E regresado! Y de muy buen humor, por que algo sumamente fantabuespectacuplus me sucedió y estoy happy y high! A las personitas que están experimentando los dolores la pubertad por segunda vez y mareos por 'x' razón (Me autoseñalo) se sentirán algo identificadas, así que, gozenlo.
Disclaimer: Miraculous: The Tales of Ladybug and Chat Noir pertenece a Thomas Astruc y Jeremie Zag. La idea, trama y personajes adicionales son de mi completa autoria o pertenencia a sus debidos dueños.
Inspiración: Tarot. Arcana. Jojo's Bizarre Adventure. Sakura Card Captor
Comencemos.
Primera Carta:
Cambios
"La belleza es el acuerdo entre el contenido y la forma".
Henrik Ibsen
No supo en que momento se quedó dormida, pero cuando despertó ya no se sentía tan miserable como antes, también notó como ya no traía sus sucias ropas de esta mañana, sino lo que usualmente usaba para dormir, intuyendo que eso había sido obra de su madre.
Reincorporándose y bajándose de su cama notó como en su diván había una bandeja con algunos bollos, un tazón de avena y vaso de agua.
-Seguramente papá los dejó aquí- Se acercó a su divan, tomando asiento a un lado de la bandeja y tomando el tazón comenzó a engullir la comida- Mhm... Le agregó canela esta vez.
Con su comida terminada dejó los platos vacíos a un lado y se bebió el vaso de agua. Caminó hasta su escritorio en donde se hallaba su arruinada mochila, afortunadamente sus cosas como cuadernos, libros y estuches estaban a salvo.
-Ya me tocará hacer una nueva- Suspiró al ver su mochila llena de restos de comida y suciedad- Que es eso?
Un poco alejado de su mochila, había divisado la misteriosa caja, que a su parecer le resultaba muy linda pero le intrigaba el verla ahí. Dejó su bolso en donde estaba y se acercó al tramo de su escritorio en donde se hallaba la caja.
-No recuerdo haber visto esto antes en mi habitación- Dejó la pequeña llave enrollada a su muñeca y tomó la caja entre sus manos, notando un limpio cristal que dejaba a la vista lo que parecía ser una carta compreciénnte negra con una extraña imagen impresa en trazos dorados- Mhm... Y esta cerrada.
Dejó la caja de vuelta en el escritorio, tomó la diminuta llave aferrada a la cadena y la introdujo en el cerrojo, con una vuelta y el sonido del cerrojo desbloqueándose la tapa superior de la caja se abrió dejando en mejor vista su contenido, un mazo de cartas.
Con cuidado tomó las cartas y las dispuso sobre el escritorio a un lado de la caja y miró con mas detenimiento la primera. Parecía una especie de tiara o tocado antiguo que usaban las soberanas en antaño, y la silueta de uno ojos enmarcados debajo del mismo, un diminuto numero tres y en la base de la carta se leía en una elegante caligrafía a molde: La Emperatriz; dio vuelta a la carta y se encontró con un fondo de camelias rojas y magentas.
-Que extraño. Quien dejaría esto aquí?- Preguntó para si misma dejando la exótica carta a un lado para mirar las otras. Eran idénticas a excepción de las impresiones, unas tenían pentágonos, otras espadas. otras parecían tener griales y las que restaban tenían aspecto de cetro vara- Bueno, ya tendré tiempo de averiguarlo mañana. Me preguntó que hora es?
Miró la hora en su teléfono y casi no se cae de espaldas al ver la hora.
-Las 2:46 a.m! Tanto tiempo me dormí?- Exclamó ella. Aparte de la hora, también habían varias notificaciones de mensajes y llamadas de entre las cuales solo podía ver los nombres de quienes no tenia bloqueados, los cuales eran pocos.
Abrió un mensaje de Mireille, en el cual preguntaba si estaba bien y que no se preocupara en asistir mañana a clases, ya que el director había castigado a todos los involucrados en el incidente cafetería, osea media secundaria, y estarían limpiando todo el desastre por una semana.
Eso en cierto sentido la calmó el no tener que asistir por una semana entera de clases, sonrió para si misma pensando en como agradecerle a los chicos por preocuparse por ella. Miró el resto de lo mensajes que los pocos amigos que conservaba y borró los demás, no necesitaba los insultos de números desconocidos.
