Holi, gracias por leer! Acá les traigo otro capítulo, espero que les guste.
Eso sí, ANTES QUE LEAN, les comento que yo entiendo que hay gente que detesta el ship NaruSasu o SasuNaru, lo cual está totalmente bien, cada uno con lo suyo. En lo personal, al principio no me gustaba nada, pero luego de ver el anime unas cuantas veces, comenzó a gustarme mucho, por ello, si ven en mi perfil, encontraran varias historias con ellos juntos.
Pero en esta historia, me enfoco en lo cannon, es decir, que ellos no son pareja, sino que sólo amigos. Por eso, en este capítulo, quiero que entiendan que use este recurso con un enfoque para darle estrés a Naruto y al mismo tiempo, para hacerlo divertido para el lector, sólo eso.
Resumen capítulo anterior: Yoshida los transporta espiritualmente a otra dimensión donde están en el mundo real y no tienen poderes. Luffy y Naruto son estudiantes de secundaria, Ichigo un universitario y Goku un seleccionado nacional de Taekwondo. Luffy, Naruto y Ichigo encuentran a Goku, y conocen a su familia, y aunque saben que deben despertar de ese mundo y hacer despertar a Vegeta, Inoue y Sasuke, no saben cómo hacerlo.
Eso, enjoy!
Capítulo XIII:
Naruto
- ¡Ya es tiempo de despertar, llegaras tarde dattebane! - grita mamá, abriendo la puerta de golpe de mi cuarto.
El estruendo casi hace que me dé un infarto. Abro los ojos como platos y cuando intento levantarme, sólo me termino enredando con las sábanas y cayendo al piso.
- ¡Ay mamá! - me quejo, intentando desenredarme en vano.
- ¡Ay, lo siento cielo! - llega a auxiliarme.
Cuando logro sacarme las sábanas de encima y levanto la mirada, no puedo evitar volver a retratarla. Observo sus ojos grises, su sonrisa y su cabello rojo brillante, tan bonito. Sin pensar mucho, casi no lo podía evitar, extiendo mi mano y paso mis dedos por este.
Ella me echa una mirada - ¿qué?, ¿ya está muy largo dattebane? - comienza a analizarse las puntas de su cabello.
Niego - no, está perfecto dattebayo - sonrío.
Entrecierra los ojos y se me acerca - bien, ¿qué hiciste ahora? - se me cae una gotita de mi cabeza.
- ¡No he hecho nada! - hago un puchero - ¿cómo es eso que desconfías de tu propio hijo? - rueda los ojos, pero luego nos reímos.
Me grabo su sonrisa e intento memorizarla mucho más en mi memoria. "En esa ocasión que intentaba apoderarme del chakra de Kurama, no pudimos estar mucho tiempo juntos. No me fijé en estos detalles".
Me muerdo el labio, pero me obligo a levantarme y a desviar la vista. "Duele", aprieto los puños.
- Bueno, apresúrate, ¿no me habías dicho que tenías una presentación en clases junto a Shikamaru-san y Sasuke-chan? - me invade un escalofrío.
- No le digas Sasuke-chan al Teme mamá - ruedo los ojos y busco ropa limpia entre mi desordenado closet.
- Ay, no puedo evitarlo. ¡Tengo unas fotos tan monas de cuando ustedes tenían 6 años!, incluso unas que les tomamos con Mikoto-san en la bañera - exclama efusiva y buscando en su celular, de seguro esas fotos.
Mi rostro estalla en bochorno - ¡MAMÁ! - exclamo abochornado.
Esta se ríe - bueno, apúrate, sino tu padre se comerá todos los panqueques dattebane - se retira.
Suspiro y vuelvo a echarle un vistazo a lo que era mi cuarto en esta dimensión.
Me aproximo al escritorio y veo algunos marcos de fotos. Distingo a mi familia al completo y otras con amigos.
"Aunque ahora entiendo un poco mejor la situación que hace tres días atrás, aun así, es todo tan extraño ... pensar que, en alguna dimensión, podría tener esta vida", medito.
En una foto estaba con los chicos; Shikamaru, Kiba, Choji, Shino, Lee, Neji y Sasuke. "Los siete somos amigos desde que comenzamos la secundaria". Aprecio que todos estamos con uniformes escolares.
Aunque al ver otro marco de foto, vuelvo a divertirme y a sorprenderme. "Tengo siete amigos, sí, pero mi primer amigo, igual que en mi mundo, fue el Teme".
Levanto el marco y aprecio lo pequeños que estábamos. "Esta foto es de cuando teníamos diez años, siempre nos estábamos quedando a dormir en la casa del contrario".
Cierro los ojos y me agarro la cabeza. "Esto da tanta migraña". Sacudo la cabeza y me visto rápidamente. Al bajar, huelo el rico olor al desayuno.
-Hey, casi me como todo, llegaste justo a tiempo - me sonríe papá.
Vuelvo a asombrarme con lo parecidos que éramos físicamente, me hacía sentir de algún modo orgulloso - más te vale haberme dejado algo dattebayo - sonrío y me siento.
