Leah De Call: Me alegro mucho!
Guest: A ustedes por leer:D
Adriana Molina: ¿El del tóxico? Aún no lo sé, hay un OS y tambien una historia que puede llegar a ese punto. Veremos, es un tema complicado de escribir.
Lore562: Gracias!
Jade HSos: A ustedes por leer :D
Car Cullen Stewart Pattinson: Este es más corto, 15 pags. Algunos van a ser más cortos y otros más largos. No me gustó ese Charlie pero podemos hacerlo el malo de vez en cuando.
PaolaValencia: Gracias!
mony17: Todos mis historias/OS tienen final feliz. Había algo mal que funcionaba para ellos y lo más importante no querían que ese algo mal les hiciera daño.
alejandra1987: Edward y BElla nunca le explicaron a la familia si acuerdo, es normal que ellos se preocuparan. Las parejas son muy diversas y sus dinamicas tambien. Ellos solo se aseguraron de que todo estuviera bien con Bella.
Isis Janet: Charlie nunca volvió a aparecer y Bella no lo buscó más, aunque si se hubiera merecido un buen planteo cuando Bella se recuperó. Me alegro de que te haya gustado.
Rini Chiba: Ya hablamos un poco por face pero te respondo nuevamente por acá. Es un limite complicado creo, la familia de Edward también lo vio de un mal modo. Supongo que va por el lado de que su dinámica era conversada y consentida pero no siempre es así. Se aseguraron de que Bella estuviera bien y luego los dejaron seguir a pesar de no estar de acuerdo. Y esto es ficción, en la vida puede ser diferente.
saraipineda44: Graciasss :D
PanquecitosConLeche92: En este caso el hecho de que Edward respetara cada decisión que Bella tomaba, aún en contra de su voluntad, fue lo que hizo la diferencia. Si Edward hubiera desobedecido a Bella la historia sería muy diferente. El disfrutaba controlar y ella ceder, sus términos eran claros pero por sobre todo sus mentes eran conscientes del otro.
CelyJoe: Muchas gracias! :D
EmilyChase: Eso me gustó mostrar, su dinámica particular. En tanto sea sano y consentido cada pareja puede optar por sus propios modos de interactuar y llevar su relación. Aunque es una linea delgada.
One-Shot: Daño colateral
Genero: Romance/Drama
Universo: Universo alternativo
Categoría: M
Pareja: Edward y Bella.
Summary: Mientras Bella estuviera bajo la mira Edward nunca iba a poder concentrarse en la búsqueda de Aro Vulturi. Pese a las protestas de su esposa, la envía a un perdido pueblo de Washington.
FINAL FELIZ
Daño Colateral
Edward's P.O.V
Abrí mi locker tomando una playera y la pasé rápidamente por mi cuerpo, mi mirada se dirigió a la foto pegada en el fondo del casillero. Bella y yo el día de nuestra boda, pasé mis dedos por la foto. La extrañaba muchísimo, extrañaba acurrucarme junto a ella cada noche, la casa se sentía demasiado fría y solitaria sin ella.
Recordaba su rostro cuando vinieron por ella, estaba furiosa y lastimada por mi decisión, pero habían estado demasiado cerca, la vigilaban y la habían fotografiado dentro de nuestra habitación, no iba a exponerla a más peligro. Sabía que ahora me odiaba, ni siquiera la había llamado temeroso de que Aro pudiera rastrear mi llamada.
Golpeé con mi puño el locker contiguo, el ruido retumbó en el vestuario silenciando las voces a mí alrededor. Recargué mi frente en el metal y cerré los ojos serenándome.
