Autoras del Fic: Izara100 y NadjaTuOdelschwanck72.

Disclaimer: La franquicia de Harry Potter y el anime y manga de Naruto no nos pertenecen, todo crédito es para sus verdaderos creadores.

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Capítulo 1: Abandono y encuentro.

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Naruto Uzumaki el joven héroe de la gran cuarta guerra ninja, terminaba de arreglar sus cosas ya algo entrada la noche, debido a que a la mañana del día siguiente, el rubio jinchuriki saldría a un largo viaje de misión en compañía de su prometida, Sakura Haruno, y Su mejor amigo Sasuke Uchiha.

Era la primera vez en tanto tiempo, que los tres ex-genin del antiguo equipo siete iban juntos a una misión y el Uzumaki estaba muy alegre por ello. Sai, su cuarto compañero de equipo, se encontraba con Ino Yamanaka, su esposa la cual esperaba a su primer hijo, razón por la cual el azabache se había negado cortesmente a ir con ellos a la misión cuando Sakura le preguntó, dado que deseaba estar pendiente de su bella esposa en esos momentos, hecho que todos comprendieron y deseándole lo mejor, los tres se habían marchado a sus respectivos hogares para comenzar a empacar lo que necesitarían llevar para la misión.

Finalizando su tarea, el joven ninja se estiró haciendo que algunos huesos en su espalda tronaran. Barriendo por última vez su habitación con la mirada para ver si no se le estaba olvidando algo, sonrió cansado cuando este no fue el caso y profiriendo un fuerte bostezo, se dirigió hacia su suave cama para descansar aunque sea unas cuantas horas, quedándose profundamente dormido segundos después de que su cabeza tocó su mullida almohada.

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En Gran Bretaña, un día antes del viaje de los jóvenes ninjas, tres mujeres se mantuvieron horas en trabajo de parto maldiciendo a sus esposos por el terrible dolor por el cual estaban pasando, mientras que los susodichos estaban que los comían los nervios a la vez que esperaban impacientes en la sala de espera del hospital mágico de San Mungo. Una por una, cada bruja le fue dando felizmente la bienvenida a la nueva adición a su familia naciendo la última niña a escasos minutos de dar la media noche.

La medibruja encargada de revisar a las recién nacidas, con una triste mirada le informó a cada una de las mujeres, que sus pequeñas bebitas habían nacido sin magia, a lo que estas últimas se quedaron shockeadas ante lo dicho por la mujer y angustiadas inmediatamente pidieron que entraran sus esposos para que viesen a sus hijas e informarles la terrible noticia.

En menos de un minuto, James Potter, Arthur Weasley y Axel Granger entraban a la habitación que se les había dado a sus esposas por orden de éstos, y tras saber de boca de sus esposas la sombría noticia dada por la medibruja, los tres matrimonios disgustados, comenzaron a planear el como deshacerse de las bebitas, pero de modo que quedasen bajo el buen cuidado de alguien conocido de origen muggle por si más adelante se llegase a revelar por accidente la existencia de sus hijas Squibs. Así ellos podrían tener una buena excusa del por qué las niñas no vivían con ellos. Simplemente dirían que las dejaron al cuidado de esta persona para que pudieran llevar una vida feliz en el mundo muggle, queriendo evitar que sus hijas crecieran resentidas e infelices con ellos por no poseer la magia, quedando frente a todos como los padres afligidos y preocupados por el bienestar de sus hijas.

Intercambiando idea tras idea, finalmente todos acordaron que en cuanto les dieran de alta del hospital mágico, se prepararían en sus respectivas casas y seguidamente se encontrarían en la mansión Potter e inmediatamente se marcharían en la madrugada rumbo a la casa de la hermana de Lily Potter, y dejarían a las niñas allí.

Tal y como lo planearon, los tres matrimonios se encontraron en la mansión Potter, y sin perder tiempo, el grupo se apareció frente a la casa de la hermana de Lily a las 2:30 am y sin más miramientos dejaron a las niñas en el lumbral de la puerta dentro de una enorme canasta de bebé.

