Luces de Neón

Capítulo III

Amistad

Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, esta historia es de mi total autoría no está permitida su publicación en otros sitios sin previa autorización. -Azulen-


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Los días transcurrieron como siempre.

Sakura, sentada sobre la cimentación de la ventana de su habitación se acomodó inconscientemente sus gafas de lectura sobre el puente de la nariz mientras le dedicaba toda su atención a las líneas que conformaban la copia de edición especial de su libro favorito: Mujercitas.

Su cabello recogido en una desordenada coleta y su pijama rosa de perritos pug le daba un aire infantil, eran a penas las doce del medio día

El suave sonido de una piedrecilla chocando con el cristal de la ventana rompió su concentración y robóticamente dirigió su mirada hacia abajo para encontrarse con el chico pelirrojo del balcón saludándola con la mano, le devolvió el saludo con el mismo gesto y abrió la ventana para averiguar qué hacía ahí.

- ¿Qué te trae por aquí, Romeo? - preguntó en un tono burlón haciendo referencia a una de sus tragedias favoritas.

- Pasaba por aquí y te vi muy absorta en tu lectura, Julieta, ¿Te parece si vamos a almorzar al Galeón? Gané esta mañana un par de cupones canjeables por un postre gratis- canturreó casi con orgullo mostrando sus cupones en un gesto victorioso.

Sakura rió abiertamente por lo gracioso de sus gestos y asintió retirando unos cabellos rebeldes de su rostro.

-Sube, la puerta está abierta, estaré lista en unos minutos- aceptó sonriendo sinceramente, tenía un buen presentimiento sobre él.

Además, había decidido volver a ser ella misma y no volver a reprimirse más, aceptar una invitación a almorzar y hacer un nuevo amigo era un gran paso en su recuperación.

-Ok…-se dijo a ella misma mirándose al espejo del baño, su piel lucía bien esa mañana, aunque se había desvelado como siempre, hoy no trabajaba, había despertado como a las diez así que unas ligeras ojeras yacían bajo sus ojos, usó uno de los trucos de Ino y se lavó el rostro con agua helada, aplicó un poco de crema hidratante con el rostro ligeramente húmedo.

Corrió al armario y sacó unos jeans desgastados, una camiseta blanca de mangas largas abrigada para contrarrestrar el frío y una gruesa chaqueta color azul oscuro de mangas blancas estilo baseball de tela impermeable por si llovía.

Mientras la crema hidratante hacía magia en su piel, se vistió con su elección del día y regresó al espejo del baño para cambiar su despeinada coleta por una coleta alta estilizada que adornó con una cinta roja que siempre llevaba en su muñeca dejándose el flequillo y también unos pocos mechones caer a los costados de su rostro enmarcándolo con gracia.

Aplicó un poco de base ligera, un blush rosa delicado, algo de máscara de pestañas y un suave brillo labial rosa pastel que resaltaba sus labios.

Se veía preciosa.

Sonrió orgullosa de su creación y salió sintiéndose con la autoestima por los cielos, un look que le había tomado menos de quince minutos.

- ¿Y el pijama de perritos? - preguntó socarronamente Sasori al verla – ¿Entonces, puedes hacer milagros en quince minutos, Julieta? – cuestionó haciendo referencia a lo rápido que Sakura había cambiado su "look" y ganándose una mirada fulminante de su parte.

- ¿Julieta? - preguntó Naruto saliendo de la cocina con un tazón de ramen instantáneo en tono curioso. - ¿Están saliendo? – pregunto directamente, llevando su dedo índice de Sasori a Sakura con los ojos como platos.

Los demás solo rieron por la repentina acción del rubio.

En el living se encontraban pasando el rato jugando a la consola, Ino, Tenten, Sai y dos chicos cuyos nombres no recordaba pero pensaba vivían en el departamento de abajo.

-Es un apodo que se me ocurrió considerando que ella me llamó Romeo- respondió Sasori encogiéndose de hombros y tratando de picar al rubio que se notaba era muy cercano a la pelirosa.