Aunque con papá algo había podido compartir un poco más en medio de la Cuarta Guerra, aun así, todo había sido increíblemente caótico y estresante. Además, que sabía que papá no estaba realmente vivo, sino que sólo era el Edo-Tensei.
Al revolver mis cereales, recuerdo como fue cuando tuvimos que despedirnos luego de la batalla, tener que ver como su espíritu ascendía y saber que volvía a perderlo … Sacudo la cabeza con fuerza, "vamos contrálate", aprieto los puños.
Mientras comemos, vuelvo a repasar la historia de mi familia, de mi 'yo' en esta dimensión.
Por lo que he ido descifrando, en estos tres días que llevaba en esta loca dimensión es que, en primer lugar, mi abuelo paterno era nada más y nada menos que Ero-Sennin.
"Es una gran ironía, aunque ...", pienso en nuestros momentos juntos; entrenando, comiendo, leyendo sus escritos y retándolo cada vez que intentaba coquetear con una chica.
"Si hubiera podido tener un abuelo, realmente ese hubiera sido Ero-Sennin".
Tenía entendido que los padres de mamá, mis abuelos maternos, habían muerto cuando mamá era joven. O por lo menos, no estuvieron con ella cuando fue transferida a Konoha desde el País del Remolino.
Y tampoco tenía claridad sobre los padres de papá. Las únicas personas que me recordaban o me hacían evocar un sentimiento parecido, eran Ero-Sennin y Tsunade-obachan.
"Las casualidades no terminan en este mundo", pienso un poco amargo.
"Resultó que Ero-Sennin, quién era japonés, viajó a Estados Unidos en su juventud y se enamoró de una americana de rubia cabellera, Senju Tsunade, quién sorprendentemente, tenía también ascendencia y familia japonesa".
"Se casaron allá y tuvieron un hijo, a papá". Vuelvo a echarle un vistazo a las fotos en los mesones.
"Debido a esta ascendencia japonesa, papá siempre estuvo interesado en visitar el país oriental. Conoció a mamá, la cual también tenía esta ilusión con el lejano país, se casaron y con el tiempo yo nací".
Revuelvo mi comida, un poco apático. "Por lo que entiendo y recuerdo vagamente, vivimos en Estados Unidos hasta que cumplí los cinco años, de ahí nos mudamos y vinimos a vivir a Japón, como era el sueño de mis padres".
Me vuelvo a masajear la cabeza. "Me hace jaqueca estos nombres extraños, pensar que aquí existen muchos más países que en mi dimensión", analizo.
"Y no sólo eso, sino que, dependiendo del lugar, los rasgos físicos cambian mucho dattebayo".
Sin bajar la mano de mi cabeza, me paso los dedos por mis cabellos. "De verdad que las ironías no terminan".
Había descubierto o recordado ... "ugh, es decir, ¡me llegaron los recuerdos de mi otro 'yo' dattebayo!", vuelvo a desquiciarme con los pensamientos mezclados.
Sacudo la cabeza, la cosa es que en este mundo no sufrí por tener un biyū encerrado en mi interior, sino que extrañamente por mi cabello rubio.
Cuando ingresé al colegio, los niños me miraban raro, comenzaron a molestarme y a señalarme como un bicho raro. 'Tienes un cabello extraño'. 'Sí, al parecer te gusta llamar la atención'. 'Eres un rubio teñido'.
Fue así que comenzó el acoso, los insultos, el aislamiento y los golpes. Llegaba triste a casa, pero nunca les dije la verdad a mis padres, no quería que se sintieran mal por mí.
Suspiro ante la sensación de tristeza de los recuerdos de mi otro 'yo'. "Créeme que te entiendo dattebayo".
Le doy las gracias por el desayuno a papá y luego de tomar mi mochila, me dirijo a la escuela. Cuando me encontré con Luffy, por lo menos ya era viernes, me había salvado de tener que lidiar con la escuela durante el fin de semana, pero ahora otra semana comenzaba.
"¡Y sigo atrapado en este mundo sin saber cómo despertar dattebayo!", pateo una piedra en mi frustración.
"Esta es mi aburrida rutina, clases de lunes a viernes, y no puedo faltar, si no me iban a hacer repetir curso y estoy harto del colegio, sólo me falta este último año". Me golpeo la cabeza, pero no había como evitar estos pensamientos.
"Los niños me molestaban por mi cabello y también por mi nombre, a Ero-Sennin se le ocurrió al comer ramen, igual que en mi dimensión. Todo provocó que estuviera muy solo".
- Oe Dobe - me sobresalto y observo a Sasuke acercarse caminando. "Estuve solo hasta que el Teme me ayudó, él me defendió de los abusadores y, se convirtió en mi primer y mejor amigo".
- Hey Teme - lo dedico una sonrisa.
Comenzamos a caminar hacía la escuela como siempre hacíamos. Al llegar, nuevamente me sorprende lo cotidiano que se siente, "es como una clase en la academia", pienso con nostalgia.
