Capitulo cincuenta y siete: Los amantes desafortunados.

Las pisadas de la daga siniestra hicieron eco en la vacía casa de los DuCouteau y resonaban en la oscuridad de la casa, pareciera que ni Cassiopeia ni Talon estaban en casa.

Quizás era mejor así.

Dirigió sus pasos hasta el patio de la mansión familiar, un patio lleno de muñecos de entrenamiento, una piedra usada para afilar armas, algunas flores para adornar tanto ambiente militar y uno que otro tiro al blanco. La luz de la luna hacía lucir con un brillo singular el cabello de la asesina, así también como el brillo de las hojas afiladas que poseía.

Un hombre inocente estaba encadenado como animal de circo, sufriendo un castigo injusto, un castigo horrible y ella solo podía limitarse a esperar.

- ¡MIERDA!

El grito histérico de Katarina resonó en la oscuridad de la noche y en la misma luz lunar, Katarina en medio de su descarga lanzó las kunais que quedaban en su cinturón a algunos muñecos de práctica, se enterraron con fuerza en la tela de aquellos muñecos haciendo que se tambalearan notablemente.

Katarina tomo una de sus dagas y se abalanzó contra un muñeco cercano apuñalando repetidas veces soltando gritos frustrados, gruñidos, parecía una niña en pleno berrinche, pero esto era mucho más.

Muchísimo más.

Su daga perforaba cada centímetro del muñeco, el arma era bañada con la furia de la asesina…pero también de sus lágrimas, logrando un corte húmedo y lleno de dolor.

- "¿Por qué?"

El muñeco perdió un brazo.

- "¿Por qué todo tiene que ser tan difícil?"

El muñeco perdió el otro brazo.

- "¿Por qué debe ser así?"

El muñeco ya no daba más.

- ¿¡POR QUÉ GAREN!?

El muñeco cedió completamente al arrebato asesino de la pelirroja y se desplomó. Katarina permanecía con la cabeza del muñeco en el filo de su daga y con las lágrimas al filo de su cara.

Dirigió su mirada al cielo estrellado, ahora los dioses y aspectos deben estar carcajeando de lo patética que se veía en este momento, una brisa gélida comenzó a peinar su cabello y a secar sus lágrimas, un consuelo inesperado pero que realmente necesitaba. Dejó caer su daga con la cabeza del muñeco y entró a la casa, estaba refrescando.

Subió las escaleras hasta el cuarto de baño y se desnudó para tomar un baño caliente, algo que despejara sus pensamientos y pudiera calmar su desenfreno emocional, pudo ver en el espejo sus ojos esmeraldas, apagados, hinchados de tanto llorar, pero vio algo más.

Cicatrices, no de guerra ni de asesinatos, no eran marcadas por el odio y nadie murió luego de hacerla…era una cicatriz de amor. Algunas marcas rojas se asomaban por su piel, esas marcas mostrabas donde había estado la boca de Garen por su cuerpo, se sentía tan…diminuta, se sentía desprotegida hasta un punto en que no sabría si sostenerse sola.

Parecía patético echarse a morir por un amor que salió mal siendo la mejor asesina de Noxus, pero no era lo que le abrumaba ¿Cuánto tiempo tendría que esperar hasta que sus sentimientos por alguien fuesen igual o superior a los que tiene por Garen?, gustaba de asesinar, pero todo este contexto era horrible cuando quería ser…normal.

Por Garen sentía algo hermoso, que jamás había sentido y su orgullo era incapaz de reconocerlo antes, pero, aunque lo hubiese reconocido ¿Qué más daba? Ambos eran de naciones distintas destinados a matarse los unos con los otros ¿noxianos con demacianos haciendo pases y aprobando su amor? Antes de siquiera sugerir esa idea tendría su cabeza adornando el escritorio de Swain y eso es decir poco.

Sin embargo, las actitudes de su hermana y las palabras de Garen fueron un motivo por el cual ella levantó la mirada, sin dudas había pasado algo, algo muy grave. Para que su hermana se molestara en escribir una carta tenía que ser algo jugoso y correría bastante sangre.

"No vayas por la puta"

Fueron las palabras de Cassiopeia…pues si ella tanto la conocía debía saber también que cuando le dicen eso va por la puta con aun más ganas.

Terminó de lavarse, el filo de sus ojos había vuelto, al menos temporalmente, se secó bien y se vistió con sus trajes de "trabajo" (si es que el asesinato es un oficio propiamente valido, al menos en Noxus lo era) y procedió a salir, no iba para nada desarmada.