-Ah, vale- respondió desinteresadamente Naruto regresando a su lugar en el sofá – Usen protección. – agregó inesperadamente provocando un fuerte sonrojo en Sakura y una carcajada en Sasori y todos los presentes así que ahora podía descartar a Naruto como competencia.

Parecía que sería un buen aliado si conseguía ponerlo de su lado.

Después de todo era el mejor amigo de Sakura, y sabía con certeza lo mucho que ella confiaba en él, de vez en cuando había notado lo cercanos que eran y también la cantidad de historias graciosas que subía ella a sus redes sociales en compañía con su amigo de toda la vida.

Era notablemente la persona más importante en su círculo de amistades junto con Ino, o eso parecía, ambos cuidaban mucho de su amiga pelirosa así que podían ser obstáculo… o escalón.

Sasori se levantó del sofá donde estaba sentado sonriéndole a Sakura y haciendo un gesto con su mano para irse juntos, Sakura inicio su camino a su encuentro, pero repentinamente Sasori pareció olvidar algo.

-Diablos, saqué las llaves del coche pero no las del departamento, dame un momento subo por ellas y regreso por ti. – dijo atropelladamente saliendo por la puerta.

- ¡Mejor te espero abajo! – exclamó Sakura desde su posición recibiendo un rápido "OK!" por parte de un apresurado Sasori.

Al pasar junto a Naruto este le retuvo sujetando suavemente su brazo para llamar su atención por lo que Sakura volteó topándose con su mirada seria. Ino los miró de reojo sintiendo una pequeña tensión en el ambiente sabiendo lo que Naruto diría.

-Sakura, ten cuidado- advirtió en voz baja para no llamar la atención de los demás que gritaban muy entretenidos con el videojuego- llámame si intenta pasarse contigo, van al Galeón ¿verdad? - inquirió.

-No te preocupes, Naruto, Sasori es un buen chico- afirmó con una sonrisa- además solo estamos conociéndonos como amigos, no tiene dobles intenciones, lo prometo. – Sakura tomó la mano de Naruto enganchando su dedo meñique con el de él- todo estará bien- sonrió.

Naruto torció el gesto suavemente, pero le dio su voto de confianza reafirmando el enganche en sus dedos.

-La mayoría de los hombres toman sus decisiones con la cabeza de "abajo", Sak - respondió sonriendo con sorna y llevándose un gran bocado de fideos a la boca mientras Sakura le daba un golpe en la cabeza provocando que el rubio se atore.

-Idiota- gruñó retirándose del lugar a pasos agigantados y cerrando la puerta tras de si con fuerza.

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En el estacionamiento, Sakura se encontró con Sasori apoyado contra un bonito nissan qashqai plateado encendiendo un cigarrillo, se había cambiado la chaqueta gorda por una chaqueta marrón oscuro que le daba un aire rebelde y el viento despeinaba su cabello rojo, debía admitir que se veía endemoniadamente guapo así, Sakura se sonrojó levemente y sacudió su cabeza quitando esos pensamientos de su mente. Aún era demasiado pronto para pensar en esas cosas.

Necesitaba concentrarse en ella misma y no caer en buscar sacar un clavo con otro, no era lo correcto.

Se aclaró la garganta.

- ¿Qué le pasó a tu chaqueta? – preguntó curiosa llamando su atención.

-Cuando iba entrando al departamento me choqué con Deidara y su soda terminó en mi ropa así que tuve que cambiarme rápido- respondió riendo nerviosamente y rascándose el cabello.

-Uhm…- se limitó a responder Sakura desviando la mirada mientras asentía tratando de pretender neutralidad ante la mención de dicha persona, apoyándose a su lado contra el coche también y frotando sus brazos suavemente para contrarrestar el frío.

Sasori le dio una calada al cigarrillo teniendo en cuenta el gesto incómodo de Sakura.

- ¿Tienes frío? - preguntó amablemente quitando el seguro al coche- entra, encendí la calefacción antes de que llegues para tener el coche tibio- le dijo, Sakura tuvo muy en cuenta el gesto considerado del chico, pero aun así eligió quedarse apoyada contra el coche.

-No es nada, me gusta mucho el frío- le sonrió con una mezcla de melancolía y alegría con los recuerdos arremolinados en su mente.

