Para este capítulo, tanto para el opening, como sobre todo para el ending, os recomiendo escuchar las versiones largas de "Colorful precious life", y "Ohirune Universe". Creo que será mucho más emotivo así.
GUÍA DE CHICAS
CLUB DEL ENTRETENIMIENTO:
-Akaza Akari: Nuestra querida protagonista. Tercer año.
-Yoshikawa Chinatsu: Nuestra linda yandere. Tercer año.
-Segawa Hikari: Cabello marrón ondulado hasta los hombros. Ojos marrón claro. Primer año.
-Aoyama Kokoro: Pelo negro liso hasta un poco más abajo de los hombros. Ojos azules con un tono parecido al del pelo de Himawari. Primer año.
-Nakamura Hitomi: Exmiembro del Club de Música, igual que Hibiki. Se unió al Club del Entretenimiento solo para fastidiar a Nanami. Cabello marrón, un poco más oscuro que Hikari, liso, casi hasta la cintura. Ojos púrpura, similar a Akari. Segundo año.
-Mizuno Shinobu: Cabello rubio, aunque no tan amarillo como el de Kyouko, siendo más anaranjado, aunque sigue predominando el amarillo. Ojos de ese mismo color. Lleva una cola de caballo similar a la de Ayano, aunque llegándole solo a la mitad de su espalda. Es de la misma altura que Chinatsu. Primer año.
-Minami Sora: Cabello azul, más claro que el de Himawari pero más oscuro que el de Nanami. Su peinado es muy similar al de Mikan de To LOVE Ru, pero llevándolo completamente suelto. Segundo año.
CONSEJO ESTUDIANTIL:
-Hideki Nanami: Presidenta del consejo. Cabello azul claro, liso, hasta la cintura. Ojos verde claros. Segundo año.
-Umeki Tsubasa: Vicepresidenta del consejo. Una chica que va a la misma clase que Nanami. Cabello de color como una mezcla entre morado y rosa. Ojos marrón claro. Su tono de piel es algo más claro que la media, aunque sin llegar a parecer pálida. Segundo año.
-Hiroki Hotaru: Es amiga de Himawari, Sakurako, Akari y Chinatsu. Cabello marrón claro, liso, hasta un palmo más abajo de los hombros. Primer año.
-Miyamoto Yukiko: Amiga de Hotaru, que va a su misma clase. Pelo castaño muy oscuro, casi negro, listo, hasta la mitad de su espalda. Ojos morados. Lleva gafas con los cristales rectangulares y bordes negros. Primer año.
-Sorato Hibiki: Llenó la plaza que quedó libre al destituir a Himawari. Tiene un corte de pelo igual que el de Yui, pero el color de este y el de sus ojos es igual que el de Kyouko. Segundo año.
OTRAS:
-Furutani Himawari: Expresidenta del consejo estudiantil. Fue destituida por Nanami con la aprobación unánime del resto del consejo. Desde entonces es la presidenta del consejo legítimo. Tercer año.
-Ohmuro Sakurako: Al destituir a Himawari, ella debió convertirse en presidenta, pero rechazó el cargo. Fue idea suya crear el consejo legítimo, del cual ella es presidenta suplente. Tercer año.
-Toshinou Kyouko: Fundadora del Club del Entretenimiento y exmiembro de este. Primer año de preparatoria.
-Funami Yui: Exmiembro del Club del Entretenimiento. Primer año de preparatoria.
-Sugiura Ayano: Expresidenta del consejo estudiantil, la anterior a Himawari. Primer año de preparatoria.
-Ikeda Chitose: Exmiembro del consejo estudiantil. Primer año de preparatoria.
-Nishigaki Nana: Profesora de ciencias de la escuela Nanamori y profesora encargada de preparar el torneo entre el Club del Entretenimiento y el consejo estudiantil.
-Ogawa Mori: Chica que se presentó al consejo estudiantil pero no obtuvo suficientes votos para entrar. Participa con el consejo estudiantil en el torneo. Miembro del Club de Arte. Pelo granate y corto, llegándole solo a la nuca. Ojos azul oscuro. Segundo año.
-Shirayama Ai: Una de las chicas que votó a favor de cerrar el Club del Entretenimiento en el referéndum. Participa con el consejo estudiantil en el torneo. Pelo lila claro. Ojos de color entre mezcla de marrón y granate. Es ligeramente rechonchita, aunque no parece para nada gorda. Segundo año.
-Matsumoto Rise: Expresidenta del consejo estudiantil, la anterior a Ayano. Ayuda a Nana con la realización de las pruebas del torneo. Segundo año de preparatoria.
Akari y Nanami estaban sentadas junto a la mesa con el tablero de ajedrez, mirándose seriamente. Nana habló.
–Bien, y para decidir quién tiene las blancas, como ya es costumbre, utilizaremos la moneda. Cara, tiene las blancas Akaza-san. Cruz, Hideki-san. – Nana volvió a lanzar la moneda al aire, sorprendiéndose al ver que de nuevo volvió a salir cruz. – ¿Otra vez cruz? ¿Cómo es posible? ¿Es que esta moneda solo tiene cruz? – Nana volteó la moneda. – Ah.
–… – Preguntó Rise.
–Resulta que sí… Solo tenía cruz. – Casi todas las chicas miraron a Nana. – No tiene cara, los dos lados son cruz.