Lux caminaba por el castillo de Demacia, se había quedado hasta tarde ordenando algunos informes y reorganizando el caso de su hermano mayor, los nuevos antecedentes del caso sin duda daban otro punto de vista a la situación y las esperanzas de tener a Garen de vuelta en casa de hacía cada vez más plausible.

Se llevó algunos libros con el permiso de Xin Zhao para seguir investigando el caso, mientras caminaba por los pasillos bien decorados y con floreros cada seis pasos recordaban cuantas veces había estado en el mismo pasillo con Garen, preocupada porque llegaba a casa extremadamente exhausto.

-Ah Luxanna, que bueno que sigas aquí-El príncipe Jarvan se encontró de frente con la rubia.

Esta hizo una reverencia antes de dirigirle la palabra-Su majestad.

-Me alegra que hayas podido colaborar con la inocencia de Garen, es un soldado muy importante para Demacia.

"¿Solamente un soldado?"-Lux apretó sus puños, trató de no hablar.

-Espero tenerlo de vuelta al servicio del reino, no sabes lo mucho que inspira a todos cuando ronda por estos pasillos, podrías tratar de imitar su ejemplo.

-Gracias su majestad por la sugerencia, pero tengo mis propias formas de servir al reino, desde la luz por supuesto.

Jarvan frunció el ceño y el aire se tornó tenso- ¿aquello que te maldice?

Lux trató de mantener la compostura y confrontó-Aquello que me maldice ha ayudado a muchas causas demacianas, ahora estoy colaborando para la libertad de mi hermano, o como usted lo llama, su soldado, ahora le pregunto majestad ¿acaso eso me maldice?

Jarvan asintió con severidad, la maga en cambio gruñó levemente en respuesta, era imposible cambiar su mentalidad.

-Es evidente que tú y yo jamás nos entenderemos, debes tener claro el lugar donde vives Crownguard-Jarvan espetó

-Estoy consciente del lugar al que pertenezco su majestad, pero algunas cosas me hacen dudar…de todo lo que nuestra patria representa.

-No toleraré que pongas en duda a Demacia-Jarvan alzó la voz haciendo que Lux se estremeciera, pero rápidamente volvió a su postura firme.

-No pongo en duda a Demacia, sino a los valores que imparten, creemos ser los más justos en Runaterra, pero ¿Qué tan cierto es eso su majestad?, el puesto de heredero al trono tiene como uno de sus objetivos dudar y llevar consigo los vientos del cambio al reino, para la prosperidad, para la paz y la armonía de cada uno que se considere un demaciano de sangre orgullosa, no son palabras mías mi señor, son palabras de su majestad real, Jarvan III.

Jarvan apretó los puños en señal de las palabras de la rubia.

-Puede enviarme al calabozo si desea por lo que diré a continuación, pero si usted no lleva consigo los vientos del cambio que nuestro rey tanto nos ha enseñado, entonces la Demacia que usted ve es discutible, recuerde que un reino no es nada sin súbditos, el rey no es quien tiene el poder en verdad y usted lo sabe muy bien.

Jarvan tomó una posición defensiva, puesto que las palabras de la rubia sonaron un tanto siniestras.

- ¿Qué clase de osadía es esta Crownguard?

-No me malinterprete su majestad, solo estoy diciendo lo que usted ya sabe, pero no está de más recordarlo.

Jarvan enrabiaba cada segundo que estaba con la demaciana, sus palabras eran afiladas y cada vez tomaba la postura de una de las leyendas de Demacia, aquella que veía la justicia de manera errónea, Morgana. La chica hizo una reverencia antes de pasar por al lado del príncipe de manera tranquila.

-Por cierto, alteza, Garen es mucho más que un soldado, es un hermano, un amigo, un compañero y alguien que con desesperación queremos devuelta en casa-Y sin más, la rubia se marchó del palacio, dejando con las palabras en la boca a Jarvan.

La noche se cernía en Noxus, el bastión inmortal resplandecía entre los edificios centrales de la capital noxiana, los cuervos rodeaban este rascacielos con sus canticos tétricos que daban un toque maléfico al lugar, lejos de ser un castillo malévolo de cuentos de hadas, era solo una fortaleza común y corriente noxiana, aunque la más importante entre todas las que existían distribuidas más allá de los muros noxianos.

