Cap. 26.3
Traying
El pequeño salón estaba iluminado solo con unas velas que había sobre la mesa decorada sutilmente con un mantel blanco, dos platos posicionados uno frente al otro, copas de champán y unos cuantos pétalos de rosas esparcidas por los espacios libres de la mesa. Era una decoración sencilla pero hermosa. La comida estaba en unas bandejas puestas sobre la isla de la cocina y la botella de champán en la hielera, esperando ser abierta.
-San como hiciste esto?
-Bueno Britt, sabes que soy una mujer de muchas cualidades, algunas de ellas sobre naturales, como poder estar en dos lugares al mismo tiempo. Son casi como un súper héroe. -dijo Santana sonriendo, mientras Britt le devolvía la sonrisa divertida y cómplice. -Quinn y Berry ayudaron un poco.
Brittany río ante la confesión de su novia, mientras está le ayudaba a sentarse en una de las sillas. Brittany sonrió ante el gesto de Santana. Su latina podía ser tan decidida y "empoderada" como Santana decía cuando alguien hacia un comentario o tenía alguna actitud tradicional, pero sin embargo tenía esa pequeña parte de ella que, aunque quisiera negar, no podía evitar ciertas costumbres.
-Espero tengas hambre Britt. -dijo la latina mientras servía la comida aún caliente, en los platos. Le había pedido a Rachel que hiciera pasta, sabía que los espaguetis a la boloñesa era los favoritos de su rubia.
Al terminar de servir, Santana se sentó frente a su novia y podía ver los ojos de su rubia brillando. Podía ver sus sentimientos a través de ellos. Era felicidad, amor. Santana sentía su corazón estallar cuando su novia la miranda de esa manera.
Entre risas y miradas cómplices comieron. Santana se sentía nerviosa. Sabía que no era una propuesta de matrimonio inmediata, pero tenía miedo de que Brittany pudiera decir que no. Sabía que había fallado, pero Britt le había dado otra oportunidad, y no pretendía malograr su futuro con la rubia. Porque sin importar que haya pasando, siempre que Santana cerraba sus ojos e imaginaba con un futuro perfecto, a su lado estaba una rubia de felinos ojos celestes.
-San, esto es perfecto. Gracias por hacerlo. -habían terminado de comer ya, Brittany estaba tan emocionada con el gesto de Santana. Sabía que quizás las cosas podrían ser difíciles, pero si al final del día ambas podrían llegar a casa, a tener no solo este tipo de citas y gestos maravillosos, sino el amor, la atención, el respeto que merecían, las cosas iban a ir muy bien.
Santana estaba sirviendo un poco de champán en las copas, sonrió a Britt, la miro a los ojos, queriendo transmitir todo el amor que le tenía, cada sentimiento hacia ella. Sus nervios crecían, pero sabía que era el momento.
-Britt, sé que hemos tenido unos momentos difíciles, nos conocemos de tantos años, y saber que hemos llegado hasta aquí, siento que nada podría destruir lo que tenemos. – Santana miraba a Britt, quién había cruzado el brazo sobre la mesa para tomar la mano de su latina, sus ojos fijos en los ojos color chocolate. – Se que vendrán más cosas para nosotras, quizás no siempre tengamos días felices, pero quiero que sepas que sin importar que, yo estaré a tu lado siempre. No quiero que tengas dudas de eso jamás. Que al final del día, siempre vas a encontrarme y tenerme a tu lado, como lo ha sido desde que tenemos 7 años, desde ese día mi corazón es tuyo. -Santana colocó sobre la mesa la pequeña casa de terciopelo. – Por eso es que ahora quiero pedirte algo.
Los ojos de Brittany se abrieron en sorpresa al ver la caja, y presionó fuertemente los dedos de su latina.
-Britt, esto es una promesa. Te prometo que sin importar que, estaré a tu lado, prometo ser todo lo que necesites que sea, prometo cuidar de ti, prometo amarte, prometo que, si así lo deseas, al terminar nuestras carreras, ser tu esposa, ser tu alma gemela, tu otra mitad para siempre.
