Ninguno de los personajes me pertenece al igual que la historia no es de mi pertenencia esta maravillosa historia le pertenece a Lyudhae, yo solo hago una adaptación.


3. El castigo

===Adrien===

No logro deducir si fue mi sentimiento de culpa o su belleza desbordante la que me llevo a prendarme de su ser, de un momento a otro me encontré enamorado de esa mujer que se convirtió en la luz de mi casa, a pesar de que sus destellos cada vez más lastimaban severamente a mi adorable hija.

Seguir intentando poner a flote este matrimonio, solo es por ella, mi dulce Emma, que es el vivo retrato de su madre ya que solo mis ojos se dibujan en ella, pero su pelo, sus labios, toda ella es tan igual.

-Papi, seguro que mama no lo dijo enserio - pregunta mi pequeña en mi regazo.

-No mi amor, mami solo estaba bromeando – respondo, sé que le estoy mintiendo, pero a veces es mejor una mentira piadosa que una verdad dolorosa.

- Mamá vendrá a verme – pregunta nuevamente mientras comienza a pasar sus manitas por mi rostro.

-Creo que no princesa, ya oíste se siente enferma-

-Mami siempre está enferma- dice haciendo un puchero.

-Cierto, por eso ambos debemos cuidarla- respondió mientras le beso en la frente.

La presencia de mi sirviente más cercano, interrumpe el dulce momento con mi hija, para indicarme que es momento de acompañar al rey a las fronteras de la ciudad, recibiremos a un visitante distinguido, el cual no sé qué tan benéfica será su instancia, pero no puedo alegar nada, mi culpa por la deshonra causa a la familia real, me ha llevado a ser el perro faldero del rey.

-Ve a arreglarte y prepárate para bailar ante nuestro invitado.

- ¿Iras por él? - pregunto mi hija.

-Si.

- ¿Es cierto que es un príncipe? -

-Si cariño, es un príncipe.

-Te quiero papá – me dice plantándome un beso en la mejilla, baja de mi regazo y corre al encuentro de Marlena quien le toma la mano y la guía al interior, para después volver a mí.

-Señor, ¿tardara mucho?

-No, esto es rápido, solo una cosa Marlena, que mi hija no se acerque al pabellón de su madre, sabes la razón – le advierto

-Lo siento señor, pero hace un rato se me escapo, ella siempre quiere ir y no puedo frenarla en ocasiones.

-Como sea, pero trata que no se acerque el día de hoy esta de un humor insoportables y no deseo que dañe a Emma.

- Sí señor, así lo hare- me asegura

En compañía de mi sirviente tome mi cabello y nos dirigimos al palacio, donde ya todo un sequito nos aguarda para ir por el príncipe de China, quien según en convenios con el rey de Joseon será el marido de la altanera Kagami.

-Te parece lógica esta alianza – me pregunta Félix, encargado de la guardia personal del rey.

-En vista de que China es tan poderosa, creo que si- le respondió mientras nos movemos al paso del sequito al ser tan grande, se mueve con lentitud, lo cual es peligroso para todos, por ello trato de ir alerta.

-Pero por que una boda- pregunta nuevamente

-Ella está lejos de tu alcance- le respondo, sé por su misma boca del enamoramiento que posee por la mayor de las princesas.

-Si lo dices porque es una princesa, tú te casaste con una de ellas-

-Fueron otras circunstancias- le respondo, nadie conoce que fue por mi hija, todos piensan que nació prematura, sin imaginar que su alteza estaba embarazada el día de la boda.

-Cuales circunstancias, porque amo, lo dudo, es bien sabido que tu hogar…

- ¿Mi hogar qué? - le respondo cortando su expresión, mientras le lanzo una mirada gélida y llevo mi mano a mi espada.

-Nada, olvídalo- responde y adelanta su paso al mío.

Una vez en la frontera vimos venir otro sequito de la misma magnitud que el nuestro y el rey en persona bajo de su carroza para recibir a su futuro yerno, nunca he visto al príncipe Luka, lo único que conozco de él es por mi esposa quien lo describe como un caballero, haciendo que con ello sienta celo, pues lo idolatra.

