E Retornado! Si... Y con el segundo duelo presente aquí y uno de los aliados mas leales en el Tarot (͡° ͜ʖ ͡°)
Also... Siento que debería iniciar una pequeña listita de peticiones para castigar a todos los seguidores de Lila y a la misma Lila (Insertar cara perversa). Cualquier idea que tengan ustedes con respecto a castigos y no se que mas, solo escribalas y yo veré si usarlas o no!
Animense! Las malas ideas no existen! XD
Disclaimer: Miraculous: The Tales of Ladybug and Chat Noir pertenece a Thomas Astruc y Jeremie Zag. La idea, trama y personajes adicionales son de mi completa autoria o pertenencia a sus debidos dueños.
Advertencia: Capítulo MUY largo. Y algo de Violencia de genero.
Inspiración: Tarot. Arcana. Jojo's Bizarre Adventure. Sakura Card Captor. Digimon (En escasa proporción)
Comencemos.
Quinta Carta
Cantos de Guerra
"El supremo arte de la guerra es doblegar al enemigo sin luchar".
-Sun Tzu
El comedor de la imponente mansión Agreste se hallaba completamente desolado e inhabitado. Dos de sus principales habitantes se hallaban desayunando dentro de una habitación específica.
-En serio le paso eso a tu amiga, cariño?
-Si pero descuida, ella esta muy bien mamá
Emillie Agreste se hallaba recostada en su cama, con un centenar de almohadas en su espalda para que pudiera mentenerse en una postura sentada. En su regazo reposaba una bandeja con el desayuno mientras que su hijo permanecía sentado en la mesa dentro de su habitación.
Desde hace unos años, la señora Agreste presentó multiples sintomas de una enfermedad, en un principio se tomaban como simples malestares producto del estres y el cansancio de su agotadora profesión como actriz y modelo ocasional para los diseños exclusivos de su esposo.
Pero aquellos sintomas se tornaron peores con el pasar de los años. Mostraba dolores en los músculos, malestares de fiebre y fatiga, dormia de más, presentaba erupciones rojizas en la piel y su cabello de a poco y comenzaba a caerse.
Y aun con todo eso, para Adrien y Gabriel, Emillie era la dama mas bella en sus ojos.
-Que bueno que el Rey de Espadas estuvo ahí para ayudarla. No me puedo creer eso de Vivica- Soltó Emillie un tanto sorprendida pero a la vez indignada por el actuar de squella señora
-Si, dijo que una vez que tuviera su deseo se encargaría de compersar a Marinette- Su madre lo miró quieta- Intentar lastimarla no es motivo para querer obtener las cartas
-Hijo. Acaso no sabes lo importantes que son esas cartas en estos momentos?- Emillie se notaba muy sorprendida ante la poca atención de su hijo- Ellas poseen un poder lo suficiente fuerte para manipular la delicada tela de la realidad y no alterar el equilibrio al hacerlo.
-Entoces...- Emillie asintió con pena ante él rostro pesaroso de su hijo
-La señora Barbot no será la única en ir por Marinette...- El tonod e su madre se oía precavido como una leve advertencia- Cualquiera que sepa de la existencia de los Arcanos y que ella posee a todo el ejercito, mas la carta de La Emperatriz... Haran lo que sea que este en su poder para tenerlas, incluso rozar en lo inaudito
-Ay no... Marinette esta en peligro...
-Asi me temo, Adrien...
Magnifico, ahora tendría que estar mas alerta que nunca. Debía de advertir a los demás sobre esto, no podría permitir mas daños a Marinette. Su rostro adoptó una expresión determinada.
-No te preocupes mamá, no dejaré que nada ni nadie se atreva a hacerle daño a Marinette- Dijo este determinado
-Se que lo harás, hijo- Dijo Emillie con una dulce sonrisa, miró el reloj en su mesa de noche y notó la hora- Será mejor que te vallas hijo, pronto entraras a clase.
-Esta bien- Dejó los platos de su desayuno en su bandeja y se acercó a besar la frente de su madre- Te veré mas tarde, mamá.
Adrien salió de la habitación de su madre con su bolso en mano. En cuanto Emillie estuvo sola, abrió el pequeño cajón de su mesa de noche y sacó un pequeño broche en forma de un precioso pavo real, lo enganchó a la camiseta de su pijama y este comenzó a brillar.
-Necesitas algo, Emillie?- La silueta azulina apareció flotando delante de su dueña con voz preocupada
-Si, por favor llama a mi esposo y dile que traiga a Nooroo con el- Pidió Emillie severa a lo que la silueta azulina se mostró seria- Ya a comenzado
-Eso no es necesario, señora Agreste...
La puerta de su habitación se abrió dejando ver a una Natalie aun mas seria que antes y a un Gabriel inexpresivo junto a una silueta idéntica a Duusu pero de un color violáceo.
-Ya estamos al tanto, querida- Habló Gabriel ingresando a la sala junto a Natalie. Gabriel tomó una silla y se colocó al lado de su esposa, Natalie permaneció estoica en la puerta y ambas siluetas levitaban sobre el suelo pero sin alejarse mucho de sus portadores- Y se en lo que estas pensando
-Estas de acuerdo, Gabriel? Crees que deberíamos de imponer ese peso en sus hombros?
-La joven Marinette ya lidia con demasiadas tragedias en su espalda y ya Adrien nos confirmó lo que la esposa de Barbot fue capaz- Aseveró Gabriel ante la mirada preocupada de su esposa- No podemos arriesgar a alguien tan valioso para nuestro hijo si el puede también intervenir a su favor y estar a salvo para cuando la Fiebre surja.
-Estas seguro, Gabriel?- En su voz se notaba la preocupación, no sabría como reaccionaría Adrien ante la presencia del Ente de la Carta de la Muerte. Gabriel miró determinado a su esposa y esta tuvo que resignarse a su decisión- Esta bien.
-Natalie. Ve a la caja fuerte y trae la carta- Le ordenó a su asistente- Le dejaremos todo en claro a Adrien cuando regrese.
-Si, Señor Agreste- La asistente asintió y salió de la habitación.
