Relatos de amor
Seguramente algunas ya sabrán de mi idea de armar una serie de OS (Quizá algunos con continuación dentro de este mismo espacio), y seguramente han visto en FF este estilo de series. Me gusta mucho. La serie se va a llamar "Relatos de amor"
En cada "Capitulo" van a poder ver el genero y la categoría de cada historia además de un summary.
Espero que esta idea les agrade, no va a haber una actualización semanal como en mis historia en proceso porque esta no es una historia en proceso sino un conjunto de capítulos independientes entre sí, algunos van a ser largos, otros no, algunos van a ser M, otros no. No hay ningún tipo de sentido o patrón que van a seguir, solo van a ser mis ideas escritas para que las disfruten.
Genero: Romance/Drama
Universo: Después de Luna Nueva
Categoría: T
Pareja: Edward y Bella.
Summary:
Mi misión era sencilla, solo debía mantenerme viva por los próximos 3 días que Edward estuviera en una expedición de caza. Sencillo, ¿Cierto? No para Bella Swan.
Edward no va a alejarse de Bella hasta que ella despierte, no importa a quien debiera enfrentar, Charlie no iba a alejarlo de esa cama de hospital.
Bella lucha con su propia pesadilla en la inconsciencia.
— Hola —dialogo en voz alta
"Hola" pensamiento
Edward's P.O.V
— Jasper, ¿Una carrera? — preguntó Emmett divertido tirado en el pasto
— Emmett, eres un fastidio — habló Jasper limpiándose la sangre de oso que había en su mejilla — Alice va a matarme, no debí usar esta camisa para cazar —murmuró
— ¿Eddy? ¿Tú que dices? — preguntó Emmett. Mi móvil sonó en ese momento, una llamada de Alice.
— Hola Alice —respondí extrañado
— Edward, hub- que Carli- hiel- —
— Alice, no hay buena señal — hablé. La llamada se cortó — Chicos, necesito acercarme a la ciudad —
— Vamos, ¡Una carrera! — exclamó Emmett feliz poniéndose de pie de un salto. Rodé los ojos corriendo tras Emmett.
Cuando la señal fue mejor una nueva llamada entró, detuve mi carrera y atendí
— Hola duende —saludé— ¿Ocurre algo? —
— Edward, escúchame, mantente calmo —pidió— Bella se patinó en el estacionamiento del instituto, papá está atendiéndola — habló Alice
— Déjame hablar con ella Alice —pedí. Mi móvil crujió en mi mano, aflojé el agarre necesitando que el celular siga funcionando.
— Aun no despierta, se golpeó la cabeza, no veo que vaya a despertar pronto pero vas a ser lo primero que va a querer ver — aseguró
— Voy para allá —hablé rápidamente comenzando a correr.
Emmett y Jasper intentaron mantener el ritmo de mi velocidad hasta llegar a Forks, fui directamente al hospital y los chicos se desviaron a casa. Alcancé el límite del bosque que daba al hospital cuando Alice apareció frente a mi vista.
— No puedes entrar aun — habló Alice llegando a mi lado
— No fastidies — respondí. Me detuvo sujetando mi brazo
— Edward, Charlie sabe que estás a 4 horas de aquí y Bella se resbaló hace solo 2 horas, ¿Cómo crees que se va a ver? — preguntó
— No me importa — gruñí soltándome de su agarre
"Edward, haz caso a Alice. Espera 2 horas más en el bosque" pidió Carlisle en su mente desde en interior del hospital.
Gemí viendo a Bella en la mente de Charlie, pálida, su frente estaba cubierta por una venda que rodeaba su cabeza.
— ¿Qué ocurrió? — pregunté en un susurro
— Resbaló saliendo del instituto, tiene un esguince en la mano y se golpeó la cabeza contra la carrocería de su camioneta — comentó Alice dejándome ver el momento en su mente. Una visión — No pude advertirle a tiempo, no estaba con ella —
— No es tu culpa — murmuré cerrando los ojos — Carlisle, necesito ir con ella, necesito acercarme. Por favor — pedí— Dame media hora, por favor, luego me voy a esconder en el hospital —
"Media hora, me llevo a Charlie" asintió.
Corrí hasta el hospital entrando por una de las ventanas y subí por las escaleras de emergencia hasta el tercer piso donde Bella estaba instalada.
Entré escuchando las maquinas pitar y controlar sus signos vitales. Me acerqué a su cama odiando el olor estéril del hospital cubriendo su aroma, besé su mejilla con suavidad y tomé su mano. Estaba vendada debido al esguince.
— Amor, ¿Por qué me haces esto? — pregunté suavemente apartando el cabello de su rostro — Sabes que no puedo verte así, sabes que te necesito. Te lo pedí, que fueras cuidadosa con tus pasos — murmuré apoyado mi frente suavemente en su pecho— Por favor Bella, despierta pronto, no voy a soportar mucho esto — aseguré alzando la mirada — Necesito tus ojos Bella, por favor — pedí. Mi voz tembló — Te amo, despierta preciosa —rogué. Besé sus labios suavemente y respiré contra ella — Bella, por favor —
Acomodé mi mejilla sobre su corazón y suspiré.
