Una bruma oscura comienza a aparecer de la nada junto con una silueta extraña dentro de ella... Quien es?

Es la iletrada autora de esta historia vestida de lobo feroz y se alista para aullar...*Se ralla el CD*

Ok... Es fue mi fallido intento de una intro very cool, pero aja...

Quien está listo para lo que se viene? Damas y Damos... Con ustedes... LOS SHIPPS! *Suenan aplausos de la nada* Gracias, Gracias... Se que muchos lo han estado esperando y tuvieron que esperar casi 30 capítulos, pero esa es la magia... Estamos a casi nada de los verdaderos enfrentamientos y puede que con algunas escenitas subidas de tono... (7u7)

Ahora si... A lo que nos importa!

Disclaimer: Miraculous: The Tales of Ladybug and Chat Noir pertenece a Thomas Astruc y Jeremy Zag. La idea, trama y personajes son de mi completa autoria. Personajes adicionales pertenecen a sus respectivos dueños.

Advertencia: Posibles horrores gramaticales. Temas sensibles.

Aclaraciones: Este es un universo ficticio, todo es ficticio... Salvo mi historia ;)

Inspiración: Tarot. Arcana. Jojo's Bizarre Adventure. Sakura Card Captor. Digimon (En menor proporción)

Comencemos.


Vigesimoséptima Carta

¿Pasiones?


"No vemos las cosas como son. Vemos las cosas como somos"

-Anaís Nin


A la mañana siguiente...


Se sentía misteriosamente cómodo, como si hubiera tenido las horas de sueño mas reconfortantes en casi 16 años de vida. No podía siquiera compararse a cuando era un bebé o cuando dormía con sus padres... Parecía algo distinto.

Se levantó de su cama y miró la gigantesca masa oscura en su sofá frente al televisor. Estaba misteriosamente callado y no se movía en lo absoluto. Aquello lo extrañó.

-Plagg?- Se acercó más al sofá- Estas despierto?

Para su sorpresa el gigantesco ente estaba despierto pero con la mirada perdida en el techo y con una extraña expresión complacida y satisfecha en su rostro. Adrien parecía no haber despertado su atención en lo absoluto pero su portador podía decir en todo sentido de la palabra que es lo que tenía Plagg.

Ojos perdidos en algún punto. Parpados semi-caídos. Una sonrisa floja y complacida. Un diminuto pero perceptible rubor en sus mejillas, nariz y pómulos. Postura relajada. Respiración quieta. Suspiros de vez en cuando.

Esos a sus ojos era una perfecta postura de un enamorado. Como lo sabía? Sencillo! El de pequeño había visto esa expresión en el rostro de su padre cada que veía a su madre. A su tía Amelie cada que veía a su esposo. Nooroo cada que veía a Duusu y viceversa.

Su ente estaba enamorado y él por alguna extraña razón no podía evitar sentirse en idénticas condiciones. No lo comprendía; el estaba seguro de lo que sentía por Kagami, no por algo habían estado juntos por más de dos años sin embargo, en su mente no se hacía la imagen de la japonesa sino de alguien más pero era una imagen algo borrosa y distorsionada. Que sucedía?

-Oh... Adrien. No te noté, chico- Habló Plagg finalmente cayendo en cuenta de la presencia de su portador al otro lado del sofá- Sucede algo?- Preguntó al notarlo tan perdido en sus pensamientos.

-Eh... No, no es nada Plagg, solo... Pensaba...- Respondió este

-Debo preocuparme?- Se reincorporó en el sofá y lo miró más de cerca

-No, descuida, no es nada malo- Aseguró este desinteresado aun sumido en sus pensamiento, necesitaba ponerle un rostro a esa imagen borrosa que su mente le mostraba.- Me alistaré para ir a clases.

Plagg asintió y vio al chico desaparecer tras la puerta del baño, casi sin quererlo dejó salir una sonrisa ladina al notar la mirada perdida del rubio.

-Con que tu también, eh?- Aquello sin duda era algo inevitable. El mostrarse relativamente atraído hacia la silueta que el suponía pertenecía a la portadora de Tikki. Pero que coincidencia! Más feliz no podía estar con respecto a eso! No negaba que la portadora de Longg era alguien encantadora a su forma, pero sincerándose consigo mismo la portadora de Tikki se veía mejor junto a Adrien y ahora que se había reencontrado con su dulce terrón de azúcar solo era cuestión de tiempo para que esos dos terminaran juntos- Mejor momento, imposible.

Solo esperaba que la portadora de Tikki fuera igual de receptiva que Adrien...


Panadería de los Dupain-Cheng...


Estaba teniendo el sueño más dulce de todos o al menos eso se mentalizaba después de casi dos años persiguiendo a un amor imposible. Podía sentir sus cálidas manos escalar por su espalda en un paso tortuosamente lento y su suave respiración chocar contra sus labios...

-Marinette?