— Lo sé hermano —habló Emmett dando un apretón a mi hombro— También extraño a mi Rosie pero están a salvo —
— Va a pedirme el divorcio —aseguré alejándome locker y abriendo los ojos
— Por supuesto que no —negó Emmett— Bella está enojada pero lo va a entender —
— ¿Crees que Rose vaya a entenderlo? —pregunté alzando una ceja
— Lo va a hacer —prometió— Quizá le tome algo de tiempo pero va a perdonarme, planeo tener unas vacaciones cuando esto termine y compensarla —
— Unas vacaciones suenan bien —admití
— Falta poco, ya casi lo tenemos, está acorralado —aseguró
— Hace quince días que está acorralado —gruñí— Y no termina —
— Lo sé, pero si me concentro en eso no voy a resistir —explicó recargando su hombro a mi lado
— Lo siento —suspiré— No soy el único que está lejos de su esposa, para Jasper también está siendo muy difícil —
— Sus recursos bajaron considerablemente amigo —señaló— Esto es una caza, se metió con las mujeres equivocadas, en el momento en que intentó acercarse a mi esposa firmó su sentencia —
— El maldito firmó dos sentencias Emm, fotografió a mi esposa en ropa interior —gruñí
— Jasper se suma, tres sentencias amigo, no se va a escapar más —prometió
— ¡Lo tenemos! — gritó Jasper entrando a toda prisa— Tienen tres minutos para alistarse, el capitán prepara el operativo —
— ¡Arriba! ¡Vamos por el maldito! —exclamó Emmett
La adrenalina corría por mi cuerpo mientras viajábamos en el camión blindado hacia la ubicación de Aro Vulturi, miré frente a mí a Emmett y Jasper aferrados a sus armas. Ambos me miraban. Asentí. Este operativo era mucho más que nuestro trabajo.
Nuestras esposas estaban en este momento en un perdido pueblo de Washington, las habíamos enviado a Forks luego de que hubieran intentado secuestrar a Rose, Alice y Bella también habían sido amenazadas. Las teníamos ocultas en una casa en medio del bosque con dos agentes del FBI y seguridad privada.
Ese maldito me iba a pagar por cada pesadilla que Bella había tenido, iba a pagar por cada noche que había pasado lejos de mi mujer.
La camioneta se detuvo, el capitán Carlisle nos dirigió bajándonos. Nos señaló a Emmett, Jasper y a mí pidiéndonos calma. Le habíamos suplicado que nos dejara incorporarnos en el operativo, no iban a atrapar a este maldito sin nosotros.
Las órdenes fueron dadas y nos dispersamos en dos grupos rodeando silenciosamente el edificio abandonado donde había llegado Aro arrastrándose hace solo media hora.
— Están armados —escuché en el transmisor dentro de mi oreja— Sabemos que es el punto de reabastecimiento, sean precavidos —
La mano de mi líder de grupo se alzó apresurando nuestro paso, avanzamos silenciosamente ingresando al edificio. El silencio sepulcral era abrumador, lo único que quería era dejar una bala entre cada ojo de ese malnacido.
Subimos las escaleras despejando los pisos hasta el tercero, se escucho una lata ser arrojada al suelo y lo que parecía ser un gas.
— ¡Bomba! —grité
Nos dispersamos alejándonos del dispositivo, explotó y me cubrí ingresando a uno de los cuartos departamentos. Nos mantuvimos en silencio por unos minutos, salí viendo a mi equipo en el extremo del pasillo. Pisé el suelo fuera del departamento y crujió.
— Cullen, ala oeste, únete con el otro grupo —escuché a mi líder de grupo
— Entendido —asentí moviéndome por el lado opuesto a mi grupo y lejos del piso maltratado.
Detuve mis pazos alzando mi arma, algo crujía. El suelo. Pasos.
Miré a mi izquierda y luego a mi derecha, dos puertas. Me incliné suavemente hacia una de ellas, silencio. Me incliné hacia la otra captando el crujido. Zapatos sobre piso de madera.
Tomando posición pateé la puerta apartándome rápidamente y recargando la espalda en la pared junto a la puerta. Escaneé el pasillo con mi mirada, nadie por aquí afuera.
— ¿Cullen? —preguntó. Reconocí su maldita voz. Soltó una risa — Estoy herido Cullen, entra y acaba conmigo —pidió en medio de su risa
— Lo tengo —susurré suavemente por mi comunicador— Ala oeste —
— Mantén posición Cullen —respondió Carlisle
— ¿Sabes Cullen? Tu esposa era la más divertida —habló. Apreté mis dientes con fuerza— Sobre todo cuando logré verla en ropa interior —
Avancé entrando a la habitación en mi arma al frente, Aro estaba sobre un sofá viejo. Su camisa tenía una gran mancha de sangre de su lado derecho, su mano presionaba la herida.
