Porque sigues siendo mía

Disclaimer : Ranma y todos sus personajes no me pertenecen. Simplemente soy una fan que se enamoró de este gran manga y anime desde la adolescencia y que agradece el poder tener un espacio para escribir historias relacionadas a estos maravillosos personajes y sobretodo compartir esta afición con el resto de los fan fictioners.

¡Espero que disfruten esta lectura!

Capítulo 13. Realidad

Parte 1

El sol dejaba entre ver sus primeros rayos de luz, filtrándose por la habitación del hospital donde se encontraba el joven Saotome.

Este sintió sus párpados muy pesados y la mayoría de su cuerpo inmovilizado. Alcanzó a escuchar a lo lejos un sonido que marcaba un ritmo constante. Poco a poco pudo abrir su ojo izquierdo, pues el derecho se encontraba completamente cerrado. El dolor comenzó a sentirse por todo su cuerpo.

Una mujer de edad mediana se encontraba dormida en una silla a su lado de la cama. La reconoció enseguida. Su único ojo funcional recorrió la habitación buscando a alguien más, pero no encontró a nadie. Sintió una punzada en todo el cuerpo de decepción, aunque no precisaba por qué.

Quiso incorporarse, pero el peso de sí mismo era mayor a su fuerza. Hacía ya bastante tiempo que no pasaba por ese estado, sentía que lo había arrollado un tren.

El aparato que monitoreaba el latido de su corazón comenzó a registrar un pulso más rápido y una alarma comenzó a pitar. La mujer que se encontraba en la silla se despertó sobresaltada.

-¿Ranma?... ¡Ranma! – se incorporó rápidamente a la orilla de la cama - ¡Por fin despiertas! ¿Cómo te sientes? – preguntó con voz contenida de la emoción al ver a su hijo consciente.

-Mejor de lo que seguramente me veo – mintió el joven con una voz ronca como de alguien que lleva mucho tiempo sin hablar - ¿en dónde estoy?

-En el hospital del Dr. Tofu. Has estado inconsciente por varias horas – compartió la mujer ya más tranquila.

El joven comenzó a visualizar sus últimos recuerdos. Era incluso doloroso pensar, la cabeza lo estaba matando. Recordó vestirse elegante, el camino en auto, un gimnasio de entrenamiento, el octágono de cuerdas, el rostro de un peleador ensangrentado, y de pronto, unos ojos almendrados que lo miraban asustados.

- ¡Akane! – dijo sobresaltado- ¿¡Dónde está …!? – quiso incorporarse en la cama, pero el dolor que sentía físicamente era incesante.

- ¡Tranquilízate, hijo! Akane está bien – trató de calmarlo la mujer, pues el pulso tan a acelerado hacían que la alarma de su monitor siguiera sonando cada vez más fuerte - Ella fue a su casa a descansar –aseguró su madre sujetándolo para que dejara de auto lastimarse.

El joven dejó de moverse, rendido, tratando de repasar nuevamente los acontecimientos pasados antes de perder la conciencia. Cerró los ojos pues la habitación le daba vueltas. La alarma de su monitor dejó de sonar. Entonces recordó la última escena que registraron sus ojos: Akane abrazando a un tipo alto con ojos rasgados… esos ojos… eran de…

-El chico en la casa de los Tendo… ¿él es…? – preguntó sin pensarlo pues quería comprobar si sus temores eran ciertos.

La Sra. Saotome dudaba en responder a esa pregunta, aunque sabía que decir la verdad sería lo mejor para su hijo.

En ese momento, la puerta de la habitación se abrió. Era el dueño de la clínica.

- ¡Ranma, qué alegría verte despierto! ¿Cómo te sientes? – preguntó el hombre de anteojos.

-Hola doctor… me siento perfectamente… – le dijo apretando los dientes del dolor – mejor dígame usted qué estoy haciendo aquí - sugirió.