-Bueno, ya tendré tiempo de saber que son estas cartas, mejor me iré a dormir, otra vez- Reorganizó las cartas como las había encontrado y la dejó dentro de la caja pero sin bloquearla. Puso la cadenilla de la llave alrededor de su cuello y regresó a su cama sintiendo repentinamente mas deseos de dormir.
Lo que ella no vio, fue como las cartas en el interior de la caja pasaban del negro a un suave matiz de rosa pastel, y la carta con la extraña impresión del tocado real comenzaba a cambiar de aspecto.
A la mañana siguiente, Marinette despertó sintiéndose extraña. Como si una ola de agua hubiera salpicado sobre ella ya que sentía su cuerpo pesado y adolorido en ciertas partes y su cabeza daba vueltas sin parar.
-Bueno días, Marinette- Entró su madre a la habitación cargando una bandeja con el desayuno dejándola sobre el diván y subiendo las pequeñas escaleras que daban a la cama de su hija- Como amaneciste?
-No lo se, me siento algo mareada y no siento el cuerpo- Dijo Marinette
-Debes estar aun mal por lo de ayer, te deje el desayuno en tu divan- Avisó su madre mostrándose preocupada- Crees poder levantarte?
-Creo que si...- Sabine dio espacio a su hija para que bajara y tomara asiento en la silla de su escritorio
-Hija, te ves pálida, segura que estas bien?- Señaló Sabine preocupada a su hija dejando la bandeja junto a ella
-Si, mamá. Seguramente no dormí bien anoche- Se excusó ella
-Marinette, debes procurar descansar- Aseveró su madre dulcemente- Cuando termines de desayunar, descansa un poco, si?
-Si, mamá
-Tus abuelos llamaron temprano, vendrán a verte mañana sin falta y tu abuela dice que tiene algo para ti que seguro te gustará- Avisó su madre causando que una sonrisa se expandiera en el cansado rostro de Marinette
-Esta bien, ya quiero verlos- Sabine beso la frente de su hija
-Por cierto, me gusta el colgante que traes puesto. Lo hiciste tu?- Preguntó su madre notando la fina cadena alrededor de su cuello
-No, fue un regalo- Mintió ella- Los chicos me lo dieron antes del incidente de la cafetería
-Oh... Que lindo de su parte, y combina muy bien contigo- Dijo Sabine
-Si, es muy lindo
-Bueno, si necesitas algo estamos en la panadería
-Esta bien, mamá
Con un último beso a su frente la señora Sabine dejó a su hija sola con su desayuno. Pasado unos minutos de haber terminado de comer y sintiéndose con mas energía, Marinette bajó a la cocina con la bandeja en mano para lavar los platos. Cuando regresó a su habitación su teléfono estaba sonando, se trataba de una llamada de Adrien
-Hola, Adrien. Que sorpresa...- Soltó ella nerviosa
-Hola Marinette. Como estas?
-Bi-Bien, eso creo... Algo cansada, solo eso... Si...
-Que bueno saberlo. Kagami y yo queríamos ir a verte, estamos preocupados por ti
-Oh... Ah... Claro, no hay problema. Aquí los espero- Esto no podría ser peor, pensó para si misma
-Bien, estaremos en tu casa en 10 minutos
-Claro, aquí los espero- Adrien colgó la llamada y Marinette entró en crisis- Ah! Adrien y Kagami vienen para acá! Y estoy hecha un desastre!
Con la prisa encima, corrió directo al baño y se aseó lo mas rápido que pudo en una ducha rápida, al regresar a su habitación se vistió literalmente con lo primero que vio, secando sus húmedos cabellos con la toalla verificó la hora en su celular, sintiéndose al ver que solo faltaban seis minutos para que la pareja llegara.
-Ah... En tiempo récord- Se felicitó a si misma- Bueno, ahora a esperar.
En su letargo decidió jugar Ultimate Mecha Strike para matar el tiempo, olvidando por completo el que dentro de nada vendrían visitas a verla. A si mismo, la pareja ingresaba a la panadería siendo recibida por el matrimonio Dupain-Cheng.
