Madre mía, casi mes y medio para sacar otro capítulo :D. Poco a poco estoy volviendo a tomar el ritmo de cuando empecé esta historia, y con el tiempo que eh tenido para pensar creo que ya tengo la mayor parte de la historia, solo espero no estarme repitiendo mucho XD. Solo esperen para ver lo que tengo planeado para Cristian y la manada de Mufasa. Y para los que aún no se han dado cuenta estoy tomando la versión traducida al español latino de la película :P. lo aclaro por si notan cambios de dialogo con respecto a la versión en inglés.

Sin más que decir los dejo con el capítulo, Disfrútenlo.

Descargo de responsabilidad. Esta historia está inspirada en THE PRIDE OF MAN del autor SimbaFan y de Pridelander Soldier del autor WereWolfDJ. No soy dueño de la franquicia de El Rey León/The Lion King todo el crédito a sus respectivos creadores y casas productoras.

Capítulo 6

Tiempos de cambio.

"Quieres que te enseñe a cazar?" Pregunto Sarabi.

"Si". le conteste decidido.

"Y porque quieres aprender a cazar?" Volvió a preguntar Sarabi.

"Bueno, quiero poder ayudarlos aunque sea un poco antes de irme. Además de que no sé cuánto tiempo tenga que viajar y puede que el saber cazar me facilite un poco las cosas". Le dije encogiéndome de hombros.

Sarabi al escuchar mi respuesta se quedó callada por un momento, pensativa.

"Puedo enseñarte como cazar como una leona. Ya dependerá de ti que tanto aprendes". Respondió de manera seria.

"are mi mejor esfuerzo y aprenderé todo lo que pueda, aunque no pueda cazar como un león". Respondí igualmente serio.

"Muy bien, si es lo que quieres estoy dispuesta a enseñarte. Pero te lo advierto no será nada fácil debido a la diferencia de especies." Tras decir eso se dio la vuelta mientras caminaba para entrar en la guarida.

"Genial, cuando empezamos". Dije emocionado alcanzando a Sarabi para caminar a su lado.

"Empezaremos mañana, de momento entremos. Necesitas comer y descansar bastante, necesitaras mucha energía para lo que tengo planeado". Dicho esto los dos entramos.

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Al día siguiente.

La mañana fue más o menos igual, Simba se fue con su padre y yo me encontraba con Sarabi, Sarafina y Nala. Al parecer Sarabi le contó a Sarafina sobre mi petición en el momento que me quede dormido, y quieren aprovechar para enseñarle a Nala un poco antes de lo normal.

"Bien primero lo primero, la cacería no es un juego, es el sustento de la manada, así que tienen que tener presente que si casamos demasiados animales de la misma manada acabaríamos con dicha manada o en su defecto migrarían a un lugar más seguro para los suyos". Explico Sarabia, supongo que hasta en lugares como este hay escuela.

"No solo eso, la cacería es mejor realizarla en grupos para emboscar a las presas, es posible cazar animales por cuenta propia, pero es más difícil como peligroso. Cuando se caza en grupo es necesario tener comunicación, por ello se tiene un líder por cada grupo y las demás leonas tienen que estar pendientes de sus movimientos, un movimiento de orejas, el tensar las patas o el mirar en otra dirección son algunos ejemplos del tipo de comunicación que se emplea en media casería". Esta vez fue serafina quien hablo. Espero no tener que aprenderme todo eso, para la próxima me traigo mi cuaderno para tomar apuntes.

"Y lo más importante es saber rastrear e identificar una presa adecuada, normalmente buscamos animales heridos o enfermos ya que casi siempre son lo que se quedan atrás cuando la manada comienza a huir. Pero si hay suficientes leonas en un grupo se puede elegir una presa más grande, ya que tenemos la ventaja numérica y si se tiene la oportunidad también es aceptable atrapar a las crías rezagadas". Continuo hablando Sarabi, no me gusta demasiado la idea de quitar una vida, pero como ya me avían dicho antes, es necesario y mejor darles una muerte rápida a causarles más dolor al comerlos vivos, como hacen otros animales que he visto por la televisión.

"Con eso aclarado, Sarafina y yo les mostraremos como se hace, mientras ustedes miran desde lejos. Y cristian por favor cuida que Nala no se distraiga o se aleje". Dijo Sarabi mirando fijamente a Nala quien se sonrojo y puso una cara avergonzada.

"No te preocupes, yo la vigilo y me asegurare de que no se me escape". Dije mientras tomaba en brazos a Nala quien se quejó un poco.

"Suéltame, no soy una cachorro para que me estén cuidando". Dijo Nala molesta.

"Técnicamente lo eres". Le dije con una sonrisa. En respuesta Nala se molestó y se cruzó de patas.

"Bien, ahora sigan nos, no deberíamos de tardar en encontrar algo en la pradera". Dijo Sarafina comenzando a caminar mientras Sarabi la seguía y un poco más atrás veníamos Nala y yo.

Ducho y echo no pasaron ni cinco minutos desde que comenzamos a caminar cuando Sarabi se detuvo y se agacho en la hierba seca. Sarafina, al no sentir a su amiga detrás la miro y la imito mirando en la misma dirección.

Por mi parte trate de ver lo que les llamo la atención pero no pude notar nada, seguí mirando cuando note que unos matorrales de movían un poco, instintivamente me agache para no llamar la atención de lo que sea que se estaba moviendo. Para mi sorpresa lo que salió del matorral fue una pequeña ave que se parecía un poco a una gallina, tenía el plumaje de color marrón con las plumas de la cola de color verde brillante.

Sabiendo lo que habían visto las leonas, quise ver donde estaban, pero por más que miraba no podía verlas, sin más opciones volví a mirar al pollo y para mi sorpresa Sarabi y Sarafina prácticamente estaban al lado del animal.

Sarabi se quedó quieta donde estaba y Sarafina comenzó a rodear por un costado del pollo, cuando estuvo al otro lado fue cuando Sarabi salto para atraparlo. Como era de esperarse el pollo salto del susto evitando ser atrapado por las patas delanteras de Sarabi, lo que no sabía era que estaba corriendo en dirección de la otra leona, pero esta vez no tuvo tanta suerte, Sarafina se abalanzo y atrapo al animal entre sus patas inmovilizándolo.

Teniendo al animalito atrapado Sarabi nos llamó y se acercó junto a su amiga para hablar.

"bueno ya que vieron cómo es que se hace porque no dejamos que lo intenten". Dijo dándonos una sonrisa un tanto divertida.

Sarafina la miro un poco molesta por la sugerencia.

"Sarabi, no creo que sea buena idea dejar que lo intenten tan rápido, en especial Nala aún no es lo suficiente mente fuerte o hábil para siquiera intentarlo". Menciono Sarafina.

Sarabi pareció considerar un poco las palabras de su amiga y miro en nuestra dirección clavando su mirara en Nala. Después de un momento volvió a hablar.

