muy bien]
Después de esa platica con Slyfer, fue que Lyra salió del baño… usaba la bata que cubría su cuerpo, mientras que tenia la toalla envuelta en su melena, se le veía muy nerviosa, y no se me hace difícil adivinar que ella está igual que yo, por el hecho de estar solos los dos en un cuarto.
Sin decir nada se acerca tímidamente a la cama mientras se sienta a mi lado un poco distante de mí. Demonios la situación esta mas que incómoda.
Así pasamos los minutos cuales parecían ser horas, allí estábamos sin decir nada, lo único que se oía era la lluvia afuera y que varios truenos resuenan con fuerza. Tengo que hacer algo para matar este horrible silencio, o si no me volveré loco.
- ammm, ¿ya te sientes mejor Lyra? – le pregunté sin mirarla.
- S-Si… el agua caliente me ayudó un poco – dice de forma tímida.
- Ya veo… -
Mierda… esto no está funcionando, tengo que buscar un tema para conversar y aligerar el ambiente o si no esto solo será peor de lo que ya es.
- Carlos… - repentinamente Lyra me llamó, sacándome de mis pensamientos.
- Mmmm, ¿Qué pasa Lyra? – le pregunté volteándola a ver y ella hace lo mismo, pero se ve que esta sonrojada y algo nerviosa.
- Respóndeme algo… ¿tú… llegarías a enamorarte de una yegua? Digo… ¿no has pensado en… tener una familia? – a esas preguntas… me quedé pensando, si bien nunca he estado enamorado de alguna chica antes, además de que casi nunca he pensado como seria mi vida en un futuro… claro que si pensé en algún momento casarme, tener hijos… una vida.
- "suspiro pesadamente" Claro que lo he pensado Lyra… pero debido a lo que he vivido sentía que eso nunca llegaría a concretarse, pero ahora que tengo una nueva vida aquí… la verdad es que no había pensado en eso. Tal vez si pueda tener una vida con alguien aquí, pero… por ahora no quiero pensar en eso. – le dije algo serio… la verdad esto casi nunca me llegó a importar, y mucho menos ahora.
- … Entiendo –
Yo le di la espalda a Lyra otra vez… tocar un tema como este me pone algo molesto y triste… no porque no quiera una familia, si no que me hizo recordar que mi madre siempre me decía que esperaba que yo tuviera mi vida completa y quizás darle nietos en algún momento… eso ultimo lo decía para avergonzarme en muchas ocasiones. Pero ahora… la verdad es que ahora es imposible… pero bueno, es mi vida, ya veré como me irá en el futuro.
Fue allí que sentí que Lyra me abraza por detrás de mi espalda, era un abrazo muy cálido… no sé porqué ella lo hace, pero siento que me conforta el que lo haga.
- Lamento si te molesté con esas preguntas… si te ofendí en algo, por favor perdóname – dice Lyra con una voz suave y tierna, mientras que tiene su cabeza en mi espalda.
- No es nada de eso Lyra, sé que soy alguien que ha vivido y pasado por mucho, y siempre he encontrado una forma de seguir adelante, por muy difícil que sea. Agradezco que te preocupes por mí, pero yo sé cuidarme solo, no soy un niño que necesita las atenciones de alguien… soy responsable, trabajo duro para ganarme la vida, tengo el carácter para sobrevivir en situaciones difíciles, pero también me preocupo por el bienestar de los demás, si necesitan ayuda o algo de mí, siempre estoy allí, sin importar dónde o cuando, siempre estaré para mis amigos y… mi familia. – todo lo que digo es cierto… no importa que pase o lo que llegue a suceder, siempre estaré para quien me necesite, siempre.
Lyra entonces me deja y se sienta a mi lado, se le nota muy nerviosa y quizás un poquito ansiosa, pero creo que no hace falta decir algo más, ¿O sí?
(…)
- Carlos… tú… ¿no te molesta esto? Es decir… que si es estás de acuerdo en que compartamos habitación hoy – dice de forma tímida, claro que no me molesta… después de todo ya estado solo con una chica en más de una ocasión… y esta no es la excepción.
