Aquí reportándose al deber… lo siento, lo siento, sé que deben estarme asesinando por no publicar los capítulos de mis historias como se los prometí.
Pero en mi defensa la universidad y el trabajo me tienen tan agotado que a lo único que llego a la casa es a dormir… por lo que no he escrito absolutamente nada de ninguna de las otras dos historias… bueno tres si contamos con la de los juegos del hambre.
Pero en esta por suerte aún tengo capítulos por lo que puedo publicar… agradezcan a mavb50 que me envió un PM y me hizo acuerdo.
Como sea respondiendo algunos Reviews para Merlín supongo que tienes razón a mucha gente le gusta la pareja canon Harry-Ginny en mi opinión no es factible, no porque ella no sea una buena mujer por más que asi la pite en la historia, lo que no la hace buena es que Harry siempre la vio como la hermana de su mejor amigo, diablos la chica es inexistente hasta el sexto libro donde mágicamente se vuelve el interés romántico del protagonista.
Si el plan era que Ginny termine siendo el interés romántico de Harry Rowling debió haberla hecho más protagonista desde el segundo libro cuando aparece, no solo la pobre chica posesionada que desapareció nuevamente. Por parte de la otra historia supongo que seguiré tu consejo, si no puedo con lo que tengo peor con otra jajaja.
Para Chibi-Jûbi Gabrielle no entraba en planes pero su hermana sí, estoy tratando de ser un poco más selectivo, no quiero que simplemente las chicas lleguen y listo son parte del harem, Su Li entraba en el mismo papel, peor como ya dije anteriormente Luna si entra.
Para Guest eee… bueno uno de los Guest, ciertamente las chicas van a obtener una forma Animago y si Sirius estaba entre los candidatos a enseñarles.
Por parte de formas dragón no se me había ocurrido pero dudo mucho que termine utilizándola no porque no sea una buena idea sino más bien porque Harry es el centro de todo y sería el único con esa capacidad por lo menos por el momento.
Como sea la tendré en cuenta porque si voy a utilizar otro personajes capaces de transformarse en un dragón.
roohh-guzman me alegra te gustara tanto la historia trabajo para eso después de todo. Ciertamente Harry desaprovecho mucho de su poder dentro del mundo mágico y es algo que planeo corregir pero de forma lenta para alargar las cosas lógicamente y para que el personaje no evolucione demasiado rápido, además de eso tendrá ayuda no solo de las chicas que estén con él.
Sobre los cuadros aun fueron entregados mágicamente en el castillo Potter sabremos más sobre ellos cuando lleguemos a las vacaciones de verano ya que Harry esta por el momento concentrado en formar la unión con las chicas, cuando entren sus padres en el fanfic ya entraremos en terreno político y la guerra.
Como sea los dejo con el capítulo.
Cap7.- Sirius Black.
La mañana llego con un agradable clima, no era ni muy caliente ni muy frió, se removió un poco porque sentía el peso de Hermione sobre él, abrió los ojos y sonrió cuando la vio durmiendo plácidamente con una sonrisa.
Hermione, su dulce Hermione, su mejor amiga, su bastón, su sostén, por fin era suya, frunció el ceño confundido algo había diferente, aún no podía explicar el que, pero lo sentía, lo olía.
Su estómago rugió, literalmente, despertando a Hermione, quien se removió un poco sobre él – auch – se quejó en un susurró y abrió los ojos encontrándose con las esmeraldas de Harry – buenos días – saludó sonriendo.
Miró hacia abajo y se sonrojo instantáneamente al sentir a Harry bien despierto aún dentro de ella – buenos días Mione – saludó Harry sonriendo perversamente.
– Me duele un poco – comentó Hermione aún sonrojada pero sumamente feliz.
– "Es normal, eras virgen y es la primera vez que lo haces" – escucharon ambos en su cabeza.
Reconocían la voz de Charity, miraron hacia los lados sin encontrarla – ¿Charity? – preguntó Harry confundido.
– "Harry amor, estoy durmiendo aún" – se quejó ella – "aunque ¿qué hora es?"
Hermione revisó su reloj sin entender que pasaba – "son las siete de la mañana" – comentó abriendo los ojos, era la primera vez que dormía hasta las siete, generalmente se levantaba a las seis.
Sintieron como Charity se despertó – "las siete ¿cómo?" – pero después se calló – "¿cómo es que los siento si estoy en mi cuarto?"
Ninguno tenía la respuesta era sumamente raro, aunque las dos chicas de repente comenzaron a recibir una avalancha de pensamientos, recuerdos de la vida de Harry todo por completo, sus secretos, sus sentimientos, sus pensamientos, así como el recibía los de ellas.
Se quedaron varios minutos allí llorando por lo que vivían, cuando todo terminó Charity fue la primera en hablar al reconocer que era lo que estaba pasando – "es un bono de alma" – comentó intentando calmarse – "ahora estamos completamente unidos, casados para la magia".
– "¿Pero el bono no es solo para dos personas?" – preguntó Hermione.
Charity asintió distraída – "es porque Harry es el Rey, si una de ustedes tenía un bono, todas lo compartirán, ninguna se queda atrás, la unión hace la fuerza y para que haya unión necesitan compartir todo por igual" – escucharon los tres en su cabeza, ambas chicas se asustaron un poco, ahora escuchaban al Zkrill, además de que lo había visto en el recuerdo de Harry – "aunque debo confesar que es una muy grata sorpresa que tuvieran un bono con eso somos aún más fuertes" – se rio como maniaco antes de ponerse serio – "voy a destruir el Horrocrux ahora, te va a doler y mucho, Hermione será mejor que te alejes".
Confundida asintió y se separó de Harry soltando un jadeo cuando lo sintió salir de ella, Charity se rió un poco – "pervertida, pensar que dormirías con Harry dentro de ti" – luego se quedó callada un momento – "yo también quiero hacerlo".
Se rieron suavemente, ellas también estaban unidas, los tres lo estaban en igual medida, completamente, sabían todo de los tres. Harry se paró en el centro de la sala que cambio de apariencia y de repente un campo negro lo rodeo, soltando rayos negros pequeños.
Un dolor punzante le atravesó la cabeza, como si una enorme piedra le estuviera exprimiendo la cabeza, más rayos comenzaron a salir desde su cicatriz y un horrible chillido desesperado y de dolor se escuchó en su cabeza.
Las chicas sentían todo lo que sentía Harry, aunque no era un dolor físico como el de él, podían ver en sus cabeza el Horrocrux peleando contra el Zkrill, luchando por vivir, pero cada vez se hacía más débil, más pequeño y chillaba más dolorosamente.
La cicatriz comenzó a escurrir un líquido negro como sangre, estaba roja e hinchada. Más rayos salían de la cicatriz mientras más luchaba el Horrocrux.
Y así como todo comenzó, terminó, Harry seguía parado cansando y sudoroso, los rayos desaparecieron, su cara estaba manchada con el líquido negro, Hermione lo vio tambalearse y corrió para atraparlo – "¿Charity puedes venir?" – preguntó Hermione preocupada.
– "Aparécete" – comentó el Zkrill en sus cabezas.
Segundos después Charity estaba allí impresionada y contenta, corrió hacia donde estaban Harry y Hermione y la ayudo a levantar al azabache, usaba solo un fino camisón rosa que dejaba ver todo y su calzón.
– Llevémoslo al baño – mencionó la castaña rojiza.
Lo cargaron como pudieron entre las dos porque Harry era muy pesado como peso muerto, entraron al baño, abrieron el agua y se metieron con Harry – ¿cómo pudiste aparecerte? se supone solo el Director puede hacerlo, las salas lo prohíben – preguntó Hermione.
