9. segundo vendaje

Ninguno de los personajes me pertenece al igual que la historia no es de mi pertenencia esta maravillosa historia le pertenece a Lyudhae, yo solo hago una adaptación.


===Marinette===

Que única se ve la hojarasca al ser parte del vaivén de viento, todas sin parar danzan a su alrededor, el viento sin ellas no se nota y ellas sin el viento no con nada, aunque juntas parecieran no necesitase, así me sentí yo a su lado, creía que me era indiferente, me mentía a mí misma.

Cuando los cuernos sonaron anunciando que habían vuelto corrí llevado de la mano a mi hija a recibirlos, vi los rostros de los vasallos regocijarse por el acontecimiento, madres, padres, abuelos, hijos, nietos, esposas, todos ahí reunidos esperando por alguien, vi el llanto de aquellos que sabían de antemano que nadie volvería, no me imagine en ese momento que iba a sufrir el mismo dolor.

Vi a Plagg bajar del caballo y me extraño que Adrien no estuviera con él, traía un obsequio para el rey envuelto en una túnica, claro eso fue lo que pensé en ese momento.

-Buen trabajo mis generales, la nación de Joseon, dormirá tranquila esta noche- dijo mi padre a toda voz, pero la cara de los generales tenían felicidad como la suya, mi padre se dio cuenta -¿Qué sucede?- pregunto

-Lo sentimos señor- menciono uno de ellos para después agregar- lo sentimos su alteza – pero dirigiéndose ahora a mí.

Plagg entrego el objeto que al ser destapado era el casco de guerra de Adrien, lo reconocia por los motivos verdes que llevaba regalo de mi padre al cumplirse un año de nuestra boda.

-¡No!- escuche un grito que identifique como el de Lila

Para mí la voz se me fue, mi hija comenzó a llorar y se abrazó a mis pies, mis lágrimas se congelaron, mis ojos estaban llenos de ellas pero ninguna resbalaba por mis mejillas.

Eso no podía ser, no podía, no era cierto, me decía a mí misma

-¿Qué paso?- pregunto el rey

-Veníamos para acá, se suponía que los nómadas ya no estaban, pero un grupo reducido de veinte hombres nos atacaron en el cañon rojo, el objetivo éramos que ya no había ninguno con vida, uno de ellos clavo una espada por la espalda del general y lo jalo con él al vacío, su cuerpo quedo destrozado, le dimos sepultura ahí mismo, su espada se perdió solo el casco pudimos traer.

Trague saliva, -mi señora- dijo Tikki

-NO ES CIERTO- grite, Tikki aparto a mi hija, pues me deje caer, Alya corrió abrazarme, me sostuvo, aquellos litros de lágrimas que había guardado de repente salieron a montones empeñando mi vista.

Lloraba y lloraba sin consuelo, no me importaba nada hasta que escuche –No Marlena, déjame, yo quiero estar con mamá-

-Tu mami no está bien ahora, ven vayamos adentro

Entonces lo pensé, Adrien no estaría más, pero mi hija si, Emma me necesitaba, por ella debía de dejar llorar y actuar, ser la madre que necesitaba, ser lo que siempre debí ser.

Me solté de mi hermana, seque mis lágrimas, la abrace, se pegó a mí y escondió su carita en mi pecho.

La cargue y levantando el rostro, entre al palacio. Mi padre dio aquel día como festivo, para que los siguientes siete fueran de luto por la muerte de Adrien.

Mi pequeña hija no se separaba de mi ni yo de ella, siempre permanecíamos abrazadas llorando o simplemene pensando, en mi caso en el "hubiera", nuestra despedida fue tan simple que no entendía una dependendia a él.

Cuando llego el último día de luto fui a casa a quitar la consigna de funeral, y ahí me enfrente a Lila.

