Buenas, buenas, despues de un tiempo, y se que algunos deben estar al menos un poco disgustados con este parón que me he dado, fueron algunos factores los que contribuyeron a eso en verdad, el principal aunque menor aun seguimos en pandemia incluso vacunados y todo eso, así que la vida sigue siendo complicada por ese lado.
Otro factor fue darme un tiempo de descanso con estos fics y concentrarme en otros, tenia algunas ideas que simplemente no querían salir de mi cabeza y me estaban volviendo loco al menos hasta que escribiera un capítulo.
Ya saben uno lee un fic y le entran ganas de hacer algo similar al menos para darle mi propio giro, de eso hay que culpar al muy bueno aunque descartado fic de Paperpuscher 101 God-Emperor of Essos and beyond, me gustó la idea general, no tanto el harem o el pobre uso de la magia.
Así que como que me entro ganas de escribir una versión con la misma idea general pero a mi manera, por supuesto la idea del Harry/Marvel/DC aun esta en mi cabeza y he estado intentando ponerlo en palabras incluso con mi pobre conocimiento sobre comics o héroes.
Por último ha sido un poco frustrante el tener las ideas pero no saber cómo unirlas, eso más un Review que me dejaron en mi fic de HP que me hizo caer en cuenta que en algunos sectores tiendo a escribir mucho recuerdo o como flashback y no profundizo en eso, bueno es un falla bastante grande que ni siquiera me había dado cuenta que cometía.
Así que desde ahora intentare frenar ese modus operandi lo mejor que pueda, al mismo tiempo que busca cuales son esos momentos en anteriores capítulos para corregirlos y volver a publicarlos.
De todas maneras solo quería decir eso, agradezco los Reviews que me dejan para felicitarme, simplemente para darle un me gusta algo mas largo o incluso para corregirme errores, pero no voy a responder ninguno para dejarles leer el fic como tal.
Cap20.- Adiós a un Nakama.
Sopló el humo de los puros en su boca parado en la proa del braco de su… amiga Hina, la lluvia había comenzado a caer unos minutos despues de que entraran oficialmente en aguas de Arabasta.
Parecía que la guerra en la que había dejado a su Sargento Mayor por fin termino, antes de que llegaran con el preciado juguete de ese condenado pirata.
Miró a su espalda donde podía ver el enorme horno en un barco que estaba claro pertenecía a Crocodile, despues de todo si el muy desgraciado usaba Dance Powder no podía ser en Arabasta, si lo que quiera era quitar cualquier posibilidad de lluvia al país necesitaría o estar conscientemente evitándolo con sus poderes todo el tiempo o usando el Dance Powder en otro lado.
Para cubrir con su poder todo el país Crocodile necesitaría poner toda su concentración en eso, despues de no haber entrenado correctamente tanto tiempo, era una suposición clara sobre cuál era su modus operandi.
– Parece ser que todo se solucionó antes de lo previsto Smoker-kun – dijo una hermosa mujer de cabello rosa detrás del peliblanco – Hina esta decepcionada.
– ¿Decepcionada por no participar?
– Decepcionada porque usaste toda mi flota para cazar este barco y quedara solo como un dato más.
Smoker asintió de acuerdo con eso, aun no sabían que había ocurrido en Arabasta, pero la guerra sería mucho más importante que haber encontrado el gigantesco barco, aunque estaba seguro de que ese desgraciado de Mugiwara estará al frente de todo, posiblemente era el encargado de haber derrotado a Crocodile, solo él y esa castaña loca tenían la fuerza para luchar contra el Shichibukai.
– Somos de la misma clase en la academia, tómalo como un favor por un amigo.
Hina suspiró – me compadezco de la pobre Tashigi-chan, siempre teniendo que seguirte en tus planes, locuras y problemas.
Smoker ignoró completamente el cometario de su amiga, lo que lógicamente cabreo a la mujer – por cierto, cuando recuperemos al prisionero Crocodile, llévatelo junto con este barco de lluvia.
– Un poco presuntuoso no es así – se burló la mujer cruzando sus brazos – aún no sabemos si Crocodile es un prisionero, dudo mucho que Tashigi-chan tenga la fuerza suficiente aun para enfrentarlo.
Smoker asintió, aunque le dolía decirlo sabía perfectamente que ni siquiera él tenía el nivel para enfrentarse a Crocodile.
Lo intentaría si era necesario, no era alguien que se acobardara ante un reto, aun así, sabía muy bien quien podía con esa escoria y no era Tashigi, por lo general esperaría que Mugiwara eliminara a Crocodile en busca de su Akuma no Mi, pero el novato no era de esos.
– Mugiwara lo derroto – miró a Hina sabiendo que esperaría lo mismo que con cualquier otro pirata – por eso se perfectamente que ya lo tenemos apresado.
– Hina pensativa – murmuró la pelirosa – si Mugiwara lo derroto, Crocodile ya debería estar muerto, quizá lo que deberíamos buscar es la Akuma no Mi, antes de que el Akuma no Ki decida aparecer por aquí buscándola.
Smoker volvió a burlarse y aspiró los puros – Mugiwara está preparado para hacer lo necesario eso es cierto, pero estoy seguro de que no es un asesino como algunos de esos asquerosos perros rabiosos del Akuma no Ki – soltó el humo de sus labios – mato a Arlong la Cierra sin pestañar, según los reporte, porque el desgraciado abusó de su Navegante y su Carpintera, así que estoy seguro de que podría haber matado a Crocodile de haberlo necesitado, pero como dije fue en defensa de un Nakama.
La pelirosa se quedó callada viendo por un momento a Smoker – sorprendentemente… estás hablando bien de un pirata – se rio suavemente – no me digas que te estas ablandando, Cazador Blanco.
– No digas estupideces – gruñó el peliblanco con enojo – si veo a Mugiwara lo tratare como a cualquier otro pirata con el que me he encontrado.
– Hina burlona – murmuró Hina casi remarcando la última palabra – ¿no este mismo pirata te dejo casi muerto en Loguetown?
Volvió a gruñir y casi escupió el humo en sus pulmones – metete en tus malditos asuntos – se quejó con fiereza – tuvo ayuda el maldito, de otro modo en este momento estaría preso y posiblemente con una agradable y permanente estadía en Impel Down.
Hina volvió a reírse suavemente – bueno, con Dragon ayudándolo es normal que escapara – caminó hasta pararse a un lado de Smoker y miró el mar, la lluvia caía con fuerza despues de mucho tiempo, y ya podían ver Nanohana – aunque tengo entendido que aun así te dio una paliza, incluso se te escapo en Rainbase.
Gruñó una vez más, no era como si pudiera decirle incluso a posiblemente su mejor amiga, que dejo escapar a Mugiwara por el simple hecho de deberle una deuda al salvarlo de morir ahogado.
– Vas a llevártelo o tengo que sacar la moneda – cuestionó levantado una ceja.
Hina retiró el rostro impertinentemente, por lo tanto, el peliblanco metió su mano en el bolsillo y saco un Beri, lo lanzó al aire y dejo que caiga en el dorso de su mano, regresó a ver a la pelirosa que continúo mirando lejos – cara.