Estaban todos los chicos; Shikamaru dormido sobre su pupitre, Sakura-chan viendo algo en el celular junto a Ino, de hecho, ya me había acostumbrado a estos aparatos, tenía el mío en mi bolsillo.
Distingo también a Choji comiendo sus papas fritas junto a Shino, Lee exclamando con efusividad algo sobre un juego y a Neji, quien rodaba sus ojos ante los gritos del moreno.
Por último, estaba Kiba jugando con el pelo de Hinata, quién sonrojada, cada tanto se volteaba, pero parecía disfrutarlo.
Sacudo la cabeza, aun extrañado. El viernes pasado me había enterado que ellos eran pareja y la verdad, había que mantener cierta distancia, ya que eran muy empalagosos.
Casi en control automático, me voy a sentar en mi puesto de siempre. Noto como todos conversan y se relacionan de manera muy similar a mis propios amigos de mi dimensión, aunque había diferencias como la antes mencionada.
Vuelvo a notar al moreno de pelo largo. "Duele ver a Neji … aquí está vivo y feliz. No me decido si es un consuelo o no", medito.
Mientras tanto, escucho algo que me llama la atención - ... sí, avísame cuando termines la clase - me sorprendo y al voltear hacía la puerta, noto a ... "¿Obito?"
Kaka-sensei entra al salón y se despide de Obito. "Ambos son profesores acá y son amigos, aunque Kaka-sensei también hace clases en universidades", parpadeo en shock y el dolor vuelve a presentarse en mi ser.
Aprieto los dientes, hasta casi hacerme daño. "¿Por qué todo está bien aquí? ... ¿por qué en mi dimensión debí pasar por tanto dolor dattebayo? ... ¿por qué muchos debieron morir?"
-... ¿Dobe? - salto sorprendido y me volteo a ver a Sasuke, quién luce preocupado. Me llevo la mano a mi rostro y entiendo que se me cayeron un par de lágrimas.
Trago saliva – nada ... estoy bien - intento sonreírle. Este se me queda mirando, no muy convencido, pero asiente.
La clase transcurre sin grandes conflictos, incluso aunque tuve que realizar una disertación junto a los chicos, no hubo dificultades. Al parecer, mi otro ´yo' había estudiado. Luego de eso, me sumerjo en un aburrimiento y calma correspondiente a una clase.
Cuando por fin suena el timbre del recreo, salgo de mi lapsus mental y comienzo a levantarme.
-Hey, ¿me acompañas a la bodega, atrás del gimnasio? Necesito ir a buscar algo - me pide el moreno.
Suspiro, pero le acompaño. Durante el camino este no habla mucho, sólo uno que otro comentario, bufo divertido, "igual a mi Teme ...". Frunzo el ceño, eso me vuelve a recordar mis dudas.
"Estoy seguro que es mi Teme, el Sasuke de mi dimensión, pero tiene la mente totalmente bloqueada, él de verdad cree que es su otro 'yo' ... ¿Cómo le hago para despertarlo dattebayo?", me pregunto.
"El viernes pasado no pude hablar mucho con él. Luego de encontrarme con Luffy, me fui con él y los demás a tratar de entender que estaba ocurriendo, y durante el fin de semana entiendo que el Teme salió con su familia … familia que en esta dimensión está viva", me muerdo el labio.
Voy tan ensimismado pensando en ello, que casi no me doy cuenta que habíamos llegado al garaje – y ... ¿qué tienes que buscar? - pregunto.
Este cierra la puerta y se encoge de hombros - nada, quería un lugar privado - frunzo el ceño.
- ¿Privado? - este asiente y comienza a acercarse a mí.
En pocos segundos, soy consciente que este se había aproximado mucho, estábamos casi pegados.
Parpadeo un poco confuso. De hecho, intento apartarme, pero mis piernas chocan contra una mesa atrás mío. Cuando vuelvo a levantar la mirada, noto como este extiende una mano y me acaricia mi mejilla.
Al momento que sus dedos hacen contacto con mi piel, siento un calor abrasador en mi cara. Intento reírme, pero estaba comenzando a asustarme – ehh ... jeje ¿qué haces Teme? - noto que este baja su mano y con su pulgar delinea mis labios.
"¿Qué pasa? ... ¿qué hace? ... ¿qué está haciendo?", comienzo seriamente a alarmarme.
- Te vi triste - se vuelve a encoger de hombros - pensé en animarte ... Dobe ...- se acerca otro poco y siento su aliento en mi rostro, nuestros alientos mezclándose.
- Sí, pero ...- vuelvo a enrojecer. "¡Está muy cerca!". Levanto mis palmas y las apoyo en su torso, listo para apartarlo de mí, pero este parece entender algo erróneo, porque los pocos centímetros que existían entre nuestros cuerpos, se terminan por desaparecer.
"... ¿Qué ...? ... ¿qué pasa? ... ¿¡Qué está haciendo este idiota Uchiha?", abro los ojos como platos, pero sólo puedo sentir sus labios calientes sobre los míos.
