Hola chicos, después de una larga temporada de bloqueo por fin puedo cumplirles con este capítulo de Mi Propia leyenda. Una disculpa….
Como ustedes sabrán, My Hero Academia y The Legend Of Zelda tienen a sus respectivos autores, esta historia es creada sin fines de Lucro, su único propósito es el de entretener.
Cap.- 3 No es como lo recordaba
Fue una de las misiones más complicadas que llegaron a tener en sus jóvenes vidas, sus nuevos cuerpos no ayudaban nada ya que sus piernas eran demasiado cortas, daban pasos pequeños y cortos, cosa que los mocosos del demonio aprovechaban a la perfección, sin embargo después de varias horas y demasiados intentos fallidos, el escuadrón de héroes deku decidió elaborar una estrategia donde pudieran acorralar a cada uno de los niños logrando completar su misión.
Primera noche 04:35 AM
Ahora mismo podemos ver como cinco niños que podían pasar perfectamente por quintillizos, estaban frente al pequeño grupo de héroes, Izuku y compañía se miraban completamente agotadas mientras que esos niños, aun parecían llenos de energía.
- Lo hicieron muy bien, han demostrado ser prospectos a miembros dignos –Dijo el chico de la bandana roja, Kyoka estaba tirada en el césped descansando, Melissa y Momo estaban sentadas reposando y Deku, bueno, él tenía que aparentar que no estaba tan cansado aunque no fuera el caso.
- Despiértenme cuando la trama haya avanzado lo suficiente –Pidió Kyoka cerrando los ojos.
- Oye Jim ¿Estás seguro que deben ser bombers? –Preguntó uno de los niños a su líder.
- Todo aquel que pase la prueba se convierte en bomber al instante, así que todos, en fila –Dijo el niño mirándose a sus amigos alinearse a su lado, mientras los héroes hacían su mejor esfuerzo por mantenerse en pie- Muy bien, pongan mucha atención, este es el código de nuestra base secreta, apréndanlo bien, porque no lo volveremos a repetir, nuestro código es 35214 –Reveló el chico mientras que en orden se daban la vuelta dejando ver unos números al reverso de sus playeras.
- Lo tengo –Dijo Momo siendo ella y Melissa las que probablemente tendrían mejor memoria en el grupo.
- Nuestro escondite está en la zona Este de la ciudad del Reloj -Informó el líder de los niños - Chicos, saluden a los nuevos miembros de los Bomber –Comentó el niño de la bandana roja mientras hacia un saludo militar, el cual fue imitado por los niños y los Dekus respondieron a este, o bueno, Melissa y Deku lo hicieron.
- Midoriya… enserio… cundo vuelva a ser yo… voy a matarte -Decía Kyoka que estaba muy agotada por las persecuciones, además seguía siendo la más bajita del grupo y eso la molestaba aun más.
- Tranquila Jirou-san, te prometo que regresaremos a la normalidad, ahora vamos -Pidió Izuku mientras dirigía el grupo a la zona indicada.
- No te enojes tanto Kyoka-chan, siendo sincera es la primera vez que me divierto tanto en años, me gustó perseguir a esos niños aunque me fuera difícil -Explicó la deku rubia con un tono optimista mientras pasaban por debajo de un arco de piedra que les llevaba a la zona Este.
- Midoriya ¿Qué tanto sabes de este lugar? –Preguntó Momo curiosa, si ya estaban ahí tendría que saber lo suficiente como para saber cómo manejar los futuros obstáculos.
- Legend Of Zelda Majoras Mask, es quizás la historia más oscura de la franquicie, como pueden ver, puede tener un ambiente algo agradable y feliz, pero… es porque aún no han visto las dos caras de la moneda, como sabrán, el objetivo es evitar que la luna caiga sobre la ciudadela, tenemos 3 días límite para hacer pues es cuando se llevara a cabo el festival –Explicó Izuku no sabiendo si continuar con la explicación.