LeBlanc, ordenaba algunos libros de magia oscura entre otros tomos posados en su repisa de madera fina, su oficina era tan elegante como tétrica, pues las cortinas eran rojas vino con bordes negros, disponía de un sofá de seda del mismo color rojo con toques dorados, haciendo alusión a su influencia en Noxus. Se podían ver más estanterías con libros, talismanes, calaveras, amuletos entre muchos artefactos mágicos que ella ha recolectado y finalmente la bruja no escatimaba en espejos, el salón estaba lleno de estos de todos los colores, tamaños y formas.

LeBlanc posó el último libro antes de mirar de reojo a uno de sus espejos por donde por breves momentos se asomó rápidamente un destello rojizo, sonrió.

No estaba sola.

-No esperaba tener visitas en mi oficina, pero está bien, las reuniones de hoy estuvieron bastante aburridas

La bruja comenzó a caminar por el salón de manera calmada mientras se veía en cada uno de los espejos.

- ¿Sabes? Algunas cosas sobre el asesinato están bien, muy bien, no me sorprende que los mejores asesinos jamás sean atrapados y dados a la justicia. Pero uno de sus grandes errores-Tomó uno de los espejos, enfocando la mirada afilada esmeralda que se cernía de una de las esquinas del cuarto-es que no puedes matar a una ilusión.

Sentenciado lo anterior, un par de dagas aterrizaron en su espalda, clavándose salvajemente entre los pliegues de su capa y su piel.

Katarina salió de su escondite con una mirada inconforme, pues este no era el final. Reafirmando su mirada, LeBlanc se hizo humo rosado, pues esta era una de sus múltiples copias.

-Muchos han tratado de matarme querida, créeme, he salido muy viva-La bruja se encontraba recostada en el sofá detrás de Katarina, mas esta no se sorprendió-La pregunta es ¿por qué la cabeza de los DuCouteau buscaría poner sus dagas en mi cuello?

Katarina soltó un bufido mientras sacaba un kunai de su muslo izquierdo-Eso mismo podría preguntarte…perra-sin perder tiempo lanzó un kunai al ojo derecho de LeBlanc, pero esta al aterrizar en la bruja se esfumó con brillos rosados decorando el engaño. El kunai quedó incrustado en el sofá.

LeBlanc volvió a aparecer en uno de los espejos-No entiendo tu pregunta pelirroja, pues vienes a mi oficina solo a arrojarme tus armas sin siquiera decirme de qué crimen se me acusa-

Katarina pateó el espejo quebrándolo al instante.

- ¿Qué ganabas con matarme? ¿acaso querías torturarme?

La maquiavélica salió de detrás de sus cortinas con una sonrisa altanera.

- ¿Matarte? ¿yo? -Fingió inocencia colocando una palma en su pecho.

La daga siniestra en un abrir y cerrar de ojos se transportó a ella e incrustó su daga en el cuello de la noxiana, siendo el mismo humo rosado el resultado.

-Este numerito de victima me está jodiendo bastante, quiero respuestas, sabes perfectamente que puedo matar a todas tus gemelas hasta encontrar a la perra nodriza.

LeBlanc se asomó por detrás.

-Aún no me dices de qué se me acusa señorita

Katarina lanzó dos dagas en dirección a LeBlanc que terminaron estampados en algunos libros, este acto hizo que LeBlanc torciera su mueca.

-No creo que a la embustera más conocida del bastión imperial le guste perder sus artefactos, pues lucen bastante importantes-Katarina sonrío mientras lanzaba algunas kunais a los talismanes que se hallaban en las repisas cercanas, destrozando algunos.

LeBlanc torcía cada vez más su sonrisa, pero mantuvo la calma, pues matarla no era opción.

-Tu eres Mastyx ¿no es así? -Katarina miró a LeBlanc salir de detrás de una de las estanterías con total calma.

La bruja la miró altanera como siempre, soltó un bufido y clavó su oscura mirada.

- ¿Es por eso? ¿crees que soy de la que ustedes sospechan? Por favor, ni siquiera conozco a esa joven.

- "¿joven?" Katarina arqueó una ceja mientras preparaba una daga-Pues es una definición muy específica para decir que no la conoces LeBlanc.

La maquiavélica se tapó la boca con falso asombro-puede ser que la conozca, pero no puedo abrir la boca sobre ello-dijo con una sonrisa, cosa que cabreo a Katarina de sobremanera.

Katarina se lanzó hacia la líder de la rosa negra, está por supuesto la esquivó de un ágil movimiento, pero la daga siniestra previó este acto y se transportó a donde LeBlanc había esquivado propiciándole una patada en la cara. La bruja saltó hacia atrás a una distancia segura.

-Si batalla quieres, batalla vas a querer-LeBlanc se acarició el rostro.