-Ya estarás feliz y contenta- dijo en cuanto llegue

-Guárdate tus comentarios

-Por ti y tu familia él está muerto

-Está muerto por la nación, sino ustedes, no dudaría en pensar que la dichosa emboscada la tramaste tú, para deshacerte de él

-Piensa lo que quieras

-Pues no solo lo pienso, lo afirmo

-Ve con tus amenazas a otra parte

-¿A dónde quieres que vaya?

-Al menos fuera de mi casa

-Tu casa, soy esposa también de Adrien y tengo derechos

-Cierto te corresponde una tercera parte de su fortuna pero esta es mi casa y sera la de mi hija, pero a ti no te quiero ver más aquí

-¿Me hechas a la calle?- pregunto

-Si

-Bien me voy, pero me llevo a Emma

-Ella se queda conmigo

- Él no la quería contigo, le pidió a Marlena y a mí también que la protegiéramos de ti

-Ella se queda conmigo- volví a repetir

-Seguramente tú lo mandaste matar

-Cierra tu maldita boca- le dije y acercándome la abofetee- yo no lo quería muerto- grite

-Lo odiabas- respondió sobándose la mejilla

-Tú qué sabes de lo que sentía por el

-Se mucho, él me contaba todo, a mi si me quería y me tenia confianza

-No discutiré, Marlena que esta mujer arregle sus cosas y esta misma tarde este fuera de mi casa- le ordene

Entre a la primera instancia cuando grito - no me puedes echar así, estoy embarazada de Adrien, la ley me protege por esta razón.

Me quede helada - mientes- le dije volteando a verla

-No, la última noche, que por cierto paso contigo si estar contigo, antes yo yací con él y ahí dejo su semilla dentro de mí

Claro que podía ser cierto, eso explicaría por qué no quiso tocarme- tu estado se discutirá con los ministros, veré que se proporcione lo necesario, peor vuelvo a repetirlo y es la última vez, no te quiero aquí, puedes quedarte solo esta noche- le sentencie.

Volvi al palacio por la trade, cuando entre a mi pabellón personal para ver a Emma, esta me recibió preguntando – mami ¿es cierto que tendré un hermanito?

-¡¿Qué?!- dije sorprendida

-Lila vino a verla,- me dijo Tikki

-Maldita víbora- suspire y tome aire- si amor, así parece

-Tú no quieres que nazca

-¿Quién te ha dicho eso?- pregunte y después pensé en lo obvio

-Lila dice- contesto

-Cariño, Lila y yo tenemos problemas, ella te dirá muchas cosas, pero necesito que confies en mi- le pedí

-Entonces no quieres matar a su bebe

-No

-Entonces ¿Por qué ella lo dice?

-Porque le dije que se fuera de la casa

-¿Por qué?- pregunto, vaya que era difícil explicar algo a un niño

-Porque ya te dije tenemos problemas y no podemos vivir juntas, pero ella y su bebe estarán bien, aunque no vivan con nosotras.

-Aaaaa- dijo y se abrazó a mí, la recibí en mis brazos, era tan cálido sentirla así, pensar que me tomo tanto aceptarla como hija y lo peor que cuando la acepte y podía pensar en formar esa familia que tanto quiso Adrien, me fue arrebatado por la muerte.

Volvimos a casa, en palacio me sentía incomoda, pues Alya no dejaba de pedirme perdón pues alegaba que por su causa Adrien estaba muerto, le gustara o no Lila se tuvo que ir, se le envió a una pequeña mansión donde tendría sirvientes a su disposición y se le daría el sustento necesario para que ni ella ni su hijo tuviera complicaciones.

El regreso a casa fue iniciar una nueva vida, mi hija cambio su habitación al ala donde yo residía, Marlena desconfiaba de mí y no la culpo, años siendo mezquina y sin sentimientos no se borraban de su mente, por lo cual siempre estaba pendiente de Emma.

Los días pasaban, cada uno iba lento, lo sentía obscuro, lejos de mi propia realidad, mi vida se iba convirtiendo en una monotonía, que mi hija alegraba con su existía un momento en que no recordara a su padre, mas cuanto todo lo que había ahí era parte de él.