"Él ... Sasuke me ... ¡ME ESTÁ BESANDO DATTEBAYO!", levanto mi puño, listo para darle su merecido, pero este me cuela su lengua adentro y, la sensación e intensidad del beso aumenta.
-Ugmm ...- abro los ojos, aún más consternado y en shock que antes. Me aparto de golpe y me tapo la boca, impidiendo que salgan más extraños sonidos.
"¿Qué ...? ...", miro al moreno con la cara ardiendo.
- ¿Y ahora que te pasa? - este eleva una ceja, aunque luego no puede evitar sonreír un poco, en su forma engreída de hacerlo.
Vuelve a acercarse y me quedo en trance. "¿Por qué no lo golpeo? ... ¿¡por qué no me aparto!?"
Este me da besos en mi cuello y noto que me muerde suavemente el oído.
Cierro los ojos, casi involuntariamente -... aunque lo admito, esta faceta de doncella virgen que muestras, con tus lindas marcas de nacimiento, sólo me prende más - vuelvo a abrir los ojos como platos, sintiéndome horrorizado por una parte y por otra ...
-Ugmm ...- se me vuelve a escapar otro sonido. "Estoy gimiendo ... ¿¡QUÉ SUCEDE CONMIGO!?"
Antes de poder darme un cabezazo para despertar de este traumático Genjutsu, Sasuke vuelve a atrapar mis labios con los suyos y lo peor, es que noto sus manos en mi cuerpo.
Este parece ser muy hábil y va tocando mi abdomen, bajando por debajo de mi ropa interior y apretándome el culo.
-Aghmm ... Sasuke ...- me abrazo a este y casi en una nebulosa, noto como me levanta y me sienta sobre la mesa.
- Dios … te extrañé durante el fin de semana … se me hizo eterno – sigue susurrando, mientras me chupaba el cuello.
Recorro su espalda con mis manos, envolviendo sus caderas con mis piernas. En todo ese proceso, seguimos intercambiando besos.
Doy besos por su cuello, su rostro, enredo mis dedos en su sedoso cabello.
Este también me atiende y me sentía muy bien, muy cálido y amado ... aunque también me sentía muy caliente. Ansiaba al moreno a un nivel hormonal, mi ´amigo´ me estaba comenzando a apretar la ropa interior.
"¿Qué ...?", al levantar la cabeza, distingo por el rabillo de mi ojo un espejo. Este estaba en una esquina del garaje, pero me bastaba para ver reflejada la imagen que proyectábamos en este.
El reflejo me mostraba que tenía mis mejillas sonrojadas fuertemente y me estaba abrazando a Sasuke, de una manera muy erótica. Vuelvo a horrorizarme.
Me aparto y me escapo de entre sus brazos, moviéndome al otro lado del cuarto.
- ¿Naruto? - este me mira confuso. Sacudo la cabeza, cuando este hace ademan de acercarse, lo apunto.
- ¡No!, ¡no quiero!, ¡quédate ahí! - le señalo, sintiéndome muy frenético.
Este bufa y se cruza de brazos - no te entiendo, estábamos disfrutando y ahora ¿qué mosca te picó? - exhalo, pasándome las manos por la cara
- Yo ... yo ... lo siento - intento improvisar - no me siento bien ... y-yo ...- intento pensar en algo - tengo descompuesto mi estómago dattebayo - este suspira.
- ¿Ahora que comiste tonto? - me paso la mano por mi cabello, apenado por tantas razones juntas, pero este parece pensar que es por lo que le dije - bien, tampoco es la primera vez, tú y las tonterías que comes - vuelve a acercarse y me da un beso corto.
Lo miro más perdido que antes - ve a la enfermería y tómate un té, yo iré por mi mochila, creo que tengo un remedio - sonríe.
Parpadeo en shock - ok-okay ... gracias - vuelvo a enrojecer.
-Eres un usoratonkachi, pero no me gusta que estés enfermo - vuelve a acariciarme mis mejillas con un erotismo y cariño que me deja las rodillas temblando.
Este sale y yo me dejo caer, exhalando cada vez más fuerte. "Ay no, estoy híper ventilando".
Doblo las rodillas y pongo mi cabeza entre medio de estas. "Vamos tonto respira, respira".
Me obligo a tranquilizarme, pero las sensaciones continuaban, el hormigueo en mi piel no se detenía. Mi corazón tronando tan fuerte que me hacía daño en mis oídos.
"Somos amigos con ventaja ... Siempre nos molestábamos con gustarle a alguien, sobre quiénes serían nuestras novias", los pensamientos de mi otro 'yo' me invaden.
"Dolía y era raro. Sasuke siempre llamaba la atención femenina y me molestaba, pensaba que era porque tenía celos de su popularidad, pero no ... sentía celos porque me había enamorado de él", intento apaciguar mi respiración.
"Hace dos meses, fuimos a una fiesta y la situación volvió a ocurrir, las chicas prácticamente sobándose sobre él mientras bailaban y este sonriendo coqueto. Me fui afuera y ahí estaba un peli rojo fumando".