Katarina se tronó los huesos de los puños y sacó sus dagas-Dame tu mejor embrujo, zorra.

Sin más espera, LeBlanc lanzó una serie de sellos en dirección a Katarina, la daga siniestra en cambio esquivó cada uno de ellos de manera ágil, balanceándose por todos los rincones del cuarto y utilizando todos los muebles y candelabros para maniobrar su agilidad, LeBlanc previó un movimiento y lanzó el sello hacia donde Katarina iba a estar, pero esta cortó el sello en dos con sus dagas, la bruja no pudo contener su asombro.

-Tengo una hermana experta en magia, he aprendido de ella-Confirmó Katarina mientras se lanzaba hacia LeBlanc, dejando tras de sí una daga, LeBlanc se transportó detrás de la daga siniestra, la asesina sonrío y se trasportó a la daga que había dejado atrás previamente, tomándola y girando con ella en un remolino afilado de color rojo, la bruja vio como el filo de la daga iba directamente a sus ojos y entró en pánico. Solo logró cortar un poco de su cabello ya que ella rápidamente saltó hacia una distancia segura.

-Corres mucho LeBlanc, acércate a mí y pelea como una mujer de verdad-Desafió Katarina.

La bruja se corrió un mechón de cabello cortado con un soplido-oh querida, típica vulgaridad de animal con apariencia femenina.

Katarina colocó sus dagas en posición de combate-Veras lo que esta vulgar puede hacer-Sin más Katarina se abalanzó sobre LeBlanc, pero conociéndola ella saltaría a un lugar más seguro y desde ahí utilizaría sus hechizos por lo cual lanzó dos kunais a ambos lados, previendo a donde iría, sin embargo, LeBlanc se deslizó por debajo de ella y lanzó un conjuro explosivo a su espalda, Katarina no pudo prever el ataque y recibió el impacto, chocando contra la pared.

No era nada grave, solo un conjuro de autodefensa, Katarina se levantó y se acomodó los huesos, LeBlanc lanzó cadenas mágicas desde su bastón y la daga siniestra los esquivó saltando hacía la izquierda, pero las cadenas comenzaron a seguirla, Katarina se dio cuenta de esto y tuvo que esquivarlas una y otra vez, a ese ritmo jamás conseguiría acertarle un golpe a la maquiavélica.

Con esto en mente Katarina en vez de dirigirse a la bruja fue a por las cadenas y con un kunai las cortó, lo cual cortó la conexión con la magia de LeBlanc y se dispersaron.

Sin perder tiempo la daga siniestra se dirigió hacia la maquiavélica de nuevo, pero esta vez pateo su bastón, tomándola de sorpresa e impidiendo que lanzara hechizos canalizados en el objeto, aprovechó este momento para golpear a LeBlanc en la cara y otra en el estómago.

LeBlanc atontada conjuró y desapareció.

Katarina la buscó con la mirada por todo el cuarto.

- ¿Estas enojada por la tortura que le hice al demaciano?

Katarina se volteó molesta y encontró a la maquiavélica en un espejo

-Oh que ternura, como un cuento de hadas.

Katarina se volteó nuevamente, había otra LeBlanc en otro de los espejos.

-La vulgar noxiana enamorada de un demaciano apuesto, ahora encadenado como animal de circo.

Katarina apretaba sus dientes en furia.

-Y aquí está la daga siniestra, vengando a su amado. -Muchas copias de la maquiavélica aparecieron en todos los espejos del cuarto

De pronto Katarina sonrió.

- ¿Venganza? Esto es por mi LeBlanc, mi vida fue la que corrió peligro y te demostraré lo que pasa cuando alguien se mete con los DuCouteau.

Katarina deslizó una pierna por delante de la otra y comenzó a girar en un torbellino rojo sangre de dagas, cada daga se incrustaba y hacía añicos el espejo objetivo, así Katarina fue destruyendo cada reflejo de LeBlanc hasta encontrar a la correcta, Katarina estaba ardiendo en rabia, pues no iba a admitir que Garen era el motivo de su sed de sangre en ese momento, pero no se había olvidado de ella misma ni de su orgullo, era la mejor asesina de Noxus e iba a demostrar que sucedía si alguien le intentaba joder la vida.

El último espejo se rompió y LeBlanc salió rápidamente del hechizo, pero las dagas de Katarina clavaron su capa en la pared impidiendo el movimiento de esta.

Katarina ya terminado su ataque se acercó a la bruja y la tomó por el cuello.

-Si aprecias tu vida, me dirás todo lo que quiero saber sobre Mastyx.

