Batman, Lucifer y sus personajes no son de mi propiedad, únicamente la historia y Manat.

Aclaración: Partiremos del período en el que Dick tuvo amnesia y Bea le ayudó a recuperar su memoria después de mucho tiempo. Esta historia no sigue la cronología del canon o el canon en sí mismo, se integran puntos clave de diferentes cómics pero se verán cambiados parcial o totalmente.

-Diálogo

-"Pensamientos"


-Ahora, te lo preguntaré de nuevo Bats ¿estás seguro de que quieres que te joda con mi magia?

Siendo honesto consigo mismo, John pensó que valió la pena expresarse así a pesar de la mirada de murciélago que recibió. Manteniendo una expresión inocente tanto como se lo permitieron sus rasgos, alzó los brazos por instinto para apaciguar al murciélago.

-Ok, ya entendí, pero luego no quiero quejas ni sermones sobre "uso de magia consensuada"

Constantine estaba impresionado que, para alguien que ocultaba la mitad de su rostro y parecía tener una piedra por cara, pudiera parecer tan molesto. John se felicitó mentalmente por estar en una situación tan peculiar e interesante.

-Bien cariño, cierra los ojos y relájate, seré cuidadoso

El gruñido impaciente de parte del encapuchado lo hizo sonreír.

Oh sí, ese trabajo valía la pena.


Manat observaba absorta la superficie del caldero que hervía frente a ella, los vapores que inundaban la habitación no la preocupaban ya que sabía que no la dañarían a ella ni al ser que crecía en su vientre. Su concentración se vio interrumpida por el chirrido de la puerta del sótano al abrirse, a través del humo logró captar la figura alta vestida de blanco de pies a cabeza, la máscara de tono marfil cubría completamente el rostro del joven encapuchado.

-¿A qué hora regresarás? -cuestionó sin pretensión de detenerlo

-Tomando en cuenta la información de Melisande, aproximadamente a la una o dos de la madrugada -estimó acomodando el estuche de violín en su hombro

-Te dejaré un poco de té en la mesa para cuando vuelvas

Al recibir el asentimiento del adolescente, Manat decidió que odiaba esa máscara, ya de por sí eran pocas las expresiones no neutrales que lograba obtener de él. Ella suspiró con tristeza.

-Solo… ten cuidado, Damian

Él permaneció en silencio por unos segundos antes de bajar las escaleras.

-Sin promesas ¿eh?... -murmuró con desgana

Sentía la familiar y fría sensación de la culpa invadir su cuerpo, últimamente era tan recurrente que los pensamientos que empezaban a asaltarla no eran nuevos pero no por ello menos dolorosos.

-"¿Qué hice?" -se preguntó con remordimiento, abrazándose para tener algo de calor- "¿Cómo pude aceptar esto?"

Jamás debió haber participado en ese ritual, jamás debió haber hecho un trato con Lucifer, jamás debió dejar a Damian, jamás debió hacer tantas cosas. Y ahí, mientras sus uñas se clavaban dolorosamente en sus brazos, respondió como todas las veces a sus propias interrogantes..

Lo sensato hubiera sido terminar con todo ni bien se le presentó por primera vez, pero ella era egoísta, era ambiciosa, ella…

Solo quería oír latir el corazón de su niño.

No era humana, aún así cometía errores y sufría por las consecuencias. Todo porque ella también sentía, podía odiar y amar con la misma fuerza. Lo que se había hecho, ya no podía ser revertido por nadie más que los dos involucrados.

Era consciente de que el arrepentimiento por lo que hizo la seguiría hasta el final de sus días, sin embargo, si decidiera volver el tiempo atrás, sabía en lo más profundo de su alma que ella aceptaría el trato una y mil veces más. Incluso el hecho de que Damian hubiera accedido voluntariamente no hizo nada para tranquilizarla porque ahora él no recordaba ni sentía nada.

Las lágrimas cayeron dentro del caldero, era curioso que estas le ayudaran a extender los efectos de la poción frente a ella, permitiéndole seguir observando y escuchando la conversación de tres hermanos con almas igual de rotas que la del joven que acababa de irse.

-"Pude haberlos ayudado tantas veces y aún así…"

En la soledad de la tienda y casa "Madame Alqdar", una espectadora angustiada aguardaba por ver el desarrollo de la noche y el inicio de un desastre en el que nuevamente tendría que decidir si intervenir o no.


