Orígenes ocultos

¡Hola chicos! Aquí Fedbax con el primer capítulo de esta historia. Antes de empezar quiero decirles que, como dije en el prólogo, el inicio de esta historia así como la historia en sí estarán basados en el fic de Samielssj12 y la novela ligera, incluso notaran que el inicio es muy parecido al igual que con Goku, pero no es que me esté copiando de él, solo quiero decirles que conforme avanza la historia podrán ver las diferencias.

También debo aclararles que es muy probable que no entiendan el inicio y a donde voy con esto, pero tranquilos que al igual que en Las Ruedas del Destino la historia tendrá más sentido, así que les pido que se ahorren en preguntar ¿Por qué tal personaje está ahí? O ¿Qué fue lo que paso para que todo inicie de tal forma? Eso y otros ejemplos que no podre responderles o básicamente tendría que contarles la trama completa.

Ahora con estos puntos aclarados ¡Empecemos!

RENUNCIAS DE DERECHOS: DATE A LIVE Y DRAGON BALL/Z/SUPER NO SON MIOS LE PERTENECEN A SUS RESPECTIVOS CREADORES, ESTE ES SOLO UNA HISTORIA ALTERNATIVA FICTICIA CREADA POR UN FAN PARA LOS FANS, APOYEN A LAS COMPAÑIAS ACARGO DE ESTOS GRANDES ANIMES/MANGAS.

Capítulo 1: Un día anormal

10 de Abril, lunes. Hoy era una mañana relativamente tranquila, pájaros cantando, el sol saliendo detrás de las montañas y el irritante sonido de la puerta de tu habitación abriéndose con brusquedad mientras tu hermanita pequeña se encontraba bailando al ritmo de la samba en un intento por despertarte.

-¡Ya es de día! ¡Despierta Onii-chan, despierta Onii-chan! ¡Onii-chan!- Dijo la hermanita mientras seguía con su baile mientras su cabello rojo, al igual que sus ojos, atado en dos coletas por un par de lazos blancos se agitaba con violencia alrededor de su pequeño cuerpo aun en desarrollo.

-¡Umm! Kotori… cinco minutos más- El chico en la cama con una voz somnolienta le pedía a su pequeña hermana conocida como Kotori.

-¡Ahhh! ¡Para nada! ¡Onii-chan eso te pasa por estar entrenando tan tarde otra vez! ¡Vamos, levántate, levántate, Onii-chan!- Kotori se subió a la cama de su hermano en un intento de quitarle la cobija y hacer que se levante de una vez, pero el chico en la cama las sujetaba con fuerza mientras era cubierto por estas mismas cobijas, evitando mostrar su rostro. Kotori al ver la insistencia de su hermano en quedarse en cama, opto por dar un gran salto y caer en picada con su pie apuntando hacia la zona más vulnerable de cualquier hombre.

Un pequeño detalle es que esta acción causo que la falda escolar de Kotori se moviera dejando expuesta sus bragas.

Afortunadamente el chico al sentir el inminente peligro, salió de la cama en un rápido movimiento, justo antes de que su hermana lograra darle con su pie en su zona sensible… otra vez.

-¡Ohhhhh! ¡Lograste esquivarlo esta vez Onii-chan!- Kotori viéndose impresionada por la hazaña de su hermano, dio una sonrisa brillante.

El chico dio un suspiro de alivio, la forma tan peculiar de su hermanita para despertarlo por las mañanas se ha convertido en costumbre y la manera de evadir el golpe se convirtió en un juego, y como en todos los juegos a veces se gana y a veces se pierde, sin embargo, perder aquí es igual a un dolor casi infernal, pues a ningún hombre le gustaría recibir una patada de lleno en ese lugar ¿Verdad?

El chico se froto los ojos y se apartó uno que otro mechón de pelo color azabache de su aun cansado rostro. Kotori vio con una sonrisa como este se levantaba, cualquiera pensaría que el tener un hermano como el que ella tiene sería extraño, pero para ella no, no le importaba, incluso cuando su hermano tenía un cuerpo tan bien fornido como el de un héroe griego, los músculos no eran ni muy grandes ni muy pequeños, eran perfectos, ejemplo de alguien el cual entrena bastante, y ella sabía lo mucho que a su hermano le encantaba entrenar, también está el peculiar estilo de peinado, pues aunque ella le diga Onii-chan, está claro que no son hermanos de sangre, pues su cabello color azabache al igual que sus ojos lo delataban pero lo que la gente en verdad notaban eran los siete picos que apuntaban en diferentes direcciones, desafiando la gravedad, sin embargo, por alguna razón a él le quedaba bien.

-Kotori…-

-¿Um? ¿Qué pasa Onii-chan?- Pregunto Kotori viendo con curiosidad como su hermano tenía la vista fija en el suelo.

-¿Qué te dije?- Pregunto el chico mientras empezaba a temblar un poco sacando un escalofrió en Kotori quien después de pensar lo dicho por su hermano, dejo salir un rostro de terror -¿Qué te dije? ¿Lo que pasaría al despertarme después de un entrenamiento? Aun no termino de eliminarlo de mi cuerpo-

-¡¿Ehhh?! ¿O-Onii-chan?-

-El virus… del entrenamiento… aún está en mi cuerpo-

-¡¿QUEEEE?!-

-Es el virus S, Kotori ¡Corre, corre mientras lo detengo!- Dijo el chico fingiendo tomarse la barriga del dolor mientras caía de rodillas.

-¡P-Pero…! ¡¿Qué pasara contigo, Onii-chan?!-

-Lo que importa es tu seguridad… Corre-

-¡No hay manera de que te deje Onii-chan!-

-¡Kuh!... ¡Gaaaaaaahh!-

-¡Kyaaaaaaaaaa!-

Goku lanzo un fuerte grito mientras tenía una cara para dar miedo, aterrando a su hermana quien salió desesperadamente de la habitación siendo seguida por la mirada demoniaca del joven.

-…Ufff otro día, detesto la escuela- Goku volvió a su rostro cansado, soltando un suspiro combinado con algo de decepción, ayer fue el último día de las vacaciones de primavera, y a pesar de que a él no le iba nada mal en la escuela, era verdad que no le emocionaba la idea de regresar, como a la mayoría de los estudiantes cuando saben que las vacaciones terminaron y deben volver a la rutina.

Poco sabe Goku, que hoy tendría que desviarse de esa rutina, pues hoy no será para nada un día normal.

Goku dio un largo bostezo, recordando los sucesos de ayer, sus padres salieron en un viaje de negocios.

Gracias a ese echo Goku quedo temporalmente a cargo de la casa pero mayormente de la cocina. Sin embargo, en la noche, cuando no tenía ningún otro quehacer o responsabilidad, salía para una larga sesión de entrenamiento.

A Goku siempre le había encantado entrenar sin ninguna razón aparente, lo hacía incluso antes de que la familia Itsuka lo adoptara, según él le hacía sentir libre y funcionaba para bajar las tenciones en la agitada ciudad de Tenguu.

Desafortunadamente siempre despertaba tarde los días siguientes, por lo que su linda hermanita creyó que era su deber el despertarlo en las mañanas y más ahora que los días de escuela regresaron, aunque no se quejaría si cambiara su método de despertar un poco.

