Mi paraíso deseado.

Arco 2: Caminos más allá de un universo.

Capitulo 30: Pesadillas y un encuentro.

-Imperio de cristal. Narración en tercera persona-

Ya habían pasado dos días desde el terrible ataque al imperio de cristal, el cual estaba recuperándose algo lento, pero con algo de ayuda de las princesas, tanto ayuda proveniente de Canterlot, Ponyville, entre otras ciudades más que querían dar su apoyo también a restaurar todo este caos…. Esto hacía el trabajo un poco más fácil para los ponis de cristal, los cuales les costaría volver a su rutina normal después de todo esto que acaban de vivir

Lo primero en casi ser reconstruido es el palacio real, con lo cual, se podía volver a activar el corazón de cristal, para así evitar otro ataque masivo como el que acababan de sufrir apenas hace 48 horas.

Mientras con Carlos… el humano dragón aun seguía en estado de coma, el excesivo uso de su poder, mas la brutal paliza de Eternal por muy poco y lo mataba…bueno en realidad se murió por solo unos cuantos minutos, no fue sino que el mismísimo Lucifer… dijo que aun no era el tiempo para que el chico pasara a su descanso eterno, ya que aun tenía algo que hacer para él, y eso era liberar al humano de otra realidad del control del autor de todo esto… Shadow.

Por dentro Carlos pensaba rendirse, pero gracias a su compañero espiritual, Slyfer, el dragón celestial, le dijo que podría recuperarse y volver a la lucha… pero claro… que había un sacrificio que Carlos tuvo que aceptar para poder seguir protegiendo a sus amigos y a quienes más quiere, con tal de detener los planes del alicornio oscuro de una vez y para siempre.

Mientras esto pasaba en su mente… por fuera las cosas para el estaban mejorando, sus heridas sanaban rápido, cosa que sorprendía a los médicos que lo trataban, aunque con lo del brazo perdido y su ojo destrozado aun era una cosa delicada de tratar. Aunque… lo que desconocían todos es que Carlos era alguien duro de romper, y que en menos tiempo del que esperarían, el volvería a estar en pie… y así podrían decir que renacería de las cenizas, más fuerte que antes.

Y eso no era todo… Starlight siempre lo iba a ver, y al ver que estaba a cada momento se veía mejor, entonces eso le daba muchas esperanzas de que podría recuperarse rápido… aunque lo único que la ponía mal era él como Carlos se tomaría el hecho que ya no tenía su brazo derecho y su ojo izquierdo. Sabía que sería muy duro para él, pero ella estaría a su lado, así para darle el apoyo que supuestamente necesitaría.

En cuanto a los demás… Red Heart también tenía esperanza de que Carlos volviera otra vez, y ella siendo su enfermera estaba segura que con sus cuidados, haría que su novio volviera. Aunque algo que pudo notar la poni de tierra era el acercamiento de la pupila de Twilight, Starlight… por un momento solo pensaba que ella estaba igual de preocupada, pero algo le decía que era algo más que eso. Quiso preguntarle, pero creía que era mejor dejarlo así por ahora, su prioridad era el humano dragón, y ella haría lo que fuera para que este se recuperara completamente.

Y ellas no eran las únicas, Cadence, Gleaming, Celestia y Luna también estaban al pendiente de la condición del humano, más que todo la princesa del amor, la capitana de la guardia de cristal y la princesa del sol, las cuales eran las más allegadas al chico, en cuanto a Luna… bueno, ella por otro lado encontró una forma más de verlo, y ese era a través de los sueños, donde allí podía ver a Carlos, mientras que agradecía que el chico estuviera bien, aunque claro que Slyfer en un principio le dificultaba el entrar en su mente, pero por palabras del humano, la princesa podía venir a verlo de vez en cuando por medio del mundo onírico.

Kraush era un caso diferente, este estaba alejado completamente del imperio de cristal, mientras que estaba en la estación de tren, el cual aun estaba fuera de servicio. El dragón oscuro no quería provocar más problemas de los que ya había en el imperio de cristal, así que era mejor que se quedara al margen, a veces le preguntaba a Starlight sobre la condición de Carlos, y ella le respondía que estaba estable, y que quizás podría recuperarse. El dragón se sentía tranquilo con eso, y esperaba que su amigo y rival se recuperara, después de todo el era alguien que en verdad podría considerar a un amigo de verdad y que le ha ayudado en mucho, y en esta ocasión pudo devolverle el favor, ayudando en medio de esta invasión.

- Ahora que me acuerdo… ¿Quién sería ese poni que me advirtió de esta situación? – se preguntó el dragón de escamas moradas con intriga, recordando esa noche… la cual alguien le dijo que Carlos estaba en problemas, y que por eso es que pudo saber lo que sucedía en el imperio y llegar a dar su apoyo.

-Flashback. POV- Kraush-

Me encontraba en la cueva ya preparándome para descansar… la verdad me molesta el hecho de que Carlos se fuera por el fin de semana al imperio de cristal, el que podamos tener peleas de entrenamiento siempre me ponen de buen humor, así veo mi progresión con el poder tener más control sobre mi poder maldito y también el de crear habilidades nuevas. Sin embargo desde que Carlos se fue… inmediatamente tuve un extraño presentimiento, mis instintos me dicen que algo va a suceder, no sé que sea realmente… pero estaré preparado por si ese bastardo de Shadow intenta hacer algo.

La verdad es que no hice mucho el día de hoy… ayudar a Raghtur a mejorar en su fuerza física, pasar algo de tiempo con el mocoso de Spike, el cual decidí llevarlo volando por algunas partes de Equestria que conocía desde joven… la verdad que fue entretenido pasar algo de rato con ese chiquillo, siempre que lo veo… me recuerda a mi hijo, jeje, yo sé que eso es imposible, pero no puedo evitar compararlos, son muy diferentes… pero también tienen muchas similitudes.

En fin… solo decidí regostarme en el montículo de joyas que hay aquí en esta cueva, supongo yo que debió de usarla algún dragón de esos amantes a los tesoros, y que según escuché por parte de esas ponis amigas de la princesa de la amistad… fue Fluttershy quien espantó a ese dragón usando su… "mirada". Y la verdad lo entiendo, esa poni puede ser tímida y asustadiza como una gallina… pero sí que tiene el poder de un dragón cuando se molesta, y tanto yo, Carlos y Raghtur somos testigos de eso.

- Oye Kraush, ¿en qué tanto piensas? – Raghtur me preguntó mientras también se acomodaba sobre una pila de joyas y oro, preparado para dormir.

- Meh… nada importante, solo espero que Carlos no se quede mucho tiempo en el imperio de cristal, ya que si no iré personalmente y lo retaré a una pelea por evadir el querer pelear contra mi – le respondí haciéndome el indiferente.

- jeje… en verdad que ustedes dos se llevan muy bien, a su modo pero bien a fin de cuentas – no sé si fue sarcástico o quiere solo burlarse de mí.

- No sé si golpearte… o arrojarte al acantilado para que se te quite lo tonto… ese humano me debe una pelea, un empate es lo que nunca me llegó a agradar, es por eso que quiero demostrar lo fuerte que me he vuelto en este tiempo. – le respondí indiferente, la verdad no me importa si Carlos y yo peleamos otra vez y obtengamos el mismo resultado, lo hago solo para medir mejor mis habilidades y así no dejarme vencer por un simple mono sin pelo. Jeje… si ese idiota estuviera aquí, me diría que no empezara a "tocarle los huevos" no sé qué significa eso… pero de seguro que se aguanta de querer golpearme por burlarme de él jejeje, pobre tonto.

- Bueno… ya alguna vez podrán arreglar sus diferencias luego… hoy estoy muy cansado – dijo Raghtur bostezando mientras se relaja.

- Jeh… aun tienes mucho que aprender chico, un dragón oscuro por naturaleza es más centrado en sus instintos de supervivencia, recuerda que hay un lunático suelto y que por si fuera poco ambos somos traidores. Así que jamás hay que bajar la guardia, y hay que estar alerta en caso de su siguiente movimiento – le reproché seriamente, estos momentos no son para hacerse el flojo, con ese bastardo allí afuera no hay que descuidarse ni un solo segundo.

- Ufff… eso lo sé Kraush, y creo que tienes razón en eso… pero siendo optimista, no creo que Shadow se le ocurra hacer algo aquí, tú y Carlos son muy fuertes, sería algo tonto de que intentara algo contra la señorita Twilight y el resto, aunque… - calló por un momento, mientras yo lo miro con atención.