Alzó su mirada y se fijo en un radiante par de joyas color jade brillar en aquel oscuro panorama en el que se encontraban, con timidez alzó su mano y la postró en aquel rostro inidentificable apreciando como este se relajaba en su tacto, incluso podía jurar oírlo ronronear...

-Mari? Despierta...! Tu teléfono tiene rato sonando...!

El extraño comenzó a inclinarse sobre ella rozando con dulzura su nariz contra la suya provocando que una risilla se le escapara a ambos dicho gesto que parecía tan íntimo. Nuevamente el extraño comenzó a aproximarse, cerniendo de forma peligrosa sus labios sobre los suyos...

-Marinette!

Antes de que sus labios llegaran a rozarse en aquel ósculo que inconscientemente esperaba, un fuerte golpe impactó feamente contra su frente haciéndola despertar de golpe de aquel dulce sueño.

-Ah! Tikki!- Se quejó esta sobando su frente- Por que hiciste eso!?

-Esto lleva tiempo sonando.- La ente no se inmutó por su mal humor y le extendió el aparato.

-Ugh... Quien podrá ser? A estas alturas ya es un crimen despertar a alguien tan temprano un sábado.- Tomó el aparato de mala gana y revisó sus notificaciones, tenía dos llamadas perdidas y varios mensajes de los cuales no se dignó a revisar de quien eran pero si se dio cuenta de la hora- 8:15 A.M!? Ugh... Yo quería seguir durmiendo!

-Puedes seguir haciéndolo después de que resuelvas eso.- Señaló Tikki tomando asiento en su cama- Intenta devolver la llamada.

-Oh... Claro que lo haré! Y me va a escuchar quien quiera haya hecho esto!

Justo por mera y absoluta casualidad su teléfono volvió a sonar y se trataba del mismo número que la había llamado previamente.

-Mhmp! Justo a tiempo!- No se molestó siquiera en ver de quien se trataba pero Tikki si, y antes de poder advertir a Marinette sobre eso ya la chica estaba en línea- Sabe que horas son estas de llamar a alguien!?

-Buenos días para usted, Señorita Dupain-Cheng.- Se congeló en su sitio y calló sus reclamos al reconocer la monótona y acentuada voz al otro lado de la línea- Algo me dice que no despertó de buen humor o no la llamé en un horario adecuado.

Pasmada, alejó el dispositivo de su oreja y señaló el mismo.

-Es la princesa Hellene!- Exclamó en susurros a su ente, quien solo se palmeó la frente en seña exasperante. La franco-china trató de recomponerse regulando sus respiración y volviendo al teléfono- Hola... Hellene! Que sorpresa!

-Si... Me di cuenta...- Respondió algo seca y Marinette tragó grueso

-Eh... A que debo tu llamada?

-Bueno, recientemente estuve pensando en nuestro pequeño almuerzo y me di cuenta de que no dejé algunos puntos claros en el mismo.- Pausó por un momento- Así que pensé que sería una buena idea el invitarte nuevamente para aclarar esos puntos cuanto antes.

-Oh... Ah... Claro, no veo por que no...- Respondió aun nerviosa- Que día lo vez más apropiado?

-Le parece el viernes? Justo ahora tengo algunos asuntos que atender y me parecería perfecto poder verla este fin de semana.

-Esta bien, a la misma hora de antes?- Escuchó a Hellene soltar un sonido de afirmación- Bien, esta vez será mi turno de lleva algo para ti.

-Me parece perfecto.

-Si... Uh... Lamento haberte hablado de esa forma, no estaba completamente despierta.

-Descuide. Comprendo. Tampoco fue muy prudente de mi parte llamarla tan temprano. Prometo tener más consideración la próxima vez.

-Gracias Hellene. Nos vemos el viernes.

-Nos vemos el viernes, Señorita Marinette.

Y con eso la llamada finalizó. Inspiró profundamente y dejó ese aire salir, por lo menos ya había cubierto ese bache de hace un rato y ahora tenía otra reunión con la princesa.

-Phew... Bueno, al menos todo esta resuelto.

-Cual crees que sea el tema del cual ella quiere hablarte?

-No lo se, Tikki. Pero seguramente tiene algo que ver con los Arcanos.

De forma desinteresada miró su teléfono y se sorprendió de la inconmensurable cantidad de mensajes pero lo que de verdad la alarmó fue la hora y el día...

-AHHH! VOY TARDE!

Como bestia desenfrenada bajó de su cama y de la forma más veloz que podía comenzó a alistarse, pasando por alto la voz de Tikki.

-Ah... Marinette?

-Ah! No puedo creerlo! Esta vez si que no la cuento!- Siguió barboteando a medida que se vestía- Seguramente me suspenderán por llegar tan tarde!

Terminó de "alistarse" y salió corriendo escaleras abajo ignorando los llamados de su madre, pasó como rayo por la panadería ignorando de igual forma los llamados de su padre y como alma que lleva el diablo cruzó la calle repitiendo en su cabeza el mantra de siempre.

-Voy tarde! Voy tarde! Voy tarde!