Santana abrió y sacó el anillo de la caja, lo sostuvo frente a una rubia con ojos llenos de lágrimas y una sonrisa radiante. Brittany pasó el nudo que tenía en su garganta y asintió muchas veces mientras decía Sí. Santana, radiante, se paró de la mesa y camino al lado de Britt, quién ya se había puesto de pie, y puso el anillo en su dedo anular izquierdo. Brittany se abalanzó a los brazos de su latina y se fundieron en un abrazo lleno de risas y lágrimas de felicidad, de amor. Al separarse Brittany beso en los labios a su novia, era un beso limpio, casto, sólo para sentirse. Luego al separarse, posó su frente contra la de su prometida.
-San… nos vamos a casa… ósea se que no ahora… pero vamos a hacerlo…. -Brittany estaba feliz si sonrisa era enorme y completa. Al igual que la de Santana.
-Sí mi amor, nos vamos a casar… Será un largo compromiso, espero estés de acuerdo con eso.
-Claro que sí, San. Eso significa, que al igual que yo, tu crees que vamos a lograr superar todo obstáculo que se nos ponga en el camino. Sin importar cuán sea, tu y yo vamos a estar juntas para siempre.
Santana atrajo a Brittany a sus brazos y la abrazo fuerte, queriendo trasmitir así todo el amor que sentía. Brittany escondió su rostro el cuello de Santana, inhalando su esencia a vainilla, dejándose inundar por el dulce aroma de su novia. Se separó de Santana, la miro a los ojos y le dio un beso, luego la tomó de la mano y la dirigió a su habitación.
Se entregaron la una a la otra, demostrándose todo ese amor que no llegaban a expresar con palabras. Santana no quería nada más que Brittany en su vida, y Brittany solo quería a Santana. Con ella a su lado, cualquier problema, cualquier complicación podrá ser superada si es junto a ella.
Brittany despertó al mañana siguiente muy temprano, aún estaba oscuro afuera, sólo iluminada por las luces de los postes de la calle, pero aún así podía escuchar a lo lejos el bullicio de la ciudad. Tenía un brazo rodeando su cintura y podía sentir una respiración pacífica que chochaba con su nuca. Sonrió y muy lentamente para no despertar a su latina, se dio media vuelta para quedar frente a frente a su novia. Santana tenía un semblante tan relajado, tranquilo, el mismo semblante que tenía Santana antes de que SJ Stevens llegará a sus vidas. Debió de haberse dado cuenta de que algo sucedía con su latina, que había algo que la perturbaba. De cierta forma, sentía un poco de lástima por Santana, por haber sentido todas esas cosas durante su último año de secundaria, la confusión, la angustia, toda la frustración, sentir que estabas traicionado a tu novia. La atracción es uno de esos sentimientos que no puedes controlar por más que quieras. Y aunque pareciera imposible, no culpaba a SJ tampoco, estaba segura de que la chica se debió de haber sentido igual. Quiso creer que luego de su último encuentro con Santana en verano, la chica pudo haber encontrado paz. Hasta quizás haber solucionado su relación con Chelsea. Antes de enterarse de lo que pasaba entre ella y Santana, le caía bien. Era el sello personal de Brittany no tener resentimientos con otras personas. No se sentía bien si es que tenía algún tipo de pelea con alguien, por lo que esperaba que estuviera bien.
Pasó las puntas de sus dedos sobre el brazo descubierto de Santana, haciendo que la piel morena de su novia se erizara levemente. No había nada en este mundo que quisiera más que esa mujer dormida a su lado. Brittany se quedó en esa forma, admirando a su novia hasta que fuera momento de despertar.