Sasori vio como sus ojos repentinamente se apagaron y en un atrevimiento echó al suelo el cigarrillo pisándolo y tomando la mano de Sakura suavemente entrelazando sus dedos.

-Tranquila- susurró apretando suavemente su mano- todos tenemos momentos difíciles- comenzó soltando su mano y llevándola a su cabeza para revolver un poco sus rosados cabellos en un gesto amistoso- entiendo que tal vez hay cosas de las que no puedes hablar con tus amigos más cercanos porque no quieres preocupar a nadie, yo también soy así, pero si en algún momento necesitas desahogarte con alguien que no tiene motivos para divulgar tu vida, estoy presto a escucharte- sonrió gentilmente y como si de una conspiración del universo para confundirla se tratase unos rayos de sol surgieron de entre las gruesas nubes lluviosas iluminando a Sasori dándole un toque angelical.

-¿Y ahora qué? ¿Cantarán serafines a tu alrededor? - pensó en voz alta Sakura desubicando totalmente a Sasori que le miró con confusión.

Sakura pestañeó rápidamente percatándose de que había pensado en voz alta y rió fuertemente sujetando su estómago dejando aún más confundido a Sasori, ante el errático gesto de la pelirrosa, levantó una ceja divertido al ver tal reacción sin embargo, la contagiosa risa de Sakura hizo efecto en él y también comenzó a reír como si nada.

-Lo siento… lo siento…- se disculpó entre risas- limpiando una lagrima traviesa que se derramaba de su ojo derecho por tanto reír. – lo pensé en voz alta, es que realmente al decir eso… sonaste como un ángel guardián, ¿lo eres acaso? - rió entrando al coche.

Sasori secundando su acción rodeó el coche y entró también, encendió el coche y la radio les hizo compañía con una alegre canción del momento.

-No lo sé… ¿Qué quieres que sea? - preguntó mirándola a los ojos.

Sakura se sonrojó suavemente y desvió la mirada hacia la ventana.

-No lo sé, tal vez… un buen amigo…-se limitó a responder con algo de nerviosismo.

Sasori sonrió con una mezcla de diversión y resignación mientras arrancaba el coche.

El viaje fue corto y transcurrió en silencio igual que el resto del tiempo en el restaurante, el tiempo voló entre anécdotas de la universidad, de la infancia, de la adolescencia, de sus vidas en general descubriendo que iban a universidades distintas en ciudades distintas, que tenían gustos muy similares, personalidades similares, casi como dos gotas de agua, reían de lo mismo, les molestaba lo mismo y a pesar de ello.

Sasori era de personalidad fría.

Sakura de personalidad más bien cálida.

Se complementaban tan bien que incluso tenían casi los mismos problemas emocionales, entre plática y plática allí en la mesa más escondida del restaurante preferido de todos los jóvenes universitarios empezaron a tocar temas más personales.

Más tristes.

Más crudos.

Sasori era de Sapporo pero vivía y estudiaba en Tokio con una beca, ya que al cumplir la mayoría de edad decidió separar su camino del que su familia planeaba para él, un hijo de padres empresarios dedicados a la política y la abogacía pero el odiaba la política por lo que se independizó pronto, y no tenía contacto con sus padres desde entonces, Sakura escuchaba con atención las aventuras y desventuras de su nuevo amigo pelirrojo pareciéndole sumamente interesante la enorme fuerza de su espíritu por haberse atrevido a buscar su propio camino sin que le importase la opinión de los demás.

Ni si quiera de su propia familia.

Estudiaba arquitectura, trabajaba turnos dobles, tenía una beca que mantenía con un desempeño perfecto, era sumamente inteligente, se esforzaba por construir su vida a su manera, era justo todo lo que ella soñaba ser y lo admiraba tanto por ello.

El tenía todo el coraje que ella no poseía. (O que alguna vez tal vez poseyó)

Y al mismo tiempo estaba sumamente deprimido y ansioso al tener que pensar en el futuro, enfrentar el pasado, sobrevivir al presente… como ella…

Era lo que Sakura podía percibir, esa extraña opacidad en sus ojos cansados, sus manos temblorosas a ratos y su risa nerviosa al decir ciertas cosas, su tabaquismo y los tragos que seguramente casi siempre traía de más.