-Y ustedes...- Señaló a las siluetas- Quiero que sean lo mas francos posibles con todo lo que mi hijo les pregunte, no quiero que tenga duda alguna con respecto a lo que se avecina
-Por supuesto, señor Agreste- Respondieron ambos entes
-Aun sigo pensando que es muy pronto, Gabriel- Habló Emillie y Gabriel tomó su mano su mano y beso el dorso de la misma
-No te preocupes Emillie, Adrien entenderá el porque hacemos esto- Aseguró este- Además, los Graham de Vanili informaron que estarian aquí dentro de poco.
-Amellie vendrá?- Gabriel sonrió ante la emoción de su esposa
-Si, ella y Félix se quedaran una temporada para acompañarte
-Oh! Esa es una esplendida noticia, Gabriel! Adrien estará tan feliz cuando vea a Félix.
Gabriel sonrió ante la felicidad de su esposa, mientras ella se mantuviera así todo estaría bien para el.
-Marinette, apresurate! Tu amiga esta esperándote!- Llamó su madre desde el piso de abajo
-Ya voy, mamá!
Reacomodó las cartas en su respectivo orden con los marcadores que su adorable As de Varas le había hecho y las colocó dentro de la caja. Bloqueó el cerrojo con su llave y puso la caja dentro de su bolso.
La noche anterior se había propuesto el investigar todo lo posible con respecto a esas cartas que se denominaban Arcanos después de clases y sus amigos muy amables estuvieron de acuerdo en ayudarla en lo que necesitaran.
Ya con todo listo bajó a la sala-comedor y fue recibida por su madre y una sonriente Juliet.
-Siento la demora. Te hice esperar?- Preguntó a la pelimiel
-Descuida, tus padres me hicieron compañía- Respondió la joven tranquilamente
-Que bueno... No vamos tarde, cierto?- Preguntó comenzando a sentir pánico ante la hora
-No, aun tenemos 45 minutos antes de entrar a clases. Descuida- Le calmó Juliet y Marinette respiró aliviada
-Menos mal
Sus padres terminaron con sus asuntos en la cocina y avisaron que estarían abajo atendiendo la panadería pero no sin antes dejar una bandeja llena de delicias para ambas chicas.
-Ya tienes todo?
-Si, los demás avisaron que nos veríamos en el Pas de Vosgues para revisar todo lo que hemos encontrado
-Excelente! Así sera mas fácil lidiar con todo esto
-Si, de todas formas llevo conmigo la caja con el mazo- Explicó Marinette pero Juliet le miró precavida
-Yo que tu mantengo mis ojos bien puestos en esa caja, Marinette- Le dijo Juliet- Nunca se sabe que artimañas podría provocar Lila o sus monigotes si ponen sus manos encima de esa caja.
-Descuida, no pienso separarme de mi bolso en todo el día y si debo de hacerlo ya estoy preparada- Sacó de su bolsillo un pequeño candado que se notaba resistente junto a la llave que colgaba de un fino brazalete que hacia juego con el collar- Mi abuelo me lo dio, dijo que esta hecho de titanio.
-El metal mas fuerte, sabio de su parte el dartelo- Señaló Juliet. Se levantó de donde estaba sentada y se dirigió a la puerta- Será mejor irnos, pronto tocará la campana
-Claro.
Ambas decidieron salir por la panadería, con el matrimonio despidiéndoles y con una bolsa llenas de las delicias que no se habían comido en el desayuno.
Adrien había llegado muy rápido a la escuela pero se sumamente preocupado. Su mirada no se movía de su teléfono el cual recibia los mensajes de una Kagami igual de preocupada que el.
Pero tan concentrado estaba que no se percató de con quien chocó.
-Auch! Viejo, con cuidado- Adrien alzó la mirada y se encontró con Nino
-Lo siento Nino, estaba distraído
-Me di cuenta. Que pasa? Novia exigente?- Intentó bromear el moreno pero la expresión en el rostro de Adrien le preocupó- Que pasa?
-Es Marinette- Dijo el rubio- Mi mama me dijo algo con respecto a ese sujeto que salvó a Marinette y dijo que ella estaba en peligro.
-En peligro? Explicate amigo.
-Dijo que las personas que supieran acerca de los Arcanos irán tras Marinette y harán lo que sea para obtener lo que sea que ella tenga
-Asi como la señora esa?
-Si...
-Viejo... No se que decirte...
Para Nino aquella situación era incomprensible, y por supuesto le preocupaba aquello con respecto a Marinette pero desde su punto de vista era algo inaudito que en solo tres días algo tan grande como esos supuestos Arcanos estuvieran relacionados con la hija de los panaderos.
-Esto parece un enredo- Soltó Adrien abatido
-Cuanto lo siento, amigo- Dijo Nino posando su mano en el hombro del modelo
-Si. Nino, podrías guardar mi lugar en el salón? Necesito hablar con el señor D'Argencourt
-Claro
El modelo caminó hasta la sala en la que su profesor residía. Nino miró a Adrien adentrarse a las instalaciones pero a su vez notaba como todos sus compañeros de clase entraban directo al salón con una abatida Lila detrás de ellos. Aquello lo intrigó, supuestamente entraban dentro de 15 minutos a clases pero eso de seguro era una de esas famosas conferencias que Lila había iniciado para hablar de su "increíble" vida, pero sabía que esas reuniones eran para maquinar sañas en contra de Marinette.
Buscando verse lo mas disimulado posible subió las escaleras hasta llegar a la puerta que daba a su salón y sin que fuera visto se dispuso a escuchar.
En su salón, todos se sorprendieron de ver a Lila tan abatida yu decaída. Algunos intentaron ir y consolarla pero ella se negó.
-Ya dinos que sucede, Lila?- Pidió Alya agobiada al ver a su mejor amiga tan mal
-Oh... Es horrible, amigos! Horrible!- Chilló Lila con sus lágrimas de cocodrilo- Me acabo de enterar de algo terrible?
-Que sucede?- Le preguntó Max
-Es... Es Marinette...- Gimoteó falsamente mientras escuchaba los reclamos y bufidos
-Ahora que hizo esa panadera?- Reclamó Alix disgustada
-Mas le vale que no te haya puesto un dedo encima- Dijo Kim molesto
-Ya dinos que pasó Lila. Así veremos que hacer para ayudarte- Habló Alya
-Es que... Marinette me a robado...- Dijo por lo bajo pero lo suficientemente audible para que los demás oyeran mientras cubría su rostro lloroso con sus manos.
