14. Tercer vendaje

Ninguno de los personajes me pertenece al igual que la historia no es de mi pertenencia esta maravillosa historia le pertenece a Lyudhae, yo solo hago una adaptación.


===Lila===

Que es amar, si no un sentimiento vano, un momento de debilidad en la ímpetu de la vida, un instante de atosigamiento para el alma, que por desgracia ahora me corrompía, creyendo haber ganado la partida baje la guardia sin imaginas que en realidad esta apenas empezaba y para mi desgracia me sentía desvalida, parecía una lucha contra la misma persona por quien sentía aquel sentimiento tan vano.

Aquel bastardo debía darse prisa o enloquecería al no saber la respuesta de mi amado, claro estaba que en cuanto lo viera llegar tendría que correr a meterme en la cama y decir que mi estado era tan delicado como había mandado avisar.

Sin embargo el mozo llego solo, pedí que viniera a inmediatamente a mi presencia.

-¿Dónde está?- le pregunte cuando entro en mi alcoba

-El señor no vendrá- contesto

-¿Cómo que no vendrá?, ¿Le dijiste lo que acordamos?-

-Sí pero no quiso

-¿Con quién estaba?- cuestione, lo imaginaba pero quería saber los detalles

-No te va a gustar óirlo- contesto aquel malnacido que se había convertido en un buen aliado, pero que últimamente me molestaba más que una piedra en el zapato.

-No me tutees idiota y dime que viste- le urgí

-Cuando lo encontré llevaba en brazos a su esposa-

-¿Qué dices?- dije furiosa, mis ojos casi querían chisparse al oír aquella noticia

-Que andaba muy cariñoso con su esposa

-Argggg- grite, tirando un florero para tratar de controlar mi furia, sabía que no era bueno dejarlo ir, la princesita no perdería tiempo y seguro que en ese momento estaban juntos, me valía un cacahuate que fuera su esposa, él tenía que mirarme solo a mí y olvidarse de ella.

-Lárgate- ordene furiosa

-Si no quieres estar sola, puedo acompañarte- dijo aquel asqueroso abrazándome por detrás

-Quítate- dije empujándolo -te he dicho que te largues, quiero estar sola

-Como gustes, si cambias de opinión sabes dónde encontrarme

-Fuera

Ya se iba cuando una idea algo retorcida regreso a mi mente- espera

-Tendrás que rogar que este contigo- dijo ese idiota

-No quiero tus servicios esta noche, así que ni te emociones, pero mañana a primera hora, iras a ver a mi padre y le pedirás que venga.

-Hasta donde se no quiere verte

-Dile que tengo un "negocio" que proponerle, esa palabra mueve su mundo, vendrá

-De acuerdo, aunque recuerda que mis servicios no son gratis-

-Espero que con eso sean al menos leales- conteste aventándole un brazalete de oro con pedrería en plata

Prácticamente me comí los dedos de las manos imaginando lo que podían estar haciendo ese par, no había pegado los ojos en toda la noche cuando el sol ilumino mi recamara

-Señora ¿No ha dormido?- pregunto Marlena entrando

-No...Me sentí muy mal, recordé a mi niño, recordé..- dije todo eso entrecortando mis palabras para después taparme la cara y provocarme el llanto, tenía que convencer a esa vieja ridícula de mi malestar pues así ayudaría a convencera Adrien de no irse de mi lado.

La muy tonta lo creyó me abrazo fuertemente, consolando mi dolor, sin saber que este no tenía nada que ver con el chiquillo que perdí sino con la posibilidad de perder al único hombre que amaba en esta tierra.

Era mediodía cuando una de las criadas subió a avisarme que el señor había llegado y quería verme. Me opaque el maquillaje y puse la peor cara que pudo existir, tenía que verme lastimeramente.

Cuando llegue a su cuarto pedí permiso para entrar y me lo concedió.

-Viniste- dije corriendo a abrazarme a su pecho -Pase una noche horrible, soñe con nuestro hijo, lo vi ensangrentado, me reclamaba no haber podido traerlo al mundo- comencé a llorar- te necesitaba- le dije a manera de reclamo.

No entendía por qué pero existía un cambio en su actuar, quito mis manos de su pecho y me pidió me sentara, trate de acercarme a él y me esquivo.