Justo cuando los sequitos están uno frente al otro de una litera, desciende la figura del príncipe que esperábamos, su estatura es un más alta que la mía, su cuerpo se nota ejercitado, sus facciones son delicadas, porta el traje de su dinastía con garbo, más de una de las doncellas que nos acompañan suspiran al verlo, aunque para mí es un chico casi de mi edad con una imagen que no tiene impacto, creo que en ese matrimonio Kagami será la que muestre respeto y temor.

===Luka===

Garabateo de nuevo en el papel que tengo en frente, mientras la litera en la que viajo se mueve con delicadeza para no causarme molestia, la estoy dibujando de nuevo, esos ojos, esa mirada tan conquistadora aun no puedo olvidarla.

Aun no entiendo el porqué de su boda, me humillé ante su persona suplicándole en una carta que desistiera de su unión ya que, aunque nunca lo hice oficial, por desgracia, tenía pensado volverla mi esposa, pero no lo hizo y con pesadez mi nación tuvo que enviar un regalo de boda para su enlace.

Mi mayordomo me sugirió reclamarla en una guerra, ya que por las proporciones de ambas naciones nosotros ganaríamos y Joseon no tendría problema en entregarme a la princesa Marinette, pero desistí.

Aquel hombre con el cual se caso debía ser especial para ella como para despreciarme de aquella forma, y no sentí justo arrebatarle su futuro hogar.

Después de unos meses, nación su primera hija, a la cual no tengo el gusto de conocer, pero todos afirman que es bellísima, pues el parecido con su madre es único.

Ahora me dirijo para cumplir con el pacto ente naciones, casándome con su hermana mayor, estúpidamente he visto esa como la única forma en la cual estaré a su lado, y le veré de vez en cuando. Con ellos consolare mi melancolía, mi amor truncado, mi ensoñación porque ella fuera mía.

El rey me ha recibido como era de esperarse, mi litera se mueve de nuevo para ir detrás de la del monarca y dirigirnos al palacio.

De pronto mi mayordomo se acerca y me susurra, que mi rival de amores, es el tercero de la derecha quien monta un corcel de pelaje azabache.

Le miro con detenimiento, es más bajo que yo, pero por ser hombre de batalla, tiene un mejor físico que él mío, pues yo paso más tiempo recluido junto a un trono que cabalgando en busca de maleantes.

Lleva un traje negro parecido al de los uniformes militares, pero por el bordado lo distingue como un señor de alto rango, en fin, no esperaba más puesto que el yerno del rey, un sombrero de general principal le corona la cabeza, mientras en el costado se une a su cintura una espada corta y sobre la silla del caballo sobresale un carcaj repleto de flechas, se de buena fuente que es un excelente arquero.

Es apuesto, y su figura es algo intimidante, quizás esa sea la razón que conquisto a mi bella princesa haciendo que perdiera la batalla por ella.

-Bienvenido al palacio de Joseon- menciona el rey bajando de su carruaje, le sigo, lo que más deseo es descansar.

-Agradezco su hospitalidad, señor.

-Las doncellas le guiaran al palacio en el cual se le hospedara, para que descanse un poco y al llegar la tarde nos acompañe a la ceremonia del ocaso del sol, en su honor, y el día de mañana haremos publico la hora de la ceremonia de compromiso junto a mi hija.

-De acuerdo- respondo y me dejo guiar por aquellas chicas bellas que me coquetean abiertamente pero que no comparan su gradualidad con la de la hermosa Marinette a la cual espero ver, aunque sea de lejos junto a su familia.

Cuando el sol comienza su declive me indican que es la hora de la festividad en mi honor, acompañado de algunos nobles de china soy conducido a un salón, en el que se nos son proporcionados alimentos y bebidas al gusto y unas lindas señoritas nos deleitan con música y danza.

De pronto una de las damas de la corte, anuncian que la princesa Emma, nos deleitara con una belle danza y mi mirada inmediatamente viaja a ella, pues es nada más y nada menos que la hija de mi amor prohibido.