- ¿Qué ibas a decir? –

- Solo pensaba… que quizás Shadow es más peligroso ahora con ese guerrero desconocido que tiene… y temo de que es alguien que no hay que tomarlo a la ligera, ni siquiera Carlos debería de hacerlo, incluso tu, Kraush. Solo digo… de que aunque no conozco mucho de Eternal… debo admitir que puede ser alguien muy peligroso si no tienes el extremo cuidado – dijo con seriedad pero con cierto tono de preocupación, y en parte tiene razón, ese desgraciado por muy poco y mata a Carlos aquella vez… y barrió el piso conmigo también. Ugh… de solo pensarlo me molesta, y espero algún día encontrar a ese imbécil y haré que muerda el polvo, ¡nadie me humilla y vive para contarlo!

- Lo que tú digas, Rag. En fin… mañana seguiremos entrenando, hay que descansar – ya estoy algo cansado, mejor nos disponemos a dormir.

- Está bien, descansa Kraush… - dijo Raghtur para después dormirse tranquilamente.

- Descansa – fue lo que respondí, sin embargo solo cerré mis ojos y me puse a pensar en algo que me ha estado llamando la atención desde hace rato. – "Por alguna razón siento que algo anda mal, como si en cualquier momento mi descanso se irá al Tártaro en cualquier momento…. Nah… deben de ser cosas mías, solo espero que Carlos no se distraiga mucho con lo que encuentre allá en el imperio de cristal, alguien como Shadow puede atacarlo por sorpresa si no tiene cuidado. Jeje, puede tener cara de mono tonto pero no lo es realmente, él sabrá que hará si algo así se presenta. Bueno… es mejor que…. ¿Uh?" –

Algo llamó mi atención, de repente sentí una energía bastante fuerte, una que por si fuera poco se parece a la que tiene Carlos, pero sorprendentemente es más fuerte, además de que también esa energía me parece familiar, siento que ya la he sentido antes. No sé qué o quien sea, pero no dejaré que nada me perturbe el mi momento de descanso, quien sea que quiera retarme pues en verdad que tendrá un muy mal rato.

Con mucho cuidado me levanté, decidí no despertar a Rag ya que si estoy en lo cierto, dudo que él tenga la fuerza necesaria para enfrentarse a alguien así. Por lo que me iré y lo dejaré dormir tranquilo.

Entonces saliendo en silencio de la cueva, alcé el vuelo y comencé a ir donde podía sentir esa energía, la cual aun me pregunto de cómo es posible… ¿será acaso Carlos? No… es algo más, o más bien alguien, pero mejor dejo las preguntas para después, primero quiero comprobar lo que está sucediendo.

Seguía la presencia de eso… sobrevolaba el bosque Everfree hasta llegar a un lugar que no me esperaba encontrar.

La presencia extraña al parecer se había ocultado, y el único lugar donde parecía estar… era en un castillo en ruinas en medio del bosque. Según tengo entendido de la princesa de la amistad, ese castillo pertenecía antes a las princesas de Equestria, y quedo abandonado hace ya mil años atrás. Bueno… eso me da a entender que quien sea que tenga esta energía, tiene algo que ver con ese lugar… o solo es que quiere atraerme a una trampa. Bueno no lo sabré si me quedo aquí, mejor iré a investigar.

Entré volando por uno de los tantos agujeros en el techo, me sorprende que este lugar sea 200 años más viejo que yo… y que la estructura aun este en pie. Debo darle crédito a estos ponis, si que saben hacer cosas increíbles, en fin… eso no es importante ahora, lo que me importa es quien me atrajo aquí.

Me puse en tierra y comencé a caminar por este lugar, al ser un dragón oscuro, mi visión también me permite ver en la oscuridad, así que eso no es problema para mí. Este lugar en serio que parece la tumba de un muerto, el olor a antigüedad de este lugar me lo hace saber de la peor forma…

Al seguir a cierta parte del castillo, donde supongo yo es el salón del trono, mi olfato captó un aroma peculiar… pero que por alguna razón también me parece que lo conozco de alguna forma. No sé qué sucede aquí, pero lo averiguaré.

Al llegar al salón principal, pude ver a alguien parado en medio del salón… no me cabe la menor duda de que ese extraño es un poni… era alto, más que el de un poni común, su cuerpo era cubierto por una gran capa con capucha, no podía ver mucho su rostro por la capucha, pero podía ver que poseía un cuerno, uno más largo que el de cualquier unicornio, incluso más que el de la princesa Celestia o del mismo Shadow. Pero aquí la pregunta es ¿Quién Tártaro es? Tanto su presencia como su olor corporal me parecen haberlos visto antes, una parte es parecida a la de Carlos, solo que mas pasiva y más fuerte, y por otro lado… su porte por extraño que parezca, tiene cierto toque parecido a las que poseen las princesas… pero eso es imposible, ¿no?

- ¡Oye tú! – le grité para que me pusiera atención, al estar de espaldas no puedo ver su rostro pero al parecer llamé su atención. - ¡¿Quién rayos eres y porque me trajiste aquí?! – le exigí de manera desafiante.

- Veo que funciono el que usara algo de mi poder para llamar tu atención, en serio que eres un dragón muy atento – contestó de una manera que… no sé porque, pero tiene algo que me pareció como si hablara con la princesa nocturna, Luna creo.

- Entonces admites que querías llamar mi atención ¿eh? Pues que mal para ti, porque ahora ya la tienes – le dije con una sonrisa salvaje, si este poni extraño cree que puede hacerme frente, pues está muy equivocado.

- Tranquilo… yo no te he llamado para pelear, solo quiero hablar contigo de algo importante – dijo de manera pasiva y sin intenciones de pelear… otra cosa que parece que me parece haberla visto en la princesa del día, Celestia.

- Jeh… ¿me crees tan idiota para caer en esas tonterías? Pues lo siento, pero tendrás que decirme lo que quiero saber, y para eso deberé de hacerte hablar, ¡aun si tengo que romperte los huesos para que empieces a cantar! – le grité, mientras que de mi boca le arrojé una bola de fuego de gran tamaño.

Mi ataque era demasiado rápido para que lo esquivara, pero… ¡no puede ser!

No esquivó mi bola de fuego, sino que a tan solo 1cm de tocarlo… ¡mi fuego desapareció! Pero ¡¿Cómo?!

- Por favor… yo no he venido a pelear contra usted, dragón oscuro Kraush - ¡¿Qué?! ¿Cómo es que sabe mi nombre?

- ¿Me conoces? ¡¿Quién tártaro eres tú?! – le pregunté con enojo.

- Me gustaría responderle, pero no hay tiempo, por favor te pido que escuches lo que quiero decirte – intenta persuadirme, pero no me dejaré engañar… voy a sacarle toda la información a este estúpido, aunque sea a golpes.

- ¡No pretendas engañarme, si eres otro esbirro de ese alicornio psicópata, entonces te haré cantar y decirme en donde está ese bastardo y que es lo que planea ahora! –

Entonces me abalancé contra él, mientras que activé mis cadenas del odio, listo para darle un buen puñetazo en medio de su espalda.

Mi puño derecho se rodeo de mi fuego maldito, solo bastara que lo toque para así dejarlo fuera de combate y de paso hacerlo sufrir con una maldición.

Estaba a centímetros de golpearlo, pero…

En menos de un parpadeo desapareció de donde estaba… ¡ni siquiera parpadee y así de la nada se esfumó!

- Grrr… no huyas cobarde, ¡sal y enfréntame! – rugí con molestia, donde sea que se esconda lo voy a…

- Pero aquí estoy – al mirar a donde estaba… ¡no puede ser, allí está! ¿Pero cómo?hace solo un segundo no estaba aquí, ¡y ahora está en el mismo lugar donde lo ataque!

- ¡¿Pero… qué?! ¡¿Cómo hiciste eso?! – le pregunté incrédulo, es como si… hubiera querido golpear una sombra o a un fantasma.

- jeje, pues no soy ni una sombra ni un fantasma si te lo preguntas - ¡¿Qué demo…?! ¿Cómo supo lo que pensaba?

No lo entiendo, no pude tocarlo, y para colmo puede leer mi mente, justo como Carlos lo hace. Eso es imposible… nadie a parte de él puede leer la mente de alguien.

- GRRRR… ¡NO TE PASES DE LISTO DESGRACIADO! –

Esta vez me elevé en el aire con mis alas, mientras que usando mi fuego maldito, lancé una llamarada contra él, mientras que el lugar donde estaba comenzaba a arder en mi fuego negro.

- Hmph… no creo que con eso pueda salir vivo esta vez – dije confiado, nadie puede contra mi fuego maldito y vive para…

- Yo no estaría tan seguro de eso - ¡¿PERO QUÉ…?!

Al voltearme, ¡el maldito estaba justo detrás de mí! No… no puede ser… es imposible, ¿Quién demonios es este tipo?

- ¿Quién… rayos… eres? –

- Un aliado… - fue todo lo que dijo mientras que en su mano derecha una gran luz aparecía, mientras que sentía que miraba al sol mismo…

- Lo siento mucho por esto… pero la única forma que me escuches, es haciendo esto…. ¡Shine!