Goku hizo una mueca a eso, pero finalmente decidió ignóralo y salir a la sala de la residencia Itsuka, solo para ver como en medio de dicha sala de estar la mesa de madera se encontraba de lado acompañada de varios cojines y sillones.

Kotori al saber de la "enfermedad" de su hermano creo un fuerte casero con la esperanza de protegerse, ella estaba con las rodillas al pecho y las manos en la cabeza mientras temblaba de miedo.

Goku sonrió con malicia, era su oportunidad para vengarse. Con extremo sigilo, se deslizo a un lado del fuerte sin que Kotori lo escuchara.

-¡Graaaaaahhh!-

-¡KYAAAAAAA!-

Debido al tremendo susto causado por su hermano, Kotori se pegó a la pared de la casa mirando a los lados con desespero en busca de una vía de escape.

-jeje ya calma, calma soy yo mírame- Goku después de reír un rato, relajo su voz en un intento de calmar a su hermanita.

-¿Hee?... ¿O-Onii-chan?-

-Si soy yo, ya no tengo el virus ¿Ves?-

-Entonces… ¿ya no eres aterrador?-

-No, todo está bien tranquila- Dijo Goku acercándose y acariciando la cabecita de su delicada hermanita.

Kotori al sentir el toque de Goku, se relajó al instante sacando una sonrisita, pero también con un pequeño sonrojo al sentir la fuerte y cálida mano de Goku.

-Voy a hacer el desayuno- Kotori asintió a sus palabras, debido a que el trabajo de sus padres a menudo los obligaba a ambos a dejar la casa, Goku era el que se encargaba de la cocina, y el joven hasta podría decir que manejaba los utensilios mejor que su madre, pero también era beneficioso pues por alguna extraña razón que nadie conoce, el azabache tiene un metabolismo muy acelerado, tanto que para mantener su energía necesitaba ingerir grandes cantidades de alimento, la familia Itsuka le enseño a comer con modales pero aún era muy extraño que un chico comiera tal cantidad.

Mientras Goku preparaba el desayuno, Kotori se quedó viendo la TV, hasta que después de pasar canales una voz proveniente de esta llamo la atención de Kotori.

-… Esta mañana temprano, en los suburbios de Ciudad Tenguu…-

-¿Eh?- Dicha voz también llamo la atención de Goku todavía en la cocina y se dio cuenta que su hermanita se detuvo en un canal de noticias –Oye, eso es bastante cerca- Dijo Goku al darse cuenta de las palabras del locutor.

Al concentrarse más en la pantalla se dio cuenta de la devastación que mostraban las imágenes; las calles destruidas, los edificios que alguna vez se alzaron orgullosamente al cielo, ahora estaban hechos escombros y los caminos habían desaparecido. Básicamente es como si un gran meteorito hubiera caído en la ciudad.

-Mientras tanto, los investigadores siguen buscando las causas de los constantes terremotos solares a las afueras de las ciudades…-

Luego la imagen paso de la destrozada ciudad a un páramo llano y deshabitado mientras que en el centro se encontraba un cráter como el anterior visto, pero aún más grande, básicamente de varios kilómetros de distancia.

Goku frunció el ceño a eso, el ver ese segundo impacto le causo una pequeña descarga en la cabeza, pero lo ignoro al creer que se trataba por la falta de sueño.

-Dos terremotos espaciales, valla… ese último es gigante-

Un "terremoto espacial" se refiere al fenómeno de la sacudida en una zona amplia, es como lo llaman para dichas explosiones, terremotos, desapariciones, y esas cosas que suceden por razones desconocidas en lugares y momentos al azar.

La primera aparición de dicho evento fue alrededor de 30 años.

En el centro de Eurasia; la región que había contenido países como la unión soviética, China y Mongolia, provocando que desaparecieran en una sola noche.

Las muertes sumadas después de dicho suceso apocalíptico, llegaban a la aterradora cifra de 150 millones. Era la catástrofe más grande y más mortífera en la historia humana.

En los seis meses siguientes, incidentes similares se produjeron en menor escala en todo el mundo y si la memoria de Goku no le fallaba, sumaban más de cincuenta

Y Japón no era la excepción.

Luego del desastre de Eurasia, la región desde el sur de Tokio hasta la prefectura de Kanagawa se había convertido en un círculo de tierra quemada.

Sin embargo recientemente, ha habido un suceso peculiar, pues en las zonas alejadas de las ciudades, lugares donde no se encontraba vida en la cercanía, ocurría un terremoto espacial inmenso que abarcaba hectáreas y hectáreas de territorio. Y aunque obviamente no llegaban a superar ni por asomo el desastre de hace 30 años, su tamaño a comparación de los que vinieron después, eran colosales.

Lo curioso de estos terremotos espaciales, es que solo ocurren en las noches en lugares alejados de la población por lo que afortunadamente nadie resultaba afectado, ni siquiera la fauna local.

Además de que todos por alguna razón, siempre dejan salir un resplandor dorado que iluminaban las noches.

Estos se les conocían como "Terremotos nocturnos" o "Terremotos solares" pues el domo que este causa tiene un brillo tal que es comparado al sol mismo.

El último terremoto solar ocurrió hace dos semanas en el desierto de Arabia.

-Los Solares han aparecido con más frecuencia últimamente y los normales aparecieron otra vez después de un tiempo de inactividad ¿Por qué?- Pregunto el azabache con genuina duda.

-Yo también me lo pregunto…-Dijo Kotori mientras miraba fijamente la TV.

A pesar de que los terremotos solares eran más grandes y destructivos, irónicamente eran los más inofensivos también, puesto que solo ocurrían en regiones apartadas de cualquier lugar con vida humana o animal. Y a diferencia de los normales que aparecen de la nada, estos emiten una advertencia al hacer temblar ligeramente el suelo mientras un resplandor sale disparado al cielo, para luego estallar en un gigantesco domo dorado.

Por eso las personas se enfocaron más en los terremotos "Normales", que a diferencia de los anteriormente dichos, estos no tienen un punto fijo en cuanto a apariciones, llegando a ocurrir en ciudades, bosques, montañas o incluso pueblos rurales.

Después del incidente al sur de Kanto, los terremotos espaciales no habían sido detectados durante un tiempo, muy al contrario de su homologo gigante cuyas apariciones fueron en aumento.

Aunque es obvio que la gente no se quedó sin hacer nada en esos años.

Se han construido incontables refugios en todas las ciudades del mundo y un equipo de respuesta para desastres certificado de la JSDF se había armado.

-Está ocurriendo más seguido esta vez…- Murmuró Kotori para luego entrecerrar los ojos al ver el desastre causado por el terremoto nocturno o solar –Te encontrare, algún día…-

-¿Dijiste algo Kotori?- Preguntó Goku al escuchar un poco de los murmullos de su hermanita quien se puso nerviosa al casi ser descubierta.

-Eh nada, nada…-

-Está bien, por cierto hoy se va a…- De pronto Goku volteo dramáticamente la cabeza hacia Kotori o mejor dicho, en lo que tenía en la boca. Este corrió hacia donde estaba sentada su hermanita sorprendiéndola -¡Eh! ¡¿Qué tienes en la boca?!-

Kotori por la sorpresa, dejo medio abierta la boca dejando ver lo que tenía.