DOS SEMANAS DESPUÉS
Las clases cada día eran más exhaustivas, no bromeaban cuando pedían perfección en Juilliard, y aunque salía muy agotada de su última clase, Brittany no podía sentirse más feliz. Hoy en especial, su clase de danza contemporánea había sido perfecta. Al terminar, recogió su bolso y hoodie gris con el nombre de Juilliard en azul y se dirigió a los camerinos. Mientras caminaba, y rebuscaba en su bolso por su celular para poder escribirle a su latina, finalmente entre casi una lucha con ese bolso muy grande para su gusto, consiguió sacar el aparato, entró a la aplicación verde y redonda y encontró el chat de Santana. Tecleo una respuesta a su novia y en el momento en el que iba a entrar a los camerinos, una persona llamo su nombre.
-Señorita Pierce… - la voz era de un hombre de mediana edad, alto de cabello negro oscuro y ojos muy azules. Se veía muy en forma, por lo que parecía ser algún tipo de profesor, o al menos eso fue lo que pensó Brittany al darse vuelta para así ver quién le había llamado.
-Si? – contesto la rubia un poco dudosa. Conocía a todos los profesores de sus clases, y a el no lo había visto, quizás alguien del departamento de administración, aunque no entendía la razón.
- Vi su clase el día de hoy, estuvo muy impresionante. – dijo el hombre con una sonrisa. -Permítame presentarme, soy Théo Laurent, soy profesor en el CNSMDP. – al decir esto, extendió su mano a una muy asombrada rubia, cuyos ojos estaban muy abiertos.
- El CNSMDP? ¿El Conservatorio de París? – pregunto la rubia mientras no dejaba de estrechar que aquel hombre le había tendido. No cabía en su sorpresa, ni tampoco el porque aquel profesor se le había acercado a ella.
- Ah! Veo que lo conoce, bueno claro siendo amante del baile, comprendo el asombro, espero bueno, claro.
Brittany que aún estaba atónita, dejó salir una pequeña risa muy nerviosa.
-Iré al grano señorita Pierce, me parece que cuenta con un gran talento, me gusta su pasión, su entrega, con dedicación, usted podría convertirse en una de las mejores bailarinas de danza, claro está si viene a CNSMDP.
-Perdón, como dijo?
- Soy reclutador del Conservatorio y acabo de llegar aquí de Boston, dónde acabo de reclutar a una fabulosa joven pianista de Berklee. Juilliard, siendo una de las mejores escuelas de artes del mundo, siempre tiene potencial. Quiero ofrecerle una beca, señorita Pierce, completa. Si está dispuesta claro, y estoy seguro que así será. Tiene mucho talento, y hay algunas correcciones que, también, estoy muy seguro que querrá oír mi opinión sobre eso. Pero en básicamente, es usted muy talentosa.
Brittany aún no salía de su asombro, este hombre tan pomposo y honestamente, algo arrogante, aparece de la nada para ofrecerle una beca en una de las universidades más prestigiosas de Europa. Era demasiado.
-Señor Laurent, yo estoy muy alagada, en verdad no tiene idea…. Pero Juilliard siempre fue mi sueño, estar aquí es algo que me costó mucho. No creo que desee cambiarlo por algo más.
Théo Laurent miro con sorpresa a la chica, con el entrecejo ligeramente fruncido, intentaba entender cómo está joven de 19 años acaba de desechar la idea de una beca de estudios. Sinceramente era algo que no le había pasado, no hasta este momento.
-Señorita Pierce, no estoy seguro si comprende la oportunidad que acabo de darle. Oportunidad que muchos no obtienen en su vida. Jamás.
-Lo entiendo señor Laurent, créame que si. Lamento decepcionarlo.
Brittany se disponía a seguir su camino a los camerinos cuando Théo, le puso una mano en el hombro, reteniéndola.
-Quiero pensar que, quizás esta bajo un poco de estrés. Déjeme darle mi tarjeta, piénselo bien señorita Pierce. Oportunidades como esta, bueno no pasan así de frecuente.