Me quedo boca abierto ante la película que se iba desarrollando en mi cabeza. "Siempre soñé y me excitaba pensar el estar con alguna chica, mis primeros besos fueron con Hinata y Shion, la de la clase paralela".
´ ¿Entonces por qué me duele ver que ese tonto hace lo mismo que yo? Disfrutar de besar a una chica'.
"Constantemente me estaba preguntando eso. Esa noche me emborraché y conversé con ese peli rojo que luego descubrí que se llamaba Gaara", me tapo la cara.
"¿Me enredé también con Gaara? Soy sólo un maricón en esta dimensión", pero algo me hace retroceder.
"Quise intentarlo, olvidar estos sentimientos por Sasuke, pero no pude. Me deshice de Gaara y me fui. Unos días después, ocurrió el momento más glorioso y al mismo tiempo, el más penoso de toda mi vida".
"Siempre nos estábamos visitando a la casa del otro, casi ni avisábamos, nos conocíamos desde los seis años. No sabía que él venía, yo justo había salido de la ducha y estaba triste, sentía que necesitaba liberar mi tristeza".
"Fue así que empecé a tocarme y a masturbarme, todo para sacar afuera de algún modo ese nudo de sentimientos que tenía guardado. Mis padres habían salido al súper mercado y no había nadie".
"Me acosté sobre mi cama y me aparté la toalla", me tapo la boca, ante los pensamientos pervertidos que me invaden la mente.
"Estaba en la tarea, jadeando suavemente, cuando entró el Teme y se quedó de piedra viéndome. Yo también quedé petrificado y con un sonrojo en mi cara tan fuerte que sólo deseaba llorar".
'Y-Yo ... puedo explicarlo ...'. "Casi no podía hablar de la pena".
"Intente taparme, pero podía notar que este me miraba, estaba tan expuesto ante su mirada, no tenía dónde escapar o esconderme".
'Pu-Puedo ... déjame vestirme y…'. "Me estaba ahogando, era agonizante".
"Pero nada pudo prepararme para lo que ocurrió a continuación. El moreno casi en trance, se había acercado a mí y cuando yo ya estaba por esconderme bajo las sábanas, este en un arrebato salvaje, me comenzó a besar".
Hundo más la cabeza entre mis rodillas. "Voy a vomitar".
"Todo fue un frenesí. Parecía que nuestras hormonas nos hicieron estallar todo raciocinio en esos instantes. Este se desvistió y yo me dejé montar por el moreno".
Sigo híper ventilando por las numerosas imágenes que me invaden y me hacen sentir el cuerpo como una tetera a punto de hervir.
"Es nuestro secreto, no se lo hemos dicho a nadie. No queríamos a nadie entrometiéndose, nos amábamos siempre que podíamos. Con un mensaje, ya estábamos dándonos duro contra la cama".
"¡OH, POR EL VIEJO DE LOS SEIS CAMINOS!, ¡NO LO PUEDO CREER DATTEBAYO!, ¡NO!", casi me estoy arrancando el pelo dentro de mi desesperación.
"¡Y lo peor es que Sasuke está metido en este entramado de pensamientos de su otro 'yo', tiene la mente bloqueada, pero él es quién me acaba de besar, el Sasuke de mi dimensión!", siento unas poderosas náuseas.
"Sasuke me besó, me besé con mi mejor amigo y en esta dimensión soy un puto pervertido que se deja penetrar por el moreno".
- ¡ESTO ES MUY ENFERMO DATTEBAYO! - grito con todos mis nervios más que destrozados y sintiéndome afiebrado.
xxxxxxxxxxxxxxxxxx
Cuando me siento un poco más estabilizado en cuánto a mis sentimientos ... un poco, por fin emprendo el camino hacía el casino de la escuela. Mientras camino, saco mi celular y reviso los mensajes que mi otro ´yo´ suele intercambiar con Sasuke.
Muchos eran bromas y conversaciones hasta bien entrada la noche, conversaciones de amigos, pero entre medio de esos mensajes, había también mensajes con palabras de amor, algunos bien sexuales, pero en general, mensajes tiernos.
-Hey Naruto, ¡al fin hombre! ¿Dónde estabas? - pego un salto y al levantar la mirada, noto que son Kiba y Lee, los cuales se acercan a mí. Me apresuro a ocultar mi celular e intento serenarme. "¡Ugh, ¿por qué me sigo sintiendo caliente?!"
Me intento reír - yo estaba, eh ... - apunto a ningún lugar en específico - dando una vuelta dattebayo - se me cae una gotita de mi cabeza.
Los otros también se quedan confundidos, pero luego se encogen de hombros - como sea, ¡ven, vamos! Veamos el partido - elevo una ceja.
- ¿Partido? - quedo confundido.
- ¡Así es Naruto-kun! El evento de intercambio incluye un partido de fútbol contra la otra escuela, ¿recuerdas? - parpadeo como idiota y es ahí que me acuerdo.
- Ohh, cierto, ¿entonces no deberías estar ya en la cancha Lee? - le pregunto al moreno. Este asiente.