-¿Qué sucede?- pregunte harta de sus esquivas

-Lila lo nuestro debe terminar

-¿Qué?- pregunte, acaso había escuchado bien, estaba dando fin a todo, que diablos hizo la maldita que en una noche lo convenció de mandarme a volar.

-Lila, daré fin a nuestro matrimonio

-¿Por qué?- dije entre sollozos que má de tristeza eran de furia por su decisión- No Adrien, tú no puedes dejarme, yo te amo, yo te quiero, no me hagas esto, por favor, si es por la muerte del niño, podemos tener otros- suplique

-No se trata de eso

-Pero si tiene que ver no, claro yo ya no tengo nada que nos una, porque mi hijo murió, pero en cambio la princesita si tiene a su hija, que por cierto a envenenado contra mí, porque ni siquiera me visita, tanto tu como ella ya olvidaron con una palabritas de ella que yo les di amor, que fuimos una familia, que lo seguimos siendo

-Perdóname, disculpa por todo el daño que te hago, pero compréndeme

-¿Qué quieres que comprenda?

-Estoy enamorado de mi esposa, siempre lo estuve, y quiero recuperar a mi familia

-Y yo... yo que fui para ti, entonces?

-Te amé Lila, pero fue un amor de adolescente, cuando regresaste a mi vida, yo estaba lastimado por los rechazos de Marinette, y me aferre a ti, a querer revivir ese sentimiento, pero no pude, trate pero no fue posible

-Mientes... Yo lo sentí, aun me amas, aun sientes algo por mí, no me dejes, por favor no, soy tu consorte, yo aceptare que me des solo la atención que te sobre

-Lo siento, la decisión está tomada... te seguiré apoyando económicamente, pero la unión que tenemos dará fin

-No tomemos decisiones apresuradas, considéralo, Adrien... te amo...yo si te amo...ella no...cuando me dejes volverá a ser la misma

-Es un riesgo que tomare

-¿Adónde vas?- le pregunte al verlo salir de la instancia

-Regreso a mi casa, la cabaña es tuya si la quieres- se fue, se marchó dejándome, ahí limpie mis mejillas fuertemente, era frustrante pero no lo logre, él se iba y me abandonaba a mi suerte, otra vez... De nuevo ella me ganaba...pero esta vez, sabría que a Lila nadie le arrebataba lo que deseaba.

Espere a mi padre, encerrada en mi habitación, planeando meticulosamente mi plan, debía funcionar, tenía que hacerlo de lo contrario mi vida estaba acabada.

-Vaya, bonita casa- menciono el viejo al entrar a mi alcoba

-Buenas tardes padre- le salude respetuosamente

-Me avisaron que querías verme...Creí que la última vez que nos vimos, me dijiste que no me apareciera de nuevo en tu vida, porque no me necesitabas.

-Pues ahora te necesito... quiero tu ayuda

-¿No puedes sola?- pregunto mofándose de mi

-No...en lo que voy a hacer necesito brazos extras

-¿Que gano con eso?- pregunto el malnacido viejo no había cambiado, para el todo era negocio, ese pensamiento lo llevo a vendarme, y hacer un sin fin de atrocidades, que lo que lo pediría no sería nada comparado

-Podría conseguirte un título y renombre a tus negocios, libertad para hacer tu santa voluntad

-Vaya es tan importante el negocio

-Si

-¿Y de que se trata?

-Se trata de desaparecer a un estorbo en mi vida...Se trata de asesinar a la princesa Marinette

===Adrien===

Despertar con su esencia y aroma, sería fácil de acostumbrarse, era adictivo, sabia a miel, con rosas, a mañana fresca, a brisa matutina, a un néctar de rocío acariciando por la luz del astro sol.

-Buen día- dijo al darse cuenta que estaba despierto, jugaba con el cuello de mis ropajes y me miraba de frente.

-¿Emma?- pregunte

-Fue con Tikki- contesto sonriéndome

No le conteste, simplemente la puse de espaldas contra el lecho, la bese, metí la mano entre sus ropas y alcance a tocar la punta de sus sueños, emitió un gritito al sentir aquello.

-Puede venir alguien- murmuro al darse cuenta que mis intenciones eral algo pecaminosas

Tuve que soltarla contra mi voluntad, aunque aún seguimos besándonos sin intentar nada más, era placentero aquella sensación, mi conciencia se preguntó, si nuestra vida siempre hubiera sido así, en este momento ambos viviremos una dicha plena sin agobios e interpuestos como mi aun matrimonio con Lila.

plagg vino de metiche a avisarme a viva voz que debíamos volver a alacio para que me vistiera a prisa y saliera a ayudarlo dándole espacio a Tikki para arreglara a su ama.