Entonces esa luz se volvió una especie de sol del tamaño de una roca de mediano tamaño y la arrojó contra mi… el ataque es muy rápido… rayos esto me va a doler…

- ¡GUUUUUAAAAAAAAAHHHHH! –

- Hey… despierta… - comencé a oír una voz que me llamaba. – Vamos, necesito que estés vivo para esto, por favor despierta –

Al comenzar a abrir los ojos, podía ver el techo del castillo abandonado, y puedo ver la luna y las estrellas de la noche en todo su esplendor.

- Uuugh… ¿Qué… pasó? – carajo siento que me quiere explotar la cabeza… mientras que poco a poco recupero los sentidos.

- Uff… me alegra que despertaras, temía de que me excediera con mi fuerza – fue que oí una voz a mi derecha, y allí estaba él, el poni con una fuerza monstruosa, al percatarme de su presencia me aleje de él, intenté ponerme en guardia pero aun mi cuerpo me duele por el ataque que hizo hace rato.

- Agh… rayos. ¿Qué es lo que quieres de mí? – le pregunté mientras intento calmar el dolor de cabeza que aun me aturde.

- Nada en especial, solo necesito tu ayuda, Kraush. –

Al oír que dijo mi nombre, lo miré con sorpresa, nadie aparte de Carlos, las princesas y los demás saben mi nombre, ¿Cómo es que me conoce?

- ¿Te conozco? ¿Cómo sabes mi nombre? –

- Eres muy parecido tanto a tu padre como a tu abuelo – eso que dijo me sorprendió mas… ¿acaso habrá conocido a mi padre y mi abuelo?

- Espera… ¿Tú… conociste a mi padre y abuelo? – la rabia que tenia se fue y ahora lo que tengo es curiosidad por este poni que supuestamente conoció a mi padre y abuelo.

- A tu abuelo no lo conocí, pero a tu padre si… jeje, te reconocí por tu forma de pelear, además de que el siempre era muy impaciente, además de ser infalible en el combate. – respondió de manera tranquila, cosa que me intriga mas sobre él.

- Entonces… tu eres el amigo y compañero de armas que el siempre me mencionaba. El murió hace ya 600 años atrás, desde que tenía 80 me hablaba de un poni que conoció en plena guerra, y que ayudó al reino dragón de Kyetar, antes de su extinción por los dragones actuales que gobiernan esas tierras ahora. Entonces las leyendas de mi tierra son ciertas, alguien que brilla como el sol mismo existe… - de repente todas esas memorias llegaron a mi mente, del como mi padre contaba de que un extraño ser con la luz del sol en las venas le ayudó a él en una guerra y que de paso lo ayudo a ascender a ser señor de los dragones.

- Así es… es una lástima que tu padre muriera en el cambio de régimen, sobre todo cargando una maldición como las cadenas del odio – dijo mientras señalaba mis brazos, los cuales tienen las runas negras de las cadenas.

- Lo sé… murió cuando yo era muy joven, y después de la masiva purga de los dragones del régimen anterior, tuve que huir. Pero eso no importa, solo quiero saber ¿Quién eres y como sabes tanto de mi y de mi pasado? –le pregunté ahora volviendo a mi seriedad, aunque sepa quién soy, eso no quita que puede ser un enemigo a mis ojos.

- Oh perdón por mis modales, ahora que las cosas se calmaron un poco, creo que es mejor presentarnos – dicho eso se retiro la capucha que traía puesta.

Al hacer eso pude verlo bien ahora, la sorpresa para mí era poco de decir, la piel de este semental era negra, pero lo curioso era que más parecía un fantasma ya que parecía que era traslucido y a través de de él podía ver las estrellas del cielo, además sus ojos azul profundo parecían ser del color del cielo nocturno, y atrás de él, ¡aparecieron un par de alas! Era un alicornio no había duda, su melena era larga y atada en una cola de caballo baja, pero lo más peculiar de este ser era que su melena se movía sola, además de que sus alas desprenden oscuridad que se deshace en el aire pero a pesar de eso, no siento nada de maldad al mirarlo a los ojos.

- No puede ser… tu eres un… - antes de seguir el me interrumpió.

- Tal como lo deduces, soy un alicornio. Mi nombre es Cosmo – se presentó de manera tranquila, y allí fue que finalmente lo reconocí.

- No puede ser…. Tú… tú eres… Tu eres el anterior gobernante de Equestria, antes de Celestia y Luna – ahora todo lo tengo completamente claro… ¿pero cómo es esto posible? Se dice que el ascendió a formar parte de las constelaciones hace mas 2500 años.

- Exacto… ellas son mis hijas. Y mi esposa era la reina Galaxia, y nosotros fuimos quienes convertimos a Equestria en lo que es hoy – respondió sonriendo amigablemente, en serio que esto es algo que nunca me imaginé que sucediera.

- Vaya… primero me enfrento a un humano que tiene el poder de un dios dragón, luego a otro humano con la fuerza de un maldito demonio… y ahora tengo el privilegio de conocer a una leyenda viviente de Equestria, en verdad que mi vida está llena de sorpresas todos los días… - dije con sarcasmo, ya creo que nada mas en esta vida mía pueda sorprenderme después de esto.

- Bueno… dejando esto de lado, ahora es momento de que me escuches, ya que Carlos está en una situación muy difícil ahora – dijo cambiando su semblante a uno más serio.

- ¿Y qué seria eso que sucede con Carlos? – le pregunté, la verdad me gustaría saber cómo conoce a Carlos, pero mejor lo haré en otro momento.

- Pues la situación es un completo desastre, ese alicornio demente ha lanzado un ataque sorpresa al imperio de cristal, y mientras tú y yo estamos hablando, los Black reapers han de haber empezado a masacrar a quienes se encuentran… - al decir eso ultimo, abrí los ojos con sorpresa.

- Espera… ¿Black reapers? – a mi pregunta el asintió, así que finalmente los llamó ese bastardo… - GRRRRR…. Así que el muy bastardo decidió usarlos otra vez. ¡Maldita sea!, ahora esto se volverá mucho peor con ellos a su mando – dije con rabia… así que ellos volvieron… malditos perros falderos, ahora si podré cumplir con mi venganza contra ellos… en especial con aquel que me quitó algo muy preciado para mi…

- Precisamente… y quien dirige el ataque es un humano de otro mundo…-

- No lo digas, ya me lo imaginé. Pero ¿Cómo es que pueden invadir el imperio, no se supone que su barrera impide que cualquier ser maligno logre entrar? – pregunté confundido.

- Lo lamento, pero no tengo muchos detalles al respecto, aunque tengo la suposición que ese alicornio pudo encontrar algún punto ciego o alguna debilidad del corazón de cristal, eso es lo que al menos yo pienso… - dijo con una cara seria, mientras que yo gruño con molestia, si decidió hacer un ataque sorpresa, entonces Carlos la tendrá muy difícil esta vez.

- Entiendo… una última cosa, ¿Por qué haces esto? – no espero a que me responda, ya que veo que es alguien que se reserva mucho, al igual que Carlos.

- jeje, eso lo verás a su momento – respondió de manera tranquila, eso me contagio un poco lo divertido.

Le di la espalda mientras que comencé a caminar. – Oye, tal vez no tengo idea de quién eres realmente y porque haces esto, pero veo que al menos tuviste la dignidad de venir a advertirme, y creo que entre yo y Carlos podremos manejar esta situación, pero creo que podría contar también con tu… ¿eh? – al voltear a verlo, ya no estaba allí, miré a todos lados, incluso traté de olfatearlo o de sentir su presencia… pero nada, se desvaneció.

Yo solo gruñí con fastidio, al menos le iba a decir si nos ayudaba con esto, después de todo con ese extraño poder hecho de luz pudo contra mí, y eso aun no logro comprender ¿Cómo?

Como sea… mejor no pierdo mas el tiempo e iré al imperio de cristal, creo que me podrá tomar al menos una horas en llegar, si uso toda mi velocidad de vuelo llegaré al menos para poder matar a algunas de esas escorias. Solo espero que Carlos pueda contener a ese guerrero oscuro, y que no se confíe, puede tener poderes de un dios dragón, pero hasta el sabe que no puede ser inmortal o tener fuerza ilimitada. Rayos ya estoy empezando a divagar solo… mejor me apresuro antes de que la situación empeore más de lo que ya debe estar.

Fin del flashback. Narración en tercera persona.

Kraush había terminado de recordar aquel momento donde conoció a una legenda viviente, y que este le pidió específicamente a él, que viniera a apoyar a Carlos, pero la verdad es que tenía más preguntas que respuestas, ¿Cómo el ex rey de Equestria estaba aun vivo, y de ese gran poder que poseía? Pero lo más importante era ¿Cómo conocía a Carlos y que tenía que ver con él?