Su vaivén es delicado, suave y tierno por su edad, tiene una soltura en el escenario tan parecida a la de su madre, toda ella pareciera una réplica de su figura a excepción de sus ojos que al parecer a heredado del padre.

Aplaudimos abiertamente su participación y la pequeña se acerca a ofrecerme un presente en nombre de su casa, camina con cuidado, aunque al llegar choco contra uno de los escalones, iba a caer, pero logre detenerla, al mismo tiempo que su padre se movía con rapidez a su rescate.

-Lo siento- dice en un hilillo de voz y me ofrece el presente.

-Has hecho una hermosa demostración de la danza de la mariposa.

-Gracias- responde y su rostro se pone rojo haciéndome recordar a Marinette cuando le dije por primera vez que era hermosa.

La pequeña se soltó de mi agarre y corrió hacia su padre, sin embargo, se detuvo antes de llegar a él, pues ambos nos topamos con la imagen de aquella a la que deseaba ver, aunque la pequeña tuvo la suerte de poder correr a su encuentro y aferrarse a su cuerpo, lo cual por respeto a su familia yo no podía hacer.

===Marinette===

Por vez de Tikki me entere de que un invitado importante llegaba a la ciudad y mi corazón brinco desbocado al saber que se trataba del príncipe Luka, al parecer la fiesta del ocaso en la que mi bastarda bailaría seria para recibirlo.

Emocionada por verlo nuevamente, me vestí elegantemente, dejando ver que aún era una princesa, la bella princesa Marinette.

La fiesta ya había iniciado cuando entre en el recinto, le mire, no había cambiado mucho, me perdí en sus ojos, aunque desperté de mi retardo al sentir la presencia inmunda de "ella".

La chiquilla se había abrazado a mis pies y por el lugar en el que nos encontrábamos no podía deshacerme de ella de forma grotesca, ante todo era una princesa y lo peor el príncipe Luka, me observaba.

-Amor, suelta a mamá, no la dejes caminar- menciono mi "esposo", tomando en brazos a la bastarda, internamente le agradecí, no hubiera soportado su contacto por más tiempo.

Una vez fuera de aquellos brazos los deje de lado y camine a saludar a mi padre y obviamente también a Luka, presente mis respetos y no supe si brincar de alegría o morir de dolor, al ver que su mirada aun me profesaba amor, él se casaba por el reino, pero su corazón seguía siendo mío.

Tome mi lugar junto a Alya, ya que Kagami por ser la princesa implicada no podía estar en la fiesta, por desgracia la bastarda llego a mi lado, aunque a sabiendas de lo poco que le soportaba fue mi hermana quien la tuvo en brazos para evitar una escena de mi parte.

Anochecía y la fiesta daba fin cuando a causa del calor, me retire a un ala alejada de la fiesta.

-Tu hija están bella como tú- dijo una voz, quizás no era el mejor cumplido pues mencionaba a la razón de mi tortuosa vida, pero era él quien lo decía.

-Te sigo pareciendo bella- dije sin pensar.

-Siempre lo será- me contesto con aquella voz musical que me embauco la primera vez que nos vimos.

- ¿Has venido a casarte con mi hermana? - le pregunte.

-Sí, que otra cosa puedo hacer cuando tu no desististe tu compromiso- me reprocho

-No digas eso por favor, me lastima

- ¿Qué te lastima Marinette?, te casaste y me dejaste como estúpido rogando tu amor

-No conoces la razón de mi boda- le respondí

-Tal vez hubiera podido comprenderla, si me la hubieras dicho, pero al contrario no obtuve respuesta a mi carta y solo supe de tu enlace efectuado, por los nobles.

-Es difícil de explicar –

-Espero que algún día puedas encontrar la manera de hacerlo sencillo, quiero saberlo, quiero conocer que tenía él, que no tuve yo –

-No eso no - llore - Te aseguro que tú eres mejor que él.

