Buenas a todos, aquí CrisynDel con un nuevo capítulo de un hombre entre leones. Antes de comenzar con el capítulo me gustaría disculparme por la demora de este capítulo, e tenido un poco difícil el como continuar la historia, pero ya tengo varias ideas para futuros capítulos, ahora solo tengo que ver la mejor manera de entrelazarlos.
Descargo de responsabilidad. No soy dueño de la franquicia de El Rey León/The Limón King, ni de Disney, todo el crédito a sus respectivos creadores y casas productoras.
Capitulo # 2
Un forastero en Pride Lands
No ha pasado mucho tiempo desde que deje los restos del avión y a los demás supervivientes, he caminado por varias horas sin detenerme ni un momento, pero no puedo parar, se que si me detengo terminaré sucumbiendo a la fatiga y el sueño que me invaden.
Puede que se pregunten de con quién estoy hablando, pues la respuesta es simple, desde que era pequeño siempre he "conversado" con migo mismo, siempre me ayudó a reflexionar lo que estaba asiendo y me ayudaba a planear con anticipación varios posibles escenarios, si tuviera que compararlo con algo sería algo similar a crear una lista detallada de mis acciones y de mis metas.
En fin retomando el punto, solo seguí caminando, como tenía mi sudadera puesta me pude abrigar un poco del inclemente frío de la noche, y si bien, está bastante frío, lo prefiero mil veces al despiadado calor del día, siempre he sido de las personas que disfrutan más del frío que del calor ya que a mí parecer es más fácil mantenerse abrigado del frío que refrescarse del calor. Sin mucho más que hacer más que caminar en línea recta comencé a divagar en mis pensamientos.
Lo primero que me vino a mi mente fue que probablemente no podría volver a casa, no sabía en qué parte de África me encontraba, solo podía suponer que me encontraba en alguna zona no explorada, aunque había una remota posibilidad de que hubiera caído cerca de alguna ciudad o pueblo. Lo siguiente fue el como me comunicaría con la gente, si bien se que puedo hablar un poco de inglés no es lo suficientemente bueno como para poder mantener una conversación, y dudo mucho que alguien entienda el español.
Conforme seguía pensando en mi situación, no note que había comenzado a alzarse el sol, y si bien avía visto un amanecer antes este me pareció más impactante, los colores opacos del suelo junto con el sol alzándose poco a poco, me pareció algo majestuoso, pero con la salida del solo mis problemas solo se multiplicaron exponencial mente, ya no solo tenía que preocuparme por mi fatiga y dolor, sino también tendría que preocuparme por no sufrir un golpe de calor o la deshidratación. Mire a mi alrededor esperando ver algo diferente a las dunas de arena pero no avía nada, ya sin muchas más opciones continúe mi camino teniendo la botella de agua en mi mano buena.
Ya es el medio día y no hay rastros de algún cambio en mi entorno, ya tuve un par de espejismos y mi botella de agua estaba a menos de la mitad, todo el esfuerzo que representaba el caminar por un desierto bajo el implacable calor del sol me hizo sudar como si estuviera en un sauna. Desesperado por tratar de refrescarme un poco tome un poco del agua que me quedaba para intentar refrescarme un poco. Si bien sabía que no funcionaria por mucho tiempo comencé a considerar algo que esperaba no tener que recurrir a ello, pero medidas desesperadas requieren acciones desesperadas.
Con el día casi terminando me recosté sobre una duna, teniendo aun en mi mano izquierda mi botella casi vacía, si bien se que necesitare más líquidos para poder salir de este desierto tengo que recurrir a algo muy desagradable para mí, tendría que beber mi propia orina… por está ves me alegraba ser un hombre.
Ya recostado cerré mis ojos para tratar de consolidar un poco el sueño asta que el frío de la noche me despertara, y si bien no es muy cómoda la arena, no me importo por el cansancio que sentía en ese momento, no me importaba si sería poco tiempo, lo único que quería era dormir por un rato.