Descubrió la moneda y sonrió – cruz – Hina lanzó un insulto en voz baja – perdiste, así que te llevaras el barco y a Crocodile.
– Estas acostumbrado a salirte con la tuya – suspiró dando media vuelta – no has cambiado ni un poco desde la academia, Hina se desespera.
Crocodile se encogió de hombros, sin importarle en lo más mínimo. Continuaron su rumbo hacia la ciudad portuaria de Arabasta sin impedimentos arrastrando con ellos el enorme barco que producía lluvia y casi podía considerarse un arma por sí mismo, esa cosa literalmente podía secar países.
Mientras tanto en Alubarna Tashigi estaba preparando todo para su viaje hacia Nanohana donde estregarían al preso y ex Shichibukai Crocodile.
La gente a su alrededor gritaba, saltaba y bailaba, felices porque estaba lloviendo en todo el país, pero ella no estaba feliz, sus creencias había sido pisoteadas, la marina había sido pisoteada.
– Sargento mayor – gritó uno de sus hombres – acabamos de encontrar a los Mugiwara, están todos inconscientes.
Dejo algunos hombres encargados para que mantuvieran un ojo atento en el Shichibukai mientras ella corría con el resto a ver a los piratas. Dio media vuelta en una esquina y efectivamente se encontró con gran parte de la banda pirata tirada en el suelo durmiendo sin importarles el mundo.
– Hay que aprovechar y apresarlos – dijo uno de los marines a su lado – rápido busquen….
– No harán nada – ordenó Tashigi apretando las manos.
Todos los marines la regresaron a ver con expresiones de asombro – ¿qué… qué acaba de decir Sargento Mayor? creo que acabo de oír mal.
– Es una orden – rumió la peliazul aún más molesta – los Mugiwara no serán apresados hoy.
Los marines estaban empezando a quejarse especialmente por la tremenda oportunidad que estaban desperdiciando cuando un nueva voz se hizo presente – gracias Tashigi-chan no querría tener que pelear contigo en este momento.
Dieron la vuelta y se encontraron con Luffy golpeado, sangrando y a punto de caer, pero mirándolos con una fuerza y decisión que amedrentaba – ¡Mugiwara no Luffy! – gritaron todos aterrados, despues de todo este… monstruo acababa de vencer, acababa de mandar a volar a Crocodile uno de los Shichibukai.
Luffy les mando una mirada irritada antes de ver a sus Nakamas y volver a poner sus ojos en Tashigi – supongo que ya tienes a Crocodile.
– Inconsciente y con esposas de Kairoseki, listo para ser enviado a Impel Down.
Asintió contento, había escuchado solo… rumores sobre la prisión de máxima seguridad de la Marina, no sería una estadía agradable para el Shichibukai – ¿no piensas buscar a sus lame culos?
– Ya encontramos a Daz Bones – respondió Tashigi, por lo general no daría la más mínima información a un pirata, pero haba algo en Luffy… maldito el día en que lo conoció y malditas sus reacciones – estamos en busca del resto, pero hasta el momento no los hemos encontrado, eso o ya escaparon.
El azabache murmuró suavemente antes de sentarse en un pedazo de pared a su lado – si eso es cierto la mayor parte de los peces pesados escaparon – miró a la peliazul ignorando a los marines que se retorcían a su alrededor – ¿aun así estás de acuerdo en no apresarnos?
– Es lo correcto – al menos para ella, esa era su propia justicia, una que no estaba embarrada por personas como Crocodile.
Luffy la miró atentamente por un par de minutos, analizándola completamente, incluso usando su Haki, parecía que la estaba rompiendo, sonrió más infantilmente, algo que hizo parpadear a Tashigi y luego sonrojarse, llegaría el momento, quizá no ahora, pero llegaría el momento.
– Bueno, te lo vuelvo a agradecer.
Tashigi asintió removiéndose en su lugar un poco excitada e incómoda – es solo por hoy, desde mañana volveremos a ser enemigos y los buscare para apresarlos a como dé lugar.
Se rio con fuerza haciendo estremecer a los marines – no lo esperaría de ninguna otra manera, espero que me busques y me sigas buscando – se lamió los labios dándose una mirada ardiente que excitó aún más a la peliazul – solo recuerda que no me quedare de brazos cruzados, si veo una oportunidad la tomare… – le dio una mirada aún más sugerente pero también burlona – como la tome en Nanohana.
Tashigi no podía volverse más roja de lo que ya estaba, pero lo logro especialmente despues de recordar ese beso que le había robado en Nanohana.
– ¡Nos vamos! – gritó dando media vuelta y escapando.
Luffy la miró irse riéndose era muy divertido meterse con Tashigi, le daba algunas de las reacciones más divertidas y deliciosas, se levantó trastabillando un poco y miró a sus Nakamas dormidos, todos lo había hecho muy bien – tienes un grupo bastante impresionante.
Había sentido a Koala en todo momento, escondida de los marines para no ser reconocida como alguien del Ejército Revolucionario – son fantásticos – la regresó a ver con seriedad – supongo que ahora quieres hablar de lo que sucedió.
Koala lo miró por un momento antes de sonreír, agárralo por la nuca y besarlo con fuerza, dominando al azabache en todo momento y alejándose cuando pareció que estaba por responder – tenemos un poco de tiempo, no necesito irme enseguida así que podemos descansar y despues podemos hablar.
Luffy asintió justo a tiempo para que Vivi apareciera con algunos de los Guardias Reales para ayudarlos a moverse hacia el palacio.
Eran oficialmente los primeros piratas que pisarían el palacio con un permiso expreso de la realeza, incluso se les recompensaría, Luffy ya estaba salivando de solo pensar en toda la comida que podría comer, para diversión de Koala.
En una habitación opulenta e increíblemente limpia, cinco personas estaban reunidas, cuatro de ellos estaban sentados en unos cómodos sofás mientras el ultimo se paraba en medio de todos.
– No podemos dejar pasar esto – murmuró el hombre de más a la derecha, tenía el cabello blanco y una cicatriz justo en su ceja izquierda, tenía agarrado un bastón en sus manos estiradas hacia el frente – si la gente se entera de que un pirata descubrió y detuvo a un Shichibukai rebelde el Gobierno Mundial será el hazmerreír.
– Ciertamente no podemos demostrar debilidad – dijo el más joven de todos, con el cabello y la barba rubios.
– Lo mejor es ocultar todo – comentó el único que no estaba vestido con un traje, era calvo y usaba lentes, en su mano tenía una larga espada – ¿tenemos personal asentado en Arabasta?
– Desde que Crocodile se asentó allí y aún peor, con este problema que comenzó hace tres años, no, no tenemos a nadie allí – refunfuñó el siguiente de la derecha, poseía una curiosa marca de nacimiento en la frente con forma de archipiélago – con un Shichibukai allí no había ningún problema o necesidad de asentar allí a alguien con el suficiente poder, todos los piratas importante evitaban Arabasta siendo el territorio de Sir Crocodile.
– Um… tengo entendido que el Capitán ubicado en Loguetown siguió al pirata que resulta ser nuestro problema ahora, me imagino que lo siguió hasta Arabasta – murmuró el último, el único de pie con el cabello largo y blanco completamente.
