Hola lectores de The Evil Princess Star Butterfly, les saludo cordialmente con un nuevo capítulo.

Comprendo que este mes de diciembre, fue algo flojo en cuanto a actualización pero se debió a actualizar mis historias independiente, trabajo y más trabajo...y por supuesto más trabajo. xD...

Damas, caballeros, niños, niñas y mascotas. Hemos llegado al evento principal de final de año, seguramente han imaginado lo que vendrá, posiblemente han especulado y ansiado ver lo que sucederá en esta nueva actualización. Lo más importante, tienen ¿los trajes puestos? O ¿comiendo pizza con los trajes?, es un evento formal e importante, lectores.

Presentamos oficialmente el capitulo número 27 de The Evil Princess Star Butterfly, El Baile de la Luna Roja. Iremos directamente al capítulo dando inicio:


En el Inframundo…

Los demonios por milenios han intentado, en llevar a cabo su plan de dominación multi-dimensional. El plan consiste básicamente en someter a cada dimensión y sus habitantes, obtener año a año, tributos de las dimensiones conquistadas e incrementar su devastador poder mágico.

Pero, en los últimos milenios por medio de estudio a la luna y cada 667 años. Sucede el evento llamado "Luna" Roja" o "Luna Sanguinaria", dependiendo del nombre que se le diera en cada una de las dimensiones.

La denominada "Luna Roja" resultaba ser una poderosa y poco usual fuente de poder mágico. Con cada ciclo de 667 años, solían realizar ceremonias, festines e incluso sacrificios de unicornios para obtener ese poder. Sin embargo, en cada "Luna Roja", los Antiguos junto a sus Heraldos se encargaban en impedir los festejos y recordar el lugar que ocupaban los demonios.

En un intento de rebelión y combatir a los Antiguos, intentaron asesinarlos pero los misteriosos seres enviaron a los Heraldos provocando, una terrible matanza aproximadamente hace unos mil quinientos años.

La familia Lucitor, en sus intentos de llevar a cabo dicho plan. En cada nuevo ciclo de la "Luna Roja", continúan llevando a cabo el festejo pero ahora llamándola "El Baile de la Luna Roja", modificando en parte las antiguas tradiciones y una antigua leyenda que afirmaba unir a los amantes por siempre. Incontables son las supersticiones que rodean a la luna bañada en sangre y los demonios desean controlar esa gran fuente de poder.

Sin embargo, el actual heredero de la familia y futuro rey de los demonios, Tom Lucitor es considerado una gran decepción por su actitud tan dócil. Quizás existió una esperanza para el príncipe demonio y su noviazgo con la heredera al trono del reino Butterfly. Lamentablemente la relación amorosa solo duro dos años, fue la malvada princesa en poner fin, al noviazgo y considerándolo decepcionante en todo sentido.

Ni hablar del nuevo campeón de Star Butterfly.

Los extraños rumores habían llegado rápidamente al Inframundo, un simple terrestre fue capaz de tener un combate con el temible Severin de los monstruos lobos y vencerlo, derrotar a las "Glamorosas y Malévolas Jynx´s" convirtiéndolas en sus sirvientas personales y humillar a Rhombulus. Los habitantes del reino Butterfly exageraban cada vez más, las historias del nuevo campeón de la princesa y sus hazañas. Y los demonios con solo ver al príncipe del Inframundo, sabían que sería un reinado bastante débil y carente de ambiciones. Pero los progenitores de Tom, tenían algo que decir.

Esa mañana, en el palacio real del Inframundo continuaban los preparativos para El Baile de la Luna Roja y los monarcas explicaban su plan de dominación.

–¡¿Eso es?!– pregunto Tom.

La imponente reina Wrathmelior tomo la palabra explicando detalladamente el plan. Tom debía ir a la tierra e invitar a la malvada princesa y su nuevo campeón al baile de esa noche, en el transcurso de la velada vertería en el ponche favorito de Star, una potente pócima de amor y bajo los efectos de dicha sustancia bailarían bajo la luz de la Luna Roja.