– "La magia las reconoce como Señoras Potter, están prácticamente casadas con Harry, gracias al bono de alma, son tan dueñas del colegio como Harry, lo que les da ese tipo de privilegios" – respondió el Zkrill.
Asintieron impresionadas. Entre las dos bañaron a un sumamente cansado Harry – gra… gracias – susurró el chico.
Sonrieron al mismo tiempo – somos tus esposas – comentó Charity con mofa – lo que sea por nuestro marido.
Se rieron un poco, rápidamente Harry comenzó a tomar fuerza nuevamente, su color comenzó a regresar, se dieron cuenta que Harry no era tan pálido como creían, más bien tenía un ligero bronceado, solo porque de verdad lo vieron pálido se dieron cuenta, había parecido una hoja de papel.
Cuando salieron del baño limpios Harry ya podía caminar por él mismo, se cambiaron y las chicas emocionadas por tener ese tipo de unión con Harry no paraban de darle besos, no se quejaba era lo mejor del mundo – así que hoy tienes una cita con Penny – comentó Hermione frunciendo el ceño – ¿cuándo pensabas decírmelo?
Harry sonrió, Hermione un poco celosa era muy linda – hoy, pero no tenía idea que pasaría lo que pasó – respondió con simpleza.
Hermione sonrió y negó con la cabeza, le emocionaba la idea de tener una enorme familia – bueno es un poco tarde así que será mejor apresurarnos – comentó Charity divertida – además ayer no tuve acción y ando un poco necesitada.
Harry y Hermione se sonrojaron ligeramente y salieron de la habitación – ¿entonces ahora vamos a ser tres durmiendo allí? – preguntó Hermione apuntando al tapiz.
Harry asintió emocionado con la idea de dormir con las dos chicas, bueno si era sincero la idea de hacer el amor con ambas también era muy tentadora, cuando llegaron al Gran Salón todo el mundo andaba un poco alborotado y pudieron ver a Ron completamente pálido.
Se acercaron a los demás sentados en la mesa de Gryffindor – ¿qué sucede? – preguntó Hermione extrañada.
Parvati y Neville se regresaron a ver y luego miraron a los tres – ¿dónde estaban? – preguntó Parvati – Ron estuvo gritando en medio de la noche que Sirius Black se apareció en el cuarto de los chicos con un cuchillo para matarlo.
Estaban completamente atrapados – estuvieron conmigo conversando un poco – respondió Charity, les sonrió a los otros dos – salieron de la fiesta y fueron a mi despacho, tenía unos pastelitos de chocolate que le había ofrecido a Harry y parece que le gustaron más de lo que esperaba.
Harry se sonrojo un poco porque la mención del chocolate quería decir para él que no hablaba de pastelitos sino de Hermione. Los demás se rieron porque sabían de la adicción de Harry por el chocolate.
– Bueno – ahora fue Neville quien se sonrojo – como saben me olvido de las contraseñas, así que las anote y parece que Sirius Black aún no sabía de Pettigrew y lo estaba buscando.
– Ron estaba como loco – continuó Lavender – a la final McGonagall tuvo que dejarlo inconsciente con un hechizo porque no dejaba dormir a nadie con sus gritos.
– ¿Y Sirius? – preguntó Harry interesado.
Se miraron lentamente y regresaron a ver a Harry – no sabemos, aunque parece que se llevó el periódico que tenías en el cuarto Harry, así que suponemos ya se enteró del juicio de este fin de semana – respondió Parvati.
Harry sonrió contento, claro no se esperó que descubriera lo del juicio de ese modo, miraron a Ron que aún despotricaba contra Black completamente pálido, aunque ya nadie le hacía caso – ¿Hermione por qué tienes un moretón en el cuello? – preguntó Daphne frunciendo el ceño.
La castaña se sonrojo y coloco su mano donde Harry la había besado la noche anterior, comenzó a tartamudear – bueno yo… este – miró a todos lados buscando con que salir del problema pero no había nada.
Hasta que llego la pequeña Luna, había pasado uno que otro día con ellos pero como era bastante excéntrica y casi nadie entendía de que hablaba se marchaba rápidamente.
Harry parecía el único, a parte de Penny y Padma, que le había cogido bastante cariño a la chica y bueno un poco también Astoria, pero sus historias que para todos eran ficticias, alejaban a la mayoría en especial Hermione.
Luna llego saltando como siempre y se sentó en el regazo de Harry, lo que distrajo a todos del moretón de Hermione, algunas chicas estaban celosas, mientras Charity y Hermione se regresaban a ver impresionadas – "parece que otra chica se une y una muy aventada" – comentó Charity riéndose – "por cierto yo sé cómo esconder el moretón".
– "Gracias" – respondió Hermione.
No solo por Charity y su conocimiento para esconder el moretón, sino también por Luna y su aparición que distrajo a todos – buenos días – saludó la rubia sonriendo soñadoramente a Harry.
El azabache estaba ligeramente nervioso, entendía porque Wood dejo de intentar alejar a sus fans, nueve bellas brujas frente a él estaban mirándolos con una intensidad que incluso hicieron temblar al Zkrill – "vele el lado bueno" – comentó el Dragón entre aterrado y decidido – "con esta fuerza de nuestra parte no hay mago oscuro que se nos resista".
Si solo no estuvieran furiosas con él y Luna no tendría ningún problema, miró a Luna que o ignoraba a todas o estaba felizmente ignorante de como las estaba haciendo sentir, frunció el ceño cuando notó su saco y falda llenos de un líquido café, que por el olor era lodo.
– ¿Luna que te sucedió? – preguntó con tono bajo y autoritario.
Todas lo miraron sorprendidas, ya había visto aparecer a Lord Harry antes, pero en este momento las sorprendía bastante, Luna en cambio sonrió suavemente – cuando salía de los dormitorios un montón de bolas de lodo me cayeron encima – se rió un poco más, aunque no entendían por qué se reía de eso.
– ¿Y por qué no te cambiaste? – preguntó Hermione exaltada, no le gustaban ese tipo de tratos, por lo menos a ella nunca le hicieron algo así.
Luna la regresó a ver y sus ojos brillaron, la castaña ladeo la cabeza confundida – no tengo más ropa – contestó haciendo jadear a los demás – a mis compañeros les gusta robarse mis cosas y esconderlas.
El ambiente cambio enseguida, fue como ver a la chica de otra manera instantáneamente, pero lo peor era que de cierto modo ellos la habían tratado parecido, como si fueran los abusivos que le escondían la ropa o le lanzaba bolas de lodo.
El aire comenzó a enfriarse, así que regresaron a ver a Harry, jadearon aún más sorprendidos cuando vieron sus pupilas alargadas – profesor Flitwick – comentó suavemente pero cada letra las hacía temblar en su lugar – Filius – gritó con tanta autoridad que el nombre de su profesor pareció recorrer todo el castillo.
El Gran Salón quedó en silencio mientras veían a Harry levantar fácilmente a Luna y dejarla sentada en su lugar mientras él se regresaba a ver hacía la mesa de profesores, desde donde el profesor de Encantamientos y la profesora de Transfiguraciones ya estaban en camino hacía donde estaban ellos, Harry estaba parado como si fuera el mismo Director de la escuela y viera que uno de sus profesores no está cumpliendo con su trabajo.
– Mandó a llamar señor Potter – comentó el diminuto profesor, a pesar de la autoridad que exudaba Harry, Filius estaba parado con confianza frente a él, como buen campeón de duelos.