Goku suspiro, a pesar de que estaban a punto de desayunar, su hermanita tenía la mala maña de comer una paleta de dulce conocidas como Chupa Chups, el dulce favorito de Kotori.

-¡¿Qué te dije sobre los dulces antes de la comida?! ¡Anda, dame eso!-

-¡Nnnnnnn! ¡Nnnnnnnnnn!- Kotori cerro fuertemente la boca al ver como su hermano trataba de quitarle el dulce gracias a un palillo que sobresalía de su boca.

Otro detalle curioso de Goku, era su anormal fuerza, ya que por sí mismo podía cargar algo que le sería difícil para otras 20 personas adultas, pero la mayoría cree que se debe a que no paraba de entrenar.

Sin embargo, aquí se aseguró de ser cuidadoso pues no quería hacerle daño a su hermanita.

-… Ahhh ¡Sera mejor que te comas todo el desayuno!- Goku finalmente saco un suspiro de derrota al ver que Kotori era reacia a dejar su dulce favorito. Le froto rápidamente la cabeza y regreso a la cocina.

-¡Ohh gracias! ¡Te quiero Onii-chan!-

-Mmm ahora que lo pienso, hoy es la ceremonia de apertura de la secundaria ¿verdad?- Pregunto Goku mientras se llevaba unas tostadas con mantequilla a la boca, el desayuno no estaba listo pero él no quería esperar mucho más.

-Así es-

-Entonces regresaras a la hora del almuerzo… Kotori ¿Alguna idea?-

-¡Hmmmm! ¡Un menú de lujo para niños!-

-Pero eso es en los restaurantes familiares-

-¡Ehhhh! ¡Por favor Onii-chaaaan!- Pidió la pequeña pelirroja con coletas blancas juntado sus manos y cerrando cómicamente sus ojos mientras inflaba sus mejillas.

-Jeje ok, ok, de todas formas es una ocasión especial-

-¡¿Enserio?!-

-Por supuesto. Entonces nos reuniremos en el restaurante familiar de siempre después de la escuela.

-¡Si! ¡Y no faltes a tu palabra! ¡Es una promesa! ¡Tienes que estar allí incluso si empieza un terremoto o surge un incendio o sucede un terremoto espacial o solar o si el restaurante está ocupado por terroristas!-

-Si hay terroristas, yo les daré una paliza-

-¡Así se habla Onii-chan!-

Kotori levanto las manos en señal de festejo, a ella siempre le gusto esa sensación de seguridad de su hermano, pues hasta en los peores casos este siempre busca sobresalir.

Tiempo después

Eran alrededor de las 8:15, Goku finalmente había llegado a la preparatoria y se dirigía a su nuevo salón del año.

-2do año, Clase 4… Si, aquí es- Dijo Goku al ver la entrada a su salón de nuevo año.

Cabe decir que mientras Goku entraba al edificio de la preparatoria Raizen, fue recibido por diferentes vistas, ejemplo: Vistas amigables de amigos y conocidos, vistas coquetas o seductoras por parte de las mujeres y de celos por parte de varios hombres.

La razón de estas dos últimas es relativamente sencilla, pues Goku se había ganado una fama en la preparatoria debido a su gran destreza y habilidad en las pruebas físicas de casi todos los deportes, generalmente quedando de primero en los diferentes tipos de concursos y juegos que se realizaban cada año. Y a pesar de no ser un genio más allá de lo inimaginable, a Goku no le iba mal en lo académico, obviamente tenia materias los cuales se les era más complicado, pero en cuestión de ranking, Goku estaba en un puesto muy respetable entre la preparatoria.

También está el detalle de su increíble físico, el cual solo hacía que los hombres sintieran envidia al compararse con el azabache.

Goku era "famoso", pero parecía no importarle no le interesaban esas cosas de la fama, en cambio era su hermanita Kotori quien no ocultaba su orgullo y alardear a su hermano al resto de sus compañeras.

-Itsuka Goku-

De pronto, una voz tranquila y monótona vino desde atrás del chico.

Goku al voltear se dio cuenta de que se trataba de una chica. Una chica esbelta de cabello corto hasta los hombros y de color blanco.

Goku parpadeo un par de veces, ella se le hacía familiar esa expresión en su rostro se le era muy conocida; Aunque tal vez sea porque esta chica no tenía ninguna expresión, no había emoción, nada. Es como si una muñeca hubiera cobrado vida y le estuviera hablando directamente.

Pero Goku no se dejó intimidar por su mirada, en realidad tenía más curiosidad que miedo, pues sabía que la había visto antes. Forzó su cerebro para recordar donde la había visto hasta que de repente un foco se ilumino sobre su cabeza.

-Oye, tú eres esa que siempre me espía, mmm… Tobiichi Origami ¿Cierto?- Dijo el chico con una sonrisa viendo como la chica sin cambiar de expresión, asintió con la cabeza.

-Sí, me alegra que me recuerdes- Dijo manteniendo ese estado de monotonía, pero en el fondo ella estaba feliz de que la recordara.

Sin embargo, a Goku le saldría una gota de sudor mientras sonreía nerviosamente.

-Cómo no voy a saber quién es, si siempre me anda siguiendo a escondidas- Pensó el chico Itsuka recordando cuando sentía un ligero escalofrió y al voltear casi siempre se encontraba a la chica peliblanca oculta detrás de algún objeto.

Reconocía que ella era buena escondiéndose, de hecho le sorprendía a el mismo que fuera capaz de saber dónde está, es como si hubiera una especie de señal dentro de ella que le permite saber su ubicación, no importa si se esconde muy bien.

Goku pensó si a Origami pensaba lo mismo.

La chica después de obtener su respuesta por parte de Goku, se dirigió a su asiento el cual estaba justo al lado del de Goku.

¡FIUM!

-¡Woaahh! ¡Ja, buen intento Tonomachi!- Grito Goku al percibir un golpe que iba directo a su espalda.

Y ahí se dio cuenta del culpable de tal acción.

-Je, parece que hoy tienes tus reflejos como deben ser, bestia sexual Itsuka!-

-¿Quieres dejar de decirme así?-

-Pero no sería divertido-

Tonomachi Hiroto, el buen amigo de Goku, este que siempre presumía su pelo y músculos, incluso llegando a compararlos con los de su amigo Itsuka, aunque solo él, cree tan fervientemente que está a la par con el pelinegro.

-En verdad te mereces ese apodo. Te quito los ojos por solo un momento y te vuelves mucho más varonil ¿Cuándo y cómo te volviste cercano a Tobiichi, eh?-

-¿De que estas hablando? ella es la chica que siempre me anda siguiendo, te lo dije como una infinidad de veces- Dijo Goku con una cara de palo.

Tonomachi al escuchar las palabras de su amigo realizo una extraña pose, tomando su cabello desde el frente y alzando la otra mano.

-Pues nunca creí que la bella Tobiichi Origami fuera tu acosadora, después de todo con tu fama podría ser cualquiera- Goku giro el rostro a un grupo de chicas que murmuraban entre ellas mientras miraban al pelinegro con sonrojos y risitas. Ellas al notar que el guapo estudiante las miraba, no pudieron evitar reír más y saludar al joven, hasta que ocultarían sus ya completamente rojos rostros cuando Goku amablemente y con una sonrisa les devolvió el gesto -¿Vez a lo que me refiero?-

Goku parpadeo y vio el gesto de saludo que hizo con su mano para las chicas, captando la idea de su amigo.