-¿Buena noche?- pregunto el príncipe Nino bromeando conmigo, al verme sonriendo

-Supongo que tan buena como la suya- conteste siguiendo la broma, se sonrojo, pero asintió, posiblemente el sí hizo lo que yo simplemente intente.

Comenzamos a mover con rapidez a todo el personal desde los cargadores que desmantelarían las tiendas y se llevarían todo de regreso al palacio, así como a los encargados de los carruajes reales y las guardias de cada miembro de la familia.

Ya con todo listo cada principe y princesa tomo su lugar al igual que el rey, sin embargo mi charla del día anterior aún estaba lejos de ser lo que debía ser por lo que arriesgándome a un cambio de actitud de los que regularmente tenia Marinette, me acerque a su carruaje y antes de que subiera, le extendí la mano -¿Vienes conmigo?- pregunte, dudando, la conocía y era capaz de despreciarme en público.

Miro con detenimiento mi brazo como si este contuviera espinas o algo que pudiera lastimarla, para después con lentitud extendiera y colocara delicadamente su suave palma sobre la mía.

Me arranco una sonrisa ante aquel actuar -Tikki cuida a la niña- ordeno a su dama

-¿A donde van papi?- pregunto mi hija curiosa, y casi jure que todos guardaron silencio para estar atentos a mi respuesta

-A dar un paseo - dije

-Yo quiero ir- alego

-Prometo que iremos después- le conteste

-Mami quiero ir- dijo buscando a uno de los dos

-Te parece si por la tarde me ayudas a plantar rosas

-Mami...- contesto e iba a alegar más pero Tikki pego sus labios a sus oídos y susurro algo que la hizo sonreír para después decirnos a ambos -De acuerdo pasearemos después-.

Tikki nos sonrió picara y me pregunte que habrá sido lo que dijo a mi hija.

-No se vayan a perder- dijo divertida Kagami cuando la caravana comenzó a avanzar, su esposo ni nos miró, tuve ganas de gritarle, "mira ella está conmigo", Nino y Alya solo sonrieron al vernos a un lado del camino y solo el rey al pasar, me advirtió prácticamente -Cuídala- aunque no era necesario que lo dijera, lo haría a costa de mi propia vida.

-¿A dónde iremos?- pregunto curiosa

-A un lugar que es como tú- conteste

-¿Cómo yo?- pregunte intrigada

-Si...es dócil, hermoso, único pero cuando intentas dañarlo puede ser fiero y mortal

-¿Soy así?- pregunto

-Esa es la princesa que yo conozco

-Entonces encantado de conocerla- respondí

Le tome de una mano y la lleve a mi caballo, con cuidado la puse sobre él y posteriormente me subí, comenzamos a cabalgar, no era la primera vez que antes de llegar al pueblo desviaba mi camino por un pequeño sendero que iba desde un pequeño claro de ortigas, hasta una parte del bosque de desembocaba por un pequeño riachuelo que después de atravesar algunos sembradíos terminaba por llevarnos a un antiguo camino que aun utilizaban los monjes cuando en busca de la paz interior meditaban en un islote de aquel lago, sin embargo en esta ocasión fue especial, pues mi compañía era grata.

Ninguno dijo una palabra hasta llegar a aquel lugar, paseamos sobre la bestia por unos minutos en los que pensé como inicias aquella conversación

-Bájame- pidió de pronto, y me puse alerta sería posible que ahí acabaría nuestro paseo

-¿Porqué?- pregunte preocupado

-Me gusta el agua, quiero jugar- contesto sonriéndome

-No eres una niña- bromee

-Pero soy traviesa como una

Me reí de su comentario, pare al corcel y me deslice por él, alargue mis brazos para bajarla, pero ella lo hizo por el otro lado y comenzó a correr, al principio no entendí su actuar hasta que tome conciencia que aquello era parte del juego, sintiéndome un tanto ridículo por aquella actitud infantil que estaba tomando, la seguí.

