Ninguno de los personajes me pertenece al igual que la historia no me pertenece, esta historia le pertenece a Lyuzdhae yo solo les comparto esta historia que a mi parecer es muy linda y espero les guste
2. dolor constante
-como te atreviste a mancillar nuestro nombre, exijo saber el nombre del maldito con el cual osaste perder tu pureza- gritaba el rey listo para castigar a su hija quien de rodillas frente a él solo lloraba presa de pánico y de dolor al saber que tendría un hijo de aquel sujeto que la había violado sin contemplaciones
-He dicho que quiero un nombre- grito nuevamente el rey, estampando el látigo en el hombro de su hija; aquel golpe acertado quemo piel y carne, pero a Marinette eso le dolía menos que el horror de saber lo que llevaba en el vientre.
El rey estaba preparado para dar un nuevo golpe cuando la figura de Kagami y Alya aparecieron en la habitación y antes de que el látigo silbara y callera de nueva cuenta sobre su hermana, Kagami se interpuso frente a ella.
-Sal de mi paso- grito el rey al ver la valiente osadía de su hija mayor.
-No, majestad, lo siento, pero si ha de matar a golpes a mi hermana primero deberá pasar en mi cuerpo sin vida para hacerlo- contesto la princesa con voz firme.
-Quítate y es una orden- rujío
-No, lo hare… majestad- dijo hincándose frente a él- suplico su clemencia y pido que deje explicar a mi hermana la razón de su estado-
-Cual razón, si todo es obvio-
-No tanto como usted piensa- contesto Kagami –suplico mi señor, que escuche a la menor de sus hijas-
Molesto y con más furia por ser enfrentado frente a sus súbditos, acepto el hecho y despidiendo a la mayoría de guardias quedándose en el lugar su nodriza Natalie y su ministro principal Roger, el rey ordeno –Habla, te escucho, explica tu comportamiento vergonzoso-
Marinette lloraba sin contenerse, por lo que Kagami tuvo que acercarse a ella y pedirle que le dijera a su padre su desgracia, limpiando y conteniendo el llanto comenzó a relatar.
-El… El… El día… De la fiesta con las gisaengs, desobedecí sus órdenes señoría y volví al salón, a observar la fiesta.
-¡¿Qué hiciste qué?!- grito el rey.
-Perdón, mi señor – suplico Marinette.
-Continua- le animo Kagami
-Yo volví padre, volví al salón y entonces un hombre…- corto sus palabras y comenzó a llorar- … Un hombre me tomo por la fuerza, sin mi consentimiento.
-¡Quee! … Y porque no lo mencionaste- dijo enojado el rey queriendo romper las paredes de su palacio.
-Tuve miedo de su reacción, por mi desobediencia, me sentí sucia, hubiese querido matarme, pero no tuve el valor… Ahora padre si ha de castigarme y matarme hágalo por que no quiero vivir así, sabiendo que llevo dentro a esta monstruosidad producto del mas terrible acto que puede vivir una mujer.
El llanto volvió a invadir a la princesa, él rey pregunto de nuevo -¿Quién es ese hombre?
-No lo sé, no pude verlo bien, estaba oscuro y me golpeo dejándome semi inconsciente- contesto mientras se abrazaba de sus hermanas quienes trataban de calmar su llanto.
El rey no dijo más, salió del cuarto furioso y pidió a su ministro que enviara por los nobles más importantes pues aquel individuó debía ser buscado hasta debajo de las piedras, ultrajo a una de las princesas y debía pagar por ese terrible delito.
De modo que Xavier, ministro de administración, Alec jefe de la guardia real, Max ministro de relaciones exteriores y Gabriel Agreste ministro de guerra fueron convocados y bajo juramento de no revelar ni una palabra de lo que el rey les comunicara fueron informados de la desgracia de la menor de las princesas y el rey pidió su ayuda para localizar al desdichado que sería castigado.
Sin embargo, para dar fácilmente con el malhechor, el ministro Gabriel Agreste conto a su hijo Adrien sobre la situación, buscando su apoyo en la búsqueda del culpable. Cuando comenzó su relato todo parecía confuso, pero poco a poco todo tomo forma, la chiquilla que su hijo sin contemplaciones tomo en aquel lugar era la menos de las hijas del rey, el hombre que buscaba castigar era el joven general del ejército de la ciudad, Adrien.
