Disclaimer: Hoy he tenido un examen… Y os juro que el chico que se sentaba detrás de mí parecía Naruto con gafas! ;A; ¿Será que se ha infiltrado en mi uni…? Desde que se fugó cuando lo de la policía, no ha vuelto a dar señales de vida… Lo que me recuerda que Naruto y todos sus personajes siguen siendo propiedad de Masashi Kishimoto TT_TT

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Advertencias: Shonen ai


Naruto

Se despertó al sentirse arder, con la molestia de una erección matutina. Apunto estuvo de apretarse contra lo que estaba abrazando, pero a tiempo se dio cuenta de que no era su almohada sino Sasuke.

Apretó los labios con fuerza y dejó salir el aire por la nariz de forma contenida, recordando lo que habían estado haciendo por la noche. No había sido igual que meterla en un lugar húmedo y abrasante. Pero se había sentido bien igualmente.

Algo ausente paseo la mano por su abdomen y su costado. No estaba delgado pero tampoco tenía mucha molla. Lo justo para abrazarlo y no sentir como si se estuviera abrazando a sí mismo. Y su culo…

Le daban ganas de darle un buen apretujón. Le ponía muchísimo tener unas buenas nalgas para agarrar cuando lo hacía, y joder si Sasuke tenía el culo bien puesto. Muchas chicas le debían de tener envidia. Pero no le iba a hacer eso mientras estuviera durmiendo.

Sacudió la cabeza y respiró profundamente, apartándose con cuidado para no despertarle, y se tumbó boca arriba en su lado de la cama, cubriéndose los ojos con el brazo. Se sentía un poco culpable por andar comparándolo con las experiencias previas que había tenido. Sasuke no era una tía. Físicamente, no tenían nada que ver. Además de que la sensación que tenía estando con él era muy diferente también. Sentía que podía bajar la guardia y dejar de fingir continuamente que todo estaba bien, y simplemente dejarse llevar. Sentía que podía confiar en él.

Contuvo la respiración cuando Sasuke tomó aire algo más profundamente y se removió, dándose la vuelta para quedarse de lado, cara a él. Pero siguió durmiendo tranquilamente, cubierto con la colcha hasta tan arriba que casi no se le veía la cara. Se le escapó la sonrisa mientras le observaba, su respiración pausada y prácticamente inaudible. Con cuidado, le apartó el pelo, le besó en la frente, y decidió que sería mejor levantarse.

Realmente le apetecía quedarse en la cama un rato más, pero no quería estar dando vueltas y despertar a Sasuke. Naruto se pasó toda la tarde anterior durmiendo, así que, aunque era aún bastante temprano, se sentía fresco como una rosa. Más aún después de la terapia anti-estrés que tuvieron por la noche. A pesar de que se habían pasado la mayor parte del tiempo hablando, fue relajante poder estar charlando sin más pretensiones, al tiempo que exploraba su cuerpo, acariciándolo y besándolo.

Aún no entendía qué era eso que le atraía tanto de Sasuke, pero se alegraba enormemente de que tuviera la paciencia para enseñarle cosas nuevas, y que no le hiciera sentir como un inútil, ni que creyera que le estuviera usando como experimento. Porque, de verdad, ni él mismo se había imaginado nunca tocando a otro hombre de esa manera, mucho menos que le tocarán a él.

En cambio Sasuke… Sus caricias podía definirlas como cuidadosas, incluso delicadas, pero también firmes. Y sus manos eran más grandes y robustas que a lo que estaba acostumbrado, y sin embargo le resultaba más excitante. ¿Quizá fuera por la sensación de pérdida de control? Porque era cierto que sentía que, de entre ellos dos, quien llevaba las riendas de lo que estaba sucediendo era Sasuke. Aunque siendo sincero consigo mismo, empezaba a gustarle poder cederle el control a otro, dejar de preocuparse tanto por todo, y hacer el tonto un poco.