–Solo debes poner toda la pócima en el ponche favorito de Star y listo. Ella será tuya, volverán a ser una pareja feliz y luego se casaran… luego dominaremos al reino Butterfly. Teniendo derecho sobre dos reinos podremos iniciar la conquista de las dimensiones…. como humillar a ese nuevo campeón. Tom, ese lugar te corresponde por derecho…un insignificante humano, te ha visto la cara por largo tiempo– dijo Dave.

–No deseo ir a la tierra– contesto Tom, recordando lo sucedido hace unas semanas y viendo en sus pesadillas a la pequeña Andrea arrojando el hacha contra su cuerno. –Esa niña– sintiendo un escalofrió y la cuenta del médico de los cuernos.

–¡Lo harás!– gritó Dave. –¿Crees que ese humano puede salirse con la suya?... ¡Ha ganado cierta popularidad!... y no deseo que un patético ser, este ocupando ese lugar que te pertenece, tarde o temprano…. Podría incluso seducir a Star y tener hijos e hijas. Podría reclamar el trono como nuevo rey del reino Butterfly, debes actuar y dejarlo en un segundo plano, Tom.

La reina demonio expreso su opinión por medio de rugidos, chasqueo de lengua y quejas. Ella se refería que el humano llamado Marco Díaz, de un simplón ser terrestre había pasado a convertirse en una verdadera amenaza y tomar el trono del reino Butterfly por medio de Star. Los soberanos demoníacos se mostraron esperanzados con el noviazgo entre su hijo y la malvada princesa.

Tom demostró ser demasiado tranquilo y esa fue la principal razón de ser dejado a un lado por Star.

–Ese humano– dijo Dave. –Debemos sacarlo del camino, es fácil. Tom, lo vas apuñalar en el corazón y luego arrojaremos su cuerpo a nuestros perros infernales para que lo despedacen o destripen… y serás el nuevo rey de dos reinos.

La reina Lucitor solo rugió y reafirmando las palabras de su esposo. El joven príncipe Tom, solo asintió con la cabeza, en parte rechazaba la idea de asesinar al castaño o utilizar una pócima para recuperar a Star. En fondo, consideraba otros métodos más honestos pero iba a requerir algo de tiempo, la clásica reconquista.

Sin embargo, le dificultaba en cuestionar la autoridad de sus progenitores que continuaban sumergido en esa fantasía de dominación multi-dimensional y solo obedeció de mala gana.

En cambio, los sirvientes del palacio real continuaban con su tarea debido a la gran asistencia de demonios, fue necesario contratar personal adicional proveniente de otras dimensiones y entre ellos se contaban una elfa, un poseidonis y un anubiarano. Recibían instrucciones del mayordomo del palacio real, designado las correspondientes tareas y funciones para la fiesta.

Los tres particulares trabajadores, lanzaron una mirada inquisitiva a la familia real.

–Escoria demoníaca– pensaron los tres.


El Baile de la Luna Roja

Medio-día, academia de Echo Creek…

La academia de Echo Creek, cumplía su primera semana a salvo o en otras palabras ningún ser o seres, había dirigido un ataque al establecimiento educacional. El director a cargo de la institución, se mostraba relajado y con una enorme sonrisa.

En cuanto a la malvada princesa y el castaño, se encontraba en el patio central de la institución. La clase de arte, aprovechaba la jornada soleada para realizar algunos dibujos de arboles, edificios de la academia y con algo de suerte una que otra ardilla o ave en su nido. El singular dúo, se instalo bajo el enorme roble del patio central, el castaño intentaba dibujar el edificio donde se encontraba la biblioteca y la malvada princesa simplemente eligió un visión distinta al resto.

–El perfil de Marco…es más delgado…– se dijo. Star por medio de sus poderes mágicos guiaba el lápiz de grafito, manteniendo la concentración y la mirada fija en el castaño. Marco intentaba dar forma al edificio de la biblioteca pero el dibujo nunca fue su fuerte, posiblemente en otro universo fuera lo suyo, lo publicaría o seria alguna clase de artista popular en internet. Lamentablemente en este universo apestaba en el dibujo.

–¡Oficialmente soy un asco en el dibujo!– comento Marco. –¿Cómo va tu dibujo?– pregunto.

–Sí, bien… pero ese es asunto mío– contesto Star. –Niño entrometido, se le olvida quien es la princesa malvada en este sitio– recordando las palabras de Morfeo.

