Orígenes Ocultos

HarutoGamer: Gracias, me alegra que te guste.

Son Judai: Descuida, a mí tampoco me están llegando notificaciones de ninguna historia, no sé qué paso, pero espero se arregle, me estoy perdiendo de tantos capítulos.

Hades: Si, pero eso ya fue hace tiempo, para nada grave, y si, los primigenios existieron antes que date a live, dejé algunas referencias que algunos creo les será fácil identificar de dónde es. En cuanto a Goku, pues prácticamente sí, este Goku es bastante diferente a otros, y eso sí le doy una explicación, jeje.

JensenDaniels32: ¿Tanto detestas a Tohka? ¿Qué te hizo la pobre?

RENUNCIAS DE DERECHOS: DATE A LIVE Y DRAGON BALL/Z/SUPER NO SON MIOS LE PERTENECEN A SUS RESPECTIVOS CREADORES, ESTE ES SOLO UNA HISTORIA ALTERNATIVA FICTICIA CREADA POR UN FAN PARA LOS FANS, APOYEN A LAS COMPAÑIAS ACARGO DE ESTOS GRANDES ANIMES/MANGAS.

Capítulo 16: Voluntad y Poder

[Acceso denegado] [Error, su rango no es lo suficientemente alto]

-…-

[Acceso denegado] [Error, su rango no es lo suficientemente alto]

Las mismas palabras salían inmediatamente después de escribir en el teclado, no importase cuántas veces ni cuantas combinaciones tratase de usar, la clave seguía siendo un misterio.

Millones de posibles claves, rebajadas a miles por su astucia, pero que sin embargo seguía siendo un número demasiado alto para el poco tiempo que tenía.

[Acceso denegado] [Error, su rango no es lo suficientemente alto]

Otra vez, y esas mismas palabras lograron crear un ceño fruncido en su usual estoico rostro.

No importa cuánto lo intentase, era imposible obtener la información que deseaba…

[Acceso concedido] [Iniciando búsqueda] [Palabra clave: Primigenio]

A menos que seas Origami.

No hubo alegría en su rostro, ni siquiera una sonrisa, solo la anticipación de lo que tanto estaba buscando. Origami sabía que en estos momentos sería la cita de Goku con Nigthmare, la conocida infame espíritu más sanguinaria que ha conocido el mundo después del desastre de hace treinta años. La incertidumbre recorría de vez en cuando su espina dorsal, un deseo de tomar su equipo e ir de inmediato a la ubicación de Goku.

Pero había protocolos, el espíritu no ha manifestado ningún tipo de señal de ser realmente un espíritu. Después de su encontronazo con Kurumi en la azotea, Origami sabía a la perfección de lo que era capaz de hacer, pero eso no significaba que las demás estuvieran convencidas, los altos mandos necesitaban pruebas antes de movilizar al AST.

Era una molestia, pero el AST era una organización gubernamental financiada por el estado, lo que significaba que había intereses detrás. Era frustrante que la propia avaricia humana es la que le dé a esos monstruos el espacio suficiente para lastimar a la propia gente de la cual tan desesperadamente trataban de ganarse su favor.

Sin esas restricciones, ya hace tiempo que Origami habría intentado matar a Tohka y Yoshino cuando las identificó.

Origami también temía por el bienestar de Goku, la propia Kurumi le había hablado de su plan cuando la acorraló en la azotea.

Sin embargo, ella estaba más tranquila de lo que debería.

Por ella…


-Eres realmente persistente, debo darte ese crédito-

-…-

Origami no contestó, solo se quedó observando a su oponente al otro lado de la pradera.

Su oponente, era una secretaria atractiva cuyo traje resaltaba su cuerpo de reloj de arena, su cabello azul recogido mientras ajustaba sus gafas con una mirada molesta a su inoportuna oponente de cabello blanco.

Sin embargo, a diferencia de ella quien iba en su traje de secretaria, Origami estaba vestida con su uniforme de combate y su Unidad CR. Su rostro era impasible, pero su cuerpo estaba tenso a la menor indicación de un movimiento de su oponente.

Había seguido e interrogado a Rin en la heladería después de su plática con Yamamoto. Lo que escuchó, iba más allá de sus expectativas, así que tomó la audaz decisión de interrogar personalmente a la secretaria.

Rin daba rodeos en la mayoría de sus respuestas, respuestas que para Origami eran muy vagas y no contestaban correctamente sus dudas.

Sin embargo, ella no estaba dispuesta a dar paso atrás.

Primigenio, era el nombre que tanto la alertó, sobre todo cuando en una de sus respuestas verdaderamente importantes, reveló que Gold era un primigenio.

Desde ese punto en adelante, Origami no iba a retroceder.

Sin embargo, Rin parecía reacia a responder correctamente muchas de sus preguntas.

Frustrada, lanzó un reto: "Tengamos un duelo, si te derroto, responderás todas mis preguntas"

"¿Oh? ¿Quieres pelear contra mí, que soy solo una secretaria? ¿No estás siendo algo injusta?"

"Sé que no eres una secretaria ordinaria, eres uno de esos Primigenios, lo escuché en tu conversación. Te llaman, Espoir"

"Tsk, maldito Yamamoto"

"Entonces…"

"Sin embargo, ¿sabes siquiera lo que estás pidiendo?"

Origami trató de muchas maneras convencer a Rin de aceptar un duelo, todas lamentablemente fueron rechazadas.

Hasta que en un movimiento audaz, Miku, quien había regresado del baño, miró a ambas con ojos curiosos y Origami tuvo una idea.

..

.

-Fue muy astuto de tu parte, seducir a Miku para convencerme de aceptar este duelo. Bajo, pero astuto-

Rin decía algo exasperada mientras volteaba hacia una colina cercana y ahí, pudo ver a Miku sentada con una sonrisa gigante en el rostro. En el momento en que ambas cruzaron miradas, Miku agitó vigorosamente su mano. Pero cuando los ojos de Miku y Origami se encontraron, Miku le lanzó un beso con un sonrojo notable y desvergonzado.