Considere el hecho de irnos de ahí, regresarle el palacio a Lila, pero mi hija no quiso irse y tantos años negándole todo, la complací en este caso.

Iniciaba el invierno, estábamos a mes y miedo del cumpleaños de mi hija, cuando mientras revisaba los víveres que habían llegado para nuestro consumo, una de las sirvientas llego corriendo a decirme, que alguien quería verme con urgencia.

Aquello me tomo por sorpresa y más aún cuando al recibir a quel visitante resulto ser un campesino.

-Dime buen hombre ¿en qué te puedo servir?

-Es usted la princesa Emma-

-No, ella es mi hija, ¿Por qué la buscas?- pregunte mientras con la mirada le hice señas a Tikki que estuviera alerta, lo que ese hombre quisiera con mi hija primero tendría que tratarlo conmigo.

Saco algo de sus ropas y me lo enseño, era un broche que llevaba grabado su nombre

-¿Dónde lo encontraste?- le pregunte

-Soy un pescador de rio arriba, hace varias semanas uno de mis hijos encontró un cuerpo en el rio, el tipo estaba muy mal, pero con ayuda de nuestro brujo se salvó, lo único que le encontramos como identificación fue esto, así que yo pensé que posiblemente esa princesa sabría quién era el fulano y por eso vine.

-Dices… Que encontraron a… ¿Un hombre?- pregunte

-Si- me contesto

Me quede con la boca abierta, sería posible o no, el destino estaría jugando conmigo.

-¿Dónde queda tu aldea?- pregunte

-Dos o tres días a paso, rio arriba.

-Tikki busca a Plagg dile que me urge verlo y que traiga hombres con el

-Si señora- contesto y salió

-¿Cómo es el hombre?

-Pues lleva un traje como de soldado.

-No sabes su nombre

-Cuando yo me vine para acá, aun no despertaba

-¿Está mal?

-Pues… Algo

-Sal afuera y espérame, no le digas nada a nadie- le pedí

Entre corriendo a mi recamara- Marlena…Marlena…- la llame incesantemente

-Dígame señora- respondió

-Necesito que cuides a Emma unos días

-¿A dónde va señora?

-Estaré bien, solo cuídala, dile que posiblemente le tenga un buen regalo de cumpleaños conteste, tome un abrigo y salí rápido

En cuanto Plagg llego rápidamente le conté lo que aquel hombre me había dicho

-Señora usted debe tomar en cuenta que puede ser una trampa

-Por eso te llame, no puedo ir sola, pero tú me acompañaras

-Señora, yo vi el cuerpo- me dijo

-Dijiste que estaba destrozado, le reconociste

-Bueno no, pero tenía su capa y el casco estaba en su mano.

-A lado corre el rio, pudo caer en el agua

-Creo que usted se está creando falsas esperanzas señora

Posiblemente pero no quiero dejar cabos sueltos, vendrás conmigo o debo ir sola

-No mi señora, claro que iré, un día antes de aquello hablé con mi general y él me pidió que si la guerra volvía a iniciar yo no iría de nuevo, sino que me quedaría a a velar por usted y su hija, si la dejo ir sola estaré faltando a mi palaba

-Bien- conteste

-Iré a buscar una litera

-Con una litera necesitaras un camino, y las veredas son más rápidas, iremos a caballo

-Pero mi señora

-No me creas una inútil, se cabalgar desde los diez años

-Pero será incómodo para usted

-Deja de poner peros y vámonos

-Pero..

-Pero…pero…pero.. Tikki dile al señor pero que se apresure- le pedí a mi dama, quien sonrió y le miro, últimamente aquellos dos eran muy cercanos y Plagg obedecía todo lo que ella le mandara.

El sol se ocultaba cuando ocho figuras a caballo recorríamos un sendero por el bosque rio arriba, el pescador, Tikki, Plagg, cuatro soldados más y yo.