Sonrió detrás de sus manos mientras oía las desagradables palabras que sus compañeros soltaban sobre Marinette. Su plan iba de acorde a lo pensado.
Flashback
-Sabes lo que tienes que hacer?
-Obvio. Decir que la tonta de Marinette me robó las cartas de los Arcanos que han permanecido dentro de mi familia por generaciones y todo será pan comido- Musitó Lila con una perversa sonrisa
-Perfecto. Tu solo deja que su ira ciega actúe por si sola y verás como esos imbéciles hacen todo por cuenta propia
-Y si no me traen las cartas?
-Ahí... Es donde yo intervengo...- La extraña voz comenzó a adoptar forma física y se manifestó como una fina gargantilla cobre con una perla negra- Deja que eso a lo que ellos mas se aferran, se convierta en su arma para erradicar a esa niña y con sabias palabras, a sus oídos obedecerán sin cuestionar ni siquiera en lo razonable...
-Eso si me gusta... La tonta de Marinette no sabe lo que le espera...
Con su mejor sonrisa de millón de dolares, salió de su casa pensado en que lastimera explicación daría sus ingenuos comoañeros de clase para que atacaran a Marinette e hicieran su vida aun mas de cuadritos.
Fin del Flashback
Recordando el plan, volvió a llorar con mas fuerza y sintió los escualidos brazos de Alya rodearla
-Que te a robado Marinette?- Pidió saber la bloggera
-Si, dinos y nosotros lo recuperaremos por ti- Le aseguró Kim
-Es... Es... Un mazo... Un mazo de cartas...- Dijo ella entre "sollozos"
-Un mazo de cartas? Es en serio?- Cuestionó Nathaniel a lo que Alix lo calló
-No es un mazo cualquiera... Perteneció a una descendiente de mi familia, una poderosa Emperatriz romana y son muy, muy especiales- Enfatizó esta
-Que tan especiales?- Preguntó Alix
-Una de esas cartas las usó Marinette contra esa señora... Incluso la llamó Emperatriz! Esas cartas son mías, no de ella! Le pertenecen al linaje Rossi, no Dupain-Cheng!- Se lamentó dramáticamente mientras aumentaba su falso llanto
-Esto es el colmo!- Reclamó Alya molesta
-Marinette no tiene límites!- Habló Kim enfadado
-Hay que darle una lección- Acotó Alix
-Si...- Musitó Juleka
-Con razón aquel sujeto no dejaba de mirarte. Sabe que tu eres a quien el debería de dirigirsele como Emperatriz no Marinette- Señaló Max
-Por que no le has dicho a la policía sobre esto?- Cuestionó Nathaniel
-Por que no quiero escándalos. Las cartas son una reliquia y son muy valiosas- Explicó buscando recomponerse mientras limpiaba sus lágrimas- Temo que termine vendiéndolas si descubre lo valiosas que son!
-No lo hará si se lo impedimos!- Acotó Alya
-Si!- Gritaron todos en acuerdo con la blogera
-No te preocupes Lila, nosotros recuperaremos tus cartas y haremos pagar a Marinette por lo que te hizo- La consoló Alya
-Oh cielos... No se que haría sin ustedes, amigos... Amigos verdaderamente estúpidos- Pensó lo último para si misma.
Desde fuera del salón, Nino oía perplejo todo. Era increíble la repugnante fé ciega que su novia, los de su salón y media escuela depositaban en las palabras de Lila, era una especie de fanatismo colectivo que casi rayaban en la histeria absoluta. Ahora Marinette si tendría que cuidarse las espaldas ante esa semejante mentira que Lila había soltado.
-Esto esta mal...- Su teléfono vibró en su bolsillo y revisó el grupo de chat en el que estaban todos los "admiradores" de Lila, la única razon en la cual el se mantenía aun activo en ese grupo era para poder advertir a Marinette sobre cualquier artimaña su contra... Como la que se estaba publicando ahora- No puede ser...
"Atención amigos, lean muy bien. Marinette Duapin-Cheng acaba de cruzar la raya en serio. Se atrevió a robarle un mazo de cartas sumamente preciado para Lila que a pertenecido a su familia desde hace tiempo, incluso perteneció a una poderosa Emperatriz romana. Lila llegó llorando desesperadamente y teme que la zángana panadera posiblemente venda aquellas cartas de valor invaluable. Recuerdan el ataque de la señora Barbot y aquel caballero? Ese hombre debe de estar junto a Lila sirviéndola por ser la legitima heredera y descendiente directa de esa Emperatriz, no Marinette. Si llegan a ver a Marinette... Quitenle el bolso, saquen las cartas, entregenselas a Lila y llamen a la policía de inmediato! No podemos permitir que esa sucia panadera siga lastimando a Lila de esa forma. Y si algún profesor les reclama por acercarse a Marinette, solo expliquenle la situación y seguramente los tendremos de nuestro lado. No permitiremos que esa sucia panadera rastrera se salga con la suya. Envíen esto a sus conocidos y asegurense de que esten al tanto, necesitamos justicia. Justicia para Lila!"
"Esten atentos! Necesitamos acorralar a Marinette y quitarle su bolso junto con las cartas. Actuaremos después de clases y la llevaremos a la justicia!"
Nino miró indignado aquel mensaje que seguramente su novia había enviado. Parecía una horrible cadena publicitaria del gobierno socialista advirtiendo de todas las cosas malas que el movimiento opositor haría si se les escogían en las elecciones. Era bizarro y repulsivo. Ahora las cosas para Marinette serían él triple de complicadas puesto que media escuela estaba dentro de ese grupo y estaba mas que seguro que esa horrible cadena sería difundida.
-Marinette tiene que saber de esto...- Seleccionó el mensaje y se lo reenvío a la chica
Justo en una de las bancas del patio, Marinette recibió el mensaje por parte de Nino, en cuando lo abrió y leyó lo que decía por poco y sus ojos no se le salen de sus cuencas
-Que pasa, Marinette?- Preguntó Rose preocupada
-Ah... Mejor veanlo por ustedes mismas...