-¡Origami-chaaaaan! ¡Recuerda tu promesaaaaaa!-

Origami ignoró sus palabras pero se le podía notar un leve rubor en su pálido rostro.

Eventualmente Miku se enteró que fue "envenenada" con el propósito para alejarla. Sin embargo, lejos del sentido común, más que enojarse Miku se maravilló, o más específico, se maravilló de la figura de Origami, olvidándose que fue la responsable directa de su desastre estomacal.

Origami pudo jurar que la velocidad de Miku empequeñeció a la de Mana en su encuentro de práctica cuando empezó su infalible sistema de coqueteo y seducción.

Miku sufría de miedo hacia los hombres, siendo Goku la única excepción, pero dejándolo fuera de la ecuación, los métodos de seducción de Miku hacia su mismo género eran…extraños, directos, pero inusualmente efectivos.

Tal vez se deba a su carisma atrayente, su aura magnética o su labia inocente que provocaba ternura combinada con su impresionante figura que daba un aire sensual.

Origami hasta en su infinita actuación de muñeca estoica, no pudo evitar sentir algo de celos.

Sin embargo, la propia Origami no tenía un mal cuerpo, lamentablemente no llegaba al nivel de Yatogami Tohka y mucho menos Miku, pero el cuerpo curvilíneo y bien formado por los constantes entrenamientos le daba su propio aire atractivo.

Y Miku lo supo al instante, por lo que no perdió el tiempo en hacer una propuesta.

Ella convencería a Rin de aceptar el duelo a cambio de…

-Y eso es lo que quiero, ¿te parece?-

-…-

Origami era alguien que a primera vista parecía ser alguien que se rige por la lógica, y el pedido de Miku, pese a ser un poco extraña, no estaba fuera de los límites de la racionalidad.

Sin embargo, muy pocos saben que la verdadera esencia de Origami era la de una chica emocional que se esconde tras una máscara de muñeca perfecta. El único quien estuvo más cerca de mostrárselo fue Goku.

Si se basa en la lógica, Origami no tendría motivo alguno para rechazarla, tendría su meta medio cumplida y como bonus una fuente segura de información más una conexión con los intrigantes primigenios.

…Sin embargo por alguna razón, Origami tenía serias dudas.

Su mente saltó cuando un apretón en su trasero la trajo de vuelta al mundo real y de repente Miku estaba sumamente cerca de su rostro, centímetro más cerca y prácticamente sería un beso completo.

-…bien-

-¡Maravilloso!-

Origami inmediatamente se alejó con el rostro sonrojado mientras Miku saltaba con corazones en el aire. Mientras, Rin era testigo de todo y no pudo dejar salir un suspiro exasperado.

.

..

Eventualmente ocurrió lo inevitable, cuando Miku estaba muy motivada en algo nadie, ni siquiera Rin eran capaces de decirle que no.

-Si te soy sincera, hasta a mí me sorprendió el pedido de Miku, pero no voy a pedir disculpas como su secretaria ya que al final esto fue algo que tú misma te buscaste ¿verdad?-

-Estoy al tanto-

-Bien, entonces… ¿empezamos?-

Origami asintió, cerró los ojos y su unidad CR que ya estaba materializado en su cuerpo, empezó a brillar. Sabía que si Gold era un primigenio y Rin era una existencia similar, entonces no debía contenerse aquí, por eso decidió sacar su carta de triunfo de un solo golpe.

La luz en su unidad se intensificó al punto de la ceguera, sin embargo Rin solo se mantenía impasible con las manos en las caderas y Miku estaba bastante lejos como para ser afectada.

Al final, el cuerpo lumínico abandonó su intensidad mostrando a la Origami actual.

Consistía en una unidad CR notablemente más robusta al que tenía hace un instante, era más vistosa y brillaba con un ligero color dorado. Rin sin embargo, captó algo que la hizo abrir los ojos con genuina sorpresa, los cuales eran la figura, pero sobretodo, la esencia de la armadura.

-¿Gold? No, sigues siendo tú, señorita Tobiichi, sin embargo, esta energía…-

La sorpresa de Rin era completamente comprensible, pues desde su punto de vista, la figura pero sobre todo la energía que emanaba la armadura de Origami, eran sorpresivamente similar al del primer primigenio, Gold.

-Mis encuentros con Gold fueron pocas, pero significativas para mi objetivo, después de todo, algún día lo mataré, y para hacerlo necesito poder-

Origami puede estar inundada con el deseo de vengarse de Gold sin embargo, eso no la hace perder el raciocinio de que está tratando con el espíritu más poderoso registrado hasta la fecha.

Ella no es estúpida.

Durante sus encuentros, secretamente estuvo analizando y estudiando la fisiología que rodea al misterioso espíritu. Durante muchos tiempos libres, se ha dedicado a crear una armadura los suficientemente poderosa y capaz de luchar contra él. La estética sin embargo, era algo que ella no podía cambia, tal parece que la esencia de la energía misteriosa del gran espíritu provocó alteraciones que terminaron en una apariencia similar a la de su odiado enemigo.

Por supuesto, tal armadura era de hecho ilegal, después de todo fue diseñada en secreto por Origami usando sin que nadie los supiera, los recursos del AST, los que llevó a incontables dolores de cabeza de su jefa.

Tal acción tendría como mínimo la expulsión instantánea de Origami del AST en el mejor de los casos, en el peor sería el arresto por robos a una agencia del gobierno.

Pero si con esto está cada vez más cerca de acabar con los espíritus, era un riesgo que estaba dispuesta a correr.

El nombre de esta armadura es Bandersnatch, la mata espíritus, ahora también de primigenios.

-Estoy lista-

Sin ninguna duda en su voz, Origami declaró en voz alta.