– Smoker el "Cazador Blanco" – dijo el rubio.
El resto asintió de acuerdo – si lo siguió parece que tenemos nuestra tapadera – comentó el de la cicatriz en la ceja.
– Habrá que hacer un reconocimiento público, tendremos que premiarlo por destapar los planes de Crocodile y luego vencerlo – dijo el mayor de todos apretando su espada.
– Aun así, hay que resolver el problema del novato – gruñó el hombre del mostacho y la marca de nacimiento – ese novato no solo hizo del East Blue su territorio por el simple tecnicismo de eliminar al resto de piratas medio decentes, ahora que ha entrado al Grand Line peleó y venció a uno de los Shichibukai.
El resto se quedó en silencio por un momento analizando toda su información – tiene el suficiente poder para representar un problema – murmuró el rubio una vez más – ¿sabemos su nombre?
– Monkey D. Luffy – respondió el único de pie.
Todos lo regresaron a ver como uno – así que otro D – murmuró el de la cicatriz acariciando el bastón en sus manos.
– Debe ser el nieto de Garp – murmuró el anciano de la espada – y podemos suponer que tan hábil y peligroso como su padre ¿cuál fue su primera recompensa?
– Cincuenta millones de Beris – volvió a responder el único de pie.
– Para el East Blue que es el mar más débil de todos esa es un gran recompensa – dijo el rubio con la voz aumentando ligeramente de volumen – estoy seguro de que nos va a dar muchos problemas, igual a su padre, si no lo detenemos lo más pronto posible.
El resto estuvo de acuerdo con eso, Dragon era una espina clavada en el costado del Gobierno Mundial, el problema era que esa espina seguía creciendo con forme pasaban el tiempo y ahora ya no era una espina era todo un maldito barco clavado en su costado.
– Su recompensa debe aumentar lo suficiente para que sea atractivo cazarlo – murmuró el de las manchas de nacimiento – unos ciento cincuenta millones de Beris debería hacer el truco.
Considerando todo su recorrido ese era quizá un precio demasiado bajo, pero tampoco podían aumentarlo demasiado, no especialmente despues de encubrir todo este fiasco en Arabasta – tengo una idea más – comentó el del mostacho con una sonrisa siniestra – imagino que posee una Akuma no Mi.
– Muchos rumores, nada concreto – respondió el anciano de pie – pero al menos podemos suponer que ha comido una muy especial o más de una, despues de todo lo están empezando a llamar Mugiwara no Luffy 'La Tormenta Perfecta'.
– Entonces posee el poder de un desastre natural, como Shirohige – comentó el anciano de la cicatriz.
– ¿Acaso es una mítica como Marco el Fénix o Sengoku el Buda? – cuestionó el rubio.
Negó con la cabeza sin conocer esa información – no tenemos idea, pero al poder manejar tres elementos quizá sea así o el loco infeliz comió más de una.
– Bueno, eso es mejor – murmuró el del mostacho mientras su sonrisa se ensanchaba – una fruta tan rara puede ayudarnos perfectamente, solo tenemos que llamar al Akuma no Ki.
Todos estaban tan bien como podían serlo dentro de un par de días, Luffy era el que más paliza había recibido pero también era el más resistente de todos, con excepción de Koala por supuesto.
Pero mientras sus Nakamas se recuperaban Luffy aprovecho su propio pago por ayudar y disfruto de algunas comidas exóticas y realmente deliciosas.
Los guardias y el personal del palacio estaban impresionados con el apetito del capitán pirata, pero se acostumbraron bastante rápido, especialmente por las payasadas que ocurrían cuando estaba cerca.
Y solo aumentaban mientras más de sus Nakamas se iban uniendo a las fiestas que se formaban sin proponérselo alrededor de Luffy.
– A, esto es justamente lo que receto el doctor – jadeó Makino derritiéndose dentro de la bañera realmente enorme, incluso podían meter el Merry allí – en este caso es verídico ¿no es cierto Kaya?
La rubia estaba a su lado escuchando el alboroto que estaban haciendo los hombres al otro lado – esto es muy refrescante – murmuró la rubia.
Koala se rio suavemente mientras veía a los Nakamas del hijo de su jefe, la verdad eran un grupo… variopinto, todos con personalidades tan únicas que casi parecería que chocarían todo el tiempo, pero parecía que todos se complementaba y confiaban en el otro de tal manera que simplemente funcionaba.
Afuera de la bañera Vivi y Nami usando toallas se ayudaban mutuamente para lavarse la espalda, sentadas en unos cómodos bancos.
– Este baño debe valer mucho – murmuró la akage casi salivando al ver los pilares con forma de león que parecían estar hechos de oro puro.
– Por favor Nami, estamos relajándonos, al menos por ahora deja de pensar en dinero – se quejó Nojiko – disfruta del agua caliente y el vapor.
Vivi se rio suavemente al ver el puchero de la pelinaranja. Mientras tanto al otro lado los hombres también estaban disfrutando del baño que literalmente solo se podía usar cuando llovía como lo había estado haciendo desde que vencieron a Crocodile, parecía que no se detendría pronto.
– Este baño es enorme – jadeó Chopper sin estar acostumbrado a todo lo que lo rodeaba.
Suponía que el palacio de Wapol había poseído uno pero ya que dejaron la puerta abierta posiblemente estaba congelado como un lago, así que el único baño que uso fue el de su habitación, que era bastante normal.
– Como se podría esperar de una familia gobernante – gruñó Gin.
– Esa comida fue muy divertida – dijo Cobra prácticamente ignorando el comentario de Gin – por lo general comemos de una manera muy ordenada y tranquila, pero parece que con ustedes todo se convierte en una fiesta.
Sanji dio un saltó que casi lo hace parecer Mr. 2 bailando y golpeó a Igaram en el costado, intentando aparentar inocencia pero con la sangre literalmente escurriendo de su nariz – entonces ¿dónde está el baño de las mujeres?
– ¡Como si se lo fuera a decir a alguien como tú! – gritó Igaram golpeando el codo infractor – ¡Vivi-sama está allí adentro, no dejare que la espíes!
– Vamos, no seas tacaño – se quejó el rubio.
Cobra tosió falsamente para llamar la atención y apuntó rápidamente a una pared alta a su izquierda – está justo detrás de ese muro – dijo casi hiperventilando con una sonrisa que era la copia calcada de la de Sanji.
– ¡Majestad bastardo! – volvió a gritar Igaram.
– Eres un buen hombre su majestad – murmuró Sanji prácticamente corriendo hacia la pared siendo seguido prácticamente por todos los demás.
El vapor no dejaba que se viera con claridad pero las chicas se dieron cuenta casi enseguida que las estaban espiando – ¿¡qué hacen ahí arriba!? – gritó Vivi tapando su cuerpo rápidamente con una toalla mientras veía a los hombres con el ceño fruncido.
– ¡Luffy! – gritó casi enseguida Makino viendo a su novio con enojo.
El azabache comenzó a sudar enseguida – si… si – tartamudeó parpadeando y buscando la ruta de escape más cercana.