-De todas maneras estoy seguro que era ella-

Captando sus palabras, Origami alzo la vista de su libro viendo directamente la espalda del joven.

-¿Y acaso sabias que en el ranking de "Las novias más deseadas- las mejores trece" ella quedo en tercer lugar?-

-Ni siquiera sabía que existía tal cosa-

-Aunque tampoco parece una sorpresa pues mira su contraparte-

Tonomachi le acerco su teléfono a Goku y este pudo notar una lista de nombres, al mismo tiempo que noto que la suya estaba por encima de todos los nombres que aparecían allí. Vio el encabezado el cual decía "Los novios más deseados", en otras palabras, Goku era el chico más deseado por las mujeres en la preparatoria.

Eso explica por qué se ganó los celos de tantos hombres.

-Me sorprende que alguien con ese peinado tuyo sea tan deseado-

-Oye, no es mi culpa que mi cabello este así- Dijo Goku tomándose la cabeza al sentir la burla de su "llamativa" cabellera con puntas.

-¿Y por qué no te lo cortas?-

-¡NOOOOOO!- Itsuka y Tonomachi se sobresaltaron cuando el mismo grupo de chicas de antes, aparentemente oyeron la petición del joven y decidieron dar su punto de vista.

Debido al alboroto ellas rápidamente se fueron a sus asientos, no sin antes hacerle señas a Tonomachi de que si intentaba sugerir eso una vez más, lo castrarían definitivamente. El pobre Hiroto se cubrió su hombría cuando un escalofrió paso por su espina dorsal.

Luego de un rato, la puerta del salón se abrió y todos guardaron silencio al instante.

Desde allí apareció una mujer pequeña con gafas de montura delgada y camino detrás del escritorio del profesor.

-Es Tama-chan…-

-Ah, es Tama-chan-

-¿En serio? ¡Siiii!-

Fueron los positivos murmullos de emoción por parte de los estudiantes.

-Bien, buenos días a todos. En el siguiente año, voy a ser la maestra asesora de todos, mi nombre es Okamine Tamae-

Luego de las presentaciones habituales de inicio de año, Goku sintió nuevamente ese escalofrió en su espalda.

Miro a su izquierda donde la mirada de Origami estaba fija en él, sin desviarse ni por un centímetro.

Goku no pudo evitar sentirse nervioso, puesto que parecía que te estuviera mirando fijamente el alma.

Las clases nuevamente transcurrieron con aparente normalidad y en ese tiempo, por algún milagro, Goku fue capaz de acostumbrarse a la intensa mirada de Origami.

Todo normal hasta este punto.

-UUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU-

-¡¿Eh?!-

De pronto, las ventanas del salón se sacudieron violentamente mientras una sirena resonaba en los tímpanos de todos los alumnos.

[Esto no es un simulacro. Esto no es un simulacro. Se detectaron señales de un terremoto espacial. Personas en los alrededores, por favor vayan al refugio más cercano, inmediatamente]

Una alerta de terremoto espacial.

-Oye, oye… ¿En serio?-

Tonomachi dijo mientras sudaba profundamente por los nervios ¿Y quién no?

Sin embargo, en cuanto a términos de tensión y ansiedad, todos los estudiantes estaban relativamente tranquilos. Aunque a Goku le pasaba algo extraño, pues de inmediato sintió un dolor agudo en su mano izquierda, este tomo su extremidad preguntándose si de casualidad se había golpeado con algo, aunque tan rápido como vino, el dolor se desvaneció.

Eso fue extraño.

Un borrón blanco apareció a su costado y al mirar bien, noto a Origami quien salió corriendo del salón de clases.

-¿Tobiichi-san?-

-Vamos Itsuka, hay que ir a los refugios-

Goku asintió a las palabras de su amigo y ambos siguieron al grupo directamente a los refugios subterráneos.

-¡C-Cálmense por favor! ¡Todo estará bien estén tranquilos! ¡No empujen, no corran, salgan con cuidado! ¡Tranquilícense!-

-Sensei, usted es la única intranquila- Dijo Tonomachi al ver que del salón, Okamine Tamae era la única que pareciera que fuera a explotar de los nervios.

-E-Es verdad…-

Goku sintió un mal presentimiento, al parecer recordó algo pues saco de su bolsillo un teléfono.

-¿Qué pasa Itsuka? ¡¿No me digas que tienes una novia escondida por ahí y no me lo dijiste?! ¡¿POR QUE, CREI QUE ERAMOS AMIGOS?! ¡¿CUANTAS NOVIAS TIENES?!-

-No tengo ninguna, cálmate Tonomachi, esto es…-

-¡Ah! ¡Entonces tienes una amante!-

-¡¿Qué?!-

-¡Dime! ¡¿Qué posiciones le gusta?! ¡Podría usarlos como guía para el futuro! ¡Anda dime, porfa, porfa!-

-¡NO! ¡No es nada de eso, pervertido!-

Goku ignoro un momento las tonterías de su amigo y se concentró nuevamente en su teléfono, activando una especie de aplicación de GPS pero colocando "Itsuka Kotori".

Sin embargo Goku empezaba a desesperarse de apoco, la señal no permitía conectar la aplicación de búsqueda.

Goku maldijo en silencio y se preguntaba si su hermanita logro evacuar. Hasta que recordó la promesa que se hicieron de verse en el restaurante familiar. Ella dijo que deberían estar ahí pase lo que pase…Incluso si hay un terremoto espacial.

Obviamente acepto, pues ¿Quién hubiera predicho que ocurriría justamente eso?

A pesar de lo que pasaba por su cabeza, tomo un respiro para calmarse, su hermanita era lista, sabe que cuando hay un terremoto espacial tienen que ir de inmediato a los refugios.

Desde el desastre de hace 30 años, a todos los niños posteriores se les enseño a cómo reaccionar si ocurría un terremoto espacial, incluso a pesar de las minúsculas probabilidades, también se les entreno a prevenir terremotos solares en casa.

Finalmente el teléfono hizo un sonido agudo y una luz parpadeaba. Goku se apresuró a verlo para saber la ubicación de su hermana.

Pero lo que vio, hizo que la garganta de Goku se secara peligrosamente.

Pues la señal venia justamente del restaurante familiar en el que habían acordado encontrarse.

Goku no pudo evitar imaginarse que ella fue allí justamente por eso, con la esperanza de encontrar a su hermano, y la sola idea de pensar que ella fue allí por protección y no lo viera en todo el lugar, mientras se sentaba y ponía sus manos en sus oídos mientras repetía "Onii-chan" con miedo y temblando sin parar… él no podía imaginar cosa más horrible, que tu hermana te busque para sentirse segura paro ahora se encuentre sola mientras ese desastre se intensifica.

-¡MALDICION!-

-¡O-Oye! ¡¿A dónde vas Itsuka?!

-¡Olvide algo, no tardare!-

Cambio de ubicación

Goku aprovechaba sus capacidades como el mejor atleta de la preparatoria para ir a donde su hermana, el chico tenía la extraña capacidad de correr más rápido que la persona promedio, incluso más rápido que un corredor olímpico, aunque la diferencia era increíble, tampoco era algo sobrehumano.