Tal y como pensaba me desperté por el frío de la noche, ya habiendo dormido un poco continúe caminando esperando que el movimiento me calentarse un poco y desentumiese mis músculos.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
El camino por el desierto es una tortura, han pasado tres días desde que deje el avión, si bien ya no estoy en un desierto repleto de arena, sigo estando en un desierto, es un páramo completamente seco, el suelo está agrietado y apenas hay vegetación, solo un par de pequeñas plantas secas que se distinguen a la distancia, y ni siquiera e visto un solo animal o algún tipo de insecto.
Lo que daría en estos momentos por encontrar un oasis con sus palmeritas y su lago con agua fresca, el cambio sería muy bienvenido pero no e tenido suerte, el calor, la falta e agua y comida me están afectando demasiado, incluso mi rostro se está despellejado por estar todo el día bajo el sol, pero no puedo dejar de moverme, tengo que seguir adelante y salir de este maldito desierto. Mientras seguía caminando pude notar algo a lo lejos, una figura enorme que se alzaba bastante por sobre el suelo seco, abriendo superado el impacto pude notar que el desierto estaba terminando, ya solo tenía que atravesar un tramo más de tierra árida y seca para poder llegar a lo que parecía un risco de roca. Viendo que no faltaba mucho seguí caminando aunque mi cuerpo me imploraba por un descanso, y si tenía suerte podría descansar bajo la sombra de algún árbol.
Una ves estuve lo suficientemente cerca del risco pude escuchar algo que me alegro muchísimo, podía escuchar agua corriendo, probablemente un río y solo tenía que seguir el sonido para poder conseguir el tan preciado líquido. Tal y como pensaba era un río, y sin pensarlo dos beses me arrodille y metí mi cabeza de lleno en el agua tratando de tomar todo lo que pudiera y si bien me moje casi por completo al sacar la cabeza, no me importo la sensación de frescura recorriendo mi cuerpo caliente fue un gran alivio.
Tras abre saciado mi sed y haberme refrescado, procedí a enjuagar mi botella de agua y a llenarla con la misma. "bueno, lo más inteligente que puedo hacer en estos momentos es seguir río arriba y con suerte encontraré una aldea o algún asentamiento que pueda ayudarme" tras decir eso compense a avanzar siguiendo el río.
Tras pasar un par de horas siguiendo el río pude notar como cambiaba el paisaje enfrente, paso de ser un camino rocoso con algunas plantas creciendo en la orilla a una hermosa pradera llena de animales, por lo que podía ver avían algunas gacelas, unos ñus, y un par de manadas de zebrás, el ver qué avían tantos animales me animo bastante, mi estómago comenzó a hacer ruidos como si estuviera de acuerdo, si bien tenía bastante hambre en ese momento no tenia ninguna posibilidad de atrapar nada sin herramientas, o sin hacer puesto alguna trampa además de que nunca antes avía matado nada que no fuera un insecto, pero en estos momentos estoy considerando el tratar de atrapar algún animalito para comérmelo, el problema sigue siendo el mismo, no tengo algún arma que me ayude ni la experiencia de una casería, si bien tengo mi navaja, no tengo la velocidad o resistencia para perseguir a estos animales, y en mi estado actual no tengo la suficiente energía para intentarlo, otra opción sería esperar y buscar algún fruto de los árboles, o buscar por el suelo algún vegetal que sea comestible.
Desesperado por encontrar comida comencé a buscar por la zona algún tipo de vegetal y para mí suerte encontré un árbol con lo que parecía ser mangos, con mi hambre no lo pensé demasiado y trate de escalar el árbol, solo había un pequeño detallito, trate de utilizar mi brazo roto, esto me causo dolor y me saco del mi estado frenético por conseguir comida, por suerte los puntos no se abrieron pero dolió bastante asiéndome sisear de dolor, pensándolo mejor sabía que podría subir al árbol solo que tomaría más esfuerzo y si no tenía cuidado terminaría lastimando me aún más. Así que mire mejor el árbol y pude notar algunas ramas bajas que podría tomar con la mano, y dando el salto más fuerte que pude, tome la rama con mi mano y jale mi peso para poder subir, para no poner demasiado peso sobre la rama abrase el tronco con mis piernas y continúe subiendo, una ves arriba tome un par de mangos, sin poder aguantar más mordí el mango con todo y cáscara, no me importo el sabor un poco amargo de la piel de la fruta, lo que me importaba en ese momento era saciar mi apetito lo antes posible, cuando termine el primero tome otro y esta vez le quite la cáscara con los dientes y la escupí a un lado, una ves me llene me dio mucho sueño y como estaba en un árbol sabía que no muchos animales podrían subir a este, me quite con cuidado la mochila y la apoye en el tronco del árbol para mayor comodidad y un pequeño beneficio fue que la cobija actuaría como almohada, una ves cómodo me quedé dormido casi de inmediato.