– Tengo un problema con la señorita Lovegood – dijo el azabache mirando a Luna – usted se dará cuenta.
Apuntó con su mano a la chica y ambos profesores la regresaron a ver – señorita Lovegood ¿por qué tiene el uniforme sucio? – preguntó McGonagall sorprendida.
– Le lanzaron bolas de lodo cuando salió de su sala común – respondió Hermione colocándose a un lado de Harry – y parece que le esconden su ropa.
Charity se adelantó ahora con el ceño fruncido y muy molesta – ¿Luna no te hacen nada más cierto? – preguntó con suavidad, por su tono de voz supieron que era algo mucho más grave que solo esconderle la ropa.
La sonrisa de Luna desapareció y agacho la mirada, tanto Filius como Minerva veían asombrados ¿cómo es que no se había dado cuenta de esto? ¿cómo es que Luna no dijo nada? – ¿señorita Lovegood por qué no acudió donde mí? – preguntó Filius asombrado, molesto, sabía que sería difícil para ella hablar de lo que sea que le hacían.
Luna levantó la cabeza y miró a Harry con las lágrimas a punto de salir de sus hermosos ojos azules, se levantó rápidamente y lo abrazo, todos incluso el mismo Harry se sorprendieron con eso, pero nadie dijo nada cuando escucharon los ligeros sollozos.
– ¿Quiénes le hacen esto? – preguntó sumamente molesta Minerva.
– No lo sabemos, pero por lo que sabemos, toda la casa la… odia – respondió Padma.
Penny asintió arrepentida, ella como Prefecto debió haber hecho algo, pero no se había dado cuenta de nada y Luna nunca busco su ayuda – sin nombres específicos no podemos hacer mucho, tampoco podemos estar detrás de la señorita Lovegood todo el día – comentó Filius aunque le molestara mucho lo que pasaba.
Lo entendían, tenían otras obligaciones – War – comentó Harry alzando la voz, un ruido se escuchó por todo el lugar, como si la piedra se moviera – Luna está a tu cuidado en todo momento, si algo le sucede castiga al agresor como mejor te parezca.
Un sonido de campana resonó por el lugar, de repente la ropa de Luna estaba completamente limpia, aún tenía los colores azules de su casa así como el escudo de Ravenclaw bordado en el lado derecho de su pecho, mientras que las otras tres crestas estaban bordadas en el lado izquierdo.
– ¿Qué pasó? – preguntó Astoria.
– Hogwarts protegerá a Luna de ahora en adelante – respondió Harry sonriéndole a la Slytherin – profesores, estén atentos a los castigos, si estoy en lo correcto, algunas personas terminaran bastante dañadas, que Poppy tenga listas pociones de huesos, o todo lo que necesite para cualquier eventualidad.
Asintieron un poco asombrados – ¿quién es War? – preguntó Susan.
– Hogwarts – respondió Harry – aunque no preguntes como lo sé, porque no lo sé – se rió un poco tranquilizando a los demás.
Luna aún en los brazos de Harry se paró en las puntas de sus pies y acerco su boca a la oreja de Harry – lleva a Penny a las cocinas, le gusta cocinar – susurró suavemente, asombrando a Harry ¿cómo sabia de eso? – puedo ver cosas, se lo que eres, te puedo ayudar y me gustas, me encantaría unirme a ti.
Lo beso un poco debajo de la oreja calentándolo, Harry asintió un poco impresionado, pero ya vería como hacerlo, quería que fuera especial para cada una de las chicas.
Se separaron y pudieron sentarse nuevamente – bueno esa fue una mañana especial ciertamente – comentó Blaise sonriendo – se enteraron, otra salida a Hogsmeade, aunque ya me recorrí todo el pueblo.
Harry, Hermione y Penny se regresaron a ver con una sonrisa, la última vez había estado allí fue con el mapa del Merodeador, pero tal vez ahora podría ir con McGonagall y le daría permiso para ir, después de todo Sirius Black ya no era peligroso y por lo que sabían ya estaría camino al Ministerio… esperaban.
Estaban empezando a desayunar por fin, cuando llegó una lechuza con una carta, era de Hagrid diciéndoles que lo vayan a visitar al día siguiente, claro no sabía que se había alejado de Ron y no sabía de toda la gente que estaba en su grupo ahora pero ya se enteraría.
Iba a ser muy divertido ver la cara de su amigo gigante, por suerte había estado ayudándole bastante con la defensa de Buckbeak, que hubieran pagado para que ganaran no significaba que se iba a dejar al abandono, tenían que demostrar que el Hipogrifo era inofensivo, para que los idiotas de la Comisión tengan aún más razones para darles la victoria.
Como querían ver la cara de Malfoy cuando se dé cuenta que perdió, seria épico completamente.
En la tarde Harry y Hermione se acercaron al despacho de McGonagall dándose uno que otro beso cuando nadie veía, era excitante con todo el nerviosismo por si fueran descubiertos.
– Entonces señor Potter ¿para qué quería verme? – preguntó Minerva sonriendo, lo que había hecho en la mañana aún se hablaba en los pasillos e incluso entre los profesores – supongo tiene que ver con el próximo viaje a Hogsmeade.
Un poco sorprendidos asintieron – como sabe Sirius ya no es peligroso, es completamente inocente, incluso estuve cerca al verdadero traidor por tres años, sé que mi familia no firmó el permiso, pero como puede ver supongo se dará cuenta el por qué no firmaron – levantó los brazos para que lo viera, Minerva asintió aun sintiéndose pésimo por eso, debió haber presionado más a Albus, aunque este aún peleaba de que era lo mejor que se quedara dónde estaba por las salas de sangre – así que me preguntaba ¿si usted lo firma, tal vez pueda ir a esta visita, con todos mis amigos?
Suspiró ligeramente, se notaba que Harry no había tenido muchos amigos en su infancia y ahora por fin tenía un grupo grande al cual pertenecer, la mayoría chicas, no podía decirle que no, era uno de sus alumnos favoritos, ahora suponía sin la influencia del señor Weasley sus notas mejoraban alarmantemente rápido.
Le recordaba tanto a James y Lily – está bien señor Potter – respondió suavemente, supo qué hacía lo correcto cuando lo vio sonreír, incluso sintió esa clase de compulsión que la atraía al chico pero resistió muy bien – firmare el permiso y puede ir con sus amigos, pero no quiero ninguna clase de problema.
Harry asintió aun sonriendo, Hermione lo veía sonrojada y encantada, le fascinaba la forma de sonreír de Harry, ahora que parecía completamente natural y satisfecha, feliz.
Cuando salieron del despacho de McGonagall tuvieron que salir corriendo para su siguiente clase.
Pronto estuvieron libres al fin, aún escuchaban a Ron quejarse sobre Sirius Black y como casi lo mata con un cuchillo enorme, salieron de su clase compartida con Slytherin, lastimosamente Astoria era un año menor y no compartía clases con ellos, pero Daphne y Tracey si y eran muy graciosas y estudiosas.
Incluso Daphne podía ser bastante bromista cuando salía de su cascaron de reina de hielo, aunque Harry olía algo extraño en ella aún no podía saber que era, aún no era lo suficientemente fuerte.
Pero si lo captaba, suponía después descubriría que era y porque ambas hermanas eran iguales.
– Supongo que te marchas a tu cita – comentó Hermione por lo bajo, las demás aún estaban en plan lucha así que tenía que mantenerlo en secreto, ahora que tenían un bono de alma y de lo poco que sabían, sus mentes estaban completamente a salvo gracias a Harry, pero para los demás no era así.
Harry asintió un poco para no llamar la atención – y tu supongo vas a investigar más sobre los bonos de alma – se burló un poco sonriendo.
