Mi paraíso deseado.
Arco 1: La búsqueda.
Capitulo 17: Supremacía del más fuerte. Parte 1.
-Narración tercera persona-
Carlos estaba completamente serio… sus instintos dragonicos le advertían de un dragón oscuro "aparentemente invadiendo su territorio". Mientras que las chicas; las estuvieron en Canterlot ya se hacían una idea de lo que podía suceder, mientras que los que desconocían de esto estaban tensos, un ataque en este lugar podría acabar con todo el pueblo, cosa que el chico humano-dragón no daría el lujo de que suceda.
- ¿Y ahora que haremos? Un ataque de tal magnitud como el de Canterlot acabaría con todo Ponyville – dijo Twilight entre nerviosa y seria, idea que compartían sus amigas, mientras que Carlos.
- Hay que pedir refuerzos… - dijo Carlos seriamente, llamándole la atención a todos. – si ese dragón vino con más de ellos, solo nosotros no serán suficiente para combatirlos, así que necesitamos de mucha ayuda, además… tengo una idea – dijo, mientras que todas le prestaban atención queriendo saber su plan.
- ¿Qué es lo que tienes en mente, Carlos? No pienses que tu solo podrás contra ellos, recuerda que nosotras también protegemos a Equestria, no te dejaremos pelear solo – le dijo Twilight mirando fijamente a su amigo humano.
- Lo sé… Twilight, pero el plan lo resumiré de la siguiente manera… - al decir eso, todos escuchan atentamente. – primero hay que pedir ayuda… Spike, escríbele rápidamente una carta a Celestia e infórmale lo que sucede, que nos mande apoyo. Luego es sobre la seguridad de todos los ponis del pueblo, además del líder que venga con los dragones oscuros…. Yo peleare mientras los que no tienen donde esconderse los traen aquí al castillo, a todos los que puedan, en sus casas no estarán seguros. Por último y lo más difícil, es el contener a todos mientras llega la ayuda. Yo me encargo del líder mientras contienen a todos esas lagartijas descerebradas – terminó de decir los pasos del plan, todas estaban sorprendidas de que el chico se le ocurriera eso tan detallado, aunque…
- ¿Crees que eso funcione? Si las cosas se complican más de un poni inocente morirá, y como princesa no puedo permitir que eso suceda Carlos, no es que este dudando de ti… pero Ponyville es mi responsabilidad también… así que solo quiero saber si estás seguro de que todo saldrá bien – Twilight dijo encarando a su amigo, no era que su plan fuera malo, era solo que no podía fallar como princesa de Equestria, y que tanto su hogar como sus amigos y demás ponis conocidos resultaran heridos o peor, debido a todo esto.
- No te puedo decir que estoy seguro Twilight, cualquier cosa puede llegar a suceder y hay que estar preparados, pero lo que si te puedo decir es que puedes confiar en mí, te juro por mi Dios y por mi madre que no dejaré que les pase algo a ustedes ni ningún otro poni amigo mío que he conocido en este tiempo aquí – dijo Carlos con una sonrisa de confianza, mientras que la alicornio quedó algo dudosa, pero le sonrió a su amigo humano dejándole la seguridad de todos en sus manos.
Es así que entre todos empezaron planear el salvar las vidas de todos en el pueblo, y también el de pedirle ayuda a las princesas.
…
Con el dragón oscuro; este continuaba su camino hacia el castillo de la amistad, ignorando todas las miradas de miedo de todos los ponis, los cuales algunos empezaron a ocultarse en sus casas o algún negocio cerca, mientras que otros simplemente se quedaban sin poder moverse por miedo a que ese intimidante dragón arremeta contra alguien y sea devorado. Luego de un rato llego al castillo de Twilight, contemplándolo por su forma y que estuviera hecho de cristal.
Aunque este no venía de visita, venía a pelear, eso era lo único que quería, además de querer confirmar si este humano era lo suficientemente fuerte para bajar de su nube de grandeza, a ese loco psicópata de Shadow.
- Más vale que esto valga la pena… o si no deberé de encargarme de ese imbécil por mi cuenta – se dijo así mismo el dragón, mientras veía el castillo.
Así que sin miramiento alguno, comenzó a canalizar fuego en su boca, y sin piedad lanzó una gran bola de fuego la cual destruyó la puerta principal, con tal de llamar la atención del humano y que saliera, o iría a buscarlo el mismo.
-POV-Carlos-
Ya teniendo decidido como procederíamos a actuar, mientras que Spike le mandó un pergamino a Celestia y a Luna informándoles de la situación y que enviaran ayuda lo más rápido posible.
- Carlos… - Lyra la cual ha estado cerca de mi todo el tiempo, me agarra levemente de una mano, y al voltear a verla se ve que está preocupada por mí, y he de adivinar el por qué.
- Lyra… sé que estás preocupada, pero ya te lo dije… como soy en parte dragón, debo de proteger mi territorio, incluso… si tengo que matar para hacerlo. Pero no te preocupes, solo mantente a salvo – le dije a mientras la miro a los ojos con seriedad.
- Eso lo sé, pero… - no la dejé terminar ya que la abracé, tomándola por sorpresa mientras las demás nos veían.
- Por favor confía en mí, si pude sobrevivir peleando en mi mundo por 3 años, además de que ya pasé por esto en Canterlot, ahora soy más fuerte que antes, estaré bien… te lo aseguro – le dije sonriendo, ella parecía que quería decir algo, pero simplemente no pudo hacerlo y solo me asintió, pero lo que no me esperé fue que Lyra me diera un beso rápido en los labios, dejando boquiabiertos a todos los presentes.
- Solo… ten cuidado allí afuera. ¿Puedes? – me dice mirándome a los ojos, y por un segundo pude ver que estos cambiaron de dorados a amarillos, solo por un segundo.
- Por supuesto… te prometo que estaré bien Lyra – le dije mientras le doy un abrazo, y ella me corresponde de igual forma.
De donde estábamos no podía ver directamente a las chicas, pero estoy seguro que nos ven con caras enternecidas o picaronas como lo siento de Applejack y Rainbow… pero por extraño que parezca, el aura de Fluttershy demuestra molestia o… ¿celos? Bueno… eso ya lo veré después, ahora hay cosas más importantes.