La hora continuaba normalmente, las aves cantaban, la maestra reprendía a dos estudiantes por estar charlando y un demonio seguido de una docena de guardaespaldas se hacía presente en el patio central.

–¡Qué asco sigue vivo!– dijo Star dejando de lado, su cuaderno de artes.

–Veo que le arreglaron el cuerno. Andrea lo dio de un solo golpe– comento Marco.

Y los dos entes dijeron:

–Es muy extraño– dijo Ren.

–Sí, pero veamos que se traen entre manos– replicó Crimson.

La princesa y el castaño se pusieron de pie. Los estudiantes observaron al demonio junto a su guardia personal. Y el director dijo por los altos-parlantes de la academia:

–¡El príncipe Lucitor, viene a charlar y nadie está en peligro!– contando las monedas del soborno proveniente de los demonios.

La docena de guardias demonios, recordaban las exageradas historias de Mewni. El castaño se mantenía a menos de un metro y Star consideraba una docena de hechizos para arrojar lejos a Tom.

–¡Hola!– dijo Tom. –Gracias al cielo– agradeciendo la ausencia de Andrea y su hacha.

–¡Marco!, como tu futura reina malvada, exijo la cabeza de Tom y la coloques sobre la chimenea de la casa– ordenó Star.

–Ehm… primero veamos que se traen entre manos. Luego cumplo tus caprichos– contesto Marco con un descarado sarcasmo.

El príncipe Lucitor aclaro su voz, leyó lentamente la invitación del baile. Star, en principio expresa una mueca de desagrado que fue desapareciendo lentamente con solo oír "Luna de Sangre", y picándole el bicho de la curiosidad recordando ese libro con los extraños nombres.

–¡¿Es hoy?!– pregunto Star y cogiendo la invitación.

–¡Sí!– contesto Tom y entregando la invitación correspondiente al castaño. –No pueden faltar. Me refiero a los dos.

El castaño leyó detenidamente la invitación. Sin embargo, los dos entes preferían ser algo más cautos y discutiendo las habituales oscuras intenciones de los demonios.

–En tu cuarto lo hablaremos– comento Crimson.

–¡Es un evento importante cada 667 años!– dijo Tom. –Y es la gran oportunidad de verlo, bailar y disfrutar el momento.

Star, prefería ignorar todo lo relacionado a Tom. Fue invitada al baile de la Luna Roja, ansiaba saber algo más de dicho evento y sus misterios, tal vez obtener algunas respuestas.

–¡Iremos!– contesto. Star acepto la invitación y poniendo como exigencia una mesa exclusivamente para su persona y el castaño, los mejores platillos, agua mineral y una enorme fuente de ponche sabor frutas tropicales (su bebida favorita). El castaño solo mantuvo silencio y escuchando los consejos de los dos entes en su cabeza.

–¡Y con esta pequeña campana y martillo, llamaras al carruaje!– dijo Tom. Estudiando detenidamente al terrestre, le parecía demasiado ordinario como el resto de sus congéneres y evitando pensar en lo propuesto por su padre. –Es a las 9 pm de la noche. Deben ser puntuales.

El dúo solo se limito a dar un sí, al mismo tiempo.

Tarde-noche, residencia Díaz…

Y Ren fue la primera en hablar. El castaño escucho atentamente las palabras de la legendaria Dama de las Espadas sobre su tiempo en la armada real del reino Butterfly.

Los demonios apenas eran tolerados en la corte de la reina Festivia, debido a la traición en el momento más importante de la guerra contra las fuerzas invasoras. Por medio de ciertos tratados, pactos comerciales exclusivos y uno que otro futuro matrimonio, los demonios obtuvieron algo de respeto pero existía esa desconfianza.

–¡Escoria demoníaca!– dijo Ren.

Alastor Crimson fue el siguiente en tomar la palabra y hablando sobre esas ambiciones como obtener más poder mágico. Los demonios en su afán de intentar dominar incontables dimensiones, se percataron de la Luna Roja y aquel extraño efecto que ejercía sobre determinadas especies. Ellos, en cada ciclo de la luna intentaron apoderarse del poder emanado pero los Antiguos y sus Heraldos, tomaron cartas en el asunto.

–¡¿Quiénes son los Antiguos y los Heraldos?!– pregunto Marco.