-Sí, ciertamente, y debo admitir que estoy impresionada, tal vez hasta tengas posibilidades de hacer un raspón en mi armadura-

Origami frunció el ceño, Rin decía esas palabras sin ninguna pisca de arrogancia, no trataba de ser altanera, más bien eran los pensamientos genuinos de Rin. Origami se dio cuenta de esto, razón del por qué su pequeño enojo se agravó. Después de todo, pasó mucho tiempo, esfuerzo y riesgo para hacer esta armadura, y que Rin, aunque impresionada, la descarte así de fácil solo agravó la situación.

-Bien, creo que es mi turno, ¿verdad?-

Inmediatamente los ojos de Origami se cerraron con fuerza cuando una luz intensa y cegadora bombardeó sus retinas. La luz era candente, quemaba, y tuvo que verse obligada a cubrirse ya que los párpados no eran suficientes para detener dicha embestida.

Rin no estaba cerca, más bien estaba a una distancia considerable, pero aun así la luz llegó a ella con tal facilidad como la luz del sol llega a la tierra a pesar de estar separados por millones de kilómetros.

Finalmente, la luz descendió a niveles óptimos y Origami no perdió el tiempo en abrir los ojos.

Al otro lado de su visión, la elegante y hermosa secretaria Rin había desaparecido para ser reemplazada por un alguien que solo podría describirse como un ser de luz pura.

Su armadura reluciente, su atuendo tan blanco y brillante y sobre todo esas magnificas alas color celeste que bailaban libres y hermosas los cuales daban un efecto de pavo real, lo cual a la hora de abrir sus alas, el ser que ya era hermoso se convierte en algo que podría describirse como divino. Un ser realmente salido de los mismos cielos celestiales.

Ese era el ser frente a Origami, la primigenia de la esperanza, Espoir.

De inmediato, Origami se sintió pequeña con su armadura dorada brillante Bandersnatch.

No es que no sea imponente, porque lo es, es sin duda una de las armaduras más poderosas que existen. Pero al lado de seres tan magníficos como Espoir dicha sensación grandilocuente se vuelve insignificante.

Esta sensación nunca la tuvo con Gold debido a que su mente se llenaba inmediatamente de rabia y enojo.

Pero ahora que tal sensación no se encuentra actualmente, Origami empezó a sentirse muy pequeña al lado de algo como un primigenio.

Internamente, su percepción de sus compañeras subió instantáneamente al darse cuenta de lo que ellas tenían que soportar al batallar con seres como Gold que a palabras de Rin, era incluso más grande y pesada.

-Estoy lista, ¿empezamos pues?-

Origami se estremeció, esa era definitivamente la voz de Rin, pero tenía una notación diferente que se movía como el sonido de la música por el aire hasta su ser. Su voz se hizo celestial, llamaría y hermosa.

Origami nunca creyó en ningún Dios, a pesar de los seres tan extraordinarios que fácilmente podían fácilmente tomar ese título. Pero Origami nunca lo aceptaría, por lo que decidió no creer en ningún poder divino cuando dicho poder le quitó a sus padres.

Sin embargo, si alguien le dijera en estos momentos que el ser frente a ella es un Dios o que a lo mínimo tiene conexión con uno, Origami dolorosamente no podría negarlo.

-Ara, ¿algún problema? Si quieres parar ahora, no me quejaría o me burlaría de ti en lo más mínimo-

-Estoy bien-

Origami se forzó a recuperar compostura cuando la posibilidad de que Rin diera un paso atrás se volvió posible.

Ella quería, no, ella NECESITABA esa información, y la iba a obtener a cualquier costo. Después de todo, la presencia de Rin solo le aseguró a Origami que seres como los primigenios son existencias que fácilmente empequeñecen un espíritu promedio, los cuales para los humanos ya eran catastróficos.

Ella generó Territorios por todo el campo de batalla a un radio varios kilómetros a la redonda. El control del Bandersnatch obre los campos gravitacionales era de tal magnitud que podía fácilmente alterar los gravitones a su completa conveniencia, siendo más ligero para ella y más pesado para su oponente.

Así fue, de repente las colinas a su alrededor se empezaron a aplanar mientras que un campo de Territorio rodeaba tanto a Origami como a Rin, la cual por cierto se mantenía vigilante con las manos en la cintura.

Rin era ciertamente más poderosa, pero no tonta, ella no toma a ningún enemigo, sea débil o no a la ligera. Ese nivel de precaución es lo que la hace ser tan peligrosa.

Sin embargo, ella ya había analizado con precisión binaria el campo que la rodeaba a ella y e Origami y dedujo que no había peligro, por lo que no había necesidad de evadir nada.

Aunque por sus pies hundiéndose en la tierra, fácilmente se dio cuenta que se trataba de un campo de gravitón mientras que el de Origami era un campo de anti-gravitón, todo lo contrario.

-Inteligente, aumentando la gravedad de tus enemigos mientras que disminuyes la tuya para ganar más velocidad, que técnica tan interesante, ¿y me estás diciendo que esa armadura la diseñaste tú?-

-Algún día, mataré a cada espíritu y eso incluye a Gold por lo que tengo que valerme de todas las tácticas posibles-

-Ara, ¿eso me incluye a mí?-

-¿Cuál es tu relación con Izayoi Miku?-

Origami deliberadamente ignoró las palabras de Rin mientras hacía su propia pregunta. Ella ya tenía sus sosprechas, sin embargo ahora estaba convencida de que debía haber algo entre Rin y Miku ya que esta última estaba asociada y conocía la identidad de algo tan grande como un primigenio, por lo que las dudas sonaron como alarmas por su cabeza.

Rin frunció un poco el ceño debajo de su capucha por ser ignorada pero decidió ceder por esta vez zy responder.

-Somos amigas-

-Su verdadera relación-

Te lo repito, somos amigas, puedo decírtelo miles de veces para que por fin entre por esa cabeza tan terca-

Eso no era una mentira, ciertamente Rin no tenía intención de revelar que Miku era un espíritu, ya muchos problemas tiene con qué descubrieran su propia identidad, pero hasta ahí es donde cedería.

