Los personajes no me pertenecen, solo los uso para mi esparcimiento y diversión, son propiedad intelectual de su creadora. Por el contrario la historia si es mia.


Fragmento del Capítulo 4

Luego de un rato y de que la rusa le enseñara algunas palabras básicas se preraro para ir a ver al comandante Volkov.

- ¿Volverá a verme? – Cuestiona Lauralei.

- Espero que sí. Si el Sexto ejercito cayo es posible que ahora vayamos tras sus pasos.

- Entonces esperare su regreso soldado Sokolova.

- Puedes llamarme Nika. Vermissen Dietrich

- Entones dime Lauralei cuando estemos solas. – Ella estrecha su mano.

Nika devuelve el gesto, y ambas sintieron la calidez de la otra. Para Nika fue como sentir algo olvidado, algo que no sentía o que se había propuesto olvidar, por el contrario para Lauralei fue una sensación que aun en su joven vida no había sentido y que la confundió por un momento. Cuando se separaron ambas quedaron en un silencio incomodo pero rápidamente Nika se despidió con una coqueta sonrisa y tras tomar su fusil salió al encuentro del Comandante. Mientras regresaba pudo ver aun el jolgorio de la primer gran victoria contra el invasor, aun así ella se sentía rara, una mezcla de sensaciones como las que sintió al enfrentar a su familia. ¿Acaso le iría tan mal como con su madre?


CAPITULO 5

Pecados

El sol o mejor dicho la luz natural de ese día gris comenzaban a perderse en el horizonte dejando un manto de oscuridad, cada vez más palpable por el frio que empezaba a incomodar más de lo que todos quisieran. Pese al oscuro mal auguro y esa sensación recurrente cuando se enfrentaba a alguien superior a ella, continuo su camino recordando la última vez que vio a su madre y esa discusión sobre su obligación de contraer matrimonio con un joven acaudalado. A su mente llego aquel rostro endurecido y esa lagrima contenida por la decepción de no ser aceptada. De una noche igual a esta que pese a estar sitiada por los nazis decidió arriesgarlo todo escapando con su amada con el peor de los resultados y sin poder solucionar sus dilemas familiares. Sin darse cuenta llego hasta los cuarteles del comandante Volkov, termino su cigarro y tras golpear la puerta espero para ser recibida. Tras un eterno instante su amiga salió algo seria, pero con el rostro tranquilo, cosa que la desconcertó. Antes de retirarse le hizo seña de que pasara al despacho. Entro y vio al comandante de espalda, mirando lo que parecía un viejo diario mientras fumaba. Haciendo un sonido gutural alerto a su superior de su presencia, y este giro para mirarla directamente a los ojos.

- Estoy seguro que se pregunta porque… – Cierra el diario y lo deja en el escritorio. – Porque un comandante con mi reputación y estatus entra en su tonto jueguito de salvar a la fascista… ni siquiera entiendo porque usted, una gran patriota con un buen historial, arriesgo tanto, aunque por la foto de su Soldbuch es una mujer hermosa. – Ese comentario ruborizo a Nika. – Lo entiendo, claro que lo hago y no la juzgo de ser así.

El invita a que se siente, mientras saca una botella Nalewka y dos pequeños vasos. Luego de servirlos miro de nuevo la botella. La tenue iluminación del lugar y el color cobrizo del líquido en su interior hacia que la mirada del comandante pareciera estar en otro lado, casi en otro mundo.

- ¿Supongo que en el 39 usted estaba en su casa, sin la más mínima idea que terminaría aquí? – No espero que respondiera, pues la francotiradora bajo la mirada y tomo sus manos. – Yo en esa época era un joven que estaba encantado con el partido y lo que representaba. – Dice con pomposo y falso orgullo. – Decidí en ese entonces ir al frente con nuestro glorioso ejército para tomar el Este de Polonia, para recuperar lo que fue nuestro durante la Gran Guerra… y creo que ahí fue cuando corrompí mi alma… Lo que le diré aquí nunca paso y si algo se llegara a saber las consecuencias serán implacables para usted y su "amiga", ¿Comprende Sokolova?

- Si Señor. – Respondió intimidada por la forma lúgubre que dijo lo último.