-Buenos días chicos. Que les puedo ofrecer?- Se acercó el señor Tom tan amable como siempre a los dos jovenes
-Buenos días, señor Tom, vinimos a ver a Marinette, se puede?- Habló Adrien con una sonrisa. La señora Sabine muy amablemente le respondió
-Claro que si Adrien, por favor pasen- Señaló la señora Sabine la puerta que daba a las escaleras para acceder a su vivienda
-Muchas gracias, señora- Agradeció Kagami con una leve reverencia siguiendo a la señora Sabine con Adrien detrás de ella
-Marinette de seguro estará encantada cuando los vea, no se a sentido muy bien esta mañana- Comentó Sabine abriendo la puerta de su humilde vivienda y dejando espacio para que la pareja pasara antes que ella
-Es por lo que sucedió ayer?- Preguntó Adrien sintiéndose preocupado
-Así parece. Deje le avise que están aquí, por favor tomen asiento- Dijo señalando los sillones en su pequeña sala mientras subía los escalones que daban a la habitación de su hija- Marinette, hija. Tus amigos están aquí- Aviso ella dando unos leves toques a la trampilla.
Los tres presentes parecieron haber oído alboroto en el piso de arriba, seguido de un fuerte golpe seco azotar en el piso, Adrien y Kagami se miraron algo sorprendidos y la señora Sabine volvió a llamar a la puerta de su hija.
-Estas bien, Marinette?
-Si mamá, descuida, solo se me cayó algo! Ya bajo!- Dijo ella desde el piso de arriba. Mas ruidos se volvieron a escuchar junto con la trampilla del piso superior ser abierta con Marinette saliendo de ella- Aquí estoy
-Oh. Parece que te sientes mejor, Marinette- Señaló su madre ante el semblante mejorado de su hija, especialmente con las prendas que lucía, las cuales la hicieron sonreír
-Si, tomé una ducha hace poco- Dijo Marinette- Creo que la necesitaba
-Que bueo. Ve a recibir a tus amigos, yo iré por algunos bocadillos a la panadería
-Esta bien- Sabine abandonó la sala y Marinette se aproximó hacía los sillones en donde estaban Adrien y Kagami- Lamento la demora
-Descuida, Marinette. Tampoco es que hayas demorado tanto...- Kagami se giró para hablarle enmudeciendo al instante en el que la vio. Adrien, sorprendido por el repentino mutismo de su novia se giró para ver a Marinette quedando en idénticas condiciones que la japonesa.
-Que pasa? Tengo algo encima?
Indiferente de lo que pasaba, Marinette no era consciente de la impresión que causaba en la pareja. A ojos de ambos, Marinette parecía otra persona. Sus cabellos sueltos enmarcaban divinamente su rostro, el cual se hallaba libre de cualquier imperfección, sus ojos parecían brillar con mas intensidad, sus mejillas parecían mas rosas que de costumbre y sus labios de un momento a otro parecían mas apetecibles que antes. Y su rostro no solo era lo que llamaba la atención, sino que su cuerpo de un momento a otro se veía diferente también. La camiseta blanca se abrazaba a su torso, dejando ver la curva suntuosa que formaba su cintura y el nacimiento de su cadera y los shorts solo completaban el tramo que iniciaba la camiseta.
Desde cuando Marinettte se había vuelto tan... Radiante? No lo sabían, pero les era imposible apartar la vista de la bella silueta que Marinette reflejaba y eso la hacía sentir un tanto incomoda por la forma en la que ellos la miraban.
-Um... Chicos?- Como si de un trance se tratara, ambos dejaron su letargo para mirar a Marinette con la vergüenza a flor de piel
-Lo sentimos, Marinette- Se disculpó Adrien ruborizado
-No era nuestra intención hacerte sentir incomoda- Le siguió Kagami e idénticas condiciones.
-Descuiden, de seguro son los moretones de ayer- Remarcó ella desinteresadamente, tomando asiento al lado de ellos- Que gusto verlos
-Y a nosotros nos da gusta ver que estas bien, Marinette- Dijo Kagami un poco mas compuesta que antes
-Lamentamos no haber estado contigo para defenderte- Dijo Adrien apenado poniendo una mano sobre su hombro
-Tranquilos, ustedes estaban ocupados con sus lecciones de esgrima- Dijo ella buscando restarle importancia- No puedo estar dependiendo todo el tiempo de ustedes para defenderme de los ataques de Lila, pero aun así se los agradezco.
Adrien y Kagami miraron a Marinette nuevamente, sintiéndose un tanto intimidados por lo preciosa que se veia a sus ojos. Había sido asi desde siempre?
Kagami descendió sus ojos hasta sus brazos, los cuales se mantenían al descubierto dejando ver sus moretones, algunos rosáceos y otros de una tonalidad purpúrea.
