CAPITULO VIII
—Se que a lo que me dedico es asqueroso pero, joder, ¿Muñecas humanas?
Frente a el estaba Sanwoo un enfermo pero buen aliado en su negocio , y frente a el, dos de sus guardias vestidos en trajes negros sosteniendo en alto 3 diferentes tipos de sus famosas "muñecas" edades diferentes, resistencia distinta pero un mismo propósito, satisfacción.
El hombre camino hasta el, se arrodilló y acaricio sus piernas mirándolo suplicante.
—Por favor Orochimaru, tienes buen material aqui ¿Porque no hacerlo? Las prepararía bastante bien, ellas estarían sin hacer ningún tipo de queja o forcejeo, míralas, calidad bro.- el mentón de aquel enfermo acaricio el botón de los pantalones de Orochimaru, parecía querer probarlo ahí mismo, y Orochimaru no tendría problemas si no fuera un jodido homofóbico.
—Olvidalo. Estoy teniendo suficientes problemas ahora para aumentar uno así.- Murmuró Orochimaru recargando se sobre una de sus manos en el reposa brazos de su asiento y acariciando con la otra el cabello rizado del enfermo masoquista, sus ojitos brillaban por las luces doradas y rojizas del lugar, jodidamente asqueroso.
—Bien.- finalizó el otro levantándose del suelo con una sonrisa que parecía que jamás se borraría de su rostro.- pero piénsalo, y cuando te decidas a darme un "si" aquí estaré para ti.- Alargare mi estadía aquí cariño, me iré al anochecer.
Orochimaru asintió, Sanwoo se refería a un "si" a la propuesta de hacer una jugueteria para adultos con su mercancía y al mismo tiempo sería un "si" para darle como cajón que no cierra, maldito pasivo.
—Diviertete.- agradeció Orochimaru viendo como todos salian de su oficina y seguido entraban dos de sus mejores hombres.- ¿Me tienen buenas noticias?.- pregunto en espera de una valiosa respuesta una vez que estuvieron completamente solos
— Como se sabe señor, está tomando a nuestros mejores hombres, temo que está ya demasiado cerca de nosotros.- declaró un peligris cruzándose de brazos luciendo bastante sanguinario.
—Parece ser una Venganza.- acompaño su compañero quien llevaba un cubrebocas y una gorra cubriendo su identidad, más sus ojos verde resplandecían por completo.
—Esta dejando sus cuerpos tirados por los alrrededores, ¡Maldito irrespetuoso! y la policía a encontrado solo uno ¡Uno! De 11 cuerpos, aún así parece ser una amenaza pues cayó en manos de la división de delitos violentos...- se quejaba el peligris mirando al cielo, Orochimaru conocía bien el porque, Hidan era un fiel creyente a un "Dios"
—Acaba de tirarse a uno de nuestros clientes.- interrumpió el otro y los ojos dorados de Orochimaru lo miraron al instante, las ganancias le eran muy importantes a Kakuzu, un cliente menos significaba mucha perdida a su pequeña capital.- pero eso solo nos confirmó que puede ser una de las chicas que lograron escapar aquella vez.
—Maldita zorra estúpida, ¿Acaso es tonta?.- Los almendrados ojos de Hidan se pusieron en blanco mientras comenzaba a rascarse el tatuaje en su brazo, un extraño símbolo para sus rituales, señal de una grave ansiedad.
—Bien ¿Quién creen que sea?.- Pregunto nuevamente invitándolos ir al grano, sus hombres se estaban desahogando en vez de limitarse a responder.
—La mayoría están fuera de la ciudad, incluso esa maldita norcoreana... Tambien tuvimos que matar a una por habernos amenazado con llamar a la policía.- respondió Kakuzu ahora
Las risitas de Hidan no se hicieron esperar, eran perversas, señal de una cosa, habían aprovechado la situación.
Orochimaru también sonrió no por lo que hicieron sus hombres, si no porque las opciones que lo amenazaban a él y a su imperio eran pocas, aquellas fugitivas que tuvo hace casi 5 años, se reducían a una en especial.
—La quiero aqui.- manifestó su orden por fin y sus hombres sonrieron feroces dándole una reverencia y salir de su oficina.