Era risible vernos de aquella forma, como dos niños jugando en el campo, a pesar de que la atrapaba con facilidad ella resulto ser demasiado escurridiza de manera que siempre terminaba fuera de mis brazos, ese juego nos duró un buen rato, hasta que la alcance y la tire sobre el pasto para evitar que siguiera corriendo.

Se rio a carcajadas por mi acción, aunque después la calle con mis labios, me encantaba besarla, cada que lo hacía sentía en el estómago una descarga eléctrica, una necesidad de estar así por siempre.

-¿Me darás la oportunidad de empezar de nuevo?- pregunte

Me empujo con suavidad, quedando los dos sentados sobre la hierba, me dedico su bella sonrisa y haciendo una carita inocente me tendió la mano diciendo -Gusto en conocerlo general Agreste Adrien, soy la princesa Dupain Marinette, tercera hija del rey Tom Gran señor de Joseon.-

Aquello era un "si", un tanto extraño, pero era lo que necesitaba, me incorpore con garbo para después estrechar su mano y contestar -Un placer conocerla excelencia-

Corte distancia entre ambos y la bese de nuevo, se separó de mí y me dijo supuestamente indignada -Señor usted va muy rápido nos acabamos de conocer y ya me ha robado un beso-

-Lo siento señoria soy un tanto impaciente- conteste siguiendo su juego

Pasamos dos o tres horas en aquel lugar, mi caballo a lo lejos pastaba en el campo, mientras recostado a su lado, platicamos de muchas cosas, no quiso que retomáramos el asunto de aquella noche, pidió que lo olvidáramos que mi perdón vendría pero que no arruinara el momento.

Supe que era amante del color rosa, lo cual ya había notado pues la mayoría de sus vestidos siempre llevaba este color, le encantaba cantar como a mí, su carácter iba de los extremos así como podía ser sensible y dócil también era cierto que parecía una fiera cuando luchaba por lo que deseaba

Aunque en general poseía tres características que sin saber porque me gustaba de ella, era caprichosa, valiente y sensual. Sobre todo me encantaba la última, me conto sobre la razón del velo que le obligaron a usar de pequeña lo cual contribuyo a que no la reconociera en aquel momento.

De mi le dije todo lo que pude, que realmente era impaciente, bromista, malévolo cuando así lo solicitaba la situación, amaba la verdad, era experto en el manejo de ciertas armas, y aun cuando dijo no querer oírlo le conté todo sobre Lila desde cuando la conocí en Jeju hasta su último recado de la noche anterior.

Cuando tocamos aquel tema inmediatamente ella me pidió que la escuchara con detenimiento y no podía dar crédito a lo que oía, resulto que muchas cosas por las cuales discutimos fueron por causa de ella, Marinette me jura que no había pasado nada de lo que yo certificaba si era cierto.

Me parecía mentira que Marinette me describiera a una Lila que yo desconocía-...Por eso la odio-termino diciendo-Por eso y por apartarte de mi-

-En ese momento tu no me querías a tu lado-

-No sabes cuánto te necesitaba, pero mi orgullo me gritaba tienes dignidad y él te la arrebato-

-Perdóname- volví a decir

No dijo ni si, ni no solo sonrió y paso siguiente se puso seria y dijo con seguridad -No me gusta compartir tu cariño-

-No lo compartes-

-Claro que si- respondió

-Mi cariño es tuyo- dije con seguridad -Si lo que quieres es que dehe a Lila...lo hare...pero...Mari mírame

-¿Como me llamaste?- pregunto

-Mari, así te dice tu padre-

-¿Cómo lo sabes?-

-Tikki- conteste

-Siempre me gusto ese sobrenombre, papá le puso uno a cada una, Kagami siempre fue Ryuko, Rena fue Alya y yo Mari-

-Que nombre más raro el de Rena- dije mofándose de aquello para después retomar en lo que iba- Bueno regresando al punto, mi lady yo...-

-Ahora me has llamado mi lady- dijo sonrojandose

Yo tambien lo hice, era extraño llamarle así-No me interrumpas...- le pedí mientras tomaba nuevamente sus manos-Marinette terminare con ella...pero-

-Lo intentaremos-

-¿Qué?- pregunte

-Sé que tienes miedo, que Lila te ha repetido una y mil veces que finjo todo esto y que cuando estés de nuevo conmigo regresare a lo que fui, y tienes todo el derecho de dudar de mí, pero necesito que confíes...tú lo quieres es que te perdone, por violarme y embarazarme de una niña hermosa, yo quiero que tú hagas lo mismo por haberte regalado a tii y a mi hija, yo quiero que tú hagas lo mismo por haberte regalado a ti y a mi hija, momentos tan amargos y lastimero, los herí, los trate como harapos sin darles a ninguno el valor que tenían-.