— Sabía que eras tú Cullen —rio— ¿Cómo está tu esposa? —
— Cierra la boca maldito, vas a pasar muchos años en prisión —
— ¿Prisión? —preguntó divertido— No voy a ir a prisión Cullen, tú vas a matarme —
— Cierra la boca —gruñí. Una explosión se escuchó y retrocedí hacia el pasillo sin dejar de apuntarlo con mi arma
— No son para ti —negó— Son para tus compañeros, eso nos va a dar tiempo para que me mates —
— Tu vas a ir a prisión maldito, no vas a tener el beneficio de la muerte —respondí
— ¿Eso crees? —preguntó— Tú vas a matarme, porque tu preciosa castaña me dio uno de los mejores orgasmos —sonrió— Dime Cullen, ¿Te la cogiste en esa pequeña ropa interior o solo la guarda para mí? —
— ¡Cierra la boca maldito! —grité
— ¡Cullen! —escuché en mi oído a través de mi comunicador. Arranqué el maldito aparato de mi oreja aventándolo al suelo.
— Si muchacho, sabes de que hablo, ¿Verdad? —preguntó con una sádica sonrisa— Esa que hace ver sus senos jugosos —
Avancé hasta él rápidamente y apoyé el cañón del arma en su frente, sonrió.
— ¡Cullen! ¡Baja la maldita arma! —escuché a Carlisle
— Oh, ¿Quieres que todos tus compañeros escuchen como se ve tu mujer desnuda? —insistió Aro
— ¡Edward! ¡Baja el arma! —escuché a Emmett gritar a mis espaldas
— ¡Piensa! —gritó Jasper
Bajé el arma lentamente, apreté mi puño libre y golpeé con fuerza la mandíbula de Aro. Los brazos de Emmett me rodearon y Jasper nos empujó hacia atrás.
— Maldición, ¡Suéltenme! —grité
— ¡Cálmate! —exclamó Jasper— Si lo matas tú vas a entrar a prisión junto con él —
— Piensa en Bella si tu entras a prisión —gruñó Emmett contra mi oreja
Aro me veía con una sonrisa divertida mientras era esposado, Sam y Seth lo sacaron de la habitación en cuanto lo aseguraron.
— ¡Afuera todos! —exclamó el capitán dirigiendo una mirada en mi dirección
Obedecimos saliendo de la habitación y dirigiéndonos a las escaleras, los efectivos recorrían el edificio revisando hasta el último rincón.
Salimos del edificio dirigiéndonos a las camionetas que estaban establecidas en los alrededores con nuestros equipos.
— ¿Qué fue la explosión? ¿Alguna baja? — pregunté
— No, solo algunos aturdidos —explicó Jasper
Me quité la protección de los ojos dejando mi arma descargada a mi lado, me pasé la mano por la frente quitándome el sudor y me dejé caer al suelo completamente agotado.
La mano de Emmett se apretó en mi hombro y Jasper golpeó suavemente mi muslo con su bota.
— Están a salvo hermano, están a salvo —prometió Emmett— Y podemos volver con ellas —
—
Parpadeé regresando a la realidad y miré mi reloj, entrada a la madrugada habíamos conseguido librarnos del caso y tomar un vuelo a Seattle. En solo media hora iba a aterrizar en Seattle y conducir por horas hasta llegar a la casa donde Bella se encontraba. Aterrada y sin saber nada de mi por los últimos dos meses.
Dos malditos y angustiantes meses nos había tomado encontrar al maldito luego de que atacara a Rose.
Cerré los ojos apretando mis puños con fuerza recordando cuando las fotos de mi esposa en ropa interior negra llegaron a mi oficina, estaba siendo vigilada desde poca distancia mientras se vestía en nuestra habitación.
No nos habíamos logrado recuperar del intento de secuestro a Rose cuando eso ocurrió. Las tres, Rose, Bella y Alice fueron enviadas a Forks bajo consigna de agentes de nuestra confianza absoluta.
Habían gritado, llorado e incluso Rose había golpeado a Emmett intentando convencernos de que no las enviáramos allí, pero la decisión estaba tomada. No podía seguir sin Bella y no estaba dispuesto a que algún maldito pusiera un dedo sobre ella.
— Pasajeros del vuelo 523 con destino a al Aeropuerto de Sea-Tac prepárense para el aterrizaje —se anunció por los parlantes del avión
— Ya casi estamos, ya casi —murmuró Jasper a mi lado
No era yo el único ansioso por llegar.
— ¿Creen que Rose vuelva a golpearme? — preguntó Emmett mientras recogíamos nuestros equipajes en la banda transportadora
— Yo estoy dispuesto a dejar que Bella me golpeé si quiere —respondí caminando hacia la salida del aeropuerto
— Voy a dejarme golpear también —asintió Jasper
— Solo espero que me deje besarla antes de comenzar con los golpes —pidió Emmett saliendo del aeropuerto
Nos dirigimos al auto que ya esperaba por nosotros y luego de guardar nuestros equipajes nos montamos. Emmett conducía.