Dejando eso de lado… es hora de una buena pelea, la verdad esperaba poder probar los frutos de mis tantas horas de duro entrenamiento, y esta es la mejor oportunidad para ver de lo que soy capaz ahora.
- Muy bien… voy a cumplir con mi parte del plan, manténganse todos alerta, cuando todo inicie entonces deben de actuar rápido. ¿De acuerdo? – les aclaré a las chicas las cuales asienten estando de acuerdo conmigo.
- Bien… pero ten en cuenta que si necesitas ayuda estaremos cerca… ¿de acuerdo? – Rainbow no decidió quedarse callada y me encaró de frente, debo admitir que es valiente… yo solo le asentí.
- Cuídate mucho compañero, solo espero que no te pase lo mismo que en Canterlot, y dale duro en su escamoso trasero – dijo Applejack, aunque lo último lo dice con gracia, yo me reí también y asentí estando de acuerdo.
- Ten cuidado cariño, y por favor no permitas que destrocen tu ropa mientras peleas, no soportaría ver uno de mis lindos diseños destruido… - me dice Rarity con su drama mientras me hace reír jeje… "no te prometo nada" le dije mientras le doy un abrazo, aunque quedara inconforme acepto el abrazo.
- No te preocupes Carlitos… verás que todo saldrá bien, mas y cuando el autor promete una batalla de lo mejor y con un final supermega increíble… o y un gran inesperado plot twist jijiji. – dijo Pinkie… pero no entendí a que se refería, es mas.. Ninguno le entendió, pero han de ser cosas de ella.
("Nota: ¡Hablaré seriamente con Pinkie por abrir la boca de más…!")
Bueno… siguiendo con lo que estaba, Spike, Starlight y Lyra también me daban su apoyo, solo Fluttershy no me había dicho nada… así que me acerqué a ella para hablarle.
- Fluttershy… ¿recuerdas que en Canterlot, tú me hiciste volver en si cuando me transformé en dragón? Si eso llegara a pasar otra vez… quiero que lo hagas otra vez – mi petición la tomó por sorpresa, y ella me mira entre confundida y tímida.
- ¿P-Por qué me pides eso Carlos? – preguntó ella insegura, mientras yo la miro directamente a los ojos… esto es algo que no había pensado hacer, pero lo hago por una buena razón.
- Te lo pido porque tú tienes cierta afinidad con los dragones, a pesar de que les tengas miedo, solo tú puedes razonar con ellos, ¿Cómo crees que pude volver a ser yo cuando me convertí en Canterlot? Fuiste tú Fluttershy, me ayudaste a no perder lo poco que tenia de razón esa vez, y si vuelve a pasar, solo tú me haría volver a recordar quién soy. Así que… ¿puedes hacer eso por mí? – le pedí mientras sigo mirándola a los ojos, y allí vi que sus ojos Calipso parpadearon a color amarillo, y volvieron a ser como eran.
- Y-Yo… - ella dudó un poco, pero puse una mano en su hombro y le sonrió con confianza, entonces ella me sonríe. – e-está bien… si vuelve a pasar lo intentaré otra vez Carlos, eso espero… - dice Fluttershy entre confiada y temerosa… jejeje, eso es muy tierno viniendo de ella.
Entonces solo de di un beso en su frente, cosa que la sonrojó completamente. Indiscretamente miré a Lyra, tal parecía que en parte no le agradaba que hiciera eso… pero ella sabía que yo soy así, incluso ella mismo me lo dijo ayer, que estaría de acuerdo en que yo tuviera a mas de una chica, así que se tragará los celos por ahora.
Ya teniendo el apoyo de todos… decidí salir y encarar a quien nos esté atacando… si Shadow piensa que soy un simple humano… ¡pues le demostraré lo equivocado que está!
…
Entonces me dirijo afuera ya que al parecer la presencia del líder de los dragones oscuros está afuera, no sé si es muy valiente, o muy idiota y confianzudo de venir a encararme directamente, pero como soy un dragón que protege su territorio, le haré frente sin dudarlo. Es en eso que Slyfer me dice algo.
[Compañero… puedo preguntar el ¿Por qué le transmitiste tu instinto de alfa a esa pegaso tímida? Solo es por curiosidad, ya que en Canterlot no poseías las cualidades que tienes ahora… entonces, ¿es por cuenta pendiente o que ella sea tu plan de salvamento por si acaso pierdes el control?] – no me hace falta decir que Slyfer claramente se respondió a si mismo su duda con eso ultimo.
- Ya te respondiste a ti mismo Slyfer, si bien esto no lo tenía planeado… pero de no haber sido por Fluttershy esa vez, pude haber perdido la conciencia cuando me había transformado. Eso es algo que pensé con mucho detenimiento, y que no me dijiste que mi cordura se perdería poco a poco estando en ese estado – le reproché… a pesar de que Slyfer me diera su poder y que me convirtiera en un mitad dragón, de a verme quedado así más tiempo del que debería pude haberme convertido en un dragón salvaje.
[Está bien… lo siento. Pensé que si te lo decía no intentarías el querer dominar tu forma dragón, pero si… a pesar de que tuviera control de ti en ese momento, tu cuerpo rápidamente se iba adaptando a tu nueva forma… y que haría que perdieras cualquier rastro de humanidad que poseyeras. Aunque ese riesgo persiste, yo sé que podrás controlar ese lado tuyo compañero] – me termina de decir de forma sincera, jejeje, puede que me oculte varias cosas, pero siempre será mi amigo.
- Gracias por ser sincero conmigo Slyfer, eres el mejor amigo que tengo – le dije sonriendo.
Sin embargo nuestra charla es interrumpida cuando la puerta principal del castillo explota en pedazos, ¡mierda, si sigue así destruirá el castillo, mejor no lo hago esperar más!