- Ugh… esto es muy complicado, pero estoy seguro de que Carlos quizás y pueda hacer algo con respecto a esto, después de todo ese poni estaba más interesado en Carlos… quizás… - el dragón oscuro analizaba las posibilidades, pero aun no tenía ninguna base estable para así resolver este gran enigma que se le presentaba.

En fin… ya tendría tiempo para seguir pensando, mientras seguía con su tarea de ser un vigía en caso de alguna otra situación, esto mas fue una petición de Cadence, ya que el castillo al ser destruido en la batalla entre Carlos y Eternal, lo que sería la parábola para que el corazón de cristal pudiera activarse y así proteger el imperio de cristal de otro atentado, así que mientras construían un altar temporal para que el corazón pudiera activarse, el dragón de la llama maldita era el único mecanismo de defensa que había.

Si se tuviera que decir que a pesar de todo lo ocurrido, la calma poco a poco estaba volviendo, la ayuda iba y venía, tanto de Canterlot como de otras ciudades importantes de Equestria, y que al menos los afectados ponis de cristal se iban levantando… a paso lento pero lo hacían. Cadence, Celestia y Luna casi n tenían un momento para descansar, ya que se aseguraban de que todo estuviera en orden, cosa que era igual con Red Heart, mientras que la situación de los heridos y afectados iban en aumento a cada hora… pero sin embargo su preocupación estaba dirigida al humano dragón, el cual llevaba ya dos días en coma, claro que en ciertos periodos le permitían monitorearlo, y esos momentos los aprovechaba mucho para pasar a su lado, y dándole fuerzas a su novio para que así pudiera recuperarse más rápido y así volver a como estaba antes de todo esto.

Otra que se mantenía atenta a la condición de Carlos era Starlight, la cual cada que pudiera, le permitían ir a verlo, no mucho tiempo pero lo suficiente para hacerle compañía al chico. Ella decidió pasar el tiempo en casa de su amigo Sunburst, mientras que al menos para pasar el rato las veces que no iba a ver a Carlos, leía los libros que el unicornio tenia, y había algunos muy interesantes, como los de leyendas de humanos, lo cual la hacía pensar en que quizás a Carlos le interesarían si lograra despertar. Pero en particular había encontrado uno… uno del Saddles Arabia antiguo, y allí pudo ver algo importante, aunque los escritos estaban en un idioma antiguo, pudo ver el colgante que Carlos siempre traía, además de que había imágenes ilustradas de tres dioses, uno era parecido a un demonio con alas, otro parecía una especie de dragón con cabeza de un halcón, y el ultimo era otro dragón, pero este mas se parecía a una serpiente. Además de también ver a lo que era el dibujo de alguien que parecía ser un faraón, no se notaba casi nada ya que era solo una silueta dibujada, pero lo más curioso era que no parecía ser un poni o algo por el estilo, según lo que podían identificar sus ojos era la silueta de un humano, aunque quizás pudiera estar equivocada o tal vez no.

- "Estoy segura que Carlos le interesará ver esto" – se dijo a sí misma la unicornio rosa, mientras miraba el libro estando ella en su habitación provisional en la casa de su mejor amigo.

- Hola Starlight… veo que sigues leyendo ese libro de leyendas antiguas – Sunburst habló mientras traía algo de té que había hecho junto con algunas botanas para su amiga.

- Si… la verdad es que me llamó mucho la atención, aunque no entienda las palabras que tiene, hay algo bastante curioso con estas imágenes, sobretodo estas – dijo mostrándole las imágenes de las tres deidades, pero señalando más que todo la silueta "humana" según creía, y la que era la representación del colgante que poseía el humano dragón.

- Bueno… según lo que pude averiguar de esas imágenes, los tres monstruos eran considerados dioses, uno del inframundo, otro de la luz y el sol, y el ultimo es algo desconocido, pero que tal vez sea también gobernante del inframundo, y con respecto a esta silueta – dijo Sunburst señalando al ser retratado. – solamente dice que es un ser que vino de las estrellas, y el fue considerado… "el rey oculto" ya que nunca ha habido registros de su existencia… nada. Solamente apareció hace miles de años y que después inexplicablemente desapareció sin dejar rastro –

Starlight estaba asombrada por esa información, sin duda esto era algo interesante… aunque por alguna razón sentía que Carlos tenía que ver con todo esto, quizás se equivocaba, pero era mejor dejar que Carlos se recuperara y pudiera ver esto con sus propios ojos.

- Ya veo…. Y este símbolo ¿Qué significa? – preguntó la unicornio, mirando el pentagrama en forma de estrella.

- Mmmm… según entiendo, eso era utilizado por el "rey oculto" lo usaba para invocar a los tres dioses, y también para otras cosas que desconozco aun –

- Entiendo… -

La verdad era que esta historia era algo que debía de ser indagada más a fondo, más que todo por Carlos ya que al parecer que tenga a un dios dentro de sí es algo muy difícil de creer, pero ha demostrado que es completamente cierto.

- ¿Crees que Carlos tenga algo que ver con esto, Sunburst? –

- La verdad no lo sé… si el vino de otro mundo y de paso posee a un dios dragón sellado, entonces quizás… esta leyenda pueda ser verdad, aunque aun hay que tener bases concretas que lo demuestren – analizó el semental de forma seria, sin duda este misterio lo había tenido bastante intrigado desde que se había hecho con aquel libro antiguo.

- Quizás… quizás el libro que tiene Twilight pueda ser de ayuda con esto, hay algunas cosas que he visto de aquel libro y aquí están también. Puede y que quizás haya algo entre los dos –

- Quien sabe, tendría que verlo para comprobarlo. Pero en fin… cambiando de tema, ¿Cómo ha estado Carlos? – Sunburst decidió cambiar de tema y preguntar por el humano al cual su amiga ha estado tan al pendiente estas últimas horas.

- Carlos está bien, su condición mejora a cada momento, responde bien a los tratamientos y que ya ha recuperado parte de su sangre perdida en la batalla. Pero aun así me preocupa de cuando pueda despertar – dijo Starlight algo preocupada, pero allí Sunburst se sentó a su lado, mientras pasaba su brazo derecho por encima de sus hombros.

- Tranquila Star… ya verás que se recuperará, pude ver lo fuerte que era durante su pelea con aquel extraño guerrero con armadura y piel negra, además de que ambos por poco y hacen polvo a todo el imperio… sin duda ambos eran muy fuertes – dijo el unicornio con admiración por lo que pudo ver del enfrentamiento entre Carlos y Eternal.

- Si lo sé, de Carlos ya lo sabía, aunque por el otro… - el tono de Starlight se puso algo triste, mientras que instintivamente llevó una de sus manos a su cuello, el cual estaba vendado, mientras recordaba el cómo Eternal por poco y le rompía el cuello, de no haber sido por Carlos… ella pudo haber sido otra víctima más de este desastre.

- ¿Sucede algo Starlight? Te quedaste callada de repente –

- ¿Eh? Oh nada… no es nada –

- ¿Estás segura? –

- Si Sunburst, solo es que me distraje con algo, pero no es importante –

- Bueno… si tú lo dices –

Ella no quería que su amigo se preocupara mucho por eso… así que mejor decidió olvidarlo, aunque muy en el fondo… a pesar de que se sentía culpable de haber cometido un error que casi le cuesta la vida a su "humano especial" ella no le guardaba rencor a Eternal… más bien sentía lástima por él, ya que pudo ver como sufría el ser lo que era, además de él creer que ella era la que posiblemente seria su yo alterna, del cual parece tener algo especial, y con eso de la trampa podía confirmarlo, Eternal sentía algo por ella… bueno no por ella realmente sino por otra igual a ella, así que aunque algo como eso sucediera, ella lo iba a ayudar, no solo por el… sino por su "otra yo" la cual conociéndose a sí misma, "irónicamente hablando" ha de estar muy preocupada por el hecho de que fuera secuestrado por aquel alicornio maligno, y que eso le traería consecuencias tanto a esta Equestria, como a la de su verdadera procedencia. Y que estaba altamente segura que aquella Starlight estaría buscándolo donde sea, y siendo sincera, si eso fuera en el caso de Carlos… ella haría exactamente lo mismo….

Aunque algo que todos desconocían… era que algo bastante bizarro estaba siendo maquinado por Shadow, donde ella estaba involucrada, aunque de una manera no completamente directa.

Otro día mas había pasado, mientras que ya había indicios de que poco a poco las consecuencias del atentado contra el imperio desaparecían poco a poco, y eso era algo bueno para todos, así la calma se restablecía poco a poco.

Si ya se había mencionado que todo estaba en relativa calma ahora… pues eso es verdad, todos finalmente tenían algo de paz para poder sobrellevar esta situación. Sin embargo… solo había alguien que no estaba del todo tranquila… y esa era nadie más que la capitana de la guardia de Canterlot y del imperio de cristal… Gleaming Shield. La cual desde hace dos días… ha comenzado a tener extraños sueños, los cuales al primer día no eran nada relevantes, pero que al segundo empezaron a ser horribles pesadillas, las cuales hacían que se desvelara, y que su salud estuviera algo delicada en estos días.