LeBlanc se vio acorralada y suspiró con una sonrisa de derrota.

-Por órdenes de Swain no podía decir nada, pero la verdad esa chica esta justo en este edificio.

LeBlanc conjuró y una chica apareció encadenada delante de ellas.

Katarina soltó a LeBlanc y miró con odio a la chica que de un momento a otro había aparecido.

-Mastyx…

Las heridas de Garen eran letales y los médicos noxianos eran dudosos a la hora de tratarlo, sin embargo la penetrante mirada de Cassiopeia detrás de ellos les hacía trabar lo más rápido posible, está demás decir que la menor de los DuCoteau los amenazó con anterioridad por lo cual los médicos no podían estar mas motivados a hacer bien su trabajo, la víbora se retiró del centro de atenciones médicas para dirigirse al bastión inmortal y concentrarse en el favor que debía hacerle a su hermana, ansiaba posar sus colmillos en el cuello de LeBlanc.

LeBlanc jamás había sido de su confianza, así también como de la confianza de nadie, pues era muy misteriosa y siempre hablaba con altanería y elocuencia, como si tuviera todo bajo control en todo momento, esa actitud siempre levantaba sospechas en Cassiopeia y no solo en ella, pues Darius no confiaba en ella tampoco, Draven solo quiere cogérsela y Swain…ese viejo es la otra cara de la moneda, no es sorpresa para nadie que se encarga de todos los que le generen un problema, moldea a Noxus a imagen y semejanza de su voluntad y parece ser que nadie está dispuesto a detenerlo, nadie excepto LeBlanc, ella es la única que Cassiopeia apuesta que no está al servicio del cuerpo anciano, al menos es lo que teoriza, pues algunas acciones de LeBlanc son cuanto menos cuestionables para con la voluntad del gran general.

Antes de llegar al bastión inmortal se encontró con Katarina arrastrando a una mujer, esto si que no se lo esperaba.

-Hermana, pensé que a la que podrías arrastrar era a LeBlanc, pero… ¿Quién es esta mujer?

-Esta es la zorra que contrató LeBlanc para matarme-Katarina la arrojó contra el suelo-Analízala Cass.

Cassiopeia posó su mirada en la mujer, tenía una mirada vacía como si fuera un muñeco de trapo, pero apestaba a magia de color rosa. Cassiopeia enredó a la mujer con su cola y la alejó, luego susurró a su hermana.

-Hermana, creí que dudabas de Leblanc y que ella directamente había intentado matarte-Cuestionó la víbora.

-Por supuesto que ella quería matarme, escucha, sé que esta mujer es una simple marioneta…pero quiero tener pruebas para que puedan indultar a Garen, además, quiero que esa maldita crea que me tragué su cuento, ella será mi siguiente objetivo, junto con Swain.

Cassiopeia sonrío-Me gusta como piensas.

Ambas hermanas se dirigieron al teleportador de Noxus y para iniciar un nuevo juicio por la impunidad de Garen, a todos los presentes les resultó extraño que la victima abriera un juicio para indultar a su asesino.

El juicio fue extenso, Katarina explicó lo sucedido con la creación de LeBlanc y que esta fue quien tomó control del cuerpo de Garen con el fin de asesinarla, lastimosamente no pudo contar que LeBlanc fue la responsable de todo esto, encima no había como culpar a Swain de esto tampoco por lo cual la única victoria sería que Garen estuviera libre de prisión y culpa.

-Antes de acabar quisiera agregar algo-Soraka se levantó de su asiento, todos los presentes pusieron atención a la hija de las estrellas.

-Quiero abrir un recurso de protección hacia Katarina en específico.

Todos los presentes comenzaron a susurrar entre sí- ¿Puedo preguntar a que se debe esta petición? -habló el invocador anciano.

-Tengo sospechas que esta mujer-Señaló a Mastyx- No trabajó sola, incluso me atrevería a decir que las personas detrás de todo esto se encuentran en Noxus, la persona que intentó asesinar a la victima es una maga y todos sabemos lo que Demacia piensa de los magos, por lo cual la posibilidad de que el plan se haya llevado a cabo en territorio demaciano es bajísima, por ende requiero que a Katarina se le proteja con todos los conocimientos arcanos posibles para asegurar su supervivencia en Noxus.

Katarina quedó perpleja ante la defensa de Soraka y le agradeció con la mirada, para Swain y LeBlanc no sería tan fácil sacarla del mapa con el recurso de protección de la liga.

