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En la Agencia Armada de Detectives todo transcurría relativamente normal, un día común, Tanizaki era acosado por su hermana Nahomi, él y Kyoka-chan trabajan en labores de oficina, la doctora Yosano hablaba con Ranpo-san sobre no sé qué apuesta, Kunikida-san le gritaba a Dazai-san por no hacer su trabajo, si, otro día como cualquier otro.
Atsushi miraba el ambiente a su alrededor sin poderse sacar de la cabeza la imagen de la joven que vieron el otro día, realmente estaba extrañado pues al principio Dazai-san le había dado gran importancia- incluso se lo contó al Presidente- pero ahora parecía como si no le importara en lo más mínimo. Si era hermana de Fiódor era un peligro, no comprendía absolutamente nada, esperaba que toda esa aparente despreocupación fuera una especie de plan de su superior.
La puerta se abrió llamando la atención de los presentes y dejando ver la figura de un cartero que preguntó por su líder, al oír esto Dazai sonrió, al fin ese demonio le estaba dado pistas sobre el embrollo que estaba por caerles encima.
-¡HAI! Yo se la entregaré, muchas gracias.- habló el castaño tomando rápidamente la carta y verificando que, efectivamente aquella provenía del departamento policial donde Ango trabajaba.
Ingresó rápidamente a la oficina de su jefe entregándole el sobre y esperando las noticias de su contenido, Kunikida había ingresado con él pues quería enterarse sobre lo que mantenía a su compañero tan interesado.
-Presidente- habló el rubio de lentes- ¿sucede algo?
-Si. Fiódor Dostoyevski solicita mi presencia para esta tarde.
-¡¿Qué?! D-Debe ser una trampa.
-No lo creo- comentó Dazai tratando de darle tranquilidad a su amigo- es probable que ese demonio tenga planes, pero no los pondrá en marcha ahora. Es algo diferente que involucra a su hermana.
-Ustedes dos vendrán conmigo, así que los quiero listos.
-¡Sí!- respondieron los dos hombres al unisoro.
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Bruno miraba atento el desorden que su señora estaba montando en la habitación del hotel, desde la noche anterior empezó a rebuscar hasta caer dormida y al despertar lo primero que hizo la duquesa fue continuar su labor tirando objetos por un lado y por otro.
¿Dónde demonios estaba su pulsera? Ella no había sido descuidada, debía estar en algún lugar, debía encontrarla o de lo contrario Fiódor enfurecería. Fue un regalo suyo y de sus padres cuando cumplió los tiernos cuatro años de edad. Le dijeron que era una pulsera para la protección contra la maldad y aunque la llamaran ilusa ella creía que era verdad, siempre fue su amuleto de protección.
-¡AHHHH!- gritó con frustración- ¿en dónde la metí? No recuerdo habérmela quitado ni siquiera.
-Duquesa creo que debería calmarse, buscar la pulsera en ese estado hará que las posibilidades de encontrarla se reduzcan.
-Mmmm es que Bruno, debo encontrarla, tu sabes que Fiódor siempre me dijo que bajo ninguna circunstancia debía quitármela.
-Claro que recuerdo las ordenes del señor, pero aún así debería tener algo de paciencia.
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Cuando llegaron al enorme edificio se sorprendieron de ver al jefe de la Port Mafia acompañado de Chuya y Akutagawa, a su costado estaba Ango algo tenso y no era para menos, lo mire por donde lo mire él había traicionado a una de las organizaciones más poderosas de Yokohama y aún no recibía su castigo.
- Fukuzawa-dono es un placer verlo por aquí- saludó el jefe de la Port Mafia con una sonrisa "amable"- igual para ti Dazai.
-Mori-san- el presidente solo devolvió el saludo.
-Mori-san, ¿vienen a visitar a Ango?
-No. En realidad, fui invitado por Fiódor a tomar el té con mi pequeña Elise-chan.
Habló el pelinegro mientras miraba con una dulzura exagerada a la niña rubia que apareció justo detrás de él. Los restantes, incluidos sus propios subordinados, lo miraron con desagrado, esas actitudes de pedófilo indisponían a cualquiera sin importar de cuál lado estuvieran.
-Por lo visto tomaremos el té juntos, recibí exactamente la misma invitación.
-Caballeros- interrumpió Ango acomodándose sus lentes- será mejor que se den prisa, no cuentan con mucho tiempo para su reunión.
La ruta fue la misma que recorrió con los familiares del ruso, con la única diferencia de que le solicitó a su asistente que llevara a los acompañantes a la habitación contigua mientras él se encargaba de guiar a ambos jefes a la habitación del pelinegro.
