Corazón de Héroe
Por Marce-chan
Capítulo 11
Tanto Momo como Shôto se comportaron tan normal al día siguiente, que nadie en la clase 1-A se percató que su relación había cambiado, Shôto llegó un poco tarde a clase porque pasó a ver a su padre al hospital antes de ir a la escuela, todos lo estaban esperando cuando llegó.
-¡Todoroki-kun!-exclamó Izuku yendo hasta él en cuanto entró al salón-¿Cómo está Endeavor?
-Parece que su estado no es grave-respondió Shôto.
-Ya veo-sonrió Izuku-Me alegro.
-Debes estar orgulloso de tu padre ¿Verdad, Todoroki?-preguntó Mineta alegremente.
Shôto se quedó un instante en silencio y miró a Momo que le sonreía sentada detrás de Mineta.
-Si, es verdad-respondió inexpresivamente y fue a sentarse.
La clase inició dando comienzo a un simulacro que la clase 1-A pudo resolver muy bien y la dinámica escolar continuó con normalidad, ni Momo ni Shôto cambiaron sus hábitos, cada uno almorzó con su grupo habitual los días siguientes, aunque les resultaba inevitable echarse miraditas furtivas cada que tenían oportunidad.
-Yaomomo ¿Podrías mirarme cuando te hablo?-reclamó Kyôka a la hora del almuerzo.
-¿Eh?-exclamó ella desconcertada-¿Me decías?
-Te la has pasado mirando a Todoroki todo el tiempo-replicó Kyôka-Han pasado semanas desde nuestro acuerdo y no te has atrevido a hablarle, pero ahora no despegas la mirada de él ¿Sucedió algo?
Momo no pudo evitar una sonrisa tímida, Kyôka se sobresaltó.
-¡Pasó algo! ¿Qué pasó?
-¿Estás lista para confesarte a Kaminari-san?-sonrió Momo.
-¿Qué?-chilló Kyôka sonrojada-¿Acaso…? ¿Te confesaste? ¿Cuándo?
-Hace unos 3 días…-respondió Momo sonrojándose también-Aunque siendo honesta, fue él quien tuvo la iniciativa.
-¿Por qué no me habías contado?
-Fue la noche donde Endeavor se enfrentó al Nomu-respondió Momo-Pasaban muchas cosas…
-¿Cómo es posible?-exclamó Kyôka-Si Aizawa-sensei se lo llevó en la noche y hasta que nos fuimos a dormir aún no regresaba… No me digas…
-Volví a bajar cuando todos dormían-murmuró Momo avergonzada-Quería corroborar que estuviera bien y estaba segura que no habría cenado cuando volviera… Así que bajé a prepararle algo de cenar y un poco de té…
-¿Y a qué hora llegó?-preguntó Kyôka.
-Pasadas las 2 de la mañana-respondió Momo.
-¿Y a esa hora se confesó?-preguntó Kyôka.
Momo se cubrió la cara con las manos, intentando contener su sonrojo. Shôto, que estaba al otro lado de la cafetería, no pudo evitar sonreírse al verla.
-¿Todo bien, Todoroki-kun?-preguntó Izuku al verlo, no era muy común verlo sonreír y de hecho era la primera vez que veía esa sonrisa en él.
-Si-respondió Shôto desviando la mirada de Momo-Estoy muy bien.
-De hecho, te veo más animado-sonrió Izuku-¿Estás contento porque Endeavor ya salió del hospital?
-No sé si una cosa tenga que ver con la otra-murmuró Shôto ladeando la cabeza.
-¿Sucedió algo más?-preguntó Tenya.
Shôto asintió con la cabeza.
-¿Qué pasó?-preguntaron Izuku y Tenya al unísono.
-Estoy saliendo con Yaoyorozu-dijo Shôto señalándola.
Los dos ahogaron un grito a la vez que Momo soltaba un chillido al ver que Shôto la señalaba.
