Capítulo 31: Liberaciones.

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Al principio no supo que hacer, dejó que continuara sintiendo el calor de su abrazo y una inusual dulzura en su beso. Cerró sus ojos con pesar para luego voltearle la cara. Itachi no dijo nada, ya imaginaba sus razones. Para Hinata era muy complicado haber correspondido sintiéndose tan contrariada; por un lado, su orgullo que ardía tan intensamente que ni el propio mar podría apagarlo. Se había prometido no llorar ni dejarse de nadie y aquello lo incluía a él también. Cualquier insinuación o reproche hacía su persona era intolerable y no dudaría en defenderse. Soltaría sin miedo a nada todo el montón de sentimientos, reclamos y reproches reprimidos que durante años calló únicamente por amor, pero por el otro también luchaba contra su moral y ética, contra ese sentimiento de culpa que la aquejaba y el cual se intensificó con el sentir de ese inusitado beso. Por dos pensamientos que provocaban un conflicto interno; por un lado la idea que se merecía algo mejor, a alguien que la amara y diera su lugar, la sensación que no debería estar llorando por migajas de amor porque "habían más peces en el mar" y por otro, lo feliz que esas migas la hacían sentir, porque a pesar de ser pocos o escasos sus momento a solas también habían sido sumamente dulces y sobre todo verdaderos, cada abrazo, cada beso, cada palabra se sentían en el alma y en ese momento lo sentía mas que nunca "He venido porque te extraño" palabras que nunca antes las había escuchado y menos viniendo de él- Itachi san- pronunció débilmente y agachando lentamente la cabeza, cayendo de nueva cuenta en ese hábito suyo -No, no bajes la cabeza Hinata - escuchó sintiendo como su cabeza se levantaba de nuevo- eres…- dijo rodeando con su brazo derecho su cintura y con el otro acariciando la parte dorsal de su brazo izquierdo desde el hombro hasta la punta de sus dedos para entrelazarlos con los suyos- la orgullosa heredera del clan Hyuga- dijo en su oído derecho para luego besar su sien. Itachi extendió el brazo izquierdo sin solar su agarre simulando un movimiento de tango y comenzó a moverse de un lado a otro como si fuese un vals- ¿escuchas la música Hinata chan? - preguntó hundiendo su nariz entre sus azulinos cabellos inhalando su dulce y delicado aroma sin dejar de "bailar" aunque para ella, aquello se sentía más como un arrullo - Ita… chi- susurró casi sin aire. Las cosas definitivamente hubieran sido más sencillas si tan sólo hubiese actuado como Deidara, entonces, solo entonces en ese momento desahogaría sin contemplación alguna su sentir, pero no, las cosas habían tomando un camino mucho mas distinto y completamente nuevo. Así que bajo aquellas circunstancias Hinata no era capaz, al menos no en ese momento, de apartarlo y precisamente fue esa incapacidad la que terminó por quebrarla. Si antes no estaba preparada para confesarlo, mucho menos ahora que presenciaba un Itachi completamente diferente-Ita…chi- musitó intentando no llorar, apretando su mandíbula y resistiendo la falta de aire.

Fue aquella secreción salina del lagrimal la que causó que comenzara a ver el sepulcro de su madre nubloso- yo…yo – decía entrecortada y respirando tan agitadamente que sintió en momentos desfallecer. Itachi paró, llevó su brazo extendido hasta el costado de ella y rodeó con el mismo su cintura. Aquello quejidos se convirtieron en sollozos, Hinata no era moralmente capaz de fingir que nada estaba pasando, una mezcla de miedo e incertidumbre se agregaron a tan desastrosa receta y un prolongado suspiro seguido de un fuerte lamento le indicaron a Itachi el comienzo de un profundo llanto. Hinata perdió fuerzas; sus rodillas comenzaron a doblarse e Itachi sintió cálidas gotas sobre sus manos y brazos. Opuso resistencia logrando evitar su descenso - Hinata chan, escúchame - pronunció tranquilamente, pero ella se encogía cada vez más. Aquel llanto inconsolable provenía desde lo más profundo de su ser, no era parecido a ninguno, parecía más bien como si el alma de ella se rompiera en pedazos y eso le dolía mucho más a él. La abrazó más fuerte tanto que era casi imposible tenerla más cerca, su brazo izquierdo cruzó todo el pecho hasta lograr colocar la palma de su mano en su mejilla derecha girando su cabeza hasta que sus frentes se tocaron y su brazo derecho ascendió hasta las costillas - por favor, para, no llores - suplicó dulcemente y la besó, pero ella de nuevo se rehusó, volteándole la cabeza de nuevo- No… Itachi… san…-sollozaba- no me be-beses, no me abraces…-para Itachi era increíble la manera en que temblaba, estaba realmente inconsolable -Hinata chan, no digas eso - respondió llevando de nuevo su rostro hacía él para verse a los ojos – No entiendes - susurró tratando de tomar aire.