Luego de una eternidad el auto entró en la desviación que nos llevaba a la casa en medio del bosque, nos íbamos a quedar en la casa por una semana completa como una medida extra de seguridad y las escoltas de las chicas por unos tres días más.
Saludamos a los agentes y subimos por las escaleras rumbo a la casa, abrí la puerta y Rose estaba allí. El vaso de agua que sostenía calló al suelo haciéndose trisas antes de ser envuelta por los brazos de Emmett
Alice soltó la revista que estaba leyendo sobre el sofá y corrió saltando a los brazos de Jasper.
Recorrí la sala impaciente y me dirigí a la cocina buscando a Bella, estaba alterándome no verla.
— En su habitación, primero piso a la derecha —habló Rose
— Gracias —asentí
Corrí hacia las escaleras subiendo los escalones de dos en dos
Me detuve frente a la puerta que Rose había señalado y escuché atentamente, escuché su tarareo y respiré profundo recargando mi frente en la puerta. Estaba aquí, estaba a salvo.
Irguiéndome golpeé suavemente la puerta y esperé.
— Alice deja de…—sus palabras murieron en sus labios al verme — Edward…—
Atrapé sus labios en un beso y la tomé de la cintura alzándola, sus piernas me rodearon. Nos entré a la habitación aferrándome a su cuerpo y cerré la puerta con el pie caminando hacia la cama. Me senté allí mordiendo su labio inferior.
— Hola preciosa —murmuré contra sus labios— Se acabó, la pesadilla se acabó —
— ¿Estás bien? ¿Los chicos están bien? — preguntó alejándose levemente de mí y revisando mi rostro y palpando mi pecho y brazos
— Estamos bien, todos estamos bien —prometí frotando sus muslos desnudos. Solo estaba usando un short de jean y una playera blanca.
— ¿Y… él? —preguntó
— Pagando lo que nos hizo —respondí— A nosotros y a sus víctimas —
— Oh santo cielo, Edward —sollozó acercándose nuevamente a mi pecho
— Shh, bebé, todo terminó —prometí frotando su espalda y aferrando su cuerpo contra mí— Todo terminó, lo prometo, todo terminó —
Gimió en medio de un sollozo, mis ojos picaron del enojo, miedo y culpa por lo que había ocurrido.
— Te amo, te extrañé tanto —confesó
— Y yo preciosa, no sabes cómo me destruyó tenerte lejos —admití
— Aún no te perdono por haberme alejado —negó golpeando mi hombro con su mano y alzando su rostro hacia mi
— Vengo dispuesto a aceptar los golpes —prometí secando sus mejillas — Si puedes golpearme estás viva Bella —
— ¡Dos meses sin saber nada de ti! —gritó
— Dos meses en donde solo respiré su búsqueda —prometí aferrándome a sus muslos— Sé que no estabas de acuerdo pero no esperes que pueda concentrarme en algo cuando estás en casa sola mientras sigo la pista de un traficante de mujeres —
— Una llamada, un mensaje, un mail…—negó dejando caer un par de lagrimas
— Eso lo podría haber llevado a ustedes —expliqué secando sus mejillas nuevamente— Si me quieres odiar en este momento hazlo, estás viva y a salvo, es lo único que me importa —
— Te amo demasiado para odiarte —negó suavemente acariciando mis mejillas— Pero no me gusta —
— Lo sé bebé —prometí acercándola a mi cuerpo— Y lamento como no puedes imaginar que hayas estado en peligro por mi trabajo —
— Mi marido es del FBI —murmuró— Salvas vidas, esas chicas merecían estar a salvo también —
— Lo sé, Bella —asentí— Pero no a costa de tu seguridad —
— No ocurrió nada, Rose está bien y no llegaron a Alice ni a mí —respondió
— Estuvieron lo suficientemente cerca —señalé bajando mi mirada
— Olvida las fotos —pidió suavemente alzando mi rostro— Yo ya las olvidé, no es tu culpa —prometió— Él es el criminal, tú no tienes la culpa de nada Edward —
— Si fuera un aburrido profesor de escuela no estarías en peligro —suspiré
— Si fueras un aburrido profesor de escuela no nos hubiéramos conocido —rio— ¿Lo recuerdas? Luchar contra un hiperactivo hombre del FBI para sacar una estúpida foto para su licencia —
— Lo recuerdo —reí
— Y ahora amas ser mi modelo —sonrió besando mis labios— Por cierto, saqué muchísimas fotos del lugar, ¿Quieres ver? —
— Por supuesto, muéstrame —asentí. Besó mi mejilla bajándose de mi cuerpo y moviéndose por la habitación.