Miku era ciertamente una amiga preciada para Rin, tanto que hasta la hacía recordar de sus tiempos antiguos con Goku en la vida anterior. Y con todo lo que ha perdido por la maldición de la inmortalidad, la lista de interacciones cercanas de Rin era bastante corta, y no iba a dejar que ninguna de ellas estuviera en peligro.

Por lo que revelar la identidad como espíritu de Miku era un rotundo no.

Origami entrecerró los ojos a su oponente, debió haberse dado cuenta que a estas alturas Rin no revelaría nada más, por lo que decidió retirar de mala gana su interrogatorio.

-¿Vas a seguir preguntando o vas a pelear?-

Rin ya se estaba cansando, si solo le iba a interrogar nuevamente no habría necesidad de ningún combate, por lo que quería terminar con esto rápido.

-¡Entonces ahí voy!-

Origami no escatimó en esfuerzos, sabe que este sería un simple acto de todo o nada, después de todo el Bandersnatch, pese a ser poderoso, para nada estaba terminado, consumía demasiada energía, tanto que era prácticamente inútil para combates actualmente. La figura de la armadura estaba a medio terminar, habiendo partes al descubierto no fortificados con territorio o cualquier sistema de defensa. Incluso ahora, todos los campos de gravitones que lanzó sobre el campo, su oponente y ella misma ya la estaban llevando al nivel de la inconsciencia.

Solo era por la fuerza de voluntad de Origami que todavía no se había desmayado.

En resumen, la armadura, pese a ser la más poderosa en su arsenal, tenía todavía tantas fallas que prácticamente no valía la pena usarlo aún, era la razón del por qué no lo había usado nunca contra algún espíritu o contra Gold (además por supuesto de los problemas legales).

En esta ocasión fue diferente, después de todo Rin había declarado abiertamente que no buscaba su muerte pero que al mismo tiempo lo diera todo de sí, y eso iba a hacer.

Sabía que solo era cuestión de un ataque, si este le hacía algún daño, cuan minúsculo sea a Rin, ya contaba como victoria.

Por tal razón, Origami fue con todo.

Elevándose en el aire hasta estar al nivel de tapar el sol, Origami dejó que la energía circundante y la que había obtenido al analizar a Gold se materializaran delante de ella.

El efecto dimensional se hizo evidente cuando una combinación agresiva de diferentes energías se remolinó y compactó como un solo núcleo, era algo parecido a la ciencia de crear tornados. Cuando se juntan dos tipos de aire, el caliente y el frío, estos se compactan y empiezan a girar de forma desenfrenada. Pero ahora dicho fenómeno estaba en manos de Origami.

Origami apretó los dientes, se necesitaba un poder matemático de alto nivel para mantener solo una esfera del tamaño de una canica, y el doble de concentración para que no se disperse en una explosión de niveles inimaginables.

Para hacerse una idea, una pequeña espera, si se saliese de control, destruiría tres manhattan sin ningún problema.

La esfera que tenía Origami era actualmente del tamaño de una pelota de playa, por lo que el esfuerzo se quintuplicó…y el riesgo ni hablar.

Sin embargo, la esfera mantenía su circunferencia, y los diferentes haces de luz se arremolinaban de manera organizada, casi a la perfección, y solo le bastó unas gotas de sudor en la frente, ese era el poder y la capacidad del Bandersnatch y sobre todo, ese era el personaje de Tobiichi Origami.

Y Rin, quien entendió esto a la perfección, no podía más que admitir que estaba impresionada.

-Increíble, ¿seguro es humana? Incluso para algunos de nosotros tal nivel de concentración no sería poca cosa. Tobiichi Origami, eh, me aseguraré de recordar ese nombre-

Esos eran los pensamientos más genuinos de Rin, pero sin embargo también significaba que entendía el peligro del ataque. Por lo que decidió tomárselo más en serio.

-Auriel-

-¡Ten esto! ¡Gran Gravitón!-

Sin dudarlo un minuto después de confirmar que su ataque estaba listo, Origami lanzó lo que es su ataque más devastador hasta la fecha. Era una técnica que tenía pensado reservar para Gold pero como su contrincante también era un primigenio, no escatimó en esfuerzos.

Rin en un punto le preguntó si ella también era un objetivo para Origami, y aunque en ese momento ignoró su pregunta, la respuesta parecía ser obvia.

Si.

Sin importar quien sea, Origami odiaba a los espíritus y aunque Rin no le pareció una mala persona, un espíritu era algo que debía ser eliminado y que por lo tanto Origami no podría perdonar jamás.

Esa es también una razón del porqué lanzó su ataque más devastador.

El resultado sería como Origami quería, si Rin moría, no obtendría las respuestas que buscaba pero garantizaría por lo menos la muerte de uno de ellos y además también le daría el detalle de que un ataque de dicha magnitud contra un primigenio supuestamente preparado fuese capaz de matarlo, entonces significaría una ventaja en prácticas a futuro.

De todas forma, viva o muera, Origami se aseguraría de que el resultado sea como ella quiere.

El peor de los casos sería que ella saliese ilesa pero al ver la escala del ataque, Origami no creyó que algo o alguien pudiesen salir ileso de eso.

Ni si quiera la maga más poderosa, Ellen Mira Mathers.

Rin debió haberse dado cuenta de sus intenciones, otra razón del por qué decidió mantener oculta a toda la identidad de Miku.

Quien, por cierto…se encontraba aplaudiendo maravillada sin un ápice de preocupación por su amiga.

Esto le picó a Origami…solo un poco.

Eso sí, pese a querer también acabar con Rin, Origami era consciente de que su ataque sería era lo suficiente para borrar la mitad del continente si no tenía cuidado, por lo que su concentración solo se dedicó a comprimir el poder al punto de destruir solo las moléculas del cuerpo. El ataque también tenía esencia espiritual, lo que significaba que toda resistencia física era inútil, podría detener la onda expansiva o el ataque en sí, sin embargo las partículas espirituales seguirían adelante hasta destruir por completo el cuerpo astral del oponente, y en casos más extremos, el alma misma.