"tienes razón, aún es muy pequeña para poder alcanzar incluso al animal más pequeño. En tal caso". Me tense un poco cuando me llamo. "tu intentaras atrapar a este pajarito". Dijo señalando al supuesto pollo que se retorcía en las patas de Sarafina intentando escapar.

"En cuanto Sarafina lo suelte intentaras atraparlo y traerlo de vuelta. No te preocupes si se te escapa, solo queremos ver si eres hábil para perseguirlo y atraparlo". Aclaro Sarabi.

Tengo la sensación de que seré la burla de las leonas y en especial de los cachorros por un muy buen tiempo. Pensé soltando un suspiro de resignación.

Cuando asentí con la cabeza en confirmación ni un momento después Sarabi levanto una de sus patas y el pollo salió corriendo. Sin pensar comencé a correr tratando de atraparlo. Como soy más grande no tarde en alcanzarlo y el pollo al notar esto cambio de dirección bruscamente asiéndome tropezar y caer de cara. Me levante lo más rápido que pude y volví a perseguirlo, solo que el pollo se había metido entre la hierba alta y a pesar de que no podía verlo directamente si podía ver la hierba moviéndose de forma errática, sabiendo que posiblemente era el pollo me adentre en la hierba alta, cuando me acerque más pude notar que efectivamente era el pollo, este al verme detrás corrió lo más rápido que pudo. Estuvimos corriendo un buen rato en la hierba alta hasta que el pollo salió y yo detrás de él no muy lejos.

Lo tenía tan cerca que casi podía tomarlo con las manos, pero en el momento en que trate de agarrarlo el pollo salto entre un par de rocas, no muy grandes pero con un hueco lo suficientemente grande como para que pudiera entrar. En cuanto el pollo entro, golpee de lleno contra las rocas, dejando un desagradable chichón que crecía a cada momento.

En respuesta me levante molesto y de la pura frustración patee las rocas asiéndome gritar tanto de dolor como de frustración.

"maldito pollo de mierda, casi te tenia y solo tenía que meterse en ese chingado agujero". Grite molesto.

A la distancia pude notar que el trio de leonas se acercaba cada bes más, y por la cara que Sarabi tenía, estaba tanto preocupada como molesta por lo que había pasado.

"¿lo tienes? ¿Atrapaste al pájaro?" pregunto Nala ajena a que dicho animal no estaba presente.

"¿tú qué crees?" le pregunte con mi vos molesta y rebosando de sarcasmo.

"Oh, lo siento". Dijo Nala con la cabeza gacha.

Al ver como reacciono a mi arrebato trate de calmarme a pesar del dolor que tenía, aunque avía disminuido bastante.

"*suspiro*, perdón Nala, no debí hablarte así, es que me molesta el haber estado tan cerca de atraparlo y me frustra que se escapara así de fácil." Le dije agachándome y dándole un pequeño abrazo.

Estando un poco más calmado solté a Nala y comenzamos a caminar de regreso a Pride Rock, aunque el camino fue un poco más lento ya que estuve cojeando por haber pateado esa piedra.

Al llegar nos dirigimos a un costado donde toman el sol las leonas, no habían demasiadas pero las que estaban nos miraron, especialmente a mí.

"*suspiro* siento que nunca me acostumbrare a esto." Dije un poco desanimado.

"no te preocupes, con el tiempo deberían dejar de mirarte de esa forma, aunque no te vean con malos ojos aún están un poco preocupadas, y aunque no lo creas hay algunas que quieren que te quedes." Dijo Sarafina asiéndome levantar la cabeza sorprendido.

"como es eso? Pensé que todas las leonas querían que me fuera o me alejara." Le dije confundido.

"al principio así era, pero con el tiempo te has abierto paso en la manada, y el apresio de algunas leonas por tu forma de ser. Un buen ejemplo serian Kala y Tumahini". Respondió Sarabi, quien ay estaba recostada debajo de la sombra de un árbol.

"puede que tengas razón, pero tampoco no eh echo mucho, solo es pasado el rato con Simba y Nala, además de hablar con ustedes". Dije mientras me recostaba junto a un grupo de rocas que parecían el respaldo de una silla.

"eso es más que suficiente, normalmente ellos dos nos dan muchos problemas, y desde que llegaste han estado más tranquilos y descansan mejor por haber jugado todo el día". Dijo Sarabi cerrando los ojos.

Al no tener nada mejor de que hablar todos nos recostamos para descansar un poco. Pasado un rato Sarafina tomo a Nala para bañarla, cuando apareció Simba muy animado.

"Hola Nala, Cristian." Dijo simba mientras se acercaba a Nala.

"Hola simba." Respondimos Nala y yo al unísono.

"oigan, me hablaron de un gran lugar." Dijo simba un poco bajo.

"Simba, estoy a mitad de mi baño." Dijo Nala un poco molesta.

"y es la hora del tuyo." Sarabi no le dio tiempo de responder a Simba cuando lo tomo con sus fauces y lo puse entre sus pata, para comenzar a lamerlo.

"Mamá. Mamá, me estas despeinando." Dijo Simba mientras trataba de salir del agarre de su madre.

Cuando Simba se aleja un poco de Sarabi ella me mira fijamente.

"Cristian ben, tú también necesitas un baño." Dijo mientras se levantaba para acercarse más.

"este, no gracias. Yo paso." Dije levantándome por puro reflejo.

Estaba a punto de comenzar a correr, y Sarabi al notar esto se preparó para abalanzarme cuando Sarafina nos interrumpió.

"tú que dices Sarabi, Simba quiere ir a un lugar genial cerca del manantial." Menos mal, salvado por la campana.

Sarabi pareció considerarlo por un momento cuando me miro nuevamente, mientras yo trataba de escabullirme de puntillas detrás de ella. Al notar que me miraba me congele un instante quedándome totalmente quieto.

"si mal no recuerdo, avían dicho que le mostrarían su lugar secreto a Zazú por si algo pasaba. Pueden ir siempre y cuando lleven a Zazú con ustedes."

Por mi parte me encogí de hombros, pero Simba y Nala se desilusionaron casi al instante. Con la aprobación de Sarabi comenzamos a alejarnos para encontrar al mayordomo de Mufasa.

"Antes de que se vallan Cristian puedes venir?" hablo Sarabi cuando estábamos un poco lejos.

"voy, adelántense ustedes los alcanzo en un momento." Les dije a los cachorros quienes se alejaron hasta perderse de vista.

"que necesitas Sarabi."

"se que ya les dije que Zazú los acompañara pero, podrías vigilar que no se metan en problemas mientras estén contigo?" pregunto un poco angustiada.

"no hay problema, are todo lo que este en mis manos para mantenerlos a salvo." Dije con convicción.

Al escuchar mis palabras Sarabi se relajó visiblemente soltando un leve suspiro.

"te lo agradezco mucho, tengan cuidado hay afuera." Y sin más me aleje para reunirme con los cachorros.