El resto de chicas se quedaron en plan WTF cuando escucharon a Nana decir esto. Sin embargo, Akari y Nanami no. Ellas estaban tan concentradas en que tenían que ganar que no escucharon lo que dijo Nana.
–Bueno, teniendo en cuenta que Hideki-san ya se ha sentado en el lado de las blancas, no hará falta cambiar el tablero. Así, que una vez Matsumoto silbe ya podéis empezar.
Rise tocó el silbato, y unos segundos después, Nanami movió pieza.
Yuru Yuri: La nueva generación
La nueva generación
Las dos chicas ya llevaban unos cuantos minutos de partida, y aquello era… Tremendamente aburrido. Lo único que se veía era a una de las chicas moviendo una de las piezas cada algunos segundos. Al no sonar ninguna música de fondo como en Gambito de dama, no había tensión extra, y la única tensión que había era que quien ganara el juego, ganaría el torneo. Lo único que se escuchaba era el sonido de las piezas cada vez que alguna de las chicas movía.
Al ser la última prueba y jugárselo todo en ese juego, las chicas se tomaban su tiempo para pensar bien la jugada, llegando a tardar a veces más de un minuto en mover, pues querían asegurarse de hacer una buena jugada. Ninguna de las dos era una experta en ajedrez, pero ambas sabían que lo que se tenía que hacer allí era anticiparse a los movimientos del rival. Intentar prever qué haría el contrincante y mover sus piezas de manera que pudieran anular su jugada, al mismo tiempo que engañar al contrincante haciéndole creer que harían una estrategia, para que moviera sus piezas de determinada manera, pero que en realidad la estrategia era otra, consistente en engañarle haciéndole creer que haría otra jugada pero que al mover sus piezas para defenderse había dejado una abertura para atacarle por otro lado. Si bien era difícil anticiparse hasta tal punto, Nanami tenía algo más de experiencia en esto.
Tras poco más de 10 minutos, varias chicas empezaron a aburrirse, y de vez en cuando se oía a alguna bostezar, o se veía a alguna que estaba mirando el móvil, ya que no mostraban interés en la partida.
–Jaque. – Dijo Nanami.
De pronto todas prestaron atención. Nanami había hecho jaque a Akari. Aunque estaba un poco nerviosa, intentaba mantener la calma, por lo que las demás no la vieron demasiado tensa. Akari movió una pieza, comiéndose una de Nanami. Tras solo un segundo, Nanami movió otra.
Todas las que sabían de ajedrez sabían que aquello era una mala señal para Akari, ya que si Nanami había movido justo después de que lo hiciera Akari, significaba que Akari había movido la pieza de la forma que Nanami quería. Es decir, Akari estaba haciendo lo que Nanami quería que hiciese. La pelirrosa tardó algunos segundos en mover su pieza. Solo un segundo después, Nanami movió la suya.
–Jaque.
Ahora sí que todas prestaban plenamente atención. Era el segundo jaque de Nanami en pocos segundos. Eso significaba que Nanami estaba llevando a Akari por donde ella quería. Si no conseguía cambiar el sentido del juego, Nanami tenía muchas posibilidades de ganar. Akari movió una pieza suya, que a la vez que bloqueó el jaque de Nanami a su rey, hizo jaque a la reina de Nanami. Esta lo vio inmediatamente, por lo que movió su reina. Sin embargo, no se mostró para nada sorprendida ni molesta, como si esperara que Akari hiciera esto. La pelirrosa volvió a mover.
–Jaque.
Esta era la primera vez que Akari hacía jaque a Nanami. Sin embargo, la situación dio la vuelta rápidamente, pues tras solo un par de segundos, Nanami se comió la pieza con la que Akari le había hecho jaque. Tras tres movimientos más de cada una, Nanami volvió a hacer jaque a Akari.
–Jaque.
Tras unos segundos, Akari movió una pieza. Y justo después movió Nanami.
–Jaque.
Eso sorprendió a todas, pues le había hecho jaque dos veces seguidas. Akari, algo nerviosa, volvió a mover. Y después, de nuevo Nanami.
–Jaque.
De nuevo, las chicas se sorprendieron aún más. Tres jaques seguidos, y sin dudar en ningún momento en mover la pieza. Realmente Akari estaba haciendo lo que quería Nanami, y con tres jaques seguidos, todo indicaba que estaba muy cerca de ganar. Akari tragó saliva. La chica movió una pieza, y tras un par de segundos Nanami movió otra, pero esta vez no le hizo jaque. Otra vez movió Akari, luego otra vez Nanami, y de nuevo Akari. Pero cuando le volvió a tocar a Nanami, le volvió a hacer jaque.
–Jaque.
Si hasta hacía poco la partida era aburrida, ahora no podía ser más emocionante. Todas las chicas estaban totalmente calladas, y estaban tan nerviosas que algunas incluso podían oír el latido de su propio corazón. No notarlo, oírlo.
Akari, que ahora sí que se notaba nerviosa, movió otra pieza. Nanami no tardó ni dos segundos en mover de nuevo.
–Jaque. – Dijo de nuevo.
Tras unos segundos, Akari movió, y Nanami volvió a mover rápidamente.
–Jaque.
De nuevo, tres jaques seguidos. La cosa pintaba bastante mal para Akari, que se notaba nerviosa. La chica volvió a mover. Tras ello, Nanami sonrió. La peliazul movió una pieza y dijo:
–Jaque mate.