-¿Qué?-chilló Izuku.
-¿Cómo?-exclamó Tenya sin podérselo creer.
Shôto volvió a sonreírse al ver a Momo sonrojada ocultando la cara entre las manos.
-Nunca te había visto sonreír así-le dijo Izuku.
-Entonces es cierto-dijo Tenya que seguía sin poderlo creer.
-¿Por qué mentiría?-replicó Shôto.
-Bueno, es que no es fácil de creer-sonrió Tenya encogiéndose de hombros.
-¿Cuánto llevan saliendo?-preguntó Izuku.
-Mmm-murmuró Shôto pensando-Me parece que unos 3 días…
-¿No fue hace 3 días el ataque del Nomu?-preguntó Izuku-Eso significa…
-Que te confesaste ese mismo día ¿Verdad, Todoroki-kun?-preguntó Tenya.
Shôto asintió reprimiendo una sonrisa y mirando su almuerzo, Izuku siguió su mirada.
-¡Ah!-exclamó señalando el almuerzo acusadoramente-¡Por eso tus almuerzos ahora son caseros!
-¿Ella te prepara el almuerzo?-exclamó Tenya.
-Si-sonrió Shôto-Todos los días.
-¡Felicidades!-exclamaron los dos a la vez mientras Tenya le palmeaba la espalda con fuerza.
-Gracias-sonrió Shôto.
Momo vivía una situación similar en su mesa, donde Kyôka se debatía entre la emoción de ver a su amiga feliz y el miedo de tener que confesarle sus sentimientos a Kaminari.
• • •
-Yaoyorozu-le susurró Todoroki en cuanto terminaron las clases de ese día y todos recogían sus cosas para salir.
-¿Si?-preguntó Momo desde su asiento.
-Hoy tengo que salir y llegaré tarde-le dijo Shôto.
-¿Sucedió algo?-preguntó Momo con normalidad.
-Mi hermana nos invitó a cenar a casa-respondió Shôto sin mucho entusiasmo-Para darle la bienvenida a mi padre. Así que pedí permiso para salir.
-¡Oh! ¡Es genial!-sonrió Momo sinceramente-¿Cómo te sientes con eso?
Shôto se encogió de hombros.
-No me importa mucho, pero no quiero hacer sentir mal a mi hermana-respondió.
-Eso está muy bien-sonrió Momo-Hace mucho frío, así que debes ponerte algo abrigado ¿Te va a acompañar alguien de la UA?
-Aizawa-sensei-respondió Shôto.
-Que alivio-sonrió Momo-Entonces disfruta tu rato en familia, trata de no predisponerte con tu padre.
-Si-sonrió Shôto.
Se levantó de su asiento y recogió sus cosas, pero sintió un jalón cuando se iba a dar vuelta, Momo lo sostenía de la chaqueta sin mirarlo.
-¿Po…? ¿Podrías…?
-¿Mmm?-preguntó Shôto sin comprender.
-¿Podrías escribirme un mensaje cuando llegues?-murmuró Momo roja como un tomate.
-¿Un mensaje?
-Para darte las buenas noches…
Shôto contuvo la risa sin poder evitarlo.
-¡No te rías!-se quejó Momo avergonzada.
-No me río-respondió Shôto-Sólo que eres muy linda. Claro que te avisaré cuando llegue.
Momo se puso más roja y lo soltó.
-Ya me voy-se despidió Shôto.
-Que te vaya bien-sonrió Momo.
• • •
Momo acaba de leer su lección del día y revisaba algunos componentes de artefactos que le podría resultar útil crear en la sesión de entrenamiento que tendrían al día siguiente; estaba en pijama, con el cabello suelto y gafas de lectura que usaba cuando tenía que leer un largo tiempo, aún no era tan tarde como Shôto solía llegar, así que tenía tiempo para arreglarse antes de que él llegara, mientras arreglaba su mochila tocaron la puerta.
