CAPITULO IV


La mujer llevaba dos días asistiendo a la policía, la primera vez que había estado ahí para reportar la desaparición de su amado nieto los oficiales la regresaron a casa prometiendo que lo encontrarían, incluso dejo sus datos y una fotografía con la seguridad de que su nieto aparecería. La segunda ocasión fue después de quince días, el comandante a cargo la observó con seriedad y sin ningún tipo de tacto solo le dijo

-Señora Chiyo, usted debe hacerse a la idea que su nieto ya no volverá, incluso, aún que lo encontremos no será con las esperanzas de que sea con vida. Continué con su vida señora.

La pobre anciana se aferró al corazón de su chal bordado color café y derramó lágrimas, su nieto, su amado nieto, un muchachito decente dedicado al arte y a sus estudios, era solo un pequeño niño, ¿Quien podía ser tan malvado para...desaparecerlo?

-Mi pobre Sasori debe estar bien, por favor señor, continué buscándolo.- suplico en llanto la señora tratando de alcanzar las manos del comandante a través del escritorio pero cuando estuvo apunto de tomarlas el comandante las retiro y se puso de pie

-Bien señora, ahora por favor retirese para que podamos seguir con nuestro trabajo.

-Prometame que lo va a encontrar, prometamelo.

-Si señora, ahora por favor...- respondió el oficial señalando la salido con una sonrisa forzada.

La anciana, salió del lugar limpiándose las lágrimas en el camino, era una anciana sola, su nieto era lo único que tenía, no quería perderlo. Ella no sabía que a su pobre nieto lo había encontrado una familia al otro extremo de la ciudad.

-¿Un chamorro? Estás de broma...- Bramó un jovencito cuyo trabajo era sacar notas y/o fotografías y llevarlas al noticiero a un oficial que cuidaba el área donde se había encontrado una pierna.

Su compañero, un camarógrafo muy serio y de gafas oscuras grababa todo lo que estaba ocurriendo. El lugar era un pequeño terreno a orillas de la carretera, había unos cuantos árboles rodeados con cinta amarilla que decía "prohibido" del otro lado estaba un equipo forense tratando de buscar más restos.

-Kiba, mira, allá está la familia.- aviso el camarógrafo a su compañero.

Ambos corrieron a ellos.

-Veamos si quieren respondernos algunas preguntas...- dijo Kiba en el camino.

Una familia muy normal, madre y padre con dos pequeños, una niña más alta que el niño.

-Señores, buenas tardes, ¿puede concedernos una entrevista para el canal cuatro "K.H. News"?.- pregunto con demaciada amabilidad fingida Kiba sacando un micrófono con el logotipo de una hoja al padre de familia.

El señor, un hombre alto de cabello castaño asintió un poco perturbado.

-¿Puede contarnos cómo fue que se dieron cuenta de la extremidad?.- pregunto enseguida colocando el micrófono más cerca y su compañero comenzaba a grabar.

-Uh... Bueno, veníamos de camino a casa después de un largo viaje... mi hijo se mareo un poco por las largas horas de viaje, decidimos parar por aquí ... después de un rato creímos que era un buen lugar para comer un poco y relajarnos, ya sabe... pero... mi hija quería ir al baño, mi esposa la acompaño... acostumbramos a escarbar un poco para... ya sabe...

Kiba asintió invitando que evitará tantos detalles. El Padre asintió y continúo nervioso, recordando el terror que sintió.

-Bueno... ella dice que la pala aterrizó en algo, que se sintió extrañó, al principio no le dió importancia pero cuando siguió un poco más fue cuando lo noto con claridad, era un tobillo, el pie y...mi esposa grito horrorizada, es algo que no podrá borrarse de nuestras memorias...

El señor se apartó volviendo el estómago, la madre solo abrazaba a sus hijos dentro del auto.

-El día de hoy a las 15:22 de la tarde sobre la carretera a Busan, la familia Min encontró restos humanos, no sabemos con claridad a quien pertenecen o quién lo hizo, pero el equipo forense nos dará noticias en unas horas mientras investigan el área, esto fue mi reporte mi nombre es Kiba Inuzuka para el canal "K.H. News".- continúo relatando frente a la cámara guiandola para que grabará el panorama agradeciendo a la familia después.

Un rubio observaba el área, estaba por anochecer; además de una pierna fue cierto que encontraron los demás restos, enterrados en la misma área donde habían encontrado la principal. El asesino lo había enterrado como si tratará de hacer capa de alguna asquerosa extremidad como la cabeza, tierra, brazo, tierra, pecho, solo le hizo falta el terminado...

-¿Crees que hay más cuerpos enterrados? Hasta ahora este es el único que hemos encontrado.- pregunto el detective, Itachi Uchiha llegando a su lado.

