NA: Hola buenas noches a los que leen esta historia y sobre todo a Sy Simon. Gracias por tus palabras para recuperar mi ánimo de escribir. Espero que te guste el capítulo, saludos.

PD: Los personajes no me pertenecen.

Capítulo 10

La sala común había quedado perfecta, Tracey estaba orgullosa de su habilidad para hacer una fiesta en tan poco tiempo, pero eso era lo menos importante en esos momentos, lo único que debían de hacer era que tomara la copa correcta o todo saldría mal.

-Bien ¿A qué hora haremos esto? Se la darás tú o yo ¿o como está el plan?-cuestiono Blaise

-Tranquilízate quieres, solo me pondrás más nerviosa.

-¡Y tu crees que yo no estoy nervioso! Esto tiene que salir bien, sin errores o tendremos que idear otro plan y no estoy para pensar en uno de nuevo.

-¿Pensar? - se burló- yo ideé todo, tu no aportaste nada.

-Bueno, bueno ya… no nos pongamos a pelear…

-Lo dices porque sabes que es cierto.

-¿Quién le dará la copa?

-Es mejor que seas tu, de mi parte se verá extraño ¿No crees?

-Si, en eso tienes razón…

-Al menos estamos de acuerdo en algo

Blaise la miro de mala gana antes de alejarse con la poción en las manos.

La fiesta comenzó con tranquilidad, todo estaba preparado, tenía en sus manos dos copas y para no batallar decidió poner el suero de la verdad en ambas, pensó que al menos así ayudaría un poco a Draco abrir su boca, gracias a Merlin Snape les había dado suficiente dosis. Mientras por el otro extremo de la sala común trayce…

-Oye…- le hablo a uno de los estudiantes cuando pasaba por su lado.- ¿Me puedes hacer un pequeño favor?

-Claro Tracery ¿Que ocupas?

-Puedes subir a la habitación de chicas y decirle a Pansy si puede bajar…

-No creo que sea necesario- hizo un leve movimiento haciendo que Tracey girara la cabeza en la dirección que apuntaba, Pansy se encontraba al final de las escaleras.

-Genial- sonrió y rápidamente le hizo la seña a Blaise para que les diera las copas a Draco y Astoria.

-Bien chicos, tomen, hay que celebrar- les dijo el moreno con una sonrisa, aunque por dentro estaba sumamente nervioso de que sospechara algo y se arruinara el plan, pero su alma descanso cuando vio a "Astoria" tomarse el trago de un jalón, aunque con Draco fue diferente ya que antes de que pudiera tocar la copa sus labios alguien chocó con el desparramando el líquido en su ropa, maldijo por lo bajo.

-Tracey, no entiendo para qué querías que viniera…

-Solo ven y veras- la tomó del brazo para atravesar la sala común a donde se encontraba Draco, Astoria y Blaise, Pansy se puso tensa al estar tan cerca de ellos.

-Pansy me alegra que vinieras- pudieron notar toda la burla en su voz, no estaba en planes de soportar su burla, le importaba poco si Draco se enojaba con ella, de todos modos ni siquiera se hablaban.

-No hace falta la burla Astoria, estoy segura que estás encantada que no sea tu Dama de honor.

-Eso no es…

-Vamos Draco, no tienes por qué…

Tracey y Blaise se miraron con una sonrisa cómplice, la verdades estaban a punto de salir, pero tenían que intervenir antes de que se diera cuenta…

-Y dime Astoria ¿Entonces estás embarazada?

-Por supuesto que no, solo fue para atrapar a Draco…- sus manos se fueron a su boca y Draco la miró inmediatamente, con la furia por todo su rostro.

-¿De qué demonios hablas?

-Yo… no…- Blaise rápidamente realizó otra pregunta

-¿Tomaste suficiente poción multijugos hoy, Daphne?

-Si, ¿Qué? ¡¿Qué demonios han hecho?!- pregunto histéricamente, mirando la copa que aún sujetaba en sus manos.

-¿Que demonios esta pasando?- cuestionó Draco completamente frenético

-Pasa que te ha estado mintiendo todo este tiempo, ella no es Astoria, ¡Es Daphne! Y lo del bebe al parecer es mentira.

-No, eso… no es…- intento que las palabras no salieran de su boca, pero le resultaba demasiado difícil, así que opto por correr fuera de la sala común mientras todos los presentes en la sala común la miraban, Draco no pensaba quedarse con la duda así que la siguió junto con Blaise y Tracey.

Pansy se quedo inmovil en su lugar, sin ninguna idea de que hacer, se sentía terrible por Draco, una vez que despertó de su trance decido ir tras ellos, a pesar de que estuvieran enojados no podía dejarlo en ese momento tan horrible, aún era su mejor amigo y la necesitara, una vez que los encontró Blaise y Tracey estaban detrás de una puerta de un salón escuchando todo.

-¿Qué ha sucedido?

-Esta soltando todo- le dijo Blaise, la chica los miró reprobatoriamente- ¿Que? Tenía que saber

-No estarás molesta ¿O si?

-Estoy de acuerdo en que debería de saber, pero esa no era la mejor manera, frente a toda la sala común.

-Tal vez no fue la mejor manera pero fue la única que se nos ocurrió en cuanto nos enteramos de que mentía y de lo que planeaba.

-Como sea, ¿Que han escuchado?- les cuestionó acercándose a la puerta

-Nada, silenciaron el maldito cuarto- Tracey estaba intranquila.

La puerta se abrió de golpe, dejando ver a Astoria, que realmente era Daphne con los ojos rojos de ira, tristeza y decepción.

-Supongo que estarán felices, lo han logrado- los empujo al salir de ahi lo mas rápido posible, los tres se miraron al ver que Draco no salía de la habitación

-Deberías entrar…- le sugirió Tracey.

Pansy asintió un poco temerosa, sabía que el rubio tenía un mal carácter cuando estaba molesto, dio un fuerte respiro y entró a la habitación.

-Gracias a Merlín, todo salió bien, Draco sabe la verdad y ahora solo debemos esperar a ver si al menos estos dos se deciden a decirse lo que sienten el uno por el otro.

-Esperemos, será mejor irnos…- ambos asintieron no sin antes ver si podían escuchar algo pero la habitación aún tenía el hechizo silenciador.

-¿Draco?- estaba sentado mirando sobre la ventana, como fuera de si, podía prometer que era la primera vez que lo miraba de aquella forma, se sentó aun lado de él sin decir ni una sola palabra, tomó su mano con fuerza y la vio mirarla con una ligera sonrisa en su rostro.

-Gracias por estar aquí.

-Eres mi mejor amigo Draco, siempre estaré para apoyarte, incluso en los malos momentos, lo sabes.

-Lo se- le dio una tierna sonrisa antes de tomarlo en un abrazo y apoyarlo en su hombro.

No necesitaba palabras, el simple hecho de sentir su compañía lo hacía sentir mejor, y Pansy sabía bien que él no quería demostrar lo que sentía en esos momentos, así que solo lo acompaña en silencio hasta que el decidiera que era suficiente.