Me quité mis zapatillas con las puntas de mis pies y me subí sobre la cama esperando por ella.
— Mira, saqué muchas —rio acercándose a la cama con su laptop. La tomé de la cintura conduciéndola a sentarse entre mis piernas
— Tengo mucho tiempo para verlas —prometí apretando mi espalda contra su pecho y recargando mi mentón en su hombro
— ¿Cuánto tiempo vamos a estar aquí? — preguntó
— Una semana, sin trabajo, sin informes —respondí— Solo tú, yo y los chicos —
— ¿La seguridad? —insistió encendiendo la laptop
— Van a quedarse por tres días más —comenté— Luego vas a tener que soportar a tu esposo del FBI sobreprotegiéndote —comenté rosando mis labios en la piel de su cuello. Soltó una risita.
— Eso suena bien —prometió— Aunque los agentes que dejaron con nosotras son apuestos —
— Bella —gruñí contra su cuello
— No te preocupes, ninguno más apuesto que mi esposo —rio girando el rostro y besando mis labios— ¿Te muestro las fotos primero o hacemos el amor? — preguntó suavemente
— Fotos, necesito calmarme antes de tenerte —pedí
— De acuerdo —asintió besando mis labios por última vez antes de girarse
Me acomodé nuevamente apoyando mi mentón sobre su hombro y miré atento a las fotos que ella iba pasando escuchando su explicación del porqué y como había decido tomar esa foto.
Mi mente se concentró en su voz y en su arte, todo estaba bien ahora que ella nuevamente estaba en mis brazos. Su voz fue adormeciéndome, sus fotografías me mostraron lo que hizo en los dos meses que estuvimos separados hasta finalmente caer dormido.
Me desperté sobresaltado y miré rápidamente a mí alrededor. Bella estaba a mi lado.
— Shh, todo está bien amor —prometió— Te dormiste, solo te estaba recostando —
— Lo siento —hablé dejándome caer sobre la cama. Pasé un brazo por su cuerpo atrayéndola a mi costado — No dormí mucho este último tiempo —
— Se cómo te pones en este tipo de búsquedas —murmuró contra mi hombro— Esta era personal —
— Lo era —asentí rodeándola con ambos brazos— Además no duermo bien sin ti —
— Tampoco eran mis mejores noches —negó— Pocas dormí sola, las chicas y yo compartimos cama muchas veces —
— Dormí varias veces en el sofá de Emmett, o ellos en casa —
— Ya terminó —prometió besando mi mejilla
— Terminó —asentí girándome sobre mi costado— ¿Sigues enfadada? —
— Un poco —admitió jugando con mi playera— Lo entiendo pero tu te quedaste allí, expuesto a él —
— Y rodeado de agentes de FBI enfocados en su búsqueda —señalé— Tu te quedabas en casa, sola o incluso saliendo a trabajar —
— SI te pido que no lo vuelvas a hacer…—dudó. Sacudí la cabeza negando— No puedes alejarme siempre que esto ocurra —
— Bella, no siempre ocurre que van tras la familia de los agentes —respondí— Pero cuando eso pase no me pidas que no te aparte y te ponga a salvo—pedí— Cumplo con mi deber, atrapo a los criminales pero no vas a ser el precio que deba pagar por mi trabajo —
— SI algo me ocurriera no va a ser por tu culpa —negó— Y quiero que —
Besé sus labios silenciándola.
— No te escondí aquí para llegar y hablar sobre algo que no ocurrió ni va a ocurrir —susurré contra sus labios— Vine para estar con mi esposa, besarla y hacerle el amor —
— Y para dormir —rio besándome nuevamente
— Eso también, acurrucado a tu lado —asentí girándonos. Me coloqué sobre su cuerpo y sus piernas me rodearon— Pero ahora necesito hacerte el amor, hay una peca en tu muslo que necesito besar desesperadamente —prometí bajando mis besos por su mentón
Soltó una risa deslizando sus manos por debajo de mi playera y tiró de la tela retirándola de mi cuerpo, sus dedos acariciaron mi espalda, gemí cuando sus dedos se presionaron en mi piel.