- Claro que no… de hecho, ya más de una vez he estado así con una chica –
- ¿Eh…? – antes de que dijera algo mas… yo tomo delicadamente su mentón y le planto un beso en los labios… cosa que la deja con los ojos abiertos de la sorpresa.
Por curioso que parezca… Lyra ni siquiera intenta detenerme o intentar resistirse, al abrir los ojos y mirarla directamente… sus ojos cambiaron de ser dorados a ser amarillos, y que poco a poco se deja llevar por el beso. Me parece curioso de que no se resista… pero conociéndola creo que esto lo deseaba desde hace mucho. Así que creo que puedo cumplirle ese pequeño deseo.
Al principio inició como un beso suave… ya que al parecer soy el primer beso de Lyra ya que es un poco torpe, pero con el tiempo se hizo más intenso, mientras que juego un poco con la lengua de Lyra, y ella da uno que otro gemido ahogado. Entonces la recuesto en la cama y mientras me pongo encima de ella.
Luego de unos minutos… nos separamos para recuperar el aire, dejando un hilillo de saliva entre nuestros labios. Al verla… en sus ojos podía ver algo de lujuria en su mirada, mientras jadeaba por aire y tenía un lindo sonrojo en su rostro, que la hacía ver muy bonita.
- Ca… Carlos… - dice con una voz casi audible mientras sigue recuperando el aire.
- Lyra… me disculpo si esto fue muy repentino para ti… pero como soy en parte dragón, mis instintos pudieron conmigo, así que yo… - intentaba excusarme, pero Lyra me interrumpe.
- No importa… te confieso que siempre tuve fantasías de estar en algo como esto con un humano… pero ahora todo es diferente…. Entiendo eso de que eres en parte un dragón ahora… así que no hay problema…. Después de todo… yo te quiero, Carlos… y no me importaría que tú fueras mi primera vez… - me dice Lyra con una sonrisa dulce, la verdad no me esperaba eso de ella, pero creo que eso es algo muy tierno de su parte.
- De acuerdo… pero que conste que después de esto, eres mía a partir de hoy, además… de que puede que tenga a mas de una chica, así son algunos dragones, ¿no te molesta eso? – le pregunté queriendo saber su reacción.
- Lo sé, conozco sobre los dragones, y la verdad es que no me opondré, pero eso sí… yo quiero ser de las que más estimas… ¿de acuerdo? – me dice con una sonrisa, y admito que me dejó sorprendido de que aceptara compartir… pero supongo que eso es un alivio, y no vaya a tener problemas… espero.
- Como quieras entonces. – le dije mientras que volví a besarla.
Empecé a besarla con algo de más fiereza, mientras que lentamente le quito su bata, y comienzo a acariciar uno de sus pechos, haciéndola gemir más.
Es entonces que veo su cuerno brillar ligeramente, supongo yo que es un hechizo para que nada de lo que pasé aquí se escuche en el lugar. Dejo sus labios y voy por su cuello… mientras la beso y le doy unas cuantas lamidas, haciendo que Lyra gimiera mas, mientras que ella también empieza a quitarme la bata que llevo puesta.
Admito que Lyra tiene una figura comparable a la de Twilight, ligeramente sus medidas son iguales, ganándole por un poco, pero eso no importa ahora. Sin esperar más, empiezo a chupar el pecho derecho de Lyra… mientras que con mi mano izquierda aprieto y acaricio el otro, y jugando un poco con sus pezones. Lyra se mordía un dedo de su mano intentando suprimir sus gemidos, fallando en el intento.
Luego de estar un rato con sus pechos… voy bajando entre besos por su vientre, el cual sufre uno que otro espasmo, hasta que finalmente llego a su parte más baja… la cual esta escurriendo sus jugos naturales por el trato de hace rato.
En eso Lyra cierra un poco las piernas… al parecer esto es muy vergonzoso para ella, pero para mí eso es algo tierno, se ve que para algo como esto es casi tan tímida que Fluttershy.