- Luego de la ocupación los polacos pasaron a ser ciudadanos de la gloriosa Unión Soviética, algunos repatriados, otros hechos prisioneros políticos, etcétera, etcétera… en ese entonces fui transferido como Comisario Político y me encargaba de tratar de entablar y hacer comprender a los "nuevos" camaradas que éramos sus amigos. Ahí conocí a una joven polaca judía que buscaba desesperadamente a su hermano, un oficial de la policía que estaba detenido luego de la invasión. Con el pasar de los días me enamore de ella, y trate de ayudarla, como un idiota intente buscar a su hermano… pero fue muy tarde para él… por ordenes de nuestro líder se decidió que él, junto con el resto de los prisionero y conspiradores fueran ejecutados… claro está que le dije una mentira, que había enfermado y muerto en su calabozo, pero no me creyó. – Prende un cigarrillo y larga el humo hacia arriba, como tratando de desviar su mirada de algo que no estaba. – Al día siguiente fui a ver como estaba y la encontré ahorcada en un árbol…. – Le entrega la copa mientras que giro para que no vea sus ojos brillosos. – Pensaba entregarla, pensaba hacer lo que correspondía, al igual que con usted, como conspiradora, pero vi sus ojos, esa misma mirada de terror y de haberlo perdido todo, la misma mirada que tenia Mimet cuando estaba colgada del árbol… – Se toma todo el contenido de su vaso y Nika pudo ver como paso el dorso de su mano a la altura de sus ojos. – Ese mismo día llame a mi padre y me uní a la Fuerza Aérea, quizás de esa manera podría llegar a ella…

- Lo siento señor… no sé qué decir…

- No diga nada y trate de sobrevivir esta guerra. Cuidare de la esa mujer mientras esté vivo, pero usted tiene una obligación, al igual que yo. Aun no sé dio a conocer esta información, pero comenzaremos a movilizarnos una vez que los prisioneros estén instalados para recuperar terreno.

- Hare lo que prometí hacer por mi Patria y por los que quiero. Además espero algún día…

- No diga lo que quiere, suele ser de mala suerte. – Aconseja con un tono más amigable.

- Si me permite ir a despedirme de ella antes de comenzar la nueva contra ofensiva se lo agradecería.

- Puede hacerlo, y recuerde, lo que escucho aquí nunca paso.

- No escuche nada señor.

- Puede retirarse.

Nika saluda al comandante y al legar a la puerta gira y le dice.

- Cuide a mi amiga, tiene un gran corazón dentro de ese duro caparazón.

- La protegeré con mi vida de ser necesario. – Respondió como si de un juramento se tratara.

- Se lo agradezco.

Nika fue a sus barracas donde se reporto y solicito un día de descanso antes de seguir adelante. Tomando en cuenta todo lo que había combatido sin tomar descanso, le fue permitido, sin contar que le dejo una botella debajo del escritorio para "ayudar" a solicitar dicho favor.

Tras la Línea con tu Enemigo

Era la mañana del 3 de febrero y pese a las restricciones, Nika se las arreglo para cambiar todos sus botines por varias cosas para dejar en el departamento donde estaba la enfermera alemana. Incluso encontró entre los escombros unas cuantas manzanillas autóctonas las cuales recogió. "¿Me pregunto si será demasiado?" se cuestiono a si misma mientras se dirigía al departamento.

Cuando entro, nuevamente sin ser cuestionada por los guardias, subió hasta el departamento donde a poco de tomar la escalera escucho una triste melodía de violín. A medida que continuaba subiendo supo que era una melodía conocida. – ¿Pero cuál? – Se llego a plantear cuando se detuvo frente a la puerta del lugar. Aguardo unos minutos, pues la melodía la llevo en un viaje a su pasado, donde aun su madre era su madre y no una mujer dolida por un matrimonio arreglado, donde aprendió de su padre, sin darse cuenta, a ser encantador con las mujeres. No se dio cuenta cuanto tiempo estuvo escuchando y recordando, que no se había dado cuenta que la melodía se había terminado y se escuchaban del otro lado torpes pasos. Golpeo la puerta tras recomponerse y esta abrió encontrando a una mejorada alemana, aun pálida, pero con mejor semblante. Extrañamente Lauralei esbozo una genuina sonrisa al ver a la soldado rusa arreglada, con una bolsa con víveres y lo que parecía un ramo de manzanillas, según creía como las de su Alemania natal. Nika se quedo estupefacta, pese a que sabía que sería solo ella, la sonrisa que recibió la dejo quieta en su lugar sin saber que decir. La enfermera tomo el ramo y sintió su tenue aroma mezclado con algo de polvo, propio de los bombarderos que sufrió el lugar poco tiempo atrás. Con un gesto la invito a entrar, haciendo que Nika reaccionara y entrara torpemente. Era raro para ella estar así frente a una mujer, pese a que no estaba del todo recuperada la alemana tenía un temple que lograba intimidar a la experimentada rusa. Tras un instante de silencio Lauralei comenzó.

