Me llamo Alex Murcrow, un joven que después de graduarse acabo trabajando en una cafetería local. No hay mucho que contar sobre mi, a excepción de un día en el cual conocí a aquella persona que me cambiaría la vida. Una chica llamada Julia, su cabello rojo que me iluminaba en las noches mas oscuras, esa sonrisa que me quitaba el sueño y no hablemos de sus ojos, los rubíes no son nada en comparación.
La conocí en el trabajo hace como unos dos años, yo simplemente era el mesero de ese lugar, cuando la vi hay sentada nos pusimos a charlar de muchas cosas distintas, ella me dijo que quería ir a la universidad y graduarse con honores. Yo le conté un poco de las cosas chistosas que me pasaron en la vida, como la ves que me caí de cara contra en suelo por solamente practicar basquetball y una que otra cosa.
Ese mismo día mi jefe me regaño por andar de coqueto en vez de estar trabajando. Ella se fue, no sin antes dejarme una nota en la mesa con su numero de teléfono junto con una nota que decía "llámame" no importaba que el jefe me aya bajado el sueldo por andar perdiendo el tiempo, creí que nada me iba a entristecer, que idiota fui.
Esa noche la llame al numero que ella me había dejado, por fortuna me contesto por que por un momento creí que me estaban tomando del pelo. Hablamos unos minutos y planeamos hacer una salida un día en el que ninguno de los dos estuviera ocupado, al final quedamos en vernos el Sábado, se que esa noche yo casi no podía dormir por la emoción y las ganas de ver esa sonrisa otra vez.
Llego el Sábado, ese día nos encontrábamos en el parque, y de hay nos fuimos a comer un helado ya que por hay los vendían, duramos oras hay, ya era de noche y nos despedimos el uno del otro, claro, no sin antes preguntarle si quería ir al cine para otro día, ella acepto con gusto.
Pasaron como cinco meses y todavía seguíamos en contacto, pero un día dije que que iba a dar el siguiente paso y hací fue. En la ultima salida que tuvimos nos dirigimos a un parque de diversiones que había llegado a la ciudad. Nos acabamos subiendo en casi todas las atracciones del parque, desde el carrusel a la Montaña rusa, deje lo mejor para el final y hay decirle de una vez lo que siento.
A lo ultimo le dije que nos subiésemos a la rueda de la fortuna a lo cual ella acepto sin dudar.
Ya en el Carrusel espere a que estuviéramos en la cima del todo para decirle, aun recuerdo su reacción al estar tan alto, andaba con algo de miedo, no dudaré en admitirlo yo también estaba aterrado y hay fue cuando me di cuenta que esto fue una mala idea, pero ya estaba aquí y no podía dar marcha atrás. Reuní todo el valor que pude y le dije, por fin le dije todo lo que sentía por ella incluso después de conocerla mejor y todo, también mencione que lo que sentía era de verdad y que si ella no correspondía que al menos quedemos como amigos, después observe su reacción y ella parecía sorprendida por lo que le acababa de decir, al fina no me dio tiempo ni de pensar cuando siento una presión en mis labios, y una respiración cercana a mi rostro. No lo podía creer, Julia me estaba besando, creo que mi cerebro en ese momento exploto, no sabia ya que pensar.
Luego de un rato ella separa su rostro del mio, quede con una expresión de de completa sorpresa, ella me había dicho que sentía lo mismo por mi desde no hace mucho, ese día fue el mas feliz de mi vida, no podía negarlo. Al final la acompañe a su casa y hay nos despedimos con otro beso, creo que no termino de acostumbrarme a eso, y después simplemente me fui directo a casa, no sin antes gritar de euforia y emoción.
Pasaron como dos años después de eso, y fui el primero en admitir que esta relación era muy buena. Julia y yo teníamos nuestros problemas como toda pareja, pero nada que no se arregle con una película y una disculpa algo larga, me puse a estudiar una carrera universitaria y hací tener algo de que vivir después.
Dos meses después de entrar en una universidad empecé a notar algo raro, Julia ya casi ni me habla y si lo hace es para decirme que que no se encuentra de humor, por un momento pensé que ya le cayo lo del periodo o algo femenino pero al final no era nada de eso.
Un día Sábado fui a su casa para tratar de hablar con ella, ya que no a querido comunicarse con migo desde desde hace ya dos meses, hací que fui a comprobar que todo estuviera bien con ella y que no estaba pasando nada malo. Al tocar la puerta por tercera vez y ver que no atendía nadie me fui. Esa noche no pude dormir, trate de conciliar el sueño un pare de veces pero el solo pensar en que algo le estaba pasando a Julia no me dejaba dormir.