Akutagawa miró detenidamente la habitación, parecía ser un espacio secreto, vio al frente un cristal donde a través de él se miraba a Fiódor sentado en una cama y atado con una camisa de fuerza, estaba igual que en la grabación.
-Están aquí, prisionero.
Al escuchar la voz del cuatro ojos Fiódor solo sonrió de esa manera tan psicópata, a Dazai le pareció que su contraparte hacía ese gesto como si los ratones hubiesen caído en su trampa.
-Hola. Tomen asiento, no saben lo que me costó convencer a su amigo de realizar esta invitación.
-Disfrutaré el detalle entonces- habló el doctor sentándose cómodamente. A diferencia de su ex compañero él si estaba más acostumbrado a los ambientes tensos y algo psicópatas, después de todo en la Port Mafia había más de uno al que le faltaba un tornillo- Fukuzawa-dono sería una descortesía no tomar asiento.
-¿Para qué nos ha llamado?- habló seriamente el peliblanco.
-Estaba algo aburrido así que…haré mi obra de caridad del día. Creo que esto compensará mis faltas.
-Lo dudo mucho- cortó el pelinegro- tu deuda con la Port Mafia es generosa, pero creo que estoy pensando en una paga más que adecuada.
-¿De qué habla?- Ok, él era la persona más inteligente sobre la tierra, eso era obvio, pero no olvidaba que la cabeza de la mafia era bastante particular.
-Tiene usted una hermana adorable, Dostoyevski-kun. – finalizó con sonrisa sádica.
-¡Jefe! – habló cantarín el ruso- ¿acaso no sabía usted que si a mi hermana le llegan a tocar un cabello pulverizaría no solo esta ciudad, sino el mundo entero?
Las miradas de ambos hombres se enfrascaron en una batalla muda, era una guerra de sadismo pura. Mientras tanto Dazai y los demás observaban atentos la conversación que se gestaba al otro lado.
-Esto parece una broma- murmuró Chuya molesto- ahora resulta que el estúpido ese tiene complejo de hermana menor.
-Es un complejo muy interesante, ¿no te parece?- habló Dazai mientras miraba atento con una sonrisa igual de retorcida que sorprendió al pelirrojo.
-Oi, ¿qué diablos estás pensado?
De vuelta en la habitación el peliblanco decidió no alargar mucho la discusión pues no contaban con tanto tiempo como para que Mori se pusiera a perderlo en amenazas.
-Dinos ya para qué nos citaste.
-Claro.- carraspeó el del sombrero blanco- les dije que haría un acto de caridad después de todo…Muy pronto vendrá una calamidad a su querida ciudad. Su nombre es Rasputín y es una verdadera molestia. Su habilidad, "Apocalipsis", es fuerte, es capaz de hacer que cosas inanimadas cobren vida de maneras que las personas normales catalogarían como "aterradoras". Deben prepararse muy bien.
Finalizó el ruso con una sonrisa inocente y tratando de ocultar una sonrisa de satisfacción al ver el rostro pálido de los presentes. No había sido ninguna mentira todo lo que dijo, pero mientras estuviera ahí encerrado usaría a esos sujetos para detener a Rasputín a como diera lugar, la vida de su ser más preciado estaba en juego y él no dudaría en hacer lo que fuera por protegerla.
-¿Quién es ese tal Rasputín?
-Un hombre muy malo.
-Corrijo. ¿Por qué lo conoces?- interrogó el portador de la espada.
-Conozco a muchas personas, especialmente a mis enemigos.
-Fukuzawa-dono, no pierda su tiempo. Es obvio que no nos dirá esa información, irá por cuenta nuestra averiguarla.
-Tan perspicaz como siempre Jefe.
Ambos ex compañeros se levantaron de las sillas dispuestos a retirar y a tomar cada uno las medidas que consideraban pertinentes a efectos de descubrir si lo que ese tipo les había dicho era cierto o no, sin embargo, justo antes de salir, las palabras de Fiódor los detuvo y llamó la atención del castaño en especial.
-Dazai…espero que uses a tus niños para cuidar bien de mi pequeño ángel.- dijo mientras miraba atento el vidrio al costado.
-Claro- respondió Dazai del otro lado con una mirada depredadora. Aquel juego de Fiódor estaba por mucho interesante.
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Capítulo 4 ¡up! Este es bastante corto, espero que lo disfruten. Mando saludos a yorukakusaku por agregar mi historia a sus favs, espere la esté disfrutando mucho tanto como yo al crearla.
¡Nos leemos!