- Tranquila Lyra… estarás bien, te lo aseguro – le dije de manera suave, mientras que Lyra está muy roja y estaba avergonzada, pero me asiente con más confianza.
- D-De acuerdo… pero solo… se gentil conmigo. – me dice con más confianza.
Entonces separo su piernas con cuidado, y comienzo con a lamerla con la punta de mi lengua, mientras que Lyra se retuerce del placer. Así estuve por un rato, es entonces empiezo a aumentar la intensidad, mientras de que ella intenta controlar sus gemidos, pero es completamente inútil.
- Ca… Carlos… N-No pares… por favor. – me suplicaba Lyra mientras gemía hasta casi gritar.
Al ver a Lyra en de esa forma, entonces vi que ella estaba en su límite, decidí acabar con esto… mientras que uso dos de mis dedos de una mano y con el pulgar del otro acaricio su clítoris dándole más placer que nunca, mientras que ella ya estaba gritando por el placer que estaba sintiendo.
A través de mis dedos sentía que su interior se hiso más apretado mientras que ella no podía seguir mas.
- ¡Carlos! ¡YA ME…! ¡ME… VEN… ME VENGOOOO! – con ese grito, Lyra tuvo su primer orgasmo.
Yo aun seguía saboreando sus fluidos mientras Lyra seguía corriéndose, hasta después de cinco minutos de su orgasmo, ella jadeaba y sudaba por el cansancio.
- ¿Lo disfrutaste? – le pregunté y ella asiente lentamente.
Pero en menos de lo que me esperé, Lyra me tumbó en la cama, mientras que se puso encima de mí, yo ya sabía que estábamos muy lejos de terminar.
- jiji, no es justo que yo solo disfrute… quiero que lo hagas igual conmigo – dice ahora perdida en la lujuria, mientras se da vuelta, para que su cara quede frente a mi miembro el cual esta mas que activo y listo.
No tarde en saber que quería hacer Lyra, y eso que esta es su primera vez. Y al igual que yo, me agrada esta posición del "69"…. Lyra empieza con unas lamidas con su legua en la punta sacándome varios suspiros, los cuales parece que lo disfruta, mientras que yo no me quedo atrás y hago lo mismo otra vez con su entrada.
Entonces ella aumenta la intensidad al comenzar a chupar usando su boca, mientras que yo suspiro más fuerte, y contrarresto de la misma forma haciendo que ella gimiera mientras está haciendo lo suyo.
Usando tanto su boca como su lengua… juega con mi "amigo fiel" jeje, y a cada ola de placer que me llega, yo se la devuelvo con la misma o más intensidad, mientras que ella gemía más fuerte mientras que yo gruñía casi como una bestia por la excitación.
- L-Lyra… ya no puedo soportar más… si vas a acabar… hazlo ahora… - gruñía yo entre dientes, al sentir que no soportaría mas.
- ¡ahhhh! Y-yo también… por favor no pares Carlos… quiero que terminemos juntos… lo quiero – dice ella mientras sigue dándome placer.
Tanto yo como ella aumentamos la intensidad calculando que ambos llegáramos al clímax al mismo tiempo, y después de unos minutos más, fue allí que ya no pudimos más…
- ¡CARLOS! ¡CARLOS! ¡KYAAAAAAA! – así Lyra tuvo su segundo orgasmo, mientras que yo…
- ¡GRRRAAAAAAAAAAAAHHH! – rugí como un dragón… mientras me corría en la boca de Lyra.
Ella gimió al tener en su boca mi corrida… la cual tragó sin pensar dos veces… y lamia los restos que quedaban en mi miembro, y yo me deleito con sus fluidos de igual manera… ahora sí que estoy en el paraíso… mi paraíso jeje.
Pero la cosa no había acabado… Lyra rápidamente se reincorporó mientras degustaba de mis fluidos, ella tenía una gran sonrisa mientras que su mirada de lujuria era más intensa, ya me esperaba yo que ella fuese a ser un tanto pervertida… pero que sabe tener control de ella misma, al igual que yo.