- No llores, tus bellos ojos no merecen llorar – respondió limpiando mis lágrimas para después atraerme a sus brazos y darme cobijo en ellos.

===Adrien===

-Nuestro matrimonio será un desastre, pero exijo fidelidad de ti - dije cuando apareció en la instancia principal de nuestro hogar - morí de rabia al verlos abrazados bajo la luna, a ella cómoda en sus brazos, mientras que los míos y los de mi hija no han podido siquiera tocarla.

-Nos viste - respondió cínicamente

-Sí, los vi y quizá no fui el único

-No te metas

-Me meto porque es nuestro matrimonio

-Un matrimonio al que me condenaste, soy tu prisionera, pero no por ello no deseo huir.

-No me interesa la manera como lo veas, soy tu esposo y no admitiré una deshonra a mi persona.

- ¿Y qué me dices de mi deshonra?, ¿o acaso olvidas que esa fue la causa de nuestro bello matrimonio?, me tomaste a la fuerza, me hiciste tuya sin mi consentimiento, como el salvaje que eres. -

-No me lo recuerdes que, si algo cambiaria de mi vida es esa noche, y el mal recuerdo que tienes de mí.

-Ojalá y pudieras cambiarlo, así yo no estaría a tu lado

-Si lo cambiaria, borraría esa noche de tu mente, pero no así nuestra boda y mi hija.

-Ella es lo primero que borraría de mi pasado

-Yo no lo haría, tú y ella son lo único que amo en la vida.

-Pues al contrario para mi ustedes son las dos personas que más odio.

-Ódiame, pero acepta a Emma.

-Nunca, cada vez que la veo es revivir esa noche y no lo soporto, esa bastarda no debió nacer nunca.

Me dejo con la palabra en la boca y un puño conteniéndose para no golpearla, la quiero, pero a veces pienso que usa una y otra vez contra mí, el hecho de su violación para dejare fuera de la jugada, siempre termina siendo la víctima, y tengo que pedirle perdón aun cuando deseo castigarla por el repudio que profesa contra mi pequeña.

Era medianoche posiblemente, pero no podía dormir, así que me aventuré a caminar por los pasillos de mi casa en profundo silencio, me acercaba al ala este, cuando un ruido atrajo mi atención al jardín y vi como dos sombras se escabullían entre los arbustos.

Con sigilo fui tras ellas, de pronto se detuvieron y miraron hacia arriba como buscando algo en la casa, pero antes de que dieran un paso más, intercepté a ambos sujetos, derribándolos en el acto.

Por el ruido ocasionado, los guardias de la entrada de la casa se movilizaron hacia aquel lugar y mi sorpresa se dio cuando a la alumbra su rostro con linternas era nada más y nada menos que el príncipe Luka, quien buscaba a "alguien" en mi casa.

-Su alteza- dijeron al uniso los guardias haciendo reverencia y quitando sus espadas con los cuales le habían apuntado, solo la mía siguió en ese lugar, se la hubiera clavado, pero no debía.

-Su señoría, no debería vagabundear así por mi palacio en la noche, lo confundí con un maleante, quizás si viniera a plena luz, le daríamos una hospitalidad adecuada – le dije, con furia, estaba seguro que vino a buscar a mi esposa.

Los guardias lo pusieron de pie, mientras su acompañante le dije al rey, razón por la cual al amaneces mi padre muy preocupado llego a avisarme que el monarca solicitaba mi presencia.

-Mi señor- dije haciendo reverencia frente a su trono.

-Como osaste lastimar al príncipe – lanzo de pronto en mi contra, haciendo que mi padre cerrara los ojos y moviera la cabeza en negación.

-Señoría, a media noche dos sombras vagabundeaban por mi hogar, yo no podía adivinar de quien se trataba cuando no llevaban consigo ninguna linterna, es por eso que lo golpee.

-Aun así, le has lastimado.

-Pero señor - replique

-SILENCIO, no te sientas en una situación privilegiada por nuestro parentesco, con mi hija te pase tu osadía, ahora has hecho otro error golpeando a un futuro monarca, sabes lo que pasaría si por ello su nación decide iniciar una guerra.