Naruto nego con la cabeza y volvió la vista al lugar de donde habían salido las extremidades, agradecía muchísimo que no fuera su amigo Sasuke, aún así se preguntaba por el ¿Estaba bien?...

-Tenemos un reporte de desaparecido, la cara de la víctima está un poco deforme pero aún así se pudo identificar que es el cuerpo de Sasori Dana, un joven universitario.- informo una mujer retirándose el cubrebocas y los guantes entregándole el celular a Itachi Uchiha mostrándole el historial de la víctima.

-Tiene algunas acusaciones de drogas y acoso, un dealer... quizá y lo más probable es que debía dinero y su jefe directo lo mando a ejecutar, suele pasar con los más jóvenes.- narro Itachi mientras su pulgar seguía bajando el historial.

-A simple vista el tipo fue torturado, pude ver algunos moretones en las rodillas, estaba atado por las marcas en sus tobillos y muñecas, incluso tenía en el rostro.- compartió Naruto mirando a sus compañeros, estaban por irse pues no había nada más en el lugar.

Itachi lo miro con atención.

-¿Se trata de algún asesino en serie? .- pregunto la mujer, Karin Uzumaki, mirando a ambos hombres.

-Por el momento lo dudo, busquemos más sobre Dana quizá se conecte con algo o alguien...- respondió con tranquilidad el azabache devolviendo el celular a Karin.

-¿No tenemos nada de Sasuke? .- pregunto angustiado Naruto mirando el paisaje al frente.

Itachi nego con la cabeza.

-Si tan solo supiéramos quien es la mujer que siguió esa noche...

-Espera... - interrumpió Naruto abriendo los ojos un poco más.- El... ese tipo... Sasori... Ese pelirrojo estaba con ella esa noche...

-¿Sasori? ¿La víctima?.- murmuró incrédulo el azabache mirándolo con más atención.

-¡Si! Oh mierda ¿como no me di cuenta? ¡Es el!.- Alzo la voz, convencido de sus recuerdos señalando el hoyo donde estaba enterrado.

-Joder ¿Sabes ahora que hay menos probabilidad de encontrarlo con vida ahora? - Dijo el mayor pasándose la mano por los cabellos.

-Pero la chica, ella, si no está aquí muerta significa que aún la podemos encontrar, quizá ... quizá sea de la universidad a la que asistía la víctima o ... alguna de sus clientes.- comento apresurado el rubio.

-¡Perfecto!.- celebro Itachi dándole unas palmadas en el hombro.- entonces a trabajar.

Unas risas resonaron por todo el sótano, jadeos y luego más risas, dentro de la habitación yacía un hombre muerto bañado y sobre mucha sangre, encima del pobre tipo un azabache tembloroso y asustado.

Nunca se había atrevido a tanto.

O mejor dicho, nunca se había atrevido a ser violento.

Lanzó lejos el martillo que tenía en las manos, trato de quitarse la sangre de su piel y ropa pero está seguía y se manchada más sobre el.

Aturdido por sus acciones no se dió cuenta de los pasos de una pelirrosa a sus espaldas, o cuando se arrodilló a su lado y le tomo el mentón para que la mirara.

Ese hermoso jade que había visto durante poco más de un mes.

-Felicidades SA-SU-KE.- Siseó sonriente, muy cerca de su rostro, sin recibir respuesta comenzó a aplaudir soltando más risas.

-Esto esta mal...- murmuró Sasuke sin apartar sus ojos color onix de ella. Un rosa y verde.

Ella se detuvo y lo miro con curiosidad.

-Entonces ¿Eres un mal tipo?.

-No.- respondió Sasuke de inmediato con un sentimiento muy conocido, la constante molestia que le hacían sentir sus familiares por cada una de sus acciones.

-Tu lo mataste ¿No está mal?- cuestionó con un gesto demaciado inocente.

Sasuke quedó atónito, si lo había matado, al principio por capricho de la pelirrosa, ella se lo había pedido, pero después, cuando escucho todo, después de saber quién era, no se sintió como simple capricho.

-Se sintió bien ¿no es así?.- volvió a preguntar la pelirrosa, esta vez con una sonrisa en su rostro y una voz melodiosa.- tómalo como... si cobrarás un favor.- ella le acaricio el flequillo y lo acomodo detrás de su oreja.- me demostraste que me amas, tanto como dices...

Sasuke le tomo de la mano pero ella se guío la suya a sus labios, la beso sin dejar de mirarlo.

Fue la gloria para el Uchiha, el miedo, el terror, repugnancia, todo lo que había sentido hace un momento había desaparecido sustituyendose por su corazón acelerado y un cosquilleo en el estómago.

Ella le beso.

Sakura se puso de pie apagando su mirada.

-Ahora debes deshacerte de el.