-Te duelen?- Señaló a sus golpes
-Estos? Un poco, en la mañana se me dificultó moverme un poco, pero la ducha fría redujo un poco la inflamación- Marinette extendió un brazo a la pareja para que estos vieran mejor sus heridas, y ambos sentían la impotencia corroerles por dentro
-Toma esto- Le extendió un pequeño envase de cerámica, removiendo la tapa para dejar ver su contenido- Es una pomada que mi familia a usado por años, ayudará a sanar tus heridas
-Muhas gracias, Kagami- Recibió el pequeño envase
-Usala antes de dormir- Aconsejó Adrien, ya que el también usaba dicha pomada
-Claro, lo haré
En ese instante la señora Sabine ingresó a la sala con una bandeja llena de galletas con chispas de chocolate recién salidas del horno.
-Disculpen la tardanza, chicos. Las cosas en la panadería están muy agitadas- Dijo la señora Sabine dejando la bandeja en la mesa del centro
-No te preocupes, mamá, entendemos- Dijo Marinette con una so risa calmada en su rostro
-Bien, disfruten las galletas. Tu padres las hizo extra especial para tus amigos
-Muchas gracias, señora- Dijo Adrien tomando una de las galletas.
La mujer sonriente dejó a los jovenes solos para ir a ayudar a su esposo en la panadería. En lo que devoraban las galletas –Siendo Adrien el principal glotón– Marinette miró directamente a la consola de su televisor.
-Jugamos una ronda de Ultimate Mecha Strike?- Propuso Marinette, la cual fue recibida positivamente
-No veo por que no- Accedió Kagami
-Mhm... Te recomiendo tener cuidado con Marinette. Es muy buena en el juego- Dijo Adrien con la boca repleta de migajas
-Eso ya lo veremos- Replicó Kagami con un sonrisa desafiante siendo recibida por una de Marinette.
Las dos chicas decidieron jugar entre si, dejando a Adrien aparte devorando con deleite las galletas. A pesar de que Kagami le daba una buena pelea, no era rival para Marinette, y a pesar de que Kagami era alguien renuente a la derrota, le agradaba ver a Marinette feliz.
En lo que restó de la mañana, los tres amigos estuvieron disfrutando del tiempo con Marinette jugando en su consola, y siendo vencidos por ella en el proceso. Sin embargo, la felicidad acabó en cuando el padre de Adrien exigió su presencia en una sesión de fotos dentro de media hora.
-Muchas gracias por haber venido- Dijo Marinette a la pareja, quienes se hallaban en la puerta lateral de la panadería
-Lamentamos no poder quedarnos contigo mas tiempo, Marinette- Se lamentó Adrien culposamemte
-Tranquilo, pueden venir el resto de la semana- Lo tranquilizó Marinette sonriente
-Tal vez podamos venir mañana en la tarde, aun quiero la revancha- Dijo Kagami con su característica expresión desafiante
-Con gusto te la daré, pero mantengamos las galletas lejos de Adrien la proxima vez- Dijo Marinette mirando acusatoriamente al modelo, quien llevó su mano a su su nuca en gesto nervioso
-Estoy de acuerdo en eso- Accedió la japonesa- Nos vemos luego, Marinette
Kagami se acercó y la abrazó con fuerza, para después seguir Adrien.
-Espero y te mejores Marinette, y dile a tu mama que gracias por las galletas- Dijo Adrien abrazándola mientras sostenía la pequeña bolsa que contenía dichos dulces.
-Lo haré, y procura no comerte todas las galletas la proxima vez que vengas- Soltó Marinette jocosa provocando un sonrojo en él.
-Claro, lo haré
Después de haberse despedido, Adrien y Kagami subieron al vehículo en donde Gorila los esperaba, Marinette seguía de pie en la puerta moviendo su mano en gesto de despedida en cuanto vio al vehículo alejarse.
De camino a su sesión, la pareja hablaba con respecto a su amiga y de cierta forma se sentian intrigados.
-Que bueno que Marinette no resultó herida de gravedad- Comentó Adrien
-Si, todos aquellos que la lastimaron pagaran con creces y yo me encargaré de eso- Aseveró Kagami con seriedad, pero su semblante cambio a uno mas pensativo- Sin embargo, note a Marinette diferente... Se veía mas...
-Hermosa...- Soltó Adrien de manera inconsciente. Ante su descuido intentó reincorporarse- Digo! Ella siempre me a parecido hermosa, pero esta vez es como si...