Al día siguiente fui otra vez a su casa a ver si me daban respuestas. Al tocar por tercera vez, me atendió la madre de Julia, le pregunte por ella pero su respuesta me dejo algo frío.
Resulta que Julia se encontraba enferma, por los síntomas que presentaba era algo grave, le rogué a la señora que me dijera en donde estaba, ella me dijo que recientemente acababa de llegar del hospital y que ahora andaba en su cuarto.
Sin pensarlo dos veces e ignorando los gritos de la madre entre a la casa, subí las escalerasy entre en su habitación. Ella tenia una expresión de sorpresa y miedo en su rostro, yo solo me la quede viendo de pies a cabeza, estaba algo mas delgada que la ultima vez que la ví, sus ojos tenían ojeras como si no hubiera dormido en días, lo peor era que se encontraba llorando. Yo me acerque para verla mas de cerca, hay entendí el por que me quería lejos por ahora.
Yo me acerque buscando una respuesta de ella. Sus ojos apagados lo notaron al instante. Me dijo que era una enfermedad que la debilitaba cada tanto y que la poseía desde hace ya tiempo pero me dijo que al final se iba a recuperar. Ella no quería decirme nada para que yo no me preocupase y para que no la viese de esa manera.
Me quede toda la tarde hablando con Julia, le prometí que siempre estaría a su lado y que mientras estuviera hací no la abandonaría, ella solo me dio una sonrisa y dijo que no fuera tan dramático, yo solo reí de manera estúpida al final ella me siguió la corriente.
Ya de noche me despedí de ella y le dije que la vería mañana para ayudarla en lo que fuera, ella me lanzó una sonrisa pero esta la note algo rara, me sonreía de manera algo entristecida, todo lo que le dije que no se preocupara, que volvería, si solo hubiera visto que esa sonrisa ocultaba algo mas.
Al día siguiente fui a la universidad otra vez y hay estuve todo el día pensando en Julia y de como podría alegrarle el día, ella me había dicho que se recuperaría, hací que no me preocupe demasiado por el asunto.
Acabando de estudiar fui directo a casa de Julia para cumplir con mi promesa. Toque la puerta un par de veces, yo en mi mente esperaba ver esa sonrisa que me había enamorado desde hace ya mucho otra vez, por desgracia ese no seria el caso, la madre de Julia me abrió la puerta con los ojos bañados de lágrimas yo preocupado pregunte que había pasado, su madre me respondió que ella había caído muerta, en mi cabeza esperaba que fuese una broma de mal gusto. Corrí directo a su habitación y por desgracia era verdad, Julia se encontraba en su cama con los ojos serrados y con una piel muy blanca, no respiraba, pero algo que se, ella tenia una sonrisa en sus labios, su madre me vio y yo no pude resistirlo,is lágrimas cayeron como si de una catarata de tratase, la señora me dijo que Julia sabia que no iba a sobrevivir y que le daba miedo decírmelo y por eso cuando yo llegue el día anterior no pudo ocultarlo, entonces solo me dijo la verdad a medias ocultando esta parte para que yo no me preocupase toda la noche, eso explicaba el por que me dio esa sonrisa tan melancólica, el echo de que ella se aya quitado ese peso de enzima fue lo que hizo que ella se fuese con esa sonrisa.
Los días habían pasado, a Julia la enterraron en el cementerio de la parroquia.
Yo sentía que me faltaba esa mirada que me daba cada día, extrañaba sus besos, no se como podía vivir sin su sonrisa otra vez, me sentía vacío por dentro, como si mi corazón estuviera detenido, mi vida anda incompleta sin ella.
Entre en depresión, hubo días en los que ni tenia ganas de ir a la universidad, e incluso no quería hacer nada, me encontraba destrozado, aun espero despertar y darme cuenta de que esto es un sueño y que Julia esta bien en su casa.
— y eso seria lo que paso— Alex se encontraba en un espacio vacío como si la existencia misma hubiera desaparecido.
— interesante historia chico— en frente de Alex se encontraba un hombre de traje de gala junto con una mascara de dos lados, sonreía del lado izquierdo que era de color blanco, con los orificios de los ojos y boca de color negro, el lado entristecido era de color invertido—pero creo que puedo ayudarte, si me ayudas claro.
se que a pasado mucho tiempo pero e estado perfeccionando mi escritura.
Así que espero que les guste y me disculpen por tardar tanto.
esta es la historia de " las portadoras condenadas" pero lo voy a llamar " la luz del cristal" empezaré a actualizarle en enero o febrero.