Rose tomó el teléfono de Marinette y leyó dicho mensaje junto a Juliet, Ivan, Myléne y Marc. Las expresiones de confusión, rabia e indignación estaban mas que disponibles.
-Esto es el colmo! Esa... Lila no tiene limites!- Exclamó Juliet claramente disgustada
-Esto ya es cruzar la raya de lo racional- Dijo Myléne disgustada
-Ahora no podemos dejar a Marinette sola- Habló Rose claramente Preocupada
-No te preocupes Marinette, no te dejaremos sola bajo ningún motivo- Habló Ivan serio y Marc asintió en acuerdo
-Te acompañaremos a tu salón y no dejaremos que nadie se te acerque- Habló el escritor igual de serio.
-Gracias, pero descuiden... Sabré que hacer si me encuentro sola- Aseguró Marinette buscando verse segura de si misma, pero por dentro temblaba del pavor y las miradas que los demás arrojaban sobre ella como puñales la inquietaban aun mas
-Aun así, Marinette. No te dejaremos sola en esto- Dijo Juliet determinada
La campana sonó y todos los estudiantes comenzaron su rumbo hacia sus salones no sin antes arrojar sus miradas recelosas a la franco-china. Tal y como lo había dicho Marc, todos la habían acompañado a su salón, Ivan y Myléne se habían puesto rígidos en cuanto acompañar a Marinette a su puesto mientras que Juliet y Marc veían todo desde la entrada mirando severamente a todos en la clase para después irse a su clase con la profesora Mendeleiv y Rose trataba de permanecer lo mas neutral posible ante la situación pero cuanto deseaba decirle sus cosas a cierta mentirosa.
En todo el rato en que la maestra no estaba, todos seguían arrojando miradas llenas de disgusto y rencor hacia Marinette, quien hacía su mayor esfuerzo en ignorarlas.
En tanto Adrien, quien había llegado al salon no pudo evitar sentir el ambiente pesado. Fue hasta donde su lugar para preguntarle a Nino que ocurría pero este le calló antes de siquiera poder preguntar y le extendió su teléfono, precisamente el mensaje en el grupo para 'alabar' a Lila.
-Que demonios es esto...!?- Pensó para si mismo. Ahora comprendía lo tenso del ambiente en su salón. Miró a Nino enrabiado y este solo negó con la cabeza claramente apenado.
Lila había arrojado otro ataque a Marinette.
Pero que ingenua era ella si creía que iba a dejar que sus supuestos seguidores atacaran a Marinette. Ella tenía a sus amigos para defenderla y un poderoso y fiel ejercito dispuesto a todo por ella.
Justo a la hora de la salida, el ambiente era idéntico a los solitarios y callados callejones de una Inglaterra del siglo XVIII donde un sigiloso Jack buscaba destripar sin piedad alguna a otra damisela inocente.
En toda la jornada de clase, no había estudiante que no arrojara su mas desdeñosa mirada hacía Marinette.
Tal y como se lo había prometido Ivan, este y los demás se encargaron de no dejar a Marinette sola bajo ninguna circunstancia. Ni en el salón, ni la cafetería, la biblioteca, incluso el baño. Cabe destacar que mas de uno intentó probar su suerte en querer arrebatarle su mochila, pero siempre eran repelidos por la fuerza bruta de Ivan, los afilados lapices de Marc o la gelida mirada de la proclamada Reina de Hielo.
Y decir que Kagami no se molestó en cuanto Adrien le envió aquel repulsivo texto era decir poco, la esgrimista vio todo rojo al saber que amenazaban a su dulce Kouhai. Kagami emulaba la dura imagen de esos fieros dragones su propiedad con ahínco y ninguno de los 'admiradores' de Lila buscaba encontrarse con la japonesa en dicho estado.
-Quisiéramos poder acompañarlos- Habló Adrien apenado ya vistiendo su equipo de esgrima
-No se preocupen, tienen el torneo a la vuelta de la esquina y no pueden dejar el entrenamiento a un lado, ahora que media clase no va a participar- Dijo Marinette
A Kagami poco le importaba el entrenamiento, pero a pesar de las libertades que su madre le otorgaba no se atrevía a desobedecerla en ese ámbito, además, ese torneo ya lo tenían ganado con ella y Adrien participando junto a Le Blanc y Costello en sus filas.
-Aun así Marinette- Kagami se acercó a ella, puso sus manos en sus hombros y la miro fijamente- Si alguno de ellos intenta hacerte algo, quiero que vengas corriendo hacia acá y nosotros les daremos la lección que tanto se merecen.
-No te preocupes, lo haré- La determinación de la franco-china era verdaderamente adorable y no pudo resistirse a abrazarla
-Ten cuidado, Marinette.
-Siempre- Correspondiendo aquel afectivo abrazo, Marinette se despidió de lanpareja y se fue con el resto con rumbo hacía el Pas de Vosgues.
-No te preocupes Kagami, los chicos no dejaran que nada le pase a Marinette- Dijo Adrien notando la incierta expresión de Kagami- Además, ese caballero de seguro aparecerá para protegerla.
-No dudo eso, Adrien pero no puedo evitar sentir que algo malo va a suceder- Dijo Kagami sintiendo un extraño peso en el pecho. Llamenlo sexto sentido o instinto maternal/fraternal, pero para Kagami algo no andaba bien.
-Señor Agreste. Señorita Tsurugi. Es su turno- Llamó su instructor
Ambos obedientes fueron a sus debidas posturas uno frente a otro, sin saber que el mal presentimiento de Kagami si era acertado puesto que detrás de los arbustos del Françoise Dupont, un joven miraba a travez de sus binoculares al grupo de amigos dirigirse al Pas de Vosgues pero este solo enfocaba a Marinette.
Con un gruñido digno de un sabueso, el joven miró a su teléfono y le envió un mensaje al grupo que habían nombrado "Contra la Panadera"
"Chicos! Ya se en donde va a estar esa sucia panadera! Va estar en el Pas de Vosgues con sus 'guardaespaldas'. Apenas y la encuentre sola le arrebataré sus cartas y se las daré a Lila y si se rehusa, me veré obligado a actuar!"