No quería quejarse, pero se había visto obligado a cambiar todas sus rutinas e incluso un poco su forma de ser desde que se quedó con el peque, hacía algo más de un año y medio. Muchas veces le daban ganas de llorar porque echaba de menos a su hermano… Y debía aguantarse las lágrimas para que no le viera Menma y empezara a preguntar, o porque estaba su madre delante y ya bastante mal lo había pasado ella también… Cada vez que intentaba ponerse en su lugar, le resultaba tremendamente doloroso, más aún ahora que podía empezar a entender lo que sentía un padre por su hijo.

Cerrando los ojos y apretando los labios para controlar el temblor, se agachó un poco para lavarse la cara con agua fresca, y dejó escapar un suspiro al tiempo que se secaba con la toalla.

Cuando terminó en el baño, con sigilo entró de nuevo en la habitación para coger un pijama y salir fuera, vigilando en todo momento que Sasuke no le sintiera. Sin embargo, todavía no se había terminado de poner la camiseta cuando la misifú entró en el cuarto. Todos los pelos se le pusieron de punta cuando aquella levantó la cabeza, convencido de que se iba a poner a maullar, y a prisa salió de allí con la esperanza de que lo siguiera y dejara descansar a su esclavo un rato más.

—Eres una marimandona —susurró cuando llegó al trote a la cocina.

Con cuidado de no espantarla, se acuclilló y alargó la mano para acariciarla. Y a pesar de que en un principio pareció reticente, finalmente se acercó y comenzó a restregarse contra su pierna.

Nunca había tenido gatos y jamás hubiera pensado en tener uno hasta ahora. No sabía si Cleo era la excepción, pero era mucho más cariñosa y necesitada de atención de lo que la gente decía sobre los gatos. La única diferencia que veía con los perros era que no tenían que sacarla a pasear. Bueno, eso y que realmente ellos no eran los dueños, sino los siervos.

—¡Miau! —maulló con fuerza, dirigiéndose a la galería.

Sin saber muy bien qué quería, Naruto la siguió y se la quedó observando cuando se sentó junto a los comederos. Había uno con pienso, en otro tenía agua, y aunque había otro vacío, tenía comida de sobras en el primero. ¿Qué quería?

De nuevo, aquélla comenzó a restregarse por su pierna, mirándole a los ojos cada pocos pasos, y no tardó en volver a sentarse en el mismo sitio. ¿Sería que Sasuke le echaba alguna otra cosa para desayunar?

Algo indeciso buscó con la mirada lo que había por ahí encima, encontrando una bolsa que no era suya junto a la lavadora. Dentro, había una caja con un gato dibujado.

"Gelatinas sensations…", leyó.

Naruto se encogió de hombros, y abrió un sobre para echárselo. Y sí, debía ser esto lo que quería porque se puso a maullar como loca, metiendo el hocico incluso antes de que hubiera caído la comida en el cuenco.

—Joder… Ni que hubiera estado una semana sin comer —se rascó la nuca, viendo cómo la gata comía con ansia.

Pero bueno. Una cosa menos.

Su café.

Sin poder retener un bostezo, puso un vaso en la máquina y abrió la puerta del armario para sacar una cápsula de ahí. Andaba rascándose la tripa, viendo cómo caían las últimas gotas, cuando empezó a recordar parte de lo que habían hablado por la noche.

¿No has leído nada por internet?

¿Sobre qué?

Buscó con la mirada su móvil, pero al no verlo por ahí encima supuso que se lo dejaría el día anterior cargando en el dormitorio. Así pues, con el mismo sigilo que había salido antes, entró de nuevo, y se acercó a la cama para comprobar que Sasuke seguía en el séptimo cielo antes de echar un vistazo por las mesitas. Y en cuanto se hubo hecho con su teléfono, apurado se dirigió a la cocina, terminó de servirse su café, cogió unos cuantos croissants y se sentó a la mesa.

De forma algo automática, sacó uno de los bollos de su envoltorio mientras buscaba en la Wikipedia. Y se quedó atónito a pesar de que Sasuke ya se lo había dicho: la entrada de sexo anal, no estaba ilustrada con dos hombres… sino que era una pareja normal. Pero lo que más estupefacto le dejó, fue parte de lo que leyó:

Es posible también que una mujer penetre analmente a un hombre…

Cuando quiso traer su mente de vuelta de esa imagen mental, se encontró ojiplático, con la boca abierta, sin poder terminar de creérselo. Nunca se había planteado que, incluso sin ser gay, un hombre pudiera ser penetrado… y por una mujer.