Corrí hacia la entrada principal o lo que queda de ella, y al estar allí, pude verlo…. A diferencia del que enfrenté en Canterlot este era un poco más bajo que el anterior, me sobrepasa por al menos 2 pies, es un dragón de escamas moradas y algunas negras, tiene la postura igual que un humano, un gran par de alas negras, partes de armadura de color negra y con detalles plateadas, protectores de las rodillas para abajo, una especie de cinturón con una red de malla de metal que cubre sus partes y con protecciones en sus piernas, su vientre está completamente expuesto y que tiene un par de hombreras de color negras que a simple vista parecen ser como pesas, protectores de color negro en sus antebrazos, en su cabeza tiene un par de cuernos negro que van hacia atrás de su cabeza como los de un carnero. Y por ultimo sus ojos color rojos. Pero a diferencia del anterior, este resulta ser muy calmado, sin pisca de arrogancia o prepotencia…. Solo eso me hace pensar que este es aún más fuerte que el otro que enfrenté anteriormente.
Al verme, este sonríe con complacencia, al parecer destruyó esa parte del castillo como llamada de desafío… y que claramente funcionó.
- Veo que no me equivocaba al detectar tu olor en este lugar, ciertamente admito que no me esperaba ver que tu eres el que desprende esa esencia. Pero no me importa quién o que seas, si puedes darme pelea es más que suficiente para mí – me dijo el dragón con una sonrisa salvaje, admito que… con este si debo de tener más cuidado, es mucho más fuerte de lo que aparenta en realidad, además de que su aura es mucho más fuerte que la de el otro que vi en Canterlot.
[Y no te equivocas compañero, este dragón tiene un poder oculto, uno muy peligroso. Mantente precavido, un paso en falso y te matará en el primer intento]
(Lo sé Slyfer, pero también me da curiosidad lo que puede llegar a hacer, solo espero que las chicas puedan ayudar a todos los ponis del pueblo, ya que siento que esta batalla va a ser aun más dura que la anterior)
- Pues no sé si sentirme alagado u ofendido. Pero lo que sí sé es que… al invadir a MI territorio, entonces te la vas a pasar muy mal, "compa" – le dije tronándome mis nudillos, ahora sí que mis instintos tienen el control de mi.
- jejeje, ya esperaba algo como eso… y te digo que no puedo esperar, ¡quiero ver de que eres capaz! – me gritó su desafío… y el cual acepto cordialmente.
- Para ser un dragón oscuro pareces mas amante a las batallas que otra cosa, eso me agrada, ¿y cuál es tu nombre? – le pregunté queriendo saber el nombre de mi nuevo rival.
- La verdad no me agradan las presentaciones, pero lo único que diré es que mi nombre es Kraush… y vine hoy a desafiarte, "dios dragón" – me dice con algo de emoción, aunque detecté algo de burla en la palabra "dios dragón" jujuju, pues de seguro se sorprenderá cuando me vea en acción.
- Pues podría decir que es un gusto conocerte, pero no creo que eso haga falta. Y para que sepas, mi nombre es Carlos. – le dije sin hacer tanta maroma de presentarme.
- Yo te digo lo mismo… pero ya no quiero perder el tiempo, vine aquí para una pelea y no me iré hasta que la tenga y gane – dice salvajemente, enserio es un amante de la pelea que no le importa nada más.
- Bien… pero solo espero que juegues limpio y no vayas a llamar a tus esbirros los cuales se ocultan en el bosque Everfree –
- Tranquilo, solo los llamaré si alguna de tus amigas intenta interferir en nuestra pelea, solo seremos tú, y yo – dijo con fiereza, si quiere un mano a mano, entonces se lo daré.
- Bien… ¿viniste por mi cierto? Pues aquí me tienes, ¡es hora de bailar, lagarto Juancho! – le dije burlonamente, cosa que lo hiso sonreír mas, tal vez le pareció gracioso. Jejeje, esto será divertido.
Procedí a quitarme mi playera, la verdad es que no quisiera que Rarity se pusiera triste de que destroce lo que ella me hiso con mucho cariño. Así que me acerqué hasta estar a unos pasos cerca de él, poniéndome en pose de pelea, listo para esto.
- "Puedo sentir que mi cuerpo tiembla, no sé si sea de miedo u emoción, pero lo que sí sé es que disfrutaré mucho de esto" – eso fue lo que pude oír de los pensamientos de este dragón llamado Kraush. Y admito que estoy igual, quiero ver lo que puede hacer.
-Narración en tercera persona-
Carlos y Kraush estaban frente a frente, el tiempo pareció detenerse a su alrededor, mientras que todos los ponis se escondían en sus casas y miraban con atención y miedo lo que pasaba entre ese intimidante dragón y el chico humano.
Ninguno de los dos hacia el más mínimo movimiento, queriendo saber lo que planeaba el adversario por igual, sin embargo eso no duró mucho.
Kraush decidió hacer el primer movimiento, batiendo sus poderosas alas, se lanzó a gran velocidad contra el chico humano-dragón, el cual no se lo espero y recibió un fuerte derechazo en su mejilla izquierda… lanzándolo hacia atrás y chocar contra el castillo, mientras que… al ser este de cristal se desquebrajó, mientras que Carlos se recomponía algo aturdido por el golpe.
- Woah… ese golpe fue muy potente, y también es rápido, más si usa sus alas. Bien al menos ya tengo una idea de su forma de pelear – dijo Carlos limpiándose el hilo de sangre que salía de su boca, mientras sonríe.
- Oye, ¿Qué demonios te pasa? ¿Por qué recibiste de lleno mi golpe? – preguntó el dragón oscuro entre confundido y curioso de que recibiera su golpe sin siquiera defenderse.
- Lo hice queriendo saber cuánta fuerza tienes… y estoy sorprendido de ella, incluso de que eres bastante rápido, pero yo no me quedo atrás amigo… - dijo Carlos con una sonrisa salvaje… mientras sus ojos cambiaron de ser color café verdoso a amarillos con pupila de reptil.
Entonces Carlos empieza a correr hacia Kraush a gran velocidad, mientras que al usar unos shorts hasta las rodillas, se podía ver que en sus piernas aparecieron las marcas rojas también, mientras estas brillaban de color rojo carmesí. Sin que el dragón pudiera notarlo, el puño de Carlos se incrustó en su abdomen, mientras que una especie de remolino de aire rodeaba su mano.