"Edward, Charlie está por volver al cuarto de Bella" escuché a Alice en la terraza del edificio tiempo más tarde
— Amor, voy a volver. ¿De acuerdo? — pregunté alzando el rostro — Lo prometo, solo dame dos horas y estoy aquí de nuevo — prometí dejando un beso en sus pálidos labios.
Dejé la habitación subiendo rápidamente por las escaleras de emergencia a la terraza y me dejé caer contra la pared pasándome los dedos por el cabello frustrado. Alice se sentó a mi lado.
— Va a despertar — habló
— No me voy a mover de su lado —respondí. Asintió apoyando la cabeza en mi hombro.
Esperé las dos horas que necesitaba para poder dejar que Charlie me viera sin dejar de ver su mente, él no apartaba la mirada de Bella y aunque los sentidos humanos no eran buenos podía estar atento a cualquier cambio que su cuerpo tuviera.
En cuanto las dos horas pasaron bajé rumbo al cuarto de Bella, entré y Charlie estaba allí sentando a su lado.
— ¿Te avisó tu padre? — preguntó Charlie
— Si — respondí acercándome a Bella. Charlie no me importaba, solo quería tocar la piel de Bella, olerla y verla no era suficiente — Hola mi amor — hablé suavemente dejando un suave beso en sus labios — Ya estoy aquí, ¿Me escuchas? — pregunté tomando tu mano sana y entrelazando nuestros dedos.
— No escucha — respondió Charlie
— Hay estudios que dicen que si escucha — respondí. Hoy, más que nunca, quería poder leer su mente.
— ¿Hablaste con tu padre? — preguntó
— Si — asentí besando la mejilla de Bella. Me alejé de ella y tomé la historia clínica que estaba colgada a los pies de su cama
— Intenté leerlos, no entiendo mucho — señaló Charlie. Caminé hasta el costado de la cama de Bella y tomé su mano mientras miraba sus estudios — ¿Los entiendes? —
— Si, los he mirado muchas veces — respondí.
"¿Cómo los entiende?" Charlie
— Carlisle me los lleva a casa y me los enseñó a leer — respondí.
Dejé su historia sobre mis piernas y alcé las placas y tomografías que le habían hecho a Bella. No había nada allí, todo estaba perfecto. ¿Por qué no despertaba?
— Tu padre me dijo que ella estaba bien, pero no despierta — comentó
— Parece estar bien — asentí — Son poco los casos en que la conciencia no regresa a los pocos minutos, Bella ya lleva horas — comenté dejando la historia clínica a un lado y besando la mano de Bella — Seguramente va a mandarle otros estudios pronto —
— Si, me comentó algo — asintió Charle.
Charlie deambuló por en cuarto saliendo eventualmente por café y para hablar con René, yo no me aparté de Bella, mi mirada estaba fija en su rostro.
— ¿Por qué no despierta? —pregunté a Carlisle cuando vino a revisarla.
Charlie estaba fuera y él había aprovechado a estar unos momentos a solas conmigo, estaba preocupado por mi y me enfurecía que la preocupación por mi fuera mayor que su preocupación por Bella.
Había capado la mente de Esme, Alice e incluso Jasper en las cercanías
— Los estudios que le hemos hecho no demuestran ninguna complicación, el cuerpo es sabio Edward, si no despierta no podemos hacer más que confiar —
— No vamos a saber si hay secuelas hasta que no despierte — respondí
— Ninguna de las visiones de Alice han cambiado, eso solo puede significar que Bella necesita descansar — explicó caminando hacia mí — Todo va a estar bien hijo — prometió apretando mi hombro
— No lo entiendes —protesté— Esme no puede estar en una cama de hospital, no sabes lo que es ver al amor de tu existencia de este modo —
— La mente vampira es excelente, dudo que hayas olvidado como conocí a tu madre — señaló— Se perfectamente lo que sientes —
— Lo siento, solo estoy nervioso — me disculpé alzando la mano hasta la mejilla de Bella y rosando su pálida piel — No debí haberme ido —
— Es humana Edward, y mientras lo sea…— comentó. Gruñí dirigiendo mi mirada hacia él — ¿Has salido de este cuarto? —preguntó— Al menos finge ir por agua o al baño —
— Agua — señalé la jarra a la mitad sobre la mesa al costado de la cama de Bella — La vacié cuando Charlie no estaba, eso lo arregla —
Carlisle interrumpió su reto cuando se escucharon los pasos de Charlie próximos a la habitación de Bella, la puerta se abrió
— Carlisle — saludó Charlie entrando a la habitación— ¿Novedades? —
— No Charlie, lo siento, pero eso es bueno — aseguró— Justo como le explicaba a Edward, no tener malas noticias en esta situación también es bueno —
— Eso espero —suspiró sentándose del otro lado de la cama de Bella y tomando su mano vendada— René está buscando vuelos, le dije que esperara, que no debía tardar en despertar pero si por la mañana no despierta va a viajar —
— No va a hacer falta — aseguro Carlisle— Bella solo está descansando —
Yo también era médico, esto no era normal, solo esperaba que Carlisle tuviera razón.