Es así que sin esperar… comienza a frotar sus caderas contra mi entrepierna, sacándome varios suspiros pesados… enserio que disfruto de esto… lo disfruto mucho. Además de sus caderas, ella también frota su cuerpo contra el mío, por un lado su pelaje me da cierto cosquilleo, pero eso era reemplazado por placer, mientras que ella hacia eso yo la acariciaba con mis manos, en su espalda, piernas, trasero y así, mientras que ella solo me besaba mientras casi quería devorar mi boca, mientras que yo respondo con la misma intensidad.
Luego de jugar un poco conmigo, sabía que era hora del plato principal…. Ella acercó su entrada contra mi miembro, rosándolos uno con otro, mientras que me mira con algo de nervios….
- Tranquila Lyra… como te dije antes, estarás bien, confía en mí… - le dije sonriendo, y ella con timidez asiente también, suspirando pesadamente, preparándose física y mentalmente para lo que viene.
Poco a poco ella iba bajando sus caderas, mientras que lentamente estoy invadiendo su interior… a la par que ella hacía gestos de dolor, pero no se iba a acobardar ahora, deseaba esto, y no se echaría atrás. Eso lo sé ya que leo en parte sus pensamientos jeje.
Y así fue… al entrar de una dentro de ella… Lyra gimió de dolor, mientras que podía sentir como su interior estaba totalmente mojado, apretado y caliente, dándome a entender que su virginidad la he reclamado.
- Hey Lyra, ¿estás bien, te duele mucho? – pregunté algo preocupado de que ella se lastimara.
- N-N-No… estoy bien… Carlos, si me duele un poco, pero ya está pasando… – me dice ella con un sonrojo y una sonrisa, dejándome más tranquilo.
Tras pasar unos minutos para que Lyra se acostumbrara, comenzó a mover sus caderas de manera lenta, mientras que yo suspiro…. Y curiosamente, ese "no sé qué" se hacía presente… y justo como pasó Gleaming, me hacía sentir en el cielo… esta sensación es de lo mejor, y me gusta mucho sentirme así.
Así fue al inicio, luego Lyra aumentó la intensidad, cosa que hacía que las sensaciones en mí aumentaran, e hiciera que gruñera y suspirara con más fuerza, mientras que ella gemía más fuerte al borde del grito. Para rematar… con mis manos apretaba su trasero, y haciendo que gimiera aun mas. No pasó mucho para que quisiera terminar con esto de una vez… así que de un rápido movimiento mío, Lyra quedó en la cama y yo encima de ella, mientras continuábamos con lo nuestro.
Movía mis caderas a una velocidad constante, mientras que las piernas de Lyra me aprisionaban, y que se aferrara a mí, insertando sus uñas en mi piel, y su interior apretándome con fuerza, y todo eso me gustaba, no había dolor, no había molestia… solo placer, un gran placer era lo que sentía en este momento.
- L-Lyra… ya estoy al límite… - gruñí entre dientes… ya es hora de terminar esto de una vez.
- Y-Yo también Carlos… continúa, lo quiero todo de ti… así que terminemos juntos… por favor… - me decía entre gemidos, ya ella también estaba al tope.
Entonces aumenté la fuerza y velocidad de mis movimientos… Lyra ya estaba gritando del enorme placer, mientras que me arañaba mi espalda casi haciéndola sangrar… dolía, pero no me importaba, y su interior me apretaba con mucha más fuerza, mientras que yo ya estaba por correrme dentro de ella.
- ¡ahhhh! ¡Ahhhh! ¡Carlos, CARLOS… YA ME… ME… ME… ME VENGOOOOOOOOOOOOO! – con ese último gemido de su parte, fue más que suficiente para mí.
- GRRAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH! – con ese último rugido de mi parte, terminé viniéndome dentro de Lyra la cual afianzaba su agarre contra mí, y su vagina me apretó con mucha fuerza, queriendo sacar todo, hasta la última gota que tuviera.