-Quiero que confés Adrien, quiero que me veas como tu esposa, como tu mujer, y no como la princesa que añoraba una vida junto a Luka-

-No menciones a ese tarado-

-Ese tarado es mi cuñado y por lo tanto parte de tu familia-

-¿Lo amaste?- pregunte curioso

-Me gustaba, pero no puedo decir que lo amaba

-¿Me amas?- me aventure a cuestionar

-Te quiero- contesto, no era lo que deseaba escuchar, pero por el momento era suficiente

-Creo que nuestro pasado debe dar fin- menciono

-¿Por qué?-

-Porque mi estómago dice que tengo hambre- contesto haciendo un lindo puchero, mientras se dejaba oír el ruido de su estómago pedirle alimento- me reí de ello, llame al caballo y dejamos aquel lugar para volver a casa.

Comimos solos en su pabellón, nuestra hija tenia clases de literatura por lo que no pudo acompañarnos.

Cuando terminamos de saborear los manejare que nos prepararon, ella anuncio que se daría un baño tiempo que ocupe para salir de casa, tome el caballo y aun cuando que dieran el aviso que regresaba en un momento, partí hacia la cabaña, durante el trayecto me lamente de mi decisión, pero mi confianza en Lila iba terminando, además quería unificar mi hogar y no sería posible mientras ella siguiera estando ahí.

Se suponía que antes de darle la noticia debía pedir permiso al consejo para dejarla, pero si esperaba a ello tendría que vivir entre las dos casas y Marinette no toleraría compartirme y me mandaría al demonio.

Cuando llegue ya Marlena me esperaba en las escaleras

-Buenas tardes señor

-Que tal Marlena

-El señor debió venir anoche- menciono

-¿Por qué?- pregunte

-La señora, no durmió se sintio muy mal, esta tan débil-

-Marlena que manden mis cosas al palacio de jade- le ordene

-Señor, sé que no debo meterme en su vida, pero no acepto cumplir esa orden, señor si usted vuelve estará cambiando a una mujer buena que lo ama, por una mujer esquiva sin sentimientos-.

-Llevas años en la familia y te estimo Marlena, solo por eso no te mandare azotar por las palabras que acabas de mencionar hacia mi esposa, te prohíbo que lo vuelva a hacer-

-Señor, por favor, recapacite, ponga en una balanza las cualidades de mi señora Lila con las de la princesa Marinette y vera que hay mucha diferencia-.

-Te he dado una orden y espero que se cumpla, sé que tienes aprecio por Lila así que si gustas puedes quedarte-

-Señor sufrirá si vuelve con ella, la pequeña Emma también tendrá el mismo destino, a usted la lujuria no lo deja ver y eso lo llevara a un fracaso

-Pues cuando llegue ese fracaso, me dirás "se lo dije" por el momento ahórrate tus palabras y manda por Lila

-La señora no está en condiciones de escuchar esa noticia-

-Llevas dos órdenes sin cumplir, así que te aconsejo que las lleves a cabo..¡YA!-

La noticia le cayó como una bomba realmente, me suplico, trato de chantajearme,me insulto en parte, para que desistiera, pero fui firme, disculpándome en el fondo con ella la deje ahí, para volver a donde pertenecía.

Pues como ave en vuelo a pesar de que busque un nuevo nido, ya tenía uno, tenía dentro razones por las cuales no alejarme, por volver a su interior para tratar de crear ese nuevo comienzo, para buscar tener esa felicidad añorada.

===Marinette===

Estuve en la tina de baño, más tiempo del que esperaba no porque estuviera muy sucia sino por estar pensando en lo que había vivído, Adrien me estaba demostrando que quería una familia, y lo único que aun quería escuchar de mi era que lo amaba, sin embargo no sabía si decirlo o no, la razon no tenía la seguridad de sentir ese sentimiento por él, que lo quería era cierto, me gustaba y me sentía muerta de celos cuando sabía que estaba con esa, pero no podía definir si aquello era amor.