La ciudad estaba desierta, afortunadamente todos los habitantes fueron capaces de evacuar con éxito, y le rezaban a Kami-sama que eso sea suficiente para proseguir con sus vidas.

A Goku no le importaba eso, su hermanita estaba sola por ahí y de seguro muy asustada sin su hermano cerca, tenía que llegar ¡Ahora!

Goku sintió como un piquete en su cerebro, e inmediatamente se detuvo y miro hacia el cielo.

-¿Qué fue eso? ¿Es como su hubiera alguien...?- Goku se sacudió esos pensamientos, es imposible que un humano sea capaz de volar a voluntad, pero definitivamente sintió como si hubiera algo arriba, un presentimiento, algo, no sabía que era.

Goku lo olvido pues no era el momento.

Mientras Goku corría a toda velocidad, saco su teléfono para comprobar nuevamente la posición de Kotori y se dio cuenta de que estaba cerca.

Pero…

-¡¿Qué mierda?!- El suelo empezó a temblar, en el cielo azul, grandes nubes empezaron a juntarse.

Pues de pronto un gran domo purpura apareció en el centro de la ciudad, creciendo con aterradora velocidad. Cada vez que el domo hacia contacto con algún objeto, como un edificio este se convertía en escombros.

Goku se tapó los ojos sintiendo la fuerte ventisca golpeando su rostro.

Luego de un rato, Goku finalmente abrió los ojos pero lo que vio lo dejo helado.

Delante de él, gran parte de la ciudad había desaparecido y un enorme cráter apareció en este, es como su un cometa hubiera impactado directamente en la ciudad.

Goku no pudo vencer su curiosidad y se dirigió hacia el borde del cráter.

-¿Qué… es esto?- Se preguntó con incredulidad.

Pero no se debía al alcance de devastación que dejo el fenómeno, más bien era por lo que estaba en el centro del cráter.

Un ligero destello color purpura emanaba de este, y al mirar mejor logro ver una armadura brillante acompañada de una cabellera larga color noche.

-¡¿Una chica?!- Así es, una chica muy hermosa para los estándares normales, se encontraba parada en el centro.

Al principio creyó que era una víctima del fenómeno, pero mientras más lo pensaba, más se daba cuenta de lo absurdo que era esa conclusión.

En primer lugar: Nadie, menos un humano sería capaz de soportar esa fuerza destructiva de un terremoto espacial. Segundo: La chica estaba parada tranquilamente en medio del cráter mientras una extraña luz color purpura la envolvía, además de tener una extraña armadura brillante del mismo color.

Tercero y el más extraño: Goku al verla, sintió un malestar repentino, de repente un dolor de cabeza invadió su mente. Este hizo una mueca y se tomó a cabeza.

¡FIUSH!

El dolor de cabeza que repentinamente le dio a Goku, lo distrajo un momento de la extraña chica en el centro del cráter.

Cosa que ella aprovecho para saltar mientras en su mano se aferraba a la empuñadura de una espada, la cual dio un tajo vertical en dirección al pelinegro.

-¿Eh? ¡Ahh!- Goku volvió a sentir ese cosquilleo, pero esta vez en todo su cuerpo, como si del sentido arácnido se tratase, pues es como si le dijera a Goku que debía moverse de inmediato.

Goku hizo caso a esos sentidos y salto a la derecha, ya apenas lo hizo una masa de energía purpura paso a su lado, devastando los edificios cercanos.

Goku vio atónito este acontecimiento, pero al voltear pudo ver como el filo de una espada que le apuntaba directamente al cuello, y también a aquella chica que le miraba con desprecio.

-¡¿Oye que…?!-

-¿Tú también?-

La misteriosa chica interrumpió sus palabras con una voz cansada.

-¡¿Yo también que…?!-

-Ya veo…-

En ese momento, la chica alzo la espada de forma amenazante.

-¡¿Q-Que estás haciendo?!-

-¿No es obvio?... te matare rápidamente-

Con un rostro cansado, la chica continúo.

-…Después de todo ¿No viniste a matarme también?-

-¡¿Matarte también?! ¡¿De que estas hablando?!-

-Solo muere-

La chica bajo rápidamente su gigante espada en dirección al chico quien cerró los ojos esperando lo peor.

Pero…

¡FISUH!

-¡¿Eh…?!- Goku al no sentir nada, abrió lentamente los ojos y se sorprendió al notar otra línea de destrucción justo al lado suyo. Al parecer sin que se diera cuenta, logro esquivar el ataque de la chica.

Y hablando de ella...

Goku alzo la cabeza para mirar al ser de cabello oscuro y al juzgar por su rostro, parece que ella también se llevó una gran sorpresa.

-¿Qué hiciste?-

-¿Qué?-

-Desapareciste justo antes de que mi Sandalphon acabara con tu existencia-

-¡¿Qué?! ¡Yo no…!-

-No me mientas-

La chica volvió a apuntar su espada con el nombre del ángel Sandalphon hacia Goku. Cuando el chico logro esquivar por primera vez esquivar su ataque, se sorprendió pero… ahora logro esquivar otro más, pero a diferencia del anterior, ella estaba a solo un pie de distancia del pelinegro, era imposible para un ser normal logar esquivar eso.

Ella estaba impactada, pero trataba de disimularlo, algo extraño que ella creyó notar, fue que después de esquivar su ataque, juraría que el ojo izquierdo del azabache, cambio de su típico negro ónix a un plateado brillante, pero que solo duro unos segundos, pues de inmediato volvió a su estado normal.

-¡¿Por qué quieres matarme?!- Pregunto el chico confundiéndola por la pregunta.

-Porque tú vienes a matarme…-

-¡Yo no haría eso!-

-¿Qué?-

Goku la vio a los ojos. Ella tenía una expresión melancólica, como si estuviera a punto de llorar.

Pero al escuchar la declaración de Goku, la chica lo miro con una mezcla de sorpresa, sospecha y confusión.

-Mentira…-

-Claro que no-

-¿Entonces por qué estás aquí?-

-Vine a buscar a alguien, pero en el camino me tope contigo… por cierto ¿Cuál es tu nombre?- Goku se calmó y reunió el valor para hacer la pregunta que estuvo rondando en su cabeza desde que la vio.

El chico es conocido también por mantener la calma en los peores momentos, alguien quien no se desanima sin importar que tan mal este todo a su alrededor, ahora él está poniendo eso a prueba.

-La chica abrió los ojos por sus palabras, vio en sus ojos la determinación, estaba asustado ella podía verlo, pero parecía que enterraba profundamente ese sentimiento. Aunque pudo ver algo más… un extraño sentimiento… ¿culpa? ¿Remordimiento?... ¿Por qué sentiría tales cosas?

Ella obviamente no lo sabía, pero al oír la pregunta del chico, dejo eso de lado y poner una mirada triste.

-Yo no tengo-

Goku vio su expresión, pudo ver la soledad en ella. Pero antes de que pudiera decir algo, vio como la chica se giró rápidamente y alzo la mano para crear una especie de barrera.

-¿Eh? ¡WHAAAA!- De pronto, pudo ver como varios misiles se dirigían directamente a ellos, pero se detuvieron de inmediato al contacto con la barrera de la chica, como si estuvieran suspendidos en el aire.

-Este tipo de cosas es inútil ¿Por qué no pueden aprender nunca?-

La chica, cerró su mano libre; La que no sostenía su espada.