Lily tocó la puerta mientras su marido James dejaba una carta al lado de las dormidas recién nacidas. En el momento en el que el grupo escuchó movimiento dentro del Número 4, éstos se aparecieron de regreso a la mansión Potter justo antes de que Petunia Dursley y su marido Vernon Dursley abriesen la puerta de su hogar.

Al ver a las niñas en el lumbral de su casa, el matrimonio Dursley las llevó dentro del lugar preguntándose que hacían esas bebés allí y quién las había dejado, sin embargo, éstos obtuvieron todas las respuestas a sus preguntas cuando Vernon encontró la carta dejada por James y compañía.

Indignados y negándose a criar a tres niñas que de seguro eran anormales como la hermana menor de Petunia, los Dursley decidieron también deshacerse de las bebés las cuales fueron abandonadas por Vernon frente a la puerta de entrada de un orfanato en londres.

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Esa misma noche, Naruto, Sakura y Sasuke, ya en Londres, patruyaban por la ciudad usando su entrenamiento ninja para moverse por todo el lugar sin ser vistos ni escuchados por los pocos transeúntes que aún rondaban por las tenuemente iluminadas calles.

Los tres jóvenes ninjas llegaron a una zona más solitaria y silenciosa de la ciudad, y despreocupadamente luego de berificar que no hubiese ni un alma cerca, éstos bajaron de un salto de la sotéa de una casa y empezaron a caminar tranquilamente pendientes de su entorno.

De pronto, rompiendo el tranquilo silencio de esa noche, los tres escucharon a la distancia el llanto de unos bebés, y compartiendo una mirada rápida en la cual se reflejaba la misma expresión de desconcierto, los chicos echaron a correr hacia la dirección de donde provenían los llantos infantiles.

En meros segundos, los ninjas de la hoja llegaron al sitio y al instante los tres pudieron dislumbrar frente a la puerta de un viejo orfanato, una gran canasta de bebé de la cual provenían los llantos. De forma rápida, dejando atrás a sus dos compañeros, una muy preocupada Sakura se acercó a la gran canasta y con sumo cuidado al ver a los tres bebitos llorando, los fue tomando en brazos y comenzó a revisarlos, ya que esa noche era muy fría y los pequeños podrían estar sufriendo de hipotermia.

Por otra parte, a la vez que Sakura verificaba la salud de los bebés, Naruto y Sasuke discutían serios sobre los tres infantes preguntándose ambos ninjas el ¿quién o quiénes serían tan crueles para abandonar a tres bebitos recién nacidos a la mitad de una noche tan fría y aunado a ello, con tantos peligros a la orden del día?

-¿Están bien los bebés, Sakura-chan? -le preguntó preocupado Naruto a la pelirrosa.

-Afortunadamente sí, pero si se hubiesen quedado más tiempo a merced de las bajas temperaturas de esta noche una hora más, no hubiese podido decir lo mismo. Por cierto, son tres bebitas, lo descubrí tras el chequeo que les realicé, y también en pequeñas letras doradas tienen sus nombres escritos en sus mamelucos -informó la mujer.

Naruto se entristeció por las pequeñas y sentía empatía por su situación, después de todo, en el horrible orfanato en el que vivió sus primeros añitos de vida vio muchas veces escenas como esta, habían abandonado a estas pequeñitas y ni siquiera habían intentado llamar a las puertas de este orfanato para dejarlas al cuidado de los trabajadores del lugar. Sasuke igual lo sentía por las pequeñas, ya que el sabía muy bien, tal como su mejor amigo, lo que era estar creciendo sin una familia.

Suavemente, Sakura le entregó una bebita a Sasuke, y otra a Naruto quedándose ella con la última bebé. Con una mirada que era una mezcla entre tristeza y furia ella dijo:

-Me pregunto, ¿quién fue el monstruo sin corazón que dejó a estas pequeñas aquí?-

-Eso mismo nos preguntábamos el Teme y yo, Sakura-chan -dijo Naruto jugando con una de las manitas de la bebé que tenía en brazos haciéndola reír tiernamente-. ¿Creen ustedes que debemos llamar a la puerta del orfanato para entregarles las bebés a los trabajadores? -le preguntó con voz insegura el rubio a sus dos compañeros.