Hermione se rió y asintió – ¿de qué te ríes? – preguntó Tracey.
– Ya conoces a Herms, escuchó sobre los bonos de alma hoy temprano y anda queriendo averiguar sobre ellos – respondió Harry rápidamente – me reía porque al parecer la perdimos dentro de la biblioteca.
Las Slytherin se rieron también, mientras Hermione se sonrojaba y golpeaba a Harry en el hombro, definitivamente tenía una buena derecha – podemos ayudarte – comentó Daphne – no es un tema fácil.
Hermione asintió porque de ese modo lograba separarlas de Harry para que vaya por Penny – gracias, si es como buscar información para ayudar a un Hipogrifo inocente de seguro me cuesta mucho.
Llegaron al pasillo de la biblioteca, las tres chicas dieron la vuelta pero Harry iba a seguir hacia delante – ¿no vienes? – preguntó Tracey decepcionada.
Harry negó con la cabeza – estoy un poco hambriento voy a buscar algo de comer antes de la cena, además tengo un trabajo que terminar y me toca quedarme despierto por un tiempo, tal vez no llegue a comer.
Era mentira claro su idea era llevar a Penny a las cocinas a la hora de la cena, no le gustaba mentirles pero por el momento era necesario – está bien, pero no te sobre exijas ya sabes lo que dijo Susan – comentó Daphne acercándose y dándole un beso en la mejilla.
Tracey la imito y Hermione le dio uno más cerca de los labios sin que se dieran cuenta – nos vemos en la habitación que viene y va más tarde – susurró la castaña con voz ronca.
– Lo espero con ansias – respondió Harry de la misma manera.
Se separaron y pronto Harry estuvo en su camino a la sala común de Gryffindor, quería cambiarse antes de su cita con Penny y arreglarse.
Llego a la sala común y vio a Ron sentado en una esquina apartada junto con su hermana, le extrañó un poco y le dio un muy mal presentimiento, negó con la cabeza primero se encargaría de las chicas y luego vería que hacer con esos dos.
Caminó hasta su cuarto que estaba completamente vacío, sin un ruido excepto por el que hacía la planta carnívora en su ventana, como Neville le explico estaba tomando un color blanquecino por ser noche.
Caminó hasta su baúl para sacar ropa más cómoda y luego se acercó a la ventana para darle de comer a la planta, estaba creciendo muy bien y por suerte era solo un bebe aún, según Neville crecían tan grandes que podían comerse fácilmente un humano.
Pero eran fieles a su cuidador, cuando fuera demasiado grande para tenerla en la escuela tendría que trasplantarla.
La planta cambio de color a uno rojo mientras se comía la carne, sonrió y camino hacía las duchas, se bañó rápidamente y se cambió, cuando salía del cuarto se dio cuenta que solo faltaban cinco minutos para las siete así que salió corriendo para encontrarse con Penny.
Menos mal acordaron verse en el cuadro de las cocinas y no tenían que caminar a ningún otro lado.
Cuando llegó, Penny ya estaba allí usando un hermoso vestido azul oscuro que resaltaba sus ojos y su piel pálida, se quedó un poco embobado viéndola, mientras la rubia sonreía, estaba emocionada y nerviosa.
Nunca pensó en tener una cita con Harry, en especial viendo a tanta chica hermosas con ellos, y Hermione y Charity acercándose peligrosamente a su objetivo, pero allí estaban, los dos listos para tener una cita romántica.
– Buenas noches – saludó Harry despertando y caminando hacia Penny – te ves realmente radiante.
Se sonrojo ligeramente mientras su sonrisa crecía – gracias, tú también te ves muy bien.
– O por favor, era la ropa de mi primo que al parecer ahora me queda bien – bromeó Harry – pero espero estar lo suficientemente aceptable para tan bella chica en esta noche.
Penny se rió suavemente, era la primera vez que Harry le contaba algo de su pasado por más mínimo que fuera y no le agrado el comentario, se rio de todos modos porque no quería arruinar su noche – ¿entonces qué pensaste para nuestra cita? – preguntó la rubia emocionándose nuevamente.
El azabache sonrió ligeramente emocionándose también, caminó pasando a Penny hasta pararse al frente del cuadro y rasco la pera que se removió riéndose graciosamente antes de abrir el cuadro y dejarles paso.
Penny entró en las cocinas encantada con lo que veía, ya había ido antes, una que otra vez, pero no había sido muy divertido que se diga.
Ahora parecía la fábrica de juguetes de Papá Noel, los Elfos todos vestidos con trajes negros con los bordes de los colores de las casas, los hombres usando sombreros de copa y las mujeres coronas de flores, el olor a comida rodeaba las cocinas y se podían oír las risas y conversaciones de los Elfos sumamente contentos.
Incluso parecía que habían cambiado los colores de las paredes de piedra que ahora eran alegres – señor Potter de Hogwarts – gritó una de las Elfas emocionada – Lucy puede servirle.
Pronto tuvieron una avalancha de Elfos contentos por ver a Harry en las cocinas, Penny no lo podía creer, nunca había visto tanto cariño en un Elfo domestico por un mago – chicos, chicos – calmó Harry riéndose alegremente – por hoy no va a ser posible, estoy en una cita con esta encantadora dama.
Todos regresaron a ver a Penny que se puso roja enseguida, más de cien Elfos la veían atentamente – ¿señorita Water servirle? – preguntó uno de los Elfos.
– Bueno me han dicho que cocina delicioso así que porque no dejamos que lo demuestre les parece – comentó Harry sumamente divertido.
Parecía niño con juguete nuevo, Penny se puso aún más nerviosa, así que para eso la había llevado allí, para que ella cocinara, bueno le encantaba, le fascinaba cocinar así que si el chico quería probar su comida estaba más que dispuesta a hacerlo – con mucho gusto – sonrió.
– ¿Pero Lucy puede servirle señor? – preguntó confundida la Elfa.
Harry sonrió ligeramente y se agacho – que tal si hacemos esto, que Penny cocine y tus nos sirves la comida que prepare ¿estás de acuerdo?
Lucy lo pensó un poco mirando al suelo y luego levanto la cabeza sonriendo emocionada y asintió con la cabeza rápidamente, Penny estaba encantada, Harry sería un muy buen padre.
Luego de que todos los Elfos felicitaran a Lucy le dieron a Penny su espacio para que cocinara, Harry se sentó en una de las bancas mientras veía desenvolverse a Penny.
La rubia parecía estar en su elemento, cortaba verduras con rapidez y precisión, mientras revisaba lo que sea que estuviera haciendo en las estufas, era una excelente cocinera como había dicho Luna – ¿haces mucho esto? – preguntó Harry.
– En mi casa – asintió Penny – aquí no mucho, tengo muchas responsabilidades como Prefecto – se calló un momento, dándose cuenta que nadie sabía de su habilidad en la cocina y Harry de un día para otro lo había descubierto – ¿cómo supiste que me gustaba cocinar?
– Luna – respondió Harry confundido, para que reaccionara así quería decir que nadie lo sabía – ella me lo dijo hoy en la mañana ¿se lo contaste?
Negó con la cabeza – no se lo he dicho a nadie, supongo que nunca hubo un momento para hacerlo – respondió confundida – pero Luna siempre parece saber cosas que la gente esconde, es por eso que la odian tanto, no me sorprendería que fuera alguna habilidad extraña.
– ¿No te habías dado cuenta como trataban a Luna? – preguntó Harry.
