Flufftober 2022 Yuuram
Día 11: ¿Cómo se conocieron?
Yuuri lo recordaba perfectamente. Desde el momento en el que llegó a Shin Makoku se encontraba con chicos guapos, uno tras otro, desde Conrart hasta Gunter, pero no podía negar que quedó deslumbrado con Wolfram desde el momento en el que lo vio. Era como un príncipe azul sacado de los cuentos de hadas o de un manga shoujo; cabello rubio, ojos verdes, tal y como un ángel del coro de Viena, pero su actitud y lengua distaban mucho de la realidad, no tenía ningún derecho de hablar así de su madre, mucho menos si ni siquiera la conocía, así que no lo pensó dos veces y lo abofeteó, le hubiera gustado darle un puñetazo de lleno pero su cara era demasiado bonita para ello.
Y solo por esa bofetada, quedaron comprometidos.
Le sorprendió mucho el cambio de actitud de Wolfram apenas despertó después de su duelo. ¿Qué lo había hecho cambiar de opinión? Era como si incluso hubiera aceptado su compromiso, y poco después descubrió que así era y no hubiera tenido ningún problema con ello con el pasar de los meses, excepto claro, que Wolfram era un hombre…
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Ahora cada vez que lo recordaba, sonreía. La primera vez que lo vio, le parecía hasta estúpido. ¿Cómo un niño como él de apenas 15 años se iba a convertir en maou si no sabía nada de Shin Makoku? No supo por qué durante la cena perdió el control de sus emociones y le dijo tales cosas, fue muy impulsivo y solo por eso, terminó comprometido. ¿Con ese niñato? ¿Por qué?
En el duelo, lo tomó totalmente por sorpresa, no se esperaba que en verdad utilizara su maryoku, pero eso fue lo que le hizo tomar una decisión, aunque ahora todo había cambiado, ni siquiera se dio cuenta en qué momento sucedió, pero lo aceptaba, además, era imposible no caer bajo los encantos de Yuuri que él ni sabía qué tenía.
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—¿Por qué cambiaste de opinión? —le preguntó una noche Yuuri a Wolfram.
—¿De qué hablas?
—Cuando me conociste, no te agradaba, pero después de nuestro duelo, me aceptaste, aunque aún no creías en mí, y posteriormente me aceptaste como maou e incluso como tu prometido. ¿Acaso habías pensado en querer casarte? Tus hermanos mayores, no lo están.
—¿Qué tiene de malo que el menor se case primero?
—No tiene nada de malo, es solo que ellos no se ven como alguien que quiera formar una familia, pero tú sí.
—Ya la tengo, ¿no?
—Eso ya lo sé, adoptaste a Greta como tuya también, pero ¿y el matrimonio? ¿por qué en ese entonces aceptaste ser mi prometido?
Wolfram entendía cuál era su duda, pero no quería decirle aún, aunque el estúpido de Yuuri seguía insistiendo.
—Yo no tenía intenciones de casarme, se lo dije a mi madre, ¿recuerdas? No me gustaba que los hombres me prestaran atención, yo lo único que quería era el bienestar de Shin Makoku, pero luego llegaste tú y me abofeteaste, estaba muy enojado, ni siquiera me conocías y ya te habías atrevido a hacer tal cosa, por eso te reté, pero no creí que me vencieras, después de eso, pensé que si me mantenía a tu lado como tu prometido, mi opinión sería tomada más en cuenta que siendo solo el hijo de la ex reina, así que acepté, así también podría guiarte y vigilarte para que no cometieras estupideces, aunque siempre las has hecho. ¿Feliz con mi explicación?
—Sí y no. ¿No hay nada más?
—¿Cómo qué?
—¿Y ahora? ¿Solo por eso deseas casarte conmigo?
Wolfram se quedó callado unos momentos.
—Tú ya sabes la respuesta.
—Pero, quiero escucharlo directamente de ti.
—No es necesario.
—Sí lo es, necesito escucharlo, Wolf.
El rubio frunció el ceño antes de contestar de mala gana.
—¿Por qué razón se casan los mazokus, Yuuri? Por amor, ¿no está claro?
—Entonces, quieres casarte conmigo, porque…
—Porque te amo.
Fue una respuesta corta pero muy contundente. Pero, eso era lo que necesitaba escuchar.
—Entonces, ¿has pensado en alguna fecha para nuestra boda?
Eso tomó con la guardia baja al mazoku del fuego.
—¿Qué?
—¿Primavera está bien? ¿Después de tu cumpleaños? ¿Qué opinas?
—Yuuri, espera, no te estoy entendiendo, ¿de qué hablas?
—Estoy intentando escoger una fecha para nuestra boda, ¿no es obvio?
Y mientras decía eso, Yuuri se acercó más a él, hasta quedar a escasos centímetros de distancia.
—Casémonos, Wolfram.
Y eso fue todo lo que Wolfram necesitó, se lanzó directo a la boca de Yuuri, el cual casi se cae por el impacto, pero logró quedarse en pie y sostener a su prometido entre sus brazos, que ese era el lugar donde pertenecía.
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NA: Tal vez me desvié un poco del tema, pero quería agregar ese final en algún lado.