Los invocadores accedieron ante este enunciado, paralelamente conocían que Swain no estaba del todo conforme con la supervivencia de la asesina, pues este no se molestó en presentarse al juicio y en su lugar envió a Darius para recabar la información que se entregara en el juicio.

Lux estaba al borde de un ataque de nervios, si bien la defensa era muy solida no estaría tranquila hasta que el invocador dictara la inocencia de Garen.

-Quiero que pase el joven Crownguard a la sala

Cassiopeia entró en el salón junto con Garen con algunas cadenas, a Luxanna se le partió el corazón verlo encadenado y con algunas heridas vendadas, parecía un animal de circo en horribles condiciones.

Katarina vio al demaciano con algunas heridas nuevas, no recordaba que las tuviera, rápidamente sus ojos se posaron en Cassiopeia y esta hizo una señal sutil, efectivamente las heridas nuevas las había provocado LeBlanc, la asesina apretó fuertemente los puños encolerizada.

-Joven, en nombre de toda la cámara de invocadores le pedimos nuestras mas sinceras disculpas, será retribuido a la brevedad por la sentencia impuesta-Se disculpó el mayor.

-No se preocupe señor, incluso yo fui engañado en este malentendido-sonrió Garen.

-En ese caso, revoco la condena de culpabilidad y Garen puede regresar libremente a Demacia-Sentenció el invocador.-En cuanto a la señorita Mastyx, será encerrada en el calabozo de la liga como prisionera de alto peligro.

Luxanna soltó un sonoro suspiro, parecía que por fin podía respirar luego de todo lo que pasó. La rubia corrió hasta su hermano y quería saltar a sus brazos, pero por sus heridas tuvo que contenerse.

-Hermanito mío-lloraba la menor-No sabes lo mucho que me alegra de que todo esto haya acabado.

- ¿No me digas que me extrañaste hermana? -se burló el mayor.

Luxanna golpeo una de las heridas de Garen haciendo que este se queje, ambos rieron.

Katarina veía todo a la distancia con una sonrisa melancólica, se alegraba de que Garen pudiera reencontrarse con su familia y por fin ir a casa, pero sabía que su relación con Garen estaba completamente rota, era algo que estaba dispuesta a aceptar pero que dolía muchísimo.

- ¿Estas bien Kat? -preguntó Cassiopeia.

-…Es hora de irnos-sentenció

Por un momento Garen chocó miradas con Katarina quien le dedicó una leve sonrisa antes de irse, Garen quería ir con ella, decirle que todo estaba bien y que la seguía amando, pero Jarvan se interpuso en su camino para felicitarlo.

Mientras tanto las dos hermanas se dirigían al teleportador, Katarina tenía muchas cosas en la cabeza, solamente quería lanzarse en su cama y no salir en días, los días anteriores fueron muy intensos y ahora estaba el agobio de no poder ver a Garen y tampoco retomar lo hermoso que habían tenido.

-Kat Adelántate, voy a revisar algo con los jueces.

Katarina solamente asintió y se adelantó al teleportador para desaparecer entre runas brillantes.

Había pasado una semana desde el juicio y Katarina no había salido de casa, después de tantos días seguía agobiada por todo lo sucedido, extrañaba mucho a Garen pero no podía verlo, ni siquiera podía escribirle ¿Qué le diría? Solo tenía los recuerdos felices de la misión que habían tenido.

-Pareces adolescente lamentándote así-espetó su hermana desde el marco de la puerta.

-No molestes-Katarina se cubrió con su almohada.

Cassiopeia avanzó hasta la cama de su hermana mayor y se recostó con ella.

-En vez de estar tirada aquí deberías estar preparándote para el viaje-dijo la víbora.

- ¿Qué viaje?

-Pues ¿recuerdas que el día del juicio te dije que te adelantaras y yo me quedé en la liga?, pues Garen me dijo algo…interesante.

Katarina sacó su cara de la almohada mirando a su hermana menor- ¿Qué te dijo?

Cassiopeia rio divertida-Dijo que le gustaría verte en los bosques de la liga, como estamos en temporada fuera de la grieta nadie estará por allí, dijo que te vería el día…hoy mismo al anochecer.

Katarina de un salto se destapó-serás zorra ¿por qué no me habías dicho?

Cassiopeia se encogió de hombros-Supongo que se me olvidó

Garen preparaba su equipaje para poder partir a la liga, esperaba que Katarina acudiera al lugar, quería abrazarla, besarla, decirle que jamás la dejaría sola y siempre la protegería pero para eso Cassiopeia debía entregarle el mensaje que le había dado. Sabia de sobra todo lo que estaba en juego por el amor que sentía por ella, no era bien visto el amor entre naciones destinadas a destruirse las unas a las otras, pero a veces pensaba en un mundo de paz, quizás en algún momento, solo quizás no sería necesario la guerra…siempre se puede soñar.