–Los Antiguos son cuatro seres muy poderosos o conocidos como Dragones Dimensionales. Sus nombres son Serah la Gran Vorágine, Elric la Tétrica Tempestad, Karel el Lamento Invernal y Egon el Tornado Insaciable. Sin importar los años, sus poderes parecen nunca disminuir y ni hablar de su carácter. Es razonable no hacerlos enfurecer y permitirles cumplir su trabajo.

–La comisión de magia, les tiene miedo– dijo Ren. –Siempre hablaban que les temían, ni hablar de los Heraldos. Verdaderas maquinas de destrucción masivas….¿verdad, Crimson?– inquirió.

–Actualmente desconozco por razones lógicas. Quienes son los nuevos Heraldos… pero nunca seriamos rivales para esas armas homicidas– contesto Crimson.

El castaño recordaba en su primer encuentro con Crimson, le comento sobre el origen de aquella escama proveniente de un dragón dimensional y con tal revelación, pregunto:

–Me hablaste que la escama injertada en el brazo derecho, resulta ser de uno de esos cuatros Antiguos. ¿Cuál fue?– esperándola respuesta.

–Serah la Gran Vorágine– contesto Crimson.

–Por amor a dios– dijo Ren con una mirada de reproche. –Esa tal, Serah. Es la peor de los cuatros….¿Y cómo conseguiste la escama?, ¿ni fuiste elegido como Heraldo?– pregunto.

–Esa es una historia interesante…– comento Crimson.

La Gran Vorágine, busco la ayuda de Alastor Crimson con cierto asunto y en el proceso perdió su brazo derecho. Crimson, exigió a modo de recompensa una de las escamas que le permitió regenerar su brazo.

–Serah, estaba sumamente enfurecida y accedió de mala gana– finalizó Crimson. –Creo que es hora.

–¡Marco!, ni te fíes de esas escorias…y ten cuidado– replicó Ren.

–¡Gracias!– contesto Marco y chocando los cinco con los dos entes, en el interior de su mente.

El castaño cerró suavemente la puerta de su habitación y verificando su traje frente a un espejo de cuerpo completo, en el pasillo de la segunda planta. Lucía un traje negro, en la chaqueta un par de hombreras, camisa blanca, corbata roja, un par de botines para hombre y dándose por satisfecho con fijar debidamente su cabello y peinarlo de manera impecable.

–¡Qué guapo!– dijo. Star lucía un hermoso vestido color vino-tinto, detalles en las mangas y cuello en negro. La prenda se ajustaba en el busto y la cintura, la parte inferior del vestido le llegaba hasta las rodillas y calzaba un par de botas con tacón de agujas, un par de guantes de seda hasta la mitad del los codos, un sombrero de media-copa y ajustado la corbata del castaño. –¡Perfecto!... – extendiendo su mano.

–¿Y tu mano?– pregunto Marco.

–No puedo creerlo– dijo Star. –Debes realizar una reverencia, coger mi mano con delicadeza y yo sostendré tu brazo… es lo básico de la realeza.

El castaño realizo todo lo señalado por Star y ambos se presentaron en la entrada principal, tocando la campana con el pequeño martillo. El palanquín emergió de las entrañas de la tierra con ayuda de un demonio con aspecto de gárgola y abriendo las puertas del transporte hacia el Inframundo.

–¡Princesa Butterfly y…chico terrestre!– dijo el demonio del palanquín.

El dúo, una vez adentro del palanquín y acomodándose en los asientos. La princesa elogio el traje del castaño.

–Tiene cierto encanto– dijo Star.

–Gracias. Fue de mi papá y me lo heredo a mí… los miembros de la familia Díaz, han ocupado los mismos colores desde…hace varias generaciones– replicó Marco.

–¡Oh, ya veo!... las hombreras le dan cierta elegancia– señalo Star. –¡No puedo creerlo!, se ve demasiado guapo con ese traje….– se dijo. Mordiéndose el labio inferior y dándose algo de viento con su mano enguantada.


En el Inframundo, minutos después…

–¡Vaya!– dijo Emrea. –¿Qué opinan?– pregunto.