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"Zazú, porque siempre tiene que ser Zazú." Se quejó Simba.

"que tiene de malo que Zazú nos acompañe? No parece importarle echarles un ojo de vez en cuando." Le pregunte al pequeño león.

"no es que Zazú sea malo. El problema es que es un aburrido." Dijo Simba molesto.

"si, siempre está diciéndonos que hacer y no nos deja divertirnos." Fue el turno de Nala para quejarse.

"supongo que es lo que tienen que hacer los adultos. Preocuparse por los más jóvenes y mantenerlos a salvo puede volver loco a cualquiera." Dije recordando a mis propios padres sobreprotectores.

"No tú también." Se volvió a quejar Simba.

No tardamos mucho en encontrar al cálao, estaba con Mufasa hablando cuando el león más grande nos voy acercarnos.

"que bueno que te encontramos Zazú." Exclame en voz alta.

El mencionado solo alzo una ceja intrigado.

"y se puede saber para que me buscaban?" pregunto.

"para nada importante, Sarabi nos pidió que te buscáramos para mostrarte un lugar que encontramos." Antes de que pudiera seguir hablando Mufasa me interrumpió. Me lleva, hacía tiempo que no me pasaba.

"precisamente de eso estábamos hablando. Estaba por mandar a Zazú a buscarlos." Respondió Mufasa.

"eso si es una coincidencia, bueno ya que estamos aquí que tal si no vamos de una vez." Mufasa asintió en respuesta.

"bueno en marcha." Hablo Zazú comenzando a volar.

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Después de un rato caminando y de convencer a Zazú que solo nos siguiera, llegamos al lago que habíamos encontrado el día anterior. Ni corto ni perezoso me quite la ropa excepto mi ropa interior y me metí al agua para refrescarme, en días especialmente caluros como este tiendo a sudar mucho, por lo que es un alivio el poder entrar al agua y limpiarme todo el sudor. Mientras yo tomaba un baño Simba y Nala jugaron un poco en la orilla y Zazú solo nos miraba desde la rama de un árbol.

Cuando termine tome mi ropa, me vestí y partimos nuevamente para ver aquel lugar tan genial que menciono Simba.

"bueno, y cuál es ese lugar tan genial que mencionaste." Le pregunte a Simba.

Simba me hiso señas para acercarme y hablarme al oído, y como Nala también estaba tan interesada igualmente se acercó.

"es un cementerio de elefantes." Dijo muy emocionado. Por su lado, Nala pego un grito de asombro.

Un cementerio de elefantes, tengo el presentimiento de haber escuchado algo acerca de tal nombre, solo no recuerdo el que.

Estaba tan metido en mis pensamientos que no note que los cachorros y Zazú estaban hablando de algo hasta que de repente todo a mi alrededor cambio repentina mente, las plantas habían cambiado su colores un poco opacos a tonos más brillantes y llamativos, incluso algunas plantas habían cambiado un poco de forma, además que una musiquita pegajosa resonaba en el ambiente.

Estuve a punto de preguntarles a los demás si me había vuelto loco cuando vi a Simba Nala y Zazú cantando mientras avanzaban al ritmo de la música.

Notas del autor:

Como me da flojera escribir la canción completa aquí les dejo el link de la canción.

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Estoy loco, definitivamente estoy loco. Como rayos es posible que el paisaje cambie tan repentinamente, además de los animales que salen de la nada y que todos parecen haber ensayado la cancioncita. Por más que trato de alcanzar a los demás de alguna forma se siguen alejando más y más. Por un momento los perdí de vista hasta que note que algo estaba creciendo no muy lejos.

Tienes que estarme jodiendo, como chingados están haciendo una pirámide de animales? Hay elefantes bailando en dos patas alrededor de un grupo de rinocerontes, encima de los rinocerontes hay hipopótamos, encima de los hipopótamos esta un grupo de jirafas paradas y de repente salieron algunos osos hormigueros usando sus lenguas como espanta suegras… esto se está volviendo ridículo, encima de los osos hormigueros salieron más animales, creo que son gacelas y están moviendo erráticamente sus cabezas de arriba hacia abajo y por encima salió un avestruz con plumas marrones y rosadas tratando de cubrir algo en ellas. Cuando estas se abrieron hay estaban Simba y Nala sentados en el lomo del avestruz.

Esto es surrealista, la torre de animales está girando y en el cielo hay un grupo de pájaros volando en la parte más alta. Asustado corrí tratando de alcanzar el grupo de animales cuando todo se fue a la mierda, los elefantes tropezaron iniciando un efecto domino. Animal tras animal fue perdiendo el equilibrio, el avestruz callo sobre los osos hormiguero haciéndolos chillar provocando un sonido un tanto chistoso, las jirafas se enredaron con sus cuellos, de alguna manera un elefante se clavó los cuernos de una gacela en el trasero ocasionando que… gritara? No lo entiendo muy bien. Y un rinoceronte callo fuertemente contra el suelo espantando a los animales restantes.

Cuando alcance el lugar donde había estado el cumulo de animales busque asustado a los cachorros o a Zazú, al no encontrarlos el pánico comenzó a apoderarse de mi hasta que una vos ahogada llamo mi atención.

"seffñoragggh, por… favopfh muefvsp." (Traducción: señora por… favor muévase.) Sonó la vos ahogada.

Estaba por preguntar quién había hablado cuando el rinoceronte se levantó y pegado en su trasero estaba Zazú con las plumas chuecas y una cara de tonto mareado.

"ZAZÚ." grite preocupado.

Al escucharme gritando el cálao se despegó del rinoceronte como si fuera una calcomanía cayendo al suelo jadeando.

"señora, debería bajar un poco de peso, casi me ahoga." Dijo Zazú sin darse cuenta de que su comentario había molestado al rinoceronte.

En respuesta le dio una patada que lo mando a volar unos buenos 20 metros. Y el rinoceronte se alejó con la cabeza inclinada hacia arriba.

Cansado de no conseguir respuestas corrí nuevamente con Zazú, solo para verlo levantar la mitad del cuerpo girando y levantando una de su ala con una pluma como si quisiera señalar algo.

"anotaron la matricula, de la pared que me ataco?" dijo antes de desplomarse nuevamente al suelo.

Como conoce esas cosas… agite mi cabeza de lado a lado para alejar esos pensamientos, después habrá tiempo de sobra para preguntar. Sin mucho esfuerzo tome al mayordomo con mis manos para agitarlo un poco y devolverlo a la tierra de los vivos.

"Zazú, Zazú despierta joder. A donde fueron Simba y Nala, dime por favor que no fueron aplastados por los demás animales." No pude seguir divagando cuando Zazú puso una se sus plumas sobre mi boca para callarme.

"puedes, dejar, de, agitarme? Me, estas, mareando." En cuanto lo escuche hice exactamente eso.

