CAPITULO VII
Sentí el frio dorsal de Sakura acariciar mi mentón suavemente para girar mi rostro hacia ella.
Acabábamos de hechar todas las partes de Chouji Akimichi al hoyo que habíamos cavado en medio de la nada, sin embargo, ella se veía demasiado tranquila en comparación mía.
—Todo estará bien, cariño.- me dijo de manera suave.
—¿Y... Y si lo encuentran?.- le pregunté cómo voz quebrada.
La policía podía encontrar los restos aún en medio de la nada ¿No? Oculto en un hoyo de casi dos metros de profundidad. Encontrar a un violador muerto sería un problema para la ciudad ¿Cierto? Buscarían al culpable seguramente.
La risita de Sakura interrumpió mi angustia.
— Nadie es capas de encontrar algoaquí, solo algún un animal cuyo placer es comer carne humana. Puede ser riesgoso si ese animal es una mascota y lleva un trozo de brazo a su dueño.- dijo de manera sosa mirando cada parte del cadáver esparcido en lo profundo mientras iluminaba con la linterna a detalle.
Seguro que no merecía menos pero ¿Quien era yo para juzgar su sentencia? ¿Alguna clase de demonio que se llevaba a los pecadores? ¿Un expiador? ¿Un dios? ¿Cuando obtuve al menos esa categoría?
Seguramente cuando me di cuenta de cuánto disfrute ver los ojos jade más tranquilos en cada golpe que le proporcione al obeso. Seguramente cuando ella me incluyo en su vida. Seguramente cuando la volví a ver. Seguramente cuando sentí que de alguna manera ella le dió sentido a mi vida. Supe que quería protegerla. Y supe también que hacerlo, también me quitaba un peso de los hombros.
Que vil tontería.
—¿Tienes miedo?.- Murmuró a mi lado sacándome nuevamente de mis pensamientos, ahora yo era el centro de toda su atención. En medio de la nada y a mitad de la noche, yo era a quien miraba ahora.
—No...- dije enseguida y ella comenzó a caminar a mi alrededor.
—Entonces, tienes miedo... ¿De mi?.- volvió a preguntar deteniéndose y acariciando mi espalda, su aliento erizaba la piel de mi cuello y sus ojos jamás se apartaron de los míos.
—No.- negué con la cabeza.
—¿No temes por tu vida, a mi lado?.- murmuró con una sonrisa ladina pasando sus brazos por mi cintura, recargando su mentón en mi hombro .- ¿No temes terminar... Como el?
Sus ojos jamás se apartaron de los míos y sus manos, heladas se colaron por debajo del suéter que llevaba, haciéndome caricias en el vientre. Sentía el calor de su cuerpo en mi espalda.
Definitivamente no tenía miedo.
Estaba dejándome hacer por las caricias hasta que escuche su pequeña risita en mi hombro. La gravedad me jalo hasta lo profundo del agujero dónde me golpee con fuerza, sentí el repugnante olor a metal y piezas de piel mutilada amortiguando mi peso.
Había caído en el hoyo donde íbamos a enterrar a Akimichi, manchandome de asquerosa Sangre.
Me faltó el oxígeno y quise levantarme pateando la cabeza y estómago que había pero solo había conseguido arrastrarme hasta una esquina, lastimandome la garganta en un grito aterrorizado que no me di cuenta en qué momento Sakura también bajo y me callo con un hambriento beso, la suavidad de su piel detuvo mi respiración, sabía al vino amargo que había estado bebiendo antes de salir de casa.
Se sentó sobre mis piernas sin importarle dónde y sobre que estábamos.
No pude evitarlo.
Me aparte de ella y giré el cuerpo a mi costado volviendo lo que tenía en el estómago.