La elfa Emrea, mantenía la mirada puesta en los recién llegados y estudiando particularmente al chico terrestre. El chico de la dimensión de Poseidonis, dijo:

–Parece bastante tranquilo– viendo detenidamente al castaño y la malvada princesa. –¿Qué piensas? – pregunto Aruc a Resh.

–¡Curioso!, jejeje…– dijo Resh.

–¿Qué es curioso?– preguntaron.

–¡Solo vean y admiren!– contesto.

Resh canalizo algo de magia y sosteniendo las manos de sus dos compañeros. La elfa y el poseidonis, admiraron lo que estaba viendo el ser con aspecto de chacal, comprendiendo las palabras.

–¡Que aura más oscura!– dijo Emrea.

–Ese hedor a oscuridad… es molesto. Ni los demonios poseen tal oscuridad, posiblemente tenga un ancestro… y tiene familia. Un padre, madre y hermana menor…es herencia de familia– reflexionó Aruc. –¡¿Resh?!– pregunto.

–En lo personal– dijo Resh. –Me parece un buen chico. Solo vean ese traje y peinado… alguien que se preocupa de su propia apariencia y un bonito peinado… dice mucho de su persona.

–¡Jajajaa!– Emrea, simplemente soltó una carcajada y viendo a sus dos compañeros. –¡"Debemos volver al trabajo"!– señalo.

–Yo debo volver a la cocina, soy el chef– bufó Resh.

–¡Suertudo!– dijo Aruc. –A mi me toco la barra y solo se preparar margaritas.

–Por los menos. Me fue designado ser la camarera exclusiva de la princesita fastidiosa y podre tener vigilado a nuestro nuevo "hermano"… ya saben cómo es la maestra– indicó Emrea. –¡A trabajar, hermanos!..

Los extraños simplemente estrecharon manos y dijeron al unisonó:

–¡Por los Antiguos!...


Salón principal de la fiesta…

Ni la reina Wrathmelior o su esposo Dave, se restringieron en la inversión del baile. Los rumores insinuaban el gasto de 25 enromes cofres de riquezas e invitando hasta los demonios de la clase más baja al baile. Ambicionaban muchas cosas y entre ellas, el reino Butterfly.

Tener una gran fortuna, pasar a la historia como los monarcas que dieron inicio a los planes de conquista multi-dimensional, su hijo desposaría a la princesa exiliada, contaría con el bravo ejército del reino Butterfly y ese chico terrestre debía ser eliminado para dar pie a sus planes.

Los demonios, lo odiaban por ser simplemente el nuevo campeón de la princesa exiliada. Las historias eran murmuradas y causaban cierta especulación, ciertas preguntas surgían, alguna clase de ¿héroe?, ¿caballero?, ¿mago?... o simplemente era un chico involucrado con una princesa exiliada, sin nada a su favor.

Marco Díaz, ni estaba al tanto de esas fantasiosas historias que se relataban o las razones de ser abordado por jóvenes demonios pidiendo una selfie, un autógrafo o ambas.

Dos chicas demonios de unos 14 años, pidieron un autógrafo y una selfie casual. Le agradecieron, el gesto y el castaño solo pensó.

–¿Qué sucede aquí?...¡Nunca soy tan popular!..¡Ni soy popular!... siempre intentan en destriparme, desmembrarme, mutilarme, comerme o despellejarme– pensó. Marco, estudiaba silenciosamente a los demonios y los dos entes hablaron:

–Algo muy extraño pasa– dijo Crimson. –Sabemos que no eres de la clase de chico popular, solo eres un número más pero hemos enfrentados situaciones difíciles.

–¡Hombre!– dijo Ren a Crimson. –No puedes ser tan cruel con nuestro, Marco. Sin duda, yo soy aquí la figura comprensiva y maternal, idiota.

Crimson, le resto importancia a Ren.

–Marco, sabe que lo mencione sin malas intenciones. Lo que digo, es sencillamente que "algo está fuera de lugar"… esta escoria demoníaca, parece que algo se trae entre manos…solo vean a los invitados– señalo.

Siguiendo el consejo del ente, comprendió enseguida ese desprecio proveniente de los dos singulares acompañantes y una elfa disponía en la mesa algunos bocadillos como dos bebidas.

–¡Gracias!– dijo Marco, leyendo el gafete de la camarera. –Emrea.