Luego los incontables misiles se arrugaron como si fueran de papel aplastados por una mano y explotaron donde estaban.

Goku alzo la vista y se sorprendió.

Varias chicas con extraños aparatos en sus cuerpos, se encontraban en el aire.

Es como aquel presentimiento de antes.

Las chicas mencionadas ignoraron el hecho de que la chica con armadura purpura logro detener con facilidad sus proyectiles y solo se dedicaron a proseguir con el ataque usando armas de fuego de largo alcance.

La chica suspiro cansadamente, como si estuviera harta de hacer lo mismo una y otra vez y se lanzó a los cielos mientras usaba a Sandalphon para rebanar los incontables cohetes y proyectiles que se dirigían a su ubicación.

Ella dio dos tajos con forma de X creando nuevamente aquella masa de energía destructiva, el cual se dirigió rápidamente a las chicas con trajes mecánicos.

Ellas se apresuraron a evadirlo y continuaron con su ataque pero ella seguía siendo protegida por aquella extraña barrera a su alrededor.

Se dio la vuelta por un momento para ver a Goku, como si estuviera preocupada por su bienestar.

¿Por qué lo haría si ella antes trato de matarlo?

Goku la vio también, y visualizo nuevamente aquella mirada de tristeza y soledad.

Ella nuevamente se concentró en el combate para realizar nuevamente un corte horizontal, despedazando a todo proyectil que se dirigiera a ella o al chico.

-¿Qué es esto? ¿Qué pasa aquí? ¿Qué es esta sensación?- Goku veía atónito todo desde el suelo al mismo tiempo que volvió a tomarse la mano izquierda el cual seguía punzando de dolor.

Luego abrió los ojos cuando escucho un sonido de pies tocando bruscamente el suelo, justo detrás de él.

Y al darse la vuelta, él podía jurar en volver a ver ese borrón blanco, pero esta vez equipado con una extraña armadura avanzada.

-¿Tobiichi… Origami…?- Efectivamente, la persona que estaba detrás de Goku, era su acosadora número uno. Tobiichi Origami, la chica actual compañera de salón de Goku.

Origami le echo un vistazo a Goku.

-¿Itsuka Goku…?-

Al igual que él, ella menciono su nombre con sorpresa y confusión.

Pero este no era el momento de socializar. Ella aparto su mirada de Goku hacia la chica purpura, y se apartó rápidamente cuando esta, usando su gigantesca espada, agito su brazo directamente a ella.

Origami saco de sus manos una especie de espada de luz y fue directamente a la chica de cabello color noche.

La fuerte contienda entre ambas, creo una oleada de viento lo que provoco que Goku se cubriera los ojos ¡Esto era una locura!

Las dos se separaron, rodeando a Goku quien estaba en el medio de las miradas agudas de la chica misteriosa y de Origami.

Lugar desconocido

Un grupo de personas con trajes tipo militar, se encontraban muy ocupados revisando la información obtenida por sus monitores.

El lugar en si parecía ser el puente de una nave, sin embargo no es como el de los típicos buques de guerra o navíos acuáticos. Más bien tiene el aspecto de una típica nave espacial en las películas de ficción.

-El ataque comenzó tan pronto como apareció el Espíritu-

-¿AST?-

-Eso parece.

AST, Anti Spirit team (Equipo anti-espíritus)

En la parte elevada del puente, sentada en una silla del capitán, se encontraba una persona que a diferencia del resto de la tripulación, llevaba un uniforme militar rojo el cual colgaba de sus hombros como si de una capa se tratase.

Mientras que a su lado, dando el informe, se encontraba un hombre rubio con uniforme militar blanco. Aparentemente el segundo al mando.

Ambos hablaban del reciente suceso; la aparición de un espíritu y la reacción del equipo que se encarga de combatirlos.

AST, es un equipo humano con armaduras mecanizadas. Su misión: Cazar, capturar o matar espíritus.

Sin embargo, ni siquiera tener poder sobrehumano como el de ellas, era suficiente para combatir a un espíritu, la diferencia era demasiado alta.

-Hemos confirmado a 10 personas. Por el momento estamos siguiendo a una, que está en batalla-

-Muéstrame las imágenes-

A las palabras del comandante, imágenes en tiempo real aparecieron en el gran monitor del puente.

En ella pudieron presenciar la devastación causada por el terremoto, y aun lado del cráter, se encontraban las figuras de dos chicas balanceando sus respectivas espadas.

La comandante pidió retroceder el video en el momento en que ambas se enfrentaron en un duelo de sables.

-Ella es bastante buena. Pero, bueno, con un espíritu como oponente es muy probable que no sea capaz de hacer nada-

-Es como usted dice, pero también es un hecho que nosotros tampoco podemos hacer nada-

La comandante levanto el pie y piso el del chico con el tacón de sus botas.

-¡Guhgii!-

Ignorando al chico que estaba haciendo una cara extremadamente feliz, la comandante suspiro en silencio.

-Entiendo eso incluso sin que me lo digas. También estoy cansada de solo ser capaz de ver-

-Entonces, lo que está tratando de decir es…-

-Si. La Mesa Redonda finalmente dio su consentimiento. El plan comienza ahora-

La comandante extendió sus manos hacia el vicecomandante y este saco de sus bolsillos una especie de dulce con forma de paleta. Con mucho cuidado, retiro la envoltura y se lo dio a su comandante quien rápidamente se lo llevo a la boca.

-…Ahh, ahora que o pienso ¿Dónde está nuestra importante "arma secreta"? No contesto el teléfono, entonces ¿Me pregunto si fue a un refugio como se debe?

-Permítame investigar… y ¿Eh?-

El chico giro su cabeza, perplejo.

-¿Qué pasa?-

-Bueno…-

El chico señalo hacia la imagen. La comandante movió su mirada hacia allí y dejo salir un sonido corto.

La pantalla volvió a el modo "imagen en tiempo real" donde mostro nuevamente a las dos chicas, el espíritu y la AST, distanciadas entre sí, y en medio de ellas se encontraba la figura de un chico pelinegro con el uniforme escolar un poco rasgada.

-…Justo a tiempo. Vayan a recuperarlo-

-Si señor-

Cambio de ubicación

-Ha pasado un tiempo-

Una extraña voz, resonó en la mente de Goku, y es como si lo hubiera escuchado antes.

-Finalmente, finalmente nos encontramos de nuevo-

Esa voz irradiaba nostalgia y calidez.

-Estoy feliz, pero, solo un poco más. Espera solo un poco más-

Esa extraña voz otra vez ¿Quién era? Lo había escuchado… pero no recuerda en dónde.

-No te dejare de nuevo. Definitivamente no cometeré un error de nuevo. Es por eso…-

Ese fue el final. Hasta ahí es cuando la voz dejo de sonar.

¡BOOOMMM!

En cambio, el sonido de una, no, dos, no, varias explosiones la reemplazaron.

-¡¿Qué has hecho?!-

El sonido de personas gritando de ira.

-¡¿Cómo pudiste hacer algo tan egoísta?!-

El sonido de personas gritando de dolor.

-¡¿Acaso esto vale más que toda tu familia?!-

-No-

-¡Claro que sí! ¡Ahora estamos muertos por tu culpa!-

El sonido de millones, mil millones, no, muchos más que eso, gritando de miedo.