-Esta vez tuviste suerte Ranma – le dijo con seriedad – tienes múltiples golpes internos, aunque afortunadamente ninguno de gravedad. Tienes fracturas en el pómulo izquierdo y en tres costillas del costado derecho. Hombro derecho luxado y ambos puños muy lastimados.

- ¡Vaya! No me puedo quejar… el estado de aquél desgraciado debe ser peor que el mío – dijo orgulloso de sí mismo, aunque era evidente que tenía bastante dolor por su tono de voz.

-Por el bien del otro muchacho, espero que no sea así. Pero tú eres mi paciente y quien debe preocuparme, así que adicional a los medicamentos que se te están administrando – señaló el suero – necesitarás varios días de reposo. Sabes lo que eso significa ¿cierto? – preguntó muy serio.

-Créame doctor, cuando le digo que me gustaría seguir sus indicaciones, pero tengo cosas que arreglar. No puedo quedarme en este lugar – y diciendo esto, con mucha dificultad trató nuevamente de incorporarse en la cama con toda la intención de levantarse de la misma para marcharse.

-El médico está en lo correcto Saotome. Así que no te atrevas a poner un pie fuera de esa cama – se escuchó decir imponente a una voz nueva que venía desde la puerta de aquella habitación. El joven la reconoció inmediatamente. Era la voz de su entrenador.

Parte 2

El patriarca de la residencia Tendo, despertó en su cuarto con una severa jaqueca. La anoche anterior había tomado varios vasos de sake con su mejor amigo, con el fin de disfrutar lo que prometía ser un gran espectáculo: la exhibición de artes marciales más importante del mundo, en donde el favorito, un joven que consideraba casi como un hijo, participaría por el galardón. Desafortunadamente, la noche no terminó como lo esperaba: su exyerno terminó en el hospital, y por si fuera poco, un muchacho que jamás había visto, apareció en su casa proclamándose el novio del menor de sus retoños. El dolor de cabeza aumentó.

Se levantó de la cama, se vistió con su ropa habitual y se dirigió a la cocina a buscar un remedio para su malestar.

En la cocina ya se encontraba preparando el desayuno su hija mayor. Ésta, al ver la cara de su padre, intuyó que la resaca estaba haciendo de las suyas por lo que inmediatamente le ofreció un vaso con agua con algunos polvos para contrarrestar esos efectos.

-Esto te hará sentir mejor, Oto usan – le dijo comprensiva.

-Gracias Kasumi. ¿Alguna noticia de Tofu? – preguntó preocupado.

-No. Hasta hace algunas horas Ranma seguía inconsciente, aunque estable.

-Bueno, avísame si hay algún cambio – le entregó el vaso ya vacío - ¿Sabes si Akane y su invitado ya están despiertos? – preguntó aún más serio. Era evidente que estaba molesto.

-Aún no. Es temprano y ayer fue un día complicado para ambos – le contestó algo seria – Papá, por favor, debes ser más comprensivo, este invitado, es alguien importante para Akane. Debes portarte amable con él – le sugirió como haría una madre con su pequeño para hacerlo entrar en razón.

El padre de la chica gruñó en forma de protesta y salió de la cocina para ir a barrer la calle como ya era su costumbre.

Parte 3

Parecía que habían pasado sólo unos instantes desde que pegó los ojos. La joven de cabellos azulados se levantó abruptamente a causa de una pesadilla, otra vez. En esta, un chico de ojos rasgados peleaba con una especie de escoba contra una chica pelirroja, mientras ella observaba la pelea gritando encerrada en una caja de cristal. Ya de vuelta a la vida real, agitada, se dio cuenta que estaba sudando. Miró al reloj que se encontraba en la cabecera de su cama. Eran las 10 de la mañana y pasadas. Bajó ambos pies de la cama y cuando se levantó notó que uno de sus tobillos dolía bastante. Recordó que la noche anterior se torció ese tobillo, por tratar de detener una pelea similar a la de su sueño.