-¿Si?-preguntó abriendo la puerta, estaba casi segura que sería Kyôka, casi se va de espaldas al ver que era Shôto-¡¿Todoroki-san?!
-Ya llegué-saludó Shôto.
Momo balbuceó confundida y avergonzada, mientras intentaba arreglarse con torpeza el cabello.
-Creí que sólo me enviarías un mensaje para encontrarnos en la sala…
-Está llena de gente, no tardé tanto como pensé-respondió Shôto-Así que preferí venir a verte.
-Ah…-titubeó Momo un poco avergonzada por que la encontrara con la guardia tan baja-¿Quieres pasar?
-¿Puedo?-preguntó Shôto con los ojos brillantes de la emoción-Sé que ya conozco tu habitación, pero… Las cosas han cambiado…
-Lo sé-murmuró Momo-Por eso me avergüenza mucho que mires mi desorden y que me encontraras sin arreglar.
-No es la primera vez que te veo en pijama-sonrió Shôto encogiéndose de hombros.
-Pasa-murmuró Momo muy a su pesar.
Como esperaba Shôto encontró muchos libros por todos lados, pero a pesar de la cantidad de cosas, todo estaba en su lugar, la enorme cama también tenía algunos libros, todos organizados por materias.
-¿Quieres té?-preguntó Momo cuando Shôto se sentó en la cama.
-¿Té?-preguntó él desconcertado.
Momo tenía una jarra eléctrica de agua caliente en su escritorio y una taza junto a los libros que estaba leyendo, el té era parte de su rutina; creó una segunda taza para Shôto con su don, le sirvió agua y buscó entre sus bolsas de té.
-¿Tienes alguna preferencia en el té?-le preguntó.
-Verde-respondió Shôto sonriendo al ver que la taza que acababa de crear era mitad blanca y mitad roja.
-Bien-sonrió ella mientras le preparaba la taza de té y se la llevaba hasta la cama-Aquí tienes.
-Gracias-respondió Shôto recibiéndola.
-Ahora-sonrió Momo sentándose a su lado-Cuéntame ¿Cómo estuvo la cena?
Shôto le contó, a grandes rasgos, lo que había pasado en la cena con su familia, la discusión de su hermano con su padre, la decepción de su hermana y su propio deseo de ver la evolución de Endeavor en su rol como padre.
-¿No te sientes incómoda de tener a un chico en tu habitación?-le preguntó Shôto un rato después.
-Creo que al principio parte de mi vergüenza se debía a eso-dijo Momo-Pero ya no me siento así, me hace muy feliz tenerte aquí, Todoroki-san.
-Entonces ¿Podemos seguir encontrándonos aquí?
-¿Eh?
-O puede ser en mi habitación también-dijo Shôto-Es que no me gusta depender de la disponibilidad de la sala para pasar tiempo contigo.
Se sonrojó mucho al decir eso, Momo no pudo evitar sonrojarse también.
-La disponibilidad de la sala…
-Es que…-titubeó Shôto-Siento que en la sala no puedo actuar libremente…
-¿Actuar libremente?-repitió Momo sin entender-¿A qué te refieres?
-A que en la sala no puedo hacer esto-le dijo.
La jaló del brazo y la atrajo hacia sí en un estrecho abrazo.
-Todoroki-san-sonrió Momo aferrándose a su cintura-Me leíste la mente.
Shôto se rio con la cara entre su cabello.
-¿Estás bien?-preguntó Momo-¿Te hizo sentir mal la cena?
-Estoy bien-respondió Shôto acariciándole el cabello-No es como si tuviera que sentirme mal o estar triste para querer abrazarte.
-Es verdad-rio Momo recostándose en su pecho para poder mirarlo-Y sobre las habitaciones ¿Te parece si alternamos cada día?
-No siempre tiene que ser así-se apresuró a aclarar Shôto-También podemos salir a algún lado o…
-Lo sé-asintió Momo-Tenemos muchas citas pendientes.