— ¿Quieres un masaje? —preguntó besando mi hombro— Puedes tenerlo primero —
— No, estoy bien —respondí mordisqueando la piel de sus senos
Deslicé mis dedos bajo su blusa, sus músculos se contrajeron con el paso de mis dedos. Retiré la blusa y rápidamente dirigí mis dedos al broche de su sostén apartándolo rápidamente. Mis labios rodearon su pezón y masajeé con mis manos la piel libre.
— Edward —gimió
— Te extrañé tanto —murmuré— Tu piel, tu perfume —
Me moví deslizando mis labios hasta el otro pezón atrapándolo entre mis labios, succionando y lamiendo. Solté el botón de sus shorts y los bajé por sus piernas junto a su ropa interior. Mis dedos acariciaron su intimidad húmeda y bajé mis labios por su piel hasta sus muslos.
— Aquí estas —murmuré lamiendo la peca oscura que se encontraba en su muslo interior. Bella gimió arqueándose y deslicé mi lengua a su intimidad
— Edward —gimió
— Extrañé tanto tu sabor —murmuré lamiendo con avidez
Succioné sobre ella, sus dedos se entrelazaron en mi cabello jalando con fuerza, me aferré a sus muslos dedicándome por completo a la tarea. Quería devorarla en todos los sentidos posibles.
Deslicé dos de mis dedos en su interior, su cuerpo se arqueó llenándome de más de su sabor y estrechándose a mí alrededor. Ansioso lamí buscando el segundo orgasmo de nuestro encuentro.
Su cuerpo se relajó cuando retiré mis dedos de su interior y subí mis labios por su estómago, sus piernas me rodearon y mi excitación dolió aprisionada en mi ropa interior.
— Hay que resolver esto —murmuró besando mis labios
Acarició mi pecho dirigiéndose a al botón de mis pantalones y los soltó bajándolo junto a mi ropa interior liberándome de mi prisión. Gemí escondiendo el rostro en su cuello, me rodeó con su mano masajeando y haciéndome gruñir. Succioné su piel y sin alejarme de su mano logré retirar el resto de mi ropa.
Rio alzando mi rostro para besar sus labios y dirigió mi miembro a su intimidad.
— ¿Lista? —pregunté rosándome contra ella
— Desde que llegaste —prometió besándome nuevamente
Invadí su cuerpo con suavidad dejándonos disfrutar del reencuentro. Gimió contra mi boca y gruñí en respuesta.
— Te amo —murmuré bajando mis labios a sus senos— Y te deseo, mucho, enloquezco sin ti —
— También yo —gimió
Me alcé sobre mis manos viendo su rostro, había extrañado verla. Comencé a moverme en su interior y rápidamente su labio fue aprisionado entre sus dientes.
— Eres lo más hermoso —prometí. Sus uñas se enterraron en mi espalda baja.
— Ve más de prisa —gimió
— Voy a correrme, fue demasiado —negué
— También para mí —prometió tomándome de la nuca y bajando mis labios a los suyos .Una de sus manos se deslizó entre nosotros acariciándose a sí misma. Gemí sintiendo su mano entre nosotros — Necesito poco, puedes correrte en cuanto lo sientas —
— Bella —negué
— Shh, amor, estoy aquí —aseguró— Y quiero correrme contigo en mi interior —
— Ah, maldición, te amo —gruñí aumentando la velocidad de nuestros movimientos. Gimió arqueándose.
— Eso necesito —aseguró
Su cuerpo comenzó a estrecharse y gemí sintiendo nuestra humedad crecer, mordí el interior de mi mejilla esperando por ella. Se arqueó soltando un lloriqueo, su cuerpo me aprisionó con más fuerza volviéndose mucho más caliente y resbaladizo. Gruñí escondiendo el rostro en su cuello cuando el orgasmo fue imposible de retener por más tiempo
Su cuerpo calló sobre la cama y me acurruqué sobre ella sin abandonar su interior, estaba en casa y no quería salir pronto. Mantuve mí rostro contra su cuello respirando su aroma.
— ¿Podemos dormir por doce horas? —preguntó deslizando sus dedos por mi cabello húmedo
— ¿Solo doce? —pregunté besando su piel
— ¿Hace cuánto no duermes? —preguntó besando mi sien
— No lo sé —admití— Creo que dos días —expliqué girándonos sin abandonar su cuerpo. Nos acomodé sobre nuestros costados.