Si bien Gleaming podía mostrar una cara llena de Fortaleza y de gran fuerza de voluntad, esto quizás a primera vista no parecía afectar el punto de vista de los demás ponis, en especial de su tan amada amiga Candys… ¿Por qué molestarse diciéndole cosas sobre pesadillas? ¿Por qué decirle que no puede dormir a costa de ellas? Quizás Gleaming no estaba pensando correctamente, y de hecho atribuyo esto al estrés, la angustia, la preocupación y la impotencia que sintió cuando el imperio de Cristal fue atacado. Esos sentimientos aún estaban presentes, y lo estarían por bastante tiempo, para su desgracia.

Ella no podía entender porque cada noche sus pesadillas se volvían cada vez mucho más crueles, sádicas y malignas, al punto de convertirse en terrores nocturnos. No parecía ser algo que Luna pudiera estar atenta, ya que desde esos días, Luna no parecía estar al pendiente de sus sueños, cosa que la incomodaba bastante. Incluso pensó que esto lo vio como un castigo de Luna por ser una incompetente al fallar como capitana de la guardia imperial. Al fallar en proteger a la princesa del amor… A la sobrina de las princesas más importantes de Equestria. Pero eso no era la razón. No… Había algo mucho más oscuro detrás. Ella no entendía el porqué de sus terrores nocturnos. Sin embargo eso no fue lo peor… Cuando alguien tiene un terror nocturno, lo normal es que despierte de su sueño algo aterrado, pero Gleaming… Gleaming no podía despertar de ese sueño, era como si el mismo sueño la obligara a ver todo hasta el punto donde su propio corazón ya no podía tolerarlo…

Sin embargo hoy… a duras penas podía mantenerse despierta, ya que se notaba a leguas de que no estaba bien, un ejemplo eran sus ojeras las cuales le daban a entender que casi ni dormía, no importaba si descansaba o decidía tomar una siesta corta… esas espantosas pesadillas eran molestas pero también muy perturbadoras, y eso era algo que estaba molestando mucho a Gleaming, pero nulo era lo que podía hacer contra algo como esto.

Tras la destrucción del palacio imperial, no había realmente muchos lugares en los cuales los ponis pudieran si quiera dormir, las pocas casas que aún quedaban en pie, servían para ayudar a los demás ponis de Cristal que habían perdido su casa, debido a la pelea de Eternal y Carlos, sin mencionar que el palacio de cristal había quedado casi completamente destruido, solo se mantenía en pie una parte del castillo, aun así, existían lugares donde algunos ponis podían dormir… Desafortunadamente no todos.

Los soldados tanto los que quedaban del imperio usaban tiendas que usaban para los reclutas de primer ingreso, durante su entrenamiento en la academia militar, lo cual era lo único con lo que disponían para poder tener cobijo, tanto los soldados de Canterlot como los de cristal que aun se mantenían en pie. En cambio Gleaming tenía una especial para ella sola, aunque claro… con lo ya antes mencionado prefería mejor hacer algo que antes siquiera pensara en dormir… pero lo cual hacia que su condición empeorara mas.

Y hablando de la capitana… Gleaming estaba en una fuente de agua, mientras que se lavaba su rostro con tal de mantenerse despierta, pero que desgraciadamente no era muy efectivo.

- Maldición… odio esto – se quejó ella con molestia, casi nada pudo hacer hoy en su estado actual… a pesar de que sus heridas ya estaban sanando, tener un brazo inutilizado mas estos problemas para dormir le dificultaban mucho el hacer su trabajo, cosa que comenzó a ser notado no solo por sus cadetes, sino por su propia amiga, Cadence, la cual le pidió que por hoy fuera a descansar, y a pesar de reusarse rotundamente, su amiga no le aceptó un no por respuesta.

Sabía que Cadence se preocupaba por ella, pero aun así su terquedad era algo que casi no le permitía razonar con más claridad, sumado a eso al estrés que tenia por la falta de descanso, eso solo le perjudicaba cada vez mas.

Sin más opciones no le quedó más que irse a descansar. Solo esperaba que al menos pudiera relajarse un poco, y así poder descansar como se debía.

Llegada a su carpa, Gleaming solo se quitó su armadura, mientras que solo se quedaba con un top deportivo que siempre usa y unos shorts de lo mismo, solo pensaba en ¿Qué podría pasar si cierra sus ojos nuevamente? Eso solo la tenia mas intranquila que de costumbre.

Gleaming miró su cama con desdén, no queriendo si quiera pensar en dormir, retenía todo sentimiento al cansancio por pura fuerza de voluntad, pero incluso así, ella sabía que no podía postergar su fatídico destino en ese sueño.

Ella simplemente se recostó sobre su cama, deseando que por una sola noche, esas pesadillas no estuvieran presentes nunca más… Conforme pasaba la noche, y el sueño de Gleaming se hacía mucho más pesado, ella se rindió ante el sueño con la vaga esperanza de que no volviera a tener una pesadilla… Caso error de una yegua demasiado ingenua.

Mientras tanto, castillo de Shadow, en las mazmorras. POV-Eternal.

Alguna vez pensé que como hombre, tenía la responsabilidad de proteger a los demás… Quizás mi nombre tenga esa parte de la definición… Quizás estoy pensando mucho en moralidad ahora que he perdido todo el sentido de ella, comienzo a ver las cosas con menos interés, como si realmente no me importara lo que fuese a pasar.Quizás sea por el hecho de que soy más demonio que humano… Y por extraño que parezca, lo tolero lo suficiente. De hecho… Desde que regrese del imperio de Cristal, aquel dolor que siempre me acompañaba a todos lados, parecía haber desaparecido en su totalidad… Era un alivio gigantesco, al punto de que no podía dejar de soltar alaridos de placer mientras respiraba por primera vez en mucho tiempo con tranquilidad.

"Es normal que los humanos sientan alivio cuando logran que el dolor desaparezca, sea emocional o físico…"

La voz de Lucifer siempre es una sorpresa, habla cuando quiere o necesita algo, pero… Te acostumbrar al tratar con él una vez que tólares algunas cosas. Era mitad de la noche, y por extraño que suene ahora, no recuerdo haber dormido desde que llegue a este lugar. Desde que Shadow me hizo su maldita marioneta, no recuerdo haber dormido, o descansado. Incluso no siento sueño o cansado, en cualquier caso diría que mi parte demoniaca se ha estado haciendo cargo de mantenerme despierto o con la energía necesaria para permanecer despierto y consciente.

-No puedo creer que Starlight se pusiera en mi contra…- Gruñí con melancolía viendo la nada de la mazmorra, un punto entre las rejas y el vacío.-

"La traición que cometió fue con las mejores intenciones por como yo lo veo… En cualquier caso… El acto traicionero de ese humano fue quizás innecesario"

-¿Es normal que todos los demonios quieran matar incluso a los seres que aman?-Mi cuestionamiento surgió porque una vez que ocurrió la traición de Starlight, quería verla muerta inmediatamente, y lo admito, no parecía yo… Cierto es que detesto… No, odio que me jueguen chueco o me vean la cara de pendejo más cuando parece demasiado obvio y descarado. Al principio lo atribuí al calor del momento, pero… Juro que de haber podido atrapar a Starlight en su momento, la habría matado.

"Depende del demonio, la inmensa mayoría no le tiene aprecio a los humanos, mientras que una muy pequeña y reducida parte, son los que los ven a ustedes como…"

-¿Alimento? ¿Moneda de cambio?-

"Mas bien como mercaderes… Ustedes ofrecen algo a cambio de nuestros servicios… Claro, solo los que se atreven a investigar sobre el ocultismo, entre otras artes oscuras."

-¿Crees que fui yo o mí otro yo?-

"Mas bien creo que los sentimientos como la euforia, ira, frustración y arrogancia son las que se apoderaron de ti. Sumado a eso el hecho de que los demonios tienen esta característica y tu alma esta casi ligada a la mía de mala gana… Pues te imaginaras lo que te ocurre."

-Si salgo de esto, tendremos que negociar el hecho de que quieras permanecer en mi cuerpo…-

"Aunque parezca tentadora tu oferta, me reusó a estar en el cuerpo de una forma de vida muy inferior."

-Pero toleras relacionarte con ellas ¿no?... Jeje, hay que ver en qué clase de criatura convenenciera eres Lucifer.-

"El burro hablando de orejas, la hipocresía no es solo mía… y Hablando de hipócritas… ¿Has sentido un cambio últimamente?"