No sé cuánto tiempo había pasado, pero podía ver qué el sol estaba más arriba de donde estaba cuando me quedé dormido, probablemente pasaron un par de horas, pero cuando me disponía a volver a dormir escuché unas carcajadas, por un momento pensé que avía alguien abajo riéndose de ver a una persona dormir en un árbol, pero cuando mire mejor pude notar que lo que estaba en la base del árbol era un grupo de hienas que estaban acorralando un pequeño cachorro de león, el ver la situación me dio un poco de lástima, y no quería meterme con esa clase de depredadores, pero ver lo asustado que estaba el pequeño no pude quedarme de brazos cruzados, así que sacando mi navaja salte del árbol frente al cachorro, las hienas se asustaron por mi inesperada aparición y no podía ver al cachorro detrás de mi asta que hubiera lidiado con estás hienas.
"Vamos a ver hijas de su pinche madre, si quieren meterse con alguien, métanse con alguien de su puto tamaño" les dije agitando mi navaja frente a ellos. Obviamente no me contestarían pero pude notar que estaban mirándome con una sonrisa. "Si puedes entenderme cachorro, intenta subir el árbol mientras yo distraigo estás hienas" a este punto esperaba que el pequeño solo saliera corriendo y que alguna de las hienas lo persiguiese, pero para mí sorpresa este comiendo atrapar el árbol.
"Bueno, entre le hijas de puta, vamos a bailar" dije con una media sonrisa en mi rostro, tratando de calmar mi miedo por el inminente ataque y mi muy probable muerte, pero haría todo lo posible por llevarme al menos una de ellas y trataría de dañar lo más posible a las demás.
Sin más que decir tome una pose un tanto defensiva, esperando el primer movimiento de los animales carroñeros. No tuve que esperar mucho hasta que la primera hiena salto, yo me icé a un lado y le di una patada en el estómago mandándola un poco lejos, la hiena solo gimió de dolor mirándome con furia, las otras hienas comenzaron a gruñir y yo les puse más atención, a este punto mi corazón ya estaba latiendo frenéticamente, pero la adrenalina y el sentimiento de supervivencia alejaron lo que quedaba de mi fatiga, la segunda y tercera hiena se abalanzaron también, pude esquivar la primera, pero la segunda me mordió la pierna, gruñir de dolor y con mi navaja apuñale su cabeza matándola al instante, así que saque mi navaja e iba a darme la vuelta para enfrentarme a las otras dos hienas, pero una de ellas salto sobre mi tan pronto como me di la vuelta, está me tiro al suelo asiendo que soltara la navaja y me aturdiera un poco, por suerte reaccione lo suficientemente rápido para poder detener la mordida que seguramente iría a mi garganta, usando mi mano, la sujete del cuello manteniendo sus mandíbulas lejos de mi carne, a esa distancia podía oler el asqueroso aroma de su aliento, pensando rápido moví mis piernas para sujetarla de la cintura, me tomo algo de esfuerzo para poder dominar su fuerza pero al final pude hacer que perdiera el equilibrio, aprovechando la oportunidad me levanté lo más rápido que pude y antes de que se pudiera re incorporar le di una patada en el costado alejando la un poco. Mirando a mi alrededor la otra hiena estaba asechando, esperando la oportunidad de abalanzarse de nuevo, por mi parte solo quería saber dónde había caído mi navaja ya que sin ella no podía hacer un daño real a mis enemigos, pude ver qué no había caído muy lejos pero no podría alcanzarlo a tiempo antes de que alguna de las dos hienas