Subió las escaleras y llegó a la entrada del patio sorprendiéndose de no ver a nadie salvo al equipo de esgrima practicando junto con el señor D'Argentcourt.

-Huh?

-Marinette.- A su lado llegaron Nino y Claude, estando el segundo ataviado en su uniforme de Esgrima y con Rapier en mano- Que haces aquí?

-Uh... Que acaso hoy no hay clases?- Preguntó esta ingenuamente a lo cual los dos castaños se miraron confundidos.

-Eh... No. Ayer el señor D'Argentcourt pidió la escuela para la practica de esgrima, el torneo será este sábado y debemos alistarnos cuanto antes- Habló Claude

-Los profesores enviaron la información a los teléfonos. No revisaste el tuyo?- Preguntó Nino y Marinette se encogió en su sitio. Seguramente los mensajes en su teléfono eran los avisos de que hoy no habría clases y como ella era un ser despistado, seguramente sus amigos debieron de enviar más de un mensaje.

-Eh... Creo que no...- Rió nerviosamente y los dos se palmearon mentalmente la frente ante el tan común descuido de la franco-china- Oops!

-Aja...

-Y... Si no hay clases. Que haces tu aquí, Nino?- Preguntó desviándose del tema.

-Yo? Bueno, mejoré la lente de mi cámara y la traje para mostrarsela al señor D'Argentcourt. Este bebe nos permitirá saber quien da el punto ganador en cada combate.- Señaló dicho aparato que se encontraba al lado del profesor sobre su tarima grabando cada movimiento de lo esgrimistas sobre la corte.- Posiblemente se use en el torneo del sábado.

-Wow... Impresionante Nino.

-Si, justo la están probando con Adrien y Kagami- Señaló a los aludidos quienes se batían ferozmente en el combate- Dentro de un rato le tocará a Claude y Ernest.

-Y hablando de el. En donde esta?

-Mhmp! Seguramente sigue acicalándose en los vestidores- Gruñó Claude- Voy a buscarlo.

-Te acompaño- Le siguió Nino- Regresa a tu casa si gustas Marinette, algo me dice que saliste sin desayunar.

-Eso no es...- Un gruñido proveniente de su estómago la hizo callar- Bueno... Ya voy...

-Buena chica- El moreno palmeó suavemente su cabeza para después comenzar a seguir al castaño.

En lo que regresaba a su casa pudo notar la característica figura de la gemela de Lila caminar por la acera en dirección a la panadería y antes de que la italiana pudiera cruzar la puerta se topo con la mirada de Marinette.

-Oh! Pero si eres tu, Bella!- Saludó esta desde su sitio

-Lena!

Con cuidado cruzó la calle y llegó donde la misma, siendo recibida por un abrazo de su parte.

-Que haces aquí?- Preguntó una vez separada de ella.

-Obvio vengo a comprar algo... Duh!- Soltó con obviedad- Aparte, no se me apetece nade en el apartamento de mi mamá, así que vine a comprar algo y de paso buscar las asignaciones de la demente- Explicó ella a la franco-china a medida que entraban al local deleitándose con el olor de pan recién hecho.

-No crees que es muy peligroso dejar a Lila sola?- Aquello le preocupaba, Lila era escurridiza como una serpiente y esta podría incrementar su peligrosidad si se le dejaba en cautiverio.

-Quien dijo que ella estaba sola?- Con gesto burlón reacomodó sus gafas y por un momento juró que esta brillaron; fue ahí que recordó cierta criatura que Lena portaba para arriba y abajo.- Si se atreve a hacer algo, ten por seguro de que ella se hará cargo.

-Al menos tienes validez en eso- Soltó ella girándose en su lugar, encontrándose con su madre sonriéndole con calidez y con una chispa minúscula de burla. Avergonzada la miró.- Hola, mamá...

-Hola Marinette. Que gusto ver que despertaste temprano- Comentó esta jocosa oyendo una pequeña risilla de su padre

-Eh... Si...- Se rascó nerviosamente la nuca mientras desviaba la mirada- Iré arriba a desayunar.

-Y no nos presentas a tu amiga?- Señaló a Lena.

-Huh? Oh! Si!- Miró a Lena y luego a sus padres- Mamá. Papá. Ella es Lena, nos hicimos muy buenas amigas en la Cumbre.- La aludida saludó cándidamente.

-Un gusto Signore. Signora.- Saludó esta deslizando su característico acento nativo el cual pareció llamar la atención del panadero.

-Oh! Eres italiana?- Lena asintió orgullosa- Maravilloso! Igual que tu abuela, Marinette!- Salió el panadero contento- Que podemos ofrecerte, linda?

-Mhm... No lo se, todo se ve exquisito.- Dijo esta mirando toda la gama de manjares que la panadería ofrecía.- Que me recomiendas tu, Bella?- Preguntó mirando a Marinette.

-Bueno...- Marinette ojeó toda la panadería y como rayo comenzó a tomar diversos dulces surtidos dejándolos todos en una bolsa de papel, para cuando terminó extendió la bolsa frente a Lena- Aquí tienes. Una selección de nuestros mejores dulces.