—No sabes lo jodidamente caliente que estás ahora.- Murmuró tomándome las mejillas después de un rato para que la mirara nuevamente, limpio las lágrimas que estaba soltando sin darme cuenta y volvió a besarme.— después de tanto ¿Aún queda algo aquí dentro?.- preguntó burlona acariciando mi estómago
Había llegado a mi límite
—Matame si piensas hacerlo ¡MATAME YA! ¡HAZLO! Estoy harto... Estoy harto.- grite con odio empujándola solo un poco.
Su mano que se encontraba en mi estómago presionó mi cuello con fuerza, pero no la suficiente para asfixiarme.
—No... No lo haré, me amas. Y ya eres mío.- Aseguro mordiendo mi cuello, lamiendo y chupando ansiosa.
¿Que debía responder ahora? Había llegado a mi límite, soporte el terror que experimentaba día a día a su lado, los celos, incluso mate por ella, caí en la furia, y ahora, estábamos aqui, confesando que era suyo, por fin.
Me aferre a su cuerpo devolviéndole sus caricias.
Los sabios dicen "solo los tontos se precipitan" pero no pude evitar enamorarme de Sakura, si me quedo, sería un pecado... Pero ahora había tomado mi mano y podía tener mi vida si quería...
La última vez que el teléfono de su esposo había estado en linea había sido hace menos de 15 días, después de eso no supo más incluso de su desaparición, lo reportó a la policía local y por su puesto que lo buscaban, pero era de esperarse que la policía no se esforzaba lo suficiente.
Estaba preocupada.
Y por su puesto, estaba celosa.
Su esposo, Chouji Akimichi era así, desaparecía más de tres días pero jamás por más de una semana con la excusa de viajes de trabajo. Joder, ella sabía perfectamente que en el puesto que ocupaba no era necesario ningún tipo de viaje o encargó a otra ciudad, era un jodido administrador de piso, no un CEO.
Además llegaba con la ropa manchada de labial, más arrugada y olía asquerosamente a sexo y a otra mujer con perfumes baratos.
No era una amante.
Claro que no.
Se había esmerado mucho por saberlo después de dejar a su amada hija en la escuela siguiendo a su marido.
Si no un edificio de sexservice subterráneo a las orillas de la ciudad demasiado privado.
No sabía nada más, y tampoco veía a más personas ingresar al lugar, en realidad solo parecía un simple edificio con un montón de godines pero eso era la simple fachada.
—Mamá ¿Porque tengo que quedarme en casa de la abuela?.- pregunto su pequeña hija Chouchou sentada en el copiloto mirándola con sus bonitos ojos color dorado como los de ella.
Se esforzó por mostrarle una sonrisa y apartar la mirada de la carretera mientras acariciaba el cabello castaño heredado por su padre, ella, Karuí Akimichi en cambio tenía el cabello rojizo.
—¿No es emocionante? La abuela te mimara muchísimo, prometió llevarte a la feria de su pueblo...
—Pero tu no vas a estar ahí y papá ¿Dónde está papá? No quiero ir sola.- pregunto arrugando su frente y cruzando sus regordetes brazos en señal de berrinche.
— Mami no estará porque alcanzara a papá al aeropuerto, el salió a un viaje importante, te prometo que cuando volvamos te compraremos muchos regalos.- prometió su madre volviendo los ojos a la carrera.
—¿De verdad?.- Expresó la pequeña con emoción mirando a su madre.
—De verdad.
—Nada.- declaró con cansancio lanzando otra carpeta al escritorio desparramándose por completo sobre su silla, un joven de cabello castaño largo largo con una coleta baja y ojos color perla.—Buscamos a cada persona de la vida de Sasori Dana y no encontramos a esa mujer...- añadió contando con los dedos cada conocido que venía en las investigaciones
—La abuela está devastada, y a pesar de que preguntamos si tenía alguna novia no sabía nada.- Murmuró otro compañero frente a el frente a una laptop.- El hecho de que Sasori mantenga su vida en secreto tampoco ayuda mucho.