Penny negó con la cabeza – tengo mucho en que fijarme, escuche rumores de que Luna era rara y todo, pero nunca imagine que le robaran la ropa o… – se quedó callada sin querer decir nada más, Harry entendía – cuando me entere me sentí muy mal, fue como si no hubiera hecho bien mi trabajo, fue frustrante.
– No lo veas así, ni siquiera los profesores se dieron cuenta – comentó Harry cálidamente – sea quien sea que lo hacía, lo escondía muy bien, no tienes que preocuparte, con War cuidándola no lo harán de nuevo.
– ¿Cómo sabes que la cuidará? ¿cómo sabías que podía cuidarla?
Se encogió de hombros sin saber la respuesta – creo que es porque soy el dueño de Hogwarts, el simplemente me dijo que lo podía hacer, o lo se instintivamente al estar conectado al castillo, quien sabe.
Se quedaron callados unos minutos esperando a que Penny terminara de cocinar, cuando se sentaron a comer y Lucy les sirvió los platos, comenzaron a conversar de otras cosas, principalmente intentando conocerse más profundamente, aunque una vez se uniera con ella conocería todos sus secretos, así como ella conocería los propios.
A la final fue una cita encantadora según Penny y estaba emocionada por repetirlo pronto, Harry asintió y le dijo que el lunes sería muy bueno repetirlo, porque el fin de semana tendría que ir junto con su madrina al juicio de Sirius.
El lunes la incluiría, le contaría lo que sucedía y si ella quería se uniría a él, según el Zkrill ninguna diría que no, pero no podía estar seguro.
El sábado como estaba planeado el grupo se dirigió a la cabaña de Hagrid, unos emocionados por ser la primera vez y otros con un poco de aprensión porque había oído de los legendarios comestibles del gigante y no querían morir tan jóvenes.
Cuando Hagrid abrió la puerta casi se le salieron los ojos de la cara – que… que bueno que pudieron venir – comentó cerrando la puerta.
Comenzaron con las presentaciones y el por qué Ron no estaba con ellos, Hagrid comenzó a decirle que Ron no era un mal chico y que de seguro solo estaba de duelo por Scabbers.
Pero ninguno le hacía mucho caso, ellos habían convivido mucho más con Ronald y sabían cómo era y como había tratado a Hermione por al menos dos años – me alegra que consiguieras más amigos Harry, parecías demasiado… necesitado cuando llegaste – comentó Hagrid.
Blaise y Neville se rieron mientras las chicas sonreían al chico que estaba sumamente rojo – bueno tampoco es como si me dieran muchas opciones, todo el mundo quería ser amigo del niño que vivió.
Asintieron de acuerdo, porque gente como Malfoy solo lo buscaban por eso y podían decir que Ronald Weasley también aunque no estuvieran tan seguros.
Harry miró hacia una de las paredes donde vio colgado un traje enorme de un color desgastado marrón, le hacía acuerdo al excremento de Hipogrifo y una corbata amarilla y naranja horripilante.
Hermione se dio cuenta de lo que veía su novio – ¿ese es el traje que usaras en la reunión Hagrid? – preguntó sabiendo que pronto seria el juicio de Buckbeak.
El medio gigante observo su traje unos segundos y luego asintió – la próxima semana ya es el juicio, por cierto se los agradezco mucho, el libro que me dieron servirá de mucho, reserve dos camas en el autobús noctambulo así que iremos cómodos.
Harry y Hermione se miraron sonriendo ligeramente estaban seguros que todo iría bien, una buena defensa, el dinero de Lucius Malfoy anulado, el juicio estaba ganado ya, o eso esperaban porque si no los diez hombres estarían en problemas.
– Estamos seguros que Buckbeak estará bien – comentó Harry sonriendo.
Conversaron un poco más, para que Hagrid los conociera un poco más a cada uno, el grupo solo aumentaba su tamaño así que el medio gigante debería comenzar a acostumbrarse, siempre había sido bastante amiguero así que no tenía muchos problemas.
El resto del día se lo pasaron cerca al lago negro disfrutando del calor que poco a poco comenzaba a plagar los días en el colegio.
En la noche Harry tuvo su primera experiencia con dos chicas al mismo tiempo, una nueva lección fue impartida por el Zkrill, lógicamente un ser humano normal no resistiría nunca una sesión como esa con varias chicas al mismo tiempo, así que como Dragón necesitaba aprender como complacer a sus compañeras, tantas como fueran, a todas y cada una tenía que darle su momento.
Fue lo más agotador que había hecho en su vida, pero por lo menos para comenzar había logrado complacer tanto a Charity y a Hermione, no tenía energía para mucho más, pero fue un buen comienzo como cuando intentó lanzar sus feromonas.
Terminó durmiendo con una chica en cada brazo y una Hermione sumamente emocionada porque Charity le dijera que justamente con tiempo y los masajes a sus senos mientras hacían el amor, estos crecerían bastante, no como para que se descompensen las dimensiones de su cuerpo, pero crecerían.
La mañana siguiente fue una muy entretenida y por poco olvidan que tenían que ir a desayunar sino fuera porque sus estómagos se quejaron al mismo tiempo.
Sus actividades de la noche anterior y lo que habían estado haciendo en la ducha los había dejado muy hambrientos, se vistieron rápidamente, Charity se encargó de darle a Harry algo decente para el juicio de ese día, todos sus atuendos eran viejos y horribles.
Ambas estaban seguras que harían a Harry ir de compras en vacaciones, bajaron rápidamente al Gran Salón donde ya estaban Neville, Susan, Hannah, Parvati, Lavender, Padma y Luna.
Saludaron y conversaron un poco sobre su día, Harry estaba bastante nervioso por el juicio, al parecer ese día estaría más con Susan porque ella también iría al juicio, su madrina Amelia después de todo era su tía y según parecía Susan tenían que ir entrando en el mundo político, todo bajo la supervisión de Amelia, para que en un futuro pueda ser una digna sucesora.
La familia Bones era una de las más antiguas así que estaba bastante metida en el mundo de la política como la familia Potter y su madrina no quería que le pasara nada, para eso necesitaba enseñarle muy bien.
Además ya había recibido un par de pedidos matrimoniales por Susan, que no había aceptado, Harry se puso un poco celoso, por primera vez, la Hufflepuff era en verdad hermosa con el cabello como solo había visto en su madre, un cuerpo muy bien dotado y tenía carisma y personalidad fuerte.
Lo que no sabía era que Susan había estado enamorada de él desde el anterior año y no le había mandado una carta en san Valentín solo porque Lockhart era un completo idiota y su idea de los cupidos había sido para vomitar.
Ya había hablado con su tía y le había rogado que mandara un contrato matrimonial a Harry, pero Amelia se rehusaba porque no quería tratar a su sobrina como moneda de cambio.
Como sea estaba sumamente emocionada por pasar tiempo con Harry a solas, tal vez con un poco de suerte podría atraer un poco más a Harry, no quería ver a Harry como un premio pero era muy consiente que todas estaban peleando por ganar a la otra y como en la guerra y en el amor todo se valía aplicaría todas sus cartas para ganar.
– ¿Harry podríamos hablar un momento? – pidió Albus detrás de Harry.
Casi le dice unas cuantas cosas, pero logro contenerse – claro profesor ¿qué desea? – preguntó lo más cortes que pudo.
Albus se removió un poco en su lugar, no quería hablar de eso frente a otros estudiantes – podrías acompañarme a mi despacho – volvió a pedir.
Harry negó con la cabeza – lo lamento profesor, estoy esperando a mi madrina Amelia Bones para ir al juicio de Sirius, si quiere decirme algo será aquí – respondió Harry sonriendo.