— Claro, seguro — murmuró Charlie. Al menos no era el único impaciente
— Vuelvo en un par de horas a verla — comentó Carlisle saliendo de la habitación
La noche llegó pronto, Bella aun no despertaba y Charlie empezaba a impacientarse por mi presencia aquí.
— Ve a casa, voy a quedarme esta noche —pidió
— No voy a moverme de aquí Charlie —respondí sin apartar la mirada de Bella
— Te ves cansado, tus ojeras te delatan — señaló. Hice una mueca, él no tenía idea.
— No voy a poder dormir — respondí divertido
— Aun así, no tienes que quedarte, ve — pidió.
Nunca había usado mi persuasión con Charlie, pero no había modo de que me moviera de aquí.
— No — respondí alzando la vista hacia él — Voy a quedarme aquí — hablé en tono bajo
Mi tono de voz era intenso y aplastante, era el tono que los vampiros usaban para llevar a su humano a la oscuridad para beber de él.
Todos los sentidos de Charlie se pusieron en alerta.
" ¡¿Qué es esto?! ¡¿Quién es?!" Charlie
Alice entró en ese momento a la habitación, Jasper estaba fuera trabajando en el pánico de Charlie.
— Hola Charlie — saludó Alice de forma simpática — Hermanito — sonrió dejando un bolso sobre el sofá que estaba aún costado — Te traje ropa —
— Hola Alice — respondió Charlie aclarándose la garganta. Su instinto se había relajado gracias al poder de Jasper y la amable presencia de Alice.
— ¿Cómo está? —preguntó Alice caminando hasta mí.
— Igual, solo duerme — murmuré acariciando la mejilla de Bella — Necesito que despierte Alice —
— Lo sé, no te preocupes, va a despertar — prometió acariciando mi cabello. Jasper hizo que Charlie se sintiera culpable por querer alejarme de ella.
— Edward, ¿Podemos hablar afuera? —preguntó. Miré a Charlie mientras Alice me mostraba la conversación que él quería mantener conmigo.
— Por supuesto Charlie — asentí poniéndome de pie. Besé la mejilla de Bella y Charlie le dio un último apretón su mano vendada.
Salimos de la habitación encontrando a Jasper sentado en las sillas del pasillo.
— Jasper — asintió Charlie
— Jefe — respondió con otro asentimiento. Charlie nos alejó de Jasper antes de comenzar a hablar.
— Tú no te vas a quedar con Bella toda la noche — aseguró.
— Voy a quedarme Charlie, puedes quedarte conmigo si quieres y odiarme después pero no planeo alejarme de Bella hasta que despierte —aseguré
— No, no eres quien decide aquí — aseguró — Bella es mi hija —
— Si, es su hija pero también es mi novia — respondí.
La palabra novia era insignificante para describir mi relación con Bella pero debía funcionar.
— No me importa que sea tu novia, me voy a quedar yo — señaló
"Edward, menciona su edad" pensó Jasper antes de enviar olas de cansancio y pesadez a Charlie. Jasper no se sentía complacido de hacer sentir mal a los humanos pero también era consciente de que si la que estuviera allí dentro fuera Alice él no se alejaría de ella ni para cazar.
— Charlie, es mejor que descanse en su casa — hablé manteniendo mi tono amable. Aun así mi mirada fue intensa, su instinto se alertó nuevamente pero Jasper lo relajó— Soy joven, puedo dormir en un sillón sin que eso me afecte. Tú ya estás cansado —
Charlie parpadeo confundido.
— Es mi hija — gruñó. Incluso Jasper se sobresaltó notando la resistencia de Charlie a nuestras habilidades, Charlie era padre de Bella después de todo.
— Bella es lo que mantiene mi existencia con sentido, no voy a alejarme de ella bajo ningún término — prometí. Jasper reflejó todo el amor que yo sentía por Bella dejando que Charlie lo sintiera.
"Vaya, sentir lo que Edward siente por Bella parece ser más efectivo que asustarlo" Jasper
— ¿Charlie? — habló Carlisle a nuestras espaldas. Dirigió miradas reprobatorias en mi dirección y en la de Jasper. Mi hermano liberó a Charlie de su don y lo imité — Te ves cansado Charlie, ¿Por qué no vas a casa? — preguntó con una amable sonrisa — Prometo mantener un ojo sobre Bella toda la noche y apuesto a que Edward me va a hacer compañía —
— Iba a quedarme — señaló Charlie moviendo su bigote
— No hace falta, yo me quedo esta noche, tu ve a descansar —sonrió— Voy a cuidar a Bella como si fuera mi propia hija, tu puedes estar con ella mañana —
— De acuerdo…— asintió Charlie poco convencido — ¿Si despierta me avisan? —
— Vas a ser el primero en saberlo — prometió Carlisle
— De acuerdo, voy a despedirme — asintió alejándose de nosotros y entrando a la habitación.
— Sus dones no son para manipular a los demás —habló viéndome. Jasper lo escuchaba también.