– ¿¡Qué demonios creen que están haciendo!? – volvió a rugir la peliverde poniéndose de pie, Sanji salió volando hacia atrás por la simple imagen aunque el muy tonto ni siquiera se dio cuenta que la mujer usaba una toalla al menos esperando que el pervertido de la banda intentara algo.
– Bien – dijo Nami levantándose también con una sonrisa tortuosa – me deben cien mil Beris cada uno por esto, Shiawase Punch.
El resto de hombres siguió a Sanji rápidamente – ¡Nami! – gritó Nojiko con los ojos abiertos, Vivi detrás de Nami tenía una expresión incluso más cómica.
– ¿Qué? – cuestionó la akage – fue muy efectivo.
Un segundo despues las luces parpadearon y se escucharon varios gritos de dolor cuando un rayo trono en medio del baño de hombres, Makino negó con la cabeza y suspiró – él mismo estaba allí espiando junto con el resto y luego esta de celoso.
Kaya a su lado no pudo seguir aguantando y se lanzó a reír, enseguida el resto la imito riéndose a expensas de los chicos y de su Senchou. En el baño de hombres todos con excepción de Luffy estaban humeando en el suelo, negros como si estuvieran bien tostados y con algunas extremidades con espasmos.
El baño se extendió por algunos minutos más antes de que Nami mirara con seriedad a Vivi que estaba disfrutando mucho de su compañía actual, a pesar de que todas podían ver cierta… preocupación en su rostro.
– Supongo que te lo estarás preguntando – murmuró la akage.
– ¿Qué? – cuestionó Vivi.
– Pensamos irnos en la madrugada.
La peliazul se sorprendió, principalmente porque descubrieran el motivo por el que estaba algo… retraída, pero también por la prontitud con la que pensaban irse – ¿de verdad?
– No hay ninguna razón para quedarse – respondió Nojiko con una sonrisa suave – todos estamos en un estado aceptable para viajar según nuestros médicos.
Kaya asintió como respuesta – sin mencionar a los marines que deben estarnos buscando – dijo la rubia.
– Sí, será mejor salir de aquí lo más rápido posible, especialmente porque el Merry no está muy seguro donde lo dejamos – continuó Makino, miró a Koala estrechando los ojos – ¿tú qué piensas hacer?
– Tengo que reportarme al menos – murmuró Koala sabiendo bien que estaba preguntando la peliverde – no podría unirme a ustedes en este momento aunque quisiera – sonrió un poco más marcadamente – aunque espero que no les importo si me robo a Luffy esta noche.
Makino y Nojiko se rieron suavemente, Vivi y Kaya se pusieron extremadamente rojas, Nami por el contrario simplemente gruñó y apartó la mirada, resignada a no tener a Luffy esa noche, algo que ya esperaba desde que aprendió el nombre de la castaña y supo que era la misma mujer de la que Luffy había hablado justo antes de subir por la Reverse Mountain.
Mientras esa conversación continuaba por caminos muchos menos… puritanos, el grupo de hombres comenzaba a recuperarse despues de ser electrocutados por su capitán monstruoso.
– ¿Yo qué… mierda… hice? – preguntó Zoro tartamudeando ya que su cuerpo seguir teniendo espasmos.
Gin a su lado soltaba espuma por la boca aun recuperándose del ataque, eran los únicos dos que no se movieron para ver a las mujeres de su tripulación, pero su Senchou no conocía la palabra moderación así que recibieron el mismo castigo que los demás.
– Gra… gracias – susurró Cobra arrodillándose dolorosamente cuando sus rodillas golpeaban como sonajero contra el suelo.
– Viejo – gruñó Luffy acercándose al Rey con chispas recorriendo su cuerpo.
– No… no eso – tartamudeó negando con la cabeza y las manos – por este país – eso detuvo a Luffy enseguida, se inclinó hacia delante haciéndole una reverencia al capitán.
Igaram se quejó más por la apariencias que nada – un Rey no debería arrodillarse ante nadie majestad.
– Igaram, el poder es algo que se lleva por encima de la ropa, esto es un baño, aquí en el baño somos iguales, pero como padre y como un hombre que vive en estas tierras deseo expresar mi más profunda gratitud – Luffy comenzó a reír y el resto de su tripulación, incluso las mujeres, lo siguieron sonriendo – muchas gracias, de verdad muchas gracias.
El azabache inclinó la cabeza tan dignamente como el Rey, a pesar de que ambos estaban desnudos, con eso su baño pudo continuar sin interrupciones.
La banda regresó a su habitación para prepararse para partir, pero mientras la banda estaba relajada las cosas seguían moviéndose en todo el mundo y el Gobierno Mundial no dejaría pasar lo sucedido, incluso cuando ya había puesto la cabeza de Luffy en un pedestal para uno de los… "negocios" más lucrativos y peligrosos del mundo.
Pero eso no sería suficiente no estaban a gusto dejando a otro D moverse por el mundo sin obstáculos.
Esa misma noche los nuevos carteles estaban siendo enviados a todas partes con las nuevas recompensas por algunos de los miembros de la tripulación – ¿qué vamos a hacer Igaram-san? – murmuró Chaka mirando con preocupación los carteles en la mesa – deberíamos decírselo.
– Sí, por supuesto – respondió Igaram tan preocupado como Chaka – pero esto es preocupante… se movieron extremadamente rápido, con estas recompensas esperemos que puedan salir de la isla a salvo.
Chaka levantó dos de los carteles mirándolos con atención – Roronoa Zoro, recompensa de ochenta millones de Beris – miró al otro cartel – Gin "Hombre Demonio", recompensa de cincuenta millones de Beris.
– Y Luffy-san – dijo Igaram apretando sus puños – Mugiwara no Luffy "La Tormenta Perfecta", recompensa de ciento cincuenta millones de Beris.
– Con este valor por su cabezas incluso los Almirantes se moverán contra ellos – dijo Chaka.
– El que derrotaran a un Shichibukai no ha pasado desapercibido, con una demostración como esa no había manera de que no sucediera algo como esto – gruñó Igaram frustrado, no había nada que pudieran hacer, no podían apoyarlos públicamente, solamente podían darles esta información y esperara lo mejor.
Se miraron atentamente, el ambiente era un poco incomodo considerándolo todo, contrario a cuando lo volvió a ver en Rainbase ya no estaba cabreada por todo lo que le había pasado y al parecer estar cerca de él al menos apagaba un poco ese fuego candente que le recorría de pies a cabeza cuando… estaba interesada en otro.
– Tengo un par de preguntas primero que nada – comentó Koala viendo atentamente al hijo de su jefe.
– Adelante – respondió Luffy.
– Cuando… me mordiste ¿qué fue lo que hiciste? por alguna razón esa marca se siente… caliente, como si se hubiera vuelto una zona erógena.
– No estoy seguro de que es lo que hago cuando muerdo a alguien – respondió Luffy con la sinceridad por la que sus Nakamas lo conocían – según Makino marco a mis mujeres como mías, pero no estamos seguros de cómo funciona, hemos buscado información sin encontrar nada.
Koala asintió entendiendo, ella pertenecía al Ejército Revolucionario y también busco información sin resultados, quizá tenía que ver con Luffy mismo, quizá tenía que ver con quien era su madre.