El asunto era delicado, pero Adrien como hombre honorable decidió dar la cara por su acto, a pesar de que su madre le suplico que no lo hiciera pues eso significaba la deshonra de la familia ya que el rey seguramente los castigaría sin contemplaciones, sin embargo, no fue así.
A la mañana siguiente de la petición del rey a sus ministros, Gabriel Agreste con su hijo llegaron al palacio y en audiencia privada, Adrien confeso al rey su pecado, suplicando perdón a su familia y castigo sin piedad su persona.
La princesa Kagami, pidió que lo mataran en ese mismo momento, lo cual era obvio, pero nadie espero la decisión del rey
-Pagaras por tu falta- comenzó –Pero muerto no servirás de nada- prosiguió dejando confundidos a todos –Deberás limpiar el nombre de mi hija y la única forma será haciéndola tu esposa y dándoles un nombre a ese hijo.
Todo el mundo quedo anonado con aquella resolución, sobre todo Kagami quien se puso de pie y suplico a su padre no sometiera a su hermana a esa calamidad, pero en esta ocasión no fue escuchada y se decidió que, en medio mes, la princesa Marinette celebraría nupcias con el hijo del ministro de guerra.
Cuando Marinette conoció el dictamen de su padre, le suplico de rodillas le permitiera suicidarse ya que no soportaría, casarse y vivir junto al hombre que la violo y la humillo como mujer, pero el rey no cedió, con sufrimiento, odio, rabia, coraje y desolación al ver su vida dar un giro de más de 360°, acepto el mandato pidiendo y rogando a dios que aquel bastardo que llevaba dentro le matara en el parto.
===Marinette===
La gente grita citoreo en la calle, por la celebración en mi honor, las damas de la corte me han puesto el traje de honor, el gran tocado acompaña mi atavió, miles de joyas han sido puestas sobre mí.
Estoy siendo guiada a la ceremonia de mi boda, mis pies se mueven, pero mi alma y corazón quiere huir, siento que saldré corriendo cuando este frente a él, cuando mire a los ojos al maldito que arruino mi vida, estar a su lado hará que vuelva a vivir la sensación de asco que me produce saber que me toco, me beso, me hizo suya tan asquerosamente dejándome dentro esa "cosa" de la cual quisiera deshacerme para así dar fin a esta ridícula unión que solo me hará mas infeliz.
El príncipe Luka, ha enviado una carta pidiéndome que no me case, pues dice amarme y no puedo hacer otra cosa pues llevo un hijo de ese tipo en mi interior.
Kagami saca lumbre por los ojos, esta tan molesta como yo por la decisión tan desquiciada por parte de su señoría, nunca pensé que me obligaría a esto, según Alya debe ser porque le debe la vida a ese individuo y es por ello que no quiso matarlo y opto por hacer una ceremonia nupcial.
Llegamos a la última vuelta del laberinto que representa el palacio y llego a la gran explanada donde los principales ministros y familiares de él, junto a nobles de la corte presenciaran la gran boda.
Siento el sol, pegándome de frente y quisiera que como brazas achicharraran mi piel y terminara con mi sufrimiento.
Llego a su lado y no puedo verlo, mis lágrimas comienzan a salir, seguramente mucho dirán que es de nervios y miedo cuando en realidad estas lagrimas son de furia, de desolación, de asco por saber en la situación en la que me encuentro.
===Adrien===
Su bello rostro está siendo impregnado por las lágrimas, me diento mal pues estoy seguro que llora por saber que se casara conmigo, fue terrible lo que le hice, ni yo perdono mi comportamiento tan vil.
Observe su rostro con detenimiento, es delicado, suave, quise abofetearme al recordad que sin piedad le maltrate y arrebate su pureza de una manera violenta y nada sutil.
Su mirada nunca fue a la mía, había rabia en sus ojos, desolación, no la culpo se está casando con su verdugo.
Sin embargo, no dejó de pensar en que, dentro de ella, crece un hijo mío, vuelvo a posar mi mirada en su rostro y deseo fervientemente que tenga sus ojos, tan tiernos, tan lindos que englanan el lugar, los veo sin vida, pero recuerdo perfectamente su brillo cuando recibió a su padre, el día que lo salvamos de morir.
Terminada la ceremonia en el momento en el que el gran sacerdote nos ha unido como familia, no tuve el valor para tomarle la mano, ni siquiera darle el beso en la frente, toda ella tiembla de inquietud por mi cercanía.