— Quiere que pase la noche lejos de Bella, eso no va a pasar —aseguré
— Edward, es su padre — señaló
— Eso no cambia nada Carlisle, es su padre, no le impido quedarse — negué
— Pero él puede impedírtelo a ti — aseguró — En cuanto detecté el don de Jasper supe que debía acercarme —
— Carlisle, sabes que te respeto — asentí— Pero no voy a obedecer cuando es sobre Bella —
— Lo sé hijo, lo sé — suspiró apretando mi hombro — Dale un momento a Charlie — pidió siguiendo su camino.
Alice salió de la habitación de Bella caminando hasta Jasper y sentándose a su lado.
— Charlie va a estar aquí a las 8 de la mañana — habló cuando me acerqué
— De acuerdo, gracias — agradecí.
La noche fue larga, horriblemente larga y dolorosa. Bella me llamaba. Me hundí en el miedo, en el dolor de no poder despertarla de ese estado de inconciencia.
Carlisle vino algunas veces a revisarla y tranquilizarme, hablamos, pero no fue de mucha ayuda.
Solo la observé, la miré por la noche. Me acurruqué a su lado hablando con ella y dejando que sintiera mi presencia a su lado, ella debía saber que yo estaba aquí.
Bella's P.O.V
Abrí los ojos y me desperecé. Me senté sobre la cama buscando a Edward. No estaba allí, no había nada. No había una nota, un mensaje, un aviso. Nada. Estaba sola en el cuarto de mi habitación.
Me puse de pie y tomé mis cosas de aseo para ir a la ducha, seguramente cuando pasara por mí para ir al instituto iba a explicarme porque no estaba.
Luego de la ducha me vestí y bajé.
— Hola cariño — habló Charlie
— Hola papá —respondí abriendo la alacena y tomando la caja de cereales. Busqué un boul y la leche
— Hoy te ves bien — habló Charlie. Me giré confundida — Solo digo, te ves bien, animada —
— Claro, todo está bien —aseguré extrañada sirviendo la leche y los cereales en el boul
— De acuerdo, me alegro por eso — asintió — Ya me voy a la estación, llámame si necesitas algo — pidió besando su cabello antes de dejar la cocina.
Tomé mi boul sentándome en la mesa y comiendo tranquilamente mientras escuchaba la patrulla alejarse. Luego de comer mis cereales enjuagué el boul y subí, cepillé mis dientes y mi cabello, tomé mi mochila y bajé. Salí de la casa esperando por Edward, pero él no apareció.
Ignorando el dolor que comenzaba a aparecer en mi pecho entré a la casa y tomé las llaves de mi camioneta, solo esperaba que con tan poco uso que le daba desde que Edward había vuelto mi Chevy funcionara.
Entré a la cabina y arranqué el motor agradecida de que encendiera a la primera, no iba a llegar a mi primera clase pero al menos si a la segunda. Conduje hasta el instituto y me quedé en mi camioneta hasta que fue hora de la segunda clase de la mañana.
Bajé de mi camioneta dirigiéndome, con pasos cuidadosos, a historia. Allí compartía clases con Ángela. Ella ya estaba allí esperándome.
— Hola Ange — saludé sentándome a su lado.
— Hola Bella, que bueno es verte bien —sonrió de forma amable
— Charlie me ha dicho lo mismo hoy, no sé qué les ocurre. Estoy bien — rodé los ojos
— Bueno si pero…—dudó— Ya sabes, búscame si me necesitas — pidió. Asentí distraída, todos se comportaban extraño y Edward aun no daba señales de vida.
Cuando el timbre del instituto sonó avisando el final de la jordana salí del edificio, mis compañeros me miraban de forma curiosa, como si estuvieran esperando que me desmoronara. No los entendía.
Me monté en mi camioneta y llamé al celular de Edward, ya eran demasiadas horas desaparecido.
— El numero al que usted intente llamar no corresponde — habló la voz automática. Mi pecho palpitó de forma dolorosa. Marqué a Alice, a Esme, Carlisle, nadie respondía. Todos con el mismo mensaje.
Contuve el sollozo en mi garganta y tragué sintiendo un gusto amargo, arranqué el motor y conduje fuera del instituto.
Mi chevy protesto por la forma en que estaba forzando la velocidad, pero necesitaba llegar, necesitaba asegurarme de que esto era solo una casualidad, una broma.
Doblé en la tan conocida intersección que me llevaba a la casa Cullen.
Mi camioneta de detuvo de forma brusca cuando quité el pie del pedal, la casa estaba completamente tableada, esto no podía ser, no de nuevo. El agujero en mi corazón se hacía más y más profundo, sangraba.
Abrí la puerta de la camioneta de forma temblorosa, bajé mis pies al suelo y me sostuve de la camioneta dándome el impulso suficiente para caminar hasta la puerta tableada. Avancé hasta una de las ventanas y tiré con fuerza de la madera, 3 tablones se soltaron con facilidad cayendo al suelo. Entré a la casa por la ventana.
Todo estaba cubierto por sábanas blancas, apenas si lograba ver algo.