-Con respeto majestad, vuelvo a repetir que su alteza no hubiera entrado a mi casa…

No es tu casa- me corto – es la de mi hija, es su palacio.

-si señor…Es el palacio de su hija, pero…

-Mi hija dice haber invitado a tomar el té a su majestad, así que no había intromisión fuera de lugar.

- ¿A media noche? - dije- quiere usted decir que mi esposa invita a media noche a alguien a su casa, y ese alguien entro como ladrón en ella, sin un sequito que le siguiera.

-Entro acompañado

-Ain una linterna

-No encontró ninguna

-Señor, esto me parece…

-Eso es lo que paso- dijo de pronto y entendí entonces que esa conservación no era para investigar que paso, si no para acusarme de ello.

-Señor

-Le pedirás disculpas de rodillas frente a los nobles

-¡Quee!- grite

-SILENCIO, no tolero gritos en mi presencia

Estaba sudando, furioso… Eso era el colmo, debía pedirle disculpas a un idiota que, por tener una cita a media noche con mi esposa, se metió a mi casa a hurtadillas, eso era demasiado, durante cinco años acepté caprichos de la princesa, obedecí cada orden del rey, cada mandato sin chistar, siempre teniendo en mente que mi vida lo valía, pues me la había perdonado, al igual que el prestigio de mi familia, pero ya bastaba de ser su trapeador, ser su perro fiel. Esto era una deshonra a mi persona, en cambio el que iba a pagar por ello era solo yo.

-Lo siento señor, pero… no lo hare- le conteste ante la mirada de sorpresa de mi padre y la ira del rey.

-Oficial Adrien, le estoy dando una orden

-Y yo la estoy denegando…No lo haré… No pediré disculpas al individuo que tiende a cortejar a mi esposa frente a mis ojos y en su búsqueda entra a mi casa

-Estas difamando a mi hija, además te recuerdo que…

-Si ya se, que me perdono la vida cuando no debió hacerlo y sabe que preferiría estar muerto porque entre usted y su hija, han hecho un infierno la vida de mi pequeña, que ninguna culpa tiene de lo sucedido.

-Calla – dijo el rey

-No señor, no voy a callarme, se perfectamente que mi osadía al mancillar a la princesa no fue algo dignó de mí, pero con ello he causado que día tarde y noche Marinette repudie a mi hija y a mí, que diga una y otra vez que me puedo morir junto a mi bastarda, pues bien, si esa es la solución, corrija su error sí señor, acepto morir junto a mi hija, para que su madre recupere su vida, se case con el príncipe de china y sea la emperatriz de esa nación.

-Es irrespetuoso lo que acabas de hacer, y pagaras por ello, veinte azotes- grito colérico – Su señoría- mi padre suplico clemencia, pero el monarca se retiró.

Mi padre seguía rogando cuando Félix junto a guardias reales llegaron por mí, no permití que me tocara, fui ante mi padre, le levante y pedí que no se humillara más, le di mi espada y acompañe a los guardias afuera.

- ¿Qué hiciste que el rey se enfureció tanto? –

- Hable- le conteste a Félix

- ¿Hablaste? -

-Sí, no quise obedecer a ciegas y eso me cuesta esto, pero no importa, no me humillare y hare lo que él me pida.

Una vez en el patio, me desprendí de mis prendas, y me coloqué sobre mis rodillas, no quise que me ataran, no soy un delincuente y no iba a huir a mi castigo, Félix dio la orden y el látigo cayó sobre mi espalda como serpiente ponzoñosa clavando sus colmillos sobre mi carne viva.

Apreté los dientes ante el brutal golpe, después del quinto golpe ya no sabía si era el dolor del látigo o el dolor de i estupidez lo que más dolía.

Ya estábamos en el golpe diecisiete y mi cuerpo, aunque acabado, aun se sostenía, cuando un llanto conocido llego a mis oídos, y entonces decidí que era más doloroso ver las lágrimas de mi pequeña que los latigazos que podía recibir.