- ¿Tres días eh? Parece ser una aventura bastante corta –Comentó Kyoka cambiando su estado de ánimo- Ya pasamos un día aquí, lo que quiere decir que en dos días más regresaremos a casa –Comentó la chica mientras pasaban frente a un edifico con un letrero que decía ¨Alcaldía¨.
- Si… eso –Respondió Izuku llamando la atención de las chicas, pero antes de seguir preguntando, Melissa interrumpió.
- Miren ahí hay uno de esos niños, debe ser el que resguarda la entrada a la base secreta -Mencionó la rubia mirando al pequeño recargado en la pared y cabeceando de sueño por las altas horas de la madrugada.
- Hola –Saludó Momo haciendo que el niño despertara de golpe.
- ¿Eh? –Exclamó confundido el pequeño ante la voz desconocida que le llamaba.
- ¿No deberías estar en casa durmiendo? Ya es muy tarde para que un pequeño como tu este despierto –Dijo la pelinegra Deku mirando al pequeño.
- No me engañaras, no abandonare mi puesto, nadie que no conozca la contraseña secreta puede tener acceso a esta puerta, Jim me dejó encargado de ella y la protegeré con mi vida -Decía un niño de bandana amarilla, el cual estaba obstruyéndoles el paso mientras daba saltos en su lugar.
- Tranquilo, hicimos la prueba para acceder a los bomber –Respondió Izuku queriendo evitar problemas.
- Pruébenlo, si saben la contraseña, díganla –Exigió el niño señalándoles con su dedo índice.
- Ha este paso la luna nos va a matar a todos –Se quejó la hada que les acompañaba, incluso podía apreciarse su mal humor con la nube de molestia que salía de ella.
- 3, 5, 2, 1, 4 -Mencionaron los 4 Dekus al mismo tiempo, sorprendiendo al pequeño de la bandana amarilla.
- Vaya no mentían, si conocen la contraseña, eso quiere decir que si son miembros de los bombers, perfecto, entonces si pueden pasar, adelante -El niño caminó a un lado de la entrada permitiéndoles el que pudieran acceder al interior.
- Muchas gracias -Agradeció Melissa mientras el niño hacía un saludo militar, para la deku rubia fue divertido y adorable ver a esos pequeños actuar de esa manera, una vez que el grupo entró, el pequeño regresó a cuidar la puerta para evitar que otros entraran sin permiso del líder Jim.
Era un corredor muy con bastante inclinación, Izuku iba al frente guiando a las chicas, Melissa era la que se notaba más optimista del grupo, era prácticamente su primera aventura, Momo por su parte hacia un mapeado mental, ponía atención a las estructuras y algunos extraños dibujos en las paredes que siendo sincera llamaban mucho la atención, por su parte Kyoka parecía algo más calmada al sentir que el ¨juego¨ estaba avanzando un poco más rápido.
Ahora todos estaban en lo que parecían ser una catacumba, el interior era oscuro pero había unas antorchas que iluminaban ciertas partes del camino, al parecer los niños buscaban volverlo un lugar cómodo para su estancia, además podían escuchar el correr del agua mientras más avanzaban.
- Parece como si estuviéramos bajo la ciudad –Comentó Melissa mirando el lugar con atención, pues incluso podían escuchar el sonido del agua correr y mover los molinos que filtraban en la ciudad.
- Creo que esto es algo así como un alcantarillado, aunque… el agua se ve muy pura como para ser aguas negras –Mencionó Momo mirando su reflejo en el agua gracias a la iluminación.
- Este… chicas, necesito que intenten copiar lo que voy a hacer -Pidió Izuku llamando la atención de sus compañeras, ellas lo vieron caminar a una pared y darse la vuelta, acto seguido comenzó a correr en dirección al canal de agua, su objetivo era claro, cruzar entre las plataformas elevadas para llegar al otro lado del canal.
Lo más curioso fue que al hacer contacto con el agua, el muchacho comenzó a avanzar a base de pequeños saltos, Uno… Dos… Tres… Cuatro… Ciiiinco… ese último le tomó bastante esfuerzo, pero fue ese último salto le permitió llegar a la plataforma.