Había comenzado con Danzo, el cabeza de la organización, después aquella pareja de viejos que atraían a todos los niños de las calles, Dazai, T.Dabi, Zetzu, Nagato, Yahiko, Deidara, Sasori incluso esa mujerzuela que atendía las necesidades de sus chicas Konan. A todos ellos había matado ya. Por supuesto que era venganza. ¿Pero venganza de quién? ¿La policía? ¿Enemigos que se dedicaban a lo mismo? Nadie era así de sucio, llegó a la conclusión que una de las víctimas, especialmente aquellas que se le escaparon de sus manos cuando hubo un maldito infiltrado en su gente.
Pero eso debía acabar ahora.
Su pene erecto entraba y salía de las lechosas piernas apretadas de su linda pelirrosa mientras se aferraba a su cintura, besándola con locura mientras su propio cuello era jalado con esa correa que Sakura le había puesto, comenzaba a asfixiar solo un poco, pero eso no importaba, estaba apretandola contra la barra de la cocina en la que habían estado comiendo, jadeando como locos.
Desde aquella noche ella había permitido que Sasuke se quedará en su cama "Eres cálido" le decía acariciando su mejilla, "Acosador, no me sorprende" murmuraba sonriente cuando lo sorprendía mirandola cuando ella se sumergía en sus pensamientos, incluso mientras ellos se tocaban ella solía alentarlo con un "Sigue" siendo demasiado curiosa.
Sasuke definitivamente estaba siendo la persona más feliz.
Se corrió en sus piernas y Sakura le abrazo arrodillándose a su lado mientras se recuperaba del orgasmo.
—Se acabo nuestro tiempo.- dijo acariciando su azabache cabello que había recortado hace poco.
Sasuke alzó la mirada aterrorizado.
—Debemos salir tonto.- aclaro entre tiernas risas sentándose por completo en el suelo a su lado quedando así más pequeña de tamaño en comparación a Sasuke.
El Uchiha sabía lo que significaba el salir.
Otra víctima.
Tortura.
Otro cuerpo.
Venganza.
El rostro de Sakura expreso curiosidad y ladeó su rostro a un lado, y luego al otro.
—Vas a ayudarme... ¿Cierto?.- pregunto
Sasuke trato de no pensarlo demasiado y asintió acariciando esta vez los cabellos rosas de ella.
La indiferencia que le dió ignorando sus caricias, caminando hasta la habitación no le sorprendido. Estaba acostumbrándose, ella era así, amorosa y amable unos momentos y antipática al otro. Solo se preguntaba.
¿Cuál de las dos era realmente su personalidad?.
Itachi miraba un viejo celular en el escritorio. La noche anterior había llegado a su departamento buscando como loco entre las cajas de su closet el dichoso aparato. No lo había prendido y dudaba que tuviese batería para hacerlo pero la duda le carcomía desde que Naruto narro la imagen de la secuestradora de su hermano.
La conocía perfectamente ¿Cómo no hacerlo?
Pero aún así, pensó que había muerto, que no había podido salvarla aquel día.
Todo eso para que su investigación no diera los resultados esperados, solo destruyó a su familia y su jodida reputación ante un juez.
Aspiro todo el aire que que pudo analizando la situación actual.
Su hermano estaba desaparecido ¿Secuestrado? Tal vez, lo único que lo conecta con alguien es ese pelirrojo que hallaron muerto ¿Otro miembro de esa organización? Jamás lo había visto, parecía demasiado joven y Sakura... Ella como lo conocía...
El ruido de su propio móvil le interrumpió.
—¿Diga?
—No me lo vas a creer Itachi pero ese tal, Dana puede ser el inicio de algo raro.- comunico del otro lado de la línea Neji Hyuga
Inconsciente, el de coleta comenzó a caminar de un lado a otro de su habitación.
—¿Que descubriste?.- exigió saber peinando su cabello hacia atrás pero si flequillo volvió a los costados de su cara.
—El niño tiene acusaciones de drogas y acoso sexual eso lo sabemos. Pero iré al grano, no estaba solo, tenía un compañero, su nombre es Deidara.
Itachi se detuvo en seco y miro el celular en su escritorio, Deidara.
Lo conocía muy bien.