- ¡Guuuuaaaaaahhhh! ¡¿Qué dem…?! – el dragón oscuro no terminó de decir ya que como si una gran ráfaga de viento lo empujara hacia atrás, mientras cae de espaldas al suelo, mientras que se sostiene el área afectada.
- Para tu información… tal vez no tenga alas como tú, pero con mis piernas es más que suficiente – le dijo Carlos con confianza, mientras que las marcas rojas de sus piernas desaparecen. Al parecer al poner de su poder en sus piernas puede hacerse más rápido.
- Ya veo…. No solo eres temerario… sino muy fuerte y astuto… sin duda que esperaba eso de ti… solo hará esta pelea más que interesante… "aunque me sorprenda que tenga esas marcas en sus brazos y que pueda hacerlas aparecer en sus piernas… es como si…" – Kraush discretamente acaricio uno de sus antebrazos, ya que al parecer el tenia algo que ocultar, pero ese pensamiento no pasó desapercibido para el chico.
Entonces el dragón de la llama maldita se recompone, al parecer ese golpe no le afectó tanto, mientras que se podía ver un hilo de sangre saliendo de su boca.
Entonces ambos sonríen, ya que al parecer su oponente era bastante fuerte, así que no se contendrían para nada, aunque pelearían primero para probarse uno al otro, y así ver si era necesario usar todo el poder que tuvieran.
…
Con las chicas… desde uno de los balcones podían ver que Carlos había comenzado su pelea con ese dragón oscuro, así que mientras él lo distraía, ellas traerían a todos los ponis que puedan al castillo, mientras esperaban por refuerzos de la princesa Celestia.
- Bien, Carlos está haciendo su parte del plan, nosotras también debemos hacer el nuestro – dijo Twilight seriamente, y el resto asiente.
- ¿Está bien que nos ayudes, Lyra? No deberías arriesgarte mucho, ya que… tu y Carlos… - intentaba decir Starlight, no quería ser metiche con respecto a la relación entre ella y Carlos, pero la unicornio menta sonríe.
- Estoy bien con eso Starlight, tal vez no sea el mejor momento para decirlo, pero Carlos y yo… estamos – dijo algo avergonzada y con un sonrojo.
- Es cierto… ¿desde cuándo ustedes están juntos? Si hace unos días el te buscaba desesperadamente – preguntaba Rarity curiosa, la verdad no se esperaban que Carlos y Lyra tuvieran una relación.
- B-Bu-Bueno… n-nosotros… p-p-pasaron muchas cosas – dijo Lyra esta vez con la cara como un tomate, no podía decirles que ambos tuvieron intimidad la noche anterior.
- Hey… no hay tiempo para eso, debemos de salvar a todo Ponyville antes de que mas de esos dragones apestosos vengan – dijo Rainbow haciendo que todas volvieran al tema principal.
- Muy bien, nos dividiremos en 3 grupos: Lyra, Pinkie y Applejack, irán a las afueras, allí tráiganlos a todos de forma que nadie se separe. Starlight, Rainbow y Rarity vayan al centro, reúnan a todos los que puedan allí, mientras que yo y Fluttershy atraeremos a los que estén más cerca de aquí. Cuando hayan reunido a todos en el centro, entonces entre yo, Lyra y Starlight usaremos nuestra magia junta para transportarlos aquí. ¿Quedó claro? – Dijo-ordenó Twilight mirando a todas, mientras que asienten estando de acuerdo con las palabras de la princesa de la amistad.
- Twilight… la princesa Celestia respondió, dice que viene en camino junto a con los refuerzos, también viene la princesa Luna – dijo Spike el cual informó que la ayuda ya venía en camino.
- De acuerdo, ahora debemos de… - antes de que Twilight continuara, algo mas apareció y…
- ¡KYAAAAAAAAAAAAA! – el grito de Rarity asustó a casi todos, pero la razón de su grito fue por alguien que… estaba manoseándola.
- fufufufu… wow Rarity, cada día estas mejor, me sorprende que no pudieras conseguir un novio si tienes muuucho que ofrecer~ - dijo una voz detrás de la unicornio modista, y solo se podían ver una garra de león y una de águila que indecentemente amasaban las muy desarrolladas prominencias de la modista.
Todas miraban la escena con un gran sonrojo en su cara… mientras que Spike se desmalló por la severa hemorragia nasal que tuvo, al ver a su amiga gimiendo muy provocadoramente al ser tocada de esa forma tan… comprometedora.
Es entonces que la "perpetradora" se revela, siendo nadie más que Eris, la diosa del caos y la desarmonía, la cual vestía un vestido completo de color morado oscuro con detalles blancos, y mientras hacia su… entre comillas, "saludo especial".
- Holis~… ¿me extrañaron~? – dijo la draconequina con una sonrisa inocente.
- ¡ERIS! – exclamaron todas al unísono.
- ¡Yo! Quiero decir… la misma jeje – decía la diosa del caos con una sonrisa burlona.
- Eris… que alegría me da verte… - dijo Fluttershy con una sonrisa al ver a su amiga más cercana.
- Shy, querida… también me alegra verte también – dijo Eris acercándose a la pegaso para darle un cálido abrazo.
- ¡Oye! ¡¿Se puede saber a qué viniste Eris?! O mejor… ¿Dónde has estado todo este tiempo? Podías haber ayudado cuando Equestria estuvo en riesgo de invasión ¿sabes? – Rainbow interrogó algo molesta de que la draconequina no estuviera cuando se le requiere.
- Es una muy larga historia… pero eso no importa ahora, vine aquí por… - no terminó lo que iba a decir por una aura de muerte que inundaba el lugar, y que no era nadie más que Rarity, la cual temblaba de la furia que sentía por haber sido… tocada, por así decirlo.
- ¡TÚ! ¡ERES… PERVERTIDA DESVERGONZADA! ¡¿Cómo te atreves a hacerle eso a una dama tan pulcra como yo?! – gritó la modista con la cara roja, tanto de ira como de vergüenza, mientras se cubre el pecho con sus brazos. Eris solo sonrió de forma pícara.
- Huy, ¿Qué pasa Rarity? ¿A poco y no te gustó? Solo me entró la curiosidad de cómo te has desarrollado es todo – dice simplonamente Eris con una sonrisa insinuadora, colmando la paciencia de la unicornio diseñadora.
