Cáp. 2

New Begining

El radio despertador sonó anunciando las 6:50 a.m. Al prenderse, empezó a sonar la canción favorita de S.J (Teenage Dream). S.J comenzó a abrir los ojos y la ráfaga de luz que provenía de la ventana la segó por unos minutos para luego acostumbrarse a los rayos de sol que se filtraban por la cortina.

Aun acostada en su cama, S.J se estiro tratando de desperezarse sin mucho éxito, por lo que volvió a cerrar los ojos intentando dormir unos minutos mas, ya que el día que había estado esperando había llegado y no sabia exactamente como reaccionar. Ese día era el cual empezaba un nuevo año escolar en una nueva escuela. S.J y su familia se habían mudado de San Francisco, California a Lima, Ohio hace ya un mes.

Habían dejado atrás la ciudad y la escuela que por un año y medio había hecho muy infeliz a S.J. De pronto, los terribles recuerdos de ese año y medio inundaron su mente, fragmentados, apareciendo como fashes de cámara: la cara de su madre cuando la sorprendió besándose con la chica que le gustaba, las miradas y murmullos en la escuela, la imagen de su padre abandonando su casa, y por ultimo, y quizás el mas aterrorizante recuerdo, la imagen de mucha sangre que se derramaba por un profundo corte en su muñeca izquierda.

Aun era algo doloroso recordar todos esos sucesos, así que sacudió su cabeza con la intención de que esos pensamiento se apartaran de su mente e inconcientemente se froto la cicatriz en su muñeca izquierda (un habito que inconcientemente había adquirido) y se levanto de su cama con dirección al baño. S.J tomo una ducha caliente y muy rápida, debido a que ya se le hacia tarde para su primer día de clases. Al salir de la ducha, tomo una toalla y se la puso alrededor de su cuerpo y se dirigió a cepillarse los dientes, mientras lo hacia su espejo se abrió de pronto, dejando ver al otro lado de el a una chica completamente igual s S.J; pelirroja, de piel blanca, con una sombra de pecas sobre los pómulos y nariz y aparentemente de la misma estatura que ella, la única y rara diferencia era que tenia los ojos azules y los de S.J eran verdes. S.J se sobresalto un poco ante la repentina aparición del rostro de su gemela frente a ella.

- Lista para el primer día, hermanita?- pregunto A.J

S.J sonrió y dijo: Si, claro. Solo espero que sea mejor que la antigua escuela.

- Oh, no te preocupes- dijo A.J – Te aseguro que así será, además no es que lo sigas ocultando ahora, verdad? – pregunto su hermana.

S.J sonrió ante las palabras de su hermana y asintió su cabeza con firmeza.

A.J: Quien sabe, hasta consigas novia ahora, una que si se preocupe por ti!

S.J: Ha, ha, ha! Muy graciosa.- dijo S.J sarcásticamente, a lo que A.J frunció el ceño y dijo: - No puedo creer que aun defiendas a esa perra…

- Hey! BASTA! – Interrumpiendo S.J, algo molesta – No permitiré que sigas hablando así de…

- Por Dios, Sophie! Es el colmo que aun la defiendas! – dijo A.J alzando la voz e interrumpiendo a su hermana – Ella te dejo cuando tu aceptaste quien eras en realidad y para ti sigue siendo una santa!

S.J: Sabes, esto no es tu problema, pero tu siempre metiéndote en asuntos que no te incumben, es MI VIDA, no tuya!

A.J: Claro que me importa! Eres MI hermana y no volveré a cometer el error de abandonarte, no otra vez, primero muerta!

- HEY, USTEDES DOS! ES MUY TEMPRANO PARA QUE EMPIEZEN A DISCUTIR, ASI QUE BAJEN DE UNA VEZ, DESAYUNEN PORQUE LLEGARAN TARDE A LA ESCUELA Y NO QUIERO QUE ESO SUCEDA EN EL PRIMER DIA! – la voz de la madre de las gemelas, desde el primer piso, dio por terminada la discusión o así lo quiso ver S.J, porque honestamente después de lo que su hermana le dijo… no sabia como responderle. Estaba molesta con A.J por decirle perra a su

ex-novia, pero también agradecida porque su hermana acaba de decirle, que nuca la dejaría y siempre estaría apoyándola. Así que se limito a cerrar el espejo de su baño y termino de cepillarse los dientes. Fue a su armario y busco que ponerse.

La habitación de S.J era el reflejo de ella, las paredes eran de color celeste y el techo estaba pintado de negro, su armario estaba al lado izquierdo de su cuarto, junto a la puerta del baño. Tenía una alfombra de color negro que cubría todo el piso de la habitación, en un rincón había un amplificador e inclinada a la pared había una guitarra eléctrica de color azul escarchado. Al lado de la ventaba había un escritorio con una laptop y junto a ella una lámpara. Al frente de la cama había un televisor plasma con Play Station 3 conectado a el, regados en el piso habían diferentes juegos y películas DVD. Al lado derecho de la cama había una guitarra acústica, debajo de la cama había 3 skateboards de diferentes colores cada uno. La cama de una plaza y media, con un cubrecama negro y las sabanas que estaban revueltas de color celeste al igual que las fundas de las almohadas.

S.J saco de su armario un jean ajustado de color negro, una playera de color blanco ceñida a su cuerpo resaltando las curvas debido a las clases de natación, y una chaqueta con capucha a cuadros de color negro, blanco y plomo. Seco su cabello y se puso unas Converse negras. Se acerco a la cómoda donde habían muchas cosas cono maquillaje, el cual no era mucho ya que solía no ponerse demasiado; a S.J le gustaba verse natural, muchos brazaletes de diferentes tipo y formas, unos tres pares de lentes acuáticos de diferentes colores y muchos collares de los cuales S.J busco su favorito, una púa de guitarra de plata. Le tenía mucho cariño a su collar y no sabía porque, nadie especial se lo había regalado, es mas ella misma lo compro, y no tenia nada inscrito, pero aun así le encantaba. Se vio en el espejo por última vez antes de salir de su habitación, bajo las escaleras y se sentó en la mesa para desayunar, donde ya se encontraba A.J.

- Se puede saber porque peleaban esta vez y porque tan temprano? – pregunto Allen, la madre de las gemelas, mientras ponía el plato con huevo y tocino a S.J.

- Nada importante, mamá, no te preocupes- dijo S.J

-Nada importante? Bueno si te consideras alguien que no se quiero lo suficiente cuando se trata de la perra que te abandono de la peor manera…

A: A.J, YA BASTA! Estoy harta que discutan por lo mismo así que ya es suficiente, y va para las dos, no quiero oír más de ese tema, quedo en el pasado y empezaremos una nueva vida apartir de este momento.

- Tengo hambre – dijo Tyler, el hermanito pequeño de las gemelas. Tyler era rubio, pequeño para tener 7 años, con algunas pecas en la nariz y ojos de color azul, iguales a los de A.J.

- Siéntate Ty, ahora te sirvo tu cereal con leche – dijo su madre.

- Bueno, ya me voy – dijo S.J. Se despidió de su madre y tomo su skateboard y salio por la puerta. Se puso sus audífonos y emprendió el camino a la escuela mientras pensaba en su antigua escuela… "No puede ser peor que en California"- pensó S.J y solo se perdió en la música que reproducía su Iphone, deseando lo mejor para su primer día.