"gracias, ahora no sé a dónde se fueron los dos bribones, pero puedo volar y buscarlos. No deberían estar lejos." Dijo mientras usaba su patas para mantenerse de pie sobre mis manos abiertas.

Estaba a punto de salir volando cuando recordé lo que menciono Simba antes de todo el asunto con los animales.

"espera, antes Simba había mencionado algo sobre un cementerio de elefantes." Al escucharme Zazú abrió mucho los ojos.

"de ninguna manera, quien le contaría de un lugar así. Abra ido a ese lugar? De que estoy hablando claro que no irían a ese lugar." Después me miro esperanzado a que le diera la razón. Luego su rostro cambio a un ceño fruncido. "pero claro que irían a ese lugar, son esos dos de quienes estamos hablando." Dijo todo eso mientras sujetaba su rostro con las plumas de sus alas.

"no tenemos tiempo para esto." Le dije seriamente. "vuela lo más rápido que puedas a ese cementerio de elefantes y yo te seguiré lo más rápido que pueda. Si tenemos suerte puede que aún no hayan llegado." El mencionado asintió firme mente y salió disparado al cielo. A la distancia podía notarse una zona diferente a las demás del reino, un lugar sombrío y algo turbio, y para mi desgracia Zazú volaba ferozmente en esa dirección.

"maldita sea niños, más vale que estén bien o les juro que me las pagaran." Dije comenzando a correr lo más rápido que pude.

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Mientras más cerca me encontraba del cementerio de elefantes más fuerte se volvía el olor a muerte y putrefacción. Levante mi vista para ver qué tan lejos estaba el cálao, cuando lo vi bajando en picada cerca del límite de una ladera.

Sabiendo que no estaba muy lejos trate de aumentar mi velocidad y cuando llegue al borde vi con horros que un trio de hienas tenia acorralados a Simba, Nala y Zazú.

Trate de bajar con cuidado la ladera pero pise un poco de tierra suelta y caí arrastrándome hasta llegar en frente del pequeño grupo que se había formado.

Levante mi cabeza un poco desorientado, solo para tener un par de ojos amarillos con una pupila pequeña de color negro rodeado por lo que parece ser sombra de ojos color violeta.

"miren lo que vino por los bocadillos, el plato fuerte, tu qué opinas Banzai." Dijo una de las hienas con vos de chica.

"no lo sé Shenzi, parece estar muy escuálido, los dos enanos tienen más carne en los huesos." Dijo el nombrado Banzai, esta vez con voz de un hombre.

De repente ambas hienas miraron al tercer miembro llamándolo ED quien solo estaba mirando fijamente. Después de unos minutos ED comenzó a gemir y gruñir mirándome con ojos penetrantes.

Al escuchar a la hiena gruñir y gemir las otras dos corrieron a su lado tratando de hablar con él. Lo único que salía de su boca fue un galimatías inteligible de gruñidos gemidos y balbuceos, acompañados de algunos gestos con sus patas.

Mientras el grupo de hienas estaba haciendo lo que sea que estuvieran haciendo, hice señas para que los cachorros y el ave se acercaran.

Cuando estuvieron lo suficientemente cerca no pude evitar sentirme aliviado de que ninguno estuviera herido y abrace con fuerza a los dos cachorros problemáticos.

"nunca, pero nunca vuelvan a darme un susto así. Pensé que algo les había pasado." Les dije soltando algunas lágrimas por la emoción del momento.

Estaba por seguir hablando cuando Zazú me interrumpió.

"si, si muy bonito y todo, que les parece si continuamos cuando no estemos en territorio del clan de hienas." Dijo mirando a su alrededor esperando que aparecieran más hienas.

Por mi parte asentí con la cabeza tomando un poco de control de mis emociones y dejando que Simba y Nala caminaran en sus propias patas.

Cuando nos disponíamos a irnos la vos de shenzi nos detuvo.

"valla, conque eras tú el bicho raro que mató a dos de nuestros miembros." Dijo con una sonrisa en su rostro.

"no solo eso, también fue quien dejo medio mudo a ED." Esta vez fue banzai quien hablo molesto entre gruñidos.

Espera, a que se refieren? Si bien mate a algunas hienas hace algún tiempo no recuerdo haber matado solo a dos o haberme topado con este tal ED.

Al ver mi cara confundida Shenzi hablo de nuevo.

"oh, no me dirás que no lo recuerdas." Dijo con una sonrisita burlona, después de unos segundos su rostro cambio de divertida a increíblemente enojada. "O es que valemos tan poca cosa como para no se recordados." Dijo casi gruñendo.

Estaba a punto de negar su acusación cuando Banzai hablo.

"fuiste tú quien mato al tío Madoa y a la tía Huzuni, además de casi matar al primo ED aquel día en Pride Lands." Dijo molesto.

"no importa, hoy vengaremos a los que nos arrebataste." Hablo Shenzi con una sonrisa sádica en su rostro antes de respirar hondo para aullar y gemir de manera aleatoria.

Zazú se puso pálido al saber lo que se avecinaba, cuando de repente comenzaron a aparecer decenas de hienas alrededor nuestra mirando expectantes.

Mire a los cachorros y pude notar el miedo en sus rostros. Con una mirada tranquila mire a Zazú y pregunte de forma casual.

"Corremos?" este no aparto la mirada de enfrente y asintió mecánicamente.

Sin previo aviso tome a los cachorros en mis brazos y comencé a correr aun una dirección aleatoria seguido de cerca por Zazú y un poco más atrás un grupo de al menos veinte o treinta hienas. A la distancia podía escuchar como sus hocicos llenos de saliva goteaban, sus gruñidos se acercaban y as risas re volvían más frenéticas.

Seguí corriendo lo más rápido que pude y el cansancio que sentía cuando llegue al cementerio se disipo por la adrenalina y el miedo de ser comido por una manada de hienas.

"Zazú." Dije un poco entre jadeos. El mencionado rápidamente se colocó al lado de mi cabeza para poder escuchar mejor. "ve, por, ayuda. Tratare, de hacer tiempo." Dije mientras me deslizaba por debajo de las costillas de un esqueleto de elefante casi derrumbado. Al hacer esto golpee mi cabeza con uno de los huesos por accidente, ocasionando que el esqueleto se derrumbase obstaculizando a la mandada de hienas y dándonos un poco más de tiempo.

El pájaro no perdió el tiempo y voló lo más rápido que pudo en lo que creo que era Pride Lands. Al no tener más opciones trate de seguir la dirección por donde había salido volando Zazú, con la esperanza de encontrar una salida. Para mi desgracia solo termine llevándonos a un callejón sin salida en el cual había otro esqueleto de elefante, este era un poco más pequeño que los que había dejado atrás. Sin muchas opciones apreté mi agarre sobre los dos cachorros que estaban sorpresivamente callados, salvo por los gemidos y gritos ocasionales.