-¡ES TU CULPA!-

Hasta que solo hubo silencio.

.

.

.

-Es tu culpa-

.

.

.

-Son Goku-

-¡NOOO!-

Goku despertó de golpe mientras negaba por algo que ni él sabía.

-¿Eh? ¡UWAAAHHH!-

Luego dejo escapar otro fuerte grito. Bueno, después de todo, una mujer que no reconocía estaba manteniendo sus parpados abiertos con los dedos, mientras lanzaba luz en sus ojos con una pequeña linterna.

-… ¿Nn? Despertaste-

Una mujer con el rostro extrañamente adormecido se encontraba a su lado, ella hablo con una voz indiferente y espaciada.

-Tranquilízate, nadie te hará daño aquí-

-Oh, eh lo siento jeje, es que creí sentir que…- Goku se detuvo de súbito antes de decir algo que ni el mismo estaba seguro de lo que vio o mejor dicho escucho pues al igual que con los sueños, los sucesos en su cabeza desaparecieron como si no los hubiera tenido.

-¿Sentir…que?- La mujer ladeo su cabeza en confusión a sus extrañas palabras. Hace unos segundos el chico en la camilla despertó de súbito mientras gritaba "No" con todas sus fuerzas. Tal vez tenga algo que ver con eso.

-N-nada, no importa ¿Cómo te llamas?-

-Ah, discúlpame…-La mujer inclino su cabeza a modo de disculpa, no quería hacerle pensar al chico que es una metiche, sobre todo cuando apenas la acaba de conocer -…Soy la oficial de Análisis de aquí, Murasame Reine. Desafortunadamente el oficial médico no se encuentra… Pero no te preocupes. Aunque no tengo una licencia, por lo menos puedo manejar algunos cuidados simples-

Goku se relajó un poco, su despreocupación atacaba de nuevo. Esta tal Reine, a pesar de posiblemente tener menos salud que él, sentía que podía confiar en ella… de alguna manera.

-Espera ¿Aquí?-

Hasta que recordó los sucesos del día, ciertamente no fue un día para nada normal, tantas cosas extrañas pasaron tan rápido que parecía que ya nada podía sorprenderlo.

Pero se equivocó, puesto que hace solo unos segundos estaba en medio de dos mujeres peligrosas y fuertemente armadas, en medio de una ciudad destrozada. Y ahora se encuentra en una especie de cuarto de hospital y con una mujer "Muy peculiar" pero hermosa a su lado.

Ah y también estaba el detalle minúsculo de aquellas voces en su cabeza.

Si, un día completamente anormal.

Cambio de ubicación

-…Itsuka Goku-

Origami se encontraba murmurando cosas que nadie más aparte de ella misma podrían oír.

No había dudas, era él, el chico de esa vez. No hay manera que sus recuerdos estén mal.

Aunque ellos, aparte del día de hoy, solo se habían encontrado aquella vez, sin embargo, él fue capaz de recordarla.

Y a pesar de mantener constantemente un rostro monótono y sin expresiones la mayor parte del día, ella misma no podía negar la felicidad en su interior al saber que aquel chico pudo reconocerla ¡Dios, hasta dijo su nombre si una pisca de duda!

Aunque también pueda deberse a que el chico era consciente de sus constantes "Intentos de reunión" como ella diría.

Pues desde que entro en la preparatoria, ella había tratado en varias formas para lograr acercarse a él, pero todas terminaron en fracaso.

Por eso, el saber que él era consciente de ella, de que sabía su nombre y que no pareciera molestarle que lo observara a escondidas incluso fuera de su casa, la hizo feliz aunque no lo expresara abiertamente y tal vez nunca lo haga.

Pero en este momento, esos pensamientos variaban mucho de lo antes narrado ¿Por qué estaba ahí? Era la constante pregunta que se hacia la peliblanca.

Ella no podía entender por qué había salido a las calles después de que la alerta de terremoto espacial sonó.

Aunque reflexionando un poco.

Ella sabía que Goku tenía una especie de instinto cuando se trata de ayudar a la gente, no importaba las circunstancias o la gravedad de la situación, él no se rendiría por nada hasta poder ayudar correctamente a dicho ser. Y no solo con personas, inclusive los animales, Goku era famoso en la preparatoria y parte de esa fama es el apodo de héroe.

Pero a Goku básicamente no le agradaba que le dijeran héroe, ni siquiera ella sabía las razones, pero por algún motivo Goku nunca se sintió un héroe, en realidad aunque le gustaba ayudar a las personas, no parecía hacerlo porque "era lo correcto" más bien se sentía como si Goku tuviera una especie de deuda que pagar.

Es como si rompieras algo en una casa ajena y trabajaras muy duro para pagar dicho objeto.

Pero él era diferente, había arrepentimiento en sus ojos ¿Pero por qué? ¿Por qué alguien tan bueno, bondadoso y caritativo como lo es Goku, estaría tan arrepentido de algo como para pensar en hacer trabajos de héroe para expiar sus pecados?

Ella quería saberlo con gran urgencia, y en uno de sus intentos por acercársele, logro escuchar una conversación entre él y su amigo Tonomachi, el cual le pregunto lo mismo.

Al parecer Origami no es la única en darse cuenta.

Sin embargo, la respuesta de Goku la confundió aún más.

*No lo sé, es como si hubiera hecho algo imperdonable, pero no tengo idea que cosa fue lo que hice*

Origami frunció el ceño a ese pensamiento. Ella era una experta en detectar los signos de una persona para ver si estaba mintiendo, pero nada. Goku no transpiraba más de lo usual, no hubo ni un ligero ápice de vacilación en sus palabras y sus pupilas no se habían dilatado (Al parecer Origami tiene vista de águila si logro ver eso)

Goku no estaba mintiendo, el en verdad no sabía por qué hacía tales cosas.

Ese pensamiento la molesto, Goku en el interior parecía estar sufriendo de algo que ni él entiende.

Así que puede que esa sea la razón de su audaz intento de salir a las calles en medio de una crisis tan severa como loes un terremoto espacial ¿Tal vez intentaba ayudar a alguien quien se quedó atrapado y no conseguía llegar a los refugios?

Sin embargo eso no tenía sentido. Goku estaba justamente frente al objetivo a eliminar, no parecía coincidencia, el solo contra ese espíritu, ella apretó el puño ocasionando que la lata de refresco en su mano emita sonidos de al ser aplastado por dicha extremidad de la peliblanca.

No sabe el por qué Goku estaba ahí, pero algo era seguro si esa espíritu hubiera intentado ponerle siquiera una mano en el pelinegro…

…No hay palabras para describirlo.

-Origami-

Una voz salió del interior del hangar, interrumpiendo sus pensamientos.

Ella tranquilamente volteo para ver a una mujer de unos 20 años, cabello negro atado en una cola de caballo con el mismo traje de combate de las AST aprobado para el manejo de las Unidades-CR.

-Buen trabajo-

Origami no reacciono ante la alabanza de su capitán.

La capitana Kusakabe Ryouko. La oficial al mando del AST al que Origami pertenecía.

-Lo hiciste genial ahuyentando a ese espíritu tu sola… Le di una lección estricta a Tomonara y Kagaya. Que estaban pensando retirarse y dejarle el espíritu solo a Origami-

-Yo no lo ahuyente-

Respondió Origami y Ryouko se encogió de hombros.