- Me dirigía para allá, pero Kiba-kun me dijo que al final él quería participar, pensamos que tal vez tú también te animarías - sonrío.
- Gracias chicos, pero por esta vez paso, estoy un poco delicado del estómago dattebayo - "definitivamente, esta va a ser mi excusa del día".
- Oh, mejor que no entonces. Bueno, nos veremos después del partido - se despide Kiba.
- Sí, pero los acompaño a la cancha - "tal vez me sirva para distraerme".
Al llegar, me voy a las gradas y me dedico a pasear la mirada por el lugar, aun sintiéndome un lío en mi cabeza. De repente, noto que me mandan mensajes y al desbloquear el celular, noto que son de Sasuke.
"No quiero lidiar con esto ahora", me guardo el aparato.
-Hey Naruto - casi vuelvo a pegar un salto por temor a que fuera el moreno, pero resulta que es Shikamaru. "Esto de no poder sentir el chakra de nadie".
Me relajo y lo invito a sentarse conmigo - hey, pensé que estarías durmiendo - este bufa divertido.
- Lo intenté, pero todos estaban emocionados, pensé que también participarías - vuelvo a repetir mi excusa y nos dedicamos a ver al equipo de nuestro colegio salir a escena.
- ¡Vamos! | ¡Ustedes pueden! - gritamos.
Me permito relajarme y, me sumerjo en este ambiente inofensivo, escolar y amigable, sin peleas y sin muertes.
Casi podía pensar que esta era mi vida, divirtiéndome con mis amigos y regaloneando con mi familia. De hecho, casi podía pensar que, lo más aterrador que me ocurría, eran las pruebas de cálculo.
Este sentimiento me embarga fuertemente, pero cuando distingo una cabellera negra, me veo forzado a salir de esta ilusión.
- ¿Luffy? ...- no puedo evitar susurrar.
- ¿También lo conoces? - me desconcierto otra vez cuando Shikamaru me habla.
- Más o menos - intento aparentar.
- Oh, resulta que ese es el capitán del equipo rival, entiendo que se llama Monkey D Luffy y como buen brasileño, es increíble jugando al Fútbol - me cuenta Shikamaru.
- ¿Brasileño? – entendía gracias al conocimiento de mi otro 'yo', qué era Brasil, pero que Luffy fuera brasileño era algo nuevo.
- Sí, igual como que se le nota, míralo; moreno, atlético y con esa aura de alegría, siento que en cualquier momento se pone a bailar Samba - se ríe.
"Esto es tan raro dattebayo". Observo para mi sorpresa que, varios nakamas de Luffy están acá acompañándolo, distingo a Zoro-san, Sanji-san y el chico peli rizado, Ussop-san.
Del equipo de nuestro colegio, participan Lee, Neji, Kiba y Sai.
-Hey, acá estabas – por no sé cuanta vez en el día, vuelvo a dar un bote de sorpresa cuando escucho la voz de Sasuke a mi lado.
Intento no mirarlo mucho, aun sintiéndome extraño ante su presencia - hey Teme - digo bajito.
Este parece extrañarse, pero disimula y se sienta a mi lado.
En los próximos minutos, noto que Sasuke intenta conectar su mirada con la mía, pero simulo estar muy concentrado en el partido.
Y la verdad es que, luego de los primeros minutos, no estoy simulando nada, de verdad que me sorprendo con lo que veo.
En los días que llevaba conociendo al moreno, sabía que él era muy fuerte y ágil, pero en esta dimensión que no teníamos poderes, podía pensar que Luffy sería alguien débil.
"Estaba equivocado", pese a no tener poderes, el moreno mostraba su destreza en una forma completamente distinta a lo acostumbrado.
Era rápido al correr y esquivar a quiénes deseaban quitarle la pelota, parecía casi bailar con el balón entre sus pies.
Mis amigos intentaban quitársela, pero este hacía unas destrezas con el balón que dejaban a todos sorprendidos.
En pocos pasos rebasa a los defensas y con un poderoso giro de su cuerpo, le manda una fuerte patada a la pelota, la cual impacta contra la red del arco.
Durante todo el partido, mis amigos sufren intentando hacerles frente a Luffy, Zoro-san y Sanji-san.
El rubio también tenía unas patadas que mandaba el balón al otro lado de la cancha, luego aparecía el peli verde y anotaba un gol, con una fuerza que dejaba al portero temblando.
Pese a que mis amigos hacen un gran esfuerzo y les meten unos cuántos goles, Luffy y su equipo eran ineludiblemente los ganadores del partido.
Cuando todos estamos retirándonos, casi sin quererlo, nos encontramos de frente con Luffy. En esta ocasión, siento una incomodidad frente al moreno y este curiosamente, "tampoco me mira a los ojos".
-Hey ... no sabía que jugabas al Fútbol - comento, intentando llenar el silencio.
Este se pasa una toalla por el rostro, distraído - yo tampoco, pero resulta que a mi otro 'yo' le gusta mucho y es bueno - hace una mueca - al parecer, acá soy brasileño y desde pequeño que juego al Fútbol. Solía practicar en las playas de Brasil - me cuenta.