Un pequeño problema con el alcohol ¿quizás?

Podía reconocer signos de ansiedad en donde sea, ya que ella misma lidiaba y sufría con ello desde hace varios años, sentía que había encontrado alguien que podría entenderla.

Que no la empeoraría.

Que no la hundiría.

Que no la rompería.

Alguien que también huía de los fantasmas de su pasado.

Podía sentir compasión, pero no quería sentirla… porque odiaba que sientan compasión por ella.

Y seguramente él odiaba que sientan compasión también.

¿Acaso Sasori también sentía compasión por ella?

¿Era ese el motivo por el que se había acercado?

¿Se veían sus ojos tan rotos como los suyos?

Le gustaba la compañía que él le brindaba, con delicadeza tomó su mano sobre la mesa en señal de apoyo mientras el se desahogaba narrando una vieja historia de su infancia, ojos brillosos, del día en el que había perdido a su hermana menor a causa de una enfermedad fatal.

Como su madre cambión completamente su personalidad y comenzó a vivir de apariencias.

Cómo fue dejado de lado por sus padres después de aquel terrible suceso, en lugar de unirlo más a ellos.

Fue como… si le hubieran dejado morir también.

Sus ojos opacos brillaban ligeramente llorosos.

-Si que sabes como ganarte la confianza de la gente… nunca había hablado de esto con nadie…- mencionó con una sonrisa irónica pintada en su rostro y desviando su mirada incómoda hacia la ventana y dos lagrimas traviesas resbalaron por su rostro- detesto que me tengan compasión por eso tengo pocos amigos y de poca confianza- su rostro cambió a uno más serio mientras regresaba la vista hacia la mesa, incapaz de mirar a Sakura a los ojos.

-Todos tenemos demonios, Sasori- comenzó- yo también odio que me tengan compasión, agradezco que hayas confiado en mí… no tienes idea de cuánto necesitaba sentir que alguien confía en mí más allá de la compasión por mi situación.

-Qu…

-Será mejor que nos vayamos- interrumpió previendo la pregunta.

Afortunadamente El Galeón era un lugar ideal si querías tener privacidad, su ambiente oscuro de estilo marinero antiguo contrastado por la alegría y el jubileo de la mayoría de las personas que lo visitaban en su mayoría jóvenes universitarios dado su cercanía con las facultades y lo cómodo de sus precios, lo convertían en el lugar ideal para conversar de lo que sea sin llamar la atención de nadie.

Pagaron la cuenta a medias por insistencia de Sakura y pidieron dos cheesecake para llevar haciendo uso de los susodichos cupones.

Emprendieron el corto viaje de vuelta a casa, una alegre canción sonando en la radio en contraste con la tristeza del ambiente, entrando la tarde sorpresivamente las nubes se disiparon dando lugar a un agradable y cálido resplandor que no llegaba a ser molesto.

- ¿Qué tal si vamos a caminar por la arboleda? Digo, si quieres continuar nuestra plática- sugirió Sakura.

-Por supuesto, me encantaría- respondió Sasori con una sonrisa sincera.

Postres en mano, emprendieron camino para internarse en la tranquilidad del bosque, con las copas de los grandes árboles cubriéndoles del sol, se sentaron en una mesabanco rústica que se encontraba convenientemente ubicada para quienes decidieran pasar un momento al aire libre conversando.

Tal como ellos.

-Sakura, perdona si soy muy directo, eres libre de responder o no a mi pregunta- comenzó Sasori con cautela.

Sakura le miró curiosa, aunque en el fondo ya previendo la pregunta que sabía, Sasori llevaba todo el día queriendo hacerle- Suéltalo - se limitó a responder con una sonrisa pequeña.

- ¿Qué ocurrió entre Deidara y tú? El día de la pelea…

-Es mi exnovio– le cortó Sakura desviando la mirada- Es… difícil hablar de esto, porque es una historia muy complicada, lo que ocurrió con él… lo que ocurrió conmigo por él…- torció el gesto con molestia- descuida, ya no me afecta como antes, por eso fui capaz de confrontarlo ese día.