-Hn. La verdad no me parece lo correcto -dijo Sasuke serio mirando entre el descuidado lugar y la bebita que él cargaba-, No me da buena espina ese orfanato. Se ve en pésimas condiciones, de igual modo, no me da un buen presentimiento.

Sakura y Naruto observaron el sitio por unos segundos y asintieron de acuerdo con el último Uchiha sintiendo la misma aversión y aprensión por el deteriorado lugar.

Con un acuerdo tácito entre los tres ninjas, éstos se marcharon del solitario lugar llevándose a las bebitas con ellos rumbo al hotel en el cual los mayores se estaban quedando.

Al llegar, subieron a la habitación de Sasuke y dejaron a las tres pequeñas sobre la cama. Después Sakura salió de la habitación informándole a su prometido y a Sasuke que iría a comprar unos biberones y leche para bebé a lo que ambos chicos asintieron.

La habitación se quedó en total silencio por un par de minutos mientras los chicos se encontraban perdidos en sus pensamientos. Sin poder evitarlo, con una cariñosa sonrisa Naruto tomó nuevamente en brazos a una de las bebés cuyo color de cabello era rojo y de brillantes ojos color azul, llamada Rania.

Sasuke vio la interacción entre el ojiazul y la pequeña levantando una ceja.

-Al parecer ya te has encariñado con una de ellas, ¿verdad Dobe?-

-Sí ttebayo -dijo el rubio jugando con Rania-. Ella se parece mucho a mi madre, pero con el color de ojos de mi padre -contestó nostálgico el Uzumaki.

Posando su mirada sobre las otras dos bebés que estaban en la cama, Sasuke fijó su atención en la única bebé de cabello negro azabache y hermosos ojos amatista llamada Pandora. Se semejaba mucho a una niña del clan Uchiha y no pudo reprimir una pequeña sonrisa que por suerte para el azabache, Naruto no vio. Cada vez la idea de adoptarla como hija suya no se le quitaba de la cabeza, además, dudaba que su prometida Hinata estuviese en desacuerdo con ello, pero de todos modos lo hablaría con ella cuando regresaran a Konoha.

Escuchando los chicos la puerta abrirse, vieron que Sakura regresaba con varias bolsas las cuales dejó sobre una mesa de la habitación. Rápidamente la pelirrosa sacó lo que iba a necesitar y en cuestión de minutos, tres biberones con leche tivia estaban listos.

La chica instruyó a sus compañeros enseñándoles como debían sujetar a las bebés mientras comían y como debían sacarles de la boquita los biberones cuando terminaran su leche. Luego de un rato, las tres pequeñas ya se hallaban dormidas sobre la cama del Uchiha bastante satisfechas después de comer, a diferencia de los chicoss los cuales hablaban en voz baja para no despertar a las bebés, planeando seriamente lo que harían al día siguiente.

Sasuke les dijo a sus compañeros que tenía pensado ya el adoptar a la pequeña Pandora sorprendiendo un poco a la pareja la cual no se esperaba aquello, no obstante, felicitaron al Uchiha por la futura nueva adición a su pequeña familia, ya que dudaban mucho que Hinata se negara, dado el dulce corazón de la mujer y su amor por los niños.

Sakura igual quería adoptar a una de las pequeñas y se lo hizo saber a Naruto, el cual le dijo que adoptaran a Rania aceptando felizmente la ojijade ante la elección del Uzumaki, quedando solamente Hermione, pero los tres estaban completamente seguros que alguno de sus compañeros adoptaría a la hermosa bebé castaña. Ahora solo les quedaba esperar a que amaneciera para ir a hablar con el Ministro de Inglaterra sobre esta situación.

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Fin del Capítulo.

Significado de los Nombres.

Kimiko: significa dama noble de la realeza.

Narumi: significa belleza floreciente.

Sumiye: significa Chica de mente brillante y muy inteligente.