Mi hija pronto vino a mi cuarto muy feliz y contenta, llego y se abrazó a mi vientre pegándose a el.

-¿Ya está ahí?- pregunto

-¿Qué cosa?- dije

-Mi hermanito- contesto feliz

-¿Qué?- dije confundida mientras miraba a Tikki que solo se limitó a sonreír y morderse los labios.

-Tikki me dijo que papá y tu irían a pasear para darme un hermanito- me sentí avergonzada, y me puse de mil colores, en primera por el cuestionamiento de mi hija y en segunda porque en el momento que lo dijo Adrien apareció en el marco de la puerta y se nos quedó viendo.

-¿Qué le decía?- se disculpó Tikki, mientras yo no sabía que decir.

Adrien sonrió bajo y caminando hacia nosotros dijo- si fuimos a pasear, pero no encontramos la tienda de bebes-.

Le mire ceñuda, mi hija se quedó pensativa como no dando credibilidad a sus palabras, ni yo lo haría sonaba tan tonto, pero después de un rato lo acepto y dijo -La próxima vez puedo ir con ustedes así la encontraremos más fácil-.

Nos miramos los dos mientras yo movía la cabeza reprobando la locura que acababa de sembrar en el pensamiento de nuestra hija.

-Si claro- respondió un tanto dudoso, mientras pensaba si íbamos a "la tienda de bebes" no sería nada bueno que mi hija nos acompañara

Ante aquel pensamiento, una idea cruzo mi mente "un bebe", quería tener otro hijo con Adrien, otro pequeño, la idea me hizo sentir extraña, pensé en como seria aquello con Emma todo fue tan caótico pero ahora eran otras situaciones, ¿Como seria ser una madre por segunda vez de un hijo?.

La idea me gustaba, solo quedaba saber cómo lo tomaría Adrien, sería tan especial como para mí.

-Princesita vamos a tu recamara para tu ensayo de servir el té- dijo Tikki, nuestra hija se despidió de ambos con un beso y salió de mi alcoba.

Al verla salir, di vuelta y seguí peinando mi cabello que estaba suelto en ese momento

Escuche que la puerta fue cerrada y después sentí las manos de Adrien tocando mi pelo

-Es hermoso, siempre quise tocarlo-

-¿Porque le mientes así a nuestra hija?-

Se rio por mi comentario -¿Que querías que le dijera?, que no trajimos un bebe porque no tuvieron intimidad a mitad del campo, en todo caso es culpa de Tikki que le mintiera, porque le dice eso a Emma-.

-Aun así estas algo loco-

-Ajam- dijo mientras hacía aun lado mi cabello y besaba mi cuello

-¿Qué hace?- pregunte al sentir sus manos moverse de arriba a abajo en mis costados

-Cumplirle el sueño a Emma-

-Es de día - alegue, sabiendo a que se refería diciendo que cumpliría con los deseos de la niña, deseo que indirectamente rambién era mío.

-Es tarde y no importa, soy el señor de la casa todavía y nadie me impedirá que este contigo a todas horas-

-Enloqueciste- conteste a su comentario ya gimiendo al sentir su mano en mi zona intima, me incorporo con cuidado y me llevo junto a la cama, me despojo de la bata que me cubría y tomo su sitio con sus manos y cuerpo.

Con sumo cuidado comenzó a quitarse sus propias prendas, hasta quedar solo con el pantaloncillo, me recosté en la cama y deje que volviera a explorar mi cuello para seguir la misma trayectoria, que sus manos la noche que estuvimos juntos por primera vez.

Cuando llego a la parte de mis cadera, di un grito al sentir que se despegó de esa zona y puso sus labios justamente sobre mis partes nobles. Comenzó a besarme en esa parte de mi anatomía causando sensaciones irracionales para mi ser, veía como su rostro se perdía entre mis piernas y el calor aumentana en mi cuerpo

Justo cuando el orgasmo se hizo presente en mi fue cuando se despegó y volvió a mí nuevamente en aquella zona ahora con sus dedos causando otro orgasmo como el primero o más intenso.

Aquel juego me gustaba, pero yo también quería jugar, no tenía experiencia en temas sexuales, pero arriesgándome a parecer una tonta, nos di vuelta de forma que el quedo debajo y yo sobre él, seguí con aquella ronda de besos que estábamos teniendo, mientras mis manos traviesas recorrieron su anatomía y se dirigieron a tocas su miembro masculino.