Durante un buen rato, se quedó absorto ante la nueva información. ¿En qué mundo vivía? ¿¡Por qué nunca ninguna chica —ni nadie en general— le había contado nada de esto!? Aunque bueno… Con Hinata hubiera sido un poco complicado hablar de estas cosas pues ella era incluso mucho más tímida que él mismo en cuanto a estos temas concernía… Y en verdad, ahora que lo pensaba, las otras chicas con las que había salido también tenían un carácter parecido… ¿Las había buscado así a propósito, aunque fuera inconscientemente?

Sacudió la cabeza para dejar de pensar en eso ahora, y siguió leyendo, dándole un sorbo al café.

Actualmente, el sexo anal está considerado una de las prácticas sexuales más extendidas en parejas homosexuales y también heterosexuales. Diversos estudios revelan que, hoy en día, mujeres y hombres confiesan…

"Guau…", se asombró aún más.

Pasándose un dedo por los labios, siguió leyendo todo el artículo, cada vez más anonadado de toda la información que desconocía, y de que no hubiera sido sino hasta ahora que nunca hubiera leído nada relacionado. O sea, en serio, ¿¡en qué mundo había estado viviendo!? Es que ni tan siquiera era una cosa de humanos… Los primates también lo hacían, y por lo que ponía ahí, daba a entender que otros animales también.

Y si ya había estado leyendo con atención… Se concentró por completo en la lectura cuando llegó a la sección de riesgos e higiene. Y conforme iba avanzando en el texto, iba comprendiendo un poco más por qué Sasuke fue tajante la semana anterior al no dejarle hacer nada. Ya sabía que era una zona delicada… Pero ahora empezaba a entender cuán delicada era realmente.

De acuerdo. Condón obligatorio. Ni se lo hubiera planteado una semana atrás, pues no le encontraba más utilidad que la de prevenir embarazos, y obviamente Sasuke no se iba a quedar preñado…

No pudo sino suspirar profundamente al pensar en ello. Menos mal que Sasuke no estaba tan borracho como para perder la cordura. Cosa que le hizo sentir avergonzado, y cerró los ojos al tiempo que se masajeaba por la frente. Para una vez que bebía, y un poco más y mete la pata hasta el fondo. A saber el daño que le hubiera podido causar…

Con otro suspiro, siguió leyendo mientras terminaba su desayuno, tras lo que se quedó un rato ahí sentado, mirando a la nada, interiorizando toda la información.

Y aunque sentía que debía seguir indagando en el tema, empezaba a hacerse hora de ponerse con la faena de casa, pues no quería desperdiciar el tiempo con tareas mundanas una vez se despertase Sasuke. A pesar de que no habían planeado hacer nada, quería pasar tiempo con él sin más preocupaciones.


Sasuke

Con unas cuantas respiraciones profundas, comenzó a recobrar los sentidos, sintiendo unas ganas insufribles de orinar. Sin embargo, antes de salir echando chispas al baño, pasó la mano por el lado vacío de la cama, notándolo completamente helado. Naruto debía de haberse levantado hacía bastante rato ya.

Con un suspiro, se levantó corriendo para ir al baño anexo. Desnudo como estaba, no pensaba ir más lejos.

—¿Sasuke? —escuchó a Naruto llamarle de forma amortiguada.

—¡Baño! —contestó mientras relajaba la vejiga.

Una vez se lavó las manos, a prisa se dirigió a la cama de nuevo, sintiendo escalofríos por el aire frío que entraba de alguna parte, y se tapó hasta arriba, frotándose los brazos para quitarse la sensación de encima.

Fue entonces que escuchó levemente los pasos del otro venir por el pasillo, y que carraspeó al acercarse a la cama, momento en el que Sasuke se descubrió la cabeza para poder mirarle.

—Hey… —saludó Naruto.