Sabía que habían… razas que aunque humanas eran diferentes, la gente del cielo que tenía alas en su espalda, los Gyojin o los Kyojin, era posible que la línea de sangre de Luffy por parte de su madre tuviera este tipo de habilidades, pero claro esas eran especulaciones y a menos que descubrieran que sucedía así se quedaría.
– Cuando… intente rascarme la picazón la marca… me éxito aún más, casi como si fuera un castigo, sabes ¿por qué?
Los ojos de Luffy brillaron por un momento con enojo antes de reconocer lo que pasaba – sucedió algo similar con Makino, como dije es mi marca, eres mi pareja, yo soy tuyo tanto como eres mía, si intentaras estar con alguien más deberías recibir castigo no crees – respondió con una sonrisa sensual – pero no es solo por eso, mientras más tiempo estemos separados será peor, creo que es una manera de mantenernos lo más juntos posible.
– Entonces ¿no podría irme, tengo que quedarme contigo? – cuestionó preocupada, tenía que reportarse con Dragon no podía quedarse más tiempo.
– Puedes irte – respondió rápidamente el azabache – pero la marca te excitará cada vez más para acercarte a mí, no será tan marcado mientras no intentes nada con nadie más que yo o mis chicas, pero aun así te excitaras cada vez un poco más.
Koala suspiró más tranquila, aunque aún era un preocupación a tener en cuenta, necesitaría pensar en cómo solucionar este problema, si bien no estaba en contra de quedarse con Luffy, pertenecía al Ejército Revolucionario y tendría misiones lejos, muy lejos, de hecho la mayoría de sus misiones tenían lugar en el Nuevo Mundo.
Quizá era momento de hablar con el padre de Luffy aunque eso la pusiera algo nerviosa.
Luffy sonrió un poco más marcadamente casi sintiendo la excitación de Koala y se adelantó – ahora que respondí algunas preguntas, creo que es momento de que pasemos a lo que nos interesa esta noche – ya había decidido partir esa madrugada así que necesitaban apresurarse.
La castaña lo regresó a ver tan ardientemente como el azabache y sus labios se unieron en una batalla rápidamente.
Ninguno de los dos pensaba hacer las cosas lentamente, ninguno de los dos quería demorarse, Koala había estado excitada desde el momento en que lo dejo en Loguetown y Luffy a pesar de que sus recuerdos de esa vez estaban un poco empañados por la sobre energización gracias a la enorme tormenta, sabía que había estado desenado a la castaña desde el momento en que puso sus ojos sobre ella.
La puso de pie para no continua con esa posición inclinada tan incomoda pero también para poder pasar sus manos por esas hermosas piernas cubierta por medias hasta el muslo.
Disfruto mucho de sus gemidos cuando sus dedos llegaron al final de las medias y tocaron la piel visible de sus muslos.
Se entretuvo un poco de tiempo allí antes de seguir subiendo, debajo de sus falda y luego agarró con firmeza sus nalgas cubiertas por su ropa interior, una ropa interior que deseaba ver.
La levantó y caminó rápidamente hacia la cama de tamaño King que les había proporcionado Vivi con el rostro completamente rojo, la lanzó hacia la cama, Koala chilló algo sorprendida antes de reírse al verlo asecharla como un depredador en busca de carne fresca.
Le quitó las botas de cuero café y subió una vez más disfrutando de sus piernas y esa medias que con cada segundo le gustaba más.
Koala se retorció un poco en el colchón sintiendo cada toque con su marca en el cuello casi especialmente como si lanzara energía estática, como si esa cosa estuviera viva, puso sus manos sobre sus senos aun cubiertos y apretó un poco, sus pezones duros como rocas rozando deliciosamente su ropa.
El azabache siguió subiendo rápidamente, levantó la falda y sonrió al ver la ropa interior de Koala, era de un rojo intenso que hacía juego con su ropa actual en tonos rojos y morados.
Era atrevida con la tela casi trasparente dando el más mínimo indicio de su vello púbico y sus labios.
Se acercó rápidamente no dispuesto a demorarse y comenzó a comerla como una mujer tan hermosa merecía, casi alabándola con su boca y prodigándole todo el placer que podía.
La castaña se retorcía y jadeaba intentando mantener sus ojos abiertos para poder ver al azabache entre sus piernas, pero el placer era demasiado intenso, Luffy no solo sabía lo que hacía, lo que demostraba una gran cantidad de práctica, sino que no estaba siendo nada suave, la comía como si fuera la última comida del mundo.
Su primer orgasmo fue alucinante, Luffy siendo ayudado en todo momento por la marca, soltando de golpe todo el placer que se había dado y se le había negado en su tiempo lejos.
Vio blanco por lo que pareció una eternidad hasta que Luffy la trajo de regreso a la tierra jalando con fuerza su falda, sacándola de sus piernas y lanzándola lejos, pronto le siguió su blusa dejando al descubierto su grandes pechos cubiertos por sus sostén a juego con su bragas.
Estiró sus manos y se sacó el sombrero que cubría su cabello antes de sacarse los guantes con los dientes.
Luffy sonrió posando sus ojos en todo lo que podía, sus manos siguiendo ese camino, disfrutando de la sensualidad que parecía exudar la castaña casi sin proponérselo, bajo las copas del sostén y salivó cuando sus pezones duros de color caramelo lo recibieron, tentándolo.
Hacían un contraste hermoso con su pálida piel, apretó uno sacando jadeos de su pareja y con una sonrisa más se lanzó hacia delante, chupando y mordiendo para el disfrute de la castaña.
– Estas usando… mucha ropa – gimió Koala pasando sus manos por entre el cabello negro de Luffy – quiero… verte, quiero… sentirte.
Se levantó una vez más para cumplir el pedido de Koala, no se demoró, simplemente arrancó la ropa que lo cubría lo más rápido posible y una vez estaba desnudo volvió a cubrir el cuerpo de la castaña con el suyo, ambos gimiendo ante el toque de piel, Luffy incluso disfruto del rose de las medias con su cuerpo desnudos.
Levantó las piernas y las cruzó sobre el trasero de Luffy sonriendo ante los sonidos que hacia el chico, había notado el interés del azabache por sus medias así que estaba usándolas para su conveniencia todo lo que pudo.
– Mierda – jadeó Luffy la sentir el rose de las piernas de Koala por sus costados, esas medias lo estaban volviendo loco.
– Te gustan he – susurró Koala y siguió moviendo sus piernas acariciando el cuerpo de Luffy – mis largas piernas cubiertas de medias negras acariciándote ¿quieres un trabajo de pies? ¿eso te gustaría?
– No me provoques – murmuró Luffy agarrando sus piernas, abriéndolas a la fuerza y colocándolas sobre sus hombros, asegurándose de que toda su extensión estuviera en contacto con su propio cuerpo – eres más fuerte que yo, pero te aseguro que tengo un par de trucos que te volverán loca.
Para demostrarlo ladeó su cabeza y mordió suavemente su pie, uso su poder eléctrico para darle un corrientazo que le curvo los dedos de los pies y se asentó sobre su sexo que chorreo enseguida.