— Ya puede descansar agente —sonrió suavemente— Misión cumplida, estamos a salvo —
— Te amo Bella —murmuré— Y este precioso momento es lo que me mantuvo cuerdo —
— También a mí —prometió. Besé sus labios apretando su cuerpo contra mí— Pero necesitas dormir, estamos a salvo y cuando despiertes tenemos mucho tiempo para amarnos, ¿De acuerdo? —
— De acuerdo —asentí acurrucando mi rostro en su pecho
— Descansa mi amor —murmuró besando mi cabello
Cuando desperté eran más de las 5 de la tarde, me moví bajando a Bella de mi pecho y me puse un pantalón antes de salir del cuarto. Tenía hambre, y apostaba que Bella también.
Bajé por las escaleras y entré a la cocina, Rose estaba allí sentada sobre la encimera mientras Emmett cocinaba.
— Hola —saludó Rose suavemente
— Hola Rose —asentí— ¿Necesitas ayuda, amigo? —pregunté acercándome a Emmett
— Claro, prepara algunas bebidas —asintió
Me moví a la máquina de cafés y comencé a preparar las bebidas, dirigí mi mirada de Rose a Emmett. Los ojos de Rose estaban hinchados, minutos después bajó de la encimera y caminó hacia Emmett, él la envolvió con sus brazos y cerró lo ojos.
Aparté mi mirada de ellos dándoles su momento, habían sido meses difíciles para todos.
Cuando nuestro intento de merienda estuvo listo tomé una bandeja colocando tortitas, tocino y fruta, no era mi favorito para una merienda pero ya estaba hecho y no requería estar lejos de Bella por más tiempo.
Entré a la habitación y cerré la puerta con el pie, dejé la bandeja a nuestro lado sobre la mesa de noche antes de quitarme el solitario pantalón que estaba utilizando antes de acurrucarme junto a Bella bajo las mantas.
Se removió escondiendo el rostro en mi pecho y besé su hombro desnudo.
— ¿Dónde fuiste? —preguntó adormilada
— Por comida, necesito alimentarnos —respondí
— ¿Tampoco comiste bien este tiempo? —preguntó abriendo los ojos
— Sobrevivimos, pero mucho fue de delivery —expliqué— Cocinamos un par de veces, no demasiadas —
— Eso supongo —comento divertida sentándose sobre la cama. Me incliné besando la piel desnuda de sus senos. Sus ojos bajaron a mi rostro— Te ves triste —murmuró desliando sus dedos por mi cabello— No, solo que la adrenalina que me mantuvo activo estos meses desapareció por completo —expliqué— Y vi un momento bonito entre Emm y Rose y quiero abrasarte también —
— Puedes abrazarme mucho —prometió besando mi frente. Sus brazos me apretaron contra ella y rodeé su cintura en un abrazo — ¿Solo los viste a ellos? —
— Si, Emmett preparaba sus famosas tortitas esponjosas —comenté
— En ese caso Rose está muy molesta —señaló Bella
— No tiene que estarlo, solo las protegíamos —negué
— Ustedes pueden creer que eso lo justifica pero no evita el enojo —aseguró
Solté un suspiro irguiéndome, deslicé mis manos por su cuerpo hasta su cintura.
— Bella, deben entender que nuestro trabajo es complicado —respondí— Amo mi trabajo, pero sé que hablo por mí y los chicos al decir que nuestras esposas no van a ser un daño colateral —
—No hablamos de daño colateral Edward —negó— Hablamos de que Emmett cargó a Rose y la metió en esa camioneta —
— Tú subiste sola —respondí
— Si, lo hice —aceptó— Porque vi el terror en tus ojos y te conozco lo suficiente para saber que no ibas a despegarte de mí si no estaba aquí, pero no me hizo feliz —
— A mi si Bella —aclaré— Con Aro herido y acorralado podía haberse ocultado en casa sabiendo que yo iba a detener todo el operativo, iba a darle dinero y yo mismo lo iba a llevar a un avión privado si no te hacía daño —expliqué— Contigo fuera del camino el desenlace ocurrió en un edificio abandonado sin civiles cerca —
— No hubieras hecho eso Edward, no te lo hubieran permitido —aseguró
— Pruébame Bella —respondí
— Tu carrera en el FBI —señaló
— Al diablo con eso —negué rápidamente— Al diablo con el FBI, mi carrera y el país —repetí— Tu eres todo lo que realmente me importa, lo demás solo contribuyen a mi vida —expliqué— Puse un arma en su cabeza antes de entregarlo, iba a disparar por hablar de ti, solo me detuve cuando pensé en ti sin mí por el resto de la vida —admití— Iba a terminar preso por dispararle a un hombre cuando ya estaba entregado y solo fue la posibilidad de verte a través de una sucia reja el resto de mi vida lo que me detuvo de disparar, porque se lo merecía —