- Si tan sólo hubiera sido un sueño- pensó con pesar al recordar lo vivido anoche. Lentamente se incorporó, mirándose al espejo. Una mujer con el maquillaje corrido por toda la cara le devolvió la mirada. Ni en sus peores días de desvelo por exámenes y trabajo en el hospital, se veía y se sentía tan cansada física y emocionalmente. Así que recurrió al mejor remedio que la reponía, que era tomar una ducha con agua fría. Así que tomó ropa limpia y se dirigió al baño.

Minutos más tarde un joven de cabello castaño peinado con una coleta corta llamaba a la misma habitación. Tocó nuevamente pero no obtuvo respuesta.

-Mi hermana no está en su habitación en este momento – escucho dirigirse a él una voz femenina. Era una de las hermanas de Akane – ella está en la ducha.

La mediana de los Tendo siempre se había caracterizado por su humor agrio, sarcástico y a veces negro. Le encantaba poner en aprietos a cualquier persona que se dejara. Así que no podía dejar pasar la oportunidad con este nuevo y muy posible futuro integrante de la familia, quién al relacionar las palabras Akane y ducha, no pudo evitar dilatar sus pupilas, pues recuerdos de la misma chica, semidesnuda en el bosque, cobraron vida.

Eso era suficiente prueba para Nabiki Tendo para saber que este chico definitivamente no solo tenía intereses románticos, sino más carnales hacia su hermanita. Algún provecho tendría para ella esta información más adelante.

-Bueno, sólo venía a avisarte que el desayuno ya está servido y que mi padre quiere hablar contigo. Así que, yo que tú daría una mejor impresión que la de anoche – y diciendo esto último con sorna, regresó el camino andado hacia la planta baja.

El joven de Ryugenzawa no sabía cómo interpretar este último comentario. Akane siempre le había hablado de su padre como un hombre amable, emotivo y protector, así que quizá la razón por la cual quería hablar con él era para ver cuáles eran sus intenciones para su hija. Teniendo en cuenta su reciente llegada y el que una de las hermanas lo presentó sin tiento como el novio de Akane, era de esperarse tal reacción. Pero más allá de eso, lo que le preocupaba más es saber qué hacía Ranma Saotome y su familia en la casa de los Tendo y peor aún qué hacía él la noche de ayer con Akane, si la misma chica le había compartido que ellos no tenían más que ver desde mucho antes ella pisara un pie en Chicago. Sin pensarlo más, decidió presentarse en la estancia principal.

Parte 4

-Entrenador – llamó algo exaltado y apenado el joven encamado. El susodicho venía acompañado de su agente de seguridad asignado – Henry… - dijo a modo de saludo.

-Caballeros… señora… - contestó el entrenador como saludo y presentación a todos los presentes.

-Madre, Dr. Tofu, les presento a mi entrenador, el Sr. Sadao Miura. A Henry ya lo conocen- hizo las introducciones el azabache, con dificultad por el dolor. Todos asintieron en forma de reconocimiento.

-No quiero sonar grosera, pero mi hijo recién volvió en sí y como puede ver entrenador, su condición no es ideal. Si necesita hablar con él, deberá ser otro día, ya que se sienta mejor.

-Tendrá que disculparme usted a mi Sra. Saotome, pero es necesario que hable con su hijo, pues el futuro de su carrera depende de ello – le dijo amablemente, aunque tajante – Doctor, de acuerdo a lo que hablamos por teléfono, Saotome se encuentra fuera de peligro ¿cierto?

-Así es, pero Ranma es mi paciente así que sólo él puede decirnos si se siente apto para recibir visitas o no – dijo igual de amable pero también con voz firme.

-Estoy bien, por favor déjenos solos – pidió el azabache. Sabía que las noticias que traía su entrenador no eran buenas, y el único responsable de eso era él mismo.

El médico asintió, aunque su madre no estaba del todo de acuerdo. Ambos salieron de la habitación dejando al convaleciente y a los dos hombres solos.