Sabía que intentaría convencerlo de que Sirius era el malo, o que él no sabía nada de Pettigrew, incluso intentaría alejarlo de su padrino y aunque le encantaría hacerlo y luego ver su cara cuando sepa que no funciono, estaba demasiado nervioso por lo que se venía como para preocuparse por algo más.
– ¿Vas al juicio de Black? – preguntó Albus asombrado, en su mente maldecía una vez más, con cada día que pasaba parecía que Harry se alejaba más del camino trazado por él mismo, necesitaba de alguna forma enrumbarlo nuevamente y lo que menos necesitaba era que Harry supiera de Sirius – no sé si sea correcto Harry, solo tienes trece años, para que irías a un juicio como ese.
– Porque Sirius fue encarcelado injustamente y es su padrino Director – comentó Amelia a su espalda, se dio la vuelta intentando aparentar calma – ¿o no se lo dijo cuándo debió, una vez se enteró que Sirius era inocente?
Apretó las manos y sonrió tranquilizadoramente – aún no sabemos si Sirius es en verdad inocente y no quería que el niño tuviera un trauma de ese modo – contestó esperando convencer a todos y ganarse unos cuantos puntos con Harry nuevamente.
– Pero yo sí sé que es inocente – respondió Amelia luego miró a los chicos y sonrió, al fin su sobrina pertenecía al grupo de Harry, solo esperaba el chico no rompiera su corazón cuando le tocara elegir entre cada una de esas hermosas chicas que sabía pertenecían al mismo grupo – ¿Harry, Susan están listos?
Ambos asintieron, se levantaron y pasaron justo a un lado de Dumbledore que no sabía cómo hacer para que Harry se quedara en la escuela, suspiró suavemente y maldijo ese fatídico día en que Harry se golpeó la cabeza.
Debió haber previsto algo así, dejó a los Dementores rondando cerca al colegio para que Harry les tuviera miedo y por ende aún más miedo a Sirius que es al hombre que buscaban, pero al parecer había sido una mala jugada.
Bueno solo necesitaba dinero para hacer unos cuantos sellos, eran un poco oscuros pero todo sea por el bien mayor, para que Harry regrese al camino, bajo su ala o colas como quieran verlo y su guía ayude al mundo a librarse una vez más del mago tenebroso más peligroso de todo los tiempo.
Aunque claro nadie conoció en verdad a Morrigan, o si, si las historias en los libros Potter que se robó son ciertas, esa mujer haría orinarse del miedo a Voldemort.
Tuvo unas cuantas pesadillas cuando leyó los libros, pero nadie lo sabía porque se había encargado de que así fuera, no era bueno para su imagen. Vio salir a Harry del Gran Salón con Amelia y su sobrina, así que suspiró una vez más y se encaminó a su despacho necesitaba caramelos de limón para tranquilizarse.
Amelia lideró el camino hacia la salida del colegio, mientras Harry y Susan la seguían un poco detrás, el azabache notó como algunos alumnos se quedaban viendo a su peli roja compañera.
Frunció el ceño con molestia y estiró su mano para tomar la de Susan, quien agacho la mirada para ver sus manos juntas, se sonrojo y luego miró a Harry, el cual le sonreía con cariño.
Se sonrojo un poco más y pudo sentir como su entrepierna comenzaba a picar un poco, se estaba muriendo por besarlo, e incluso para meterlo en un armario de escobas y violarlo.
Harry percibió el olor a chocolate, lo que lo hizo sonreír un poco más, estas chicas eran insaciables, solo esperaba lograr ser lo suficientemente bueno como Dragón para cuando este unido a todas o si no terminaría muerto por ellas y sus deseos.
Salieron del castillo, Susan y Harry aún tomados de la mano, un carruaje los esperaba así que se subieron rápidamente – ¿cómo vamos a ir? – preguntó Harry.
Amelia notó sus manos unidas y sonrió, Susan se veía sumamente feliz, aunque ese sonrojo era bastante impresionante, suponía ya tenía que darle la charla, podía sentir la compulsión que Harry aplicaba a las chicas, no sabía que era, pero sabía que no lo hacía conscientemente o simplemente era por ser el mismo.
Sea como sea, tenía que hablar con Susan y explicarle lo que pasaría si no tenía cuidado cuando iniciara una vida sexual activa – llegaremos a Hogsmeade y nos apareceremos en el Ministerio, soy una de las pocas que tienen el permiso y la posibilidad de hacerlo – respondió.
Harry asintió – ¿Sirius apareció? – preguntó esperanzado.
Amelia negó con la cabeza, esperaba que apareciera, se lo necesitaba aún si con Peter tenían toda la información para el juicio – esperemos que lo haga durante el juicio – comentó suavemente.
Los otros dos asintieron y se quedaron en silencio, Susan podía sentir el nerviosismo y ansias de Harry así que se dedicó a acariciar suavemente su mano con su dedo pulgar.
Era una de las cosas más deliciosas que Harry había sentido, tanto cariño, preocupación y calma con un simple rose de sus dedos, además del exquisito aroma a loto, extraño y embriagante, mezclado con el aroma a chocolate, tenía que controlarse muy bien para no tomar a Susan en ese carruaje frente a su madrina.
Se bajaron en Hogsmeade y tomaron de la mano a Amelia, enseguida sintieron como eran jalados por el ombligo, como eran comprimidos, segundos después abrieron los ojos mareados y con ganas de vomitar en el Ministerio.
Amelia les tendió un poco de chocolate, para que la presión de su cuerpo vuelva a la normalidad y se quedaron allí un minuto, Amelia se estaba divirtiendo, verlos tan mareados pero aún sin soltarse de las manos era muy gracioso, aunque era un poco sorprendente que no vomitaran su primera vez.
Cuando estuvieron mejor los encaminó hacía uno de los ascensores, no se fijaron a donde iban así que solo sintieron como comenzaban a moverse nuevamente, yendo de un lado a otro, hacia arriba y hacia abajo.
Se parecía al viaje hacia las bóvedas en Gringotts solo que mucho más tranquilo, cuando se abrieron las rejas Amelia los lidero hacia el salón de juicios diez, elegido para este caso por ser el más grande.
Ella como miembro del Wizengamot con nueve asientos al ser una de los proxis de Harry se sentaría en un lugar designado, mientras Harry y Susan se quedarían en los asientos para espectadores.
Antes de separarse, se encontraron con Augusta y Cloud, que sonrieron cálidamente a los dos chicos y se presentaron un poco más cordialmente que la última vez, gracias a que estaban en un ambiente un poco más íntimo – ¿entonces como preferiría que votemos por sus asientos? – preguntó Cloud.
Sus dos hijas habían estado mandando muchas cartas con respecto a Harry Potter, ambas enamoradas completamente del chico y al parecer muchas otras estaban igual, le pidieron contactar con Harry para ofrecer sus manos en matrimonio pero aún no era momento para eso.
– Se toda la verdad y con ayuda de mis muy inteligentes amigas hemos descubierto bastante acerca de lo que pasó ese día hace doce años, además yo fui uno de los que descubrió a Pettigrew y quiero que voten para dejar libre a Sirius.
Asintieron sonriendo, de todos modos sabían que Sirius había sido inocente apenas escucharon de Pettigrew, fue una sorpresa, sí, pero supieron en ese momento que se había cometido una injusticia hace doce años.
Fue bastante frustrante cuando supieron que ni siquiera se había realizado un juicio, así que su idea desde el comienzo fue votar de ese modo, lo que si sabían es que algo extraño había pasado – muy bien señor Potter, espero que su padrino pueda presentarse también, ver las caras de los Mortífagos sería bastante gratificante – comentó Augusta – también le agradezco por mi nieto, Neville ha estado mejorando mucho como persona y académicamente gracias a su influencia.