Caminé a oscuras por el salón hasta las escaleras y subí.
— ¡¿Edward?! ¡¿Alice?! ¡¿Esme?! — pregunté en tono alto — ¡¿Carlisle?! ¡¿Emmett?! ¡¿Rosalie?! —
Nadie respondió.
Entré a la habitación de Edward, la cama que él había comprado para mi estaba destruida, despedazada, nuestras fotos en el suelo, destrozadas, quemadas.
Caí al suelo de rodillas, los sollozos abandonaban mi pecho. Dolía, quemaba, ardía.
El cuerpo pesaba.
Se volvió oscuro.
No había… nada.
— ¿Bella? ¿Bella puedes oírme? —escuché una voz.
— ¡¿Bella?! —exclamó otra voz a mi lado condenadamente angustiada. Quise calmar a la voz, la amaba, no sabía de quien era pero la amaba.
— Dale espacio — escuché
— ¿Espacio? ¿Oyes como me llama? — preguntó la voz de forma angustiosa.
Desperté en medio del destrozo de la habitación de Edward.
Tomé alguna de las fotos en que salía su rostro y caminé de forma temblorosa hasta la destrozada cama, me acosté allí buscando su olor pero no había nada.
¿Cuándo se había ido?
Recordé las miradas de todos hoy, la cautela de Ángela y Charlie
¿Edward se había ido nuevamente? ¿O nunca había regresado?
¿Todo lo que había ocurrido luego de Volterra era en realidad un sueño y esta era la realidad?
Volví a cerrar los ojos, respirar se hacía difícil. Dolía. Cada vez más.
— ¿Bella? — preguntó una ronca y suave voz. Intenté abrir los ojos pero no pude — Shh, estoy aquí —escuché. Algo frio rozó mis mejillas — Estoy aquí mi amor, estoy aquí — prometió. Unos labios fríos se posaron en mis mejillas, en mi mandíbula, en mi frente y en mis labios — Estoy aquí, eres mía, sigo aquí, soy tuyo ¿Me oyes? —preguntó — Sigo aquí, no llores —pidió
Nuevamente esa voz torturada acariciaba mis sentidos, quería hablar, quería decirle que estaba bien, que escuchaba, pero no podía. No podía moverme.
Abrí los ojos nuevamente, algo estaba realmente mal. ¿Qué estaba ocurriendo? ¿Qué era esa voz? Me puse de pie y algo dolió en mi frene. Alcé la mirada viendo la puerta que daba al baño, había sido instalado luego de que Edward regresara entonces… ¿Él si había regresado?
Me puse de pie y caminé hasta la puerta del baño, entré y me recargué en el lavabo. No había nada en mi frente, pero dolía, bastante.
Abrí la canilla del agua y me mojé el rostro, aun dolía respirar. Me sequé el rostro y regresé a la cama.
Sonreí, ahora olía a Edward. Abracé las fotos a mi pecho y suspiré.
Cualquier cosa que estuviera mal él lo iba a arreglar, lo sabía.
Abrí mis ojos viendo el techo blanco, la frente me dolía.
— Bella — escuché la voz ronca de mis sueños. Edward. Giré el rostro hacia el — Despertaste —suspiró aliviado — Amor, despertaste — repitió acariciando mi mejilla — Voy a llamar a Carlisle, ¿De acuerdo? —preguntó— Gracias, no puedo vivir sin ti, gracias —agradeció con la voz increíblemente ronca y débil. Besó mi mejilla con suavidad
— Estás aquí —señalé con la voz ronca. La garganta me raspaba al hablar — No-o no te fuiste —
— No amor de mi existencia, nunca, no de nuevo — prometió besando mi mejilla — No hables, debe dolerte la garganta, descansa, estoy aquí — repitió acariciando mi mejilla
— Te amo — suspiré
— Y yo preciosa, muchísimo — prometió dejando un suave beso en mis labios. La puerta se abrió en ese momento, parpadeé viendo a Carlisle entrar en la habitación.
— ¿Qué ocurrió? — pregunté confundida. La tos me atacó
— Siéntala — pidió Carlisle a Edward. Edward me ayudó a sentarme, pasó su brazo por detrás de mi espalda sosteniéndome y me ayudó a beber del vaso de agua que Carlisle había servido
— Despacio, Bella —pidió Edward cuando acabé el vaso y Carlisle lo retiró de mis manos
— Estaba sedienta — respondí aclarándome la garganta.
— Bella, ¿Cómo te sientes? — preguntó Carlisle revisando mis ojos con su molesta luz
— Muy confundida — respondí
— ¿Qué es lo último que recuerdas? — preguntó guardando su linterna.
— No estoy segura — admití — Yo… —dudé alzando la mirada hacia Edward con dificultar — ¿Tapearon las ventanas de la casa de nuevo? — pregunté
El cuerpo de Edward se tensó
— No, la casa sigue igual que siempre — respondió en tono bajo. Sus ojos brillaban negros, furiosos y sumamente atormentados.