-Gracias. Cuanto le debo?- Preguntó esta comenzando a rebuscar entre los bolsillos de su pantalón.

-Es por la casa, linda.- Dijo el panadero.

-Los amigos de Marinette siempre son bienvenidos aquí.- Siguió su esposa y Lena sonrió

-En ese caso, muchas gracias señores.- Abrió la caja y sacó de esta un bollo relleno, lo llevó a su boca y gimió de deleite al probarlo- Mamma Mia! Que delicia! Han de ser los mejores panaderos de París.

-Lo somos.- Soltó Marinette con simpleza- Bueno, iré arriba a desayunar. Y creo que les llevaré unos bollos al equipo de esgrima, siento que lo necesitaran.

-Me parece una buena idea, cariño.- Alegó su madre.- Si gustas tu amiga puede acompañarte.- Señaló a Lena.

-Que dices Lena, me acompañas?- Preguntó esta cordialmente

-No veo porque no.- Respondió esta simplona.

La castaña comenzó a seguir a Marinette hacia su apartamento mostrándose encantada por lo pequeño y lo lindo de la vivienda. Caminó hasta el pequeño desayunador y tomó asiento en una de las bancas mientras que Marinette alistaba todo para su desayuno. En lo que lo hacía, Lena tranquilamente comía sus manjares hasta que por el rabillo del ojo notó una figura femenina y verdaderamente elegante que llamó su atención.

-Santa Madonna!- Exclamó Lena sobresaltando a Tikki y a Marinette. En medio de su exclamación Lena se atoró con su Croissant y comenzó a toser de forma incontrolable.

Tikki fue a su lado ofreciendo pequeña pero potentes palmaditas en su espalda para que pudiera respirar bien mientras que Marinette se apresuraba con un vaso de agua.

-Lena! Estas bien!?- La castaña tomó el vaso y bebió su contenido de forma rápida

-Cuando...?- Preguntó esta y Marinette inclinó la cabeza sin comprender

-Que?

-Cuando... Materializaste a la... Emperatriz?- Preguntó entre jadeos buscando recomponerse

-No hace mucho.- Fue su respuesta. Lena se reincorporó y miró de pies a cabeza a la ente sonriendo complacida ante la vista.

-Disculpe si la altere, su majestad.- Habló esta ya pasada del susto- Puede que me conozca así como puede que no, yo soy Lena Rossi de Eisner y como debe de saberlo soy el Chariot y la portadora de Kaalki- Se presentó cordial a Tikki, quien sonrió al reconocerla.

-La más leal de los Arcanos. Un gusto conocerte El Chariot.- Regresó Tikki como toda una reina- Aunque yo ya sabía de tu existencia desde tu duelo contra ese chico Francis en la Plaza.

-Eso es bueno.- Le habló a Tikki para después girarse hacia Marinette- Felicidades, Bella! Oficialmente has materializado a la Emperatriz y debo admitirlo, es preciosa.

-Gracias.

-Entonces... Para cuando?- Preguntó ella de la nada

-Para cuando que?

-Para cuando los deseos? Según el Grimorio cuando la Emperatriz logra materializarse completamente significa que todos lo demás Arcanos ya se manifestaron por completo- Explicó como si fuera lo más obvio del mundo.

-En serio?- Miró a Tikki y esta asintió- Ya todos los demás Arcanos se han materializado?

-Precisamente Marinette. Todos los Arcanos se han manifestado de forma exitosa y eso significa que tenemos aval de cumplir los deseos.- Explicó la ente a su portadora

Marinette procesó sus palabras lentamente y llegó a una conclusión verdaderamente reveladora... Ella no tenía los deseos planeados! Ni siquiera había hablado del tema con los demás portadores y ahora salían con esto!

Eso sinceramente ponía sus planes en una fea encrucijada.

Tikki y Lena notaron su duda y decidieron confortarla

-Marinette...- Lena tomó sus manos y le dio un leve apretón en señal de apoyo- Tienes el poder absoluto entre tus manos, Bella. Solo de saber administrar su potencial...

Administrar so potencial? Ella no sabía de eso... En realidad, no sabía nada de los Arcanos en general solo lo indispensable y lo poco dicho y oído por los Arcanos. Miró a Lena y se lo pensó. A simple vista parecía que ella sabía mas del tema, era claro, ella mostró su Arcano sin pena alguna en el duelo contra Francis y desprendía una fuerte aura llena de confianza, seguridad y convicción.

-Podrías ayudarme, Lena?- Pidió esta casi como si fuera un ruego

-Todo sea por la Emperatriz...- Fue su respuesta.


Hotel Le Grand París...


Aprovechando el día libre que les habían dado en la escuela para las practicas de Esgrima y el torneo literalmente a menos de un día de distancia, Chloe decidió que tomaría el día o como las lenguas comunes solían decir, un día de flojos.