Todas se sorprendieron. Las chicas que apoyaban al Club del Entretenimiento estaban con la boca y los ojos abiertos como platos, incluso Sora. No se lo podían creer.
–No… – Soltó Akari.
Nanami amplió su sonrisa.
–Se acabó… Akaza-senpai.
Akari bajó su cabeza, y las demás pudieron oír como si estuviera sollozando. Nanami se veía tremendamente feliz, pero de una forma que parecía una sonrisa malvada. Nana ya iba a anunciar la ganadora, cuando de pronto notaron algo raro en Akari. Los sollozos de Akari, que cada vez se oían más fuertes, eran algo raros. Era un llanto muy raro. No recordaban haber visto nunca antes a nadie llorar de esta forma. Cuando tras pocos segundos, Akari aumentó el sonido que emitía, se dieron cuenta de que en realidad no estaba llorando, sino riendo. Akari empezó a reír más, ahora ya claramente, extrañando a todas. Finalmente, Akari levantó su cabeza, pudiéndole ver la cara a la chica, demostrando que, efectivamente, estaba riendo. No era una risa muy fuerte ni estridente. Solo una risa normal, pero teniendo en cuenta la situación, las demás no entendían por qué reía. Nanami se molestó un poco.
–¡O-Oye! ¡¿De qué te ríes?! ¿Tanta gracia te hace haber perdido?
–Oh, ¿qué dices? – Dijo Akari tranquilizándose. – No he perdido.
–¿Eh?
Akari movió una pieza, sorprendiendo a Nanami.
–Jaque mate.
Todas las chicas se quedaron de piedra. Nanami no entendía qué acababa de pasar.
–¿Q-Qu… Esp… U-Un momen… E… ¿C-Có… P-Pero… ¿E-En qué momen…
–¿Qué, Hideki-san? – Dijo Akari, haciendo que Nanami la mirara. – ¿Todavía crees que mi falta de presencia es tan absurda?
Nanami abrió completamente los ojos al darse cuenta en ese momento de lo que acababa de pasar, igual que Yui.
–Increíble… Ha usado su falta de presencia para ocultar la presencia de sus propias piezas, igual que aquella vez… – Pensó Yui, refiriéndose a la competición que realizaron el consejo estudiantil y el Club del Entretenimiento en el capítulo 12 de la primera temporada.
–No puede ser… – Pensó Nanami. – ¡En ningún momento me he dado cuenta de que ponía esa pieza ahí!
Nanami, algo asustada, miró a Akari, que estaba sonriendo. No de una forma tan inocente como suele ser habitual en ella, pero tampoco de una forma que pareciera una sonrisa malvada como Nanami antes.
–No… No puede ser jaque mate… Seguro que puedo hacer algo…
–No, no puedes.
–Sí, seguro que puedo… – Nanami movió una pieza. – Pongo esta aquí.
–Entonces te mato el rey con el alfil.
Nanami, nerviosa buscó una alternativa.
–Entonces… Aquí.
–Entonces te lo mato con el caballo.
Nanami, claramente nerviosa, intentó buscar otra solución.
–¡Aquí!
–Entonces te lo mato con la torre.
Nanami movía los ojos rápidamente intentando buscar una forma de salvar su rey.
–¡A-Aquí!
–Te lo mato con el otro alfil.
Nanami empezaba a perder los nervios.
–No… No puede ser, tiene que haber una solución.
–No la hay.
–¡No! ¡Tiene que haberla!
–Hideki-san…
–¡No! ¡Seguro que la hay! ¡Seguro!
–Hideki-san.
–¡Tiene que haber una solución!
–¡Hideki-san!
–¡Seguro que existe! ¡No es posible que hayas ganado!
–¡Nanami! – Sorprendida, esta miró a Akari, que la miraba seriamente. – Admítelo. Has perdido.
Escuchar aquellas palabras tan directas por parte de Akari era como sentenciar el resultado.
–N… No… No…
Nanami bajó su cabeza. Viendo que ya no había nada más que objetar, Nana anunció el resultado.
–Bueno, la ganadora de esta prueba es Akaza Akari, del Club del Entretenimiento. Con ello, el resultado final es de 4 puntos para el Club del Entretenimiento y 3 puntos para el consejo estudiantil, por lo que el Club del Entretenimiento gana el torneo y podrá seguir existiendo.
Todas las chicas que apoyaban al Club del Entretenimiento estallaron de alegría, gritando emocionadas, aplaudiendo, saltando y abrazándose. Incluso Sora no pudo contenerse, saltando y abrazando a Shinobu, que gritaba aún más que ella.
–¡Bien hecho, Akari!
–¡Bravo, Akari-chan!
–¡Felicidades, Akaza-san!
–¡Eres la mejor, Akari-senpai!
Akari recibió elogios de todas sus amigas, especialmente Hikari, que incluso saltaba un poquito de alegría aunque le doliera el pie. En ese momento eso le daba igual, pudiendo soportar ese dolor.
Por su parte, las del consejo estudiantil tenían diferentes reacciones. Ai y Mori estaban tristes y molestas, en especial Ai. Yukiko y Tsubasa, aunque también estaban algo tristes, lo llevaban bastante mejor que Ai y Mori. Hibiki estaba bastante neutral, ya que desde que supo que las chicas del Club del Entretenimiento no le estaban quitando el sitio a las del Club del Té porque estaba disuelto, no tenía especial interés en cerrarlo, y solo actuaba así porque era lo que había decidido la mayoría del consejo estudiantil. De todas formas estaba contenta porque al menos el conflicto ya se había terminado. Hotaru era la única de ellas que estaba feliz de que hubieran ganado las chicas del club, y no ocultaba para nada su felicidad.