- Dasvidana her Sokolova.

- Mejor Nika, Lauralei. Y es доброе утро (Buenos días)

- Veo que voy ser un problema al fin y al cabo. – Responde decepcionada.

- No, aun no, pero es imperativo que aprendas rápido. Ten, te traje un diccionario de idiomas.

- Danke Nika.

- Por cierto, tocas muy bien. – Menciona mientras deja las cosas que había traído en la cocina.

- Gracias, no sabía que tocar, trate de recordar algo que no sea alemán, para no levantar sospechas.

- Créeme que nadie de las clases bajas entienden de donde es la melodía.

- ¿No hay orquestas aquí?

- Sufrimos mucho después de la revolución, como para preocuparnos por aprender música. En mi caso, nació en buena cuna, pero aprendí mucho de las mucamas de casa, de cómo es la vida de verdad.

- Te entiendo, mi familia no la pasó del todo bien después de la Gran Guerra. Pero éramos felices.

- ¿Y qué opinan que eres soldado del ejército? – Cuestiona mientras prepara un té para ambas.

- No lo saben. Veras…

Lauralei le describe su clavario desde que fue engañada hasta que termino sola en la pista asediada.

- … en ese momento pensé que todo se acabaría… pero creo que acaba de comenzar.

- Lamento haberte disparado… mis camaradas iban…

- Lo sé, me aterro la idea de pasar de nuevo por lo mismo… no soy una mujer fuerte como tú, no tengo idea de las armas y soy enfermera porque acompañe a mi ficticio esposo al campo de batalla.

- Al menos intentaste algo por ti misma. – Dice finalizando su té.

- y mira como me fue… - Responde con una mueca.

- Sigues con vida, creo que por algo ha de ser.

- Supongo que si… y de quien es la identificación que me diste? – Cuestiona la enfermera algo más relajada.

La pregunta tomo por sorprenda a Nika quien se quedo casi sin color. Tras unos eternos segundos entono su voz y dijo casi como si de su pecho se quitara algo.

- Ella… Ella fue mi primer y único amor. Pese a que llegue sola y casi congelada al otro lado del lago Lodoga, nunca la reporte como muerta, pese a que la vi morir en mis brazos…

- Lo siento en verdad, no quise…

- No, está bien. No podías saberlo. Además de seguro le abrías caído bien. Amaba la música, fue cuando la conocí. Solía tocar el piano en mi casa antes de la guerra y ella se escondía detrás de las enormes cortinas del estudio para escucharme tocar… tenía una mirada triste, casi como tú, era muy pesimista, pero desde que nos enamoramos habíamos decidido escapar de la guerra y escondernos en algún lado. Cuando la perdí, cuando mi pueblo cayó, decidí usar mi capricho de pequeña y me enliste como fusilera y al poco tiempo como francotiradora… le resto es historia.

- Historia… ¿Crees que logremos tener nuestras historias cuando todo termine?

- Cuando esto termine voy a tomar una de las nuevas motos y recorrer toda Europa.

- Nunca viaje en una. Ha de ser una extraña experiencia. – Se cuestiona intrigada.

- Es una sensación de libertada como pocas veces sentí. Mi amiga es con la altura, lo mío es el viento en el rostro y llegar hasta el final del camino. – Contesta con los ojos iluminados. – Quizás podría llevarte a tu país cuanto todo termine.

- Si cuanto todo termine queda algún lugar a donde regresar, será todo un placer.

Se quedaron mirándose un instante pensando en cómo sería viajar juntas. En el caso de Nika tuvo un leve sonrojo, aunque Lauralei simplemente sonrió con la idea.

- Entonces… ¿Cómo te sientes? ¿Como esta tu herida? – Cuestiona torpemente Nika para salir de su incomodidad.

- Estoy mucho mejor, la herida está muy bien. Pero lo que me ayudo mucho fue dormir en una cama cómoda. Hace más de un año que no dormía tan cómodamente.