No se molestó si quiera en cambiarse de ropa, su pijama de seda era más que perfecta. Le había pedido a Jean que le trajera las comidas a su habitación y una inconmensurable cantidad de dulces que seguramente arruinarían "su figura" pero no le importaba. También había decidido dejar que Sabrina descansara en casa.

Justo ahora se hallaba muy cómoda en su cama con su teléfono en una mano y sosteniendo un bombón de chocolate en otra.

-Ugh! En ridículo, totalmente ridículo!- Remilgó al teléfono- Te aseguro que esos plebeyos regresaran arrastrándose como lombrices en cuanto se descubra todo!

-Lo haces ver tan fácil, prima...- Dijo la chica al otro lado de la línea.

Hace un par de días, antes de que lo de la cumbre sucediera Chloe había estado hablando con su "prima" Zoe, si bien no eran primas de sangre pero el padre de ella y el suyo fueron los mejores amigos cuando jóvenes y era de esperarse que sus hijas se llevaran de igual forma o algo así.

-Es fácil Zoe! Duh! Que no saben esos plebeyos quien eres? Eres la sobrina política del Alcalde y la prima de su hija!- Respondió obvia su dilema.

-Eso no sirve aquí, Chloe... Tal vez sirva contigo pero no conmigo. Aquí me detestan literalmente por haber hecho absolutamente nada, solo negarle algo a la chica más popular de la escuela.

Algo parecido a lo que le estaba pasando a Marinette le estaba sucediendo a Zoe, con la diferencia de que en vez de ser retratada como una envidiosa abusiva por una mentirosa con problemas, lo único que Zoe había hecho era alzarse contra la abusiva de su escuela y no dejarse por ella, una chiquilla con delirios de grandeza que se creía la gran cosa solo por que su madre era la mano derecha de Audrey Bourgeois.

Era patético.

-Pues servirá! Por que ahora mismo me dirás su nombre y red social y yo misma me encargaré de hacerle la vida imposible por meterse contigo!- Recriminó colérica- Y le diré a mami que despida a su madre por permitir a su estorbosa y abusiva hija meterse con Zoe Lee!

Al otro lado de la línea escuchó a Zoe suspirar una risa ahogada con la promesa de enviarle la información requerida.

-Agradezco que hagas esto Chloe. Solo promete que no serás tan dura con ella.- Pidió esta.

-Dura? Ja! Ese será el menor de tus problemas Zoe, en cuanto termine con esto esa chica lamentará haberse metido contigo, rogará por ser tu mejor amiga...- Iba a decir algo más pero su teléfono aviso otra llamada entrando a su buzón- Ugh! Te llamaré después Zoe, tengo otra llamada.- Colgó la llamada con Zoe y miró el remitente de su llamada, se trataba de un número desconocido.- Que quiere y más le vale que sea importante...!

-Buen día para ti también, Chloe.- La rubia calló al reconocer la voz de Bree-C o mejor dicho, Brigette.

-Se-Señorita Cheng...!- Soltó esta sorprendida y nerviosa- A... A que debo su... Llamada?

-Bueno, hay unas cosas que me gustaría poder hablar contigo en privado si es posible.

-Oh! Ti-Tiene algo que ver con la sesión de fotos?

-No linda, es por otro tema que seguro te concierne.- Dijo de forma enigmática- Crees poder venir hoy?

-Por-Por supuesto! Claro que si!- Respondió de forma rápida- Salgo de inmediato!

-Excelente! Te espero en mi estudio.- Y con eso colgó.

Y con eso... El día de flojos de Chloe salió volando por esa puerta al igual que ella...

Pero eso no significaba que su tema con Zoe había quedado saldado...


Francoise Dupont...


Después de una cómoda charla con Lena que fue lo suficientemente amena como para calmar sus dudas e inquietudes, ambas se hallaban de regreso a la escuela con una pequeña caja de Macarons surtidos para el señor D'Argentcourt y el equipo de esgrima o mejor dicho, unos cuantos del mismo.

Para cuando ingresó al patio se encontró al particular grupo de Adrien rodeando a Nino y por lo visto parecían estar riéndose de algo en concreto. Atraídas por la curiosidad y se acercaron al pequeño círculo siendo rápidamente notadas por Nino.

-Chicas! Vengan, tienen que ver esto!

-Que sucede?- Preguntó esta llegando al círculo junto con Lena. Kagami y Adrien contenían sus risas detrás de sus manos, Claude no tenía pena alguna al reír y Ernets por alguna misteriosa razón se hallaba callado y con una expresión de vergüenza.

-Mírenlo ustedes mismas.

Les extendió y teléfono y ambas dieron play al vídeo, el cual mostraba a Ernest bailando de una forma ridícula y muy a su estilo con una extraña música de fondo mientras terminaba de arreglarse, estaba haciendo lipsync de una mujer con voz extrañamente acentuada.

-RICA...! SABROSA, DELICIOSA...! ME LO MEREZCO, SI! TENGO LA PERSONALIDAD! TENGO LA PERSONALIDAD! ME LO MEREZCO...!

Pero fue la parte que vieron la que las hizo estallar de la risa.