–Es muy popular… se sabe en Mewni sobre sus hazañas y han llegado ciertas historias aquí en el Inframundo– replicó Emrea.

–¡¿Hazañas?!– pregunto Marco.

–Quizás…– logró decir Emrea notando la mirada del mayordomo demonio. –Debo regresar a mi trabajo, Marco Díaz. Fue un gusto… "hermano"…

La elfa cogió la bandeja y perdiéndose entre la multitud. El castaño le pareció algo extraño ese comentario sobre "hazañas" y lo referente a "hermano"… lo descoloco por completo.

Crimson soltó una carcajada en el interior de la mente. Ren se sintió algo incomodad por aquella poco habitual expresión.

–Disculpen…jajajaja…solo se vino un recuerdo de juventud. Ya saben, las elfas son algo interesantes y todo eso. Luciendo un poco de ropa y recibiendo ciertas atenciones afectuosas y fisicas.… recuerdo a una hermosa elfa morena y….– logró decir Crimson.

Ren, simplemente le dio un palmazo en la nuca y una buena reprimenda por hablar ciertos temas de adultos.

–¡Solo tiene 16 años!...¡idiota!– dijo Ren. –Es un niño…

–¡Estoy seguro que sabe, lo que sucede y es un hombre!– replicó Crimson.

Los dos entes iniciaron la discusión. Marco bebió lentamente su bebida de frutas y Star regresaba del sanitario.

–Realmente tuve que hacer fila– señalo Star cogiendo su bebida y viendo los bocadillos. –¡Mis favoritos!...camarones empanizados con salsa picante. ¡¿Marco?!– pregunto.

–Ehmmm…voy al sanitario– contesto. Marco dejo su bebida, notando a pocos metros aquellas miradas inquisitivas de los demonios y susurros. Salió del salón principal y siguiendo las flechas por el pasillo.

Desde Star…

–Ehmmm…voy al sanitario– contesto Marco.

–¿Qué le sucede?– se pregunto.

Dio un primer bocado a un camarón empanizado con salsa picante. En la mesa destinada exclusivamente para la malvada princesa y su acompañante con media-docena de charolas con canapés, bollos glaseados, camarones empanizados, minis-sándwichs, alitas de pollo empanizado y galletitas saladas.

En el salón principal del palacio, los invitados charlaban, reían, comían o bailan una que otra pieza de baile habitualmente tocada para esos eventos de la realeza. La malvada princesa daba otro bocado a los camarones empanizados con salsa picante y bebiendo algo de su bebida pero deseaba probar su ponche favorito.

–Quizás…– se dijo Star.

–¡Star!– dijo Tom. Luciendo un traje a la medida, color rojo con hombrera, botas, hombreras con pinchos y una larga capa sujetado por un prendedor con forma de cráneo. –¿Todo bien?...¿necesitas algo más?...¿más hielo?– continuo preguntando.

Sin embargo, la princesa ni toleraba esa persistencia del demonio por volver a estar juntos. Ni hablar de los progenitores de Tom, en sus intentos de reunirlos o "las sugerencias" de algunos miembros de la familia Butterfly, en casarse con el joven Lucitor.

Posiblemente, Tom pensara que la presencia de Star, en el baile fuera para intentar retomar su noviazgo y hasta un futuro compromiso matrimonial.

–Estoy bien– rezongó Star. Buscando con la mirada al castaño. –Marco se ha demorado en el sanitario– señalo.

Tom pareció impactado por ver y escuchar a la malvada princesa Butterfly, mostrándose preocupada por un simple terrestre.

–Ella lo quiere– se dijo. Fue un trago amargo para Tom, ella nunca fue cariñosa o amable con su persona, siempre fue tratado como alguna clase de mascota pequeña bastante molesta y mendigando un poco de amor. –¿Tanto te importa un humano?– pregunto.

–Ese es asunto mío– contesto Star, jugueteando con un mechón de su cabello. –Ni te hagas ilusiones. Tengo razones bastante personales para estar aquí y quiero saber ciertas cosas. Lo nuestro se ¡Terminó!... y a la próxima que lo menosprecies, te congelare con un hechizo.

Star con solo decir esa última oración, saboreo cada una de las letras y fue abordada por los soberanos del Inframundo.

–¿Pasándolo bien?– pregunto Dave.