Yo seguía gruñendo con fiereza mientras seguía corriéndome dentro de Lyra, y tanto ella como su interior no me querían dejar ir, querían todo de mi, absolutamente todo.
Al final quedé sumamente exhausto, mientras que caí encima de Lyra, y ella dejando un poco su agarre, me abraza con cariño, mientras me sonríe estando jadeando y sudando también muy cansada.
(…)
Después de eso… suponía que eran las 2:00am, estuvimos casi una hora en esto… yo aun no tenia sueño, pero la pobre de Lyra cayó rendida, mientras que esta acurrucada contra mí y su cabeza usa mi pecho como su almohada. Al verla, se le nota la gran sonrisa de satisfacción que tiene… y que de seguro que no se irá en un buen tiempo. Yo tengo mi mirada en el techo, la razón por la cual no me he dormido… es que tengo una sensación que me inquieta, no es por haber tenido sexo con ella, si no… que es esa que me advierte que algo malo va a pasar.
- Esta sensación otra vez… presiento que algo malo se acerca. – dije a ala nada, mientras que veo por la ventana que aun sigue lloviendo afuera.
[Yo también presiento algo compañero, te sugiero que te mantengas alerta… puede que alguna amenaza llegue a presentarse] – concuerdo con Slyfer, deberé de estar atento mañana.
Sin nada más que pensar, cerré mis ojos para ganar sueño… solo espero que nada vaya a pasar mañana, pero si al final sucede, al menos estoy listo para lo que se presente, me he preparado bien para cualquier situación, sea cual sea.
…
-Ponyville, al día siguiente. Narración tercera persona-
Otro día había llegado al pueblo, todos los ponis hacían su rutina diaria, sin preocupaciones, todo completamente tranquilo. Pero nos centraremos en el hotel del lugar. En cierta habitación… los rayos del sol que entraban por la ventana, le pegaban directamente en la cara al chico humano, quien se queja porque no soportaba la sensación de calor cerca de sus ojos. Ya sin poder soportarlo más, decidió abrirlos lentamente, mientras que se acomoda en una mejor postura para que la luz del sol no le siga molestando tanto.
Finalmente Carlos da un enorme bostezo combinado con pereza, mientras que intenta estirar sus músculos para quitarlo un poco, pero algo le impedía el movimiento de su cuerpo, y eso se debía a que una unicornio de piel verde y melena verde pálido con blanco estaba encimada sobre él.
Se trataba de Lyra… la cual aun seguía dormida, y muy aferrada al chico, sin tener la intención de dejarlo ir por nada en el mundo. Carlos al darse cuenta de la presencia de la yegua sobre él, sonríe de forma tranquila, la verdad es que anoche fue algo… agitada, por así decirlo.
- Hey… Lyra, despierta, ya es de día – le susurraba el chico al oído de la poni, mientras que esta da unos suspiro no queriendo despertar de su sueño.
- Mmmm, 5 minutos más Bombón… estoy muy cansada… - se quejaba dormida Lyra mientras que hacia un puchero de molestia, haciendo que el humano ría un poco.
- Vamos Lyra… si no te despiertas Bombón vendrá a despertarte – dijo Carlos con gracia, mientras que la yegua volvía a quejarse.
- Jum~… pues que venga e intente des… - fue allí que ella cayó en la cuenta de que no era su amiga a cual la estaba despertando, y también de que no estaba en su casa, entonces…
La unicornio menta abría poco a poco sus ojos… y lo que pudo ver a penas con la luz del sol, era a un chico humano que conocía muy bien, y que este le sonreía tranquilamente.
- Buenos días dormilona~… - Carlos habló de forma burlona, cosa que hiso que la yegua finalmente se despertara completamente de la pereza y el sueño.
- ¿Carlos? Espera… ¿Qué pasó? – dijo Lyra al volver a la realidad, la cual se confundió por un momento, pero luego todos los recuerdos de anoche llegaron a su mente… entonces se sonrojó atómicamente mientras se cubría con las sábanas de la cama.