-Era una noche lluviosa, ya saben, la típica noche trágica en la que sabes que va a pasar algo que te va a joder la vida

Red Robin y Nightwing observaron la mirada perdida de Jason en un punto del bosque, escuchando atentamente, puesto que eran conscientes de que la forma de expresarse del antihéroe era su mecanismo de defensa frente a situaciones que lo afectan personalmente.

-Tú tenías la cabeza formateada -señaló a Richard para luego dirigirse a Timothy- Y tú… la verdad no tengo idea, podrías haber estado cazando patos por lo que me importa

Red Hood se llevó un cigarrillo a la boca, encendiéndolo con una parsimonia impropia de su personaje, dejó que el humo inundara su sistema antes de exhalarlo y volver a hablar.

-Como dije antes, el viejo B estaba paseando por su ciudad y yo por la mía cuando la señal se encendió

La lluvia golpeando en su casco y ropa mientras conducía.

-Él estaba más cerca al lugar que yo, pensé que iría -miró hacia el árbol y las flores- "Creí que ya había aprendido"

La desesperación, el miedo, la adrenalina, las probabilidades y la necesidad apremiante de simplemente llegar, lo invadieron a cada maldito segundo.

-Pasó el tiempo, nadie iba, nadie contestaba mis llamadas, entonces fui a hacer el trabajo pesado

El pánico que sentía iba aumentando junto al sonido de estática en su oído, los ojos infantiles lo observaban con resignación y pena por él. Todd comprendía, y a la vez no, la razón por la que el niño se lamentaba si era él quien estaba gravemente herido, no Jason.

-Al llegar, el Demonio iba a ser asesinado por uno de los hombres de la Talia, obviamente detuve al imbécil pero cuando me acerqué…. ya no había nada que hacer

-...el viejo Al te arreglará y podrás seguir haciéndole la vida imposible al Reemplazo

-El mocoso ni siquiera podía creer que alguien hubiera ido por él -sonrió sin ninguna emoción más que amargura en su tono

-Jason ¿Podrías… quedarte?

-Como les dije, al menos no murió solo esta vez

Ojos de jade opacos y cargados de lágrimas sin derramar, ojos abiertos y fijos en él pero sin ver nada, ojos que lo perseguirían en las noches al intentar dormir.

Red Hood dejó caer la colilla de cigarro antes de pisarlo, evitando deliberadamente las miradas de sus hermanos.

-Luego, lo enterré aquí. Alfred encontró el lugar unos meses después, el sensor me avisó y yo fui a explicarle todo. Le pedí que no dijera nada por si te estás preguntando, Reemplazo

-¿Por qué? -cuestionó Tim sin aliento- Sabías que estaba tratando de encontrar a Damian… ¿por qué no dijiste nada? -repitió con una emoción que no supo identificar

-Ya tengo suficiente con estar cuidando que Talia no venga a buscar su cuerpo para alguno de sus planes, como para también tener que vigilar a un murciélago loco con complejo de culpa tratando de hacer lo mismo

-Bruce no….

-Ahórrate el sermón Golden Boy, tú no sabes lo que pasó…

-Pero yo sí, Jason -interrumpió Drake- Él debe saberlo y enterrarlo adecuadamente…

-Oh claro, como eso funcionó TAN bien la primera vez que asesinaron al Demonio -el segundo Robin no se percató de que el volumen de su voz iba aumentando- ¡Le fue EXCELENTE con eso de volverse loco y tratar de revivirlo por cualquier medio!

-Estaba dolido como todos…

-¡No me jodas con eso, Tim! ¡Él sólo no pudo con el maldito complejo de culpa! ¡A él no le importaba Damian! ¡NO LE IMPORTAMOS NINGUNO DE NOSOTROS!

-¡QUERÍA A DAMIAN! ¡¿POR QUÉ MIERDA MÁS CREES QUE HIZO TODO PARA REVIVIRLO?!

-¡ESO ES UNA PUTA MENTIRA Y LO SABES! ¡BRUCE NO CONFIABA EN ÉL! ¡JAMÁS PUDO VERLO COMO LO HACÍAN DICK Y ALFRED! ¡JAMÁS DEJÓ DE SER UN ASESINO PARA ÉL! ¡NI SIQUIERA LE IMPORTÓ LO SUFICIENTE COMO PARA HABLAR CON ÉL CUANDO "REGRESÓ" CON TALIA!