— De acuerdo, entonces fue un sueño — murmuré bajando la mirada y apretando mi costado más contra él
— ¿Soñaste? — preguntó Carlisle
— Eso creo, estaba en casa de ustedes — asentí
— ¿Y antes de eso? — preguntó.
Asumí que toda la nueva ida de los Cullens había sido parte de un sueño, Charlie no permitiría que Edward estuviera aquí si él se hubiera ido de nuevo, a menos claro que él si se haya ido y volviera por lo que sea que ocurrió conmigo.
Mi pulso se aceleró, mi respiración se hizo trabajosa. Las maquinas a mi alrededor marcaron el patrón
— Bella, tranquilízate — pidió Edward suavemente
— Ne-Necesito hablar con Edward —pedí — A solas —
—Bella, necesitas estar tranquila — pidió Carlisle— Y necesito revisarte —
— Solo 10 minutos — pidió Edward apretando sus brazos a mi alrededor
— 10 minutos, luego de eso necesito revisarla —asintió Carlisle antes de salir de la habitación
Me giré suavemente hacia Edward y sus labios se presionaron dulces y fríos contra los míos, aferré mis manos a su camisa y protesté de dolor contra sus labios, algo molestaba en una de mis muñecas
— Sh amor, despacio — pidió Edward rosando sus labios con los míos. Dirigió sus manos a las mías soltándolas con suavidad, bajé la mirada notando la venda que cubría mi muñeca izquierda
— ¿Qué ocurrió? — pregunté
— Es un esguince, nada por lo que preocuparte — aseguró. Alcé la mirada a él— Estaba tan asustado mi amor, tan asustado —
— ¿Te fuiste? ¿De nuevo? — pregunté — ¿Fue un sueño? —
— No me fui, nunca me volvería a ir. Te amo Isabella Swan, te amo, eres mi vida Bella —prometió sujetando mi rostro firme pero suavemente — Si algo te pasa no puedo seguir existiendo — aseguró — Cualquier cosa que soñaste de mi lejos de ti no existió Bella —
— Bien, lo sabía —suspiré de alivio — Me dormí en tu cama y escuchaba una voz, la tuya, diciéndome que estabas aquí, que eras mío, alguien te pidió que me dieras espacio, ¿Yo te llamaba? — pregunté. Mi respiración de aceleró.
— Sh preciosa, de a poco — pidió — Si, me escuchabas a mí y a Carlisle, si, hablabas llamándome y me rompí Bella, no iba a moverme de tu lado —
— ¿Cuánto…? ¿Cuánto tiempo?—pregunté
— Eso debería responderlo Carlisle, ¿Estás lista para que entren de nuevo? — preguntó — ¿Tienes más dudas sobre mí? —
— ¿Estoy bien? —pregunté— ¿Me tengo que despedir de mis padres? ¿Me vas a transformar? —
— Solo fue una fuerte contusión, cualquier humano puede recuperarse de ella — prometió besando mi sien — ¿Dejas que entre? Carlisle realmente quiere revisarte —
— Claro, que entre, lo siento — asentí.
Besó mis labios con dulzura y escuché la puerta de la habitación abrirse y cerrarse. Edward se alejó de mí y me giré para ver a Carlisle
— De acuerdo, ¿Más tranquila? — preguntó con una amable sonrisa
— Bastante, si — asentí — Gracias —
— Bien, empecemos de nuevo, ¿Qué es lo último que recuerdas? — preguntó.
Fruncí el ceño, distintas imágenes pasaban por mi mente. Edward apretándose contra mí en la cama de mi habitación pidiéndome que me mantuviera a salvo, despidiéndose para irse unos días de caza. El instituto, lluvia, hielo.
Me llevé la mano a la frente encontrando el vendaje allí, presioné y gemí adolorida.
— Ey, despacio —pidió Edward tomando mi mano y alejándola de mi frente
— ¿Me caí? — pregunté alzando mi mirada a Edward— ¿Resbalé en el parqueadero del instituto? —
— ¿Es lo último que recuerdas? — insistió Carlisle llamando mi atención nuevamente. Lo miré
— Si, hablaba con Jess y Ángela y resbalé — asentí.
— ¿Qué recuerdo hay antes de eso? — preguntó
— Mmm… desperté, Edward no había ido por mí porque se iba con sus hermanos. Fui al instituto, cursé la mañana normal…—comenté— La noche anterior a eso hablamos con Edward, antes de eso envié solicitudes para la universidad…—
— ¿Qué cenaste esa noche? — insistió Carlisle
— Pescado, creo — respondí
— Eso cenó — asintió Edward
— Bien, parece que no hay daños — sonrió Carlisle — Es cierto, caíste, estuviste inconsciente —
— ¿Cuánto tiempo? — pregunté
— Desde la caída hasta ahora, son las 4 de la mañana— respondió Carlisle.
— Ya veo — murmuré
— Tuvo momentos en que nos escuchaba —habló Edward— Nos escuchó hablar durante la anoche —
— De acuerdo, eso es bueno — asintió Carlisle
— ¿Y ahora? ¿Puedo irme? — pregunté. Edward rio a mi lado besando mi cabello
— Lo siento Bella, te quiero bajo observación por las próximas 48 horas mínimo — señaló — Has estado inconsciente por mucho tiempo, debo asegurarme de que no hay daños —
Alcé la mirada hacia Edward.