Aunque la mayoría de las chicas seguían celebrando la victoria y hablando entre ellas comentando lo que les había parecido el torneo, Akari oyó a Nanami como si estuviera conteniéndose para no llorar.
–Lo has conseguido, Akaza-senpai… – Dijo bastante flojo, por lo que solo Akari la oyó. – Venga, ¿a qué esperas? – La chica no entendió. – Vamos, búrlate de mí. Ridiculízame. Ríete en mi cara. ¡Vamos! ¡¿A qué esperas?! ¡Sé que lo estás deseando! – Las demás chicas empezaron a callar al oír cada vez más fuerte a Nanami. – ¡Venga! ¡Hazlo de una vez! ¡Búrlate de mí! ¡Humíllame!
Todas las chicas se quedaron bastante sorprendidas por lo que dijo Nanami y cómo lo dijo, en especial Akari, que la tenía justo delante. Nanami estaba preparada para recibir todo tipo de burlas, desprecios y ridiculizaciones por parte de Akari y las demás chicas del club, así como Himawari, Sakurako, y las exalumnas que las apoyaban. Pensaba que harían igual que sus compañeros de su anterior escuela. Solo recordar eso le hacía venir muchas ganas de llorar, y pensaba que eso haría que se burlaran aún más de ella, lo que le hacía venir aún más ganas de llorar, de manera que ya casi no podía evitarlo.
–No pienso hacer eso. – Dijo Akari.
Escuchar eso la sorprendió bastante, por lo que levantó la mirada, encontrándose con Akari sonriendo tiernamente y extendiéndole la mano.
–Has sido una buena rival, Hideki-san.
Nanami, descolocada, no se creía que Akari realmente quisiera eso. Creía que solo quería hacerle bajar la guardia para burlarse de ella en el momento menos esperado. La peliazul frunció el ceño, viéndose notablemente enfadada.
–No pienso darte la mano.
–¿Eh? – Se sorprendió Akari.
–No pienso hacerlo… ¡Solo quieres reírte de mí! ¡Hazlo de una vez, maldita sea! – Exclamó Nanami cerrando los ojos con fuerza y volviendo a bajar la cabeza.
Eso sorprendió bastante a Akari. La chica, con la mirada algo triste, se levantó de la silla, fue hacia Nanami y la abrazó, sorprendiendo a todas, principalmente a la propia Nanami.
–¡¿Eh?! ¡¿Q-Qué ha… ¡Suéltame! – Nanami intentó quitarse a Akari de encima, agarrándole los brazos e intentando echarla, pero esta resistió. – ¡Te digo que me sueltes! ¡Déjame! ¡No me toques! ¡Aléjate de mí! – Nanami intentó aún con más fuerza quitarse de encima a Akari, pero esta no hizo más que apretar el agarre. – ¡Basta! ¡Déjame de una vez! ¡Te digo que me sueltes! ¡Suéltame! ¡Suéltameeeee!
Nanami no pudo aguantar más y se puso a llorar, dejándose caer de la silla al suelo, con Akari abrazándola en todo momento. Tras unos cuantos segundos, Nanami abrazó también a Akari, llorando en el hombro de esta. Todas las demás se sorprendieron por esa escena, pero todas entendieron que era mejor dejarlas solas, así que lentamente fueron marchando del gimnasio, dejando solo a las dos chicas, con Akari acariciando suavemente la espalda de la chica.
Tras unos minutos, con Nanami más calmada, Akari la soltó y se separó un poco de ella para mirarla a los ojos.
–¿Mejor? – Nanami, aún triste, asintió. – Me alegro. – Dijo Akari con una sonrisa.
–¿Por qué? ¿Por qué no te has burlado de mí?
Akari se extrañó.
–¿Por qué iba a hacerlo?
–He perdido. Me has derrotado, Akaza-senpai. Yo quería cerrar vuestro club y he perdido.
–¿Y eso qué tiene que ver? – Nanami se extrañó. – Que hayas perdido no es motivo de burla ni humillación. ¿Por qué creías que iba a hacer eso?
Nanami no dijo nada. Tras unos segundos, Akari pensó en una posibilidad.
–¿Es que… En primaria se burlaban de ti? – Nanami siguió sin contestar, solo apartó la mirada. – Está bien. No tienes que contármelo si no quieres. Pero quiero que sepas que si algún día necesitas algo puedes hablar conmigo. Somos amigas. – Dijo con una sonrisa.
Eso sorprendió completamente a Nanami.
–¡¿Qué?! ¡¿Pero qué dices?! ¡¿Estás mal de la cabeza?! ¡Quería cerrar vuestro club! ¡¿Cómo puedes considerarme tu amiga?!
–La competición ya ha acabado, Hideki-san. Ya no hay motivo para estar enfrentadas. Y somos compañeras de escuela, es mejor que nos llevemos bien, ¿no crees?
Nanami bajó un poco la mirada.
–¿Por qué? ¿Por qué me tratas tan bien después de todo lo que he hecho?