se abalanzasen de nuevo. No tuve que esperar mucho asta que ambas saltaron, pero está ves no pude esquivarlas, por puro instinto sujete a la primera de una de las patas delanteras y con un rápido movimiento pude desviarla de su objetivo, pero la segunda me mordió en mi brazo roto, natural mente grite, pero sabía que si dejaba de luchas terminaría arrancándole el brazo, así que con mi mano libre compense a golpear a la hiena en las costillas, está gimió de dolor pero no me soltaba, así que con una de mis piernas le di un rodillazo en la ingle, esto hizo que me soltara y se retorciera en el suelo, con un rápido vistazo note que la hiena había destrozado mi cabestrillo y que mi brazo comenzaba a sangrar bastante, este estaba colgando a un lado de mi torso, y las varillas avían caído al suelo, pensando rápido tome una de las varillas y la balancee como si fuera una espada, la velocidad con la que lo agitaba causo un zumbido, y para mí sorpresa la hiena se alejo un poco, supongo que sabía que si le golpeaba con la varilla le dolería mucho, por mi parte sonreí y espere a que me atacase de nuevo, pero no me esperaba que la otra hiena me mordiese mi otra pierna, viendo eso la otra hiena salto sobre mi, así que use la varilla sobre la hiena que salto, un golpe directo en el cráneo la mando directo al suelo, pero no pude hacer mucho más cuando la hiena que me mordía apretó más su mandíbula asiendo que me cállese al suelo, cuando caí está comenso a arrastrarme y a agitar la mandíbula salvajemente esperando arrancarme la pierna, tomando un poco el control que tenía sobre mi dolor acerque mi mano asía la mandíbula de la hiena y metí mi dedo pulgar en sus fases, usando toda la fuerza de mi mano, presione su lengua hacia abajo esperando que la incomodidad de mis acciones la forzaran a abrir las fases y forzarla a alejarse un poco de mi, para mí sorpresa funcionó, pero no tardó mucho en abalanzarse de nuevo, al estar recostado en el suelo, no le tomo mucho esfuerzo saltar sobre mi, sus garras arañaron mi pecho y de nuevo sus mandíbulas se acercaron a mi cuello, pude retener un poco los intentos de está hiena por encajar los dientes en mi carne pero estaba perdiendo rápido la batalla, estaba a punto de rendirme cuando a lo lejos escuché un ruido, párese que la hiena lo escucho también ya que dejó de forcejear y miró en la dirección de la que avía escuchado el ruido, al parecer estaba asustada ya que había comenzado a temblar, yo no desaproveche la oportunidad y con un fuerte empujón me la quité de encima, la hiena comenzó a mirar a su alrededor frenéticamente, pero no tubo mucha más oportunidad cuando me levante, habiendo tomado la otra varilla del suelo, la balancee con fuerza asía la hiena, consiguiendo un golpe limpio en su cráneo mandándola a estrellarse contra el suelo. Sabiendo que no se levantarían mire en la dirección de dónde avía venido el ruido y pude ver un león, este tenía el pelaje de color amarillo ,con la melena y la punta de la cola de color rojo brillante, las puntas de sus patas eran de un tono más claro de amarillo al igual que su vientre y su hocico.
El ver un león corriendo en mi dirección me asustó, sabía que no tendría posibilidades de ganarle en el estado en el que me encontraba.
"Hay su pinche madre, haber pequeño déjame un espacio para subir, que no quiero tener problemas con ese león" dije mientras corría asía el árbol y de un salto sujete una de las ramas, comenzando a subir de nuevo.