— No me voy a mover de aquí — respondió Edward rosando sus dedos por mi mandíbula. Asentí.
— Entonces eso pasó, caí y te llamaron — hablé
— Si mi amor, eso pasó — asintió Edward
— Muy bien, los voy a dejar, no duden en llamarme si Bella siente algo. Más tarde vamos a llevarte a hacer otros estudios para asegurarnos de que todo siga bien — avisó Carlisle
— Claro, gracias — asentí
— No quiero que te duermas Bella, necesito que te mantengas despierta — señaló viendo a Edward
— No voy a dejar que se duerma —prometió
— De acuerdo, los voy a dejar solos un rato más — asintió— Si no resiste dormirse llamarme de inmediato Edward —
— Claro — respondió Edward. Carlisle se despidió con una última sonrisa antes de dejar la habitación.
Cuando nos quedamos solos me moví en la cama apartándome para que Edward pudiera recostarse a mi lado
— Ven — pedí
—¿Estás segura? — preguntó
— Si, ven — insistí. Se recostó a mi lado con cuidado de no moverme demasiado y me ayudó a acurrucarme sobre su pecho
— Ya pasó mi amor —prometió deslizando su mano por mi espalda — Todo está bien — señaló besando mi cabello. Asentí soltando un suspiro — ¿Me quieres contar de que iba tu sueño? —
— No ahora — murmuré. Solté un bostezo
— Amor, nada de dormir — pidió moviéndome suavemente.
— Lo sé — suspiré. Alcé el rostro hacia el — Sé de algo que me mantendría despierta —
— ¿Qué es eso? — preguntó divertido
— Besos —señalé
— ¿Si? ¿Eso crees? — sonrió acercando su rostro al mío. Su aliento me aturdió
— Bésame — suspiré
Presionó sus labios contra los míos, escuché las maquinas pitar pero las ignoré disfrutando mi beso. Edward rio contra mi boca alejándose suavemente pero rápidamente volvió a besarme. Deslicé mi lengua sobre sus labios y se apartó
— Bella…— habló en tono de advertencia
— Es lo que me recomendó el medico Edward —respondí
— No escuché a Carlisle decir eso — negó
— Yo escuché que no podía dormirme por ningún motivo —expliqué — Edward, tienes que mantenerme despierta, no importa cómo —
— Eres un peligro Bella Swan — rio rosando mis labios. Presionó un beso nuevamente, separé mis labios bebiendo de su aliento y me estremecí cuando su lengua se deslizó por mis labios adentrándose a mi boca.
Deslicé mi mano sana por su pecho hasta su cabello aferrándome a el, sus brazos se apretaron dulcemente a mi alrededor y suspiró.
— ¿Ya? — pregunté cuando se alejó. Rio besando mi mejilla — ¿Dónde está Charlie? No he preguntado por él desde que desperté —
— Duerme, Carlisle lo convenció de ir a casa — explicó. Algo escondía.
— ¿Y qué más? — insistí
— Puede que tu padre me odie un poco más — suspiró
— ¿Por qué? —
— Porque no estaba de acuerdo en que me quedara contigo, quería quedarse él y puede que haya usado algo de mis habilidades particulares para convencerlo — explicó
— ¿Intentaste deslumbrar a mi padre, Edward? — pregunté divertida
— Podría decirse, aunque de un modo muy diferente al que utilizo contigo — rio deslizando sus labios por mi mandíbula. Reí avergonzada y aparté mi mirada liberándome de su intensa mirada— Aun así no funcionó, incluso Jasper se asombró por lo fuerte que Charlie fue a nosotros —
— ¿Jasper habló con él? — pregunté
— No, solo intentó ayudarme con sus emociones — explicó— Es tu padre después de todo —
— Vaya, gracias — farfullé. Soltó una risa
— Sabes lo que quiero decir — aseguró
— Claro, por supuesto —rodé los ojos
— Cuéntame que has hecho desde que me fui — pidió deslizando sus dedos por mi espalda
— Creo que es bastante obvio — comenté pasando mi mirada por la habitación
— Antes de la caída —aclaró rodando los ojos — Es increíble que no pueda alejarme de ti unos pocos días, te pedí que estuvieras atenta a tus pasos — me regañó suavemente
— Y lo estuve — aseguré. Alzó una ceja cuestionándome — Lo estuve hasta ese momento —
— ¿Qué ocurrió antes de eso? — preguntó. Con un suspiro me dispuse a contarle con lujo de detalle que había ocurrido en mi vida desde que él se fue de caza
Un par de horas más tarde el acariciaba mi cabello conmigo sobre su pecho, estaba realmente relajada luego de todas las horas angustiosas que habíamos pasado mientras yo dormía.