Envió su mensaje y a los segundos este se vio respondido con mensajes de apoyo y diversas ideas de como hacer pagar a Marinette, pero el que mas lo emocionó fue la respuesta que Lila le dio.
"Que amable eres al hacer eso por mi Francis. Si me consigues el mazo, yo misma me encargaré de recompensarte como lo mereces"
Sonrió para si, si lograba obtener las cartas con exito, de seguro Lila le presentaria a su jugador de Béisbol favorito y tal vez, solo tal vez podría salir con ella.
-Descuida Lie no te decepcionaré- Determinado guardo sus binoculares en su bolso y salió directo donde estaba Marinette ajustando su gorra y aferrándose con fuerza a su bate de béisbol.
-Muy bien, tenemos todo?
-Si!
Estaban los cinco en una sección del parque sentados sobre una manta que había traido Myléne con todo lo que habían encontrado con respecto a los Arcanos y tambien algunas delicias de parte de los Dupain-Cheng.
-Parece que estamos de Día de campo- Dijo Marc
-Pues, podemos aprovechar a la vez que investigamos- Respondió Marinette sacando de su bolso la ornamentada caja que contenía el mazo.
-Es una muy bonita caja, Marinette- Alabó Myléne la caja
-Si, y algo delicada- La puso en la manta, en medio de las cosas que los demas habían traído- Bien, que hemos descubierto?
-Yo fuí a la biblioteca pero solo logré encontrar un tomo de antiguos gobernantes que murieron misteriosamente- Juliet sacó dicho libro de su bolso y lo abrió dejando ver la imagen de lo que parecía ser un rey aborigen desconocido- La bibliotecaria dijo que tenía algo que ver con los Arcanos.
-Nosotros fuimos al museo y el señor Kudbel nos dejó ver algunos de los archivos de la exposición egipcia- Myléne mostró su teléfono en donde aparecían diversas imagenes de la exposición y una de ellas parecia ser de una familia real cargando distintas armas.
-Yo fui a una tienda de antiguedades... Pero los documentos son de antiguos escribas de oriente- Marc mostró las imagenes en su teléfono- Relatan los hechos de como una chica pidió un deseo y todas la guerras en Asia se detuvieron.
-Aurore y Mireille me enviaron lo que descubrieron- Marinette sacó de su bolso una carpeta llena de papeles con toda la información que ambas chicas habían dejado el dia anterior- Son archivos olvidados, Mireille dijo que este es un archivo olvidado de como Prusia desapareció sin dejar rastro alguno de Europa y Aurore mencionó que varios griegos trataban a los Arcanos como las personificaciones de sus dioses en aquel entonces.
-Y ahora que las mencionas, en donde estas?- Preguntó Juliet
-El director les dio permiso de faltar toda la semana por cuestiones de la televisora- Explicó Marinette- Al parecer la presencia de Mireille es muy exigida en los reportes del clima y Aurore tiene muchas solicitudes de distintas marcas que quieren usar su imagen para grabar comerciales e incluso quieren darle un segmento junto a Mireille
-Vaya... Que bien por ellas...- Comentó Marc con una sonrisa
-Si, dijeron que volveran la semana proxima
A la lejanía, Francis veía todo detras de un árbol. Una macabra mueca se coló por sus labios al ver la zona tan recluida en la que estaban.
-De seguro estan planeado otra maldad contra Lila- Habló enfuriado- Se las veran conmigo.
Con paso seguro se aproximó hasta donde se encontraba el pequeño grupo de amigos, aferrando con fuerza su agarre en su bate hasta que llegó a una distancia segura para evitar al gigante de Ivan. Por la platica que tenían no lo habían notado a la distancia pero este sentía un gigantesco sentido de repulsión al verlos reír seguramente a expensas de su dulce Lila.
La pagaría caro!
-Dupain-Cheng!
Aquel llamado interrumpió su conversación y se giraron para ver a un joven de estatura promedio, piel clara y ojos marrones que titilaban en ira, usaba una gorra de béisbol que dejaba ver unos mechones rojizos. Vestía una camiseta blanca con franjas azules con el logo de una pelota de béisbol y una camisa negra debajo de esta, pantalones azules y tenis verdes.
-Quien es ese?- Murmuró Juliet
-Es Francis Langdon- Le dijo Marc- Fue de su casillero que saqué el bate para ayudar a Marinette
-Oh... Y crees que éste molesto por eso?
-Lo dudo...
Marinette dejó lo que tenía en manos y se levantó para encarar a Francis, quien no dejaba de verla con repudio.
-Que es lo que quieres?- Los presentes se sorprendieron de oírla tan seria pero eso al sujeto no le importó
-Sere franco contigo panadera. Me caes mal- Rezongó el
-No es de mi importancia el que te agrade o no. Que es lo que quieres?- Sus migos la miraron sorprendidos al ver tal desplante de confianz, tal parecer que pasar tiempo con Kagami si tenía sus ventajas.
-Con que muy altanera, no? Muy bien, asi será... Quiero que me des lo que le pertenece a Lila ahora.
-Y que es eso que le pertenece a Lila si puedo saberlo?
-No te hagas la mosca muerta, panadera- Bramó furioso apuntándola con su bate- Le robaste un valioso mazo de cartas a Lila y ella esta agonizando por tu culpa!
Oh... Con que a esas iba... Otro bobo admirador de Lila...
-Claro... Lila puede decir que yo fui a su casa, usurpé su habitación y robe la blusa que justamente estoy usando!- Bramó molesta. Estaba empezando a perder la cordura- No me sorprende de los imbeciles que la escuchan!
-No juegues conmigo, panadera! O si no...
-O si no, qué? Me vas a atacar con tu bate? Te recuerdo que estamos en una zona publica y creeme que se sería muy feo el ver a un chico atacar a una chica con un bate sin razon alguna!
-Sin razon alguna? Eres una sucia ladrona que solo esta envidiosa de Lila y buscas lastimarla!
-Y ella es una vil mentirosa y tu, un completo ingenuo en venir aquí y decir eso sin ningun tipo de prueba. Tienes algo que pruebe que esas cartas son de Lila o que le pertenecieron a ella?
Francis no dijo palabra alguna y eso le dio pie a Marinette para proseguir.