Cuando llegó el león, se puso a mirar a las hienas, supuse que estaría considerando comérselas, pero las paso de largo mirando a su alrededor, de repente miró asía arriba tan rápido que pensé que se había roto el cuello, un escalofrío recorrió mi columna cuando me miró, por mi parte mire al cachorro, este se veía contento y parecía querer bajar. "o-oye" el cachorro me miró "ee-ese es tu p-Pa-papa?" Pregunté mientras señalaba con una mano temblorosa asía el león, el cachorro me miró por un momento y miró de nuevo al león luego a mi y de nuevo al león, este me miró una última ves y para mí sorpresa este asintió. Mis ojos se abrieron de sorpresa y me asuste un poco asiendo que perdiera el equilibrio, trate de sujetarme al tronco del árbol con mi mano pero no pude, y cuando estaba cayendo por puro impulso use mis brazos para sujetarme de algo, esto fue una mala idea ya que mi brazo derecho estaba muy lastimado y el movimiento brusco abrió de nuevo mis puntos.
Cómo aún tenía un poco de adrenalina en mi sistema, no grite tanto por el dolor pero si solté un leve grito. Ahora estaba colgando de una mano del árbol casi enfrente del león, este me miró y creo haber visto miedo y asombro en sus ojos, al final termine perdiendo mi agarre de la rama cayendo al suelo. Me recupere lo más rápido que pude sujetando con fuerza mi brazo preparándome para defenderme aunque fuera inútil contra un león adulto, cuando estaba por alejarme algo callo sobre mi cabeza asiendo que me tambalearse y cállese con la espalda pegada al tronco del árbol, lo que callo sobre mi cabeza no fue la gran cosa, el problema fue que me golpee de nuevo la cabeza contra el árbol. Todo me daba vueltas y mi visión se comenzaba a oscurecer, pero antes de perder completamente el conocimiento pude escuchar un par de boses, "papa que le pasa" dijo una vos un tanto chillona, como si se tratase de un niño. " no lo sé Simba lo mejor será…" decía mientras se acercaba, pero no termine de escuchar lo que decía porque perdí el conocimiento.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
Desperté a oscuras, estaba recostado sobre un suelo frío, palpando un poco con mi mano izquierda supuse que Hera algún tipo de roca, comencé a reincorporarme y rápidamente se demostró que era algo incorrecto ya que cuando estuve sentado por completo un terrible mareo casi me hace perder el equilibrio. Mirando a mi alrededor no podía distinguir mucho, solo la luz que venía de una abertura al otro lado de la habitación, estaba por intentar levantarme asta que note que algo se movía.
"no se porque pero esto no me gusta" dije en un susurro mirando muy nervioso a mi alrededor.
Por un momento no escuché nada, pero no muchos tiempo después el sonido amortiguado de pisadas llamaron mi atención.
"el hombre está despierto, que alguien llame al rey" escuché la vos de una mujer, cuando estaba por preguntar quién había hablado la figura de un león corriendo por el hueco que supuse que era la salida me congelo.
No mucho tiempo después mi vista comenzó a acostumbrarse un poco a la oscuridad, teniendo un poco de visión dirigí mi vista al lugar de donde avía venido la vos de antes, cuando enfoque mi vista pude notar que había un grupo de leonas mirándome desde la oscuridad.
Mi corazón se detuvo por un momento, el simple echo de que estuviese rodeado de leonas izo obvia la idea de que estaba en su guarida. La simple idea de estar en la guarida de una manada de leones fue suficiente para paralizarme.
Todo el tiempo estuvimos mirándonos, las leonas estaban esperando a que hiciera algo y yo estaba esperando despertar de está pesadilla. Mientras seguimos con nuestro concurso de miradas otra vos nos distrajo.
"bien ya estás despierto." Dijo un mandril que sujetaba un bastón con unas extrañas sonajas atadas en su punta. "Sería más fácil aplicar los Remedios si estuvieras durmiendo"
El que esté mandril me estuviera hablando se sacó de honda, y al parecer se percató de algo.
"Valla, esto es inesperado, normalmente el hombre es sordo." Dijo mientras se acercaba más a mi con lo que parecía una sonrisa en su rostro. "pero tu, eres especial chico, lo puedo notar con facilidad" en este punto ya estaba frente a mi, cuando trato de acercarse más yo trate de alejarme de él, solo que un inmenso dolor atravesó mi brazo y mi pierna izquierda, esto provoco que gruñera ahogando un leve grito.