En los informes y libros de la JGSDF, los equipos de las AST si no logran eliminar al objetivo, logran la meta de ahuyentarlo.

Pero Origami, Ryouko y el resto saben la verdad, cuando un espíritu abandona el campo de batalla, no es porque se sintió intimidado. Incluso con el Realizer impulsado por las Unidades-CR, los cuales convertían a los humanos en súper-humanos, aun había una diferencia abismal.

En otras palabras, es por el simple capricho del espíritu si el permanecer o irse, no es por que lograran intimidarlo. La sola idea era tan loca como que el sol se pueda apagar con un balde de agua.

-Bueno, tengo que reportarlo así a los superiores. Si no mostramos algunos resultados el presupuesto va a bajar-

-…-

-Vamos, no pongas esa cara. Te estoy alabando después de todo. En esta situación, donde el asiento del As sigue vacío, tú estás haciendo un gran esfuerzo. Además, si no hubieras estado allí, el número de personas adicionales que habrían muerto no serían solo una o dos-

Origami no reacciono, no dijo nada, haciendo que la capitana suspirara.

-Pero oye…-

Ryouko agudizo su mirada, agarro la cabeza de Origami y la volvió hacia ella.

-Te sobrepasaste un poco… ¿Tanto quieres morir?-

-…-

Con su aguda mirada todavía fija en Origami, Ryouko continúo.

-¿De verdad entiendes con qué tipo de oponente estas luchando aquí? Ese es un monstruo por el amor de dios. Un huracán con inteligencia… ¿Lo entiendes? Dentro de tus capacidades, suprimir el daño al mínimo, dentro de tus capacidades, hacer que se pierda lo más pronto posible. Ese es nuestro trabajo. No te expongas inútilmente al peligro, como paso con Gold-

Origami volvió a fruncir el ceño el escuchar lo dicho por su capitán.

Gold es el nombre clave para el espíritu al que se enfrentaron hace dos semanas. Y a pesar de ser un nombre tan simple, le quedaba a la perfección.

Este espíritu era "especial" en varios sentidos, pues a diferencia del resto de los espíritus con los que se enfrentaron antes, este provenía directamente de los Terremotos solares. Era el espíritu más fuerte con el que se han enfrentado, pues cada vez que intentaban plantarle cara, el espíritu parecía estar jugando con ellas, pues no ha invocado ni una vez a su Ángel, solo usaba sus manos desnudas para combatir.

Tampoco parecía tener ningún problema para poder moverse, su velocidad era tremenda, con solo parpadear ya podría estar frente a ti. Su fuerza era descomunal, su resistencia ni hablar ninguna arma le hizo ni un rasguño.

Origami intento confrontarlo directamente, sin embargo esto era inútil pues Gold solo necesitaba su dedo para detener el arma de luz de la peliblanca.

La razón del por qué el nombre código le quedaba tan bien, es que cada vez que aparecía en este mundo, la luz emitida por el terremoto solar brillaba con intensidad en una luz dorada, y de su cuerpo irradiaba un aura muy intensa del mismo color lo que casi imposibilitaba el poder verlo fijamente al rostro.

Pero Origami logro notar algo y es que este espíritu es hombre, y según los registros del AST, todos los espíritus con los que se habían enfrentado eran del género femenino.

Pero este no, era extraño.

Se llegó a la teoría de que posiblemente los espíritus masculinos fueran más fuertes y que solo aparecían en las noches.

Pero debido a que Gold es el único "espíritu masculino" confirmado hasta ahora, esa teoría no fue aprobada al cien por ciento.

El recuerdo termino cuando ella muy agotada, vio como Gold alzo su mano hacia ella y de su palma emitió una esfera dorada.

Después de eso no recuerda más, solo el haber despertado en una habitación de hospital con vendas en todo el cuerpo.

Según sus compañeras, el espíritu pareció haberle lanzado una especia de rayo para luego desaparecer. Ese fue la última vez que vieron a Gold.

-Eso no es correcto, nunca olvidare esa experiencia hace dos semanas, pero el derrotar a los espíritus, es el deber del AST-

Ryouko frunció el ceño.

-No podemos lograr hacer nada más que suprimir el daño-

-… Voy, a derrotar, a los espíritus, y eliminare a Gold me cueste lo que me cueste-

-Gold esta fuera de tus capacidades en solitario, tenemos que enfrentarlo todas juntas con organización y coordinación. No estaba planeado escuchar lo que crees personalmente. Piensa lo que quieras… Sin embargo, sí parece que vas a ir en contra de una orden en el campo de batalla, serás removida del equipo-

-Entendido-

Origami dio una respuesta corta, se levantó y se alejó.

Con Goku

Goku seguía a Reine por los extraños pasillos con el peculiar diseño de una nave espacial.

-¿A dónde nos dirigimos?-

-Por supuesto, al puente, tus respuestas están ahí- Dijo Reine con voz somnolienta, Goku se preguntaba cuándo fue la última vez que ella ha logrado dormir, aunque no tenía el derecho de decir algo, pues incluso él ha sufrido de insomnios. Mayormente por extraños sueños en donde solo había gritos y muerte.

Ni siquiera los psicólogos tenían una respuesta clara.

Antes de que pudiera decir algo más, Reine se detuvo en un amplio espacio con personas frente a sus monitores, este parecía ser el puente del destructor espacial.

Goku no pudo evitar sacar una sonrisa a esa referencia.

-…Lo traje-

Dijo Reine dirigiendo su cansada mirada a lo que parecía ser el asiento del capitán.

-Buen trabajo-

-El chico alto parado al lado del asiento hizo una pequeña reverencia como un mayordomo. Él tenía el pelo ondulado y una nariz que no parecía japonesa. Era un hombre joven con un aspecto que podría parecer en novelas BL.

-Hola. Yo soy el Vice-comandante aquí, Kannazuki Kyouhei. Gusto en conocerte-

-Un gusto igualmente- Dijo Goku con tranquilidad. Pero parece que este sujeto no era el comandante después de todo.

-Humph tan despreocupado como siempre- Dijo una voz de mando y severa proviniendo del asiento del capitán el cual se dio la vuelta lentamente-

Y luego.

-…Te doy la bienvenida… a Ratatoskr-

La voz de la aparente comandante, sonó algo encantadora, mientras la figura de la joven que llevaba el uniforme militar carmesí aparecía completamente.

Su pelo estaba atado por dos cintas negras enormes. Tenía una constitución pequeña, ojos redondos como bellotas y en su boca una Chupa Chups.

Goku frunció el ceño. Después de todo, cualquiera tendría una reacción similar si tu hermana menor resulta ser la comandante de una nave de guerra.

-… ¿Kotori?-

Fin del capítulo 1

Tenía pensado hacer este capítulo más largo y subirlo el 9 de este mes por el día de Goku en Japón. Pero debido a los resientes acontecimientos aquí, decidí apresurarme, es la razón de por qué tarde en subir este primer capítulo.

Pero bueno, con problemas o no, eso no me detiene.

Espero que les haya gustado el primer capítulo de este nuevo fic chicos, ahora le toca a Las Ruedas del Destino, así que nos vemos ahí ¡Adiós y cuídense!