Edward se movió suavemente bajándome de su pecho y acomodándome sobre la cama antes de sentarse a mi lado sobre la silla
— ¿Por qué te vas? — pregunté
— Charlie entró al edificio — comentó. Alcé la mirada a la ventana viendo que el cielo se había aclarado, por supuesto que no había sol — No le va a causar mucha gracia encontrarnos en esa posición — aseguró. Estiré mi mano hacia él y entrelazó nuestros dedos besando el dorso de mi mano — Estoy aquí — prometió sin dejar de ver mi rostro. Asentí en el momento en que la puerta de la habitación se abría
— Bella, al fin despiertas — comentó Charlie acercándose a la cama y besando mi cabello con suavidad — Niña, me has dado un susto de muerte —
— Lo siento papá, no planeé esto — aseguré
— Sé que no niña — habló moviendo su bigote — Pero aun así, debes tener mas cuidado —
— Lo sé, lo siento — respondí. Edward a mi lado se movió y giré mi vista hacia él.
— Regreso en un minuto, ¿Está bien? — preguntó viéndome. Asentí y dejó un beso en mi mejilla antes de ponerse de pie y abandonar la habitación.
— ¿Y bien? ¿Qué me perdí? — pregunté viendo a Charlie.
Edward regresó una hora después, su rostro estaba duro, inexpresivo. Se sentó a mi lado y tomó mi mano.
— ¿Cómo estás? — preguntó besando el dorso de mi mano
— Bien, papá me actualizó de todo lo que me perdí — señalé
Charlie farfulló algo a nuestro lado pero no me giré a verlo.
Edward's P.O.V
Los pensamientos de Charlie eran enojados, muy enojados. Bella no aparaba la vista de mí y yo de ella tampoco, había estado tan cerca de perderla que no me importaba realmente nada.
Cuando Charlie dejó la habitación por la noche respiré aliviado, solo había tenido a Bella para mi media hora mientras Charlie iba por su almuerzo al mediodía, luego de eso la había tenido que compartir con las visitas. Habían venido Alice, Esme y algunos de sus amigos del instituto. No me había movido en todo el día más que para aparentar costumbres humanas, gruñía cuando alguien hablaba muy fuerte haciendo que su cabeza doliera.
Bella sonrió apartándose y haciendo espacio en la cama para mí.
Me puse de pie y me recosté a su lado, nos acomodé de forma que su frente no tocara mi pecho, la rodeé con mis brazos y la acurruqué sobre mí escondiendo el rostro en su cabello. Respiré profundamente llenándome de ella.
— Necesitaba tanto esto — murmuré
— También yo — suspiró — Siento haberte asustado —
— Ya estás bien, todos los estudios están dando bien, solo debemos tener paciencia — murmuré deslizando mis dedos por su cuello— Cuéntame de tu sueño — pedí
— No hay mucho que contar, solo no estabas, pero al final supe que algo estaba mal — señaló— Te escuché hablar y supe que sea lo que sea que estaba ocurriendo ibas a solucionarlo y volver a mí —
— Siempre Bella, no importa que necesite hacer, siempre voy a volver a ti — prometí. Alcé el rostro y me miró — Te amo Bella, lo eres todo para mi—
— Te amo, mucho — suspiró.
Besé sus labios con dulzura, cuando su lengua pidió entrar a mi boca no me negué, la necesitaba cerca. Suspiró contra mí y reí escuchando como las maquinas enloquecían a nuestro alrededor.
— Amo que pase eso — sonreí
— Es horriblemente vergonzoso — negó ruborizada
— Bella, mi corazón está muerto pero créeme que si estuviera vivo creerían que sufro de alguna enfermedad —aseguré divertido. Rio e hizo una mueca llevándose la mano a la frente — Despacio, ya tuvimos suficiente con las visitas — señalé acariciando su nuca con mis dedos
— Apuesto a que alguno escuchó tus gruñidos —comentó
— No me importa —respondí— Te hacía doler la cabeza —
— No cazaste nada, ¿Cierto? —preguntó
— Solo alcancé un venado — respondí — No te preocupes por eso —
— Tienes que ir a cazar — señaló
— Lo sé, le voy a pedir a Alice que no se mueva de tu lado cuando me vuelva a ir —expliqué — Pero por el momento estoy bien —
— Mmm, de acuerdo…—suspiró
— Duerme amor, yo estoy aquí, siempre — prometí acurrucándola sobre mi.
Cuando su respiración se acompasó enterré mi nariz en su cabello tomando una gran bocanada de aire con su esencia y solté el aire de forma pausada asimilando que ella estaba bien y a salvo.
Tenía que aceptar que mientras ella se mantuviera como humana yo no iba a alejarme con tranquilidad, e incluso aunque yo la protegiera de todo algo podía pasarle. Carlisle me había hablado de eso cuando dejé la habitación de Bella luego de que Charlie llegara, pero no por eso iba a aceptar adelantar su transformación. Ya era lo suficientemente malo que ocurriera.
De ahora en más, cada vez que saliera de una expedición de casa que durara mas que una noche le iba a pedir a Alice que se mantuviera cerca.
Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen
(Subo adelantos y encuestas que guían la historia)
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¿Que les parece este primer OS? Últimamente tengo muchas ideas sobre Luna nueva.
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