Cuando mis mano masajearon aquel musculo erecto, soltó una maldición y soltó mis labio, retire mis manos pensando que hice algo malo, cuando el tomándolas con las suyas las dirigió de nuevo y marco el ritmo que quería que yo siguiera en aquella caricias.

Acaricie aquel falo primero lentamente para después hacerlo con más fuerza, de pronto observe como en la punta había una especie de líquido espeso que me hizo sentir curiosidad e imitando lo que él hilo en mis labios íntimos lleve mi boca a ese sitio.

Se retorció en aquella posición, gimiendo fuertemente, me sentí poderosa al ver que era capaz de hacerlo gritar como él hacia conmigo, así que seguí utilizando mi boca y lengua para lamer su falo una y otra vez.

De pronto dijo -No puedo más- y tomándome de los hombros me alzo para después volverme a sentar sobre él, el sudor corría por mi pecho y frente, mis cabellos se pegaban a causa de ello a mi piel, su pelo estaba revuelto ya que el cinto que lo mantenía recogido se había caído y ahora estaba suelto como el mío.

De pronto de aquella danza erótica en la que nos encontrábamos él se dejó ir al mismo tiempo que yo llenando todo mi interior de su semilla, me deje caer sobre su cuerpo cansado, nuestras respiraciones comenzaron a calmarse, sentía su corazón latir a mil por hora, me abrazo con gentileza y mirándome fijamente a los ojos, me dijo -TE AMO- para después besarme apasionadamente dejándome sin aire, sin aliento, deseosa de escucharlo nuevamente.

Prácticamente, pasamos toda la sema teniendo esos encuentros ya sea al amanecer o durante toda la noche, casi brinco de alegría cuando me dio la noticia de su separación con Lila, aquello demostraba que realmente deseaba formar de nuevo una familia y yo estaba dispuesta a hacerlo también.

Rogaba a los dioses que me concedieran quedar embarazada pronto, sería como una bendición para reafirmar el compromiso que teníamos por recuperar nuestro hogar.

En sus brazos me convertía en una pervertida, pero no temía hacerlo, a él le gustaba y eso era lo único que importaba.

Alya y Nino pronto informaron que se mudaría a su palacio por lo que mi padre solicito de manera personal que Adrien los acompañara en su travesía, tenía miedo por él, por lo sucedido la última vez que se fue a un encargo de la corona, pero el alego que era su deber y tuve que reprimirme mis ganas de hablar con mi padre y exigirle que lo dejara en casa.

Estaba recuperando a mi marido y no quería perderlo tan de repente todos los preparativos se hicieron, y una noche antes de la salida, tuvimos una cena familiar pues al irse Alya en dos días seguiría su ejemplo Kagami y solo una de sus hijas se quedaría con mi padre.

Fue una cena formal que estuvo acompañada al final por un poco de informalidad entre todos, aunque hubieron roces entre Adrien y Luka que le divirtieron a Kagami pero a mí no, pues era incomodo que tu esposo te cele con el esposo de tu hermana.

Cuando termino la reunión todo regresamos a nuestros aposentos, nuestra hija en brazos de su padre fue llevada a su alcoba y posteriormente me llevo en las mismas condiciones a la nuestra.

-Es mi última noche, antes de partir por dos semanas y estar lejos de tí- me dijo justamente al entrar.

-No use ese término- pedí

-¿Cuál?- pregunto

-Ultima noche, se oye...drástico-

-Tranquila prometo no perderme y no pasar por muerto para toda la nación-

-Más te vale, porque si es así, te juro que me fugo con Luka- le amenace

-Si lo hace, le declaro la guerra a china- contesto

Me reí de aquello, me bajo y comenzó a desnudarme

-En tu última noche dormirás de nuevo en la alfombra- pregunte en broma

-¿Quieres que duerma ahí?-

-Si- conteste-..pero solo si yo duermo a tu lado- agregue

Sonrió para después besarme y terminar la coche completamente rendido durmiendo en la alfombra conmigo desnuda a su lado, pues me tomo ahí. Mañana él ser iría por tiempo considerable, pero era bueno que fuera así, serviria para tomar valor, y en cuanto volviera le pudiera decir, el vendaje esta puesto, ha sido reforzado, esta sellado sin forma de abrirse y dañar la herida, esta sellado con las palabras TE AMO.