-ME SIENTO RICA...! ME SIENTO CHUPABLE...! ME SIENTO MAMABLE Y HASTA EL PALITO MASTICABLE...! RICA...!

-Basta... Ya me sobra con este imbécil...- Se quejó Ernest señalando a Claude, quien parecía convulsionar de la risa junto a Adrien

-Ah... Lo siento... Mucho, Ernest... Pero...- Marinette no aguantó más y estalló al igual que Claude, apoyándose en Kagami para no caerse.

-Si te consuela amigo...- Habló Lena acercándose a este y poniendo su mano en su hombro- Bailas divino, y eso es sexy.

-Ja! Ella si entiende!- Salió Ernets claramente complacido por las palabras de Lena.

-Claro... Lo que digas, amigo...- Salió Claude. Dejó de ver a la pareja y se fijo en la cajita que traía Marinette.- Que traes ahí, Marinette?

-Oh! Bueno, los vi esforzarse mucho en su entrenamiento así que pensé que estos Macarons les vendrían bien a todos.- Alzó la tapa y dejó ver dichos dulces en diversos colores y aromas, la mera visión les hizo agua la boca a los presentes.

-Benditas seas, Panquecito!- Exclamó Ernest tomando uno de color azul

-Los trajiste justo a tiempo.- Siguió Nino tomando otro de color verde menta

-Muchas gracias, Marinette.- Agradeció Kagami tomando otro de color rojo y Claude tomando uno púrpura.

Adrien no dijo nada, simplemente tomó uno de color verde mucho más oscuro y miró fijamente a la azabache en una muda señal de gracias. La mirada de ambos quedó prendada sobre si mismos teniendo una especie de conexión que los demás notaron, Kagami alzó una ceja curiosa, Nino y Claude abrieron los ojos a más no poder y Lena carraspeó al ver que ambos se estaban dando todo el tiempo del mundo.

-Eh... Marinette. No que ibas a llevarle algunos Macarons al señor de por allá?- Señaló al señor D'Argentcour hablarle a un par de estudiantes.

-O-Oh! Cierto! Ya voy!

A su pesar rompió el contacto visual con el rubio y se dirigió al profesor. Los presentes se le acercaron con muecas de pura curiosidad y con las miradas le cuestionaron hasta que este tuvo la "decencia" de responder.

-Que?

-Puedes explicarnos que fue eso, Adrien?- Preguntó Kagami pero sonaba todo menos molesta, parecía curiosa por dicha demostración muda de afecto entre miradas.

-Eh... No se de que estas hablando, Kagami..- Respondió este simplón

-Viejo... Todos vimos como mirabas a Marinette.- Habló Nino

-Pareciera que estuvieran en una especie de trance- Siguió Claude

-Si, como cuando el frasquito se le queda mirando al tarrito de miel- Escupió Ernest sin precaución alguna causando que el castaño se erizara en su lugar.

-Viejo! Eso no se dice!

-Pss! Si claro, tu todo delicadito cuando eso es más que obvio.- Se excusó este- Pero volviendo al tema, hijo. Que fue eso? Esa clase de miradas no se les dan a todo el mundo. Te lo digo por la experiencia que mis propias madres viven día a día. Es la mirada de un enamorado empedernido.

-No se a que se refieren, yo no estaba mirando a Marinette de 'esa' forma.- Intentó zafarse este pero aquellos que lo rodeaban sabía que mentía. Adrien era como un libro abierto y era evidente hasta el más mínimo tramo de duda en sus propios ojos.

A la distancia, Marinette muy amablemente repartía sus Macarons a los pocos esgrimistas que no tenían un mal concepto de ella, el señor D'Argentcout recibió uno y lo agradeció; justo cuando iba a regresar con los demás alguien puso su pie entre los suyos haciéndola caer y por consiguiente provocando que los Macarons se regaran por el piso de patio, totalmente destruidos.

-Uy! Pero que torpe, Maritonta.- Exclamó un esgrimista de forma grosera mientras los demás reían con el, acompañando su burla.- Es ahí donde debes estar, basura.

Marinette ignoró por completo el insulto, pero no pasó por alto la sombra oscura que se cernió sobre aquel grosero esgrimista.

-Oye...- El grupo desinteresado se dio la vuelta encontrándose con la mirada huraña de Kagami, Adrien, Claude y Ernest. Fue el moreno quien volvió a hablar- Recoge éso...- Señaló los desperdicios en el suelo junto a Marinette.

Los bravucones estuvieron a punto de dar una respuesta sardónica, pero notaron una especie de sombra amenazante de diferente figuras armadas rodear a los cuatro individuos que defendían a Marinette. Kagami sostenía con fuerza su rapier, Claude tronaba sus nudillos con gesto amenazante, a Adrien le brillaban los ojos con una especie de sentimiento asesino y Ernest estaba que gruñía como un toro en cautiverio. Incapaces de responder por la extraña manifestación sombría y por la forma en la que ellos los amenazaban, optaron por obedecer en vez de ser víctimas de tan repentina irá.