-Saotome ¡¿en qué diablos estabas pensando?! – soltó furioso Miura – ¡¡esto era exactamente lo que quería este cretino y fuiste a entregárselo en bandeja de plata!! ¿¡¡No fui lo suficientemente claro cuando te dije que no cayeras en su juego!!? – continuó vociferando. El azabache solo se limitó a escuchar.

- ¡Ojalá me equivoque, pero sé que lo que sucedió anoche tuvo que ver con esa chica que llevaste! ¡En todos los años desde que te represento, nada de esto había ocurrido y ¡zas!, aparece esta chica, ¡y todo se vuelve un caos!

-Akane no tiene nada que ver en esto – interrumpió el joven irritado.

-¡¡¿Ah no?!! Pues la evidencia muestra todo lo contrario.

- ¿A qué rayos se refiere? – inquirió perdiendo la paciencia y mirando directamente a su interlocutor.

- ¡Las cámaras captaron el momento en que tú hermosa acompañante, golpeó a Kohut en el rostro… de ahí el por qué desde el inicio del torneo ese bastardo estaba ensalzado! Por las imágenes se puede suponer que quiso propasarse con ella. Pero la chica es valiente y lo puso en su lugar, si no, una historia peor que la de ahora estaría sucediendo en los medios.

-¡¡¡Ese maldito!!! ¡¡¡Unos minutos más y hubiera acabado con él!!! – gritó encolerizado el joven apretando dientes y puños.

-¡¡Y ese es tu maldito problema Saotome!! ¡¡Ya no estás en la secundaria para arreglar las cosas en una pelea callejera!! ¡¡Estamos hablando de tu carrera profesional y ahora estas a punto de perderlo todo por una tontería!! ¡¡¡¿Qué fue lo que sucedió para que perdieras así los estribos?!!! – le reclamó con evidente frustración a su alumno.

-Entrenador hay cosas de mí que usted no conoce. Y al parecer Kohut sí – contestó frío pero sin perderle respeto.

- ¿¡¡¡Y qué rayos importa eso!!!?

- ¡Que si salen a la luz de cualquier manera mi carrera como profesional se vería arruinada! – alzó la voz en evidente furia y frustración.

- ¡Pues puede ser que ya esté arruinada de cualquier manera! – contestó el entrenador moderando su evidente enojo - ¡El tribunal de la MMA decidió suspenderlos de la liga indefinidamente y tendrán que pagar una multa bastante considerable por sus actos antideportivos, adicional a realizar una disculpa pública! ¡Ni tú ni Kohut podrán contender ya por el título! ¡A Kohut le ha sido retirado el título de peso medio! ¡¡Pero eso no es lo peor, no!! ¡¡Lo peor es que la decisión de quitarles las licencias y expulsarlos definitivamente de la MMA se tomará la siguiente semana!! ¡¡A menos de que apelemos por el caso en el tribunal y solo si presentas una buena defensa, puedas resultar exonerado, aunque con una multa escandalosa!! – terminó golpeando la barandilla de la cama de hospital muy molesto.

El azabache entendía la molestia de su entrenador. Él mismo sentía mucha ira en ese momento por todo lo acontecido. Por aquel bastardo al haber tratado de sobrepasarse con Akane, por estar casi por arruinar su carrera como artista marcial y más aún, por lo que aseguraba saber de él mismo, su mayor y más vergonzoso secreto. Con un puño golpeó también su cama con evidente frustración.

Parte 5

-Buenos días – saludó el joven llegado de Chicago muy formalmente a todos los presentes.

-Buenos días Shinnosuke-kun. Pasa por favor. Estaba por servir el desayuno – le dijo amable la hija mayor de Soun.

-Buen día cuñadito – dijo burlona la mediana. Al escuchar esto, el padre de las chicas, quien estaba escondido detrás del periódico, lo bajó lentamente con un aura de molestia.

-Buenos días – dijo secamente.