–Tenías tus motivos para querer cerrar el club. Eso no significa que seas mala persona. Teníamos visiones diferentes y ya está. Además, el conflicto ya se ha acabado. Sería una tontería seguir enfrentadas.
Nanami apartó la mirada.
–Eres demasiado buena…
–Ejejé… Bueno, no creo que eso sea algo malo. Entonces, ¿podemos ser amigas? – Preguntó Akari sonriendo.
–Está bien… – Respondió Nanami sin muchas ganas.
–¡Qué bien! – Exclamó Akari ilusionada.
Nanami, por su parte, no entendía por qué Akari quería ser amiga suya ni por qué estaba tan feliz por ello.
–Entonces, nos vemos el lunes, ¿no? – Preguntó Akari.
Nanami, aún algo descolocada, asintió.
–Vamos, ve a lavarte la cara. – Le dijo la pelirrosa. – No desaproveches esa linda cara tuya llorando.
Eso hizo que Nanami se pusiera nerviosa.
–¡¿L-Linda?!
Akari asintió.
–Eres considerada la tercera chica más guapa de la escuela, y con razón. Así que no la desaproveches estando triste. Deberías sonreír más. Seguro que estarías mucho más guapa con una sonrisa en tu rostro.
Nanami bajó la mirada algo avergonzada.
Unos minutos más tarde, Nanami estaba en el lavabo, lavándose la cara, tal como le había dicho Akari. Ahora se encontraba un poco mejor, aunque el hecho de haber estado llorando hacía que aún se mostrara algo triste. En ese momento entró Himawari, sorprendiendo a Nanami.
–¡Fu-Furutani-senpai!
–Hideki-san…
Nanami, algo nerviosa, no supo bien cómo reaccionar, así que simplemente hizo una reverencia.
–¡S-Siento haberte destituido! ¡N-No debí hacerlo! El lunes voy a dimitir como presidenta del consejo.
–No lo hagas. – Dijo Himawari, sorprendiendo a Nanami. – No lo sientas por eso. Hiciste lo correcto.
Eso sorprendió más a Nanami. Himawari sonrió.
–He tardado en darme cuenta, pero tenías razón. Si no quise permitir la votación para cerrar el Club del Entretenimiento era solo porque soy amiga de Akari-chan y las demás. – Nanami se extrañó un poco de que ahora Himawari la llamara por su nombre, pero no le dio importancia. – No fui neutral. Incumplí mi deber como presidenta, así que, norma en mano, hiciste lo que tocaba. Tú eres la presidenta legítima, Hideki-san.
Eso conmovió un poco a Nanami.
–Furutani-senpai…
–El lunes disolveré el consejo legítimo y pasaré al consejo estudiantil toda la documentación e información que tengo.
Nanami no sabía qué decir.
–¿Por qué? ¿Por qué Akaza-senpai y tú sois tan buenas conmigo después de todo lo que os he hecho? Deberíais odiarme.
–¿Por qué piensas eso? – Preguntó Hima.
–Sería lo normal. Después de todo lo que os he hecho pasar, las cosas que os he dicho y cómo os he tratado… No pudo entenderlo…
Himawari sonrió.
–Bueno, es cierto que has sido un auténtico dolor de cabeza. Pero todo eso ya ha pasado. No sirve de nada seguir odiando a alguien por algo que ya ha pasado. Créeme, sé de lo que hablo, y no es agradable.
–¿Lo dices… Por tu pelea con Hotaru?
Himawari asintió.
–Sí. Casi pierdo mi amistad con ella por culpa de eso. El odio no sirve para nada. Y no podemos cambiar el pasado, así que no tiene sentido preocuparse por eso. Hay que dejar ir el pasado y vivir el presente.
Nanami se sorprendió por esas palabras de Himawari. Esta amplió su sonrisa.
–Si sigues anclada en el pasado te lo estás perdiendo, así que deja ir el pasado y vive el presente.
Dicho esto, Himawari salió de lavabo, dejando a Nanami algo sorprendida, con la boca ligeramente abierta. La chica miró su mano vendada.
–Dejar ir el pasado… – Nanami cerró suavemente la mano y se la llevó al corazón. – Llevo todo este tiempo intentando hacerlo… – Nanami entonces se dio cuenta de algo. – Tal vez… Precisamente por eso no lo he conseguido.
Desde que llegó a Takaoka, la chica se encerró en sí misma, para impedir que volvieran a herirle. Pero eso era una maniobra de defensa basada en el pasado. Aunque ella creía que cerrándose a los demás estaba dejando ir el pasado, en realidad estaba atada a él precisamente por eso, ya que lo hacía para que no le volviera a pasar lo mismo que antes, por lo que el propio hecho de cerrarse a las demás la mantenía atada al pasado. Si quería pasar página tenía que olvidarse de eso y volver a abrirse a las demás.
–Pero… Tengo miedo…
Efectivamente, Nanami tenía miedo de que volvieran a traicionarla. Aquello le dolió muchísimo, y no quería para nada volver a pasar por lo mismo. Solo pensar en aquello hacía que se pusiera nerviosa. La chica respiró hondo para calmarse. Un poco más tranquila, recordó las palabras de Akari.
Flashback
–Somos amigas. – Dijo con una sonrisa.
Fin del flashback
–Amigas… – Pensó Nanami. – Ahora que lo pienso, Yumeko en ningún momento dijo que fuera mi amiga.