La castaña gritó hacia el cielo viendo blanco una vez más y apretó sus muslos con fuerza para provocar el pene de Luffy que descansaba sobre su estómago.
– ¿Qué demo… – jadeó Koala una vez pudo ver a su compañero una vez más – no sabía… que las Frutas… se podía usar así.
Había algunos usuarios en el Ejército Revolucionario y aunque se había emparejado con algunos de ellos siempre había sido… rápido, sin pasión, era simplemente un desestresante, no sabía si tenían la imaginación para hacer uso de sus habilidades a la hora del sexo, o simplemente no lo usaron con ella, no le importaba ni un poco porque ahora estaba dispuesta a disfrutar de lo que Luffy podía hacerle y solo lo que Luffy podía y le haría.
– No puedo hablar por los demás – sonrió Luffy como un depredador – pero nosotros aprovechamos mucho de nuestro tiempo juntos para buscar maneras de aumentar nuestro placer.
Koala abrió los ojos cuando sintió el pene de Luffy calentarse un poco y de repente pequeños rayos chocaban contra sus clítoris y pubis.
– ¡Mierda! – gritó a castaña apretando aún más sus muslos y comenzando a restregarse con el azabache – ¡solo cógeme ya! ¡duro y rápido!
Cumpliendo una vez más con el pedido de la mujer se retiró de los apretados y mojados muslos de Koala, se alineó con su vagina en espera apartando su calzón, la castaña volvió a gritar cuando Luffy se enterró hasta la empuñadura sin ninguna duda.
Volvió a retirarse y enterrarse rápidamente sin detenerse, empujando el cuerpo de Koala hacia atrás y moviendo la cama, golpeando la cama contra la pared del fondo con fuerza, no le extrañaría que al día siguiente los empleados se quejaran sobre el desastre en el que dejaron la habitación.
Koala jadeaba exigiendo más y más, con cada estocada el pene de Luffy tocaba lo más profundo de su sexo.
El que el azabache estuviera haciendo uso de los corrientazos eléctricos para aumentar su placer o incluso para tocar lugares como su punto G al mismo tiempo estaba haciendo de esa experiencia la más placentera de su vida.
– Sí… eso es – gimió la castaña apretando sus piernas alrededor de la cabeza de Luffy – más fuerte.
Luffy volvió a cumplir el pedido acelerando sus movimientos, la cama golpeó con fuerza contra la pared y su carne sonaba como un latigazo cada que se juntaban, el que los muslos y trasero de Koala estuvieran tan mojados aumentaba el sonido de una manera sucia que solo los excitaba más.
Continuaron con ese baile por unos cuantos minutos Koala al ser más fuerte que él mismo podía soportar aún mejor el sexo duro que la estaba haciendo pasar.
De hecho lo estaba disfrutando enormemente, se besaban, apretaban y tocaban con una pasión difícil de igualar, Koala aprovechando en todo momento la obsesión de Luffy por sus piernas cubiertas de medias, mientras el azabache hacia uso de los varios trucos que se inventó con Koala, Nami y Nojiko al usar su Fruta.
– Me encantan estas medias – murmuró Luffy subiendo sus manos tocando sus piernas y viendo los dedos de sus pies curvarse con su excitación.
Koala se rio suavemente y le acaricio el rostro con sus pies antes de bajar un poco más y comenzar a acariciar su pecho, hombros, concentrándose en sus pezones y volviendo a subir para que el azabache besara sus pies cubiertos por medias.
– Puedo darme cuenta fácilmente lo mucho que te gustan – comentó la castaña aun molestando al azabache – desde Loguetown que estas obsesionado con mis piernas ¿no es así?
Luffy asintió y acelero aún más sus envestidas, abrió la boca y comenzó a morder suavemente y lamer sus dedos, babeando las medias. Koala gimió aún más disfrutando enormemente que el azabache jugara con sus dedos y pies, su sexo se apretó cuando Luffy lamió la suela de su pie desde el talón hasta sus dedos.
– Eres tan hermosa – dijo Luffy mirándola a los ojos mientras aun prodigaba sus pies.
Koala se rio y apretó conscientemente su sexo – tú no estás nada mal – respondió burlonamente – ahora cógeme lo más duro que puedas.
Se rio suavemente ante esa respuesta y apretó los músculos de sus glúteos para poder hacer más fuerza y comenzó a golpear contra Koala con largas estocadas tocando la entrada de su útero y retrocediendo, perdió algo de velocidad pero ciertamente le estaba haciendo el amor mucho más fuete que antes.
Dentro de poco tiempo con el sexo casi enojado que estaban teniendo ambos llegaron a un clímax que los hizo gritar, Luffy incluso perdió un poco el control de su Fruta soltando rayos y causando una pequeña ventisca al mismo tiempo que comenzaba a llover dentro de la habitación, el agua fría fue lo que los despertó de su placer, se miraron por un momento antes de lanzarse a reír – parece que estamos destinados a vernos bajo la lluvia – dijo Koala.
Luffy se rio un poco más deteniendo la lluvia, se agachó para besar a Koala tan profundamente como deseaba, pensando en repetir su sexo apasionado.
Pero parecía que tendrían que esperar al menos hasta que Koala pudiera hablar con Dragon, Makino entro a la habitación con una sonrisa zalamera, miró a su alrededor y prácticamente se comió con los ojos a las dos personas en la cama sin preocupación – tenemos que irnos.
Ambos se miraron por un momento algo desanimados por no poder seguir, Luffy incluso estaba interesado en traer a Makino, Nami y Nojiko a la diversión, a Kaya también si estaba lista.
Pero sabía la importancia de partir en ese momento, a pesar de todo, a pesar de su gusto por pelear, no estaba interesado en más problemas con los marines.
Le dio un beso más jugando con su deliciosa lengua antes de separarse y levantarse para alistarse y partir – una cosa más – murmuró Luffy acercándose a Koala aprovechando que la castaña aún no se ponía la falda – me quedo con esto hasta que nos volcamos a ver – terminó bajándole las bragas.
Makino se rio suavemente mientras Koala lo veía con el ceño fruncido, se encogió de hombros y se puso la falda – cuídalas bien – murmuró dándose la vuela lo suficientemente rápido para que su falda se levantara y mostrara un tentador flash de sus nalgas desnudas.
Caminó hacia la ventana y saltó sin importarle la altura en la que se encontraban – ¿nos vamos? – preguntó Makino sonriéndole a su hombre.
Asintió y se alejó del cuarto junto con la peliverde, el resto de la banda ya había hablado con los Super Patos para que los llevaran de regreso a su barco. Mientras tanto en las costas los marines ya estaban en movimiento, tenían apresado a Crocodile y la flota de la Capitán Kuro Ori no Hina estaba cubriendo todos las posibles rutas de escape que pudieran con sus números.
Un marine se acercó a Hina e hizo el típico saludo militar – Hina-Senchou tenemos la flota lista pero… hay un problema – mencionó el marine atrayendo la atención de la pelirosa, tragó saliva y agachó un poco la mirada, a pesar de sus intentos no podían encontrar el Merry que ya había sido movido de su lugar.
– ¿Cuál es el problema? – preguntó interesada aunque también molesta.
– El barco de los Mugiwara que fue visto en Erumalu… no está.