Era un ataque de varios frentes en varios sentidos, físico, espiritual y mental, después de todo, las partículas espirituales también cortarían las partículas de información que revolotean por el cuerpo astral y desconectándolo del cerebro, provocando el inmediato fallo del cuerpo sin su órgano más importante, haciendo que este colapse como una muñeca de trapo.

Un espíritu era poderoso, sin embargo eran capaces de sangrar, las pruebas entre las batallas de Mana y Nightmare lo comprobaron, por lo que se regían por las leyes humanas de la biología, o por lo menos eran muy similares.

Eso era suficiente, si Rin era igual, Origami estaba segura de que incluso si sobrevive, no saldría ilesa.

Con esfuerzo y un control perfecto, Origami logró reducir el ataque para que fuera el equivalente a una destrucción continental en el cuerpo de Rin.

-Jaque mate-

Inconscientemente no pudio evitar decir esas palabras.

Su ataque era absoluto, pero aún necesitaba trabajo, mucho trabajo, por lo que no descarta que haya sobrevivido, pero salir ilesa jamás.

Por lo tanto, sería la victoria de Origami, de una forma u otra.

El rayo de Gran Gravitón finalmente chocó con su objetivo, generando una luz incluso más intensa que cuando Rin se transformó.

-¡Hyaaaaa! ¡Muy brillante!-

Fue tan imponente que hasta Miku, quien estaba a gran distancia se quejó y tuvo que cerrar los ojos.

Origami por supuesto no era la excepción, tuvo que recurrir a sus brazos y darse la vuelta para cubrirse pero ni con eso pareció ser suficiente.

Una vez que la luz empezó a menguar, los efectos naturales la siguieron al instante, primero fue el sonido, un ruido de niveles aterradores que haría parecer a cualquier concierto de rock un asilo para ancianos, luego fue seguido por todo lo demás, vendavales súper potentes, montículos de tierra, grava y polvo se levantaron y se juntaron en un pequeño hongo como si una bomba atómica se tratase.

Y no era para menos, pues el ataque de Origami era suficiente para destruir un continente entero, pero lo contrajo para que solo afectase el cuerpo de Rin y aun así generó tal desastre.

-La células de energía de Gold…realmente es un ser aterrador-

De mala gana se vio obligada a admitirlo, después de todo este ataque solo fue posible al analizar la energía de Gold y haber obtenido un poco de ella durante sus batallas.

Sin embargo, el nivel que obtuvo fue minúscula, casi insignificante y aun así fue capaz de hacer esto.

Un Primigenio como él era aterrador.

Sin embargo, Rin también era una Primigenia pero o dudaba de que al menos el ataque…

-¡Ugh!-

Sus pensamientos fueron interrumpidos por la llegada de lo inevitable.

Sangre salió de su boca y comenzó a car en picada hasta chocar con la hierba comprimida.

El Bandersnatch se hizo pedazos al instante y ella quedó con su traje licra que resaltaba su cuerpo. Un cuerpo que ahora se movía de forma antinatural, los músculos se contrarían como si algo vivo se moviese debajo de su piel, era grotesco, desagradable y muy, muy doloroso.

Su cerebro ardía como el infierno, sus huesos se sentían como ramitas, y su cráneo se sentía tan débil como un globo, uno que se hinchaba hasta el punto de creer que iba a explotar.

El dolor era inimaginable, otra de las razones del porqué no usó el Bandersnatch anteriormente.

Quería gritar, pero no podía, para que el dolor menguara debía concentrarse en llevarlo a un solo punto de su cuerpo y luego deshacerse de él.

Por lo que apretando los dientes con tanta fuerza que amenazaba con astillarlos, se concentró lo mejor que pudo.

-¡Origami-chan! ¡¿Estás bien?!-

Miku llegó corriendo luciendo sumamente preocupada, viendo con visible horror como el cuerpo de Origami se movía de forma tan antinatural. Se acercó y trató de poner una mano en su espalda, pero en el momento en que su mano hizo contacto.

-¡GAAAAAAHHH!-

Origami gritó de agonía.

Miku inmediatamente sacó su mano mientras intentaba buscar cómo ayudar sin tener que recurrir a su ángel.

Origami, en su dolor, vio a Miku al lado suyo y la incertidumbre y la duda empezaron a carcomerla como el dolor que sentía.

¿Por qué está ella aquí?

¿Por qué se preocupaba por ella cuando es su amiga quien debería ser la verdadera preocupación?

Las acciones de Miku no tenían sentido para ella.

Hasta que…

-Fue un buen ataque suicida, pero si eso es lo mejor que tienes, déjame decirte que no vale la pena el riesgo de quebrar tu cuerpo de esa manera-

Incluso en su dolor, la mente de Origami explotó, sus ojos se abrieron como platos y su cabeza giró tan rápido como pudo hacia esa voz.

-¡Imposible!-

La escena era tan surreal para ella que de repente todo el dolor dejó de ser importante.

Frente a Origami, se encontraba aquel ser, flotando tranquilamente y completamente impoluto de pies a cabeza. Literalmente no había ni un rasguños, diablos, ni siquiera había ni una partícula de polvo en su blanco traje y brillante armadura.

El decir que estaba completamente impoluta no era eufemismo, era completamente literal.

Fue por eso que gritó lo que pensaba de forma instintiva.

Después de todo, decidió atacar con todo en varios sentidos, en el material atacó con ondas expansivas supersónicas para atacar su cuerpo, las partículas espirituales para destruir el cuerpo astral o dañar el alma, y las partículas de información para desconectar su cerebro del resto del cuerpo.

Ni siquiera era necesario que los tres impactaran, con que uno solo lo hiciese era más que suficiente.