-S-Si... Lo siento...- Habló la cabecilla del grupo.

Mientras los bravucones recogían el desastre provocado, Nino y Lena ayudaron a Marinette incorporarse mientras veían todo bajo la atenta mirada de la "Corte Real".

-Estas bien, Bella?- Preguntó Lena

-S-Si, nada del otro mundo- Respondió ella sacudiendo el sucio de sus pantalones- Que acaba de pasar?

-No tengo la menor idea- Respondió el DJ observando la escena junto al resto de la clase- Pero es mejor aprovechar el Bug.

-A que te refieres, hijo?- Cuestionó Lena

-Esos chicos están desde temprano fastidiando la practica. Sacan comentarios fuera de tono, se burlan de otros y ni hablar de cuando ganan...

Para hacer mas especifica su explicación, saco la cámara con la que había estado grabando desde un inicio y mostró un vídeo a ambas chicas que al verlo, comprendieron al instante a lo que Nino se refería.

-Que patanes...- Susurró Lena disgustada al ver cómo uno de los bravucones se burlaba de forma grosera del esgrimista al que había vencido mientras el resto solo se reía de forma estruendosa.

-Y por qué el señor D'Argentcourt no les dice nada?- Habló Marinette incrédula

-Por el talento, serán desagradables pero son muy buenos esgrimistas y el señor D'Argentcourt no quiere arriesgarse a perder el torneo de esgrima.- Reveló el DJ para ambas féminas- Aunque si les consuela, esos patanes saldrán del equipo después del torneo, Adrien me lo confirmó.

-Bueno, será una carga menos. Ya saben cuándo se dará el torneo?- Preguntó Lena

-Este fin de semana, la reina de Prusia estará presente como juez, por eso el entrenador quiere "pulirlos" para causar buena impresión.

-Creo que ni la más rigurosa pulitura podrá quitar esas horribles asperezas.- Musitó Marinette observando como el señor D'Argentcourt les ordenaba organizarse para otra practica.

-Ya que... Después del torneo no los volveremos a ver.- Musitó Nino yendo dónde antes estaba para grabar el enfrentamiento.

-Aja... Algo me dice que no será así...- Dijo Lena para sus adentros, de forma muy disimulada ajusto sus lentes y en un parpadeo noto en aquellos esgrimistas la misma aura oscura que noto en Francis cuando su duelo.- No tienes límites, Lila... Aunque... Ya se en donde será tu próximo ataque...


Apartamento Decroix...


-No puedo creer que hice lo que hice...

-Deberias creerlo, dulzura...

-Fracture sus rodillas... Y-Y la interné en un hospital... Y no conforme con eso, la envié a prisión!

Un día había pasado desde su duelo contra Brittany y cierta parte de ella seguía sin poder creer lo que sucedía.

Tenía un Arcano...

Uno, a palabras de otros Arcanos... Verdaderamente peligroso...

Eso debía ser un muy mal chiste...

-Me estás llamando mal chiste, dulzura?

-Ah!

Se sobresaltó al escuchar la voz de Ziggy en su cabeza, la ente muy calmada y pasiva reposaba en el techo de su habitación, "mirando" cada movimiento que hacía.

-Lo-Lo siento... Olvidé que estabas allá arriba...- Se disculpó está.

-Descuida... Entiendo tu postura...- La tranquilizó está descendiendo del techo para levitar a su altura, estando aún de cabeza- A de ser muy complicado el asimilar el que me tienes contigo, pero no te preocupes. Iremos al ritmo que tú marques.

-Ri-Ritmo?- Ziggy asintió

-No te presiones por intentar entenderme, ya pasaste la parte difícil. Lograste materializarme aún sin asimilarme. Te enfrentaste en un duelo contra un lacayo de la Sombra y saliste victoriosa.. Y liberaste mi poder oculto sin desatar un desastre... Lo que sigue ahora, será un simple paseo por el campo para ti.

-Oh... Ok... Ah... Que debo hacer ahora?- Preguntó bobamente a la ente y está rió ante la pena de la joven.

-Que tal si empezamos por tu nombre?- Sugirió ella.

-Estas bien... Un gusto, s-soy Juliet Decroix.- Se palmeó mentalmente ante su penosa presentación.

-Un placer Juliet, yo soy Ziggy, Magna Arcana del Hombre Colgado. Un gusto el poder acompañarte.

-S-Si... Ah... Y ahora que, Ziggy?

-Eso lo decides tú, dulzura...

-Ok... Está bien si te hago unas preguntas con respecto a tu... Eh... Posición como Arcano?- Ziggy no supo en que momento Juliet manifestó una pluma y cuaderno, pero decidió no decir nada.

-Claro... Pregunta lo que quieras!- Respondió ella y por un momento juró ver pequeñas estrellas.

-Cuantos años tienes?- Fue su primera pregunta y se palmeó mentalmente por lo dicho. Ziggy sonrió tranquila al leer ese pensamiento suyo.