-Si-sonrió Shôto inclinando su cabeza sobre la de ella.
• • •
El entrenamiento de combate había dado inicio, la clase 1-A y 1-B se enfrentaban una vez más, a pesar de la increíblemente bien planeada operación de Momo su equipo perdió debido al arma secreta de Konomi del 1-B.
-Espero que Yaoyorozu no pierda su confianza otra vez-comentó Shôto al ver el resultado.
El equipo de Shôto empató contra el 1-B y él despertó en la enfermería, después de recuperarse y presenciar el resto de los enfrentamientos que consolidó a la clase 1-A como ganadora del ejercicio, Shôto buscó a Momo, sabía que estaría desanimada, su equipo había sido el único en perder de la clase 1-A en toda la práctica y la conocía lo suficiente como para saber que eso le pesaría, se apresuró en ir a los vestuarios y colocarse el uniforme para ir a buscarla, esperó afuera del vestuario de chicas.
-Oye Jirô-la llamó Kendo cuando salían-¿Has visto a Yaoyorozu?
-Fue a ver a Recovery Girl-respondió Kyôka.
-¿Recovery Girl?-repitió Kendo desconcertada-¿Seguía sintiéndose mal?
-Dijo que quería preguntarle algo-respondió Kyôka.
Se percató que Shôto las miraba y lo miró con elocuencia, él asintió con la cabeza y se dio vuelta para dirigirse a la enfermería.
-¿Todoroki?-lo llamó Kendo que también se dirigía a la enfermería.
Shôto se volvió.
-¿Vas a la enfermería?
-Si.
-¿Te duele algo?
-No.
Kendo siguió caminando un poco incómoda, pero no preguntó nada más. Llegaron a la enfermería.
-¿Se les ofrece algo muchachos?-les preguntó Recovery Girl al verlos.
-Estoy buscando a Yaoyorozu-respondió Kendo.
Recovery Girl señaló una cama al fondo que tenía las cortinas cerradas.
-Le dolía la cabeza, así que me pidió que la ayudara a dormir un rato.
-Ah, ya veo-murmuró Kendo apesadumbrada.
-Le diré que viniste cuando despierte-le dijo Recovery Girl.
-Gracias-murmuró Kendo y se volvió a Shôto.
Él no hizo ni dijo nada.
-Bueno… Nos vemos…-titubeó Kendo confundida y salió de la habitación.
-¿Necesitas algo, Todoroki?-preguntó Recovery Girl.
-Sólo…-titubeó Shôto avergonzado-Venía a ver a… Yaoyorozu…
-Despertará en un par de horas-dijo Recovery Girl-Mejor la esperas en el dormitorio.
Shôto se quedó donde estaba.
-¿Necesitas algo más, Todoroki?-preguntó Recovery Girl.
-¿Puedo…? ¿Puedo quedarme un rato con ella?
Recovery Girl alzó la mirada hacia él, estaba sonrojado y miraba al suelo, no pudo evitar enternecerse.
-Ya estaba por salir, le había pedido a Yaoyorozu que cerrara la puerta cuando despertara-le dijo-Puedes quedarte hasta que despierte y cierran al salir.
-¿En serio?-preguntó Shôto sorprendido.
Recovery Girl asintió sonriendo a la vez que se levantaba y se quitaba la bata.
-Eres un buen chico, Todoroki-le dijo al salir.
Shôto fue hacia la cama que estaba rodeada de cortinas y se asomó, Momo dormía envuelta en una manta delgada, estaba acurrucada y por la posición no podía verle la cara, jaló una silla y la puso junto a la cama, girándola para que el espaldar quedara delante de él y así apoyar sus brazos sobre este, antes de darse cuenta el sueño ya lo había vencido.