Richard pasaba su miraba incrédula de un hermano a otro,sin saber cómo intervenir ya que no entendía ninguno de los eventos que se mencionaban y no conocía la relación de Bruce con el niño como para poder saber quién tenía razón. Sin embargo, presentía por la ira y las palabras de Jason, que él no solo estaba hablando de Damian sino de sí mismo.

-¡ÉL DIJO QUE QUERÍA IR CON ELLA! -respondió desesperadamente Red Robin, sabiendo en su interior que él ni Alfred habían creído ese mensaje, siendo esa la principal razón por la que empezó su investigación- ¡IBA A SER EL LÍDER DE LA LIGA!

-¡ENTONCES DIME POR QUÉ ESTÁ MUERTO!

Después de ese último grito, Nightwing solo recordaría, a la mañana siguiente al despertar en su cama completamente descansado, una ligera melodía acompañada de una sensación de calma abrumadora antes de que su mente quedara en blanco junto a las de Red Hood y Red Robin.


John sacudió la cabeza tratando de recuperar sus sentidos, le tomó a su cerebro unos minutos ubicarse en espacio, tiempo y situación. Su cuerpo adoptó instintivamente una posición defensiva cuando se percató de la enorme cantidad de magia que sobresaturaba el ambiente.

Lo que sucedió segundos después, fue lo que aumentaría su interés en el caso.

Con la misma rapidez en que su cuerpo estaba en guardia, sintió que la magia extranjera empezaba a relajarlo por la fuerza, quitando cualquier sensación de alarma de su mente hasta casi alcanzar una especie de trance. Una vez en ese estado, John pudo notar en ese momento la melodía y la escena frente a él.

A unas tres azoteas de distancia, dentro de una especie de capullo de magia, una figura blanca, delgada y esbelta tocaba un violín con una intensidad abrumadora para la vista. Era hipnotizante la forma en que el poder fluía en ondas con cada nota y cubría cada parte de la ciudad, casi se podía saborear la pureza de ese ser.

Constantine tragó saliva cuando empezó a sentir la necesidad de acercarse para raptar a esa criatura y guardarla para sí mismo, o de simplemente ceder a la tentación de mancillar una magia tan pura.

Estaba por caer nuevamente bajo el encanto de las sensaciones cálidas y tranquilizantes cuando una voz lo interrumpió.

-Veo que a fin de cuentas, tú tampoco puedes resistirte a esto. Debes guardar mucho dolor, mi pequeño hermanito

El rubio giró la cabeza bruscamente hacia la fuente, viendo a una forma femenina traslúcida muy familiar que le sonreía con cariño.

-Cheryl…

-Hola Johnny


Manat observó en su caldero a los tres hermanos dirigirse de regreso a la guarida del murciélago con los ojos nublados y expresiones pacíficas al igual que el resto de habitantes. Movió su mano sobre la boca del caldero para cambiar el lugar y ver cómo estaba Damian. No se inmutó cuando sintió otra presencia en la habitación.

-¿Poniendo en práctica tus habilidades de fisgona, Many?

-No estoy de humor para esto, Luci

-Nunca estás de humor para nada en esos días -comentó Lucifer arrastrando un banco para sentarse junto a ella y poder ver dentro del caldero- ¿Qué planea hacer nuestro Little Dementor con el murciélago?

-No lo llames así -pidió frunciendo el ceño

-Entonces ¿Eban? o mejor ¿Ibn…

-Sabes cuál es su nombre

-Pero él casi ya no responde a él ¿o sí? -cuestionó con algo de malicia

La mujer suspiró antes de mirarlo directo a los ojos.

-¿A qué has venido en realidad, Samael?

-Sinceramente, a ver cómo ellos terminan de destruir lo queda del niño


Hola queridos lectores, lo sé, me desaparecí un buen tiempo, hubo demasiados cambios y además he tenido problemas para redactar esta historia de forma que me guste ya que el inicio es súper lento, al menos en estos capítulos, si se fijan en el tiempo de narración, la historia ha transcurrido en menos de una semana. Prometo que eventualmente irá un poco más rápido pero por ahora será así.

Déjenme sus reviews, quejas y sugerencias, que son el pan de cada día para los escritores como yo.

También acepto tomates y floreros.

Gracias por leer, nos ¿vemos? Luego

Los quiero, chicos y chicas.