Por algún motivo, Naruto tenía un rubor que le llegaba hasta el cuello. O había estado divirtiéndose él solo, o le había visto volver a la cama desnudo, y ahora le daba vergüenza a la luz del día, o andaba pensando en el contenido para adultos de la noche anterior.

Quizá un poco de todo.

—Buenos días —le dedicó una sonrisa comedida a pesar de que le daban ganas de reír burlón.

Ni que nunca hubiera visto a otro tío desnudo, aunque fuera sólo a sí mismo.

—¿Quieres un café o un vaso de leche? —le preguntó Naruto al tiempo que se sentó a su lado.

—¿Tienes té? —preguntó como si no se hubiera dado cuenta de su evasiva.

—No… —apretó los labios.

Qué se le iba a hacer. No se le podía pedir peras al olmo.

—Entonces un café con leche está bien —contestó con una sonrisa comedida.

Sonrisa que le devolvió el otro y, de repente, tuvo de nuevo la misma sensación que aquella primera noche, mirándolo fijamente sin poder despegar la vista de él.

Algo en su interior se estaba removiendo, y podía ver en los ojos de Naruto que algo así debía estar pasándole a él también, pues comenzó a buscar algo en él con la mirada, quedándose con los labios entreabiertos. El qué, no tenía ni idea, pero para cuando quiso ser consciente, ya había sacado los brazos de debajo de las mantas, buscando posar las manos en su cara y atraerle para besarle. Gesto que no sorprendió a Naruto, y que en cuanto sintió su tacto, sin forzarle se inclinó para besarle al tiempo que le pasaba los brazos por debajo para abrazarle.

En seguida comenzó a invadirle esa calidez que emanaba de Naruto, y suspiró aliviado con su presencia. Y no queriendo tener que separarse de él demasiado pronto, se removió para hacerle sitio a su lado. Invitación silenciosa que Naruto aceptó sin muchos pensamientos, y una vez se acomodó, cubrió a ambos hasta arriba con la colcha, volviendo a abrazarle con medida fuerza.

—¿Hace mucho que te has levantado? —le preguntó Sasuke, tras lo que le dio un beso en la frente.

—Hace un rato.

—¿Y qué has estado haciendo? —intentó sonar casual, acomodándose mejor sobre su pecho.

Le picaba en la curiosidad saber por qué estaba tan rojo tan de buena mañana, sin motivo aparente.

—Nada. Fregar los platos, barrer un poco…

Nada del otro mundo, pensó Sasuke. Pero al mismo tiempo, aunque intuía que no le estaba mintiendo, tenía la sensación de que había algo que no le estaba contando.

—...Leer un rato…

Eso sí llamó su atención.

—¿Leer? —se alzó un tanto para mirarle a la cara. —¿Sobre qué?

Por momentos, Naruto iba poniéndose cada vez más rojo al tiempo que iba apretando más los labios. ¿Qué le daba tanta vergüenza?

"Ah… Claro", cayó en la cuenta.

Aún así, no quiso asumir nada y dejó que fuera Naruto quien se lo contara.

—Sobre lo de anoche… —desvió la mirada al lado.

—Hmmm —sonrió Sasuke, haciéndose buena idea de qué podía haber encontrado. —¿Y? ¿Algo interesante?

—Bastantes cosas, la verdad.

No quiso contener esta vez una risilla por lo bajo, aupándose un poco para mirarle desde arriba.

—¿Algo en concreto? —susurró al tiempo que se inclinaba un poco, besándole en la mejilla.

Naruto dejó escapar un suspiro a la par que cerraba los ojos y le paseaba la mano por la espalda.

Por todos los dioses… Qué ganas le daban de hacérselo en ese momento, y poder hacerle gemir de placer.

Pero era consciente de que eso no iba a ocurrir en breve. Así que apartó la imagen mental a un lado, concentrándose en el presente. Arrastró los labios por su piel hasta que llegó al cuello, y presionó los labios antes de lamerle. De nuevo, Naruto dejó escapar un suspiro, y le rodeó con el brazo libre, apretándole más a él.