Hina lo regresó a ver con aún más intensidad – ¿me estás diciendo que escaparon sin que nos diéramos cuenta? – cuestionó furiosa.
– No… no veo como eso podría haber pasado con nuestros treinta barcos en alerta en todo momento…
Levantó su brazo deteniendo la perorata nerviosa del soldado raso – ¡entonces encuéntrenlo! – ordenó con fuerza – busquen de costa a costa si es necesario pero no podemos dejarlos escapar.
– ¡De inmediato! – respondió el soldado y salió corriendo, no solo para acatar la orden sino también para alejarse de su capitán.
– Maldición – suspiró la pelirosa.
Detrás de ella llegaron dos de sus hombres, eran buenos en su trabajo pero también eran… de lo que más problemas le daba – Hina-jou llegamos tarde – comentó el primero, alguien que conocía bien a los Mugiwara, no era otro que Fullbody.
– Por favor, pregúntenos porque llegamos tarde – pidió el siguiente, también conocía bien a los Mugiwara, antes pertenecía a la banda pirata Kuroneko, Jango el hipnotizador.
Hina suspiró derrotada – ¿por qué llegaron tarde? – cuestionó con voz cansada.
– ¡Recogimos flores solo para usted! – dijeron ambos al mismo tiempo presentando los enormes ramos de flores.
– No las quiero – cortó Hina rápidamente desanimando a ambos hombres – regresen rápido a sus posiciones, iremos tras los Mugiwara.
Jango y Fullbody se regresaron a ver alarmados al enterarse a quienes estaban persiguiendo – ¡Mugiwara! – gritaron al mismo tiempo otra vez sorprendidos y algo molestos, esperando poder vengarse de esa maldita tripulación pirata.
Ambos corrieron a sus posiciones y empezaron a ayudar a los demás a buscar el barco y los piratas por los que al parecer habían llegado a Arabasta, sin buenos resultados.
Mr. 2 era un nombre desecho para ese punto y aunque hayan sido enemigos también fueron amigos aunque sea por poco tiempo, Bon Clay era un pirata de algún renombre y sabia más o menos como actuaria la Marina, había visto los barcos militares acercándose a la costa de Arabasta y decidió ayudar a los Mugiwara, para él la amistad era más importante que una simple pelea.
El movimiento del Merry les dio tiempo y oportunidad a los Mugiwara de alcanzar su barco en la parte trasera del rio Sandora en línea recta con Alubarna. Pero para cuando lo alcanzaron los marines ya sabían al menos donde estaban.
Así que ni bien alcanzaron el barco comenzaron a cargar las provisiones y otras cosas que les dieron para continuar su viaje.
Por supuesto que todo estaba un poco tenso con Bon Clay pero como se esperaba de una banda de idiotas, enseguida estaban una vez más bailando y abrazando al Okama, aunque Sanji le mandaba miradas cargadas de odio.
La mayoría de la tripulación se apresuró a preparar todo mientras Bon-chan, Chopper, Usopp y Luffy hacían el tonto.
– ¡Si, por nuestra amistad! – gritó Bon Clay bailando abrazado a Usopp, chopper y Luffy.
– ¡Por nuestra amistad! – corearon los tres.
– Entonces Mr. Two ya que los marines están bloqueando las salidas significa que tú tampoco puedes escapar – murmuró Zoro – ¿nos estas usando para escapar a salvo?
Bon Clay se fue hacia atrás golpeando la cabeza contra la puerta que daba hacia la despensa – ese ya no es mi nombre, pueden llamarme Bentham o mejor aún Bon-chan – respondió el Okama, luego comenzó a llorar dramáticamente – así es… por lo duros tiempos en los que vivimos, nos necesitamos mutuamente – levantó su brazo llorando aún más fuerte – ¡en nombre de la amistad! ¡unamos fuerzas y luchemos como uno solo!
Usopp y Chopper especialmente gritaron junto con Bon-chan, aunque Luffy y Kaya ciertamente se unieron, un segundo despues el barco de Bentham apareció junto al suyo con su tripulación agradeciéndoles la ayuda.
– ¿Cuánto tiempo llevan allí? – preguntó Gin asombrado por la velocidad con la que apareció el barco.
– Estábamos todo el tiempo a su lado – explicó uno de los piratas.
– Si somos muy buenos con los disfraces – los Mugiwara continuaron viéndolos a todos, toda la tripulación estaba compuesta por Okamas, algunos vestidos de mujeres otros como piratas mismos, y había otros incluso más locos.
– Esto ciertamente ya no me sorprende – comentó Nojiko.
Nami a su lado miraba todo con una mueca aburrida – ¿por qué demonios nos metemos en estas cosas?
– Creo que es alguna clase de poder – dijo Makino – Luffy parece… atraer la locura, cuando era niño él y sus hermanos se metieron en muchos problemas, bandidos de montañas, piratas e incluso con los animales gigantes que merodeaban en la selva espesa.
Tuvieron todo listo en cuestión de minutos y comenzaron a recorrer el rio hacia la desembocadura junto a Nanohana habían prometido estar en la costa este para recoger a Vivi si deseaba irse con ellos, aunque Luffy estaba casi seguro de que no lo haría, la vida de un pirata no era para la peliazul, era demasiado idealista, demasiado pacifista,
Además, qué sentido tenía haber hecho todo lo que hizo si no se quedaba con su gente y disfrutaba de sus logros, Vivi sería una gran Reina pero como pirata se moría de hambre.
Para cuando el sol estaba saliendo terminaron de recorrer el rio hacia mar abierto y la llamada de atención fueron las explosiones de cañones – ¡nos atacan! – chilló Chopper corriendo de un lado a otro.
Luffy se acercó rápidamente hacia el lado que atacaban y parpadeó sorprendido cuando no eran balas de cañón lo que se les venía encima sino alguna especie de lanzas enorme de color negro – Arashi, Arashi no… Kūki kabe – movió sus manos como si agarrara un manta y tiro hacia un lado.
El aire enseguida comenzó a girar a su alrededor formando una cúpula casi invisible que repelió las lanzas.
Eso se pudo evitar casi sin problema, pero enseguida vieron varios barcos de la marina acercándose – Nami pon rumbo rápido – ordenó Luffy al menos alguien en esos barcos era bastante fuerte.
– Hai Senchou – comentó la akage y comenzó a dar órdenes al resto, incluso a Bon Clay para moverse.
El barco más grande de Mr. 2 los siguió aprovechando la barrera para evitar los ataques entrantes – se están formando para cubrir todas nuestras salidas – gritó Zoro desde un lado viendo los barcos de la marina moverse.
– Hay que evitar que nos acorralen pronto – mencionó Makino.
Siguieron las ordenes de Nami y gracias a la barrera de Luffy pudieron evitar que los acorralaran, eso no evito que ocho barcos y algunos más atrás comenzaran a seguirles el paso rápidamente. Usopp corrió a la popa y comenzó a monear el cañón trasero apuntó y disparó.
Para todos, incluso la marina, fue una sorpresa que la bala de cañón diera en el barco frontal y al derrumbarse cortara el camino y destrozara otro barco más.
– Increíble Usopp – felicitó Kaya.