-Papito, papito, que no te peguen, diles que no te peguen – gritaba mi niña, tratando zafarse de los brazos de mi papá quien la abrazo y escondió su rostro.

-Ya termina esto- le suplique al verdugo, fueron uno, otro y luego otro y se contaron los veinte, me quede a cuatro patas sobre la arena, donde la sangre de mi espalda ya caía.

-Papito- expreso mi niña y toco mi rostro - ¿Por qué te pegaron? - no amor, no pasa nada, solo estoy entrenando – le conteste- mientras dos guardias de mi propio batallón, me ayudaban cargándome, para llevarme pronto a que me diera atención médica.

-Que no venga Marlena, por favor aléjala, yo mando por ella cuando me hayan atendido – le dije a la nodriza, quien sostuvo a mi hija, a pesar de que ella pataleaba por acompañarme.

Aquella escena en la plaza era algo que la princesa Marinette no se esperaba, se enteró por la mañana por boca de su dama, que el príncipe Luka había sido golpeado por Adrien dentro de su casa y presurosa se lo conto a su padre y estúpidamente pidió castigo para aquel acto, y rogo que en esta ocasión no hiciera lo mismo que con ella, pero no previno que un castigo era un castigo.

Enterada por los guardias del palacio, que el ordeno que se castigara a su esposo, se sentía feliz por ello, pero cuando Tikki le comunico cual había sido el castigo, inmediatamente sus pies corrieron a aquel sitio, escondida en una esquina del templo más cercano, observo como bestialmente Adrien era golpeado una y otra vez por el látigo el verdugo.

Su espada estaba completamente roja y empapada en sangre, y luego la escena de Emma, la vio llorar, suplicar por su papito, porque no lo dañaran, quizás le odiaba, pero no era tan insensible y aquella escena tan conmovedora, hizo que llorara y su dama tuviera que consolarla.

Cuando termino el castigo, corrió a buscar a su padre y pregunto la razón de aquel castigo, ella hubiera esperado algo más simple, y no tan crítico.

-No te entiendo, princesa, primero vienes a exigirme que castigue a tu marido por golpear al príncipe Luka y después te molestas por el castigo que le he dado.

-Es que fue demasiado padre. -No fue demasiado, además que tú tienes varias cosas que explicarme, viniste diciéndome que Adrien golpeo al príncipe sin razón alguna y cuando pido explicaciones a tu marido, este me explica que fue a media noche y que el príncipe entro a buscarte a obscuras, dime hija mía ¿qué diablos sucede? -

-Desconocía el momento del acto padre… Yo me deje llevar por los comentarios de una sirvienta.

-Y es por ello que ahora tu esposo se está muriendo y tu hija llora sin consuelo - dijo de pronto la princesa Kagami quien entró sin anunciarse y posteriormente ofreció una disculpa a su padre por aquel atrevimiento.

Kagami jamás se había llevado bien con Adrien de hecho siempre lo miraba sin contemplaciones, pero en esta ocasión reconocía la estupidez de su hermana como un acto que aquel individuo no se merecía, en primer lugar porque siempre se esforzó por que estuviera bien, tratando de reparar el daño ocasionado, en segunda, era un excelente padre y porque no decirlo también esposo y en tercera porque estaba bien informada de lo acontecido y realmente la culpa de todo la había tenido el príncipe con el que ella se casaría, y solo por no querer dar una disculpa humillante se le había dado veinte latigazos, tres frente a su hija.

Lo justo debe ser lo justo sin importar quien sea, siempre decía Kagami y en esta ocasión aquella decisión de su padre estaba muy lejos de cumplir con esa función.


Antes que nada muchas gracias por leer y ahora los comentarios

noir0: ten paciencia la autora nos dio de todo un poco asi que por favor espera un poco

manu: feliz 2021 y no es de mi estilo escribir de ellos casi siempre me enfoco en una pareja y casi no me separo de ahi jeje saludos

Espero que les haya gustado este capitulo y espero no tardarme mucho para adaptar el siguiente.