- Fue, fue más, más difícil de lo que pensé, pero… quizás sea cosa de practica y comience a tomarle el truco -Se decía así mismo el peliverde mirando el agua, para después regresar atención a las chicas- Vamos chicas, ustedes pueden, solo es cuestión de tomar velocidad y lo podrán logar –Comentó el pequeño deku de cabellos verdes.
- ¿Estás loco? Claramente apenas pudiste llegar ¿Por qué simplemente no nadaste o hiciste algo parecido? –Cuestionó Kyoka señalándole con algo de molestia.
- Los Deku Scrub no saben nadar, por lo que se trasladan a base de saltos cuando hay caminos con agua, les recomiendo que tomen velocidad y salten –Explicó Izuku mirando a las chicas.
- Sera complicado, correr con vestido no es muy fácil que digamos –Comentó Momo preocupada.
- Bien, lo intentaré -Mencionó Melissa caminando a la pared esperando poder tomar el suficiente impulso con la carrera para llegar a donde estaba Izuku.
- ¿Melissa estás loca? No te precipites –Kyoka intentaba calmar las ansias de Melissa pero la rubia la ignoró.
- ¡Aquí voy! -Exclamó Melissa tomando con sus manos el vestido para poder levantarlo un poco y poder moverse mejor, la chica hizo contacto con el agua y al igual que Izuku terminó dando un par de saltos sobre el agua... uno, dos, tres, cuatro, cinco saltos y Melissa llegó con el peliverde, ahora mismo la chica respiraba agitada.
- ¿Estas bien? -Preguntó Izuku, mientras la rubia intentaba recuperar el aliento, después de todo su cuerpo al estar enfocada en la ciencia no estaba hecho para mucha actividad física.
- Lo… lo estoy -Aclaró la rubia quien alzaba su pulgar en afirmación- Fue bastante emocionante –Aclaró la rubia con una sonrisa.
- Bueno si Melissa pudo nosotras también –Dijo Momo imitando a la chica para levantarse un poco la falda del vestido y asi permitirle mas movilidad a sus piernas.
- Yaomomo no puedes hablar enserio –Se quejó Kyoka mirando a su mejor amiga.
- No podemos quedarnos aquí, vamos Kyoka-chan, somos heroínas, esto es algo que debemos afrontar -Menciono Momo que al igual que sus amigos saltó sobre el agua, el peliverde podía ver Yaoyorozu tenía controlada la situación, ya que llegó sin problemas a donde estaban Izuku y Melissa- Debo decirlo… eso fue bastante interesante, quisiera hacerlo de nuevo -Dijo Momo mirando el agua con curiosidad, para después ver a Kyoka- Vamos Kyoka-chan, tu puedes -Animaba la Yaoyorozu haciendo a la rockera agachar la cabeza y apretar los puños.
- Bien, bien, ya voy -Se quejó la pequeña Deku tomando distancia y saltando, Uno, Dos, Tres, Cuatro… Cin… Splash.
- Bueno, casi lo logras Kyoka-chan -Dijo Momo mirando a su amiga que había caído al interior del agua -¿Kyoka-chan?- Llamó Momo mientras que el cuerpo de la rockera flotaba hacia arriba como si se hubiera ahogado- Kyoka-chan no juegues tenemos que continuar –Se quejó Momo pero al no recibir respuesta se alarmó- ¡Kyoka-chan! -Exclamó Momo aterrada al ver a su mejor amiga inconsciente.
Después de un esfuerzo sobre humano y bastante tiempo perdido, Izuku, Momo y Melissa lograron atraer a Kyoka a la superficie sobre la que estaban, Izuku le dio respiración boca a boca mientras Momo hacia presión sobre su pecho. La pequeña rockera reaccionó arrojando bastante agua a la cara de Izuku, pues había tragado bastante agua, fue una escena bastante graciosa.
- Kyoka-chan, que bueno que estas bien, estaba tan preocupada -Decía Momo abrazándola como si temiera perder a su mejor amiga.