- Estabas completamente ebria en la fiesta, pero parecías divertirte hasta donde estuve presente, yo estaba en el balcón fumando para cuando escuché los gritos Naruto ya se había encargado de Deidara y te estaba llevando como un saco de patatas cargada a tu habitación, todos hablaron de eso durante días.

Sakura rió sin emoción, aunque con un tinte de ironía.

-Lo sé, Temari me contó que todos estaban en shock por mi reacción de esa noche, no soy así realmente solo… Deidara se sobrepasó y me sacó de mis casillar, supongo que solo quería desquitarme de todo- comenzó.

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-¡Shot! ¡Shot! ¡Shot! ¡Shot!- gritaban a una ya muy ebria Sakura que bailaba animadamente con un pequeño vaso de cristal en su mano derecha rodeada de varios compañeros en igualdad de condiciones.

-Se nota que a las perras les encanta ser el centro de atención- exclamó detrás suyo una voz masculina llena de sarcasmo con una lata de cerveza en la mano provocando que todos volteen a mirarlo.

Unos pasos más allá Naruto se percató de la presencia del indeseado "invitado" y se levantó bruscamente para echarlo de ahí pero fue detenido por Ino que le lanzó una mirada seria. – Espera- habló la rubia- mira.

Con el alcohol hirviendo en su sangre Sakura se volteó lentamente con una sonrisa arrogante pintada en su rostro y un brillo de superioridad inusual brillando en sus ojos.

-Así parece… ¿No te jode, Deidara? ¿Parece que no eres lo suficientemente perra para ser el centro de atención como te encanta? ¿no? ¿Es que tu enorme ego no puede aceptarlo? - lo enfrentó, provocando las risas de todos los que la rodeaban que rápido comenzaron a abuchear al rubio para encender la situación.

Deidara apretó con fuerza la lata de cerveza derramando un poco en su mano y en un impulso por querer humillar a la pelirrosa lanzó el líquido contra Sakura haciendo que todos se sorprendan y comiencen a murmurar.

- ¿No sabes cuándo dejar de fastidiar, Deidara? ¿No te basta con todo lo que has hecho ya? ¡¿No te cansas de arruinarlo todo?! - Exclamó subiendo su tono de voz ante cada palabra dicha, se acercó violentamente a él tomándole de la camisa- ¡Eres tan patético que me das asco! - se tambaleó por su estado.

- ¿Patético yo? ¿Es que no te has visto? - la recorrió con maldad en la mirada y sonrisa llena de arrogancia en su rostro- No eres más que una zorra hambrienta de atención, admítelo de una vez, eres miserable y siempre lo serás, Sakura- le tomó un mechón de cabello con fingida dulzura en un gesto cargado de hipocresía se acercó a su oído- Las personas como tú no llegan a ningún lado, porque no saben cerrar la boca cuando les conviene- recalcó la última palabra con maldad.

Sakura gruñó furiosa e indignada lanzándose contra el hombre y estampándole una cachetada, más personas en la fiesta se juntaron al notar el escándalo, pero antes de que Deidara llevado por la ira le devuelva el golpe en forma de puñetazo un borrón de cabello rubio más corto le interceptó lanzándole un puñetazo que lo derribó y unas suaves manos familiares la alejaron del revuelo, mientras los curiosos empezaban a grabar la reciente pelea con sus teléfonos móviles entre susurros, abucheos e intentos de intervenir.

Deidara se levantó con claras intenciones de pelear pero fue sujetado por los brazos por dos compañeros más fornidos- Basta, Deidara, no te metas en más problemas, esta vez si te has pasado- le habló con calma uno de sus amigos.

-Nos lo llevaremos ahora- intervino otro.

-Cálmate, Naruto, no quieres hacer esto- habló Ino sin soltar a Sakura que se había derrumbado temblorosa en sus brazos- Toma a Sakura, vamos.

Con lágrimas de rabia cubriendo su rostro Sakura se zafó del abrazo de Ino e insistió con seguir enfrentándose a su ex novio abusivo.