—Un par de cosas —respondió con voz ronca.

Tras un carraspeo, Naruto bajó la mano que tenía en su cintura hasta la cadera… lentamente hasta la nalga… E instintivamente Sasuke le agarró la muñeca al ver que no se detenía, entendiendo las intenciones que llevaba.

—Exactamente, ¿qué has estado leyendo? —preguntó, empezando a sentirse acalorado.

La respuesta de Naruto fue humedecerse los labios, antes de morderse el inferior levemente.

No sabía si hizo ese gesto a propósito… Pero hizo que Sasuke sintiera una corriente ardiente por todo el cuerpo, comenzando a excitarse. Y comenzando a visualizarse bajo el cuerpo del otro…

Por eso, cuando Naruto siguió su camino con la mano, no se lo impidió, y le soltó la muñeca para recorrerle brazo arriba hasta su hombro, apretándose algo más a él, y dejando escapar el aire contenidamente cuando le acarició el orificio, presionando levemente. E instantáneamente, la sangre comenzó a bajarle, sintiendo cómo con cada pulsación, su miembro se iba endureciendo.

Sin poder apartarle la mirada, Naruto permaneciendo en silencio, atento a sus gestos, no pudo sino desear sentirle dentro de él. Las caderas empezaban a moverse solas, buscando más presión, al tiempo que Naruto le acariciaba cada vez más decidido y se alzó un tanto para buscar sus labios. Se inclinó irremediablemente, sintiéndose arder, besándole con fervor. Un jadeo se le escapó dentro de su boca al sentir que Naruto puso más presión hasta que finalmente le introdujo un poco el dedo.

No sabía a dónde iba a parar esto… Pero no quería detenerlo aún.

Sin dejar de besarle como bien podía, Sasuke le paseó la mano libre por el cuello y la espalda.

Y, de repente, Naruto apartó las mantas de encima y le agarró de ambas piernas, tirando de él hacia el borde de la cama, haciéndole jadear al no esperarse ese movimiento. Aún no se había repuesto de la sorpresa cuando, sin poder creer lo que estaba por ocurrir, vio a Naruto, como si fuera a cámara lenta, arrodillándose entre sus piernas e inclinándose cada vez más…

—Naruto, ¿qué haces?

Se sentía dividido. Por un lado, estaba dando botes de emoción interiormente, rogando que lo que estaba viendo fuese real. Pero por otro… ¿Se estaba forzando?

—Joder… —jadeó cuando le envolvió casi entero.

Se le había olvidado ya lo bien que se sentía. Aunque no pudo retener un siseo cuando le rozó la punta con los dientes.

—Cuidado, fiera.

—Perdona.

Con la respiración bastante elaborada, Sasuke se alzó sobre sus codos para mirar a Naruto, que le observaba de vuelta sin dejar de mastubarle.

En serio, ¿qué bicho le había picado tan de buena mañana?

—¿No me vas a contar qué es lo que has leído? —preguntó al tanto que alargaba la mano para apartarle el flequillo a un lado.

Quiso atraerlo para besarle poniéndole la mano en la nuca, pero al parecer Naruto tenía otros planes, y no accedió a su petición silenciosa.

—Básicamente… —comenzó a decirle al tiempo que le pasaba un brazo por debajo de la pierna para acomodarse. —Me he enterado hoy que los hombres también tenemos un punto G.

Antes de que pudiera procesar lo que le acababa de decir y prepararse, de nuevo le introdujo un dedo a la vez que volvió a ocupar la boca con la tarea de antes. E involuntariamente se le escapó un gemido, echando la cabeza hacia atrás, cuando tras unos segundos le presionó desde el interior… y desde fuera también.

Y aunque por un momento se le quedó la mente en blanco, no tardó en tener esa distintiva sensación de ganas de orinar ante el insistente masaje que le estaba dando.

—Naruto, para —le dijo como pudo, intentando recuperar el aire.

¿¡Cómo demonios lo había encontrado tan rápido!?

—¿Te duele? —preguntó con preocupación en la voz, quedándose inmóvil.

—No, idiota, vas a hacer que me corra en diez segundos como sigas así. Es muy intenso.