Momo abrió los ojos, estaba cálida y cómoda, el dolor de cabeza había desaparecido y se sentía mucho mejor, estaba muy oscuro, no tenía claro la hora que era, pero parecía ser de noche, Recovery Girl le había dicho que dormiría un par de horas. Se giró sobre la cama y dio un respingo al ver que había alguien junto a la cama, sentado en una silla, apoyado con los brazos en el espaldar y la cabeza entre los brazos, a pesar de lo oscuro que estaba el cabello rojo y blanco saltaba a la vista.
-¡Shôto!
Shôto despertó de un salto y la miró.
-¿Cómo me llamaste?
-¿Qué haces aquí?-preguntó Momo evadiendo la pregunta.
-Estaba preocupado…-respondió Shôto.
Momo lo tomó de la mano y la jaló hacia ella, la silla cayó al suelo y Shôto se fue sobre Momo que lo rodeó con los brazos y lo estrechó.
-¿Estás bien?-preguntó Shôto desconcertado.
-Ahora si-respondió Momo.
Shôto se separó para mirarla.
-¿Estás segura?
-Si-respondió ella, aunque no lo miraba a los ojos-No estoy deprimida ni nada de eso, sólo me dolía un poco la cabeza y le pedí a Recovery Girl que me ayudara a dormir.
-Dímelo mirándome a los ojos-replicó Shôto.
Momo tomó aire y lo miró.
-Estoy bien, ya no soy como antes, entiendo que a veces se gana y a veces se pierde-le dijo con seguridad-Y que incluso en la derrota se aprende más que en la victoria. Y créeme, aprendí mucho en este ejercicio.
Shôto sonrió y asintió, Momo correspondió la sonrisa, pero de un momento a otro la expresión de Shôto cambió a la vez que le tomaba la cara y la acercaba mucho a la suya.
-¿Cómo me llamaste?
Momo se quedó pasmada, podía sentir el cálido aliento del chico en su cara y su corazón latía a mil por hora.
-¿Qué…?-titubeó.
-Hace un momento, cuando me viste-respondió Shôto-¿Cómo me llamaste?
-Sólo…-titubeó Momo avergonzada-Me dejé llevar y…
-Yaoyorozu-la interrumpió Shôto.
La miró decididamente.
-Shôto-respondió Momo muy sonrojada, pero mirándolo fijamente a los ojos.
Shôto no pudo contenerse y la besó de lleno en la boca.
-Dilo otra vez-le susurró al separarse.
-Shôto-susurró Momo.
Volvió a besarla.
-Una vez más…
-Shôto…
Se besaron una y otra vez hasta que se volvió una sensación familiar.
-¿Puedes seguir llamándome así?-preguntó Shôto.
-¿Me vas a besar cada vez que lo haga?-sonrió Momo.
-Podría intentar contenerme-rio Shôto.
-No creo que pueda tratarte así en público-murmuró Momo sonrojada.
-Entonces hazlo en privado-sonrió Shôto.
-Bien-respondió Momo asintiendo.
Se quedaron abrazados en silencio un rato.
-¿Po…? ¿Podrías…?-titubeó Momo.
-Momo-murmuró Shôto.
La cara de Momo se puso roja de golpe.
-¿Era eso lo que me ibas a preguntar?-sonrió Shôto divertido.
Momo asintió en silencio intentando controlar su intenso sonrojo.
-Cuando estemos a solas…-titubeó ella avergonzada.
-Bien-asintió Shôto.
Se incorporó de la cama y le estiró la mano para ayudarle a levantarse.
-Vamos, Recovery Girl me pidió que cerráramos al salir.
Momo tomó su mano y se levantó, arreglaron la cama, abrieron las cortinas y salieron de la enfermería asegurándose de poner el cerrojo al cerrar, caminaron tomados de la mano por los desiertos pasillos de la UA para ir a los dormitorios, ambos nerviosos y sonrojados pero inmensamente felices.
Después del entrenamiento SHoto consigue la licencia provisional, después Navidad, después cumpleaños de Shoto, después San Valentín