-Oh, que loco es todo esto ¿no? - asiente. Nos quedamos un poco en blanco, sin saber que decir.
Estoy por preguntar si ha podido encontrar una forma de superar esta prueba de Yoshida, pero, aunque tengo la pregunta en la punta de mi lengua, no la digo.
- ¡Hey Luffy, vamos! - escucho como Zoro-san, quién en esta dimensión no tenía la cicatriz en su ojo, llama al moreno.
- ¡Sí, ya voy! - Luffy me despide y se va, viéndose incómodo.
"¿Por qué no le pregunté nada? ... ¿Por qué Luffy no me preguntó nada tampoco?", me quedo viéndolo irse junto a sus amigos.
Estoy todo el día con esas preguntas en la cabeza y cuando llego a mi casa, y veo a mis padres, sé porque no dije nada.
Sé por qué el moreno no dijo nada.
"Pese a todo ... disfruto esta vida. Aquí todo está bien, no hay dolor", me derrumbo sobre mi cama y me quedo viendo a la nada.
"Para Luffy debe ser igual dattebayo, para Goku e Ichigo también, estando con sus amigos y familia, pero ... no puedo engañarme, esta no es nuestra vida, por mucho que nos guste ... Debo sacar a Sasuke de este Genjutsu", me decido.
Doy varías vueltas en la cama durante la noche, pensando, pero al final me digo que lo más primordial a hacer, era despertar a Sasuke. Las personas con quiénes tienen lazos los chicos, personalmente yo no las conozco mucho, poco iba a lograr hacer.
"Tengo que intentarlo". A la mañana siguiente me visto y logro interceptarlo antes de que llegue al colegio, pero ahora que estamos frente a frente a las afueras de un supermercado, me quedo un poco en blanco.
"¿Cómo le digo que todo esto es falso?", me estreso.
- Hey, parece que madrugaste – sonríe, me sudan las manos - umm, ¿me acompañas entonces? - antes de poder hacer o decir algo, ya me encuentro tras él, recorriendo el estacionamiento del supermercado.
- Es más llevadero el camino cuando vamos juntos - me comenta.
Por un lado, la situación me estresa mucho, por otro lado, me veo disfrutando de la compañía del moreno.
Durante el camino, las bromas salen con facilidad, y aunque este rodaba los ojos en su manera típica de aparentar madurez, aun así, me escucha y cada tanto suelta una pequeña risa.
Todo se me hace tan ameno, que cuando noto que ya vamos llegando, no puedo evitar ir quedándome atrás y ver su espalda.
-Umm, ¿qué haces parado ahí Dobe?, tenemos que seguir - se acerca a mí.
Me quedo viéndolo y luego observo a nuestro alrededor, estábamos por detrás de un local y afortunadamente, no había mucha gente.
Exhalo largamente. "Es lindo este sueño o ilusión, pero ... tengo que hacerte despertar dattebayo".
Dejo la mochila a un lado y me pongo frente a Sasuke - entiendo si crees que estoy loco, pero te juro que no lo estoy dattebayo - eleva una ceja -... este no es nuestro mundo, tú no eres sólo un estudiante, eres un Shinobi - este se voltea y comienza a caminar, alejándose.
Lo miro boca abierto y cuando le agarro del brazo para detenerlo, este ya me mira molesto - ya Naruto, no estoy para tus bromas - vuelve a emprender camino.
- Esto no es broma Teme, ¡todo lo que digo que es cierto!, ¡es sólo que no recuerdas! - exclamo, también molesto con la situación.
- Ya en serio, ¿qué te pasa? - se voltea a mirarme - ¿qué te pasa que has estado tan raro estos días? - lo observo incómodo.
- Eso no es lo importante, lo que tenemos que lograr ahora, es que recuerdes dattebayo - este rueda los ojos.
- Y ahí estás eludiendo el tema otra vez, nunca pensé que tú eras un cobarde ... o es que ¿ya no intereso? - me masajeo el cuello. "Esto es tan complicado".
- Sasuke, yo …- suspiro - tú estás confundido, juras que eres el Sasuke de esta dimensión, pero no lo eres, ¡no tenemos una relación! - comienzo a exasperarme.
- ¡Vaya! ... Si no quieres continuar con lo que tenemos, bien, pero sé hombre y no me vengas ahora con que todo fue mi imaginación o algo sacado de 'otra dimensión' - hace comillas en el aire, de manera burlona. Resopla y se encoge de hombros - bien, haz lo que quieras, dejémoslo hasta acá - comienza a irse.
- ¡NO! - le agarro la mano, deteniéndolo - no me estás entendiendo, ¡tienes que salir del Genjutsu en el que estás! Eres Uchiha Sasuke, portador del Sharingan y el Rinnegan, Shinobi de la aldea de Konoha y mi compañero - le digo con vehemencia.
Este abre la boca, pero casi al instante parece decidir mejor no decir nada e irse, pero vuelvo a detenerlo. "¿Qué puedo hacer?, ¿cómo llego a él?", me pregunto con desesperación.