-Vete antes de que llame a la policia. Y verifica lo que dices... Solo un tonto creería lo que Lila dice sin siquiera confirmarlo...
Aquello pareció encender algo dentro de Francis, algo parecido a una ira ciega.
-No vas a dejarla salirse con la suya, verdad?- La misteriosa voz que le hablaba a Lila comenzó a susurrar en su oído- Acaba de insultarte y no solo a ti... A tu amada Lila... Vas a dejarla así por así?
-No...
-Anda... Ve y dale su merecido... El mundo entenderá que solo estas haciendo lo correcto por Lila...
-Lo correcto por Lila...
-Ve... Y acabala con tu bate... Hueso por hueso...
-Hueso por hueso...
Una mueca siniestra se formó en sus labios mientras que una miasma negruzca se posaba en su bate y sus ojos adootaban una tonalidad sombreada como si de una mascara se tratara.
Alzó su bate y lo sostuvo con ambas manos, con paso sigiloso se iba acercando hacia Marinette quien seguia de espaldas hacia el.
-Marinette, cuidado!
El grito de Ivan la alertó y para cuando se dio cuenta ya tenía al gigante delante de ella recibiendo aquel impacto del bate en su hombro. El sonido de su hueso ser golpeado fue perturbador en sus oídos
-Ivan!
Myléne llegó donde su novio con una expresión de claro terror, Juliet estaba sin habla y Marc temblaba ante aquel repentino impacto.
-Que demonios pasa contigo? Tu problema es conmigo, no con Ivan!- Exclamó la franco-china sintiendo la vena de la ira estallarle
-Eso fue una advertencia, sucia panadera- Habló este burlón- Si no me entregas el mazo, moleré a tus malditos amiguitos a batazos
-Estas loco! Si debes moler a batazos a alguien, debe ser a mi. A mis amigos no los metas en esto!
-Molerte? Eso sería perfecto, le llevaré tus huesos rotos a Lila y ella por fin aceptará salir conmigo...
-Como se nota que son tal para cual...- Musito Juliet asqueada- Un abusivo y una mitómana. Dos locos en acción.
-Callate, maldita nerd! No me hagas golpearte!- Amenazó Francis
-Juliet. Ve por Adrien y los demás- Pidió Marinette, Juliet obedeció con un asentimiento firme y salió corriendo con dirección a la escuela
-Oh! Ahora vas a pedirle ayuda al bobo que te rechazó? Que patética!- Se burló Francis socarrón
-Claro, patetico el imbecil que viene a reclamar algo que ni siquiera es suyo en nombre alguien aun mas patético que dice ser suyo- Regresó Marinette con sorna, incluso ella misma se sorprendía de aquellas agallas
-A Lila no me la insultes delante de mi!
-Que? Te duele oír la verdad?
-No dejes que ella te trate asi, chico... Ella no es nadie...
-No es nadie...
-Ve y desafiala a un duelo... Y reclama lo que le pertenece a Lila...
-Si...- Su mirada se fijó de lleno en los ojos de Marinette con una determinación casi pérfida- Dupain-Cheng! Yo te desafío a un duelo!
-Que así sea...
La fuerte brisa que sopló rodeó todo el Pas de Vosgues, las personas que permanecían ahí buscaron sujetarse de donde podían para evitar salir disparados por el viento.
La misma barrera se formó alrededor de Francis y Marinette y la misma silueta del Oráculo se hizo presente a un lado del beisbolista.
-Francis Langdon, diga sus condiciones y estas serán cumplidas en el duelo...- Habló el Oráculo
-Quien rompa mas huesos gana. Si yo gano, me entregarás el mazo de Lila, te iras a disculpar frente a ella por habérselo robado y te largaras de nuestras vidas para siempre!- Exclamó el chico y Marinette asintió
-Y si la Emperatriz gana...? Que obtiene ella...?- Preguntó el Oráculo y Francis solo escofeó con una risa nasal.
-Emperatriz? Ella? Por favor! E visto a patos con mas gracia! Ese título le pertenece a Lila- Se burlo el joven pero la suave voz del Oráculo ahora severa lo calló.
-Guarde sus palabras frente a la sacra dama de los Arcanos. Frente a mi, no quiero oír ningún tipo de insulto a su persona- Defendió el y Francis rodó los ojos fastidiado
-Bien, si ella gana no hará nada de lo que yo dije. Feliz?- El Oráculo asintió
-Bien... Dado que el Mazo es el premio a reclamar... Este será custodiado por mi hasta que el ganador se alce en el duelo...
La caja que se hallaba sobre la manta donde antes estaban los chicos se vio rodeada en una esfera dorada y levitó hasta el Oráculo y Marinette quiso reclamar eso, pero no quería mostrarse débil frente a ese chico.
Sin darse cuenta, la carta de la emperatriz apareció en su mano y tragó duro, si las cartas estaban bajo custodia del Oráculo tendría que batallar con la única que sobraba del mazo. Alzó la carta hasta la altura de su pecho lista para invocar a cualquier ente que apareciera.
-Que el duelo de inicio...
Francis corrió frenético donde Marinette y ella en un rápido movimiento Marinette llevó la carta a la llave de su collar y este comenzó a destellar.
-La Emperatriz!
El brillo cegó al chico y este alzó su bate dispuesto a golpear lo que fuera que estuviera delante de él, chocando con algo duro que frenó su golpe. Marinette con sus ojos cerrados sintió aquel impactó rebotar en algo solido. Abrió sus ojos y encontró aferrado fuertemente a su brazo izquierdo un escudo y su mano derecha sujetaba lo que parecia ser un cetro.
-Que...?
-Que inteligente, invocar un escudo de la nada!- Bramó Francis- Voy a quebrarlo como a ti
Volvió a atacar al escudo pero este de alguna forma lo repelió con suficiente fuerza como para hacerlo chocar contra uno de los árboles.
-Como hice eso...?- Miró sorprendida el equipamento que cargaba. El escudo parecia de aquellos de la epoca medieval hecho de oro, bordeado con remaches azul real, el centro del escudo era rojo escarlata y tenía grabado en el mismo una corona imperial dorada. El cetro tambien compartía las mismas similitudes, hecho de oro puro, con un orbe escarlata en el tope que dejaba ver en su interior la forma de la misma corona- Esto acaso es...?