A pesar de que Plagg insistía en que paráramos para que descansara no le hice caso y seguimos cabalgando hasta el amaneces, nos detuvimos a comer algo y después seguimos la marcha.

Una parte de mi me daba una esperanza era posible que Adrien estuviera bien, que no hubiera muerto como se nos había dicho, no podía explicar lo del casco y la capa, peo yo aún creía que dios me podía estar dando otra oportunidad

Era la tarde del segundo dìa cuando entramos al pueblo del pescador, nos llevò directo a su casa, desmontamos y todos nos pusimos alertas por si existía la posibilidad de una emboscada.

-Por aquí- dijo el campesino

-Vaya, hasta que regresas- se oyó la voz de una mujer, en cuanto el entro en aquella choza

-Fui por lo que me pidió el fulano, ¿y donde esta? –

-Ayer despertó y ya no quiso acostarse es terco como la mula, ahorita debe estar con Shojo en el rio, el niño fue a pescar- explico la mujer.

-Si quieren los esperamos

-No llévame- le pedí

-Bueno – dijo resignado el hombre y lo seguimos.

Caminamos entre un campo de arroz para después encontrarnos con la corriente, desde lo alto donde nos encontrábamos vimos a dos individuos, un niño y un hombre mayor, el chiquillo pescaba con una caña junto al rio, el sujeto estaba sentado sobre una roca, llevaba un pantalón de lana gris y una camisa del mismo material, su cabello estaba sujeto a una coleta, y una barba le cubría el rostro, pero reconocería esa cara donde fuera.

Me solté del brazo de Tikki que hasta ese momento me había ayudado a caminar por el camino maltrecho, baje como pude la pendiente y cuando ya nos acercábamos, me quede de pie…

-ADRIEN- en cuanto aquel sujeto escucho ese nombre volteo, se veía pálido, tenía una venda en el pecho, y el brazo, pero ahí estaba el, ¿Qué había sucedido en realidad?, no lo sabía, pero que impostaba, estaba vivo, Adrien estaba vivo.

===Adrien===

Sentí el quemazón del arma atravesarme, no completamente, pero si en gran parte por lo menos más de la mitad de mi cuerpo, el dolor fue ndescriptible, en ese momento pensé en Emma, que sería de ella sin mí.

Me di vuelta y con esa acción tanto aquel sujeto como caímos por el acantilado, antes de llegar al suelo, chocamos con una pequeña ramas sobresaliente donde había quedado atorado un soldado de nuestras fuerzas, quise sujetarme a él, pero solo logre que cayera a nuestro lado.

Mi capa se enredó en su cuerpo, pensé que iba estrellarme contra el suelo pero no fue así, caí en agua, el rio corría a un lado donde aquel pobre soldado y el nómada se estrellaron, realmente fue una suerte que yo no pasara por ello.

La corriente me arrastro fue implacable conmigo de modo que algún momento de mi lucha perdí el conocimiento.

Cuando desperté fue en una pequeña choza, la señora de la casa me conto que su hijo Shojo me encontró en el rio y que desde hace unos días su esposo había viajado a la ciudad a preguntar si me conocían basándose en el prendedor de mi hija que llevaba conmigo.

Me pidieron que reposara pero ya no quise, soy un soldado y sé que las heridas sanan más rápido cuando te mueves que cuando guardas reposo.

-¿Cómo se llama señor?- me pregunto el niño

-Adrien Agreste, general del tercer regimiento del rey- le conteste

-Oh- dijo sorprendido

-Dice mi padre que usted es familiar de una princesa

-Si

-¿De verdad?- pregunto curioso

-Es mi hija

-¿En serio?, entonces su esposa debe ser una reina

-Oh no,, bueno ella es una princesa

-Entonces su esposa es una princesa, su hija también…¿Es usted un príncipe?