-A estas alturas... La edad es algo sin sentido.- Respondió normal- Tengo más años que China.

-Ok...- Anotó eso en su libreta- Acaso eres inmortal?

-Si y no...- Juliet volvió a anotar eso.

-Has tenido algún portador digno?- La pregunta dejó a Ziggy pensativa.

Portadores dignos tuvo a lo largo de su vida. Bertha von Suttner; Emily Greene Balch; Martin Luther King; John Raleigh Mott; Lê Ðức Thọ; Kim Dale Jung; y muchos otros más. Pero así como hubieron dignos, también hubieron indignos que utilizaron su poder de la peor forma posible. Pero ahora que lo pensaba mejor, si hubo un portador que le resultó verdaderamente especial en su tiempo.

-Digno? Algunos. Indignos? Muchos... Especiales? Solo uno...- Respondió está enigmática para confusión de Juliet- Coincidentemente, es pariente tuyo...

-Pariente mío?

-Si...

Estaba tentada a preguntar quién era ese pariente de ella, pero la respuesta de Ziggy vino como una especie de niebla que rodeo toda su habitación. En abrir y cerrar de ojos ya no sé hallaba en su habitación, sino en la Place de Vosges.

-Ziggy? Que es este lugar?- Preguntó ella aún sin saber.

La ente nuevamente no respondió, simplemente señaló a un pequeño grupo de personas que ella rápidamente reconoció. La frondosa cabellera de su madre, la irreconocible chaqueta de su padre y el corto cabello de su abuela, pero a quien no alcanzó a reconocer fue al hombre junto a su abuela que sostenía un pequeño bulto rosa entre sus brazos.

A qué se debía eso? No lo sabía. Picada por la oscuridad se aproximó lo más que pudo, quedando en frente del hombre que sostenía lo que parecía ser un bebé.

-Oh... Mírala. Es tan delicada.- Suspiró el hombre embelesado

-Si. Es idéntica a su madre.- Complació su abuela a un costado del hombre.

-Gracias al cielo! No sacó nada extraño de ese sujeto.- Se burló mirando en dirección a su hijo, quien le miraba con malos ojos.

-Viejo. No le digas esas cosas a mi hija.

-Y me avisas de decirle cosas a la bebé y eres tú el primero en hablar.

-Solo digo...

-Ya basta, despertarán a Juliet con su parloteo!- Se quejó su abuela del dúo

-De tal palo, tal astilla.- Replicó su madre jocosa.

-A que te refieres con eso, mujer?- El hombre se quejó de su mujer

-Solo detallo lo obvio, nada más...

Entre ambos comenzó una discusión sin sentido aparente, a la cual su abuela se le unió sin miramientos. Mientras ellos tres parloteaban sin sentido, el hombre que cargaba a su yo bebé parecía completamente desconectado de todo en el mundo, concentrándose únicamente en la bebé.

-Oh... Mi preciosa Juliet. Espero y no crezcas siendo una buscapleitos como tu padre y tu abuela. Yo sé que tú serás una niña muy inteligente cuando crezcas...- Susurraba el hombre dulcemente mientras que la pequeña solo soltaba pequeños balbuceos.

Soltó un suspiro traicionero ante la escena, y sin darse cuenta las lágrimas empezaron a descender de por sus mejillas.

Frente a ella estaba nada más y nada menos que su abuelo.

-Ziggy...

-Ahi lo estás viendo, Juliet...- Habló la ente por primera vez desde que la transportó a ese antiguo recuerdo suyo.- El fue mi mejor portador. El más digno. Charles Decroix.

Casi sin quererlo dejó escapar un sollozo, las lágrimas caían sin miramientos por sus mejillas mientras hacía un vano intento por limpiarlas.

Nunca había conocido a su abuelo en persona, y los recuerdos que tenía de él era algo borroso.

-Hay más de esto, Ziggy?

No pensó en lo que dijo, pero la ente le respondió con un humido de su parte.

Sería una larga tarde...


Continuará...


Otra espesa cortina de humo negro se forma y de ella... Una figura amorfa y gruño se muestra...

No es un Zombie...

Ni un Vampiro...

Es...

Es...

Una muy adormilada y estresada escritora iletrada...

Ok No...

What's Up Fellas! Regrese después de... *Trata de sacar la cuenta* Ni idea, pero lo importante es que... REGRESÉ!!!

*Suena fanfarria escandalosa con canción de ATEEZ de fondo*

Ajá... Me acomodo.

En lo personal me tomó un poco más de tiempo escribir y editar este capítulo por qué mágicamente se borraba y tenía que volver a escribirlo y editarlo y ajá...

Depresión.

Pero en fin. Que fue de sus vidas en mi ausencia? Me gustaría leerles, quien sabe. Tal vez saque inspiración de ahí 7u7

Weno, me largo... Tengo varias horas de sueño que recuperar...

Hasta el próximo capítulo.

Bye ;3

P.D. Los Reviews son aceptados, cero tomatazos, please. Ya e recibido bastantes -_-U

P.D.2. REGRESÉ!!!