- Oye, tranquila, estoy bien –Comentó Kyoka buscando ponerse de pie, mientras que Izuku se sacudía el agua.
- Chicas, quizás deban regresar al otro lado, me adelantaré y buscaré el siguiente objetivo, regresaré pronto –Mencionó el peliverde queriendo convencer a sus amigas de que haría esto por su cuenta y regresaría.
- Oye casi me muero por saltar de ese lugar hacia esta plataforma, mi intento no va a quedar en vano –Declaró la Deku rockera cruzándose de brazos.
- Izuku-kun ¿Qué tan lejos tenemos que ir? –Preguntó Momo mirando al peliverde señalar el otro extremo.
- Descuiden, estamos cerca, solo debemos cruzar el canal de agua y si mi memoria no me falla conseguiremos un objeto que nos será de utilidad para avanzar en la trama de la historia –Comentó el peliverde.
- Bueno, se ve que la distancia es más corta –Dijo Melissa mirando la separación entre plataformas.
- Andando –Pidió Kyoka mirándose como uno tras otro los coloridos Deku Scrub saltaron de una plataforma a otra logrando llegar al otro lado del canal.
- Dime… que ya… que ya estamos cercas de terminar por favor –Pidió Momo algo agitada apoyando una mano en la pared más cercana.
- Estamos cerca –Respondió Izuku con tranquilidad.
Una vez que estuvieron listos para continuar, avanzaron un par de metros cuando de repente un extraño sonido se hizo presente, era un sonido similar a caminar entre montañas de hojas secas en el otoño.
Al instante del techo bajó un enorme cráneo que asustó a las chicas que lanzaron un grito y terminaron abrazándose, mientras el peliverde dio un par de pasos hacia atrás, enserio era muy diferente la experiencia al ver un enemigo de este estilo en primera persona.
La criatura se mantenía suspendida en el aire gracias a la telaraña que salía de su abdomen, era tan aterradora que parecía salida de las pesadillas de los aracnofóbicos. Su cuerpo parecía ser un cráneo con unos aterradores ojos huecos, tenía unas largas patas amarillas, además de unos quelíceros muy aterradores que parecían secretar veneno.
- ¿Qu-Que es esa cosa? –Preguntó Melissa con un ligero tono azulado sobre el rostro.
- Una Skulltula, uno de los enemigos clásicos de este juego –Dijo el peliverde muy sorprendido, entonces el mismo sonido se repitió.
- ¡Watchout! –Exclamó Taya alertando a los chicos, fue entonces que detrás de las chicas aparecieron otras dos que les obligaron a juntar espalda con espalda.
- ¿Tres? No recuerdo que hubiera tantas –Se dijo a sí mismo el peliverde.
- YA ESTOY MALDITA… MENTE, ¡HARTA! –Exclamaba Kyoka muy molesta mientras que en su alargada trompa comenzaba a formarse una burbuja de gran tamaño.
- Jirou-san, espera, podrías lastimar a alguien con esa cosa –Decía el peliverde asustado por la reacción de la Deku de cabellos morados, la burbuja salió disparada en dirección al chico e Izuku se lanzó al suelo para evitar recibir daño, por suerte o el destino como quisieran verlo, la burbuja golpeo la parte suave de la araña que se había dando la vuelta buscando provocarlos, entonces la criatura al recibir daño termino cayendo al suelo y termino consumiéndose en un fuego azul, una vez que no quedó rastro de ella apareció una joya de color azul.
- Kyoka, la mataste –Comentó sorprendida Momo.
- Miren, el monstruo dejo caer esto –Comentó Melissa alejándose de las otras dos arañas para tomar la joya entre sus manos, lo curioso fue que al salir del rango visible de las criaturas, esas regresaron a sus escondites.
- Vaya es muy bonita, parece más cara que cualquier cosa que yo haya tenido –Comentó Momo admirando la joya.
- Si, yo… después les explicare el valor monetario de las rupias, ahora si no les molesta, sigamos avanzando estamos en el segundo día y parecen ser entre la de la mañana –Explicó el peliverde a las chicas.