-Larga historia- conteste

-Hijo ya vete a pescar o no comeremos hoy- ordeno su madre interrumpiendo nuestra conversación

-Si madre- contesto y corrió a tomar una caña, las carnadas y un balde

-Te acompañare

-Pero usted aún no está bien

-Iré contigo- le conteste

-Bueno- dijo despreocupado y resignado

El rio no estaba lejos así que ahí se dispuso a pescar mientras yo le observaba.

-¿Cuántos años tienes?- pregunte

-Once años

-Vaya eres muy joven

-Soy grande, ya pase de mis diez- me contradijo y sonreí

De pronto creí estar soñando pues escuche su voz, la voz de aquella en la que pensé antes de que el rio me venciera, a la que llame en mis delirios.

Voltee, ahí estaba hermosa como siempre, la acompañaban su dama, algunos soldados y Plagg.

Me puse de pie y le mire, inesperadamente comencé a llorar, ella corrió a mí, la abrace con el brazo que estaba sano, no podía creerlo vino a mí, me busco, estaba a mi lado en ese momento, la emoción me gano, no lo pensé simplemente actúe, me separe un poco de ella y la bese.

Pensé que se sorprendería como cuando la bese en el jardín, pero no fue así correspondió a mi beso, por primera vez saboree sus labios.

-No vuelvas a bromear con tu muerte- me dijo y me abofeteo, no fue fuertemente, pero si dolió, después se abrazo a mí de nuevo.

-General está vivo- dijo Plagg

-Si eso parece, pero yo vi el cuerpo, con la capa y el casco y…

Conté rápidamente lo sucedido y volvimos al poblado pues ya había anochecido.

Cenamos un rico pescado, muchos pueblerinos se acercaron a la casa de aquella pobre familia pues ya se había extendido que ahí estaba la princesa.

-Cuando amanezca debemos irnos- dije una vez que todos nos dispusimos a dormir

-General, es pronto para sus heridas

-La noticia se extenderá, y no debemos poner en peligro ni la vida de los aldeanos ni la de la princesa-

-Entiendo, no hay problema alistaremos todo señor, usted descanse- me pidió Plagg

-Gracias-

Entre el pequeño cuarto que nos habían preparado, ahí estaba Marinette, sentada

-¿Cómo esta Emma?- le pregunte

-Mal

-¿Cómo?

-Te cree muerto- contesto y entendí a qué se refería

-La dejaste sola

-Sí, pero tampoco iba a arriesgarla a traerla

-Entonces porque te arriesgaste tu

-Sé que no crees que no me importa, pero ha habido algunos cambios, y si ella es feliz teniéndote a su lado, te buscare para que vuelvas del mismo infierno- aquella respuesta no la esperaba, me pregunte que tanto habría pasado mientras no estaba ahí.

-Bueno creo que será mejor que descanses- le dije

-¿A dónde vas?- pregunto

-Afuera, no quiero incomodarte, duerme cómoda

-No, en todo caso quien debe salir soy yo, tu estas delicado

-No importa, te lastimaras más si te dejo

-¿Qué propones?

-No muerdo Adrien

-Tu vestido es muy esponjoso, no cabemos los dos sobre los cobertores y seria inadecuado pedir otro

-Me quitare el vestido

-¿Cómo?- dije al escuchar aquello, eso quería decir que prácticamente se desnudaría

-No… No… saldré

-Adrien, confiare mi seguridad a ti, y solo me quitare el vestido-

Dormí a su lado sintiéndome un tanto incomodo, era difícil no pensar en ella en aquella posición. Pero tuve que aguantar las ganas de abrazarla, me constaba entenderlo pero me estaba mostrando una faceta que me daba miedo y me recordaba a todo lo que hable con Lila, si le creía era malo y si no también lo seria.

Pero pensé el primer vendaje no fue bien colocado, quizás el segundo vendaje iba a tener mejor efecto realmente quería que fuera así, sin embargo como buen soldado primero debía volver analizar el campo de batalla y después decidir la acción contra mi enemigo: mis sentimientos y mis razones.


Gracias por leer, este capitulo es para mi uno de los mas suaves y sin duda lleno de misterios.

Hasta la proxima