Decido seguir hablando - eres un Uchiha y sí, también molestamente apuesto e inteligente dattebayo. Siempre eras más popular en la academia y te envidiaba ... pero luego ocurrió toda la masacre del clan y quedaste solo ...- bufo, me paso la mano por la cabeza - quedaste solo y sabía que ahora me entendías. Quería hablarte, pero me puse tímido, así que te hice mi rival - suspiro.
Este parece cada vez más alarmado y asustado, pero continuo - terminamos en el mismo equipo, el equipo 7, y aunque no queríamos, nos entendimos e hicimos amigos - me acerco a él - pero tú tenías que cargar con el destino oscuro de tu clan y te fuiste, te fuiste con Orochimaru para obtener poder y cortaste lazos con todos, porque pensabas que sólo así te harías más fuerte, que sólo así podrías vencer a Itachi - este hace una mueca y se lleva la mano a la cabeza.
Lo observo atentamente y siento un aleteo en mi estómago. "Lo siento Teme, pero voy a seguir presionándote".
- Hiciste todo eso para vencerlo, pero cuando finalmente Itachi murió, te enteraste que todo fue otro montaje más dattebayo. Que Itachi prefirió matar a todos en el clan, en vez de que estallara una revolución contra la aldea. Todo lo que hizo Itachi, lo hizo pensando en la paz dattebayo y en tu bienestar - Sasuke comienza a negar, su expresión se aflige.
- Quisiste ir contra la aldea, pero no te dejé ... porque creía y aún creo, que juntos podemos solucionar la parte oscura de la aldea, yo como Hokage y tú como mi mano derecha - lo tomo de su chaqueta y acerco su rostro con fuerza al mío - sé que duele recordar, pero debes hacerlo ... ¡Recuerda Sasuke, debes recordar dattebayo! - le mando un puñetazo a su rostro, lo que lo termina botando al suelo.
Este me observa en shock, mientras se lleva la mano a su rostro. Transcurren pocos minutos en donde sólo nos miramos, pero luego este se levanta con rapidez y se precipita sobre mí.
Antes de poder procesarlo mucho, estamos dándonos puñetazos y fuertes patadas.
- ¡Esto ya nos ha pasado! - grito, dándole otro puñetazo - ¡estas peleas!, ¡recuérdalo! -.
Este sacude la cabeza - ¡cállate!, ¡deja de confundirme! - me grita el moreno.
Aunque no tengo Chakra, logro realizar un rápido movimiento que me deja atrás del moreno y con mi antebrazo, le aprieto su cuello.
- ¡¿Qué?!, ¿cómo hiciste eso? - exclama, pero yo sólo aprieto, no intentando asfixiarlo, pero si con la fuerza suficiente para dejarlo bien inmovilizado.
- Esto no es nada, ambos podemos hacer mucho más que eso dattebayo ... por favor Sasuke, ¡recuerda! - este se sacude y aprieto un poco más.
Noto como parece estar ahogándose un poco, pero cuando voy a aligerar mi agarre, soy consciente que este se queda un poco tieso.
Estoy por bajar mis brazos, cuando sorpresivamente, este me agarra y con un sólo movimiento, logra liberarse y ahora es él quién me tiene apresado en una llave.
- ¿Qué ...? - exclamo sorprendido, luego lentamente volteo el rostro y observo al moreno - ¿Sasuke ...? - suspira y me suelta.
-... Bajaste la guardia Dobe - parpadeo y lo observo, pero algo en su expresión se había entre endurecido y, al mismo tiempo, suavizado.
-… ¿Eres tú cierto?, ¿eres mi Sasuke? - este entorna los ojos.
- ¿Cómo que soy tu Sasuke?, yo no soy un juguete - sonrío.
- ¡Sí eres tú!, ¡mi Teme insufrible y desesperante! - salto a abrazarlo.
- ¡Ay Naruto!, ¡suéltame idiota! - me río, aliviado.
Cuando nos separamos, antes de que podamos decir mucho más, escucho una voz que reconozco.
- ¡Tsk!, pensé que iba a poder atraparte por más tiempo - aprieto los puños, "Yoshida"- bueno, fue divertido mientras duró. Descansen para que puedan enfrentar la tercera prueba -.
- ¡Oe tú, pedazo de ...! - comienzo a gritar sulfurado al aire, su voz ya me tenía histérico. De hecho, mi único deseo era golpearlo, pero antes de poder procesarlo mucho más, me sorprendo una vez más, estando a bordo del barco de Luffy.
Al levantarme y mirar a todos lados, me doy cuenta que no sólo estaba Sasuke a mi lado, sino que también distingo a Luffy, Goku e Ichigo en la cubierta.
Por último, noto a dos nuevas personas. Uno era un hombre de mediana estatura, con un cabello oscuro y levantado. "Es Vegeta-san, el compañero de Goku", me doy cuenta.
La otra era una joven peli naranja, bien bonita y con un rostro dulce.
"Salimos de la ilusión, salimos de ese otro mundo", es lo único en lo que puedo pensar.