Harry se sonrojo – no es nada, Neville es un gran chico, estoy seguro que lo hubiera conseguido por el mismo.
Antes de que pudieran decir nada más Amelia les avisó que era momento de entrar por lo que se despidieron momentáneamente, Harry y Susan se sentaron en unos asientos libres rápidamente, porque el salón se estaba llenando.
Así mismo con rapidez los asientos del Wizengamot comenzaron a llenarse, Dumbledore se sentó de mala gana al igual que los Mortífagos, mientras otros sonreían, una de las más mortificadas era la mujer sapo rosa.
– Estamos aquí para dirigir el juicio sobre la inocencia o no, del Señor Sirius Black, por favor el nombrado presentarse en la sala – comentó Fudge como si de verdad fuera un gran y respetado hombre, a Harry solo le daba risa. Un hombre en los asientos de espectadores se levantó y se retiró la capa negra que estaba utilizando, se escucharon jadeos por todo el salón, mientras Sirius, un hombre de aspecto viejo y desaliñado, bastante delgado y con el cabello largo, saltó hacía el centro del salón y se sentó en la banca – bi… bien, ¿los… los cargos si eso?
Miró a la mujer sapo rápidamente, estaba pálido, lógicamente no creía en la inocencia de Sirius a pesar de ver a Pettigrew, el sapo rosa se puso de pie, se aclaró la garganta y procedió a leer un pergamino – se acusa a Sirius Black de traición a la familia Potter, asesinato de doce Muggles, un mago llamado Peter Pettigrew, escapar de Azkaban, violar el tratado del secreto, e intento de asesinato en varias ocasiones en el colegio Hogwarts de magia y hechicería – se volvió a sentar sonriendo.
– ¿Cómo se declara? – preguntó Fudge mirando a Sirius.
– Inocente – respondió el prófugo con cansancio.
Justamente como se esperaba, algunos miembros del Wizengamot saltaron a objetar esa simple palabra, Amelia tuvo que levantarse y con un encantamiento Sonorus gritar para que todos se callaran – ¿tienes pruebas para declararte inocente? – preguntó el sapo sonriendo.
– De hecho, las tiene – respondió Amelia mandándole al sapo una sonrisa victoriosa – por favor traigan a Peter Pettigrew.
Dolores se levantó exaltada, claramente no había leído el periódico y simplemente había llegado allí por pedido de Fudge – como traen a un muerto…
Se calló cuando vio a dos Aurores traer arrastrado a Pettigrew, convocaron una silla a un lado de Sirius que se estaba resistiendo con todas sus fuerzas para no golpear al traidor, Peter en cuanto lo vio palideció e intentó escapar, todos podían ver la marca tenebrosa en su brazo izquierdo.
– Como ven la marca tenebrosa en su brazo lo califica como un Mortífago, ahora si no me creen que este hombre con cara de rata es Pettigrew, he pedido se le aplique el suero de la verdad.
Otra vez las quejas, nadie podía oír a nadie, fue el turno de Augusta Longbottom el gritar para que hagan silencio pero la anciana mujer no necesitó de un hechizo, tenía tanta autoridad que su voz levantada fue suficiente – este es un juicio no una calle donde pueden gritar como se les plazca, ahora háganlo beber el suero – nadie quería meterse con la furiosa matriarca.
Un Auror hizo beber el Veritaserum a Pettigrew que intentó resistirse, pero cuando tragó la poción su mirada se cristalizó y perdió enfoque – ¿cómo te llamas? – preguntó Fudge.
– Peter Edmund Pettigrew.
– ¿Cuándo naciste? – preguntó de nuevo Fudge, más asombrado aún.
– El dieciocho de marzo de mil novecientos sesenta.
Cada vez había más silencio en la sala, no se podía creer que Pettigrew estuviera vivo – ¿eres partidario de quien tú sabes?
– Lo fui desde que nos graduamos.
– ¿Cómo lo conseguiste? – preguntó uno de los Mortífagos, ni siquiera sabían que Pettigrew había sido uno de los suyos.
– Viole a diez chicas como prueba.
Todos sabían de eso, los Aurores buscaron al violador pero nunca lo encontraron, Amelia recordaba como Lily, Alice, Gwen, Hestia y ella habían estado aterradas y se habían quedado en Potter Mayor por al menos un mes.
Sin saber que el violador estaba parado justo a su lado – ¿eres el traidor de los Potter? – preguntó Cade Davis.
– Sí, Sirius estaba aterrado por ser la opción obvia para el guardián, así que convenció a James para cambiarlo, solo tuve que decirle que yo sería la opción menos lógica como guardián, para que Sirius le dijera lo mismo a James y de ese modo yo me convertí en el guardián.
– ¿Por qué lo hiciste? – preguntó Amelia, entre furiosa y dolida.
Peter movió su cabeza para mirarla, sus rasgos cambiados, los ojos desenfocados, tanta suciedad y porquería pegados a su cara y pelo, le aterraron al pensar que fue un violador y durmió en un cuarto cercano al suyo – principalmente, el Lord Oscuro era el más fuerte, no quería morir, así que me fui a su lado, pero también porque Gwen me gustaba, la quería para mí pero ella quería a Sirius, Sirius podía tener a cualquier chica pero no a ella.
Sirius casi se lanza a golpearlo nuevamente, solo que el Auror a su lado pusiera su mano en su hombro lo detuvo – ¿qué sucedió ese día de Halloween hace doce años? – preguntó Cloud.
– Estaba en mi casa cuando me enteré de la muerte del que no debe ser nombrado, sabía que Sirius me buscaría por venganza, siempre fue de los que actúa antes de pensar en lo que hace, intenté escabullirme en un pueblo Muggle, pero Black era un Auror me encontró fácilmente, así que aproveche su momento de vacilación e hice explotar el lugar, no me importaba nada solo quería huir, mientras el agua de las alcantarillas salía disparada hacia arriba me convertí en rata, mi forma Animago y huí por el hueco en la alcantarilla dejando atrás un dedo para inculpar a Sirius.
– ¿Dónde has estado escondido? – preguntó Amelia conteniéndose para no lanzarle un encantamiento.
– Con los Weasley ninguno se dio cuenta que su rata vivía más de la cuenta, viví bien como su mascota mientras Sirius se pudría en Azkaban sin poder tocar a Gwen.
Sirius estaba rojo de la ira, quería matarlo, quería torturarlo, doce años de su vida perdidos por su culpa, perdió a sus amigos, perdió a su ahijado y a su novia – denle el antídoto – comentó Fudge impresionado, quien lo diría y era el más chico de todo el grupo, el que parecía nunca haría nada malo, Peter volvió en sí y vomito enseguida, recordaba todo lo que dijo, estaba en muchos problemas – ¿quienes votan a favor? – nadie levantó la mano – ¿quienes votan en contra? – más de la mitad del Wizengamot levantó la mano, pero especialmente, Amelia, Augusta y Cloud, con nueve puestos cada uno prácticamente eran los que condenaban a Pettigrew – cadena perpetua para Peter Edmund Pettigrew en Azkaban, la sección de alto riesgo con una comida al día y Dementores noche y día en su puerta.
Mientras los Aurores se llevaban a Pettigrew el salón estaba en completo silencio – ¿Sirius Black estarías dispuesto a ingerir el Veritaserum para juzgarte? – preguntó Augusta, necesitaban hacer eso para declarar y demostrar que Sirius era completamente libre e inocente.
– Está bien – se encogió de hombros sin importarle.