- Señor Tendo – contestó el joven con una ligera reverencia.

-Siéntese por favor – comentó el mayor haciendo el señalamiento con la mano. El muchacho obedeció.

- Señor Nagai, me gustaría que pudiera resolverme algunas dudas – comentó áspero a lo que el aludido asintió con la cabeza.

- ¿Qué edad tiene? ¿De dónde es usted? ¿Quiénes son sus padres? ¿Cómo conoció a mi hija menor Akane? Y me podría explicar ¡¿cómo es que usted dice ser el novio de mi pequeña?!– preguntó sin tapujo el patriarca. Nabiki ahogó una risita, mientras que Kasumi veía a su padre con reprobación.

El castaño no se amilanó ante los cuestionamientos, por lo que formalmente comenzó a hablar.

-Tengo 27 años. Nací en la ciudad de Takayama, pero desde que tuve uso de razón viví en la región de Ryugenzawa, con mi abuelo. Mis padres murieron cuando era muy pequeño, en un accidente automovilístico – al decir esto, la hija mayor de Soun exclamó un Lo siento, mientras que la hija mediana desdibujó su sonrisa para demostrar algo de respeto; el tema de padres muertos era muy sensible para ella.

-Conocí a su hija por primera vez en Ryugenzawa, cuando tenía 9 años. Akane se perdió en el bosque y yo le indiqué el camino para regresar con ustedes, su familia.

- ¿Usted fue quién ayudó a mi pequeña a encontrarnos aquel día? ¡Vaya, eso no lo sabía! - dijo el patriarca, bajando la hostilidad de su tono varios decibeles – Por aquello, le agradezco ahora – le dijo asentando con la cabeza como agradecimiento. El castaño recibió el agradecimiento igualmente asintiendo con la cabeza.

-Encontré a Akane por segunda vez hace casi 6 años, cuando ella viajó a Ryugenzawa a regresarme el amuleto más preciado de mi familia – al decir esto, ambas hermanas se voltearon a ver, corroborando su teoría. Se trataba del mismo joven por el que casi se cancelaba el compromiso que unía a las familias Tendo - Saotome - En aquella ocasión, fue Akane la que salvó mi vida, por lo cual ahora yo debo agradecerles a ustedes, en nombre de mis difuntos padres y abuelos – e hizo una reverencia más pronunciada hacia el hombre mayor y las mujeres presentes. La familia Tendo quedó nuevamente sin palabras ante tal gesto.

-Hace casi 2 años, el destino volvió a encontrarme con Akane, ahora en Chicago, la ciudad donde ahora resido – continuó el relato con un fulgor en los ojos que no podía disimular.

- ¿Y cómo se reencontraron? – pregunto la hija mayor intrigada, ofreciéndole una taza de té.

-En las instalaciones de la Universidad de Chicago, donde Akane estudia. Yo acudí a los laboratorios de la universidad por unos estudios sobre mi investigación y justo en ese momento, Akane pasaba por ahí. Hemos permanecido uno cerca del otro desde entonces – concluyó con suma seguridad y formalismo.

Pasaron varios minutos en los que nadie dijo nada más, pues estaban tratando de digerir la información.

- Cuando dice que han estado uno cerca del otro, ¿a qué se refiere exactamente? - preguntó comenzando a alterarse Soun.

-Es la manera educada de decir que están juntos en una relación Oto usan – aseveró la mediana con perspicacia, adelantándose a la respuesta del invitado.

-Nabiki-chan – la reprendió su hermana mayor a lo cual la otra sólo hizo un gesto de " es la verdad".

- ¿Es eso cierto Sr. Nagai? – inquirió el patriarca elevando el tono.

En ese momento, una figura esbelta se asomó por el umbral de la entrada principal.

- ¡Akane! – dijeron al unísono Soun, Kasumi y Shinnosuke, aunque sólo este último se levantó de su sitio para recibir a la chica.