Y con todo eso, Rin seguí flotando ligeramente frente a ella sin ningún raspón o suciedad.

Ciertamente era algo imposible.

-Sabes, hay un dicho humano que me gusta bastante, "Lo que es imposible, solo es algo que dura un poco más", prácticamente nos grita en la cara "Nada es imposible", ¿no lo crees?-

-Pero…pero tú… ¿cómo puedes…?-

-Ah, y menos mal que actué antes de tiempo, de lo contrario este bonito cambo estría hecho ruinas. Deberías tener más en cuenta la naturaleza niña-

¿De qué está hablando esta tipa?

No pudo evitar preguntarse.

No fue solo hasta que fue más consciente de su alrededor que su sorpresa se agravó a niveles impensables.

¡No puede ser!

Su sorpresa era nuevamente genuina y comprensible, a su alrededor, que debería estar hecho añicos por el ataque, había un extenso y hermoso campo de puro verde.

Es como si nunca hubiera habido una batalla en primer lugar.

-¡Rin, puedes dejar eso para después! ¡Por favor ayuda a Origami-chan!-

Miku automáticamente le restó importancia a todo y le pidió algo egoísta a Rin.

A pesar de que el ataque lo recibió ella, estaba más preocupada por Origami.

Ouch.

-Mm, sí, eso parece doler bastante, espera un segundo-

Sin embargo, parece que la propia Rin le restó importancia.

Ella extendió sus manos y luego seda blanca se estiró de su capucha y empezó a rodear sus brazos. Estos se alargaron hacia Origami y de la misma forma rodearon su cuerpo.

-Alivia su dolor, Auriel-

Escuchando las órdenes de su amo, la seda blanca, que resultó ser su arcángel, brilló de un suave color blanco cálido y gratificante, nada comparado a los brillos sofocantes de antes.

De repente, Origami sintió que el dolor se desvanecía hasta ser completamente cero, las cuerdas la levantaron suavemente y la pusieron de pies. Luego de confirmar que podía mantenerse sola, la seda se desenroscó del cuerpo de Origami y se retrajeron alrededor de los brazos de Rin una vez más.

-¿Cómo?-

Sin embargo, el shock mental aún permanecía en Origami y definitivamente quería una respuesta.

-Ara, ¿esa es forma de agradecerme? Que niña tan malagradecida-

-¡No juegues conmigo!-

Origami exclamó haciendo saltar a Miku de la sorpresa con un rostro gracioso, pero Rin se mantuvo impasible una ligera sonrisa propia.

-¿Qué quieres saber?-

-¡Ese ataque! ¡Puse todo lo que tenía en ella! ¡¿Así que cómo…?!-

La frustración de no saber afectaba a Origami, ese ciertamente no era un ataque débil, estaba completamente segura de que a un espíritu convencional lo hubiese vaporizado, y sin embargo Rin estaba completamente ilesa.

Puso toda su concentración, su voluntad y poder en ese ataque. Que a Rin no le afectase en nada y encima se ría era como si se burlaran de sus esfuerzos.

El Bandersnatch se supone era la herramienta que la ayudaría a estar más cerca de su objetivo de matar a Gold, y sin embargo este resultado hizo que ese objetivo pareciese estar más lejos que nunca.

Necesitaba respuestas.

-Bueno, supongo que está bien, tómalo como una recompensa por tu gran esfuerzo, el cual te digo de una vez, no es normal, ¿siquiera eres humana?-

-¡No me jodas! ¡Dices eso pero no te hizo nada!-

-No tan exactamente niña-

-¿Qué?-

-Te explicó, ¿ves esto?- Rin extendió sus brazos dejando ver la suave seda que brilla y flota alrededor de ellos como un torbellino pero con movimientos firmes y con gracia –Este, niña, es mi arcángel, Auriel- Origami se sorprendió, sabía de las armas definitivas de los espíritus, los ángeles, pero nunca escuchó nada de un arcángel, y la figura de Auriel era muy diferente de los típicos ángeles que ya había visto –Tu ataque no es que no surtiera efecto, es que, para ser justo, Auriel tiene una habilidad que hasta yo admito que es muy tramposa, se llama "Manipulación de las probabilidades"-

-¿Cómo?-

Origami se alarmó, el nombre de esa técnica no era para nada algo que se deba ignorar, tenía mucho peso.

-Así es, verás, Auriel es la encarnación de la esperanza, ¿has oído del binomio fantástico de "¿qué pasaría si…?"? Bueno, en este caso sería algo como "tengo la esperanza de que…", por lo tanto, los sucesos, siempre que estén al alcance de mi poder, pueden ser moldeados para que estén en mi favor, por ejemplo, en tu ataque anterior, sería algo parecido a "Tengo la esperanza de que el ataque no me dé y no afecte al medio ambiente"-

-¡Ridículo!-

Origami gritó porque ciertamente la idea era ridícula, de tener tal técnica, prácticamente la persona en cuestión sería casi omnipotente, un ser que lo puede todo sin importar las circunstancias.

Casi la existencia de un Dios, una idea que Origami había rechazado, pero como lo presenció por sí misma con sus propios ojos, no podía negarlo, y no podía hacer otra cosa que gritar.

Pero a pesar de todo, Rin no la criticó, de hecho, estuvo de acuerdo con ella.

-Ciertamente ridículo, pero si te hace sentir mejor, es una técnica que solo puedo usar una vez al día y solo cuando la situación está dentro de mi alcance. Dicho alcance puede limitarse a espíritus de gran poder u otros primigenios como yo-

A decir verdad, existían pocos espíritus capaces de cumplir esos requisitos.

Los únicos que se les pueden ocurrir son la progenitora de los espíritus y aquellos espíritus siendo entrenados por primigenios.