—...Y...¿Y saben algo de el?.- pregunto en voz baja
—Esta desaparecido, Deidara no tiene a nadie pero su casera dijo que no a vuelto desde hace casi dos semanas...
—Sabes que eso no es una pista clara. Quizá el tipo está de viaje o, no se Neji.- específico el azabache mirando la hora casi las 8 de la noche.
—Lo se.- Soltó con voz anodina su compañero, parecía estar agotado.- pero indague sobre este tal Deidara y otro de sus conocidos, Dabi también estuvo desaparecido aproximadamente 4 meses hasta que hallaron su cuerpo calcinado...Dabi tiene severas acusaciones hermano, secuestro, uso y venta de drogas, fraudes monetarios. Itachi, realmente tengo un mal presentimiento por Sasuke.
Itachi se tumbó de nueva cuenta en la cama, sabía también quien era Dabi, y era un personaje mucho peor que los registros que tenían.
—Bien.- mascuyo entre dientes ocultando la que sabía a Neji.- Mañana mismo comenzaremos a movernos, debemos estar más que seguros que se trata de algo grave.
—Ok jefe. Nos veremos mañana.
La llama se cortó e Itachi corrió a encender el otro viejo móvil, este tardo en encender pero mostró en la pantalla el cincuenta porciento de batería que aún le quedaba. Busco entre los números uno que le resolvería todas sus dudas.
~Piiiiiiiip
~Piiiiiiiip
~Piiiiiiiip
—Crei que jamás llamarías maldito bastardo.- respondieron al otro lado, parecía estar malhumorado pero Itachi sin duda podía imaginar una media sonrisa mostrando esos puntiagudos dientes de quién alguna vez fue su amigo y compañero.- llamas para saber dónde está ella ¿no es así?
Itachi carraspeo tratando de no sorprenderse ante sus últimas palabras.
—Cuanto tiempo Kizame.
—No me vengas con fastidiosos saludos de ancianos Uchiha. ¿Lo sabes verdad? ¿Sabes que están desapareciendo los nuestros? Mejor dicho, muriendo. Se que te llegó el caso de Sasori.
Itachi se pregunto entonces ¿Era Sakura acaso, la autora de esos crímenes? ¿Kizame lo sabia?
—¿Cuántos son?.-murmuro el azabache retomando aquel porte de tipo duro.
—Al principio pensé que era ustedes quienes nos estaban capturando Itachi, mierda, incluso creí que había otro jodido infiltrado aquí pero cuando ustedes encontraron a Sasori... Lleva 11 personas, ¡11 en menos de un año! Los mejores que tenemos incluso uno de nuestros clientes forrados
Definitivamente, era una asesina en serie.
—¿Y quién creen que sea?.- pregunto sintiendo un nudo en su garganta.
—Olvidalo ¿Que gano yo diciéndotelo? La vez anterior iba a salir ileso de tu caso si te ayudaba y lo hice a pesar de que fallo, pero esta vez que garantiza mi seguridad.- sentenció Kizame hablando más hostil. Itachi sabía que sería así, el tipo obsesionado con hechar cadáveres a los tiburones siempre se salía con la suya.
—Te protegeré igual que esa vez. Lo prometo.
—Aigooo~ solo porque te conozco te creeré. No prometes las cosas tan fácilmente. Bien, es la rosita... La encontré hace un tiempo en un pub siguiendo a un cliente. La maldita lo noqueó y lo subió a un auto. Le llevo la pista desde aquel día, no sé dónde vive o que hace pero se que compra su jodida leche en un pueblo muy cerca del bosque de yoogsun-gi*
— Por favor mantenme informado de cada cosa que sepas.- recibió un "bien" de Kizame y continúo hablando.- ¿Tienes idea de que planea después?
—Se que ya tiene a su siguiente víctima, está llendo por los peces gordos Uchiha, y entre ellos yo... Maldita, debí matarla cuando pude pero tú...-
— Estaré cuidándote las espaldas, síguela y dime si alguien más la ayuda. Estaremos en contacto, no digas nada de esto a nadie.
Y sin más que decir Itachi solo confirmo sus sospechas.
Solo esperaba que su hermano estuviese bien.
De verdad...
Sin revisar.
Gracias por continuar leyendo esta historia tan cliché hasta acá.
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:)