-¿A qué viene esa pregunta?-Estaba más concentrado en saber el porqué de ello, si bien últimamente Lucifer y yo hemos tenido cambios significativos en lo que llamamos una "relación" "amistosa", aun no podía tomarle la mano al diablo por completo. Mi abuelo dijo una vez. "Entre compadres se dan la mano, pero entre humano y diablo se va con cuidado" Con eso dicho, me tomo mis precauciones desde que lo conocí, y no pretendo bajar la guardia incluso con todo lo que ha hecho por mí. –

"Esperaba que para este punto te hubieras dado cuenta, pero creo que con todo lo que recorría tu mente, y todo lo que has hecho hasta el momento, lo habrás olvidado sin querer, pero te lo recordare" –Lucifer siempre le gustaba hacer las cosas con "suspenso" o "emoción" característico de alguien que goza del momento como él. –"Te diste cuenta que mataste al humano que Shadow quería muerto no es así" –asentí ligeramente con mi cabeza mirando a la nada de la mazmorra, viendo como frente a mí una sombra alta se formaba, una forma esbelta corpulenta y solo un par de ojos rojos se miraban en lo que se suponía era su rostro. - "Bueno, me alegra ser portador de buenas noticias entonces… Shadow te trajo aquí con la condición de matar a ese tal Carlos… ¡Y lo hiciste! ¡Jajajaja! Tenía siglos sin ver como un humano mataba a otro, aunque ciertamente debo decir que fue más una pelea muy fantasiosa, completamente alejado de lo que habría pasado en la tierra."

Parecía disfrutar bastante de este acontecimiento, pero él tenía razón, mate al humano por el cual este infeliz me trajo a matar. Por extraño que parezca, no pude esbozar una sonrisa de lado a lado. Eso explicaba el hecho de que él no podía controlarme más y de porque esta sensación de alivio y de que podía pensar con un poco más de claridad, o al menos ya no tenía la voz de Shadow y las malditas visiones distorsionadas de ese cabrón.

-Eso explica la falta de visiones extrañas…- Exprese con tranquilidad y una sonrisa levantando la mirada hacia la figura oscura que me observaba fijamente.

"En efecto, puedo decirte que no faltaría mucho para que salgamos de este enrollo en el que nos metiste…"

-¿Perdón?- Alce una ceja viendo a la silueta oscura mientras me ponía de pie.-

"Que te perdone dios, yo no lo hago… ¿Se te olvido que fuiste tú quien decidió ignorar mi advertencia de ese equino?"

-Touche…. Buena tajada con la broma de Dios.-Me recargue contra la pared mientras veía a la sombra.- Sin embargo aún estamos aquí, aunque si jugamos bien nuestras piezas podremos salir si esas princesas se dignan a hacer una movida para atacar a Shadow… Digo… Tienen un ejército, y soldados leales, ¿Por qué no movilizar a sus tropas?-

"Siendo criaturas pacifistas… No espero mucho realmente aunque sería algo a tratar, teniendo un problema tan grave como Shadow, ellas debieron haber hecho algo al respecto"

-Si… Shadow hablaba de alguien que lo había abandonado y sobre como su "amor platónico" se puso en su contra… No es difícil adivinar y tampoco de como él la planteaba como su "amanecer" que todo esto es alrededor de Celestia… Si tenía a ese psicópata frente a ella todo ese tiempo… ¿Por qué no matarlo?-

"¿Un mal menor por un bien mayor?... Supongo que prefiere mantener su imagen a toda costa, cueste lo que le cueste… Es eso, o aún existe algo entre ella y Shadow, porque esto podría ponerse a un grado muy personal."

Asentí un par de veces. - Creo que poder sacar ventaja de esta información… Ahora… Retomando lo de ese otro humano… ¿Cómo se supone que regresare a la normalidad si está muerto? ¿No se suponía que era tu "carta del triunfo" para ello?-

"Técnicamente, cumpliste tu parte del trato matando a ese humano y yo me encargue de que mi plan para sacarnos de este problema no se estropeara, por lo cual tome su alma antes de cruzar el velo de la muerte… Algo así como una cortina oscura antes de ser redirigido al infierno por los demonios."

-Tu hijo de puta…-Me carcajee al escuchar su idea- ¡JAJAJAJA! Te mamaste, no por nada te dicen el diablo.-

"Aprecio el cumplido"-Parecía alagado por mi cumplido- "Aprendes a con el tiempo a realizar correctamente actos beneficiosos para ti y quizás algunos otros, regla número uno del diablo, actúa siempre a tu beneficio y por supuesto… Nada es gratis"

-Aunque me gusta tu márquetin, no pienso darte nada más-

"No ocupo nada más que me regreses a mi cuerpo, es todo, hecho eso estaremos a mano… O como dices tú ¿Tablas?"

-Exactamente. Debo admitir que estoy demasiado impaciente por todo esto…-

"No lo dudo…"

Note que la mirada de Lucifer se fijó en otro lado de la mazmorra, como si estuviera percibiendo algo, yo simplemente me encogí de hombros esperando a que el me contestara, pero después de eso, su figura oscura, desapareció frente a mí de forma lenta, como cualquier ilusión.

Al poco tiempo me senté al ras del suelo y recargue mi espalda contra la pared, esperando… Que era lo único que podía hacer de momento… Eso… y más que nada, disfrutar de las pesadillas de una yegua en particular.

Mientras tanto, de regreso con Gleaming Shield. Narración en tercera persona.

Todas las noches era lo mismo, Gleaming se despertaba en un área siempre oscura, al azar de Equestria, en su sueño anterior las cosas habían ocurrido en Poniville… Y esta vez el origen de sus pesadillas fue en Canterlot. El ambiente oscuro y maligno se podía sentir en todo el lugar, esta vez podía mirar un Canterlot sumido en la miseria, todo estaba destruido, los escombros de las casas y establecimientos bloqueaban cualquier camino.

Gleaming tuvo que hacerse camino sobre los escombros, caminando con inquietud por todo el lugar, escuchando ocasionalmente gritos y alaridos debajo de sus cascos. Su espíritu era fuerte, pero esas pesadillas estaban hechas para romper su voluntad, con cada paso que daba, aquellos gritos que escuchaba, podía llegar a reconocerlos. Gleaming corrió a toda prisa en dirección de aquellos gritos, pero ella se detuvo abruptamente contra unos escombros para esconderse de una criatura que hasta hoy día la ha venido persiguiendo en sueños.

- "No otra vez… ¿Por qué es "él" quien me persigue"? – se dijo Gleaming para sí misma, aunque intentara mantener la calma, en el fondo sabía que el miedo la estaba consumiendo poco a poco.

Los gritos no dejaban de estar presentes, de hecho eran cada vez mas desgarradores, al asomar su cabeza por un costado del escombro del cual se escondía, pudo verlo, una silueta grisea, tan idéntica a la de aquel humano demoniaco con el que se encontró en el imperio de Cristal. A los pies de este ser, podía ver claramente a su propia madre, Twilight Velvet, suplicándole al demonio que se detuviera.

Con un gemido ahogado Gleaming estuvo demasiado tentada auxiliar a su propia madre, pero al hacerlo, un pedazo de escombro había caído cuando se había movido, captando la atención del ser maligno que rápidamente miro hacia donde estaba Gleaming.

-¡Gleaming vete de aquí!-

La suplica de su madre a su propia hija fue brutalmente silenciada, cuando el demonio tomo la cabeza de la yegua, alzándola lo suficiente del suelo, para revelar su yugular, donde en un corte lento y casi empáticamente doloroso, Gleaming observo para su desgracia como aquel hombre terminaba con la vida de su madre, solo para después apartarla como cual basura una vez después de matarla.

Gleaming parecía que quería gritar de la rabia y la tristeza, pero sentía que su garganta se cerraba, impidiéndole poder decir alguna palabra alguna, solo podía hablar a través de su subconsciente, y que este mismo le pedía que huyera, aunque eso era algo imposible por ser solamente un sueño… o más bien… una horrible pesadilla.

"Vete…" "no vivirás si te quedas…" "tienes que huir, no hay otro modo" "Lárgate de aquí o mueres en este lugar"

Ante la advertencia y orden de su propio subconsciente, dio varios pasos hacia atrás mientras que el demonio se apartaba del mal trecho cuerpo de Velvet, para dirigirse hasta Gleaming. Con un paso firme y aterrador, los ojos de la criatura eran todo menos amigable, bastaba con verlos para saber las verdaderas intenciones de ese oscuro demonio.

En su mente mil y un cosas pasaron por su mente, pronto las voces en su cabeza comenzaron a gritarle, voces que ella no reconocía de ninguna manera.

"Lárgate" "Huye" "Te matara" "Él no es humano" "No puedes escapar" "Huir no te salvara" "Tu vida termina aquí." "Esto término" "La verdad se resbala de tus manos" "Tu eres la siguiente"

Gleaming no quería seguir escuchando esas voces en su cabeza, y conforme pasaban los segundos, los susurros en su cabeza se volvieron lentamente gritos que le exigían matarse ahí mismo. Y todo ello mientras aquel ser se acercaba cada vez mucho más a ella.