Pensando rápido trate de trepar al esqueleto para lanzar a los cachorros sobre el borde de la pared de callejón para darles aunque sea, una mínima posibilidad de salir con vida de este lugar de mala muerte.

El subir al esqueleto no fue problema pero, cuando estuve a punto de lanzar a los cachorros la estructura no soporto más el peso y se derrumbó, asiéndonos caer con fuerza al suelo. Por suerte yo recibí la mayor parte del impacto.

Sabiendo que estábamos atrapados intente pensar en alguna manera de poner a los niños a salvo cuando lo vi, el cráneo vacío del elefante. Actuando rápido deje a los cachorros en el suelo y moví la cabeza a un lado tratando de tapar el agujero de la base del cráneo con la pared. Mientras hacía esto los cachorros se acercaron a mi cuando escucharon que los ladridos se acercaban. Rápidamente los volví a tomar en brazos, depositándolos en el cráneo vacío del animal muerto.

"escúchenme bien ustedes dos, no se moverán, no miraran y por lo que más quieran no aran ningún ruido hasta que vuelva por ustedes." Les dije de manera firme.

Estaba a punto de alejarme cuando Nala hablo.

"no por favor, no nos dejes solos." Prácticamente me rogo, intente darle una sonrisa tranquilizante pero creo que no los convenció.

"estas loco, si te vas solo aras que te maten." Casi grito Simba con lágrimas en sus ojos.

Cuando vi que estaba llorando volví a darles una mirada tranquilizadora, esta vez una más real.

"hago esto porque quiero que vivan. No hay lugar para mí con ustedes… lo menos que puedo hacer es distraer a las hienas y permitirles escapar con vida." Al escucharme ambos cachorros salieron de su escondite y saltaron sobre mi dándome un abraso.

"por favor, no te vallas." Dijo Simba sollozando.

"no quiero perderte Cristian. Por favor no nos abandones." Dijo Nala también sollozando.

"intentare volver por ustedes, por favor escóndanse no nos queda mucho tiempo." Les dije mientras les daba un fuerte abrazo de despedida.

Era más que obvio para mí que no avía vuelta atrás, el alejar la manada de hienas es una muerte casi segura, pero mantener a estos dos con vida lo vale.

"valla, valla, valla. Espero no estar interrumpiendo tan conmovedor momento." Una vos nos interrumpió congelándome al instante.

Comencé a girar despacio la cabeza para mirar al origen de aquella vos familiar, solo para encontrarme con Shenzi y un grupo más pequeño de hienas. A diferencia de antes había unas 12 hienas paradas en la entrada y válgame la redundancia, también la salida del callejón.

Volví a ver a los cachorros haciéndoles señas de que se escondieran. Y sin más opciones me di la vuelta para enfréntame al grupo de hienas que estaban frente a mí.

"que acaso no piensas hablar, o es que te comió la lengua la suricata." Siguió hablando Shenzi.

Al escuchar el mal chiste de su homóloga femenina el grupo de hienas soltó una fuerte risotada.

"ya terminaron? O van a seguir perdiendo el tiempo." Dije de manera indiferente tratando de mantener un semblante duro.

Al parecer no compraron mi acto ya que se rieron más fuerte.

"no trates de hacerte el duro, desde aquí podemos oler tu miedo." Dijo Banzai, a quien solo reconocí por su voz.

"la valentía no es el no sentir miedo, es tener la fuerza para enfrentar ese miedo." Dije preparándome para pelear por mi vida y la de los cachorros.

"es interesante lo que dices, pero las palabras no te salvaran." Dijo Shenzi mientras cargaba para atacar. Ni un momento después el resto de hienas la siguieron.

Fin del capítulo…

…..

….

Na mentira xd. Continuamos.

Para mi sorpresa Shenzi no fue la primera en abalanzarse, otra de las hienas que la acompañaban fue quien se abalanzo. Por puro reflejo lance mi puño hacia adelante golpeando en el rostro al canino que me atacaba, el golpe lo lanzo un poco lejos, aturdido mientras agita su cabeza con dolor.

Otra hiena intento lo mismo pero esta no salto, siguió corriendo intentando morder una de mis piernas. Sabiendo cuál era su objetivo balancee me hice a un lado esquivando por poco la mordida del animal, teniendo mi oportunidad patee lo más fuerte que pude al canino, levantándolo al menos metro y medio del suelo y lanzándolo un poco lejos, este no trato de levantarse cayendo inconsciente.

Bien una menos quedan once, pensé un poco agitado.

Mire a mí alrededor para ver que las hienas restantes salvo una de ellas que seguía atrás aturdida me habían rodeado y estaban caminando en círculos gruñendo y chasqueando sus mandíbulas en anticipación.

De repente un de ellas corrió nuevamente a mi encuentro pero en el momento en el que me gire para contra atacar, otra hiena salto sobre mi espalda haciéndome caer al suelo.

Al ver esto todas las hienas se abalanzaron al mismo tiempo intentando abrumarme con sus números. Sabiendo que tenía que actuar antes de que las tuviera encima me gire usando todo mi peso para aplastar a la hiena que estaba sobre mí, actuando rápido tome de una pata la hiena en el suelo comenzando a girar, golpeando a las demás con alguien de su misma especia. Al terminar de girar solté al animal quien callo aparatosamente chillando y gimiendo de dolor, para al final salir corriendo del lugar. Otra fuera, quedan diez.

Al ver que me estaba cansando rápidamente barias de las hienas avanzaron mientras que las demás se mantuvieron a la misma distancia esperando.

Mientras todo esto ocurría, sabía que Simba y Nala estaban viendo fijamente a través de las cuencas vacías del cráneo del elefante, no pude evitar soltar una leve sonrisa al estarme luciendo frente a esos dos.

Cuando las hienas vieron mi sonrisa lo tomaron como un signo de debilidad y volvieron a cargar. Solo que esta vez al habernos movido un poco de donde habíamos empezado, ahora estaba cerca de los restos del elefante.

"lamento hacer esto y perturbar aún más tus restos." Dije en voz baja tomando una de las costillas y usándola como un bate de beis bol, golpeando a 3 de las 4 hienas que habían cargado. (Nota: que quieren que les diga, hay que tener respeto por los muertos, aun si son animales, en algún momento estuvieron vivos.)

Por desgracia la cuarta hiena alcanzo a morder mi pantalón. Cuando estuvo bien aferrada comenzó a agitar su cabeza de un lado al otro de forma errática, para mi mala suerte esto ocasiono que perdiera el equilibrio y que la hiena pudiera arrastrarme a donde estaban las demás.

Sin más opciones trate de aferrarme a algo, cualquier cosa para evitar ser arrastrado a mi muerte. Sin suerte las hienas saltaron sobre mi espalda rasgando mi ropa y logrando abrir varios cortes en mi espalda, algunos profundos y otros superficiales. No queriendo ser comido vivo use todas mis fuerzas para levantarme erguido una vez más. A pesar de la cantidad de animales en mi espalda atacándome pude volver a pararme mientras que las hienas tenían la boca llena de sangre y restos de lo que fue mi camisa.