Sé que debe sentirse herida pues la razón de nuestra unión no son las mejores, aunque confió en lograr una aceptación, debo ser un buen esposo y buscar que mi familia sea integra, mi hijo lo vales.
Paso toda la celebración molesta y sufriendo cada segundo, tratando de iniciar ese buen papel de esposo trate de tranquilizar su instancia tomando sus manos, pero huyo a m contacto y no quise intentarlo nuevamente, pues Kagami me miro con unos ojos que decían "si lo hacer de nuevo, te mato". Esa mujer realmente da mucho miedo y lo he comprobado.
Como era de esperarse no hubo noche de bodas y no la exigí, soy consciente de que no era la mejor de las ideas, además he decidido ser paciente, no volver a ser el monstruo que por la bebida se aprovechó de su debilidad.
Me mude al palacio de jade, adjunto al imperial, ese lugar seria nuestro hogar, sin embargo, el tiempo pasa y he descubierto que mi error de esa noche ha tenido terribles consecuencias tanto para ella, para mí, y lo peor para mi pequeña hija, quien sin culpa alguna sufre una y otra vez el desprecio de su progenitora, con el cual la vida marital se ha tornado un infierno.
En cuanto comenzó a perder ese miedo a mi persona, se acercó solo para dejarme claro que no me soporta, que me odia con todo su ser y que jamás jugara conmigo al nido de amor y a la familia unida, que la "cosa", así llamo a nuestra hija, que tuvo que dar a luz no significa nada para ella y que no espere una madre y esposa ejemplar, que nunca sentirá ningún sentimiento por mí, pues lo único que le inspiro es odio ya que su destino estaba escrito para ser la reina de la gran China junto al príncipe de esa nación y por mi culpa he arruinado sus planes.
Su personalidad se ha vuelto grotesca, un tanto amargada, yo he aprendido a lidiar con ello, pero no así mi pequeña quien busca a su madre, pues las miles de nodrizas que tiene no llenan ese vacío, ni tampoco el amor de sus tías que a diferencia de su madre la han aceptado de buena gana, pues al final de cuentas ella no tiene la culpa de mi error y la calamidad de su madre.
===Marinette===
La he escuchado llorar, está viva, ha nacido, la he soportado nueve meses, más de una vez trate de provocarme el aborto que anhele, pero la maldita se ha aferrado a la vida y ha nacido.
-Que hermosa es, su majestad, su hija es bellísima- dijo la partera, pero yo no quise verla, la odio, odio a su padre, odio su existencia.
Comencé a llorar cuando la colocaron a mi costado, no pude más, comencé a gritar como loca, -llévensela, LARGO NO LA QUIERO, LA ODIO, NO QUIERO VERLA, LA UIERO LEJOS – grite al borde de la histeria hasta que se la llevaron.
Han pasado cinco años y apenas tolero toparme con ella por equivocación en los pasillos, por desgracia tiene mi rostro, aunque sus ojos son los de él y cada que los veo me asquea saber que fue producto de aquella bestialidad.
No me importa que todo el mundo diga que soy una mala madre, desconocen las razones que me obligan a ello y no pienso dar explicaciones.
Me he recluido en el palacio, ni siquiera la danza hace mover mí espíritu me siento seca como una rosa marchita consumiéndose en ceniza y lava.
-Mi señora, su hermana quiere verla- anuncia Tikki mi dama principal, dejo de lado el bordado que realizo y le indico con una señal que le deje el paso.
-Kagami, gusto en verte, querida- saludo cortésmente a mi hermana, que es la única que me ha ayudado en mis momentos de depresión.
-He venido de nuevo a reprenderte – dice mientras toma asiento.
-Oh, no de nuevo, Kagami, tu eres la única que entiende mi pesar,
-Entiendo tu odio por ese imbécil, pero no acepto lo que le haces a Emma.
-Qué pasa con esa chiquilla- digo a desgano, mientras toma la tetera y ofrezco de la bebida a mi invitada.
-Con tu "hija", pasa que de nuevo ha llorado toda una noche porque su madre no asistió a su fiesta de cumpleaños-.
-Si la oí, de hecho, no me dejo dormir a gusto-.
-Marinette, no es una broma, tu hija…
-Esa chiquilla- digo, pero me corrige diciendo –tu hija-
-Basta, Kagami hemos tenido esta discusión antes, y vuelvo a repetirte que no lo hare, no daré amor, a alguien que desprecio tanto como a su progenitor.
-Querida, no es posible que, en cinco años, tu hija este sola.