Nanami recordó también las palabras de Tsubasa, Hibiki y Himawari.
Flashback
Tsubasa: Si te pasa algo puedes contar con nosotras, y en especial conmigo, para ayudarte. Quiero que sepas que si en cualquier momento necesitas hablar sobre algo, estaré aquí para ayudarte.
Hibiki: Nanami, si te pasa algo puedes decírnoslo a cualquiera de nosotras. Si hay algo que te preocupa puedes contar con nosotras.
Himawari: No podemos cambiar el pasado, así que no tiene sentido preocuparse por eso. Hay que dejar ir el pasado, y vivir el presente. Si sigues anclada en el pasado te lo estás perdiendo, así que deja ir el pasado y vive el presente.
Fin del flashback
Nanami, todavía con la mirada algo triste, reflexionó sobre esas frases. Aún tenía miedo de confiar en alguien y que la volvieran a traicionar, pero Himawari tenía razón, no podía vivir anclada al pasado. Tenía que arriesgarse, así que decidió dejar atrás esa faceta suya y abrirse a los demás. Nanami respiró profundamente para calmarse, y decidida, abrió la puerta del lavabo, cosa que servía también como metáfora para indicar que detrás de esa puerta, al salir de allí, empezaba una nueva etapa de su vida.
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A partir de entonces, Nanami cambió poco a poco su forma de actuar. Para empezar, ya no estaba siempre seria, casi pareciendo enfadada. Normalmente se la veía distante, con cara inexpresiva tipo Ayanami Rei o Misaki Mei, y algunas veces con expresión algo triste, aunque intentaba que no se la viera mucho así. Poco a poco empezó a hablar con más gente, aunque aún no se atrevía a considerar a las demás chicas amigas suyas. Tsubasa fue la única excepción. Ella era su persona más cercana, y aunque aún se negaba a confiar plenamente en los demás, creía que podía contar con ella. Después mejoró su relación con las demás chicas del consejo, y gracias a Tsubasa, poco a poco fue abriéndose a más chicas, principalmente compañeras de su clase, aunque tuvieron que pasar varias semanas para que se la viera sonreír genuinamente por primera vez.
Con respecto a nuestras amigas, siguieron ocupando la sala del Club de la Ceremonia del Té como sede del Club del Entretenimiento, haciendo sus alocadas actividades. Poco después de que Hikari se recuperara de su lesión, ella y Akari hicieron pública su relación. Las demás se sorprendieron, pero se alegraron por ellas y les desearon suerte. La idea de hacerlo público fue de Hikari, que logró convencer a Akari para hacerlo. Creía que si lo hacían público Chinatsu no se atrevería a volver a besar a Akari. El solo pensar que otra chica que no fuera ella misma besara a Akari la molestaba. Akari era suya y de nadie más.
Los meses fueron pasando, y finalmente llegó el día de la graduación de Akari y Chinatsu (y Himawari y Sakurako). Ese día decidieron organizar una fiesta de despedida en la casita del club, invitando, a parte de los miembros actuales, también a las antiguas (Yui y Kyouko) y a Himawari, Sakurako y Hotaru.
Con el permiso de Nana, decidieron pasar la noche allí, teniendo una gran fiesta con comida, bebida (sin alcohol) guirnaldas y serpentinas. Una de esas comidas era helado de ron con pasas. Kokoro había comprado tanto que no cabía nada más en la nevera, y ni ella ni Kyouko juntas consiguieron acabárselo. Sin embargo, como Kokoro volvería al cabo de unos días, no pasaba nada. Aun así, ella siguió insistiendo en que no le gustaban.
También jugaron a varios juegos que propuso Kyouko con su caja, y decidieron hacer un concurso de música. Akari y Hikari cantaron un dúo, y Sora, aunque no quería cantar, las demás insistieron tanto que acabó cediendo, y sorprendió a todas cantando el opening de Kimetsu no Yaiba con la versión instrumental de fondo. La cosa hubiera estado bastante reñida entre ella y Hitomi si no fuera porque esta decidió tomarse el concurso a broma y escogió el opening de Bokusatsu Tenshi Dokuro-chan. Cuando Hikari reconoció el opening, protestó.
Pipirupirupirupipirupi
Pipirupirupirupipirupi
–¡Oh, venga ya! ¡Esa no, por favor!
Nandemo dekichau batto, Excaliborg!
(¡Un bate que puede hacer cualquier cosa, Excaliborg!)
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La noche fue muy animada y divertida, y todas se lo pasaron muy bien. Finalmente, cuando Akari y Hotaru estuvieron demasiado cansadas para continuar, decidieron que ya era hora de irse a dormir, así que se prepararon para dormir en la sala del club.
A la mañana siguiente, las chicas que seguirían en el club y Hotaru se despidieron de Akari, Chinatsu, Himawari y Sakurako, ya que ahora tendrían mucho menos tiempo para verlas. Evidentemente podrían seguir quedando por la tarde, y eso harían, pero ya no sería lo mismo. Akari, Chinatsu, Yui y Kyouko les entregaron sus llaves de la casita del club a las otras chicas. Aunque era algo simplemente lógico ya que sin llaves no podían entrar, las demás lo vieron como algo simbólico y con carga emocional, como si con eso les pasaran oficialmente el relevo de continuar con el Club del Entretenimiento. Las chicas dijeron que no les fallarían y que continuarían con el club. Después de una última despedida, se fueron cada una a su casa.