-Si, si entiendo.

-No…no entien…- la calló tomando sus labios con más fuerza. Ella al principió intentó zafarse, pero luego sus ojos se cerraron lentamente, Itachi la besaba y lo hacía con una intensidad y pasión que nunca había experimentado antes. La volteó hacía él sin abandonar sus labios mientras ella intentaba separarse sin éxito - Hinata chan -pronunció luego de un rato entre besos que a ratos eran correspondidos y la aprisionó entre sus brazos - Hinata chan, escúchame- ella respiraba agitada, sus labios se tornaron mas rojos al igual que es resto de su rostro y su mirada continuaba fijada en el piso. No era fácil cuando la culpa continuaba haciéndose más grande y menos con él actuando así, algo en Itachi definitivamente había cambiado -mírame por favor Hinata chan- ella dejó escapar un quejido y con las pupilas temblando se armó del valor suficiente para afrontarlo- yo lo sé, no te mortifiques por eso - confesó en cuanto sus ojos contactaron- fue solo un beso- los labios de Hinata se movieron sin decir nada, incrédula ante lo dicho y sobre todo de su reacción- Hinata chan, sé que me evitabas porque te sentías culpable, pero ya te lo dije, no te busqué para juzgarte o para que me pidieras perdón - beso su frente – No quiero que sientas que no te quiero o que no eres importante para mí, es que simplemente soy el menos indicado para hacer algo así – Itachi la liberó de su agarre y tomó sus manos viendo como ella lo observaba aun en shock- mucho menos cuando he sido el peor novio que alguien pudiera tener- Hinata parpadeó dejando escapar las ultimas lágrimas, las cuales fueron secadas rápidamente por él – Sé que he hecho todo mal desde un principio y a pesar de eso has permanecido a mi lado- le sonrió- he sido muy egoísta con la pequeña que siempre me ha querido y te presioné para que olvidarás a alguien desconociendo cuanto te ayudó y el impacto que tuvo o tiene en tu vida, por eso Hinata chan -soltó una de sus manos para acariciar su mejilla izquierda- también he venido a escucharte, háblame sin temor sobre él, porque es la única manera que tengo para poder entender tus sentimientos, también háblame de ti, de tus sueños, aspiraciones, de tu sentir, de tus miedos, molestias, de todo, para dejar de pensar solo en los míos y comencemos a caminar juntos- ella lo observó unos momentos, su mente divagaba entre el sueño y la realidad. Todo había sido tan repentino y liberador que la otra carga que sentía en sus hombros se había esfumado por completo. Estaba tan cansada y desgastada emocionalmente que recargó la cabeza en su pecho, para descansar, Itachi notó como su respiración volvía a la normalidad. Él la abrazó fuertemente –Hinata chan- pronunció acariciando su cabeza, ella cerró sus ojos disfrutando de su caricia y tranquilidad que siempre le generaba su cercanía- perdóname- lo escuchó y luego abrió sus ojos en cuanto las ligeras y cálidas gotas de lluvia cayeron sobre su rostro - ¿esta lloviendo?- preguntó confundida al no ver ninguna nube- Todavía no, Hinata chan- respondió, ella miró hacia arriba en el momento justo cuando desde la punta de su mentón se formaba una pequeña gota que terminó cayendo en la punta de su nariz. Después de todos esos años veía tan vulnerable al inquebrantable e imperturbable Uchiha Itachi – No llores- le dijo liberándolo, para tomar luego su rostro- me lo dices y después eres tu quien lo hace- Itachi sonrió levemente y fue ella quien esta vez por primera vez secó su llanto-a veces es necesario - contestó tomando su cintura con su brazo izquierdo y su mano con la derecha, para moverse de un lado a otro- soy terrible, tengo dos pies izquierdos-Hinata colocó su brazo libre en su espalda - golpéame si te piso - ella sonrió y se dejó guiar por él sintiendo de vez en cuando sus pies debajo de los suyos. Eso poco le importaba el paso de Hinata era tan ligero y estaba tan concretado en ella que prácticamente no lo sintió - ¿escuchas la cancion, Hinata chan? - preguntó y ella comprendío que no era el suyo, sino el de él, quien bombeaba aceleradamente - si- contestó y se dieron un beso largo.