-Tiene seis nodrizas
-Ella solo anhela una madre.
-Kagami, siempre has sido la más razonable y te admiro por ello, pero no te metas en esto, tu no conoces el sentimiento que experimento cada vez que la veo y sé de donde proviene, me recuerda esa noche, me recuerda con asco mi desgracia y es por ello que nunca aceptare a esa chiquilla como mía, su padre dice adorarla pues que él le dé el cariño que yo no pienso darle no en migajas.
-Estas irrazonable últimamente
-Si quizás, porque me entero por parte de mi dama de compañía, que el príncipe Luka, se casara contigo- le enfrentó, me duele esa noticia pues esa vida pudo ser mía y se fue de mis manos.
-Lo siento, sé que, por Luka, sentiste un gran sentimiento.
-El sentimiento era mutuo – ataque.
-Lo sé, pero es por el país, mi padre así lo decreto.
-Cierto, lástima que contigo se casara un hombre honorable, que no te ha violado.
Aquella charla termino mal, prácticamente corrí a mi hermana del palacio, peor el dolor de saber que se casara con el hombre de mi vida, me hiere.
La tranquilidad vuelve a mi alcoba y yo vuelvo a mi bordado cuando de nuevo soy informada de una visitante para mi desgracia no ha aprendido modales, y entra en mis aposentos sin esperar que dé la orden de darle la bienvenida.
-Mi señora, la princesa Emma, gusta de su presencia- dice mi dama y la chiquilla entra corriendo seguida de Marlena, su nodriza.
-Madre- dice y siento rabia y ganas de cometer un acto de arrebato y sacarla a golpes, bajo la mirada no quiero verla.
-Que buscas aquí, te he dicho que no quiero que vengas- le contesto.
-Mami, te traje flores- menciona mientras ofrece un pequeño ramo, le indique a Tikki que las reciba y así no tener ningún contacto con ella.
-Que galante, ahora vete- ordene.
-Mami, hoy al atardecer bailare una danza que me han enseñado, ven a verme-.
-Me siento mal, no puedo ir-
-Mami, por favor- lloriquea
-No puedo- aseguro
-Pero mami- dice nuevamente y exploto – te he dicho que no y vete, sabes bien que no tolero que estés aquí, vete y baila bien, fuera- digo indicando con la mano la puerta, escucho su molesto llanto, pero la nodriza la abraza y la saca de ahí, por suerte cuando se va, me dirijo a Tikki – Tira esas porquerías y no vuelvas a dejar que entre.
Solo ha pasado poco tiempo desde que la chiquilla salió, cuando mi día para ser peor hace gala trayendo ante mí la presencia de mi "esposo".
-Que le hiciste a Emma- pregunta muy molesto.
-Nada- contesto secamente.
-Llora y dice que su madre no quiere estar con ella –
- Es la verdad, cual es el problema-
- Te ha pedido que la veas bailar-
- Si, pero no quiero –
- Es tu hija –
-Por desgracia-
-Para mí lo es-
- Iras a verla-
-No iré-
-Si iras –
- Si no qué, me obligaras –
- Si –
- Claro, es tu estilo, siempre obligas a las personas.
-Por favor, no de nuevo con esa cantaleta –
- No es una cantaleta, es una realidad, me violaste, me obligaste a ser tuya, a tener a esa cosa.
- No la llames así, es nuestra hija
- Es tu hija, mía nunca
- Cómo es posible que la odies tanto
- Sera porque es tu hija, y por qué nunca la quise ni la querré. –
- Ódiame a mí, pero a ella no –
- Los odio a los dos - le grito, se molesta conmigo y voltea dirigiéndose amenazante, pero un lloriqueo hace que pare.
- Papi, porque mamá dice que nos odia-
- No mi amor, no es cierto, mama se siente mal y por eso no sabe lo que dice – le explica a la chiquilla mientras la abraza y esconde su rostro, me mira con furia y sale de mi alcoba.
Le pido a Tikki que cierre, tomo mi bordado y lo arruino completamente en desquite por el mal rato que acabo de pasar, siento que la cabeza me estalla, esta es mi vida, es mi rutina, en la cual trato de sobrevivir muriéndome a cada segundo, pues no soporto a esa chiquilla quien me dice madre, ni al tipo que quiere hacerme amar a esa maldita cosa.
Gracias por leer asi como gracias por todos sus comentarios de esta historia tan hermosa
Hasta la proxima...