Ese mismo día, por la tarde, Akari se encontraba delante de la casita del club, con una sonrisa nostálgica.
–¿Akari-chan? – Esta, sorprendida, se giró.
–¿Chinatsu-chan? ¿Qué haces aquí?
–Lo mismo podría preguntarte yo.
Akari sonrió.
–La verdad es que quería contemplar una última vez la casita del club.
–No has tenido suficiente esta noche, ¿verdad?
–Tú tampoco, ¿me equivoco?
Chinatsu sonrió.
–Entonces igual que yo. – Dijo Yui, sorprendiendo a las dos chicas.
–¡Yui-chan!
–¡Yui-senpai!
–Así que vosotras también queríais ver la casita del club una última vez, ¿eh? – Preguntó sonriendo.
Akari y Chinatsu asintieron.
–Entonces parece que hemos tenido todas la misma idea. – Dijo Kyouko, apareciendo en escena con una sonrisa.
Las chicas sonrieron al ver que, como dijo Kyouko, todas tuvieron la misma idea.
–Ey, ¿tenemos una última reunión del club? – Propuso la rubia. – Solo nosotras cuatro. Como en los viejos tiempos.
Las demás se extrañaron.
–¿Cómo piensas hacer eso? – Dijo Chinatsu. – Les hemos dado nuestras llaves a las demás.
Kyouko entonces sacó de su bolsillo una llave, sorprendiendo a las demás.
–Me guardé una copia.
Superada la sorpresa, Akari, Chinatsu y Yui sonrieron y asintieron. Las chicas entraron a la casita y fueron a la sala.
–Hace unas horas dormimos aquí con todas las demás. – Dijo Akari con una sonrisa nostálgica.
–Esta sala me trae tantos recuerdos… – Dijo Kyouko.
–¿Qué eres? ¿Una anciana? – Soltó Yui.
–Se me hace raro ya no formar parte del Club del Entretenimiento… – Dijo Chinatsu.
–¡No digas eso, Chinatsu-chan! – Exclamó Kyouko. – ¡Las que hemos formado parte del Club del Entretenimiento seguiremos formando parte de él aunque ya no estemos en Nanamori. ¡Gorakubu por siempre!
Las demás chicas soltaron unas risitas.
–Sí, es verdad. – Dijo Chinatsu. – Seguiremos formando parte del Club del Entretenimiento por siempre. Sin embargo, este lugar es especial.
–Hemos pasado tantas cosas juntas aquí… – Dijo Akari.
Chinatsu asintió.
–Sí… Me entristece un poco que sea la última vez que estaremos aquí.
Kyouko abrazó a Chinatsu.
–Si quieres yo te puedo "animar", Chinatsu-chan.
–¡Ah, oye, suéltame, Kyouko-senpai! – Exclamó Chinatsu.
–¡Chinachuuu~! – Soltó Kyouko intentando besarla y abrazándola aún con más fuerza.
–¡Yui-senpai, ayúdame!
Yui le dio un coscorrón a Kyouko.
–Suelta a Chinatsu-chan.
Akari intervino.
–Por favor, chicas, no os peleéis.
Las demás miraron a Akari, algo confusas. Kyouko habló.
–Akari, ¿desde cuándo estás aquí?
–¡Qué cruel! ¡He sido la primera en llegar!
Akari hizo un puchero, pero poco después sonrió y después empezó a reír. Las demás rieron también.
–¿Veis? – Dijo Kyouko. – No importa que ya no estemos aquí. Siempre seguiremos siendo el Club del Entretenimiento. – Las demás asintieron. – Vamos, aprovechemos el último día que vamos a pasar aquí.
Las chicas volvieron a asentir. Durante el resto de la tarde, se dedicaron a hacer cualquier chorrada que se les ocurriera, jugando a juegos divertidos y absurdos, y en general perder el tiempo divirtiéndose de cualquier forma.
Cuando la luz exterior empezó a disminuir a medida que el sol se acercaba al horizonte, las chicas decidieron que llegó la hora de irse definitivamente. Kyouko dejó la llave que se había guardado encima de la mesa, extrañando a Akari.
–Kyouko-chan, ¿no te llevas la llave?
Kyouko negó con la cabeza.
–Nosotras ya hemos hecho lo que teníamos que hacer aquí. Debemos dejar este espacio para la nueva generación del Club del Entretenimiento. Es mejor que la tengan ellas.
–Akari, ¿vamos? – Preguntó Yui.
Akari asintió, y Yui, Chinatsu y Kyouko empezaron a dirigirse a la salida. Cuando estas estuvieron fuera de la sala, Akari sonrió y cogió la llave. Una vez fuera de la casita, tras cerrar la puerta, Akari habló.
–¿Podéis ir tirando vosotras? Quiero mirar por última vez la casita del club. Enseguida os alcanzo.
–Qué sensiblera, Akari. – Bromeó Kyouko.
–¡¿Eh?!
–Típico de Akari-chan. – Dijo Chinatsu con una sonrisa.
Akari hizo un puchero.
–Tranquila, Akari. – Dijo Yui. – Tómate el tiempo que quieras.
–Tranquilas, solo será un segundo. Enseguida voy.
–Está bien.