La pérdida de sangre, el dolor por las heridas y el esfuerzo por levantarme y quitarme a esos animales ponzoñosos me avían agotado muchísimo, a tal punto que estaba comenzando a ver borroso y mi cuerpo se tambaleaba levemente.

Al notar mi estado casi inconsciente, todas las hienas esbozaron una sonrisa burlesca mientras que Shenzi volvía a hablar. A este punto creo que es la líder de la mandada o algo por el estilo.

"ríndete de una vez, nunca lograras vencernos a todos. Y aunque lo intentaras, antes morirías y los cachorros detrás de ti serán los siguientes." Dijo con una sonrisa de dientes llenos de mi sangre.

Al escuchar que acabarían con los cachorros en cuanto me derribasen abrí muy grande los ojos. Y Shenzi se percató de ello.

"ja, no me dirás que esos enanos te importan tanto. Ni siquiera son de la misma especie." Dijo burlonamente.

A este ritmo no durare mucho más, solo espero que Zazú vuelva pronto con ayuda.

Una vez más me puse a la defensiva tratando de mantenerme erguido.

"te propongo un trato." Dijo Shenzi. "Te dejaremos salir de aquí si no estregas a los aperitivos peludos." No necesito desviar la mirada para saber que Simba y Nala abrieron muy grandes los ojos ante tal propuesta, y por el rabillo del ojo pude notar que me miraban con miedo de que no la escuchara.

"estas mal de la cabeza si crees que los entregare. Si no valorara sus vidas ya estaría muerto hace buen rato." Dijo entre jadeos.

Por alguna razón Shenzi esbozo otra sonrisa, esta be una que me dio escalofrió ya que no estaba dirigida hacia mí, sino a los cachorros. Al darme cuenta no pude evitar enfurecerme y cargar imprudentemente.

"atrápenlo." Con esa simple orden de su líder, todas las hienas saltaron sobre mí inmovilizándome en el suelo con sus patas, mordiéndome para que no me moviera.

Fueron necesarias de las 7 restantes para mantenerme quieto en el suelo mirando directamente a Simba y Nala.

Para mi horror Shenzi y Banzai se estaban acercando cada vez más a los cachorros. Simba en una muestra estúpida de valor Salió de su escondite y trato de rugir, solo para que saliera un pequeño bramido que, más que atemorizante resulto ser absurdo y débil.

"que fue ese rugidito? Anda vuelve a intentarlo." Provoco Shenzi.

Al saber lo que les esperaba a los dos cachorros, intente soltarme de cualquier manera provocando que las hienas me sujetasen y mordieran más fuerte. A pesar de sentir tanto dolor no deje de tratar de soltarme… hasta que vi rojo.

Narración tercera persona.

En el mismo instante en que Simba volvió a rugir se escuchó un rojizo, un verdadero rugido de león. Pero no era tan fuerte como el de Mufasa, sino más bien un poco más leve, como el de un león adolecente.

Todos al escuchar tal rugido miraron a su alrededor, incluso las hienas que inmovilizaban a Cristian lo soltaron para ver quien avía rugido.

No avía ningún león presente en ese momento, además de los cachorros. Fue entonces que Shenzi y Banzai posaron su vista sobre el humano, y para su sorpresa este se veía un poco diferente.

Su mirada ya no era calculadora ni precavida, sino más bien fiera, y decidida.

Sus ojos habían cambiado de color, en vez de ser verdes ahora eran de un tono rojo opaco casi naranjas con la pupila más pequeña de lo normal, su boca abierta tenia los colmillos un tanto más alargado dejando que se asomasen un poco de sus labios, su cabello dejo de ser castaño para tomar un tono rojo brillante y parresia más esponjado, aunque estaba pegado a su cabeza por el sudor, sus manos llenas de sangre por intentar aferrarse al suelo ahora tenían las uñas más alargadas y filosas de lo que deberían ser y las llenas de sus dedos se hincharon y se volvieron más suaves con vestigios de pelaje amarillo creciendo aquí y allá hasta que estuvo casi completamente cubierto.

Pero lo que asusto más al par de hienas quienes estaban viendo con una atención casi mórbida todos los cambios repentinos del muchacho, fue que todas sus heridas estaban empezando a retroceder, como si se estuviesen desvaneciendo.

Después de la pausa casi eterna por el chock, Cristian reacciono irguiéndose nuevamente, lanzando a las hienas que lo sostenían no hace mucho al suelo, para mostrar que la forma de sus pies había cambiado un poco para parecerse ahora a los de un cuadrúpedo.

(Nota: así es gente, mi personaje se ha convertido en *pausa dramática* UN furry xd.)

"que se supone que es esa cosa." Exclamo Banzai conmocionado.

"no importa, sigue estando herido. Vuelvan a sujetarlo mientras nos encargamos de estos dos." Ordeno Shenzi dándose la vuelta junto a Banzai para terminar con la vida de los cachorros.

Al escuchar esto Cristian corrió en dirección de Shenzi para detenerla, esta al escuchar los pasos descuidados y casi erráticos de su atacante prefirió alejarse y evitar el zarpazo que pudo haberla dañado seriamente, si las marcas en el suelo de roca son algo a considerar.

En cuanto Cristian, se detuvo se paró a cuatro patas de forma protectora cobre los cachorros bufando y gruñendo en advertencia.

A las hienas no pareció asustarles habiendo pasado la sorpresa do su repentino cambio.

Tomando la iniciativa una de las hienas volvió a abalanzarse contra Cristian. Quien respondió con un zarpazo que tiro a la hiena al suelo frente a él y sin perder el tiempo Cristian se abalanzo sobre la estúpida hiena mordiéndole el cuello con su nueva dentadura y arrancando un buen trozo de carne acabando con la vida del animal.

Cristian escupió el trozo de carne a un lado para comenzar a bufar y gruñir nuevamente.

Las seis hienas volvieron a asustarse al ver la facilidad con la que habían matado a otro de sus miembros cuando antes apenas si podía hacerles algún tipo de daño real o duradero.

Enfurecidos, cuatro de las hienas (exceptuando a Shenzi y Banzai obviamente) saltaron sobre Cristian y los cachorros segados por su propia ira y sed de sangre.

En respuesta Cristian también cargo mordiendo a una hiena por el cuello, pero no tuvo oportunidad de matarla cuando las otras tres lo atacaron al mismo tiempo, solo que esta vez sus dientes no atravesaron tan fácilmente la piel del chico.

Aplicando más fuerza en sus mordidas el trio de hienas logro hacer que Cristian rugiese de dolor dejando escapar a su hiena cautiva.

Al ver que sus compañeros tenían problemas con el supuesto humano se apresuraron a ayudar cuando otro rugido, esta bes más poderoso reverbero en las paredes del callejón en el que se encontraban.