- "¡Cállense, ya déjenme en paz!" – intentó silenciar esas voces, pero era un esfuerzo completamente en vano.

Gleaming no tenía el valor de mirar hacia atrás mientras corría, ella sola se hizo paso entre los escombros que le obstruían el paso y casi como si su propio subconsciente estuviera en su propia contra, el clima no mejoro para nada, una lluvia torrencial en medio de su sueño, hizo que las cosas se pusieran peores, ya que no podía escuchar los pasos que le advertían que tan cercas estaba esa criatura de ella. Pero… Las voces.

"Detrás de ti" "Enfrenta a tus demonios…. Enfréntame" "No eres más que una cobarde" "Eres débil"
"Tu ignorancia me divierte" "Eres un inútil" "El imperio de cristal confió en ti y no hiciste nada"
"Mereces morir" "Carlos habría podido con ese humano si no hubieras estorbado"
"Solo eres un estorbo" "Si no fuera por ti Carlos estaría en mejor estado!" "Deberías ser tú la que esté muerta o en el estado de Carlos" "Detrás de ti…" "Cerca…. Muy cercas de ti" "Luna no puede ni podrá salvarte de esto"
"Resale a dios y ruega que te perdone, porque yo no lo hago."

Entre el mar de voces que ella escuchaba, simplemente derramaba lagrimas mientras corría buscando un refugio en su propio sueño, todo lo que decían esas voces era cierto, de no ser por ella Carlos quizás podría encontrarse en mejor estado… Si no hubiera sido tan débil, y quizás haberle plantado cara a ese humano cuando lo encontró en el imperio de Cristal, quizás todo habría sido diferente.

Su huida la llevo hasta lo que parecía ser la casa de sus padres, semi derrumbada, donde para su mala suerte termino viendo una escena completamente desgarradora, veía a su propia hermana recargada contra la pared respirando agitadamente, con heridas en gran parte de su cuerpo. Preocupada… Gleaming se acercó a ayudar a Twilight, pero incluso hacerlo le era difícil, algo no cuadraba en la escena que ella misma veía.

-H-Hermana…- Dijo Twilight estirando una de sus manos hacia su hermana mayor, esperando algo de ayuda de ella. Había lágrimas en el rostro de Twilight, tratando de alcanzar a su hermana, pero Gleaming no tuvo el corazón para ignorarla- ¡N-No dejes que me lleve por favor!-

- T-Tranquila Twily… estarás bien, sniff… por favor resiste – decía Gleaming con dificultad, contemplar en un estado tan deplorable a su pequeña y querida hermanita le apretaba el pecho con un dolor profundo.

-M-mato a todos…- En un mar de lágrimas Twilight abrazo a Gleaming con todas sus fuerzas.- ¡y viene por mí! –En su desesperación Twilight miraba a los costados del lugar donde se encontraba, mirando cada esquina como si alguien estuviera a punto de aparecer.

- Shhh… tranquila hermanita, le perdí de vista entre la tormenta. Vamos… hay que salir de aquí ahora –

-N-No lo entiendes, e-el puede vernos en este momento.-

Antes de que Gleaming dijera algo para calmar a su hermana y sacarla de ese lugar. La mirada de Twilight se había petrificado en un estado de horror perpetuo cuando vio detrás de Gleaming. Quien al seguir la mirada de su hermana, vio que de una esquina de dos paredes, una sombra los observaba fijamente. El ambiente del lugar se volvió muy pesado y descaradamente frio, eso sumado a la lluvia que caía sobre ellas, hacia las cosas más difíciles.

-¿A quién intentas proteger? Ni siquiera eres capaz de protegerte a ti misma.- La voz de Eternal resonó en un eco por todo el lugar, como si no proviniera de la esquina donde se encontraba, casi dando una ilusión ocasional de que podría estar incluso a un lado de ella.-

Gleaming, se volteó y allí pudo ver a Eternal tal y como lo recordaba, mientras que este tenía una sádica y escalofriante sonrisa en su rostro, mientras que en su mano derecho tenía su espada, la cual estaba bañada en sangre, mientras que lentamente se acercaba a ambas yeguas, Gleaming al saber que no podía hacer nada contra él, entonces decidió encararlo para proteger a su hermana, la cual se le veía bastante asustada por la aparición del guerrero demoniaco.

-Ya fallaste una vez, esa yegua que ahora intentas proteger tendrá el mismo destino que ese maldito humano que se atrevió a retarme.- dijo con una sonrisa macabra, cosa que hizo enojar a Gleaming que entendía de a quién se refería.

- ¡Cállate!, ¡Carlos no es un cobarde, y te arrepentirás por todo lo que has hecho! – le dijo desafiantemente la unicornio, mientras que el humano demonio soltó una fuerte y burlesca carcajada.

-Oh… ¿Que no te dijeron? El imbécil está muerto.- dijo con una sonrisa llena de desdén, cosa que por un momento Gleaming se le hizo un nudo en la garganta… pero en eso recordó que estaba en una pesadilla, y nada de lo que sucedía aquí era real, pero sentía que las palabras de Eternal parecían no tener ningún rastro de mentira, cosa que ella podía analizar muy bien por sus habilidades deductivas.

- Mientes… eso no es cierto… no puede serlo – decía Gleaming, aunque intentaba ser firme, se le notaba la duda plena en sus propias palabras.

-Por tu insensatez, ese humano murió…- Aquel ser comenzó a caminar hacia Twilight y Gleaming,- Me esperaba algo más de la yegua que "protege" al imperio de cristal. – Una vez que estuvo lo suficientemente cercas de Gleaming, quien apenas podía mantenerse lo bastante firme como para encararlo. El ser dijo.- No mereces ni siquiera… Llamarte una guardia, mucho menos una capitana. Sobre todo… No mereces a nadie.-

Al decir esto, Gleaming escucho un sonido gutural y húmedo detrás de ella, de repente el cuerpo de Twilight se recargo contra su espalda, esto tomo a Gleaming desapercibida, pero al ver por encima de su hombro, noto como un total de cuatro espadas habían sido enterradas en la espalda de la Alicornio purpura. Con el miedo y la sorpresa sobre ella, Gleaming por simple reflejo, se apartó del cuerpo ya sin vida de su hermana. El cual cayó al suelo con un sonido seco y pútrido, como si el suelo mismo se hubiera convertido en un charco de sangre con mal olor.

-Le dije a ese humano… Que te haría mía, de una forma… O de otra.-

- Mal… dito… ¡MALDITO MOSTRUO!– Gleaming en su desesperación se lanzó contra él, pero como si fuera una sombra, simplemente lo atravesó, haciendo que ella se tropezara y cayera bruscamente contra el suelo. Entonces el ser oscuro volvió a materializarse, mientras que miraba a la yegua con una sonrisa malvada.

-¿No lo entiendes? Lo mejor de todo, es que no está ese humano para detenerme esta vez, te salvo el cuello una vez… No lo hará dos veces.-

Antes de ver la primera acción del humano demoniaco, Gleaming se alejó de él dando una vuelta rápida, pero al instante de que su mirada vio hacia el otro lado, lista para comenzar a correr y alejarse de él, se topó nuevamente con ese humano, esta vez tomándola del cuello y comenzando a levantarla mientras Gleaming pataleaba y forcejeaba por su liberación.

-Entiéndelo de una vez… No hay rincón del cual te escondas de mí… -La mirada del demonio se enfocó en los ojos de Gleaming los cuales estaban completamente llorosos, mirando con dificultad al humano quien seguía presionando su cuello.-

-¡DÉJALA IR DESGRACIADO!-

Grande fue la sorpresa de Gleaming cuando pudo ver a Carlos realizando una tacleada para alejar a Eternal de ella. Ambos humanos comenzaron a forcejear en medio del suelo mientras que Gleaming trataba de recuperar el aliento tras haber sido estrangulada, una vez que pudo volver a sus cinco sentidos, observo a ambos humanos peleándose. Sin embargo antes de que pudiera hacer algo para ayudar a Carlos, un conjunto de manos negras la tomaron de los cascos y de los brazos, evitando que fuera auxiliar a Carlos.

Para horror de Gleaming, del suelo como en las paredes, comenzaron a aparecer ojos de diferentes tamaños y colores, pero todos ellos partiendo de colores oscuros, como lo eran los colores rojos, negros, grises, cafés entre otros. Todos y cada uno comenzaron a ver a Gleaming Shield, eran ojos acusadores, ojos que mostraban mil y un cosas ante ella.

Deseando que aquellos ojos no la vieran, solo logro escuchar un sonido desgarrador al tiempo que el cuerpo de Carlos era lanzado a sus cascos, un cuerpo sin vida ni alma, solamente un saco de carne y huesos yacía frente a la unicornio.