- ¿Ya te vas hermano? - Lux apareció por la puerta

-Así es Lux, debo partir para dar mi declaración en el tribunal de la liga

Luxanna carcajeó levemente dejando perplejo al mayor- ¿qué es tan divertido?

-Garen, ambos sabemos que no vas a dar ninguna declaración…vas a verla a ella ¿cierto?

Garen se sorprendió a la par de sonrojarse por las palabras de su hermana- ¿Cómo sabes tú…?

-Ay Garen, soy tu hermana, te conozco mas que a mi propia sombra.

Garen temía que exponer sus sentimientos hacia Katarina hiciera las cosas mas difíciles, ya de por sí las cosas eran bastante complicadas. Luxanna se acercó a su hermano y lo abrazó-Lo que sientes es algo hermoso, deja que la luz guie tu camino-y con esas palabras Lux le guiñó un ojo y se fue de la habitación dejando perplejo a Garen, pero con una sensación cálida en su pecho, no estaba solo después de todo.

La luna iluminaba los bosques de la liga y los árboles con bioluminiscencia mágica daban para una hermosa postal nocturna, una suave brisa mecía los árboles, pero aún así no hacía frío.

Garen yacía sentado al lado de un enorme árbol que se mecía, haciendo que sus hojas tocaran una melodía natural que relajaba los nervios del guerrero, vestía pantalones de cuerina azules, una camisa de mangas cortas de color blanco y botas marrones, nada ostentoso. Temía que Katarina no apareciera en el bosque, que ella ya se haya olvidado de él por culpa de todo lo que pasó, Garen también sentía culpa y mucha, pues él casi la mata, aunque no fue por su voluntad, sus manos estaban manchadas con su sangre, eso es algo que difícilmente podría personarse.

-Garen

El guerrero se volteó, ahí estaba ella, con su largo cabello escarlata meciéndose con el viento, vestía un peto que dejaba su abdomen al descubierto y unos pantalones apretados de color marrón, esa vestimenta no se veía en Demacia pero en ella era algo realmente bello.

Sin embargo, ambos se quedaron en su sitio, ninguno avanzó ni retrocedió, el choque de miradas intensas era lo único que había en aquel bosque.

-Yo…temía que no vinieras-Comenzó Garen.

Katarina reaccionó ante sus palabras y desvió la mirada-Yo creía que…no querrías verme nunca más.

El corazón de Garen aumentó en ritmo, ¿no verla más? Eso era una estupidez, quería verla, sentirla tanto como fuera posible.

-Katarina yo…siempre quiero verte, quiero mirarte a los ojos, sentir tus manos, su voz…yo siempre quiero, créeme por favor-Lo último parecía una súplica desesperada.

La pelirroja volvió a mirar a Garen- Entonces ¿por qué no te has acercado a mí? –preguntó.

Garen miró sus manos con melancolía- porque me siento sucio, traicioné tu confianza, aunque fuera un control mental yo…no puedo dejar de pensar es que estas manos estuvieron cubiertas por la sangre de alguien que amo, es difícil para mí no odiarme por lo que hice, Katarina, no sabes las ganas que tengo en estos momentos de correr y abrazarte pero no lo haré, al menos no si no me perdonas.

Katarina se sonrojó levemente por las palabras de Garen, era todo un caballero y eso podía ser un problema, se estaba culpando de algo que no fue su culpa, eso llenaba de impotencia a la asesina.

-No tienes que disculparte Garen, no fue tu culpa-Katarina titubeo antes de continuar-porque yo quiero disculparme también, pero a diferencia de ti, no voy a respetar nuestro espacio.

Terminó la frase y la daga siniestra corrió hasta el poder de Demacia, abrazándolo y cayendo hacia el suave césped.

-Jamás quise que te torturaran, jamás quise que pasaras una pesadilla por un mal entendido, Garen no sabes cuanto lo lamento- Las lágrimas de la pelirroja humedecían el pecho del guerrero, esta se aferraba fuertemente a su camisa conteniendo la frustración que todo el pasado le pesaba, recordaba a Garen atado y con múltiples heridas y quería llorar, no soportaba la idea del calvario que tuvo que pasar por culpa de un tercero.