Dio unos pasos hacia ella preocupado, por lo que suavemente tomó uno de sus hombros y en voz baja dirigió su mirada a aquellos ojos avellana que tanto le gustaban.

- ¿Cómo te sientes? – preguntó sincero.

-Estoy bien – aseguró la chica, haciendo un esfuerzo por sostener la mirada del muchacho. Se sentía avergonzada con él y con todos en esa casa y ese sentimiento no le gustaba. Horas atrás había mentido a casi todos sobre su paradero y su compañía. Suavemente se movió incómoda, zafándose del toque del joven y se sentó a la mesa con el resto.

-Akane-chan ¿cómo te sientes? – le dijo amable su hermana mayor ofreciéndole una taza de té.

-Gracias one-chan – respondió la aludida tomando el objeto entre sus manos – Me encuentro bien – respondió lo más normal que pudo sonar.

El resto de los Tendo no apartaban sus miradas de la menor, quien evidentemente pudo notarlas haciéndola sentir más incómoda. De pronto el joven invitado interrumpió el silencio tratando de romper con esa situación.

-Akane, le estaba contando a tu familia cómo es que nos conocemos – dijo de manera tranquila y amable.

- ¿Ah sí? – balbuceó la peli azul evidentemente nerviosa.

-Akane, el señor aquí presente estaba a punto de explicarme cuál es la relación entre ustedes dos – comentó el padre de la chica con un tono algo áspero y cortante.

Ambos jóvenes se miraron ante la pregunta formulada.

-Shinnosuke es mi… – dijo la chica.

-Novio… - terminó el muchacho.

Nuevamente ambos se miraron ante tal declaración, aunque ella obviamente contrariada. Por primera vez desde que llegó de Chicago, sintió como su realidad se imponía con total claridad ante sus ojos. Era cierto, no podía negarlo y en realidad tampoco quería hacerlo. El joven que hoy se encontraba a su lado, se había convertido en su compañero de vida y ella había sido desleal con él, o al menos así se sentía.

En el fondo un " ¡Oh!" Se alcanzó a escuchar por parte de la hermana mayor, un "lo sabía" por parte de la mediana y un "¡¿QUÉ?! Por parte del hombre mayor.

-Papá… - retomó la peli-azul, pero su voz sonaba algo resignada- la persona a la que quería que conocieran… la sorpresa de la que les hablé en la postal que envié hace algunas semanas es Shinnosuke. Yo lo invité aquí porque para mí era importante que lo conocieran… él es una persona muy importante para mí y ha sido mi apoyo en estos años que he estado fuera… él… - las palabras intentaban salir de su boca, pero había algo que le impedía continuar.

-Bienvenido a la familia cuñadito – interrumpió Nabiki con su clásico tono mordaz.

-Nabiki espera – dijo un alterado Soun levantando la mano – Akane que es lo que estás diciendo exactamente, es que acaso entre ustedes dos – continuó haciendo ademanes con su mano señalándolos a ambos - ¡¿usted se está aprovechando de mi hija?! – vociferó aún más alterado.

- ¡Papá no es así! - alzó la voz la menor también alterada.

-Sr. Tendo yo jamás le faltaría el respeto a su hija – contestó el castaño.

En ese momento sonó el teléfono… por unos momentos todos guardaron silencio. Kasumi fue a responder la llamada.

-Sr. Tendo… entiendo que mi presencia aquí pueda incomodarle, pero justamente la razón de venir aquí ha sido poder presentarme con usted y su familia y formalizar la relación que tenemos Akane y yo…

- ¡Familia! ¡Les tengo buenas noticias! ¡Ranma-kun volvió en sí! -interrumpió una alegre Kasumi.

Parte 6

Después de varias horas una pareja caminaba con paso lento uno al lado de otro sobre una calle que colindaba en su lateral por una especie de canal. Era un paseo en silencio.

- ¿Akane? ¿Estás molesta? – interrumpió el silencio la voz masculina. Conocía bien a la chica por lo sabía que algo pasaba con ella. Eso lo tenía inquieto.