Al mirar notaron que era Mufasa con un grupo de cuatro leonas. Quienes se les notaban cansados, con el pelaje echo nudos y algunos cortes aquí y allá. Pero todos capases de seguir luchando.

Cuando vieron la escena que se desarrollaba frente a ellos dudaron en intervenir, pero Mufasa al notar a su Hijo no tardo en unirse a la refriega espantando a las hienas restantes. Quienes dejaron a un transformado Cristian tirado en el suelo muy cansado, con heridas sangrantes en todas sus extremidades y varios cortes en su espalda los cuales se habían cerrado pero fueron abiertas por las hienas, mientras luchaba por mantenerse consiente y tratando de mantener a los cachorros a salvo.

Para su desgracia Mufasa había acorralado a tres de las hienas, quienes estaban temblando bajo la enorme figura del rey de Pride Rock.

"nunca vuelva a acercarse a mis hijos." Exclamo molesto sin darse cuenta de lo que había dicho.

Al escuchar eso tanto las hienas como las leonas se sorprendieron.

"tu-tu-tuus hijos? Cuales son tu-tus hijos?." Quien hablo fue Shenzi quien no tardo en preguntar.

"Saben bien quienes son mis hijos." Prácticamente les grito Mufasa a las hienas.

"no sabíamos que eran tus hijos. Verdad Shenzi? Siguió hablando Banzai. En respuesta Shenzi negó saber nada y ambos le preguntaron su compañera hiena que resulto ser ED.

Este al tener daño cerebral, no se dio cuenta de la situación y asintió vigorosamente con la cabeza sin saber que había metido la pata hasta el fondo.

En respuesta a su afirmación Mufasa rugió lo más fuerte que pudo, espantando a las hienas restantes dejándolas escapar con la cola entre las patas.

Teniendo el camino libre de hienas Mufasa poso su mirada en Simba y Nala, al ver que Cristian no se encontraba por ninguna parte, quiso acercarse a su hijo para preguntarle que había pasado.

Cuando Mufasa comenzó avanzar a donde se encontraba su hijo, Cristian trato de levantarse mirando de manera peligrosa al imponente Rey de Pride Lands.

Sin inmutarse Mufasa siguió avanzando, lo que ocasiono que Cristian se levantase a cuatro patas, a duras penas pudo sostenerse, poniéndose en frente de rey tratando de ser un obstáculo entre él y los cachorros.

Todos los presentes estaban quietos expectantes de como terminaría tal escena.

Mufasa se quedó mirando a Cristian por unos momentos hasta que cambio su cara dura por una llana de amabilidad y compasión.

Cristian al no percibir ninguna otra amenaza, se dejó caer al suelo agotado, permitiendo que Mufasa avanzara y se reuniera nuevamente con su hijo.

Si bien Simba estaba feliz de ver a su padre, tenía miedo de lo que pasaría cuando Cristian hiso todo lo posible por interponerse entre su padre y el. Después de que Cristian lo dejo pasar Simba corrió con su padre quien lo miro enojado.

"Papá." Respondió Simba un poco decaído.

"me desobedeciste deliberadamente." Dijo con un tono de vos firme.

"perdóname papá." Trato de hablar con su padre.

Al ver que Mufasa estaba poniéndose agresivo, Cristian nuevamente trato de levantarse para caer al suelo nuevamente llamando la atención del león más grande.

"Simba, donde esta Cristian." Pregunto Mufasa con un nudo formándose en su garganta.

"de que estas hablando?" pregunto Simba confundido.

"me refiero, en donde está tu hermano mayor." Simba se sorprendió al escuchar a su padre llamar hermano a si mejor amigo.

Al no escuchar respuesta Mufasa miro a su hijo menor, para verlo con la boca abierta mirando entre él y el joven león tirado en el suelo.

Intrigado miro más detenidamente al joven león por fin notando su forma peculiar, pero lo más importante las ropas rasgadas y desgastadas que tenía puestos, como cierto humano que conoce muy bien.

Los restos de una camisa que apenas se aferraban a su cuello, los pantalones echo girones y los zapatos sucios, manchados de sangre.

Al darse cuenta Mufasa se acercó rápidamente a Cristian tratando de hacer que se levantase, lo cual le fue muy difícil debido a las heridas infligidas y a que la adrenalina ya no corría por su sistema.

En cuanto estuvo erguido nuevamente miro la forma de Mufasa reconociéndolo levemente.

Al ver que su ahora llamado hijo mayor podía mantenerse en pie comenzó a caminar junto con las leonas, los cachorros y Zazú quien había bajado del cielo poco después de que las peleas hubiesen acabado.

Mientras todos avanzaban, Cristian se quedó un poco atrás. Sintiendo a alguien que lo miraba desde la parte superior del callejón volteo la mirada, para no encontrar a nadie hay. Comenzó a avanzar un poco más rápido para alcanzar al grupo que tenía delante.

Cuando estuvo fuera de la vista una figura salió de las sombras de la parte superior del callejón, quien había visto todos los acontecimientos ocurridos desde que llegaron las hienas ha dicho lugar, persiguiendo a los cachorros y al humano.

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Después de una larga caminata de regreso a Pride Rock, el grupo de leones disminuyo un poco el ritmo para permitir que Cristian caminase junto a ellos, al principio las leonas que habían acompañado a Mufasa se habían sorprendido de la nueva forma de Cristian, el nuevo hijo adoptivo del rey, después de un rato trataron de entablar una conversación con él, bombardeándolo con preguntas como el día en que llego a Pride Lands.

Al ver que Cristian no contestaba ninguna de sus preguntas o siquiera les respondía, dejaron de intentarlo.

No fue hasta que estuvieron en los prados más cercanos a Pride Rock que Cristian tuvo una reacción un tanto peculiar.

Cristian repentinamente se detuvo, encogiéndose de dolor y tirándose al suelo en una bola comenzando a convulsionar. Para el horror de los espectadores notaron que su cuerpo cambiaba a su forma original, el pelo se alació y volvió a su color castaño, sus garras y colmillos se retrajeron, sus ojos volvían a ser verdes y el pelaje como las armadijas de las yemas de sus dedos se retraían devuelta a su cuerpo.

Pero lo más grotesco del asunto fueron los chasquidos y crujidos prevenientes de sus piernas las cuales habían vuelto a la normalidad.

Todos se quedaron quietos impactados por el repentino cambio, quienes se vieron menos afectados fueron Simba y Nala quienes ya habían visto un proceso similar, solo que en reversa.

Para cuando todos superaron su conmoción notaron que el humano estaba inconsciente y que algunas de sus heridas se avían serrado casi por completo.

"llévense a Nala y a Cristian devuelta a Pride Rock. Yo tendré una charla con mi hijo." Les ordeno Mufasa a las leonas y a Zazú, todos miraron a Simba compadeciéndose del niño quien estaba agachado en la hierba tratando de desaparecer y fallando miserablemente.