Después de un rato, pararon, ya era tarde, casi las nueve y media de la noche - ¿Recuerdas la última vez que estuvimos aquí? - preguntó él y ella asintió, ¿como no iba a recordar uno de los dias mas felices de su joven vida?.Ambos sonrieron y se vieron el uno al otro tal como lucían exactamente hace casi 9 años atrás. Un Itachi de 17 que patrullaba por la aldea y una Hinata de 12 que recién se graduaba de la academia que se escondía debajo de una enorme chamarra café - ¿le gustaría ir a tomar algo antes de llevarla a su casa?, hay una tienda de dulces aquí cerca- ella sonrió con nostalgia, viendo como Itachi le extendía la mano- Si- respondió para irse tal cual, en aquellos años, pero esta vez tomados de la mano.

La idea de Itachi era pasar un gran rato con ella, pero mientras comían notaba como sus ojos se entrecerraban. Según lo que había escuchado Hinata había estado trabajando muy duro esa semana, quería hablar con ella como se lo había dicho, pero no era el momento oportuno, ella estaba muy cansada físicamente y desgastada emocionalmente. Por lo que prefirió dejarlo para otra ocasión. Se levantó y se colocó frente a ella. En ese momento ya pasaban de las diez de la noche- es hora que descanses Hinata chan.

-Estoy bien Itachi san- pronunció tallando sus ojos.

-No, te ves cansada, te llevaré a tu casa- exclamó levantándola de un solo movimiento del quejo, pasando un brazo por debajo de sus nalgas hasta que quedó en el ángulo formado entre el fémur y la tibia. El otro pasó por detrás de toda su espalda hasta descansar en su brazo y acomodó su cabeza en su pecho.

Hinata lo miró por última vez encontrándose de nuevo con esa sonrisa que tanto le gustaba, parpadeó un par de veces hasta que no lo volvió a hacer cobijaba en ese cálido pecho y gentil agarre.

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-¡Tsunade sama!- gritaba la enfermera con histeria- ¡el paciente de la habitación 483 no está, se escapó!- la rubia quien de por si ya se sentía enojada al caer como novata en una técnica tan simple, golpeó la mesa partiéndola en dos y corrió hacía la habitación del chico- ¡rápido, informa al hokage, para que lo busquen, no pudo haber ido tan lejos!- la mujer asintió y corrió. La sannin se agarró la cabeza y suspiró- primero Itachi ¿y ahora este mocoso?

Después de dejarle en su casa, caminó de vuelta a su clan, esa noche era tranquila mas de lo normal, precisamente porque creía haber resuelto todo. Aún le preocupaba lo que Tsunade le diría mañana, por haberse escapado, no la conocía enojada, pero decían que era terrible, "quizá mañana lo descubra" se dijo internamente entrando al clan Uchiha.

-Buenas noches- escuchó a Shisui, quién lo esperaba sentado en uno de los escalones fuera de la comandancia- ¿en dónde estuviste? - preguntó alzando una ceja- fui a visitarte al hospital pensando que estarías ahí y Tsunade sama casi me mata, no me creía que no supiera en donde estabas- Itachi sonrió- ¿de verdad?, me alegra escuchar eso y más por Hinata san.

-Shisui, hay algo que quiero contarte- el Uchiha lo miró confundido, viendo como sacaba un pedazo de arcilla.

¿y eso? - preguntó extrañado tomándolo entre sus manos para examinarlo- ¿arcilla? - Itachi asintió.

-Recordé que mientras trataba de… protegerme lo tomé- confesó sentandose a un lado.

-¿Y?.

-El chico de la roca la utiliza como explosivo.

-¡Oh, es cierto!- había visto sus creaciones durante sus misiones en Iwagakure, de hecho era famoso por ellas y sus explosiones- entonces crees que…

-Si, al principio no tenía ninguna duda, pero ahora que lo pienso detenidamente, según Nagato fui el único herido.

-Si, eso dijo, por eso piensas que intento matarte, ¿no es así?

-Sí, pero... ¿no te parece extraño que no hubo animales muertos?

