Música recomendada

«Cuando Pase el Temblor», de Soda Stereo.

—¿Traes alcohol gel para tus manos, Clyde? —Dijo un padre delgado, de piel blanca y cabello corto de color rojo, a su hijo de piel morena, enormes lentes y pelo afro oscuro.

—Sí, papá… —respondió el niño, con desgana.

—¿Y traes tu pase de movilidad, en caso que te lo pidan? —dijo su otro padre, de su mismo tono de piel, más robusto y más calvo que el primer padre.

—Sí, papá… —le respondió.

El chico y sus padres llegaron a la entrada de la familia Loud. Quedó frente a la puerta y se puso a buscar unas llaves a sus bolsillos.

—Lincoln me dijo que el alimento estaba cerca de la entrada —dijo Clyde, aquel chico de lentes.

Clyde McBride era el mejor amigo de Lincoln. El chico de cabello blanco se contactó con él para cuidar su casa, todo para que su hermana Lori, quien alguna vez fue el amor imposible del niño moreno, no estuviese sola y acompañase al resto de su familia en la odisea por encontrar a Luan. Clyde conversó del tema con sus padres y éstos no se molestaron, al contrario, estaban deseosos de cuidar la casa. Lo único que tenían que hacer era vigilarla de posibles ladrones y alimentar a las mascotas, esto último era un poco más complicado en el caso de la familia Loud, debido a que además de las 4 mascotas conocidas —Charles, el perro blanco; Cliff, el gato negro, Walt, el ave amarilla; y Geo, el hámster dentro de una bola de juego—, debían pensar en la enorme fauna animal traída, generalmente, por Lana. Entre los adoptados, estaban la serpiente El Diablo, el murciélago Colmillito y la rana Brinquitos, entre otros. No obstante, Clyde ya estaba al tanto de ello y sabía muy bien a quienes alimentar y el cómo.

Los McBride recibieron las llaves de los Loud cuando pasaron frente a ellos en su vehículo. Cuando Clyde las introdujo en la cerradura de la puerta y abrió, de inmediato aparecieron las 4 mascotas mencionadas y se abalanzaron sobre el chico de lentes, muy contentos de tener compañía.

—¡Yo también me alegro de verlos, chicos! —dijo Clyde, con alegría, mientras se levantaba.

Fue en ese instante que vino una chica adolescente, de cabello rubio con un mechón celeste, con una funda de guitarra acústica en su espalda, dirigiéndoles la palabra a los padres McBride.

—Buenos días —le dijo la chica—, ¿se encontrará Luna en casa?

—Nosotros no habitamos la casa —dijo Clyde—. La estamos cuidando.

—¿De verdad? ¿Sabrán algo sobre mi amiga Luna? Porque hace unos días hablé con ella y quedamos de juntarnos el día de hoy.

—Resulta que la familia Loud…

El niño moreno se detuvo. Estaba dudoso de decir las razones del viaje de los Loud, no sabía si era lo correcto contar algo tan delicado a alguien que no conocía.

»… Está… de viaje. Un viaje imprevisto. —Clyde miró fijamente a la chica—. Disculpa, ¿por casualidad, no estuviste con ella participando en la Búsqueda Asombrosa de Royal Woods?

La chica se sorprendió de aquella pregunta.

—¿Ah? Sí, estuve con Luna esa vez. ¿Tú también estuviste?

—Sí, con Lincoln, el hermano de Luna. Soy Clyde.

La chica sonrió.

—Y yo, Sam —ambos se saludaron chocando sus puños, hábito adquirido para evitar transmitir virus con las manos—. Siento saludar de esta forma, ya se me hizo costumbre.

—A mí también, no te preocupes.

En ese instante, un anciano con vestimenta tradicional, calvo, gordo y de enorme bigote, se apareció cerca de los presentes con una mascarilla quirúrgica en su rostro.

—Hola, Señor Grouse —dijo Harold, el padre de tez morena—, ¿Cómo ha estado?

—¿McBride? —dijo el anciano— ¿Qué hacen aquí? ¿Y dónde están los Loud? ¿Y por qué ustedes no usan mascarillas?

—No se encuentran —dijo Howard, el padre alto—, nosotros estamos cuidando su casa.

—Están de viaje… —dijo Clyde—. Un viaje imprevisto.

—¿Un viaje? ¿Por qué debían salir ahora? Lynn Sr. prometió que haría lasaña el día de hoy.

—Es cierto —dijo Sam— Luna también me dijo que harían lasaña en su casa.

—Debo ser sincero —dijo Howard—: no sabemos cuándo volverán. Por el momento, debemos cuidar su casa.

—Espero entiendan —dijo Harold— que fue algo precipitado para ellos. Si sabemos algo, con gusto les diremos.

Mientras el señor Grouse mostraba una cara de amargura, Sam sonrió a modo de cortesía a los McBride. Más mientras salían de la casa, vieron a otro chico correr precipitadamente hacia la casa. Se ganó frente a todos ellos y usó sus rodillas para sostenerse y respirar la mayor cantidad de aire que podía, mientras que el señor Grouse se alejó para evitar algún posible contagio. El resto pudo ver mejor al chico, un adolescente con camisa corta y cabello castaño con un cierto largo, su aspecto era muy sencillo. Al ver su rostro levantarse, lo vieron enrojecido por la carrera que mantuvo hasta la casa, mientras hablaba con su voz agitada:

—Díganme… ¡díganme que no es cierto!

Los demás no entendían de lo que hablaba.

—Disculpa —dijo Clyde— ¿Y tú quién eres?

Luego de recuperado de su cansancio, el chico dijo:

—Me llamo Benny y soy un amigo muy cercano de Luan.

—De acuerdo —dijo Harold—. En estos momentos, la familia Loud no está.

—Están de viaje —dijo Clyde— un viaje… ah, no voy a repetir lo mismo todo el tiempo.

Al escuchar eso, Benny mostró preocupación.

—No, no es posible. ¿Acaso su ausencia tiene que ver con lo que ha salido en las noticias?

Los demás miraron extrañados ante la duda del chico.

—¿A qué te refieres? —dijo el señor Grouse.

—¡Luan salió en las noticias, pero no creo lo que dicen de ella!

—¡¿Lu-Luan?! —preguntó Clyde, sorprendido.

Sin pensarlo mucho, Clyde fue hacia el living de la casa Loud, hacia la mesa de centro, en busca del control del televisor frente a él. Por la confianza que tenía con Lincoln, a veces se daba la libertad de cambiar el canal mientras jugaban, y conocía bien las funciones del televisor. Solo cambió un par de canales para encontrarse con lo que estaba diciendo Benny. Quedó boquiabierto cuando escuchaba la noticia en desarrollo.

—¡Debo llamar a Lincoln!

Cuando el chico de lentes se fue al segundo piso de la casa, sin decir más palabras, los padres no resistieron a ver la pantalla encendida, tampoco las mascotas de la casa. Se sentaron y, al minuto, quedaron igual de anonadados que Clyde, se miraron las caras.

—Harold…

—Howard…

El señor Grouse, Sam y Benny también entraron y se ubicaron detrás de los padres McBride. Al ver la noticia, los 2 primeros quedaron boquiabiertos, en cuanto a Benny, miró con ira por la forma en cómo se referían a quien fuese su gran amor. Los altavoces de la pantalla decían:

—… Por la impactante persecución ocurrida. Nos avisan por interno que llegó información actualizada, respecto al nombre de la sospechosa de la imagen, la involucrada en el hecho que logró huir. Se confirma que se trata de una adolescente del estado de Michigan, llamada Luan Loud…