"Sera mejor que te quedes quieto, el viejo Rafiki tiene el remedio para tu dolor." Este trato de golpearme con su bastón, pero lo agarre con la mano, el hacer eso ocasionó un leve tronido en cuanto detuve el palo, casi de inmediato solté el palo y comencé a sacudir la mano errática mente y por alguna razón podía ver mi mano agrandando se y encogiéndose de un rojo brillante igual que en las caricaturas, esto alarmó a las leonas que nos miraban, las cuales comenzaron a gruñir. "podrian dejarnos a solas esto puede tomar un poco de tiempo" para mí sorpresa todas las leonas obedecieron salvo por algunas que eran reacias a salir, pero las demás las convencieron de dejarnos a solas. "tienes buenos reflejos chico." El mandril se alejo asía la entrada y trajo con el algunas plantas y varias hojas grandes.
"El nombre es Rafiki chico, pero quién eres tú?"
Al principio dude en responder, pero necesitaba respuestas. "mi nombre es Cristian"
"interesante nombre, y que te trae por Pride Lands, Cristian?" preguntó mientras tomaba varias de las plantas que llevaba y las masticaba hasta que fueran una pasta viscosa.
Yo lo mire extrañado por lo que hacia. "no pareces sorprendido de que pueda entenderte y si vas a hacer lo que creo que has a hacer, no lo has". Dije poniendo los ojos en blanco.
De repente Rafiki me sujeto del hombro con fuerza y extendió mi brazo con cuidado y escupió la pasta en el corte que tenía, el contacto de la pasta con mi herida no dolió mucho, más bien causo incomodidad como una picazón que no puedes alcanzar. Estaba por quitarme su mano de mi hombre pero el apretó más su mano para evitar que me moviera. El agarre que tenía sobre mi era firme y estoy bastante seguro que estaba apretando un nervio ya que ese simple apretón me paralizó un poco. Cuando deje de resistirme, el tomo unas cuantas hojas y las envolvió alrededor de mi brazo y las sujeto con unas cuantas lianas, cuando terminó soltó mi hombro para dejar que me moviera con más libertad.
"Para que fue todo eso" le dije siseando un poco, pero el dolor de mi brazo estaba bajando gradualmente.
"no es obvio chico, estoy ayudando a que no duela tanto ese feo corte tuyo y evitar que salga más sangre, ahora déjame ver las demás"
"no será necesario, mis demás heridas no molestan tanto" le dije ya que no quería tener que quitarme el pantalón.
"puede que no sea una molestia ahora, pero no hay que subestimar las mordidas de hiena, e visto muchos animales que pierden una pata porque se les infectó la herida"
Se que tiene razón, la saliva de las hienas tiene muchos microbios y se puede infectar con facilidad, pero lo estaba dispuesto a ceder solo porque un mandril me lo ordena.
Pero cuando menos me di cuenta el había subido mi pantalón asta mi muslo, no se porque pero pensaba que las mordidas estaban en mis muslos y no pude evitar avergonzarme por no darme cuenta de dónde estaban mis heridas.
"Y bien no vas a responderme?" dijo después de haber aplicado la pasta de la misma forma que izo en mi brazo.
"Tuve un accidente, y estuve vagando por el desierto por mas o menos 4 días."
"desafortunado sin duda, pero eso no responde a mi pregunta. Que te trajo a Pride Lands?"
"No se que quieres que te diga, ni siquiera sé dónde están estás Pride Lands de las que hablas"
"puede que aún no lo sepas, pero alguien te trajo aquí con nosotros" dijo terminando de atar las lianas.
En ese momento no pude evitar recordar el sueño del león, puede que sea solo una coincidencia pero no pude evitar preguntar.
"Estás diciendo que algo, o alguien me trajo aquí?" dije con incredulidad.
"eso es algo que tú tienes que descubrir, y lo aras a su debido tiempo" dijo mientras se alejaba hacia la entrada. Y antas de que deberá algo más el león de antes entro seguido por las leonas.
