Keiko y Tamao hacían una pasta y ensalada para recibir a Hao y compañía

—Señora discúlpeme no debí gritar hace un momento cuando usted dió la noticia del joven Hao lo siento—

—No te preocupes Tamao—le dijo Keiko tranquilamente—a mí también me alegra saber que por lo menos uno de mis hijos ha sentado cabeza—

—Lo dice por el joven Yoh—respondió Tamao

—Si me temo que siempre sea un Don Juan—suspiro Keiko pues sí Yoh seguía por ese camino no encontraría la felicidad—Mi bebé tiene que buscar a la mujer de su vida porque ya es hora de madurar—

Ante tal comentario Tamao de emociono, era una indirecta hacia ella. La hacía muy feliz pensar que la señora Keiko estaba de acuerdo con una posible relación entre Yoh y ella después de todo ella había crecido bajo las enseñanzas de la familia —Tal vez porque no ha llegado la mujer correcta para el o tal vez esta más cerca de lo que el piensa—Tamao pensó en voz alta

—Mira Tamao ya que estamos tocando el tema quiero ser clara contigo. No quiero que te ilusiones con Yoh...mira no es por hacerte menos pero no te veo como mi nuera. No me malentendidas te apreciamos yo en te quiero mucho eres una niña increible, pero no sabemos nada de tus raíces y debes comprender que no cualquiera puede formar parte de nuestra familia—

A la pobre chica se le llenaron los ojos de lágrimas inmediatamente

—Lo siento Tamao no quise sonar tan cruel pero Misha me contó lo que ocurrió con mí hijo y tú la otra noche y la verdad...—

Señora ya están aquí se oyó desde afuera. Keiko salió a recibir a su primogénito dejando la charla con Tamao a medias la cuál nunca pensó que la mujer que ella veía como madre la hubiera humillando al decirle que era poca cosa para Yoh. Le dolió saber que aunque la criaron no la consideran como parte de la familia y que la podían hacer a un lado si lo deseaban. En parte ella se lo busco ya que Yoh tampoco le daba alas. Fue ella misma quién beso a Yoh con la esperanza de que le correspondiera, pero al parecer el ni siquiera se acordaba de el beso, que para ella significó mucho. Misha tenía razón, la señora Keiko tenía razón. Pero como le hacía para dejar de amar a Yoh? Si no podía vivir sin el


Anna jamás había visto tantas muestras de cariño para con su novio bueno no viniendo de la que parecía ser su suegra

—Y tú debes ser la afortunada—dijo la mujer—mucho gusto mi nombre es Keiko Asakura y soy la madre de Hao—

—Mucho gusto señora, yo soy Anna Kyoyama—e hizo una reverencia

—El gusto es mío hija moría de ganas por conocerte—

—Así que por fin mi nii-sama vuelve como todo un hombre—se escuchó la voz de Yoh

—Por supuesto que sí hermanito y dime tú ya tienes algo asegurado o sigues de cama en cama?—saludo Hao a su gemelo

—jijiji no has cambiado nada—

—Ni tú tampoco sigues siendo un holgazán—

Ambos hermanos se vieron fijamente antes de darse un abrazo, así era siempre que estaban juntos se molestaban mutuamente pero solo era parte de un juego

—Mira Yoh te presento oficialmente a tu futura cuñada—dijo Hao soltando a Yoh y tomar cariñosamente la mano de su Anna—Ella es la presiosa mujer con la que desde hace dos años comparto mi vida—

Yoh observó a Anna detenidamente era una chica muy hermosa cabello rubio, ojos ámbar demasiado seductores, naríz fina y unos labios que lo invitaban a pecar...Dios esa mujer era la misma Afrodita

—Mucho gusto, soy Yoh el gemelo guapo espero que no te arrepientas de aceptar la enorme responsabilidad de aguantar a mi nii-sama por el resto de tu vida jijiji—dijo Yoh a modo de presentación y agrego con picardía—de cualquier forma si cambias de opinión yo estoy disponible—