-Lo mejor de todo… Mí querida yegua… Es que pienso hacer de esto tu mayor infierno…- A paso lento, Eternal comenzó a acercarse a Gleaming con espada en mano, acercándose lentamente a ella, mientras intentaba forcejear contra las manos que la tenían bien sujeta para que no pudiera escaparse. Una vez que Eternal estuvo lo suficientemente cercas, el encajo su espada en los costados de la ropa de Gleaming y dando un rápido desgarre, termino desnudándola, dejando una cortada que partida desde la parte baja de su abdomen hasta el costado izquierdo de su hombro.-

La mirada de ese demonio la tenía paralizada, incluso entre sueños no podía si quiera gritar, y aunque si lo intentara, nadie podría oírla ni ayudarla… estaba completamente sola. Era como si lo único que pudiera hacer en ese momento era tolerar lo que él tenía planeado para ella… Al mirar hacia abajo y ver como Eternal acercaba peligrosamente su espada hasta su vientre… pero antes de que pudiera suceder algo mucho peor, ella despertó de su terror nocturno…

- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHH! – fue el gran grito que dio la unicornio al despertarse, la cual por el miedo terminó cayendo de su cama.

- ¡Gleamy! – una voz muy conocida para Gleaming, se escuchó, y esa era nadie más que Cadence… la cual, solo por curiosidad vino a ver a su amiga, pero al encontrarla teniendo una pesadilla, intentó despertarla de esa pesadilla, pero sus intentos eran en vano, entonces ya iba a ir a pedirle ayuda a Luna cuando por fin la unicornio blanca despertó de su… "tormento".

Gleaming por puro instinto creyendo aun estar en el sueño intentaba alejarse de Cadence, pero esta solo la detenía mientras le hablaba con de forma suave y gentil, para así después de un rato, Gleaming poco a poco iba volviendo a la realidad.

- Ya Gleamy… ya todo está bien no te preocupes, yo estoy aquí contigo – decía la princesa del amor que abrazo de manera cálida y confortante a su amiga, la cual finalmente reaccionaba a su tacto.

- ¿C… Cadence? –

- Si… aquí estoy amiga, no te preocupes, estarás bien –

- … Cadence – dijo Gleaming otra vez, al sentir el cálido abrazo de su mejor amiga, y del oír su voz… poco a poco sus ojos azules comenzaban a llenarse de lágrimas, tanto eran de alivio, como lo eran de miedo y tristeza… lo que vio esta noche en serio que fue la peor experiencia que jamás ha vivido en su vida… - ¡CADENCE! –

La capitana no se contuvo y abrazo con desespero a su amiga, temiendo que esta fuera una ilusión o que se le fuera arrebatada de su lado… mientras que Cadence se sorprendió por el arranque de su amiga más querida.

- ¿Gleamy, que te sucede? – preguntó la alicornio del amor con preocupación, mientras podía oír los sollozos desconsolados de su amiga.

- Sniff… tengo miedo… tengo mucho miedo Cadence, fue horrible, todos estaban muertos…. Todos… el los mató a todos, y yo no pude hacer nada… sniff… no pude – decía Gleaming quebrándose en el llanto, mientras abrazaba a la alicornio con miedo a que ella pudiera desvanecerse.

- Gleamy… - a Cadence se le oprimió el pecho al oír lo asustada y devastada que estaba su mejor amiga, así que decidió no decir nada mas mientras que abrazaba de forma protectora y confortante a Gleaming, la cual seguía llorando sobre su hombro, esta vez esas pesadillas fueron el doble de horribles que las otras ocasiones, y tenía miedo de que para la próxima la cosa fuera aun más espantosa, y quien sabe cuánto podría resistir tal tortura psicológica de ese guerrero demoniaco.

Mientras tanto. POV-Carlos.

Hmm… que extraño, sentí algo muy perturbador cerca, no sé que sea pero siento que no es nada bueno… y más si…

[¿Lo sentiste también, compañero?] – quien me habló fue Slyfer, el cual en su forma de dragón estaba acostado en el suelo descansando, mientras que yo me encuentro acostado sobre su cabeza, y debo decir que es un lugar bastante cómodo.

- Si lo sentí… hay algo raro, una extraña fuerza oscura que… esta asechando a Gleaming – dije algo preocupado ya que desde hace tiempo siento que las energías de Gleaming se debilitan, además de que hay una fuerza oscura rodeándola y perturbando su espíritu.

[Lo malo es que no hay enemigos cerca, esto es algo diferente, no sé que sea pero eso esta alimentándose de las emociones de esa unicornio llamada Gleaming Shield. ¿Tú qué piensas Carlos?]

- No lo sé, Sly… aun si quisiera saber qué es lo que sucede, me preocupa más Gleaming, y del porque está sufriendo de algo como esto. Quisiera ayudarla, pero aun tengo que estar aquí sin poder moverme – dije con molestia, no pensé que esto de recuperarme sería tan lento… y mas con todo esto que está sucediendo, no puedo estar mucho tiempo en esto… Shadow podría hacer algo y Eternal esta vez será más peligroso que antes.

[Entiendo si te sientes frustrado compañero, pero ten en cuenta que regenerar partes perdidas en una cosa, y en crear nuevas cosas es otra. Al menos, el único que tiene la gran ventaja de tener los más altos conocimientos sobre la creación y del dar vida, ese es el Dios cristiano, ya que él lo puede todo, cosa que otros dioses les sería difícil hacerlo, aunque claro que Lucifer, al igual que su padre, el puede hacer muchas cosas sin siquiera ensuciarse las manos. Simplemente algo más allá de la comprensión, incluso para un dios como yo]

- Bueno… en eso tienes razón, pero no digo que no aprecio lo que intentas hacer por mí, amigo… y eso lo agradezco. Además, Dios nuestro señor es alguien que… bueno, puede mover los hilos del destino de unas formas tan raras que a cualquiera le costaría creer, por ejemplo yo… te tengo aquí dentro de mi cuerpo – dije tocando mi pecho con mi único brazo bueno. – además de que al conocer a Lucifer me hizo ver que en verdad todo lo que siempre hemos creído existe… el cielo… el infierno… todo es real, completamente real. –

[Si bueno… se dice que un humano no es digno de tener tanto de los conocimientos de los dioses, ya que eso es un sacrilegio, aunque siendo sincero, creo que esta lógica no tiene nada de validez ahora, ya que al tu estar conmigo, no parece ser tan malo hablarte de algunas cosas de nuestra mitología, y creo yo que Ra también pensaría lo mismo, aunque el único que no estaría de acuerdo sería Obelisk… el siempre siendo tan gruñón y orgulloso, no dejaría que mortales tengan tantos conocimientos]

Eso me hizo reír un poco, y que a la vez me hizo pensar en ¿Cómo serian los otros? Pienso yo que quizás podría llevarme bien con Ra, si Slyfer dice que es casi igual de abierto que él, entonces creo que nos haríamos buenos amigos. Por otro lado, con Obelisk… bueno o será muy malo… o simplemente creo que simplemente no decidiría ayudarme en lo absoluto.

En fin… no sé cuanto más tendré que esperar, pero espero volver pronto, presiento que esta pelea con Eternal no es más que la punta del iceberg, y que quizás… Shadow tenga alguna otra carta bajo la manga, lo cual sería aun más duro, no solo para mí, sino incluso para Eternal. Quizás solo sean cosas mías, pero no deberé bajar la guardia, cualquier cosa que llegue a hacer Shadow será impredecible, y por eso debo de estar listo.

Muchas situaciones… descubrimientos y demás comienzan a salir a la luz… pero solo hará falta saber… ¿Qué hará Carlos con todo esto que tiene que conocer y afrontar? Sin duda que tendrá un regreso bastante agitado y más si Eternal se entera de que no murió en su pelea, así que más el desafío para nuestro protagonista ser más rudo a cada momento que pase.

Bueno… aquí otro cap mas. Créanme que la situación con el COVID 19 aquí en Costa Rica está bastante ruda la verdad, y que solo para no quedarnos escasos tengo que hacer algo para sobrellevar esta situación, y es por eso que casi no tengo tiempo para escribir. Pero tranquilos, la historia seguirá sin importar que, y que espero que estén todos bien en esta cuarentena, ya que para mí y mi familia se están complicando mucho las cosas, pero no se preocupen que sabemos arreglárnosla como podemos.

En fin… por ahora solo les deseo un gran y poderoso ¡PURAVIDA! a todos y todas durante la cuarentena, y por favor cuiden su salud y las de sus familiares, que no hay que confiarse de que este virus se largue así de rápido… y eso ya nos ha quedado a todos claro aquí en este pequeño país, mientras se respeten las normas de salud y demás… estaremos bien.

Su servidor y su buen amigo servidor les desea muy buenos días/tardes/noches… o a cualquier hora que lean este fic, y que al menos espero que los entretenga durante la cuarentena

Hasta otra…. Y cuídense mucho. ;)