- Yo también extraño dormir… tenía una enorme cama con un suave colchón y un delicado dosel… y mi almeada de plumas de ganso… – Suspira con tristeza. – quizás algún día…

- ¿Porque no te acuestas? Es una cama increíble. – Invita con normalidad.

- No me parece correcto. – Responde algo ruborizada.

- ¿Lo dice la francotiradora que estuvo con tras la línea con su enemiga? – Cuestiona levantando una ceja y cruzando sus brazos.

- Si lo dices de esa manera no tengo argumentos.

- Ve toma un descanso, te lo mereces.

Nika se recuesta en la cama aun con su uniforme mientras que Lauralei se fue a cambiar el vendaje al baño. Al regresar la vio acostada con toda su ropa sobre el cobertor.

- Si se va a acostar mejor se quitas la ropa y se metes dentro. – Regaña de manera poco creíble, aunque en el tono alemán sonaba más a una orden.

Extrañamente Nika acato la sugerencia y al notar que su rostro comenzaba a enrojecer se acostó y le dio la espalda. Lauralei se acostó a su lado y sin que lo pidiera comenzó a realizarle un masaje en la espalda. Masaje que pese a disfrutarlo llego a cuestionarlo.

- No es necesario…

- Creo que es lo mínimo… sabes es la primera vez que hago esto…

- ¿Tocar a una mujer en una cama? – Cuestiona tratando de no mostrarse tan intimidada.

- No, usar esto, que me obligaron a aprender, para agradecer genuinamente a alguien agotado…

Nika no supo que responder y simplemente se relajo gracias a las hábiles manos de la alemana. No supo en qué momento paso, pero se quedo profundamente dormida. Mientras su subconsciente comenzaba a tomar las riendas de su mente, esta la llevo a extraños sueños, o recuerdos vividos en un pasado donde el frio era algo que pasaba cuando tenía que salir para subir a un carruaje o a un automóvil. Pero todo la llevo a aquel momento en el que fue una con su amada Marisha, durante una gran nevada en la que sus padres no estaban en la ciudad. Era uno de esos sueños en los que podía sentir el calor del cuerpo de su amada, el olor del cabello, la respiración en su rostro, su cuerpo entrelazado con otros brazos, era como si… Nika abrió lentamente sus ojos y el lugar ya estaba a oscuras. Tras un instante su vista se acostumbro a la oscuridad y pudo ver a la enfermera alemana a su lado profundamente dormida y abrazada a ella. Su cabello ondulado que cubría la mitad de su rostro nívea el cual respiraba suavemente y mostrando una paz que creía olvidada. Intento salir lentamente de la cama, pero Lauralei se abrazo y hundió su rostro en su pecho evitando que esta pudiera escapar. Viendo el predicamento en el que estaba se cuestiono que hacer al respecto. No supo porque, pero decidió la opción que podría traerle problemas y simplemente uso su único brazo libre para cubrirlas dentro de la cama y por primera vez en muchos años simplemente durmió con una mujer. Pero pese a que no tuvo la diversión terrenal que tenia acostumbrada con otras jóvenes mujeres, su corazón latía de una manera que creía olvidada. Tras un rato de pensar que los pecados del pasado, se durmió en los brazos de una enemiga que comenzó a creer, había llegado para combatir contra sus propios fantasmas.

Fin de la Primera Parte. El Sitio de Stalingrado


Bueno sin proponérmelo y tratando de sacar otra historia salió este final de la primera parte… Lo cual no entiendo porque estoy haciendo este tipo de cosas. Pero me gusto como quedo! Así que nuevamente espero que os guste!


Glosario:

Nalewka (literalmente en polaco ''ensamblaje"), es una bebida destilada tradicional polaca. La bebida alcohólica contiene entre un 40 y un 45% de alcohol y se produce por la maceración de varios ingredientes alcohólicos como el vodka o el licor.

La masacre de Katyn llamada en polaco Zbrodnia katyńska ('la masacre de Katyn') y en ruso Катынский расстрел ('fusilamiento de Katyn'), también conocida como masacre del bosque de Katyn, fue una serie de asesinatos en masa de oficiales del ejército, policías, intelectuales y otros civiles polacos perpetrados por la policía secreta soviética (NKVD) dirigida por Lavrenti Beria, entre abril y mayo de 1940, tras la invasión soviética de Polonia de 1939 al inicio de la Segunda Guerra Mundial.