"vamos Nala. Simba, buena suerte." Le deseo el cálao al joven príncipe. Mientras se alejaba con el grupo que estaba cargando a Cristian.

Simba, dudoso se dio la vuelta para caminar en donde su padre lo esperaba sentado mirando el firmamento. En el camino Simba piso una huella de la pata de su padre y noto lo pequeña que se veía.

Continúo caminando para finalmente sentarse junto a su padre.

"Simba estoy decepcionado de ti." Dijo Mufasa suavemente, perdiendo el tono duro que había tenido en el cementerio de elefantes.

"Lo sé." Alcanzo a decir Simba.

"te iban a matar, me desobedeciste deliberadamente y arriesgaste la vida de Cristian y Nala. Y lo que es más preocupante, Cristian tuvo que cambiar literalmente con tal de defenderlos." Dijo Mufasa bastante preocupado.

"yo solo quería ser valiente como tú." dijo Simba comenzando a sollozar.

"yo soy valiente cuando debo serlo. Simba ser valiente no quiere decir que busques problemas." Mufasa iba a seguir hablando pero Simba le gano la palabra.

"pero tú no le tienes miedo a nada." Dijo como si fuera un hecho.

"hoy si lo tuve." Respondió Mufasa.

"deberás?" pregunto Simba un tanto sorprendido.

"si." Dijo acercándose más a su hijo. "creí que te perdería." Le dijo estando a su altura.

"Ooo, hasta los reyes sienten miedo." Dijo Simba. Mufasa asintió en respuesta.

"sabes eso se parece a lo que dijo Cristian antes de enfrentarse a las hienas." Dijo Simba tratando de recordar. Ante esto Mufasa se interese en lo que pensaba su otro hijo.

"Oh. Y que dijo?" pregunto.

"dijo que ser valiente no es el no sentir miedo, mas bien es tener la fuerza para enfrentar ese miedo." Dijo recordando dichas palabras.

Mufasa se impresiono por tales palabras tan sabias que le dejo Cristian a Simba.

Puede que más tarde tenga otra conversación con él.

"quieres saber una cosa." Dijo simba comenzando a hablar más bajo. Mufasa queriendo saber en qué estaba pensando Simba asintió nuevamente acercándose a él.

"creo que las hienas tuvieron más miedo, con todos los problemas que mi hermano mayor les causo y la paliza que les diste antes de que huyeran." Dijo Simba bastante divertido.

"jajaja, porque nadie puede meterse Con tu hermano ni con tu padre." Le dijo tomándolo con una de sus patas y dándole un coscorrón.

A partir de aquí la escena continúa como en la película.

Al mismo tiempo en algún otro lugar.

"alfan ha pasado, será mejor que vaya a hacerle una visita mientras aún está dormido… hay tantas cosas que necesito decirle y no sé si estada dispuesto a escucharme." Dijo una vos que prevenía de una brillante luz azul.

FIN DEL CAPITULO.

Ahí lo tienen gente, un nievo capitulo recién salido del ordenador xd.

Espero que disfruten leyendo tanto como yo disfrute escribiéndolo.

Solo para aclarar algunas cosas que creo quedaron un tanto sin resolver entre el capítulo anterior y un poco de este.

Al referirme cuando Kala estaba dispuesta a saltar encima de Cristian al llegar a Pride Rock. Esto se debe a que como los animales tienen sentidos más agudos, son capases de percibir hasta el más pequeño cambio hormonal o químico que secretan los animales y las personas bajo ciertas circunstancias. En el caso de cristian al experimentar el miedo por estar cerca de una manada de leones, su instinto de supervivencia entro en juego y lo hiso sentir miedo, lo cual lo hiso ver como una presa indefensa ante los sentidos de las leonas adultas en ese momento. Tumahini tiene mejor control sobre sus instintos en cambio Kala se deja llevar más fácil mente.

Ahora sobre este capítulo.

Si bien al principio dije que las hienas que atacaron a Simba y a Cristian el capítulo 2 no era Shenzi Banzai o ED. Después de haber escrito el capítulo me vino la idea de cómo aclarar la forma tan peculiar de ED para comunicarse. Y tener daño cerebral por un golpe fuerte en la cabeza me pareció lo más acertado.

Segundo, no deje que Simba ni Nala corrieran por su cuenta de las hienas en el cementerio de elefantes porque, siendo sincero ningún cachorro tendría oportunidad contra un depredador adulto y menos que lograsen eludir a mas hienas en su propio territorio, y como pudimos ver en la película habían demasiadas hienas que se podían contar por cientos.

Y tercero, este era uno de los momentos clave a los que quería llegar, originalmente tenía pensado que esta capitulo fuera el capítulo 4 pero con el tiempo se me fueron ocurriendo más y más ideas, aunque algunas fueron desechadas algunas otras las aplique o hay una más que tengo que incluir, además de que la apariencia de Cristian transformado en un principio fue inspirada en los licántropos/ hombres lobo, cuando estaba escribiéndolo me di cuenta de que la descripción se parresia un poco a cuando Naruto usa un poco del chacra de kurama y sus rasgos se vuelven más salvajes, así que le agregue algunas cosas como el color del pelo el cambio en las piernas y las manos, además del color de ojos. En un principio sería un cambio minimalista y casi imperceptible si no ponías atención xd.

Y ya para finalizar las demás historias que tengo pensado hacer en algún momento puede que tarde un poco más en salir a la luz, como he dicho algunas veces, para mí lo más difícil de una historia es el inicio, además de que se me ocurrió otra historia que me gustaría intentar traer, esta vez será de la película de kung-fu panda y con suerte de toda la franquicia, a excepción de la serie animada.

Y ya les vengo también con un adelanto de la siguiente serie que será el fanfic de tierra de osos, cuyo nombre será *hijo de la naturaleza*, seguida por como entrenar a tu dragón, llamada *señor de los dragones*. Las demás aún está por ver cual nombre escojo para ellas, pero creo que la siguiente que tratare de hacer será la de my Little pony, ya que tengo un poco de como quiero que sea la historia como para dos tal vez tres capítulos pero poco más.

Aún sigue la búsqueda de un lector beta, así que ya se la saben, un rebiew diciendo que están interesados y están como candidatos xd.

Y ya para acabar me gustaría pedirles su opinión, como estamos llegando a otro punto clave, quiero preguntarles. Dejo que Mufasa viva después de la estampida o lo dejo morir? Independientemente de lo que pase ya tengo al menos seis escenarios de cómo podrían ir las cosas. Tres si quieren que viva y tres por si lo quieren muerto. Dependiendo de que prefieran, si nadie deja su opinión en los reviews o en mi correo bronyfanfic875 pues yo me encargare de elegir un camino aleatorio, aclaro que no tiendo a usar Facebook para aquellos que me quieran contactar por medio de esa plataforma :P

Sin más que decir yo soy CrisynDel y nos vemos en la próxima, chao.

Total de palabras 9145.