-Un ejemplo es Miku quien entrena conmigo para eso mismo o la compañera actual de Death, Nightmare-

-¿Por qué…me estás contando esto? Perdí, no tienes que decir nada-

Esas palabras fueron como ácido para la boca de Origami. Incluso ahora que sabe cómo fue detenido su ataque, el saber que fue por una habilidad sumamente ridícula que rompe con las reglas del mundo conocido no la hizo sentir del todo mejor.

Rin pareció meditar la pregunta un poco antes de responder.

-Dos motivos, el primero, quiero hacerte entender que somos de confianza, que nuestro objetivo no es dañar a nadie- Origami chasqueo ligeramente la lengua al ver que sus intenciones fueron descubiertos también –y lo segundo, porque no salí tan ilesa como crees-

-¿Qué?-

-Aquí, ¿ves?- mostró su palma enguantada en metal brillante y Origami pudo vislumbrar, aunque minúscula, un ligero raspón –El trato era si salí completamente ilesa, eso incluye evitar raspones, abolladuras o cualquier otra cosa, por lo tanto, tú ganas-

Yo gané.

Esa fue la verdad, pero por alguna razón no trajo tranquilidad al corazón de Origami.

Notando esto, Rin continuó con otro dato.

-Antes de que te hundas n tu depresión, déjame explicarte algo. Puedes ver mi rostro, ¿verdad?- Rin se quitó la capucha, para mostrar su cara hermosa y sin los lentes lo que resaltaban sus ojos, sin embargo la diferencia estaba en que su cabellos brillaba y se ondulaba como las alas de luz en su espalda. Al ver esto, Origami asintió –Sé que lanzaste tres tipos de ataque, una de ellas concentradas al cuerpo, lo que crearía un efecto en cadena que terminaría con corroer todo el cuerpo, sin embargo, eso no funciona por completo con nosotros. Pues, pese a que nuestros rostros parezcan los mismos, cuando estamos en esta forma somos más bien seres de pura luz-

-¿Eh?-

Origami estaba atónita nuevamente, ¿acaba de decir de luz pura?

-Puede que no lo parezca, pero en esta forma debajo de lo que parece piel es más bien luz, por lo que un ataque físico convencional no funcionaría. En cambio, ese ataque espiritual sería más efectivo, pero para nosotros es algo tan básico como sumar o restar por lo que neutralizarlo fue sencillo-

Rin revelaba todo lo que podía para asegurarle a Origami que verdaderamente no eran un peligro. Pues, Rin nunca lo admitiría por su orgullo, pero se sintió levemente intimidada que una simple humana lograse un nivel de control y concentración como el que acaba de mostrar. Pues literalmente, los únicos seres humanos que pueden hacer eso en el mundo pueden ser contados con los dedos de una mano, y Origami ahora estaba entre ellas, por lo que según la lógica de Rin, era mejor tener a alguien así como aliado que de enemigo.

No es que le preocupase ella misma, pues por muy inteligente que fuese ella, un primigenio es un ser trascendental que traspasa los conocimientos del tiempo y el espacio, conocimientos de otros universos y de las razones de la existencia.

No, lo que le preocupaba a ella, era Miku, pues estaba completamente segura, que incluso en su mejor momento, ese ataque habría exterminado a Miku de la faz de la tierra.

Una posibilidad que Rin jamás iba a permitir.

De hecho, incluso ella no salió por completo ilesa.

La razón, fue por Gold, fue minúsculo pero pudo sentir un poco de la energía de Gold en el ataque. Hay pocas cosas que pueden lastimar a un primigenio, y una de ellas es otro primigenio, sobretodo uno tan poderoso como el primigenio dorado, lo cual era tan absurdo que hasta ella tenía severas dudas de si podría ganar.

Tal vez si fuera en serio y con todo pero en el mejor de los casos sería un 50-50 nada más, e incluso así, existe la posibilidad de que el propio Gold ni siquiera se lo tomase en serio, así de poderoso era Gold.

Death parecía pensar lo mismo, pero pese a que tengan los mismos objetivos, no eran aliados, la mente de Death era muy impredecible. Y su compañera, Nightmare, no era alguien en quien confiase.

Por eso su búsqueda de aliados era indispensable.

Gold no estaba solo, otros dos primigenios problemáticos lo apoyaban. Era indispensable encontrar al último primigenio que quedaba. Pues, pese a no querer hacerlo despertar, era mejor que esté de su lado en esta guerra al de cualquier otro.

Origami era excelente, y ya era muy cercana a Goku, su objetivo principal, sin mencionar que los otros espíritus a su alrededor podrían ser aliados bastante prometedores.

Sin embargo, el odio de Origami hacia los espíritus era lo que se interponía, sería extremadamente difícil hacerla cambiar de opinión, pero si no funciona, tenía el presentimiento que Goku lo lograría de alguna manera.

-Después de todo, ese tonto siempre lograba milagros increíbles-

Sonrió con melancolía en su interior, ella no lo culpaba por lo ocurrido, después de todo fueron sucesos de una vida pasada, ahora pagaba las consecuencias, y no cree que deba aumentar su tormento inculpándolo de algo que no recuerda, después de todo, de todas las cosas buenas que hizo, solo fue necesario un error para que todo se desbaratara.

A sus ojos, no parecía ser muy justo.

Origami notó el cambio de aire alrededor de Rin.

Seguía mirándola con sospecha y recelo, pero ahora que el shock primario había pasado, su poder de pensamiento empezaba a acomodarse.

Aún no confiaba en ella, pero ciertamente parece tener la intención de honrar el trato, de lo contrario nunca hubiera mencionado la herida en la mano que fácilmente puede ocultarse y nadie se daría cuenta.

Así que, por primera vez, Origami decidió hacer algo que jamás creyó que haría.

Creería de corazón en un espíritu.

Después de todo, esto no es solo por ella.

-Este asunto de los Primigenios, tal vez expliquen las anormales pesadillas de Goku y su fobia a el más allá-

Ella lo sabía, según la conversación de Rin con Yamamoto, Goku era el centro de algo, algo grande, y quería asegurarse de mantenerlo alejado del ojo del huracán.