- ¡Ugh, eres una…! No…. no me rebajaré a ser alguien violenta, pero a la próxima dejaré de ser tan refinada – gruño Rarity con molestia.
- Tranquila Rarity, recuerda… inhala… exhala… busca tu paz interior~ - habló Pinkie pie intentando hacer que su amiga se relajara, mientras que hacia como si fuera una maestra de yoga.
- Bueno ¿en qué me quedé? Así… ¡vine a ver a ese papucho en acción! – dijo Eris emocionada, mientras mira a Carlos seguir peleando contra Kraush.
- ¿Solo para eso viniste? Agh, tiene que ser una broma… - gruño Twilight levándose una mano a su cara, enserio Eris la sacaba de quicio con mucha facilidad.
- ¡Detén esos caballos, Eris! Hay cosas más importantes que eso, Carlos puede encargarse de ese dragón, mientras que nosotras traeremos a todos los ponis del pueblo al castillo, así que al menos podrías asistirnos en algo para que nadie pueda resultar herido. Además… a Carlos le encantaría que nos ayudaras, así que ¿no crees que esa sea una forma de apoyarlo en esto? – dijo Applejack seriamente, puede que también le moleste que Eris no les ayudara cuando la necesitan, pero al menos debía de ser de utilidad mientras su amigo humano está en su pelea.
- Haaa… de acuerdo. Hagan lo que tengan que hacer y yo les ayudaré, pero me quedaré aquí a ver como ese papacito pelea… de solo verlo el caos de mi interior produce más… caos~ - dijo Eris de forma depredadora, mientras mira con intenciones nada santas al chico.
Todas la miraban con extrañeza, mientras que a Lyra para nada le gustaba como la draconequina miraba a su novio, si bien ella aceptó que Carlos pudiera tener a más de una novia, pero prefería que fuera para ella sola que compartirlo con alguien como Eris. Aunque no era la única que compartía esos pensamientos… ya que Fluttershy a pesar de su amistad con la diosa del caos, en parte no le gustaba como se refería a Carlos, era un sentimiento del cual nunca había sentido antes por un macho… y que se intensifico una vez que Carlos le hiso prometer que le ayudaría si perdía el control… ella no entendía el porqué, pero cuando lo vio a los ojos, por alguna razón no podía dejar de mirarlos, mas cuando estos parecieron que cambiaron de ser de sus habituales ojos color marrón verdusco, a ser unos amarillos brillante, unos muy… atrayentes.
- "Ugh… esa Eris, juro que alguna vez me va a conocer si hace eso otra vez… ¡¿Cómo se atreve a ponerme una situación tan vergonzosa como esa?! Es una descarada, una inmoral y una sucia, me puso en vergüenza con mis amigas, e hizo que el pobre de mi spikey wikey se desmallara por algo tan indecente como esto. Aunque… me alegra que Carlos no estaba aquí… no soportaría la vergüenza de que él me viera de esa forma…" - se dijo Rarity para sí misma, ya que ella también… desde ya hace varios días que empezó a interesarse por el chico humano, y lo que menos quería era que el la viera en ese estado.
…
De regreso en la pelea; Carlos estaba dándole un buen par de derechazos a Kraush en la cara, mientras que este para librarse de él, agitó con gran fuerza sus alas, consiguiendo que Carlos se distrajera, mientras que le da un rodillazo en su estómago, para luego darle un gancho que lo manda hacia atrás unos metros, haciendo que el chico se tomara la cara porque enserio ese ataque lo aturdió bastante.
Sin embargo Kraush no se detendría allí, alzó el vuelo, y cargo contra el chico el cual no pudo esquivarlo, y fue atrapado por el dragón el cual lo levanto de la tierra, mientras vuelan a gran velocidad.
- ¡Desgraciado, suéltame! – rugió Carlos intentando liberarse de las garras del dragón.
- Ten cuidado con lo que pides niño – dijo Kraush de forma burlona, mientras que el chico maldecía el haber dicho lo anterior.
El dragón oscuro estampó al humano-dragón contra la torre del reloj del pueblo, más específicamente en la campana de esta, ya que el golpe de la cabeza de Carlos hiso que la campana resonara con fuerza. El chico tenía suerte de que su cuerpo ahora fuera duro como el acero o el golpe hubiera sido fatal. Pero no acabó allí, enseguida Kraush comenzó a golpear su cabeza contra la campana, haciéndola sonar muchas veces, mientras que en el castillo, todas las amigas del humano veían esto muy alarmadas.
Carlos intentaba liberarse del dragón, pero en la posición que estaba no podía hacerlo, así que se le ocurrió una idea, una que le costaría caro.
- Espero que la alcaldesa me perdone por esto… - dijo el chico listo para ejecutar su escape.
- ¡La última campanada será la de victoria! – exclamó el dragón creyendo tener ganado la pelea, pero no se esperaba que…
Carlos decidió emplear toda su fuerza, y de un fuerte puñetazo golpeó la campana haciendo un ruido ensordecedor, y al imprimir mucha fuerza, la campana de hierro se partió en dos, para la sorpresa de todos, mas la de Kraush que no se espero eso. Luego de eso, Carlos tomó la muñeca de Kraush con la cual su mano sostenía su cabeza, y haciendo un movimiento extraño y aplicando fuerza, este casi consigue doblarle la garra de este, lo cual hiso que el dragón lo soltara y callera a tierra, mientras que a como pudo se sostuvo de una de las vigas de madera de la torre, a unos metros de llegar al suelo.
Kraush se sobaba su muñeca entumecida, casi ese chico logra quebrársela con ese movimiento, estaba impresionado de que casi le rompiera una extremidad, la forma de pelear de ese humano era algo curiosa y extraña, pero debía admitir que era bastante fuerte, y que era el reto que este tanto buscaba por tanto tiempo.
Carlos al bajar a tierra, se tomaba su cabeza ya que esos golpes contra la campana enserio le dolieron, pero no tardo en recuperarse, mientras que su rival descendía a su posición, mientras aún intentaba quitar el dolor de su muñeca izquierda.