-Vieramos algo que nunca habíamos notado en ella- Finalizó Kagami por el. En vez de sentir la incomodidad al escuchar a su novio elogiar a su mejor, sintió una fuerte curiosidad ya que para Kagami, Marinette era algo en agraciada en muchos sentidos, tanto en el físico como emocional, pero hoy era como si todas esas cualidades se hicieran mas notorias- Es extraño.
-Si...
Ambos decidieron no hablar mas del tema, por mas que les fascinaba el cambio que vieron en su amiga, eso les dejaba intrigados. Demasiado.
Al día siguiente, lo que había dicho su madre se había cumplido. Rolland había venido trayendo consigo su mejor pan horneado para hacer sentir mejor a su nieta, y Gina había traía consigo varios rollos de tela final que según palabras de ella, había sido un regalo de Bridgette.
-En serio, Abuela? Brid te mando esto para mi?- Marinette miraba maravillada las telas que su abuela le había traído en nombre de su prima. Un rollo de seda de color rosa pastel, un rollo de satén negro, uno de Lino color crema y el último parecía ser de Muselina color blanca.
-Por supuesto que si, mi Marinetta. Es para que hagas esas hermosas prendas tuyas- Dijo su abuela mientras abrazaba a su nieta
-Por que no intentas hacer algo nuevo con todo esto?- Opinó su madre, pero Marinette se le había adelantado
-Con esta tela puedo rehacer mi bolso, y tal vez terminar el vestido que dejé de hacer por falta de material!- Soltó ella emocionada
-Entonces que haces aquí? Ve a hacerlo!- La animó su abuelo
-Pero, no seria correcto hacerlo si ustedes están de visita- Dijo Marinette
-Marinetta, mi pequeña hada. Nosotros podremos venir cuando queramos, no te preocupes por eso La consoló su abuela- Mejor aprovecha el tiempo y haz lo que tengas que hacer con lo que Bridgette te envió.
-Bien, pero solo si me ayudan- La expresión de su familia sin duda fue de sorpresa, pero no pudieron decir que no ante la alegre expresión de Marinette.
En lo que restó de la semana las cosas para Marinette parecian mejorar en un cierto sentido, claro, dejando de lado los molestos dolores en su cuerpo, los mareos constantes y las molestias que le causaban sus moretones, pero la pomada que Kagami le había dado sin duda la ayudaba en ese sentido. Sus abuelos venían a verla mas seguido al igual que sus amigos, Adrien y Kagami en solo cuestión de día se habían vuelto invitados regulares en su casa, pasa do por alto la extraña forma en la que la observaban, e incluso pudo compartir una noche de chicas con Kagami teniendo a Aurore, Mireille y Mylène. Las llamadas de Luka y Bridgette tambien la hicieron sentir mejor, sabiendo que ambos aun se preocupaban por ella pese a sus apretados horarios y distintas zonas horarias.
Sin duda, esta semana para Marinette fue revitalizante.
Pero lo que mas intriga le causaba era aquella caja con las cartas. No la había abierto desde que la encontró pero a través del cristal podía ver que las cartas no lucían como antes.
-Que extraño, antes eran de color negro...- Dijo Marinette tomando la carta de la Emperatriz, examinándola mas de cerca- Bueno, ahora combinan con la caja- Dijo restándole importancia.
Dejó la carta dentro de la caja y subió a su cama para dormir. Mañana se acababa su semana de reposo y el castigo de la escuela, lo cual implicaba volver a encarar a todos los que la habian atacado aquel día. Miró desde su cama la ropa que usaria el dia de mañana, junto a su nuevo bolso que habia hecho con las telas que Bridgette le había enviado con su abuela.
-Espero y mañana todo salga bien- Dijo para si antes de irse a dormir.
Estando ella sumida en el sueño, la tapa de la caja se levantó y la carta de la Emperatriz salió de la misma, levitando hasta llegar al renovado bolso y entrar en el...
Continuara...
I'm Done! Que tal? A mi me gusta como quedó y estoy satisfecha con lo que hice ^^
Tenía pensado hacerlo un poquita mas largo, pero quería dejar lo que se avecina par el próximo capítulo, puede que quienes lo lean me amen o me odien, yo que se, cualquier reacción es aceptable para mi :D
Bueno, es mi minero de irme, hay otra historia que adelantar ;3
Bye! 3
P.D. Si tienen curiosidad sobre el aspecto de las cartas, busquen Soul Card Tarot by Kristine Fredheim y lo sabrán ;)
Nos vemos ;3