—Naruto.- llamo Itachi, encargado de su equipo al rubio a un lado de Shikamaru Nara, el tipo de la laptop.- ¿Que hay de las cámaras de seguridad del lugar donde la vieron?
Naruto suspiro frustrado y tecleo enla laptop de su compañero para después mostrarle el vídeo que tenían.
La cámara captaba el lugar por completo, pero el hecho de que todo estuviese oscuro y con luces neon les dificultaba ver a las personas que no estuviesen dentro de la pista de bailé.
—Ambos están en la pista, aquí.- señaló el rubio a una sombreada pareja pero un montón de gente se había acumulado bloqueando la vista de sus caras.-pero como puedes ver, solo se ve la espalda de Sasori.
—¿No existe otro ángulo?.- pregunto Itachi mirando a la demás personas en el vídeo en busca de algún celular grabando el momento o alguna pista. Naruto negó con la cabeza.
—¿Y porque no hacen un retrato hablado de la chica y miramos si el escáner reconoce alguna característica en el historial...?.- comento con flojera Shikamaru mirando a sus compañeros. Era claro que solo lo había dicho en broma, pero los otros no lo entendieron de esa manera.
—Ella era bonita...- declaró Naruto.- su rostro era alargado.
Itachi busco en las opciones del PC alguna que se le pareciera.
—Sus labios parecían ser normales, no muy delgados, Ni muy carnosos, era una boca...¿pequeña?.- narro Naruto tomándose el mentón mirando el suelo tratando de recordar
—¿Me estás preguntando? ¿Labios pequeños? ¿No estás seguro?.- reprendió Itachi mirando al rubio con el ceño fruncido.
—¡Es que ella era sensual! y mi definición de sensual no es la misma que la tuya. ¡No me regañes! - chillo dramático el rubio sacándoles una risa a sus compañeros. Mientras Itachi elegía un tipo de labios convencional, si a su hermano también le había gustado, entonces aquella chica era realmente espectacular.
—Su nariz parecía abotonada, y sus ojos grandes, no parecían coreanos, quizá más del tipo europeo.- señaló nuevamente el rubio un tipo de ojos en el PC.
—¿Una extranjera?.- pregunto Shikamaru mirando a su compañero de enfrente, Neji Hyuga quien parecía interesado por la descripción de Naruto.
—¿No recuerdas un color en especial?.- pregunto Neji.
—Creo que azul... ¡No! ¡Verde! definitivamente eran verdes...- precisó el rubio mirando a todos.
—Definitivamente es una extranjera.- destacó Neji volviendo a recargar su espalda a su silla
—Tus ojos tampoco son muy comunes y aún así eres coreano Neji.- susurro Itachi sin apartar los ojos del portátil. Pidiendo que Naruto continuará con su descripción.
—Su cabello era largo, definitivamente, lo llevaba en una de esas trenzas francesas...
—Sabes mucho de peinados.- se burló Neji
—Hinata me cuenta toda su rutina de belleza.
—¿Color?.- pregunto Itachi impaciente.
—Itachi, el lugar era demaciado oscuro para saberlo... Era extraño...- admitió Naruto al aire. - rosa.
—¿Rosa?.- preguntaron todos curiosos. El rubio asintió con la cabeza mirando el retrato hablado.
—Definitivamente es ella, ¡Si! .- grito emocionado señalando la pantalla, sus dos compañeros corrieron a verla e Itachi solo se quedó mirando a su amigo rubio.
—Joder, parece sacada de ese juego de Final fantasy.- aseguro emocionado Shikamaru.- ¿Seguro que es real?
—Sus características parecen a los de la flor Sakura.- fue turno de Neji comentar.
—¿Y que esperan? busquemos en el historial.- indico Naruto moviendo los dedos por el teclado con experiencia.
Itachi por su lado no salía de su mente, esa chica, definitivamente esa chica, si sus sospechas eran ciertas, jamás la encontrarían en ningún historial planeado. Al menos no como una civil común y corriente.
Itachi Uchiha lo sabia bien.