-Son las armas de la Emperatriz...- Habló el Oráculo respondiendo su muda pregunta
-Armas...? Pero...
Calló al notar como Francis se recomponía del impacto que recibió y con una mirada inundada en el odio se dirigió hacia Marinette.
-Vas a pagar por eso, panadera!
-Ya resolveré esto luego- Dijo para si misma.
Determinada, alzó el cetro por encima de su hombro y puso el escudo firme delante de ella, hizo memoria de todas aquellas incomodas lecciones de esgrima que Adrien le había empeñado en aprender, las pequeñas clases de defensa personal junto con Kagami y todo movimiento que recordara de esas peliculas de acción que su padre adoraba ver.
-Acabemos esto de una vez...
Corría lo mas rápido que podía, mas de un peatón le recriminó por los empujones que propiciaba en su carrera y un conductor por poco y no la atropella.
Tropezando por los escalones de la escuela y chocando accidentalmente con una chica que subía por las mismas, corrió lo mas presurosa que pudo hasta llegar al patio.
-Diablos! De seguro su practica debió de haber terminado- Se temió lo peor, caminó a paso veloz hacia la puerta que daba paso a los casilleros, si su mala memoria no le fallaba, ese debía ser el vestidor de las chicas.
-Kagami...!
Ok... Ese no era el escenario que ella esperaba ver...
Esperaba ver una que otra chica a medio vestir y entre esas a Kagami... No a toda la clase masculina... A medio vestir... Sin camisa...
-Ah...
-Oh! Pero si el Tarrito de Miel!- La saludo Ernest con su típica expresión fresca en su rostro y camiseta en mano
-Ju-Juliet! Q-Que haces aquí?- Chilló Adrien apenado
La pelimiel bendecía y maldecía su suerte al mismo tiempo, por un momento olvidó a que había venido al tener tan finas esculturas romanas frente a ella... Ahora amaba la geometría mas que antes...
-Oye... Frasquito! Creo que al Tarrito de Miel se le recalentó el jarabe- Se burló Ernest de Juliet al notar las distintas tonalidades de rojo en su rostro. Claude por su parte sonrió socarrón, que linda se veía en aquel estado.
Juliet permanecía quieta en su estado, ignorando las miradas de los demás puesto que la suya permanecía fija en Claude y su precioso físico.
-Juliet? Juliet?- Llamó Adrien moviendo una mano frente a sus ojos, sin obtener ningún tipo de respuesta- Creo que la perdimos
-Prueba con esto- Ernest juguetón se acercó y con su dedo golpeó su frente, haciéndola reaccionar al instante- De nada!
Juliet parpadeó varias veces y miró a su alrededor algo contrariada para después volver a su estado histérico de antes.
-Donde está Kagami!?- Exclamó tomando a Adrien por el cuello de la camisa- Es urgente!- Lo zarandeó con fuerza
-Tuvo que retirarse temprano- Explicó Adrien contrariado ante el estado de la pelimiel- P-Por que?
-No hay tiempo! Hay un demente con un bate atacando a Marinette en el Pas de Vosgues!
Las alarmas se encendieron en los tres chicos, un tic nervioso se posó en Adrien y retornó el agarre en Juliet
-Como que atacando a Marinette!? Explicate, Juliet!- Pidió Adrien
-No hay tiempo! Muevanse!
Por otro lado, Lena quien había permanecido en las escaleras oyó todo con lujo de detalle. Alzó una de sus cejas incrédulas y ajustó sus lentes.
-Mhm... Ya se me hacía raro el sentir toda esa energía tan cerca...
-Alguien se está enfrentando a la portadora de Tikki...
-Si...- Volvió a ajustar sus anteojos- Kaalki, llévame al Pas de Vosgues, al lugar exacto del Duelo
-Claro...
Rodeada en aros celestes, Lena desapareció sin dejar rastro alguno en los escalones de la escuela y apareció justo delante de la escena asustando a quienes se hallaban ahí.
Frente a ella se desataba según su criterio, un duelo semi justo. Ya que el chico ahora atacaba a la distancia con pelotas de béisbol que parecían misiles ardiendo en fuego y la chica se cubría de dichos misiles con el escudo pero cada impacto la hacía retroceder un poco.
-Son las armas de Tikki... Pero no la veo en ningún lado...- Habló Kaalki a su portadora
-De seguro aun no está al tanto de como invocarla, no es algo que se logre de un día para otro- Comentó Lena mirando como Marinette golpeaba la sien del chico con el cetro y este retrocedía adolorido- Auch!
-Piensas intervenir?
-Si el duelo se torna complicado, si
Francis al sentir aquel impacto en su sien miró todo rojo, una fuerte energía oscura empezó a rodear su bate y este paso de ser metálico a negro y Kaalki se alteró al notar eso.
-Lena! Ese sujeto está maldito!
-Maldito? Como?
-Su bate! Míralo! Desprende una energía oscura... Esa chica no tiene oportunidad contra el sin el ente!- Ahora sonada desesperada, algo muy raro de su tan segura y orgullosa ente- Intercede rápido antes de que sea demasiado tarde!
-Bien.
Francis se alistó para saltar sobre Marinette y atacarla con su bate. Ella alzó su escudo lista para recibir su impacto!
-Alto!
El Oráculo repentinamente apareció y repelió el ataque de Francis, deteniéndolo en pleno aire.
-Quien osa interrumpir este duelo?- Habló el Oráculo claramente molesto
-Yo me atrevo!- Habló Lena seria. Con paso seguro caminó a travez de la barrera para sorpresa de todos y se posó delante de Marinette con mirada determinada y seria- Yo! Lena Rossi de Eisner intercedo en este duelo a nombre de Marinette... Uh... Tu apellido, bella?- Se giró a verla
-Uh... Dupain-Cheng...
-Gracias... Yo Intercedo en nombre de Marinette Dupain-Cheng!- Se corrigió Lena y el Oráculo asintió
-Concebido...
La misma brisa volvió a soplar y esta desvaneció las armas que Marinette portaba y la hizo retroceder a una distancia segura.