- Si vas a preguntar, pues la respuesta es un no. No estuviste soñando, y fue completamente real – le dijo el chico mientras sonreía, mientras que Lyra digería todo, era cierto, todo lo que hicieron anoche, los besos, las caricias, el calor que se compartían ambos… todo fue real, muy real.
- Ya veo… - dice Lyra suspirando, mientras que sonríe mientras esta sonrojada. – entonces… ¿lo hicimos? –
- Sip. –
Al entender todo, Lyra sonrió ampliamente, mientras se apegaba mas al chico, mientras le agradecía por la mejor experiencia de su vida, y el chico solo la abrazaba diciendo que no había porque agradecer. Aunque ella no era la única "hembra" del humano mitad dragón.
Luego de que les trajeran las ropas de ambos, se bañaron, ("por aparte claro") se cambiaron y pagando la cuenta del hotel, salieron al pueblo, decidiendo ir al castillo, ya que Carlos pensaba que estaría en problemas por no llegar a dormir por dos días seguidos, y sin avisar de antemano.
-Castillo de la amistad-
- ¡Ahora explícame donde estuviste ayer, Carlos! – exigió una muy molesta Twilight, la cual tenía arrinconado al chico el cual estaba más que nervioso, ya que una vez experimento el enojo de la princesa de la amistad.
- T-T-Twilight… tranquila, n-no tienes que ponerte así… - decía el chico que temblaba por los nervios al sentirse intimidado por la yegua enojada.
El resto de las chicas, junto a Starlight, Spike y Lyra, estaban en el salón de los tronos, todas miraban esto expectantes, algunas como Pinkie pie y Rainbow se contenían para no reírse de la suerte de su amigo humano, mientras que Rarity, Applejack y Fluttershy veían con pesar al chico, mientras que la pupila de Twilight y el pequeño dragón intentaban calmar a la mencionada, mientras que Lyra estaba al lado del chico, queriendo apoyarlo para que no tuviera muchos problemas.
- Ya te lo dije Twilight, Carlos y yo estábamos protegiéndonos de la tormenta de anoche, y tuvimos que quedarnos en el hotel de Ponyville, así que deja de hostigarlo así – dijo Lyra defendiendo a su ahora novio, mientras que la alicornio morada intentaba calmarse.
- Es cierto Twilight, la tormenta nos agarró de sorpresa, y no tuvimos de otra que quedarnos por una noche en el hotel, lo digo enserio – dice el chico que ahora tomó algo de valor para hablar.
Ante sus palabras, la alicornio empezó a calmarse, mientras que suspira de forma cansada, mientras que todos están esperando alguna palabra por parte de ella.
- Está bien. Lo siento, no quería ponerme así, pero para la próxima vez avisa cuando vayas a hacer eso, te estuvimos buscando todo el día de ayer – dijo Twilight ya más tranquila.
- De acuerdo…. Y a propósito ¿para qué me buscaban? ¿Sucedió algo? – preguntó Carlos curioso de que lo estuvieran buscando ayer.
- Lo que sucedió es que el libro antiguo que tradujiste la otra vez está reaccionando de nuevo, y era por eso que te buscábamos, tal vez algo nuevo quiera revelarse, y solo tú eres el único que puede leerlo – se adelantó a decir Starlight, sorprendiendo al humano, ya hace tiempo que no veía ese libro antiguo.
- Ya veo. Entonces… ¿necesitan mi ayuda? Ok, lo haré, pero antes… - antes de que el chico continuara, su estómago rugió cual bestia salvaje, asustando a casi todos por qué pareció que enserio era como el de alguna criatura del bosque Everfree. – Creen que podamos desayunar antes que nada, me muero de hambre – dijo algo apenado el chico, mientras que todos ríen por eso.
- jejeje, hay compañero, debes de tener el hambre de un toro, anda… vamos a desayunar – dijo Applejack con una sonrisa, mientras todos estaban de acuerdo con lo dicho.