- Wow… admito que, tienes una gran fuerza como para romper algo como una campana, además de ese movimiento para intentar doblarme la muñeca. Me impresionas chico, eres el primero con quien me estoy divirtiendo al pelear. Pero ya no mas juegos… hora de ponerme serio con esto – dijo Kraush con una sonrisa misteriosa, dejando confundido al humano.
- Espera, ¿no estabas peleando en serio? – preguntó Carlos sorprendido, no se esperaba que no utilizara toda su fuerza. – "algo me dice que es mucho más fuerte de lo que creo… deberé de estar alerta" – eso último se lo dice en su mente, sus instintos le decían que esto apenas estaba comenzando.
- Es hora de deshacerse del peso extra – Kraush dijo con una sonrisa salvaje mientras que empieza a quitarse sus hombreras y otras cosas de su armadura.
- ¿Qué estás haciendo? – Carlos miraba confundido lo que el dragón hacía, pero eso cambió cuando vio lo siguiente que pasó.
El dragón oscuro al quitarse su hombrera derecha y hacer que cayera al suelo, esta cayó como si fuera una pesa de varios cientos de kilos, sacudiendo un poco el suelo, cosa que Carlos miro con mucha impresión y algo de miedo.
- "¡TIENES QUE ESTARME JODIENDO! ¡No puede ser que sea…!" – Carlos estaba alarmado, ya que si su indumentaria de armadura en realidad eran pesas, solo eso lo puso más preocupado de lo que podía significar.
Y dicho y hecho… el dragón oscuro se quitó sus hombreras súper pesadas, también los brazaletes de sus antebrazos, y los protectores de sus piernas. Todas y cada una de esas piezas eran de gran peso ya que al caer al suelo hacían un sonido de algo pesado cayendo de manera contundente. Sin embargo, a Carlos le llamó la atención unos extraños tatuajes de color negro en los antebrazos de Kraush, eran unas especies de letras negras con varias estrellas rojas rodeándolas, esas letras estaban en un idioma desconocido e indescifrable para él, mientras que su compañero espiritual se dio cuenta de algo.
[Compañero… en los antebrazos de ese dragón. Esas extrañas runas emanan un poder sumamente peligroso, pero que parece estar sellado] –Slyfer dio su análisis a esa peculiaridad del dragón.
("Hablas del poder oculto que mencionaste, ¿verdad? ¿Y cómo es eso de que lo tiene sellado?") – preguntó el chico intrigado.
[¿Ves esas pequeñas estrellas rojas alrededor de esas runas? Al parecer son sellos de supresión, ese dragón de seguro conjura esos sellos para suprimir y sellas su verdadero poder. Te recomiendo que tengas mucho cuidado, puede que decida retirarlos y desatar ese poder tan letal que posee] – habló seriamente el dios dragón, ya que si Carlos no tenia cuidado, entonces podría morir por ese poder extraño que poseía ese dragón.
("Entiendo, pero me gustaría saber cuánta fuerza puede llegar a tener este tipo, de solo pensarlo me emociona mas el pelear contra el") – dice Carlos internamente emocionado, ya se le estaba pegando el amor por las batallas, más que todo las poderosas.
[¡Concéntrate, Carlos! No es un buen momento de que permitas que ese dragón tome ventaja, debes de acabarlo ahora, o será mucho peor después] – le advirtió con molestia, y Carlos asiente a regañadientes, pero aun así, quería ver de que era capaz este dragón, y de incluso demostrar su fuerza también de ser necesario.
Al retirar todas las partes pesadas de su cuerpo, Kraush pudo relajar sus músculos, ya desde hace muchos años que no se quitaba sus pesas para pelear, cosa que lo ponía mas emocionado, ya que demostraría su verdadera fuerza…. Bueno, casi toda.
-Muy bien chico, te debo de felicitar, eres el tercero que me hace quitarme mi armadura, las otras dos veces pude ganas con extrema facilidad, pero sé que tú me darás más pelea. Así que te recomiendo que también pelees con toda tu fuerza a partir de ahora – dijo Kraush con una gran sonrisa que demostraba su emoción.
- He de admitir que también me emociona el pelear con alguien tan fuerte como tú. Así que también pondré de mi parte – dijo Carlos, mientras que hacía que las mascas de sus brazos brillaran de un color rojo carmesí, mientras que sus ojos cambiaban a ser como los de un dragón de color amarillo mientras su cabello se eriza un poco y se tiñe de color rojo.
Al ver esos cambios en el humano, Kraush se impresiona por eso… al parecer el chico tenía más sorpresas de las que creía. Eso solo lo emocionaba mas, este humano era alguien nuevo para él, así que quería probar sus capacidades, y probarse a si mismo también.
…
Mientras que la pelea seguía, las mane 6, Lyra y la diosa del caos, Eris, estaban expectantes al encuentro, todas estaban angustiadas por su amigo humano, todas excepto Eris, la cual ya hasta babeaba y fantaseaba con el chico… y esas cosas no se pueden decir ya que la mente caótica de la draconequina les causaría más de un trauma a cualquiera, mas si intentara describir lo que está pensando ahora.
- No hay que perder más tiempo, mientras Carlos lo mantenga alejado del centro de la pueblo, entonces debemos aprovechar para ayudar a cuanto poni podamos – dijo Twilight seria, y todas asienten.
- Recuerda Eris, una vez que tengamos a todos reunidos, usa tu magia para tele-transportarlos aquí, ¿de acuerdo? – le recordó Starlight seriamente.
- si si si, entendí, los reúnen, yo los traigo y mas bla bla bla, y listo. Tranquila querida, yo sé perfectamente que hacer, pero también lo que sé hacer es darle porras a nuestro guapo amigo…. ¡Yuu juu… Carlos, asegúrate de ganar, tengo una recompensa muy especial para ti! Una muuuy especial~ - dijo Eris con una sonrisa traviesa eso ultimo, mientras que le daba porras al chico.
- ¡Oye tú, no trates de insinuártele a mi novio, lagarta deforme! – Lyra esta vez no se quedó callada, ya que no le costó entender a que quiso referirse la diosa con lo último que dijo.