El hombre saco una pequeña tarjeta de su bolsillo y se la tendió a Brittany, quién por unos segundos, dudo en tomarla. Finalmente, pensando que quizás sería de muy mala educación también rechazar la tarjeta, la tomó y agradeció con una sonrisa. Dando media vuelta para finalmente dirigirse a su destino, dejando aquel hombre atrás.
Santana se encontraba en la cocina del departamento, había llegado justo apenas unos minutos y moría por algo de tomar, así que puso algo de agua a hervir para su taza de café.
Luego fue a su habitación donde se retiró la ropa y se puso un jogger y un hoodie negro. Cuando se dirigía a la cocina nuevamente, la puerta del departamento de abrió y entro una rubia a la pequeña estancia.
-Hola amor! - dijo Santana mientras Brittany se le acercaba para darle un abrazo, de inmediato Santana pudo sentir algo en su novia. - Esta todo bien Britt?
Santana rodeo los hombros de Brittany y dejo que la rubia hablara cuando ella lo quisiera. Luego de unos minutos en esa misma posición, Brittany levando tu cabeza para darle un beso a Santana en los labios, se la quedo viendo a los ojos.
-Solo es aquí donde quiero estar. Si estoy aquí, contigo, no hay nada más que necesite.
Santana sonrió y abrazo otra vez a su novia, aun con preocupación ya que sabía que algo tenía su rubia.
-Britt, que sucede? - Santana tomo el rostro de Brittany entre sus manos para de esa manera poder mirar a sus ojos. Algo había ahí, lo sabía.
-No hay nada de qué preocuparse. En serio San, todo está bien.
Aun con la mirada clavada en la otra, esperando una respuesta Santana asintió y volvió a abrazar a su novia. Quizás más adelante, cuando esté lista, Brittany podrá compartir lo que sea que ronde por su cabeza.
I'M BACK! YO ESTOY MAS SORPRENDIDA DE QUE HAYA ACTUALIZADO OTRA VEZ ESTE AÑO ... =/ A DECIR VERDAD, ME TOMO MUCHO ESTE CAP, Y EN VARIAS OCACIONES PENSE EN ABANDONAR EL FIC Y YA PEROOOO, RECUPERE MIS SENTIDOS, ME INSPIRÉ, LEÍ UN NUEVOS FICS DE DIFERENTES SERIES Y AUNQUE AUN NO PUEDO VER GLEE, FINALMENTE LLEGUE A ESCRIBIR ESTE CAP. AHORA CREO QUE YA AGARRE EL HILO NUEVAMENTE Y QUIZAS SI TODO SALE BIEN, PODRE SUBIR OTRO CAP ANTES DE QUE ACABE EL AÑO.
Y DADO A QUE PUES EN ESTE TIEMPO HE ESTADO VIENDO OTRAS SERIES, PENSE EN QUE SI LLEGO A HACER UNA SEGUNDA PARTE DE ESTE FIC, PUES VOLVERLO UN POQUITO CROSSOVER. ES MAS, MIENTRAS ESCRIBIA SALIO DE PRONTO UN PEQUEÑO HINT DE LO QUE PODRIA SER SI ES QUE SUCEDE... QUIEN ES LA CHICA PIANISTA DE BOSTON? HAN VISTO O ESCUCHADO DE LA SERIE DICKINSON? BUENOOOOOOOOOOO LO DEJO AHI NO MAS...
ESPERO LES GUSTE ESTE CAP, QUE CREO ES MUY CORTO PERO ES QUE NO QUISE PONER EN LA HISTORIA NADA MAS QUE NO FUERA BRITTANA, ASI QUE PARA EL OTRO RETOMARE CON LA VIDA DEL RESTO. ESPERO SUS RESPUESTAS, MENSAJES, REVIEWS Y LO QUE QUIERAN, SIEMPRE SON BIENVENIDOS LOS COMENNTARIOS!
HASTA OTRA Y ESPERO SEA MUY PRONTO!
BESOS
LEX =)