—Ah, bueno…

Como si le hubiese hablado a la pared, aquel retomó la tarea que parecía haberse encomendado esa mañana.

Sasuke se dejó caer sobre el lecho al perder las fuerzas prácticamente en todo el cuerpo cuando de nuevo Naruto volvió a presionar en ese punto. Aunque esta vez tuvo la cortesía de no estimularle con tanta intensidad, y pudo disfrutar un poco más de esa oleada ardiente que le recorrió el cuerpo entero.

Bueno, aguantó algo más de los diez segundos que le había dicho. Pero dudaba que hubieran pasado ni dos minutos cuando tuvo la sensación de una inminente eyaculación.

—Naruto —le advirtió poniéndole la mano en la frente para empujarle. —Me corro.

Pero aquel ¡idiota! no se apartó, y la siguiente vez que le presionó fue el último estímulo que necesitó para que todo su cuerpo se tensara, perdiendo todo sentido más allá de ser consciente de su propio corazón, latiendo con fuerza, y los espasmos de sus caderas y su sexo. Y a pesar de que estaba siendo completamente placentero… Esa sensación de tener los sentidos completamente nublados parecía no tener fin, pues Naruto seguía haciendo algo de presión con el dedo contra la próstata.

—Para —le pidió en un jadeo, empujándolo levemente con el pie.

Y esta vez sí, paró.

Cuando sintió que aquél se apartó de entre sus piernas, dejó caer el pie al suelo, e intentó encontrar algo que le trajera de vuelta, poniéndose el brazo sobre los ojos mientras buscaba el aire que respirar.

Joder, eso había sido intenso.

—¿Estás bien? —preguntó Naruto, tumbándose a su lado.

—Unn… —asintió levemente.

Y es que no tenía fuerzas para nada más.

Ni siquiera para decirle que se acercara un poco más y le abrazara, o se posara sobre él para que le diera el calor que estaba empezando a perder. En cambio, aquél comenzó a pasearle la mano por el pecho, provocando que Sasuke se encogiera de un espasmo cuando bajó hasta el vientre.

—Ahora no, estoy sensible.

—Perdón —dijo con algo de burla en la voz, conteniendo una sonrisa.

Dejando escapar un profundo suspiro, Sasuke agarró las mantas y se las echó encima cuando empezó a notar el frío subirle por los pies, encogiéndose para quedar cubierto al removerse para mirarle de frente.

—¿Tú estás seguro que nunca lo has hecho con un tío? —preguntó aún incrédulo.

—¿Te ha gustado? —movió las cejas, sonriendo con picardía.

Vale. Nota mental: no había que elogiarle demasiado… Presentía que se iba a poner insoportable.

No obstante, tampoco quería que pensara que no estaba bien lo que había hecho. Ciertamente, si tener una relación con él conllevaba despertar así de vez en cuando, firmaba desde ya para que fuera de por vida.

—Si quieres te enseño cuánto me ha gustado —sonrió con malicia.

No supo si fue su amenaza o la sonrisa, pero de pronto Naruto se quedó serio, mirándole expectante.

—¿Qué… quieres decir? —preguntó tras unos segundos.

—Quiero decir…

Se pegó un poco más a él, y sacó la mano de debajo de las mantas para cubrirle su erección, haciendo algo de presión.

—...que hay que hacer algo con respecto a esto.

Como magnetizado, se inclinó a besar sus labios en una caricia, y se separó un tanto para mirarle de nuevo y ver si le estaba entendiendo. Esperaba que no fuera excesivamente intenso para Naruto, pero le iba a devolver la jugada.

—Vale —contestó en un susurro.

Bien.

No sabía si Naruto tenía alguna duda… Pero si la tenía, le iba a enseñar los beneficios de salir con él.

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Continuará


18/01/23

Traigo una actualización rapídisima antes de seguir estudiando ≧3≦

En cuanto termine con los exámenes, me pongo al día con los comentarios!

Y de nuevo, Lila... Muchísimas gracias por todo el apoyo que me estás dando! Eres un cielo! ≧A≦