—Gracias por tu tentadora oferta—hablo por primera vez dirigiendose a su cuñado destilando seguridad y al mismo tiempo con un toque de inocencia—pero me temo que debo rechazarla—respondió Anna—y nunca me arrepentiría de estar con el hombre que amo—vaya nunca pensó que el hermano de su novio fuera tan atrevido. Mentiría si dijera que no se sorprendió al ver que eran casi idénticos sin embargo su ahora cuñado tenía el cabello corto hasta los hombros y despeinado, lo contrario de Hao que su cabello llegaba hasta la media espalda y siempre estaba bien acomodado en una elegante cola de caballo

Manta quién era un poco tímido de igual manera se presentó. Y como era buen observador se dio cuenta del inusual brillo en los ojos de su mejor amigo al ver a Anna era obvio que le gustó. Solo esperaba que Yoh pudiera controlar sus hormonas porque esa mujer estaba prohibida

—Bueno ya que todos nos presentamos deberíamos entrar a comer algo—intervino Keiko—deben tener hambre—

Todos asintieron y entraron a la casa


Después de una larga comida dónde todos se la pasaron muy bien ( a excepción de Tamao, la pobre chica también noto el interés de Yoh por la señorita de cuidad era obvio que l).

Ahora Anna estaba en su habitación asignada era muy elegante pero todo pasado de moda, era una alcoba individual pues Hao insistia en dormir separados hasta el matrimonio. Lo bueno era que no se equivocó porque su novio durante la comida no dejó de hacerle cariñitos y eso le dió una idea... Que tal si iba y lo sorprendía en su habitación, después de todo se iban a casar no?. Decidió poner en práctica los consejos de sus amigas "a los hombres les gusta que una mujer tome la iniciativa", "seducelo juega un poco con el has que quiera estar contigo todo el tiempo"... Pero que estaba pensando ella era una dama! no podía hacer esas cosas o si?. Como no sabía que hacer lo dejó al azar busco una moneda entre su bolso de mano


Yoh se alistaba para ir a la cama había sido un muy buen día como siempre, más con la llegada de una hermosa mujer que para su mala suerte era su cuñada. Manta le advirtió antes de irse que sí no quería tener problemas con Hao se mantuviera lejos de la chica. Y el se lo juro de la manera más conveniente que pudo, lo que no se dió cuenta Manta fue de sus dedos cruzados cuando lo juro eso invalidaba el juramento. Después de todo no era la primera vez que se metía con una chica comprometida, pero sí era la primera vez que deseaba a una novia de su hermano gemelo. Bueno solo el tiempo decidiría. Con este último pensamiento se quedó profundamente dormido...Sin embargo su descanso no duro demasiado pues lo despertó un embriagante y delicado aroma a manzana junto con unas manos que lo abrazaban por detrás

—Quiero que sepas una cosa—oyó que le murmuraban al oído una voz que sonaba un tanto nerviosa—Te amo eres el amor de mi vida—

No supo como describir lo que pasaba, pero aquellas palabras le aceleraron su corazón. Nunca en todas sus aventuras lujuriosas le habían dicho "te amo". Se giro para ver a la persona que le había hecho tal declaración... pero solo alcanzó a ver cómo una chica salía a toda velocidad de su habitación, acaso era ¿Anna? la hermosa novia de su hermano


No podía creer el gran error que había cometido sentía mucha vergüenza

—Estupida como fuí capaz de hacer algo tan atrevido—se reprendió a si misma—y sobre todo en una casa ajena que no conozco bien—

Ahora solo tenía la esperanza de que Yoh hubiera estado bien dormido para evitar la penosa situación de explicar que hacía en la recámara de su cuñado. Definitivamente deseaba que la mañana no llegara tan rápido.

Uy Anna se equivocó de cuarto XD alguien se siente identificado con ella? jiji

Esto apenas comienza