Una vez retomado el rumbo, el grupo de Dekus siguió caminando hasta que encontraron un pasadizo, era algo estrecho pero no muy largo pues podía ver bastante luz al otro lado. Se trataba de una habitación y estaba muy bien iluminada por algunas antorchas que estaban colocadas en las esquinas, podía apreciarse otro globo flotando y obstruyendo unas escaleras que daban acceso a la siguiente habitación.
- Mira Izuku, es otro globo –Señaló Momo mirando aquel globo flotante frente a ellos, este era muy parecido al anterior, era morado y tenía plasmado el diseño de aquella extraña máscara.
- Bien, esto solo será unos segundos y podremos continuar –Comentó el peliverde tomando aire, una vez que se sintió listo, el peliverde liberó una burbuja que salió disparada contra el globo logrando explotarlo al contacto.
- ¿Oye Deku como haces eso? –Preguntó Melissa curiosa- Tú pareces saber más cómo funcionan estos cuerpos y lo de Kyoka estoy muy segura que fue por un arranque de ira –Comentaba Melissa mirando al peliverde con curiosidad.
- Bueno, la verdad es más intuitivo –Dijo el peliverde mientras se acercaban a las escaleras para comenzar a subir- Es como… respirar, o al menos así lo siento yo, tomas una gran bocanada de aire llenando tus pulmones y después… lo sueltas, es entonces que la burbuja comienza a formarse, una vez que es lo suficientemente grande, la misma presión la arroja con velocidad hacia el objetivo –Explicó el peliverde quien fue el primero en subir al acceso.
- De alguna manera tiene bastante sentido si consideramos el tamaño de estas bocas –Comentó Momo de forma pensativa mientras llegaba al segundo piso junto a Izuku, siendo Kyoka la que le seguía y al final llegaba Melissa.
- Bueno ya estamos… -El peliverde dijo pero fue interrumpido por Kyoka.
- Shhh ¿Escuchan eso? –Preguntó la pequeña Deku avanzando por el corredor.
- ¿Qué sucede Kyoka-chan? –Cuestionó Momo ante el comportamiento de su amiga que avanzaba de forma tranquila.
- ¿No lo escuchan? –Preguntó Kyoka –Es… música, como una especie de, canción de cuna –Comentaba la chica mientras les guiaba por el túnel, notándose como mientras avanzaban la música o mejor dicho, melodía se volvía más clara y también podía notarse iluminación al final del corredor.
- Es verdad, suena como… música de una caja musical –Comentó la pelinegra del grupo mirándose como al llegar se topaban con una habitación con dos plantas.
La planta baja tenía varias cajas de madera apiladas bajo unas escaleras que conectaban a la planta superior, había una jaula con una gallina dentro y lo que más llamaba la atención era que fuera quien estuviera habitando el lugar tenía un espantapájaros en el interior del lugar.
- ¿Por qué alguien tendría un espantapájaros aquí? –Preguntó confundida Melissa al ver al espantapájaros con un sombrero de paja, estaba compuesto por cabeza, torso y brazos, la única prenda que usaba era un chaleco azul, sin embargo su rostro era agradable, tenía grandes ojos negros, una sonrisa amigable.
- Quizás lo metieron para repararlo, le faltan las piernas –Respondió Momo acercándose junto a Melissa, mientras que Izuku miraba las escaleras, él se adelantaría un poco para dejarlas descansar y curiosear un poco, si las cosas iban como él lo recordaba, entonces debían subir, sin embargo ocurrió lo que menos esperaban.
- ¡Hola! ¡Qué tal nenas! Soy un espantapájaros –Se presentó el curioso ser der paja moviéndose y demostrando tener vida propia.
- ¡KYYYAAAAA! –Gritaron Momo y Melissa abrazándose entre ellas mientras que Kyoka se ponía a la defensiva y recordaba lo que dijo Midoriya, tomó aire y después lo liberó con fuerza creando una burbuja que fue arrojada contra el espantapájaros.