Yui, Kyouko y Chinatsu empezaron a irse de allí. Cuando las chicas no miraban, Akari, con una sonrisa, cerró la puerta con llave y escondió la llave detrás de un pequeño tablón de madera, al lado de la puerta, para así poder volver a entrar a la casita del club con sus amigas siempre que quisieran.
–¡Akari! – La llamó Kyouko.
–¡Haaai! – Respondió Akari, para luego ir a paso rápido con ellas.
Unos días después
Tras las cortas vacaciones de primavera, empezó un nuevo curso. Tras finalizar las clases, las chicas se dirigieron a su respectivo club. Ese era el caso de Shinobu, que fue al Club del Entretenimiento. La puerta estaba cerrada, por lo que dedujo que fue la primera en llegar. La chica sacó una copia de la llave que tenía, entró en la casita y abrió las puertas correderas que daban al patio. Poco después llegaron Hikari y Kokoro.
–Qué rápido has llegado, Shinobu-chan. – Dijo Hikari.
Shinobu asintió.
–La profesora nos ha dejado salir un poco antes porque ya habíamos acabado.
–Qué suerte. – Dijo Kokoro. – Nuestra profesora no nos ha dejado nunca salir antes.
–Es que esto es lo normal. – Dijo Hikari. – Es su profesora, que es muy enrollada.
–Je je je…
–Veo que os lo pasáis bien. – Dijo Hitomi, que acababa de llegar junto con Sora, ya que ahora ambas iban a la misma clase.
–Estábamos hablando de la profesora de Shinobu-chan. – Dijo Hikari.
–Ah, Momoka-sensei. Sí, la conozco. Es nuestra profesora de matemáticas.
–¿En serio? – Se sorprendió Kokoro.
–Sí. Y suerte que es ella. Al menos hace la clase entretenida y fácil de entender. La profesora que tuve en primero era mucho peor.
–Es verdad, que ya vas a tercero. – Dijo Hikari.
Hitomi asintió.
–Sí. Y vosotras a segundo.
Hikari asintió.
–Y Akari-senpai y Chinatsu-senpai ya van a preparatoria…
Las demás sonrieron.
–Cómo pasa el tiempo… – Dijo Shinobu.
Las demás asintieron. Hitomi continuó.
–Para Sora y para mí ya es nuestro último año…
Hikari habló.
–Entonces tenemos que hacer que lo paséis lo mejor posible aquí.
Kokoro siguió.
–Por cierto, al ser las mayores, os toca a una de vosotras ser la presidenta.
–¿Pero cómo decidiremos cuál de las dos lo va a ser? – Preguntó Hitomi.
–Yo paso. – Dijo secamente la peliazul.
–Ya está. Problema resuelto. – Dijo Shinobu.
Las demás rieron.
–Bueno, – empezó Hikari. – ahora nos toca a nosotras llevar este club.
Hitomi asintió.
–El club está en nuestras manos.
Shinobu siguió.
–Debemos continuar el legado que Toshinou Kyouko-senpai inició hace 4 años.
Kokoro continuó.
–Y eso incluye buscar nuevos miembros para que tomen nuestro relevo cuando nosotras ya no estemos.
–Eso ha sonado un poco tétrico. – Dijo Sora.
–Me he dado cuenta cuando lo he dicho. – Dijo Kokoro.
Las demás sonrieron. Hikari habló.
–Ahora el club depende de nosotras.
Hikari alargó su brazo, quedando su mano en el centro de la sala. Viendo lo que quería hacer, Shinobu puso su mano encima de la de Hikari.
–Juntas vamos a hacer del tiempo que pasemos aquí un recuerdo inolvidable.
Hitomi puso su mano sobre la de Shinobu.
–Y vamos a buscar nuevas chicas de primero que se unan para que ocupen nuestro lugar cuando nos graduemos. Y estas a su vez deberán buscar nuevas alumnas para que se unan al club el año siguiente.
Kokoro puso su mano sobre la de Hitomi.
–Será un ciclo sin fin, para que el Club del Entretenimiento no muera nunca.
Sora, sonriendo, puso su mano sobre la de Kokoro.
–Vamos a hacer de este el mejor club de todos los tiempos.
–Está en nuestras manos. – Dijo Shinobu sonriendo.
Hikari siguió.
–Somos… ¡La nueva generación!
Todas sonrieron.
–¿Listas? – Preguntó Hitomi. – Tres, dos uno…
Todas las chicas levantaron las manos a la vez mientras gritaron:
–¡YURU YURI… HAJIMARU YO!
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Y aquí termina esta historia, pero no el Club del Entretenimiento, que no morirá jamás.
¿Y bien? ¿Qué os ha parecido? Yo creo que este sería el mejor final posible para Yuru Yuri. Primero pensé como un final para Yuru Yuri "La desaparición de Akaza Akari". Durante un tiempo pensé que ese sería el mejor final para Yuru Yuri… Hasta que se me ocurrió esta historia. Pienso que esta sería la mejor manera de terminar la serie, pasando el relevo a nuevas chicas para que el Club del Entretenimiento no muera nunca. Me gustaría que la última temporada de la serie fuera esta.
Se me hace un poco triste que esta historia haya llegado a su fin, pero me ha gustado mucho hacerla. Espero que os haya gustado a vosotros también. No dudéis en comentar todo lo que queráis, los comentarios son lo que más me anima a continuar.
En fin, pues eso ha sido todo por ahora. Nos vemos próximamente con más historias.