- ¿Disculpa? ¿A quién le dices lagarta deforme, poni fetichista de humanos? ¿Y qué es eso de que Carlos es tu novio? – contraatacó la draconequina sintiéndose ofendida, además de que le llamó la atención eso de que Lyra dijera que Carlos era su novio.
- Ya me oíste… Carlos es mi novio, lo somos desde ayer, y no permitiré que le toques, diosa pervertida – dice la unicornio muerta de celos, mientras que el resto estaban sorprendidas por esta escena.
- Ohhhhh… veo que eres una rival, ¿eh? Jajaja, esto será interesante, veamos si Carlos prefiere a alguien de su calibre, o a alguien con un fetiche extraño por los humanos – dijo Eris con una sonrisa desafiante.
- Él me prefiere aun si tengo un fetiche, además de que te llevo la delantera ya que me acosté con el apenas ayer – la revelación de Lyra dejó a todas con la boca casi hasta el piso, Eris ni siquiera se inmutó ya que parece que Lyra se cantó sin querer.
Finalmente la mente de Lyra hizo clic… entonces se puso tan roja que incluso le salía vapor tanto de sus orejas, como de incluso su cuerno. Las chicas se sonrojaron mucho al escuchar eso, mientras que la pobre unicornio menta deseaba que la tierra se la tragara por la burrada que cometió.
- "¡NOOOOOOOOOOOO! ¡¿QUÉ ACABO DE HACER?! ¡POR CELESTIA, ESTO NO ME ESTÁ PASANDO!" – Lyra maldijo su lengua y su boca por soltar esa bomba, entonces las reacciones no se hicieron esperar.
- ¡¿Te acostaste con Carlos?! – preguntaron todas al unísono, excepto Pinkie la cual no entendía nada de lo que pasaba.
- Y-Yo… yo… yo… l-lo que pasó… - a la pobre de Lyra se le quería caer la cara de la gran vergüenza que sentía en ese momento.
- fufufu, no creía que conseguirías arrastrar a tus manos al pobre e inocente de Carlos… que sucia eres Lyra, una poni muy sucia~… - dijo Eris de forma burlona y pícara, poniendo mucho peor a la yegua unicornio.
- E-E-E-E-Eso no es cie-cierto, l-lo que pasó fue que tuvimos que alquilar u-un cuarto para los dos para cubrirnos de la lluvia, y una cosa llevó a la otra… y luego nos besamos y… lo hicimos. – dijo Lyra tapándose la cara con sus manos, estaba tan avergonzada que quería salir huyendo, pero no podía por la situación que se estaba presentando.
El resto de chicas no salían de su estupor, todas ("con excepción de Pinkie") tenían un gran sonrojo en su cara al ponerse a pensar en ambos, solos, teniendo relaciones en una cama. Cabe decir que de entre todas, Twilight era la que tenía un pequeño hilillo de sangre bajando por su nariz, ya que a pesar de que era una princesa responsable y estudiosa, de vez en cuando se ponía a leer novelas eróticas, así que no pudo evitar pensar en las diferentes formas de que pudieron haber estado haciendo los dos en una noche.
- Ok, Ok, ¿van seguir allí con sus pensamientos indecorosos, o van a hacer algo? – la pregunta de Eris sacó a todas de sus pensamientos, dándose cuenta que se les estaba olvidando lo que debían hacer.
- ¿Eh? ¡Ah! Cierto…. Ejem, chicas, no debemos perder más tiempo, mientras Carlos mantenga a raya a ese dragón, debemos cumplir con lo nuestro. Así que todas hagan sus grupos y dispérsense – ordenó Twilight ya retomando la compostura, y todas las demás asienten.
Sin decir nada mas sobre el tema, los grupos establecidos desaparecieron en "poofs" mientras que la draconequina se reía divertida por lo acontecido hace rato.
- "fufufu… creo que encontré algo con el cual divertirme con todas las chicas… esas caras que pusieron en sus ensoñaciones me divirtieron mucho… aunque creo… que puedo divertirme también por parte de mi querido Carlos, además, también me imagino… ¿Cómo será estar con él en privado? Jujuju, esto de seguro será muy divertido – sonrió de manera algo atrevida y juguetona la diosa del caos… ahora sí que Carlos la tenia bien jodida.
…
De regreso con ambos contendientes; por alguna razón Carlos tuvo un pequeño escalofrío en su cuerpo… cosa que lo puso algo nervioso.
- "uuuh, siento que debo tener más cuidado de Eris por alguna razón, además siento que me espera una charla seria con las chicas. ¿Por qué será?" – se preguntó el chico en su mente entre confuso y nervioso, si tan solo supiera lo que le esperara después de esta contienda.
- Parece que no eran juegos lo que decían de ti, eso me agrada… estas superando mis expectativas chico, ¡quiero ver de que estas hecho! – dijo desafiante el dragón oscuro, cosa que compartía Carlos, aunque notaba muy extraña la forma de ser de este dragón, no parecía que quería cazarlo, sino que era totalmente diferente… quería preguntarle, pero pensó mejor que lo haría en otro momento.
Ambos se pusieron en pose defensiva, esperando que alguno hiciera un movimiento o intentando adivinar el movimiento que haría el otro. Fue allí que Kraush decidió actuar, y para sorpresa del chico, era tal y como se lo esperaba.
Con una velocidad impresionante, el dragón le conectó un golpe directo en el estómago de Carlos, haciendo que este abriera los ojos, mientras escupía sangre y saliva de su boca.
Pero eso no acabó allí, el dragón oscuro comenzó su feroz ataque con una serie de golpes sumamente rápidos para que el chico no pudiera al menos intentar defenderse o contraatacar. Y tal como Carlos temía, la velocidad y la fuerza de su oponente se intensificaron al quitarse el peso extra de su cuerpo.
Siguiendo con su feroz ataque, Kraush le daba golpes con toda su fuerza en partes como el pecho, abdomen y cara, mientras que no le permitía defenderse en ningún segundo. Fue allí que agarro la cara de Carlos, y con una gran fuerza pudo alzarlo del suelo, y de manera brutal lo estampó contra el suelo.
- ¡Guaaaaaahhhhh! – Carlos resintió el dolor, mientras que escupía sangre.