- ¡Wow! ¡Hey! ¡Tranquilas! –Decía el espantapájaros esquivando las burbujas que Kyoka le lanzaba, fue entonces que llegó un punto donde Kyoka dejó de lanzar burbujas mientras que Izuku se encontraba en la parte superior hablando con un curioso anciano de ropas azules quien parecía ser el dueño del lugar.
- ¿Está todo bien haya abajo? –Preguntó el hombre mientras que Izuku asentía.
- Si no se preocupe señor, lo que pasa es que mis amigas no están acostumbradas a los espantapájaros que hablan –Dijo el pequeño Deku con una gota de sudor.
- Y que lo digas, es muy difícil callarlo últimamente, pero bueno, dime jovencito ¿Cómo puedo ayudarlos? –Preguntó el hombre curioso.
- ¿Me permite mirar por su telescopio? –Preguntó el peliverde al anciano.
- Adelante, quizás así puedas visualizar al pequeño granuja que quería robarme mi lagrima de luna –Comentó el anciano volteando su atención a un pilar con vitrina donde estaba una piedra reluciente con forma de lagrima.
Midoriya pudo ver a ese duendecillo sobre lo que parecía ser la cima del reloj, este parecía estar gritando algo en dirección a la luna, cuando el telescopio se enfocó en la luna pudo verse como algo caía a gran velocidad y al impactar en el suelo provocó un fuerte temblor.
- ¿No puede ser también está temblando? –Preguntó Kyoka molesta, mientras que Izuku se enfocaba en lo que estaba buscando.
- Esa debió ser otra lagrima de luna, no son muy frecuentes, pero si suelen hacer mucho revuelo cuando caen a tierra –Dijo el anciano.
- Muchas gracias por permitirme usar su telescopio –Agradeció Izuku al hombre.
- No hay de que, cuando quieras –Respondió el hombre que parecía estar estudiando algunas cosas con referentes a dicha piedra.
El pequeño Deku decidió bajar encontrando a sus amigas recobrando la calma, este miró el espantapájaros y se le acercó lentamente.
- Una disculpa amigo –Mencionó el Midoriya haciendo una reverencia.
- Viejo tus novias están locas, yo solo quería invitarlas a bailar –Decía el espantapájaros.
- No somos sus novias/No estamos locas/No pienso baialar –Se quejaron las chicas encarando al esapantapajaros.
- Dime chico ¿Es ese día peligroso del mes? –Preguntó el espantapájaros.
- No pienso responder eso, pero dime ¿Qué tan bueno eres bailando? –Preguntó el peliverde llamando la atención de las chicas.
- ¿Espera que haces? –Preguntó Kyoka curiosa.
- Soy un excelente bailarín, ¿no han notado que cuando uno baila, el tiempo pasa MUUUUY Rápido? –Preguntó el espantapájaros.
- ¿No me dirán que Deku piensa? –Preguntó Melissa a sus amigas.
- Quiero verlo –Respondió Izuku con una sonrisa, él sabía que de esta manera el tiempo pasaría muy rápido.
- ¡Comencemos! –Exclamó el espantapájaros, fue entonces que como por arte de magia, por toda la habitación podía escucharse como el sonido de un instrumento de viento.
Las chicas por alguna razón quedaron atrapadas con el movimiento del espantapájaros, el cómo movía sus brazos de arriba hacia abajo y como giraba era bastante hipnótico. Para cuando la música terminó el espantapájaros festejó.
- Wooooo eso estuvo épico, tenía mucho que no bailaba así, hemos bailado por casi dos días enteros chicos, pero bueno, debo retirarme –Mencionó el espantapájaros.
- ¿Qué? ¿Dos días enteros? –Cuestionó Momo, que ni cuenta se dio de cuando transcurrió todo ese tiempo.
- Nos vemos –Se despidió el espantapájaros girando y siendo tragado por la tierra que estaba debajo de él, entonces un temblor comenzó a sacudir el lugar, mientras que el sonido de las campanas resonaba con fuerza.