— Edward…—
— No, no Edward —negué— No me detuve por mi o por mi carrera, lo hice por ti —señalé— Emmett y Jasper sobrevivieron por sus esposas también, vivimos rodeados de criminales y agentes del FBI, tu eres lo bonito en mi vida —
— Shh amor —murmuró besando mis labios— Lo entiendo, estoy molesta pero va a pasar pronto —prometió— También a Rose y a Alice —
— Creí que ibas a divorciarte de mí —admití— Que ibas a estar tan furiosa y molesta que ibas a dejarme —
— No dormir no te hace nada bien, Cullen —aseguró— ¿Divorciarme de ti? Que poca fe —
— Bueno, lo consideré —respondí— Aunque Emmett habló de compensar a Rose y creo que eso es algo mejor que hacer —
— ¿Mejor que un divorcio? Apuesta que si — aseguró— Hasta Emmett sabe eso —
— Lo sé —reí ligeramente
— ¿Tienes días libres? —preguntó
— Si —asentí— Luego de que regresemos a casa debo presentarme y van a darme dos semanas de licencia, ¿Quieres hacer algo en particular? —
— Solo quedarnos en casa —pidió— Extraño casa, pero sobre todo extraño casa contigo —
— De acuerdo, casa juntos —sonreí besando sus labios— Ven, espero no se haya enfriado —
Me aparté de ella y tomé la bandeja con nuestro desayuno, Bella se estiró tomando mi playera del suelo y se la colocó rápidamente.
Desayunamos en silencio, los capuchinos se habían entibiado un poco pero todo estaba delicioso.
— ¿Qué fue esto? ¿La cena? ¿El almuerzo? —preguntó Bella divertida. Dejó su taza vacía sobre la bandeja y la tomé apartándola de la cama.
— No lo sé —reí— Alimento para nuestros cuerpos, necesito volver a hacerte el amor —expliqué recostando a Bella
Soltó una carcajada y mordí su cuello de forma juguetona. La había extrañado en todos los sentidos.
Exactamente ocho días después debí dejar a Bella en casa sola y reportarme en el edificio del FBI, no estaba muy feliz por eso pero era el último paso antes de recibir mi licencia. Dos semanas para estar con Bella, solos y disfrutar de nuestra casa.
Dejando a Bella durmiendo salí de casa a las 8 de la mañana, la reunión fue rápida, Carlisle entendía nuestra ansiedad por volver rápido a casa y nos permitió estar de regreso pasado el mediodía.
Entré a la casa y guardé mi arma en la caja fuerte.
— ¿Bella? —pregunté avanzando por la sala
— ¡En la cocina amor! —contestó. Caminé hacia allí, entré a la cocina sintiendo el delicioso olor a la lasaña de Bella — Dijiste que extrañaste mi comida —explicó sacando la fuente del horno y dejándola sobre la cocina— Y llegas justo a tiempo para nuestro almuerzo —
Caminé hacia ella y pasé mi mano por su cintura girándola hacia mí, besé sus labios dulcemente.
— Lo que más extrañé fue llegar a casa y verte aquí —murmuré— Esperando por mí, convirtiendo esta casa en un hogar —
— Oye —habló suavemente pasando sus brazos por detrás de mí cuello — ¿Estás bien? —
— Ahora lo estoy —asentí apoyando mi frente en la suya— Tengo quince días para nosotros —
— Y no puede tenerme más fácil eso —prometió besando mis labios— Ahora, ¿Qué dices del almuerzo? Luego podemos ir a acurrucarnos al sofá con una película
— Se oye bien —asentí besando sus labios. Me dio una bonita sonrisa antes de alejarse y servir nuestro almuerzo.
Arrastré a Bella lejos de la cocina en cuanto terminó su último bocado de comisa, ya iba a haber tiempo para acomodar después. Nos llevé a la sala y coloqué la película favorita de Bella.
Me senté en el sofá y Bella se acurrucó en mi pecho iniciando la película.
La rodeé con mis brazos apretando su cuerpo contra el mio, respiré su perfume y besé su sien.
Al fin en casa.
Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen
(Subo adelantos y les aviso de los próximos OS)
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Espero que les haya gustado, estoy entrando en escenarios que antes no había tocado y me está gustando mucho.
¿Opiniones?