-Katarina, ninguna tortura hará que deje de amarte, robaste mi corazón de tal manera que no dejaría que nadie te aparte de mi lado, ni siquiera tú.

La pelirroja sacó su cabeza del pecho del guerrero y ver sus hermosos ojos-Eres un caballero, a veces eso me enferma-rio esta.

Garen carcajeo y tomó el mentón de su amada-no soy tan caballeroso cuando te tengo arriba mío- Sentenció besando a Katarina, un contacto que ambos ansiaban desde hace tanto, Garen abrazaba a Katarina desde la cintura y esta se aferraba a su cuello en un profundo beso.

Ambos se separaron para tomar aire.

-Garen…quiero estar contigo, pero será peligroso…para ambos.

- ¿No que amabas el peligro Katarina?

-No quiero que te metas en problemas por mi- Admitió la daga siniestra.

Garen sonrió mientras acariciaba la mejilla de la pelirroja-Creo que a mí también me gusta el peligro, mas aún si es para verte, es emocionante ¿querrías tú llevar una relación emocionante con este montón de masa muscular?

Katarina rió por lo bajo-No lo sé ¿querrías estar con un desastre hecho asesina? -contrarrestó la pelirroja recibiendo inmediatamente un beso y un agarrón en su trasero como respuesta.

-Acepto, Katarina DuCoteau- dijo Garen

Katarina besó más apasionadamente al guerrero, pero inmediatamente la camisa de Garen fue rasgada a la mitad.

-Eso fue por el agarrón a mi trasero, ¿quieres salvajismo? Pues encontraste a la mujer mas salvaje-dijo la daga siniestra quitándose su peto y brasier para sorpresa y posterior felicidad de Garen.

Esa noche consumaron su amor una y otra vez, pues era adrenalínico hacer algo que iba en contra de sus respectivas naciones.

Pero bueno del odio al amor solo hay un paso ¿no?

Los amantes desafortunados que tienen, posiblemente, la relación mas estable entre ambas naciones.

Fin

HOLAAA AMIGUINES

¿Qué tal andan?

Han pasado AÑOS desde que escribí este fanfic y quería ponerlos al pendiente de todo mis niños.

-La universidad comenzó a cogerme de maneras nunca vistas por lo cual no podía actualizar

-El lore de League Of Legends Cambió taaaaaanto que mis historias comenzaron a incomodarme, ósea, me gustaba hacer los fanfics lo mas cercano al canon principal pero cambió tanto que ya no sabía por donde llevar todo, por eso puede que si re leen este fanfic habrán algunas pequeñas incongruencias.

-Pasé por un periodo MUYY extenso de sequía creativa, además, hice este fanfic de una manera tan difícil que ya no sabía cómo mierda cerrarlo xD.

-Estuve en un autodescubrimiento bastante profundo y sorpresa sorpresa soy homosexual xD

Me es muy nostálgico volver a publicar esto, interactuar con ustedes y leer los reviews, tengan en cuenta que la ultima vez que actualicé este fanfic yo tenía 18 años, actualmente tengo 23, ¿Cómo pasa el tiempo cierto?

He hecho muchas cositas, pero quería terminar este fanfic porque uno de mis principios era no dejar un fanfic inconcluso, eso es muy molesto y a pesar de que me tardé bastante aquí por fin lo terminé 3

He pensado en escribir mas fanfics pero serán en Wattpad, obviamente de League of legends, pero también quiero adentrarme en fanfics de Overwatch y Mortal Kombat además de incursionar escribiendo yaoi, todo dentro del tiempo que tenga.

En cuanto a mi canal de youtube, sigue vigente pero no he podido grabar por estar con tesis (actualmente curso el último año de psicología).

Oh, también quiero mencionarles que tengo un personaje en la plataforma tik tok, ya que pertenezco a un hermoso grupo llamado "ñoños medievales", mi personaje es un vendedor de pociones llamado "Decroix", pueden buscarme en tik tok como "Decroix.p" soy el tipo de cabello azul 3

Si quieren seguirme más de cerca síganme en Instagram como "decroix_fabito"

Por el momento es todo, muchas gracias por la paciencia y por todos estos recuerdos interacuando con ustedes y recibiendo amor por mis fanfics, de verdad los quiero muchito.

Reviews por este final luego de años y también recibo sus mensajitos privados.

Bueno, eso ha sido todo, espero les haya gustado y nos vemos en algún momento, gracias por disfrutar "La Daga y la Espada"

Un besototototote y ADIOSSSSSSSS

Pd: De verdad que lloré escribiendo esta nota de autor, es muy nostalgico.