-Precisamente eso fue lo que Neji me dijo, cuando enviaste aquel mensaje y fueron hacía el lugar, me dijo que todo estaba limpio. También me pareció raro, siendo un bosque.

-Sé que todo lo acusa Shisui, incluso no me lo negó cuando lo enfrenté- dijo contándole sobre el trato- pero ¿por qué arrasaría con una cantidad tan enorme de bosque solo para asesinarme?, ¿Cómo sabía que estaría ahí?, yo no sentí ninguna presencia antes de lo ocurrido, hay cosas que he olvidado de aquel día, pero incluso así, ¿Cómo es que nadie ha hablado sobre el hecho? Un evento de esa magnitud se escuchó en aldeas vecinas ¿y nadie fue a ver que ocurría?

- ¿Quieres decir que, dudas que haya sido él? - Itachi negó.

-Sé que fue él, estoy seguro, pero de lo que no estoy seguro es de sus intenciones, ¿Por qué no me remató? Tuvo la oportunidad

-Siendo sincero, tampoco me parecía un tipo tan malo, un poco egocéntrico y engreído, lo normal, teniendo en cuenta que es nieto del Tsuchikage. Además, así son los que se denominan artistas, a mi nunca me habló o trato mal, de hecho siempre se portó muy amable conmigo, pero supongo que contigo las cosas fueron diferentes, por ya sabes-Itachi asintió -Sea como sea, mañana Tsunade sama, te preguntará y debes decirle la verdad.

-Lo sé, pero me gustaría que esto no saliera de nosotros tres- Shisui asintió. Luego de eso se quedó mirando a Itachi por unos cuantos minutos.

- ¿Qué? - cuestionó confundido.

-Se te ve muy feliz Itachi.

-Lo estoy, pero no tanto como a ti- le guiño un ojo.

-¿Tanto se me nota?- sonrió y luego suspiró- tendré un varón y mi hijo esta cada día mas grande, Izumi se ve adorable y ya casi no puede ver sus pies, nacerá en dos meses y en cinco me casaré- exclamó un poco sonrojado- Así que no quiero pretextos, nada de "no puedo ir, estoy ocupado, blablablá"

-Jamás me perdería el nacimiento de mi sobrino, ni la boda de mi hermano, aunque ese hermano me haya delatado- recriminó.

-Es por tu bien Itachi- respondió viéndolo suspirar- estoy tan orgulloso de ti- Itachi volteó hacía Shisui sorprendido- ¿por qué?, no hice nada, solo he cometido error tras error.

-Te equivocas, el tiempo en Amegakure irónicamente te ha servido para ser mejor, escuchaste todas y cada una de mis palabras sin hacer ninguna de tus rabietas, no te levantaste y huiste como solías hacerlo. No como en el bosque, cuando aceptaste una misión rango A que sabías te mantendría fuera durante casi dos años, solo poque te enojaste conmigo- Itachi rio- ayer soportaste todo lo que te dije y entendiste, para que hoy estes así, ¿verdad que es liberador llorar de vez en cuando? - Itachi asintió, sonrió y cerró los ojos- la tranquilidad que te genera es indescriptible- sonrió mas cuando lo vio tan relajado, habían pasado años desde que no lo veía así, era un niño todavía- quiero que seas el tío que malcríe a mi hijo.

-¡Ja!, sabes que eso nunca pasará- pronunció Sasuke caminando hacia ellos, para luego sentarse entre ambos- Itachi primero se corta un brazo antes de romper alguna regla o hacer algo mal - Shisui rio, tenía toda la razón- esa será mi tarea- ahora ambos sonrieron- Itachi será el que regale dulces para después enseñarles a cepillar sus dientes y el obsesivo que reprima cuando no acomoden sus calcetines por; 1- orden alfabético de acuerdo al color, 2.- por orden alfabético de acuerdo a la marca o 3.- por la cantidad de veces que los ha usado- Shisui carcajeó junto a Sasuke mientras Itachi entrecerraba los ojos.

-No es verdad.

-Si, si lo es- escucharon los tres, viendo a Fugaku salir de la comandancia- vayamos a cenar- exclamó sonriendo ligeramente.

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CONTINUARÁ.

Aquí les va el otro, mas rápido porque ya están escritos, solo es revisar y corregir mis horrores, los leo, espero les guste. Ya luego sabrán bien las cosas que pasaron.