Otro Auror se acercó y le dio la poción, sus ojos se cristalizaron y se desenfocaron como con Peter y procedieron a realizar las preguntas, comenzando por lo más básico, nombre y fecha de nacimiento – ¿eres un Mortífago? – preguntó Cloud.
– No, primero muerto antes de ser una de esas alimañas.
– ¿Traicionaste a James y Lily Potter? – preguntó Amelia, quería que cualquier punto quede claro como el agua.
– No, James y Lily eran mi familia, nunca los traicionaría.
Amelia estaba al borde de las lágrimas – ¿tuviste un juicio hace doce años? – preguntó Alanna Patil.
– No, Millicent Bagnold me encerró en Azkaban sin que se me hiciera un juicio, aunque me resulto extraño porque fue muy repentino el que declarara mi encarcelamiento, antes me había dicho que se me juzgaría con Veritaserum.
Todo el mundo se quedó callado, eso era muy extraño y era la primera vez que oían algo así, además algunos conocían a Millicent y no era una mala persona y era muy confiable.
Albus retenía la respiración intentando no parecer preocupado, Sirius había sido más perceptivo de lo que creía, por suerte el mismo no sabía sus secretos como los Potter, James y Lily se los habían llevado a la tumba antes de que le contaran algo a alguien – denle el antídoto – comentó Fudge – ¿votos a favor? – las manos comenzaron a levantarse, exceptuando a los Mortífagos, Albus para seguir con su treta no tuvo más remedio que levantar la mano – ¿votos en contra? – Lucius levantó la mano rápidamente, esperaba conseguir alguien más que lo apoye pero fue el único – Sirius Black queda libre, se le pagará hasta el último Knut de su anterior sueldo como Auror como si hubiera ejercido y como Ministro presento mis más sinceras disculpas.
– Gracias Ministro – comentó Sirius levantándose, suspiró un poco, parecía menos cansado.
Cuando se dio la vuelta un cuerpo choco contra el suyo y como no había comido bien en mucho tiempo terminó en el suelo, se quejó un poco del dolor pero cuando vio a la persona que tenía en sus brazos las lágrimas comenzaron a salir – eres un idiota sabes, como se te ocurre buscar venganza, creí… creí, te llegue a odiar estúpido – chilló Gwenog Jones mientras lloraba.
– Lo siento – se disculpó Sirius llorando de igual modo – cuando llegué a la casa y le di mi moto a Hagrid, cuando me quede solo en los escombros de la casa de mis amigos, la mente se me nublo, solo quería hacerlo pagar, tenía tantas ganas de matarlo, yo… yo le dije a James que Peter era una mejor opción…
Gwen lo besó, sin importarle la suciedad, el que no se hubiera lavado los dientes por quien sabe cuánto tiempo, solo quería volver a sentir sus labios contra los de ella, había tenido un par de novios en esos doce años pero ninguno la hizo sentir como Sirius, cuando se separó sonrió contenta – que asco, tienes que lavarte los dientes y darte un baño.
Después de doce años de estar prácticamente pudriéndose, por fin podía volver a reír, comenzó suavemente, pero terminó siendo una risa completamente escandalosa, algunos creían que se había vuelto loco, reía y lloraba al mismo tiempo.
– No sabes cómo te extrañe amor – la abrazo con fuerza.
– Levántense, Sirius, hermana creo que aquí hay alguien a quien de seguro quieren ver – mencionó Hestia Jones a unos pasos de ellos.
Cuando levantaron las miradas y vieron a Harry casi se les van los ojos, se levantaron rápidamente y lo abrazaron con fuerza – cachorro mírate – comentó Sirius impresionado.
– Eres la mezcla exacta de tu padre y tu madre – dijo Gwen llorando aún más – por Merlín, donde habías estado, intentamos de todo para encontrarte, pero ni siquiera nos dejaban verte en Hogwarts.
Harry no sabía cómo sentirse, en un solo día había aprendido mucho sobre ese día en que quedó completamente solo en ese mundo, supo que tenía más familia de la que creía, los amigos de sus padres.
No podía hablar, simplemente se aferró fuertemente a Gwen quien lo estaba abrazando igual de fuerte – es mucho para un día deberíamos irnos – comentó suavemente Amelia, por fin todos juntos de nuevo, se había separado pero esperaba que con algo de esfuerzo su familia se vuelva a unir.
– Tienes razón, quiero cambiarme, arreglarme… quiero comer – dijo Sirius mientras se tocaba el estómago – hace mucho tiempo que no como más que pan y agua.
Lo miraron con tristeza, Gwen dejó que su hermana abrazara a Harry mientras ella volvía con Sirius, por fin lo tenía de nuevo y no quería dejarlo nunca más – vamos, mi casa está cerca, debe estar un poco empolvada porque hace un par de meses que estamos en entrenamientos rigurosos, pero allí puedes arreglarte y tengo un poco de tu ropa de la que no pude desprenderme.
Sirius asintió, comprendía muy bien que había dejado devastada a su novia – ¿y Remus donde esta?
– Es nuestro profesor de DCAO, no pudo venir – respondió Susan sonriendo, tampoco sabía cómo sentirse, su tía nunca le comento sobre sus amigos, nunca supo que había sido mejor amiga de Lily Potter.
– Pequeña Susan, vaya ya eres toda una mujer – comentó Sirius impresionado – deben actualizarme porque me he perdido completamente doce años.
Asintieron y se encaminaron hacia la salida del Ministerio, una batalla por lo menos había sido ganada y una familia se reencontraba, había sido un buen comienzo del domingo, esperaban los días siguieran de este modo por mucho más tiempo, aunque sabiendo que Voldemort estaba allí afuera estaban seguros también, no sería el caso, por lo menos estos momentos disfrutarían mucho.
Explicaciones para el capítulo, supongo que en el capítulo anterior estaba bastante claro que el bono de almas, algo bastante utilizado en muchos fanfic entre Harry-Hermione, sería utilizado de un modo un poco diferente, como dije la unión hace la fuerza, además no quería que las relaciones se vieran como algo banal, superficial y sexual nada más.
Creo que todo el mundo quisiera tener una verdadera alma gemela y por eso aplican este tema del bono de almas en sus fics por lo que también lo utilice para mostrar que por más que Harry tendría varias chicas no serían simplemente una más del montón sino que significarían algo individual en la vida de Harry.
Así mismo como algunas personas pedían Luna apareció con sus propios problemas, fantasmas y claro sus propio poder, ya averiguaran que es más adelante.
Y por último pero no menos importante el juicio de Sirius no sé si está muy bien hecho que se diga como ya explique antes no soy muy bueno con todo el ámbito político, pero supongo que está lo suficientemente bueno para el tipo de historia que manejo por el momento.
Más gente se une al grupo, y claro los adultos comienzan a llegar, la gente que puede de verdad dar voz a lo que quiera hacer Harry en el mundo de la magia.
En los libros nunca se especificó si Gwen y Hestia eran hermanas pero decidí hacerlo porque tengo planes para ellas, además me parece raro que la única amiga conocida de Lily fuera la madre de Neville por lo que las incluí a ellas también en ese ámbito, no estoy seguro si sus edades están muy acordes pero voy a ignorar eso y hacerlo como que todos tienen más o menos el mismo rango de edad.
Por parte de Peter, no sé si estoy conforme con dejarlo asi, odio al tipo y quiero que sufra, solo siendo custodiado por Dementores no me parece suficiente, alguien como el merece algo peor.
Como sea espero que les gustara el capítulo, por favor dejen Reviews, me gustan y Follows. Nos leemos.