- ¡Jeh! Eres resistente, pero a ver cuánto te dura – dijo Kraush con una sonrisa salvaje, mientras que lo alza en el aire, aún sosteniéndolo del rostro, y de un movimiento rápido le da una patada en las costillas del chico, reventándole un par en el camino, y mandándolo a rodar a unos cuantos metros de él.
- ¡aargh…! Puta madre… creo que… me rompió una costilla… o creo fueron más de una…. Sin duda tiene… una fuerza increíble… pero aun no acaba conmigo – dijo Carlos con dolor, y respiraba difícilmente.
Carlos a como pudo se levantó, y se preparó para seguir con el encuentro, mientras que el dragón lo mira impresionado por todavía ponerse en pie y pelear.
- Me agradas chico… no retrocedes igual que los demás, tal vez empecé muy precipitadamente, así que pelearé en igualdad de condiciones. ¡Prepárate, porque no seré muy gentil contigo! –
- No esperaba… que lo fueras…. Aunque tenga un fuerte dolor… yo…. ¡TE VENCERÉ AUNQUE MI CUERPO SE HAGA AÑICOS! – rugió el chico con su voz de dragón, mientras que las marcas de sus brazos brillaban intensamente.
- ¡Adelante! ¡Si eres lo que dices ser… demuéstramelo! – Kraush rugió con fiereza y con emoción, en serio esta pelea le estaba gustando mucho, y la disfrutaría cuanto fuera posible.
Entonces Carlos no esperó mas y decidió atacar, incluso estando con un dolor agobiante en sus costillas, marcas rojas aparecieron en sus piernas, con los cuales corrió a gran velocidad, cargando contra su contrincante, sorprendiendo al mismo.
Kraush no se lo espero, pero recibió un rodillazo en su estómago, y era tan fuerte que lo hiso escupir saliva con algo de sangre. Aprovechando el aturdimiento de su enemigo, Carlos comenzó a contraatacar con golpes, no eran tan rápidos como los de Kraush pero tenían una fuerza increíble, pero eso no quedó allí, el chico en seguida le dio un poderoso gancho con dirección a su cara, pero este era diferente, tanto su mano como su antebrazo… se encendieron en fuego. Tal como se dijo Carlos envolvió su mano y parte de su brazo en fuego, tal como el ataque de fuego de Ken de Street Fighter… el shoryuuken.
El golpe impactó en la cara del dragón…el cual pudo sentir que su cara se quemaba debido al fuego que produjo Carlos… sorprendiéndolo aun más.
- "¡aaaaaaaghhh! ¡¿Cómo hiso ese ataque, y como puede crear fuego?! Además de eso ¿Cómo es que este fuego puede dañarme? Los dragones somos resistentes al fuego. Enserio esta criatura es sorprendente" – se dijo el dragón oscuro en su mente, ya que no esperaba que ese golpe cargado con fuego le afectara tanto.
Pero Carlos no acabó, ya que mientras el dragón estaba sobándose su cara por el dolor y las quemaduras, el chico aprovecho para lanzar una patada, pero en vez de dársela al dragón, este la hiso a un poco de distancia, mientras que una especie de corriente de aire como tipo bala, salió disparada de su pie, e impactó en pecho del gran reptil, dando como resultado que una de sus costillas se rompiera, causándole un dolor mayor, y lanzándolo hacia atrás. Carlos sin embargo, empezó a gruñir de dolor… ya que las costillas rotas le dolían aun más que antes.
El dragón estaba tendido en el suelo mientras se tomaba el pecho adolorido, y Carlos cayó de rodillas mientras se agarraba su tórax con sus manos. Ambos ya estaban bastante lastimados, pero eso sí. Ambos contrincantes habían demostrado su fuerza de una manera impresionante, eran bastante fuertes como para dejarse bastante heridos uno a otro, y eso era decir poco… ya que ninguno iba con todo lo que tenían, aún.
- jeje, jejejeje, jajajajajaja… ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA! – a pesar del dolor, Kraush empezó a reírse con fuerza, mientras que Carlos lo mira extrañado por eso.
- O-Oye… ¿de qué te estás riendo? – preguntó Carlos algo confundido.
- jejeje, nunca me había divertido tanto en una batalla, tienes mi respeto chico, aunque no del todo ya que aun no demuestras todo de ti mismo – dijo el dragón, mientras se recomponía difícilmente.
- Te diste cuenta. Pero eso mismo te digo yo a ti… aun no demuestras todo lo que tienes. A pesar del dolor y mis heridas… ¡te haré que pelees con todas las fuerzas que tengas, hasta el límite! – dijo Carlos seriamente, mientras sus ojos amarillos brillaban como si fueran un par de estrellas, si ese dragón quería que peleara con todo lo que tuviera, entonces era justo que el hiciera lo mismo.
- Si quieres ver todo mi potencial… - Kraush al estar parado, mira las runas tatuadas en sus antebrazos, suspira pesadamente para luego… - ¡ENTONCES TE DEMOSTRARÉ TODO LO QUE POSEO! – rugió el dragón de escamas moradas y negras.
Carlos miraba esto entre emocionado y algo nervioso… a pesar de las advertencias de su compañero espiritual, Carlos quería ver qué tipo de poder oculto tenía el dragón oscuro… el cual, hasta ahora… no le ha parecido ser alguien con malas intenciones, solo era alguien que quería una pelea tu a tu, donde pudiera demostrar de lo que estaba hecho… y si el liberaba su verdadero poder… entonces era justo que él lo hiciera, después de todo, era en parte dragón, su instinto de batalla le incitaba a querer seguir peleando contra Kraush, hasta que uno de los dos sucumba ante el otro, pero dando todo de sí mismos.
…
Kraush y Carlos finalmente están midiendo su poder y fuerza en combate… mientras que las chicas han descubierto sin querer algo que más adelante le traerá uno que otro problema a nuestro protagonista. Pero eso será un tema aparte por ahora.
¿Qué pasará ahora en este duelo de bestias? ¿Quién resultara vencedor? ¿Qué tipo de poder oculta Kraush realmente? ¿Cuáles serán los limites de Carlos y si serán suficientes para vencer a su rival? La batalla de estos dos rivales continuará en el próximo capítulo.
…