Usopp la regresó a ver con la boca abierta y los ojos casi cayéndose de su cara por la sorpresa – si… si claro ¡justo como lo había planeado! – festejó el mentiroso del grupo – ¡ven lo que puede hacer el increíble capitán Usopp!
Lastimosamente las cosas comenzaron a complicarse cuando el barco más grande de la flota y el que tenían sobre el a la persona más fuerte de entre todos los marines comenzó a moverse – esa… esa es Hina la Jaula Negra – tartamudeó Bon-chan algo aterrado.
Ni bien terminaba de decirlo una enorme escalera de metal negro al que le faltaba un lado se elevó hacia el cielo y comenzó a caerles encima.
– ¡Cuidado! – gritó Nojiko jalando a Usopp desde la nariz.
Un momento despues las barras de metal se incrustaron en el Merry y lo detuvieron instantáneamente – ¡a, esa maldita bruja! – gritó el Okama.
Zoro se adelantó enseguida y cortó las barras para liberarlos al menos, aun así ese ataque los había retrasado y los barcos de la Marina se acercaban peligrosamente.
– Hay que alejarnos del país – murmuró Bon-chan – en mar abierto podríamos perderlos, conozco una lugar en el que podríamos perderlos con la mayor movilidad de nuestros barcos.
– No podemos – respondió Kaya – tenemos que ir a la costa este, nuestra Nakama podría estarnos esperando.
Eso detuvo la exuberancia de Bon Clay, como ya se había demostrado la mistad era sagrada para él, como Okama había sido pisoteado, escupido, insultado, y aun así su resolución no flaqueo, no importaba si era hombre, mujer, ambos, todos eran humanos, todos eran iguales, para él, eso significaba la amistad y eso le habían demostrado los Mugiwara al aceptarlo tan fácilmente como era e incluso habiendo sido enemigos.
– Por la mistad – murmuró Bon-chan llamando la atención de todo – por nuestra amistad, lograre que tengan un buen desayuno mañana, lograre que se reúnan con su amiga, por nuestra amistad… hare hasta una locura como enfrentarme a esa bruja de Kuro Ori – regresó a ver por un momento a Luffy, sonrió con lágrimas en sus ojos y le dio un pulgar levantado – sigan hacia delante y no se detengan… por nuestra amistad Mugi-chan, espero que nos volvamos a ver algún día.
Saltó hacia su barco ante la curiosa mirada de los Mugiwara, casi se destinen cuando el barco del cisne dio la vuelta y se enfrentó a los Marines. Usopp y Chopper lloraron al ver como su amigo se enfrentaba a sus enemigos evitándoles el paso y permitiéndoles escapar.
Continuaron con su camino escuchando las explosiones y los gritos de pelea al fondo. Entonces llegaron a la costa donde tenían que encontrar a Vivi.
Ella estaba parada con Carue en el borde y dando su discurso, pero cuando los vio se quedó callada por unos cuantos segundos antes de levantar la mano y volver a hablar – chicos… vengo a despedirme.
Se escuchó con claridad gracias a los altavoces colocados en todos lados en todas las ciudades.
El Merry mismo pareció quedarse quieto ante esas palabras, todo un minuto mientras los Mugiwara veían a una de sus Nakamas que en verdad era un princesa y una mujer que se convertiría en Reina – así son las cosas – murmuró Makino a un lado de Luffy, el azabache sonrió.
– Quiero tener muchas aventuras con ustedes – continuó Vivi – pero amo a mi país, así que me quedare, gracias… gracias por todo, yo… yo… – la peliazul comenzó a llorar – yo… me quedare aquí, pero… si nos volver a ver… ¿aún seguirán llamando su Nakama?
Luffy miró a Nami – da vuelta – ordenó con fuerza – hay que alejarnos de aquí – la akage asintió y movieron el Merry para comenzar a partir a su siguiente aventura – fórmense – volvió a ordenar – levanten su brazo izquierda y presenten su respeto… por nuestra Nakama.
Todos dieron la espalda a Arabasta y levantaron sus brazos, Chopper, Usopp y Kaya lloraban, Nami y Nojiko se abrazaban.
Pero todos lo dijeron fuerte y claro aunque sin palabras, Vivi siempre sería una de ellos, aunque no estuviera presente, era lo mismo para Bon-chan quien se había sacrificado por ellos.
Lo último que Vivi vio fue ese brazo y la marca de X despidiéndose de ellos, con Carue a su lado, levantó su brazo derecho y dijo adiós.
Explicaciones para el final como siempre, este capítulo se podría considerar un poco de relleno pero aun así topamos algunos puntos cruciales, como por ejemplo la despedida del grupo con Vivi y Carue, como ya había explicado ella se quedaría en su país principalmente porque se lo gano.
Pero también porque sinceramente no la veo como una pirata, si se quejo por Luffy reaccionando a un ataque sin provocación ¿qué pensaría la peliceleste de las siguientes batallas? No Vivi no tiene madera de pirata ni un poquito, incluso en un mundo donde el pirata puede ser como Luffy en el canon y no como se esperaría que actuara un pirata en verdad.
El siguiente punto que quería topar en este capitulo era la entrada para esas pequeñas sagas que ya les había comentado.
Pensé mucho sobre que usar para esta primera mini saga y termine decidiéndome por un… tributo a un fic que en parte fue una inspiración para mi Nine Minutes de serpentguy es un fabuloso fanfiction y creo que posiblemente es el único autor con los suficientes huevos para matar a uno de los personajes principales.
Así que voy a tomar su idea sobre los cazadores de Akuma no Mi y de allí nace Akuma no Ki o en su traducción Árbol del Diablo.
El nombre aun no me agrada pero no puedo pensar en algo como lo que quería explicar y el fondo de los que viene a ser esta organización que es prácticamente ilegal pero que la Marina incluso usa para conseguir frutas del diablo.
Si tienen alguna idea para el nombre de esta organización que suene y represente mejor esta idea, estaría mil veces agradecido por su ayuda.
Como último punto las recompensas, pensé mucho sobre esto también, la recompensa de Luffy tenia que aumentar y así como su primera recompensa fue mayor esta segunda también tenía que serlo.
Me decidí por los 150 millones porque Luffy seria una prioridad mucho mayor solamente por la idea de que el azabache pudo haber comido dos o tres Akuma no Mi o como se empieza a creer es una extremadamente rara tal como la de Marco o Sengoku, también porque los cinco Ancianos estarían preocupados por un D moviéndose libremente y sabiendo su relación con Dragon.
Los siguiente fue pensar si alguien además de Zoro tendría que tener recompensa, Gin ya poseía una así que era lógico pensar que la suya aumentaría, pero pensé largo y tendido en darle un también a Makino principalmente.
Al final decidí dejar solo a Zoro con una al menos hasta que caigamos de Skypiea y suceda lo de la base de la marina G-8 o tal vez incluso antes de que suban a la isla del cielo, ya vere como hacerlo, especialmente porque como dije esta mini saga tendrá como protagonista a una organización que trabaja estrechamente con la Marina, así que las recompensas podría cambiar más rápido que en el canon.
De todos modos espero su Reviews, Favorites y Follows, mata ne.