Ya se disponían ir al comedor, cuando repentinamente algo llamó la atención de Carlos, el cual puso una cara seria mientras comenzaba a olfatear el aire, como buscando algo. Ante eso, las chicas y el dragón lo miraban extraño por lo que estaba haciendo.
- ¿Qué te ocurre cariño? ¿Por qué olfateas el aire como si fueras un perro? – Rarity le preguntó al chico, pero este no le respondió.
- Oye… amigo, ¿Qué te pasa? – la siguiente fue Rainbow, pero fue lo mismo.
- ammm, ¿Carlos? – la siguiente fue Fluttershy de manera suave, y a diferencia de las anteriores, esta si tuvo respuesta.
- Hay algo en el aire… un olor extraño – respondió Carlos con seriedad, confundiendo mas a todos.
- ¿a qué te refieres con olor extraño? – preguntó Applejack sin comprender.
- Uh, Uh, ¿acaso es pastel?, no espera... ¿serán cupcakes? No espera quizás sean… - antes de que Pinkie continuara adivinando, Rainbow le tapó la boca con su mano.
- ¿Y de que olor extraño te refieres, cariño? – Rarity también preguntó ya estando algo preocupada.
- Oye, quieres explicarnos ¿Qué está sucediendo de una vez? – la pegaso multicolor ya no soportó tanto suspenso, así que encaró al chico, preguntando lo que todos tenían en mente.
Carlos solo se mantuvo sin decir nada por un momento, solo dio un suspiro pesado ya que lo que no quería era asustar a las chicas, pero al parecer eso no era lo más viable, así que les diría a verdad ya que se trataba de…
- Son dragones oscuros… y uno acaba de llegar – terminó de decir el chico con suma seriedad, dejando con la boca abierta a todas.
Esto inmediatamente preocupó a los presentes, ¿ahora esos monstruos iban a invadir el pueblo? Esto era malo, y debían de pensar rápido antes de que todo lo malo fuera a ocurrir.
…
Mientras tanto en medio del pueblo… una imponente figura se mostraba ante todos los ponis, una que a simple vista era muy aterradora, mientras que este caminaba tranquilamente como perro por su casa, mientras que todos los ponis se ocultaban es sus casas otros que pasaban por la calle se quedaban mirando con impresión y miedo al ser que pasaba tranquilo por allí.
Se trataba de un dragón de aspecto humanizado, de escamas moradas oscuras y algunas negras, de casi 2 metros de altura, usaba algunas partes de una armadura negra en sus piernas, cintura, hombros y ante brazos. Poseía unas poderosas alas negras en su espalda, en su cabeza tenía un par de cuernos color negro que eran tirados hacia atrás, pero lo más intimidante de este dragón eran sus ojos, eran rojos con pupila de reptil. Este dragón no era nadie más que Kraush, el cual había llegado al pueblo, en busca de cierto humano con poderes de un dragón.
Siguió su camino tranquilamente hasta llegar a donde pretendía, y era al castillo de Twilight, ya que sus instintos y su olfato más desarrollado le decían que allí era donde estaba aquel ser que ese alicornio oscuro quería muerto, así que lo haría salir a que lo enfrentara.
- Muy bien… es hora de ver lo que esa criatura con parte de dragón puede hacer, este de seguro será el mejor reto que haya tenido. – se dijo así mismo el dragón oscuro, el cual estaba más que ansioso por tener una gran pelea con aquel que se dice "El dios dragón celestial"
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Finalmente Kraush entra en acción, llendo personalmente a desafiar a Carlos a una pelea. Es el tiempo que Carlos pueda probar los frutos de su entrenamiento en contra del llamado… "dragón oscuro de la llama maldita".
¿Qué pasará ahora? ¿Carlos podrá derrotar a este poderoso dragón? ¿Cuál de los dos demostrará ser el más fuerte?
Una nueva batalla estará a punto de empezar. Y un nuevo camino para nuestro protagonista se revelará.
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