"Eso fue extraño" murmuré, y al parecer todos pudieron escucharme ya que comenzaron a reír un poco.
"No te preocupes, el siempre es así" dijo una leona al lado del león.
"Bueno dejando eso de lado, me gustaría agradecerte por haber salvado a nuestro hijo" dijo el león. " mi nombre es Mufasa, soy el rey de Pride Lands, y la leona que está a mi lado es Sarabi la reina"
Por alguna razón ya no tenía tanto miedo de estos leones, el ver lo amables que eran me calmó un poco.
"bueno sus majestades, mi nombre es Cristian, es un placer conocerlos" dije bajando un poco mi cabeza en reverencia. "bueno, creo que ya es hora de irme sus majestades" dije poniéndome de pie soportando el mayor peso sobre sobre mi pie izquierdo, comencé a caminar cojeando dirigiéndome a la salida.
"eso sería una mala idea joven Cristian" dijo Mufasa.
Se que es una mala idea, pero en ese momento no me sentía seguro estando rodeado de leones, pero lo que más me interesaba era conseguir mi mochila.
"se que es una mala idea, pero necesito recuperar mi mochila y mi navaja"
"puedo enviar a algunas leonas a recuperar tus pertenencias, pero tú te tienes que quedar aquí, te tomara un largo tiempo recuperarte y será más rápido si descansas" esta es fue Sarabi la que hablo.
"dudo mucho qué una leona adulta pueda subir un árbol tan alto" seguí insistiendo.
"Puede que no lo creas pero las leonas son más Avilés de lo que crees" dijo Sarabi poniéndose frente a mi impidiendo que avanzará más.
Al ver su rostro me recordó un poco a cuando discutía con mi madre, es la misma expresión de hazme caso y punto. Nos estuvimos viendo directamente a los ojos por un momento asta que aparte la mirada.
"esta bien, tu ganas" no la estoy viendo pero se que tiene una sonrisa victoriosa en su rostro.
"muy bien, te quedarás con nosotros asta que te recuperes, joven Cristian, después de eso podrás hacer lo que quieras" declaro Mufasa para que todos lo escucharnos.
Ya después de un rato un par de leonas salieron y trajeron mi mochila pero no tenían mi navaja, obviamente no sabían cómo era o donde estaba, pero de momento se que se quedará en el mismo lugar.
Teniendo mi mochila saque mi teléfono, para encenderlo y probar si tenía señal para poder comunicarme con mi familia y decirles que estoy bien.
Cuando ensendio pude ver qué aún tenía un poco de batería 26%, como me lo esperaba no tenía señal, estaba por apagar el teléfono cuando note que algunas de las leonas me estaban viendo con interés
"que es esa cosa", "como tiene luz", "se puede comer?", "que fue ese ruido". Esas y algunas otras preguntas se dijeron. Cuando nadie más pregunté comencé a responder.
"Esto es un teléfono, principal mente sirve para hablar con otros humanos pero puede hacer más cosas, puedes decir que tiene un pequeño rayo dentro que genera luz, no, no se come y el ruido fue música." Tras responder las preguntas y ponerlas en términos que pudieran entender apagar el teléfono y lo guarde. Pero no tardaron mucho en comenzar a hacer más preguntas.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
Pase gran parte de la tarde respondiendo sus preguntas y conociendo un poco a las leonas, y cuando comenzó el atardecer llegaron más leonas con la caza del día, cuando me vieron se pusieron un poco agresivas, pero unas palabras de Sarabi y las demás leonas las calmaron.
Cuando llego Mufasa le presentaron y le presentaron la comida esperaba que el rey comenzará a comer, pero solo miró los cadáveres y se retiró un poco dejando que las leonas comieran primero, esto me sorprendió ya que por lo que sabía el macho siempre come primero, mientras veía a Mufasa una de las leonas se acercó a mi con un trozo de carne en su hocico, tarde un poco pero pude reconocerla, era Sarafina una amiga cercana de Sarabi.