-¡No te va a crecer el pene por pegarle a una mujer Deidara! ¡Así te vas a quedar! - gritó entre risas y llanto dándole un toque bizarro a la situación.

Deidara le mostró el dedo de en medio mientras era arrastrado por sus compañeros de piso lejos del lugar- ¡PUDRETE ZORRA! - exclamó.

- ¡TU YA ESTAS PODRIDO! ¡IMBECIL! – exclamó forcejeando con Naruto e Ino e intentando quitarse uno de los tacones para lanzarlo contra la puerta por lo que Naruto tuvo que cargarla en su hombro hasta su habitación.

-Basta, Sak, ya pasó, todo terminó- intentó consolarla su mejor amiga- ¿Y ustedes que están mirando? ¡La fiesta se acabó! ¡Adiós! - dijo antes de internarse por completo en la habitación.

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-Cuando desperté no recordaba nada de eso- rió sin ganas- Temari me lo contó saliendo del trabajo- se llevó a la boca una cucharada de su postre restándole importancia a la anécdota. – Luego de dejarme dormida Naruto habló con las autoridades de lo ocurrido, recuerdo a penas que quisieron tomar mi versión pero estaba demasiado ebria así que Ino testificó y fue suficiente para un llamado de atención en contra de Deidara- contó su conclusión.

Sasori la miraba estupefacto.

-Si que fue una noche intensa- se limitó a decir aún sin salir de su sorpresa- entonces tienes un lado salvaje- la picó.

Sakura rió brevemente esta vez con sinceridad y le dio un golpecito en el hombro.

-No deberías decirle eso a una chica que ha sido agredida físicamente- fingió ofensa- no me mires así- rió- estoy totalmente bien ahora, créeme, mientras no se me vuelva a acercar no le arrancaré la cabeza.

Sasori se llevó una cucharada de cheesecake a la boca riendo suavemente y dirigiendo su mirada hacia los árboles.

- ¿y por qué lo dejaste? ¿siempre fue así? - indagó sin mirarla.

Sakura siguió la mirada del pelirrojo hacia los arboles, fijándola también en esa dirección.

-Como en todas las relaciones…- inició una breve narración- todo iba bien al inicio y luego de repente mi infierno comenzó y se convirtió en un abusador del que no me pude defender en su momento… pero ahora sí. -concluyó tajante.

-Es bueno que le hayas dejado, significa que viste las señales a tiempo- comentó Sasori.

-Desearía haberlo hecho- murmuró para si misma- ¿Nos vamos? Siento que está empezando a enfriar más y aunque adoro el frio, no me gustaría pillar un resfriado ahora que tengo tanto trabajo- sonrió levantándose y dirigiéndose hacia un bote de basura cercano para tirar el empaque de su postre.

-Vamos, ya iremos por un helado en otro momento ¿Verdad? Y aún tenemos pendiente el autocine- le guiñó un ojo en un gesto amistoso.

Sakura rió abiertamente y le codeó para luego colgarse del hombro de Sasori.

Sasori rió con ella sintiendo el ambiente cargado de confianza - ¿Vale que ya somos tan amigos?- la cuestionó en tono de broma.

- ¡Mejores amigos! - sonrió ampliamente Sakura sintiéndose más confiada de si misma y de las personas a su alrededor- Porque ahora sabes demasiado – le miró con sospecha e hizo una mueca graciosa con su rostro simulando peligro.

Sasori le sonrió de vuelta y le revolvió el cabello amistosamente.

-Me encantaría- se limitó a decir mientras caminaba con dirección al edificio.

Porque todo comenzaba a mejorar.

Porque por fin, comenzaba a sanar.

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NOTAS DE LA AUTORA:

¡HOLA! ¿Cómo están? :D bueno quisiera aclarar que la historia no es un SasoSaku, es un SasuSaku totalmente, bueno si en este momento se ve SasoSaku pero es todo muy necesario para el desarrollo de la historia, no se encariñen demasiado JAJAJA pero bueno, en fin, gracias por leerme una vez más y disculpen la tardanza, he tenido un millón de cosas pendientes.