- Deku ¿Qué está pasando? –Preguntó Melissa algo asustada.
- Descuiden, era algo que teníamos que hacer, pero… no esperaba que los tiempos estuvieran modificados, se los explicare luego, síganme –Pidió el Deku verde corriendo por las escaleras, el anciano no se encontraba ahí, pero encontraron una puerta que les permitió salir del observatorio.
El cielo estaba en un tono rojizo oscuro, los temblores se volvían cada vez más recurrentes, la luna se miraba cada vez más cerca y a casi nada de caer sobre ellos.
- ¿Donde? ¿Dónde está? –Preguntó Izuku preocupado mirando que la cerca que se suponía mantenía alejado a los intrusos ya no estaba ahi.
- ¿Qué es lo que estás buscando? –Preguntó Melissa al ver a Izuku algo angustiado, fue cuando el chico visualizó un cráter.
- ¡Por haya! –Señaló el Deku corriendo y con sus amigas detrás de él, una vez lo suficientemente cerca, el chico encontró la lagrima de luna.
- ¿Una roca? –Preguntó curiosa Kyoka.
- Rápido chicas, regresemos a la ciudadela –Señaló el peliverde la ciudad, estas se miraban preocupadas, no entendían absolutamente las acciones de Izuku.
- ¡Midoriya! ¡Explícate en este momento! –Ordenó Kyoka mientras seguían a su compañero.
- No puedo, pero… confíen en mí, una vez que lleguemos a la ciudadela, conseguiremos el objeto que nos permitirá regresar a la normalidad –Comentó el peliverde, las chicas al escuchar eso simplemente tomaron al peliverde y aceleraron el paso.
Noche del festival… 03:00… 02:59, 02:58, 02:57…
No había guardias en las puertas y solo estaban algunas personas que se negaban a abandonar la ciudad, entre ellos estaba el capataz de la construcción que se miraba muy orgulloso de su labor para el día del festival.
- No puedo creer que esos miedosos se hayan ido, han sido siglos de tradición, como sea, mejor para mí –Comentó este sacando una botella de licor, mientras que las Deku se detenían en el centro de la ciudad frente a la torre del reloj.
- Bien ¿Ahora qué sigue? –Preguntó Kyoka mirando al peliverde con los ojos en espiral por el viaje tan movido, pero al sacudir la cabeza Midoriya se recompuso.
- Esperen… -Pidió el peliverde caminando en dirección a la flor Deku, de esta salió su ocupante.
- Oh de nuevo eres tú, ya te dije, sin algo que puedas darme a cambio, no te prestare mi flor –Dijo el mercader con una voz aburrida, pero su rostro cambió al ver aquella joya- No puedo creerlo, oye muchacho, si tú me das esa piedra yo, yo te daré mi flor, será tuya ¿Qué dices? –Preguntó muy impresionado, Izuku solo asintió imitando a su héroe mudo favorito, el mercader no perdió tiempo, tomo la joya, sus cosas y se fue volando.
Noche…. 01:12, 01:11, 01:10…
Izuku no tuvo que decirles nada, las chicas simplemente lo vieron entrar a la flor y lanzarse en dirección a la torre, ellas no perdieron el tiempo e hicieron lo mismo, esto les permitió llegar a la parte más alta de la torre donde se encontraron con ese duendecillo infernal, el cual llevaba un objeto bastante peculiar entre las manos.
- Vaya, vaya, vaya, pero miren que es lo que tenemos aquí –Mencionó aquel ser que se mantenía flotando, su voz expresaba frases en un tono bastante burlon y tétrico.
- ¡Hermana! Pantano, Montaña, Costa, Cañón –Dijo la pequeña hada morada que acompañaba al duendecillo, cuando este le dio un manotazo.
- ¡SILENCIO! –Ordenó la criatura muy molesta reclamándole a su compañero.
- ¡Oye! No lastimes a mi hermano –Se quejó Taya para regresar su atención a los Deku- Tienen que ayudarme, Skullkid podría lastimar a mi hermano –Decía Taya preocupada.