Cuando estaba por preguntar que estaba acuerdo dejó caer el trozo de carne frente a mi y se alejo para seguir comiendo con las demás leonas, me quedé viendo un poco el trozo de carne y luego bi en la dirección donde estaba Mufasa, el estaba viendo lo que estaba acuerdo, dude por un momento pero al final tome la carne con mi mano y le di un mordisco, la sensación de carne cruda y el sabor a sangre me dieron ganas de vomitar, pero me pareció descortés el negar algo que no estaban obligados a ofrecerme, aguantando las náuseas empezar a comer la carne con algo de calma, cuando termine solo podía esperar no enfermarme más tarde, se que algunos tipos de carne se pueden comer cruda, como la carne de res, solo esperaba que está carne no fuera la excepción.
No mucho después de que termine de comer las leonas e incluso Mufasa avían terminado con su propia comida, dejando los restos del cadáver en medio de la guarida, fue un poco perturbador el ver cómo se comían un animal entero en cuestión de minutos y ver los restos tirados no ayudó mucho, no pude evitar el imaginarme como estaría si me unieran traído para comerme, el mero pensamiento causo que un escalofrío recorría toda mi espalda, no pude seguir con la cadena de pensamientos ya que una vos me llamo la atención.
"mira ya está despierto" dijo un cachorro de león.
"Pensé que estabas mintiendo Simba, pero veo que si salvaste a un animal más grande que tú" dijo otro cachorro de león que por su voz diría que era una niña.
"Espera que? Cómo que me salvaste tu a mi, que yo recuerde yo fui quien peleó con las hienas" dije sin pensarlo con un tono acusador.
"Jeje, bueno, puede que siga dicho algunas cosas diferentes a lo que pasó" dijo con una vos nerviosa.
El otro cachorro solo lo miro desconcertado, mirando entre el y yo, después se puso a reír muy fuerte, su risa era muy contagiosa y no pude evitar reír también y como me esperaba el otro cachorro comenzó a reír también.
La conmoción llamo la atención de los demás leones que tenían una sonrisa en sus rostros por la risa de los infantes.
"Bueno Simba, párese que te descubrieron muy fácil mente" dijo el cachorro con una sonrrisa de suficiencia en su rostro.
Por otro lado, el cachorro que ahora se que se llama Simba me miró un poco enojado.
"oye amigo, no pudiste seguirme la corriente con esto?" dijo un poco molesto con un seño fruncido en su rostro, que en mi opinión lo hacia verse más lindo.
"bueno, podría abre seguido el juego si no unieras cambiado tanto la historia" le dije con una sonrisa burlona en mi rostro.
El cachorro estaba por seguir discutiendo pero Sarabi intervino desde el otro lado de la guarida.
"Simba, Nala, dejen descansar a nuestro invitado a tenido un día largo y necesita descansar" tras una leve queja de los cachorros cada uno fue con sus respectivas madres para compensar a dormir.
Por mi parte me recosté contra la pared y me cubrí con la cobija que estaba amarrada en mi mochila, estaba por dormirme cuando algo se recostó a mi lado, cuando mire pude ver a Sarafina y a Nala recostadas a un lado de mi listas para dormir. Estaba por preguntar que estaba acuerdo, pero la valides de su pelaje me dio más sueño, aviento cerrado los ojos procedí a dormir sin importar que una leona estuviera a mi lado.
FIN DE CAPUTULO.
Notas del autor:
Se que este capítulo tardó bastante en publicarse, es que tenía problemas con la interacción que tendría Cristian con la manada y tuve una lluvia de ideas sobre si deberían ser hostiles, desconfiados o simplemente cortar el capítulo y poner la interacción en el siguiente, además del como incorporar a Cristian al orgullo sin que fuera algo repetitivo, y de momento no e encontrado alguna historia en qué el prota se una a la manada tras ayudar a Simba.
De cualquier manera espero traer el siguiente capítulo pronto y estén seguros de que lo que viene será bastante inesperado.
Sin más que decir nos vemos en el siguiente capítulo CrisynDel fuera.
Total de palabras del capítulo 5,715.