-No, no es eso – comentó la peli-azul con voz queda - yo sé que te debo una explicación…- dijo angustiada deteniendo su andar mirando al suelo.

-Akane… mírame - se detuvo también su acompañante, tomando la mano de esta para llamar su atención – no necesito explicaciones… confío en ti y lo sabes. Lo único que me interesa eres tú y saber que está bien. Yo vine a Nerima, porque quería darte una sorpresa, pero si no es un buen momento, si necesitas que me vaya, yo… lo entenderé – le dijo sublime.

- ¡No! Eso no es lo que quiero – se apresuró a decir la joven mirándolo a los ojos por primera vez desde que salieron de la casa de su padre – Es sólo que, lo último que me imaginé al regresar aquí es que me toparía con… él … ¡después de 5 años! – comentó aún más afligida - ¡y resulta que es él quien dirige el Dojo y que nadie me lo había dicho, y que si no fuera por eso mi familia habría perdido ese patrimonio! ¡Y entonces su madre me pidió, que lo acompañara a ese evento y yo accedí porque pensé que sería la mejor manera de afrontar el pasado, pero… luego sucedió esa pelea y ahora el muy idiota está hospitalizado y yo…

-Estás preocupada por él- terminó la frase el joven de ojos rasgados. Era evidente que el joven de quien hablaban seguía siendo alguien que tenía el poder de alterar emocionalmente a su novia y eso no le gustaba.

-Sí… pero no es porque él me interese… es porque él fue alguna vez parte de mi familia – concluyó con tristeza en su voz, lo cual fue evidente por su acompañante.

-Saotome es un hombre muy fuerte… de eso pude darme cuenta desde la primera vez que lo conocí – trató de animarla el castaño – y tu misma lo comprobarás ahora que lleguemos.

La chica se sentía descolocada… si algo admiraba y le gustaba de este joven era su madurez para encarar ciertas situaciones, siendo esta una de ellas. No obstante, sus explicaciones, algo en ella no se sentía del todo bien consigo misma.

- Vamos. Tu eres la guía aquí ¿recuerdas? – le dijo el castaño tomándola de la mano y haciendo un ademán para que liderara de nuevo el camino hacia la clínica. Dubitativa, la chica afirmó con la cabeza y retomó su andar sin soltarse de su mano.

Parte 7

Cuando llegaron a la clínica, esta se encontraba vacía a excepción del propietario quien se escuchaba en uno de los cubículos.

-¿Dr. Tofu? – llamó la muchacha desde el recibidor.

Segundos después el apuesto doctor salió a su encuentro.

La chica hizo las introducciones pertinentes entre los dos hombres quienes se saludaron cortésmente.

-Supongo que vienes a ver a Ranma – comentó el médico. La muchacha asintió – Él está estable gracias a ti Akane. Tomaste una buena decisión al traerlo rápidamente aquí. Debes estar tranquila por ello – le dijo el sensei. La chica se sintió un poco más tranquila.

-Doctor Tofú, si no es molestia ¿podría atender el tobillo de Akane? Ella se lastimó anoche, pero es bastante testaruda como para aceptar que está lastimada.

-Sé a lo que te refieres – comentó divertido el sensei.

Mientras el doctor revisaba a Akane, el joven de ojos rasgados aprovechó para adelantarse a la habitación del paciente al que visitaban.

-Ranma - dijo a modo de saludo desde el umbral de la puerta. El joven de cabellos azabaches que se encontraba delante de el se veía bastante lastimado. De cierta manera, sintió pena por él.

- ¡¿Qué haces tú aquí?! – su reacción fue instintiva al ver a aquél sujeto desmemoriado de nuevo. Todo su ser se puso en guardia.

-Puedo preguntarte lo mismo. Recuerdo a Akane decirme que te habías marchado a China – contestó áspero el visitante.

-Eso no es de tu incumbencia.