A partir de una propuesta oficial de Beria, fechada 5 de marzo de 1940, Iósif Stalin y otros cinco miembros del Politburó soviético (Mólotov, Voroshílov, Mikoyán, Kalinin y Kaganóvich) aprobaron lo que, de acuerdo con el Instituto de la Memoria Nacional de Polonia y otros sectores, sería un genocidio.

Se calcula que las víctimas fueron al menos 21 768 ciudadanos polacos, ejecutados tanto en el bosque de Katyn —actualmente territorio de Rusia— como en las prisiones de las ciudades de Kalinin, Járkov y otros lugares próximos. Del total de muertos, cerca de ocho mil eran militares prisioneros de guerra, seis mil eran policías y el resto eran civiles integrantes de la intelectualidad polaca —profesores, artistas, investigadores e historiadores— presos bajo la acusación de ser saboteadores, espías, terratenientes, dueños de fábricas, abogados, funcionarios públicos peligrosos y sacerdotes católicos.

Originalmente, el término «Masacre de Katyn» se refería exclusivamente a los asesinatos del bosque de Katyn —cerca de los poblados de Gnezdovo y Katyn y, a 19,5 km al oeste de Smolensk— de los oficiales del ejército polaco que estaban internados en el campo de prisioneros de guerra de Kozelsk. Esta fue la mayor de las ejecuciones simultáneas que sufrieron los prisioneros polacos. Se usaron armas y municiones alemanas con la intención, si llegaba a descubrirse, de hacer responsable a la Alemania Nazi del genocidio.

(Chamaemelum nobile) La manzanilla o camomila común o romana (A chamaemelum nobile, sin. Anthemis nobilis) es una hierba perenne de la familia de las asteráceas, nativa de Europa y flor nacional de Rusia. El tallo tierno y las sumidades floridas se usan secos o frescos en infusión, aromática y ligeramente amarga. Se la confunde muchas veces con la manzanilla alemana, Matricaria recutita. Los efectos terapéuticos asociados a la manzanilla son digestiva, carminativa, sedante, tónica, vasodilatadora y antiespasmódica. Como infusión se usa para alivios de estómagos. Otro de los usos de la manzanilla es para lavar los ojos en caso de alergias. La Manzanilla o Camomila también es muy útil para el pelo. Aporta luminosidad y brillo a los cabellos castaños muy claros y rubios. No tiñe el pelo ni funciona en cabellos oscuros, solo potencia su color y si es reforzado por los rayos solares al secarlo sobre todo en época de verano, se observará en el cabello claro, hermosos reflejos dorados.

Agradecimientos:

Kamisumi Shirohoshi: En efecto la mayoria de las armas suelen tener denominaciones como los telefonos nuevos, y en algunos casos si bien son innecesarias, me gusta investigar demasiado. Y espero que tu opinión de Volkov siga mas o menos entera. Una Michiru sin espejo es como una Setsuna sin llaves! Gracias por seguir estas locuras!

Tarma Jones: Si mi amigo, son cortos pero salen. Como veras las razones del comandante son validas, todos tienen un pasado y en la segunda guerra quedaron muchos trapitos que no vieron el sol. Como vez va a ir progresando lentamente. Sin contar que Haruka va a tener que ir para Kurst y Ciudadela… o como se escrivio por algún lado, las picadoras de carne. Y si algo se le da a Haruka es jugar con la heterosexualidad de todos! Y por eso la amados! Asi que espero que te guste este pequeño capitulo… sigo pensando en porque lo de las partes de las historias…

Litakino1987: Como veras Volkov tiene sus pecados y remordimientos guardados. Es o cree que era un buen tipo y patriota. Pero su pasado lo condena, pese a que si le gusta Lita no deja de ser alguien importante para el partido. Y como te parece que va la cosa ahora ente esas dos ahora? Tratando de hacer volar una dragona o hacer que una Sailor deje de drogarse salió este capítulo. Qué cosas no? Diría Kiko. Así que espero que te guste como va esto y no sé cuanto seguiré ahora con lo otro! Por lo pronto nos leemos mi Lady!

Pato: espero que hayas solucionado lo de la app!

Lector Anónimo: espero que os guste esto y nuevamente invito a dejar vuestro comentario!


Nuevamente gracias por la oportunidad y

Nos leemos