- Oh no, eso ya no será posible –Mencionó Skullkid, el cual comenzó a hacer unos sonidos grotescos con el cuerpo, era como si cada una de sus articulaciones se rompiera y después soltó un poderoso grito que obligó a los Deku a cubrirse los oídos.
- Maldita sea ya cállate –Se quejó Kyoka, cuando una burbuja fue lanzada por parte de Izuku, sin embargo Skullkid la esquivo por completo.
- Jajajajajaja eres muy lento ¿Quieres jugar a adivina dónde estoy? Me gusta mucho ese juego –Se burlaba Skullkid mientras que Izuku volvía a generar otra burbuja para atacarlo, pero al ser lanzada Skullkid volvió a escaparse del ataque.
- ¡Maldición! Esto no pasaba en el juego –Se quejó el peliverde al ver que Skullkid tenía más libertad de movimiento en esta extraña versión personalizada de juego.
- Chicas tenemos que ayudar a Izuku –Mencionó Momo mirando a sus amigas.
- No podemos dejarle todo el trabajo a él –Comentó Melissa determinada, entonces una segunda burbuja fue lanzada y se vio como Skullkid la esquivaba por los pelos.
- Vaya tenemos más participantes, esto se pone más divertido –Se burlaba Skullkid mientras que las chicas comenzaban a generar sus burbujas y las lanzaban contra Skullkid el cual esquivaba cada una de estas sin problema.
- Ustedes y yo seremos mejores amigos –Dijo el enmascarado cuando una burbuja logro golpearlo y derribarle de las manos un objeto azul.
Noche Final: 00:30, 00:29. 00:28…
- ¡Es mía! –gritó el peliverde tomando la ocarina, fue entonces que al instante todo se puso blanco y el tiempo se detuvo, entonces ante el peliverde apareció la silueta de una jovencita de ojos azules.
- Nuevo héroe, tu que has salvado tantas veces a mi reino, estoy segura que sabrás como utilizar el tesoro de la familia real de Hyrule, estoy segura que podrás salvarlos a todos, confió en ti… Deku, recuerda esta melodía por favor –Dijo la joven llevándose el tesoro real a los labios y así comenzar a tocar una melodía por medio del instrumento.
Para cuando la melodía termino, Izuku regresó en sí, el chico se llevó el tesoro real a los labios y este mágicamente cambio de forma, ahora era un instrumento con varias trompetas.
El peliverde miró fijamente a Skullkid y sonrió, de forma burlona, la criatura se dio cuenta buscando abalanzarse sobre él, pero el pecoso no lo permitió.
- No hay nada que temer, porque ya estoy aquí –El peliverde comenzó a tocar la canción y al instante todo se volvió blanco para todos.
- No, no, ¡No es posible! –Exclamó Skullkid siendo borrado, mientras que un agujero se abría bajo los pies de los jóvenes héroes y terminaban cayendo.
- IZUKU/DEKU/MIDORIYA –Gritaron las chicas asustadas.
PRIMER DIA, 72 HORAS ANTES DE LA CAÍDA…
El bullicio de la gente atareada se escuchaba por todos lados, los chicos se encontraban frente a la puerta de la torre del reloj y se miraban bastante confundidas, se sentían como si recién hubieran despertado de un sueño, estaban muy confundidas, pero al verse unas a otras podían notar que seguían siendo eso que Izuku llamaba Dekus.
- ¿Qué sucedió? –Preguntó Momo confundida y mirando a su compañero.
- Hemos regresado en el tiempo –Respondió el chico con una voz cansada.
- ¿Regresado en el tiempo? ¿Pero cómo? –Preguntó la rubia del grupo.
- Antes de responder a sus dudas, les regresare sus cuerpos como prometí –Comentó el peliverde dándose la vuelta para ver la puerta de la torre y empujarla, fue entonces que vieron al tétrico vendedor de máscaras- Esto no será nada bonito –Se quejó el peliverde sabiendo lo que se venía.
Esta historia continuará…