-Así como tú me salvaste de ella, Goku, yo te salvaré de ellos-

La voluntad de Origami estaba nuevamente en lo más alto. Para sus ojos, Goku era una persona demasiado buena para este mundo y que sin embargo ha estado sufriendo de algo que ni él mismo parece entender.

Ella quiere sacarlo de ese sufrimiento lo antes posible, y si para eso debe hacer un pacto con el diablo, que así sea.

-Los ayudaré-

-… ¿Cómo?-

-Dije que los ayudaré, si esto ayuda a Goku, está bien para mí, a cambio quiero toda la información que tengan, ¿tenemos un trato?-

-Eh…yo…bueno-

Rin tartamudeó, esto la había tomado completamente fuera de base, no esperaba convencer a Origami tan rápido, tenía la intención de hacerla una aliada pero no la forzaría, sería paso a paso hasta ganarse su confianza.

Pero de repente, de la nada Origami les ofrece ella misma la ayuda.

La situación fue tan buena que Rin no podía creerlo y no supo que decir.

Afortunadamente no era la única presente.

-¡TRATO HECHO!- Fue Miku, ella sin pensarlo dos veces tomó la mano de Origami y lo agitó de arriba hacia abajo con fuerza -¡Hyaa! ¡Me alegra que Origami-chan tenga el mismo objetivo! Darling ciertamente ha estado sufriendo esas horribles pesadillas sin que pudiese hacer nada, ahora hay varios sujetos malos tras de él, ¡por lo que la oferta de Origami-chan es completamente bienvenida!-

Origami entrecerró los ojos cuando escuchó la oración "sujetos malos tras de él", podría referirse a otros primigenios u otra facción, el punto es que este desliz de Miku confirmó que sea lo que sea que esté pasando, Goku parece estar involucrado de una forma u otra.

Rin suspiró, a estas alturas habría detenido a Miku de decir cualquier información comprometedora, pero si Origami realmente parece interesada en unirse, entonces no está mal uno o dos detalles clasificados. Aunque eso sí, lo más primordial permanecería fuertemente cerrado, sin excepción.

-Ok, ejem, entonces, Origami…tu cooperación a cambio de información, ¿estoy en lo cierto?-

-Exactamente, ¿tenemos un trato o no?-

El conocimiento es poder, y Origami estaba dispuesta a acumular poder de todo tipo a niveles insospechados, algo de lo cual Rin se dio cuenta, pero siempre y cuando no diga cosas demasiado delicadas, todo estaría bien.

-Bueno, si sale bien, evitaremos un colapso universal, Goku podrá vivir su nueva vida sin pesadillas como merece y…Miku estará en su paraíso de harem-

Con harem, se refería a ella (Miku) con todas las bellezas (espíritus) que Goku vaya sellando, además del bonus de tener al propio Goku a su lado, y como un bonus súper extra, Origami, quien parece estar interesada en Goku y el cual Miku también le echó un ojo, sería parte de ellos.

Todos ganan, Rin tendrá su paz, Origami su información, y Miku de estar con el único hombre que ama y un montón de otras mujeres.

-Bueno…es bueno tener metas, sin importar que tan bizarras sean, supongo-

-Bueno señorita Tobiichi, tenemos un trato-

Origami asintió secamente y ambas se dieron un apretón de manos cerrando el trato.

Solo una persona no parecía darse cuenta de la tensión a su alrededor.

-¡Hyaaa, que alegría! ¡Origami-chan está en nuestro súper equipo ahora!-

Sin pedir permiso, Miku envolvió en un abrazo envolvente a la peliblanca, por cierto, sus pechos se aplastaban mientras Miku acariciaba su mejilla con la de Origami y disimuladamente llevaba sus manos nuevamente al trasero de Origami.

Pero esta vez estando preparada, Origami agarró fuertemente sus muñecas y le dio una fría mirada.

-Por favor, apártate-

-¡Hyaaa! ¡Origami-chan está siendo mala conmigo!- Pese a decirlo como una queja, Miku se retorcía de alegría mientras recibía miradas secas de Rin y Origami. Pero luego, la expresión de Miku se endurecería pero mantendría su sonrisa intrépida –Por cierto, Origami-chan, ya me di cuenta que fuiste una de las que se robaron los primeros besos de Darling, no sabes cuánto te envidio. Lo conozco desde que éramos niños y nunca pude darle un beso más allá de la mejilla. Tú y Tohka-chan, por lo tanto, si se atreven a robar su primera vez antes que yo, ahí tendremos problemas-

-Miku…-

-Silencio, Rin, hablo muy en serio-

El tono de Miku no dejaba lugar a dudas, al enterarse que los labios de Goku fueron robados fue como un balde de agua fría en una mañana en Alaska, y el recordar que estuvieron a punto de tener su primer beso antes de que Rin apareciese solo agravó su frustración. Cuando hablaba de "primera vez" hablaba en un sentido muy literal.

Origami se dio cuenta, e inmediatamente endureció la facción, ya era demasiado malo con Tohka rondando prácticamente a su alrededor, ahora que venga esta voluptuosa peli lavanda a decir esto…solo aumentó su determinación.

-No te dejaré, no perderé, ni contra ti, ni contra Yatogami Tohka, no las dejaré-

Eso era un reto, y Miku lo iba a aceptar gustosamente.

-Que gane la mejor entonces-

-Um-

Ambas se sintieron mutuamente y se alejaron, pero luego Miku recordó algo y con una sonrisa y un sonrojo le dijo al oído de Origami.

-Y hablando de Darling, recuerda el trato de que si convencía a Rin, tú y yo…-

Conforme Miku más hablaba, un sonrojo más notable se veía en el rostro de Origami.

No quería hacer esto…pero honraría el trato.

-…está bien-

-¡Eres la mejor, Origami-chan!-

Nuevamente, Miku envolvió a la sonrojada peliblanca en un abrazo.

Fin del capítulo 16