-Si tu regreso tiene que ver con Akane, entonces lo es.

Las miradas de ambos jóvenes echaban chispas. En pocos segundos el ambiente en aquella habitación se tornó muy hostil. Entonces, una chica de cabellos azules apareció en la entrada.

-Ranma… - lo llamó la muchacha con voz temblorosa. El chico la miró con frialdad, pero no dijo palabra alguna.

- ¿Cómo te encuentras? – inquirió nerviosa la joven acercándose al pie de la cama. A su lado derecho, recargado en la pared a lado de la puerta, se posicionó su acompañante.

-Para tu desgracia, vivo- dijo con severa frialdad el azabache.

-Oye… - amenazó el castaño. Era evidente en el tono del artista marcial su reproche con la peli-azul y eso no lo permitiría.

- ¿Por qué dices eso? – le dijo la muchacha evidentemente afectada.

-Así que, después de todo, no fue un mal sueño – respondió volteando a ver a su acompañante -¿Cuál es tu explicación? – demandó una respuesta.

- ¿Mi explicación? – preguntó incrédula - ¡Yo no te debo ninguna explicación! ¡Yo estaba preocupada por ti, por eso vine, para verte, pero por lo que veo, estás mejor que nunca! ¡Soy una tonta por creer que tal vez necesitabas mi ayuda! Veo que no es así, así que no tengo nada que hacer aquí. – y diciendo esto salió rápidamente de la habitación.

El joven de la coleta se quedó mudo por lo que acababa de decirle, rabia y culpa se debatían en todo su ser.

-Veo que sigues siendo el mismo chiquillo egoísta de siempre – reclamó el joven de ojos rasgados apretando los puños.

-Tú no tienes idea de quién soy – respondió con furia.

-Por si no lo recuerdas, estás aquí y a salvo por Akane. Ella fue quien te trajo hasta aquí y quien trató tus heridas. Podrías haber sido más amable con ella – arremetió contundente.

-Tu no me dirás cómo debo ser con nadie… y menos con Akane.

-Claro que lo haré porque Akane está conmigo ahora. No se cuáles sean tus intenciones con Akane, pero quiero que te quede claro que no dejaré que la lastimes otra vez y mucho menos que la apartes de mi lado – le dijo desafiante.

Antes de que el azabache pudiera rebatir algo, Shinnosuke salió de la habitación.

- ¡Maldita sea Akane! – dijo furioso entre dientes dando un golpe en el barandal de la cama, el cual dolió menos de lo que dolían su ego y su corazón en ese momento.

Ya en la planta baja, la peli-azul se topó con la madre del azabache.

- ¿Akane-chan, está todo bien? Escuché algunos gritos – preguntó consternada, y por el semblante de la joven, podía asegurar que algo malo había ocurrido.

-Todo está bien – mintió con la voz entre cortada y tratando de impedir que las lágrimas la traicionaran – Me alegro que Ranma esté mejor – y siguió su camino hacia la salida de la clínica.

Apenas había colocado un pie fuera de la entrada principal, cuando varios flashes de luces aturdieron su vista severamente. Parpadeando rápidamente pudo ver como más de 10 personas con micrófonos y cámaras de video se acercaban a ella imponentes.

Continuará…

Notas de autor:

¡Hola a todas y todos de nuevo!

Se que me odian… han pasado muchos meses desde mi última publicación y sin embargo aquí siguen ustedes fieles a este Fic y esperando una actualización.

Lo lamento en verdad. Mi creatividad se esfumó por mucho tiempo y la estoy convenciendo de que regrese.

Muchas gracias a todos los que siguen dándome un favorito o un follow up a esta historia. Es por sus reviews que me animan a regresar a este Fic y a no darlo por perdido y olvidado.

Deseo que cada uno de ustedes se encuentren muy bien y con mucha salud. Seguimos adelante y eso es lo importante.

Les mando un abrazo y cuídense mucho.

AS DE GREY