-Porta usted alguna carta para interceder?- Preguntó el Oráculo solemne y Lena asintió
-Si- Asintió seria ajustando sus anteojos que en una muda señal le avisó que su carta era era, en efecto, aquellos lentes.
-Entonces el duelo puede proseguir...
Este retrocedió y Lena miró con rabia al chico que osaba atacar a la portadora de la Emperatriz. Francis, sorprendido de ver aquella chica con enfermizo parecido a su preciada Lila.
-Q-Que hace? Por que se pone de su lado?- Reclamo Francis casi sumiso al tener a la hermana de Lila delante de ella- Debería de estar apoyándome a mi!
-Apoyarte a atacar a una chica sin razón alguna? Fabuloso amigo, representas todo lo que detesto en un hombre!- Escupió Lena y Francis se encogió en su sitio al notar su potente voz- Que mentira escupió Lila para tenerte en esta situación, mocoso?
-Lila no mintió acerca de nada! Esa mestiza le robó un valioso mazo de cartas y pienso recuperarlo para ella!- Defendió Francis seguro pero el ceño fruncido de Lena lo hizo temblar
-Mazo? Valioso? Por favor! Las únicas cartas que Lila considera valiosas son las postales que sus amigos ficticios le envían- Se burló Lena haciendo comillas en el aire- Aparte, Lila tiene un buen par de extremidades sanas para buscar eso por su cuenta, no es ninguna invalida... A no ser que te haya hecho creer eso, grandisimo ingenuo.
-Eso no es cierto! Todo lo que dice Lila es verdad!- Volvió a reclamar el chico molesto
-Ugh! Igual de terco que ella. Son tal para cual, una mitómana y un abusivo- Lena rodó los ojos fastidiada- Dos locos en acción.
-Cállate! Tu no sabes nada!
-Se mas que tú, mocoso! No por algo soy su hermana!
-Basta! Acabaré contigo!
-Ugh! Que llorón!- Se giró hacia Marinette- Oráculo, exijo saber las condiciones del duelo
El mencionado se apareció frente a Lena y habló
-Si el joven gana, obtiene el mazo, la emperatriz se disculpara con su supuesta dueña y esta se largará de sus vidas- Lena resopló fastidiada y tocó su frente hastiada- Y si la emperatriz gana, no hará nada de eso. Quien rompa mas huesos, gana.
-Mhm... Bien... Escúchame muy bien intento de Beisbolista- Llamó Lena a Francis- Si yo ganó, dejarás en paz a Marinette y no te le acercarás con motivos maliciosos o perjudiciales para su persona, te alejarás por completo de la loca de mi hermana y pasarás un largo rato con un psiquiatra, te urge.
-Concebido...
Lena miró fijamente a Francis y llevó una de sus manos a sus lentes con una sonrisa de oreja a oreja. El sujeto solo estaba armado con un bate que parecía esta maldecido, estaba fácil.
-El Chariot
Un resplandor grisáceo salió de los lentes y este se manifestó delante de Lena hasta adoptar una forma humana. Una hermosa y joven mujer adulta de ondulado cabello blanco casi platinado sujeto en una coleta alta. piel bronceada, ojos verdes y facciones idénticas a las de Lena se hizo presente. Vestía un traje de cuero grisáceo sin tirantes que presentaba un corte frontal con forma de flecha, además de dos guantes negros que cubrían la mayor parte de sus brazos que permanecían separados del resto del traje, unas largas botas negras de tacón que culminaban en forma de púas en su parte superior, un yelmo gris en forma de corona sobre su cabeza que dejaba expuesto su rostro, una gran capa blanca por dentro y roja por fuera que tomaban la forma de lo que parecían ser pétalos sujetada por un broche en forma de una rueda de carro de guerra feudal con una espada atravesándola. En su busto, justo a la altura de su pecho se hallaba una especie de lazo brazo que se entrecruzaba en forma de 'X' que desembocaban en un largo látigo espinado enroscado en su brazo derecho y un firme estoque en su brazo izquierdo.
Todos los presentes abrieron sus ojos sorprendidos ante tan preciosa criatura pero que desprendía una poderosa aura que clamaba una sola cosa: Guerra.
-Yo soy El Chariot! Con mi grito yo declaro la guerra, y de esta yo clamo la Victoria!- Kaalki alzó su estoque y apuntó directo hacia un aterrado Francis- Me encargaré de clamar mi vitoria sobre ti... Hueso por hueso...
La sonrisa ladina lanzaba una clara advertencia de lo que se avecinaba, Marinette miraba entre maravillada y sorprendida a aquella hermosa mujer y a la supuesta hermana de Lila.
-Ahora si niño... Que el verdadero duelo, comience...
Continuara...
CHAN...! CHAN...! CHAAAAAN...!
Lo se! Soy muy mala en dejar esto hasta la mitad pero, enserio amo generar tensión y como dije arribita... Cuales castigos serían propicios para Lila y sus seguidores?
Aparte, me puse a ver Digimon: Last Evolution (Mea Culpa ;P) y no pude evitar inspirarme en la poderosísima Rosemon (God is a Woman, and it's her!) para crear la forma física de Kaalki y puede que algunos de sus ataques también sean inspirados en los de ella... Si, sorry por la falta de inspiración.
Aparte. De que creen que quieran hablar los señores Agreste con Adrien? Será que le darán una carta, por fín? Que enfermedad sufrirá la señora Emillie que la tiene tan fatal? Acaso Nooroo y Dussu seran otros aliados para la Emepratriz? Quien espera la aparición de Felix y Bridgette en esta historia?
Ok... Demasiado... Mejor dejo la definición de la carta...
*El Chariot o El Carro: Esta carta tiene algunos significados pero, la mayoría de las veces, se trata de batalla. Esta batalla podría ser en el pasado, presente o futuro, pero es una lucha dura que pone a prueba el carácter y el impulso de quien pregunta. El resultado será positivo y enriquecerá al solicitante tanto espiritual como materialmente. La tarjeta puede representar una relación marcada por desafíos, donde el autocontrol y los nervios deben mantenerse bajo control. En pocas palabras: ¡sé tan genial como un pepino!
Fuente: Soul Cards - The Chariot
Y con esto dicho, me retiro... Tengo una importante pelea que adelantar ;)
Me despido
Bye! ;3
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