La reina solo se expreso por medio de leves gruñidos y gestos. Dave, interpretó los comentarios de su esposa que decían básicamente lo adorable que se venían juntos, le proponía venir a cenar, un pequeño viaje a la casa de la playa o un picnic.

Star, lanzo una mirada inquisitiva al demonio.

–Tengo mi agenda algo ocupada. La escuela en la tierra consume gran parte de mi tiempo, tengo actividades extracurriculares y tenemos en la casa… el tiempo de familia con los Díaz.

Wrathmelior respondió con más gruñidos y extraños silbidos.

–Dice que tal vez… a la familia humana, no le moleste que estés ausente en aquel tiempo de familia– tradujo Dave.

–El tiempo de familia… es importante, en la casa Díaz y ellos me han tratado muy bien. La señora Díaz, es genial… el señor Díaz le gusta preparar deliciosas cenas en el patio trasero, me gusta jugar con Andrea y Marco. Tenemos varias mascotas….– dijo Star. –Marco, se ve muy guapo en su traje– pensó y mordiéndose el labio inferior, nuevamente dándose viento con la mano.

Extrañamente, en los rostros de los respectivos soberanos se dibujo cierta molestia y desprecio por escuchar sobre la familia Díaz. Star le agradaba su vida de exilio, los Díaz se preocupaban bastante por ella, claro tenía en ocasiones que cumplir ciertas tareas fueran en recoger las hojas de los arboles, ayudar a poner la mesa o esponjar las almohadas de la sala principal. En el fondo aquellos deberes, ni le molestaba en desempeñarlo.

La reina demonio nuevamente insistió en lo adorable que se veían Tom y Star. Dave hizo llamar a un fotógrafo y retratar el momento. Star, comento lo sucedido con su cabello y problemas con la magia por irse tomarse lentamente de color blanco.

Desde Marco…

–¡¿Derecha o izquierda?!– se pregunto.

Solo habían transcurrido quince minutos, ocupar el sanitario y ahora se encontraba perdido. El castaño, se rasco detrás de la nuca y preguntándose, si alguien retiro las flechas donde señalaba el camino hacia el baño quedando completamente perdido, sumado a una inesperada pared en su camino.

–¡Estoy casi seguro que esta pared nunca estuvo!– se dijo Marco, sacando bajo la chaqueta su espada de nivel y activando la hoja de acero. –¡Aquí vamos!– solo basto un golpe de la espada contra la pared de piedra y entendiendo ciertas cosas.

–¡Nos odian!– dijeron los tres.

El castaño regresó por donde vino, bajo un par de escaleras, giro y encontró otra pared. Suspiro, volvió por el pasillo, subió dos escaleras y otra pared.

–Es un laberinto– dijo Crimson.

–Y los demonios, nos quieren fueran de todo esto– dijo Ren.

El castaño reflexionó en silencio. Ella salió de un pasillo anexo luciendo una larga cabellera color miel rojiza peinada cuidadosamente y atada en un muño, ojos acuosos, complexión delgada y luciendo el traje de camarera para dicho evento.

–¡¿Marco Díaz?!– dijo Emrea llevando entre sus manos las señales que apuntaban al baño. –¿Perdido?– pregunto.

Emrea, estaba sorprendida pero resultaba ser una oportunidad única.

–¡Emrea!– dijo Marco viendo los carteles con las flechas. –¿Fuiste tú?– pregunto.

–Ordenes del mayordomo… vino y me dijo que los sacara. O mejor dicho instrucciones precisas del rey Dave– contesto Emrea. –Sí, deseas puedes seguirme a la cocina que se conecta directamente al salón principal y llegaras al salón principal. Mis amigos están en la cocina tomándose unos minutos… los demonios son desagradables.

–Debemos seguirla– dijo Ren.

–Opinión igual– replicó Crimson.

–No parece tener malas intenciones– dijo Marco a los entes por medio del enlace mental. –¡Claro!...

Los dos continuaron por el pasillo central, giraron a la izquierda, luego a la derecha, bajaron tres escaleras, tomaron un elevador hacia la cocina, continuaron por otro pasillo y finalmente entraron en la cocina.

–¡Whoa!– dijo Marco viendo a los otros dos seres.

El joven poseidonis resultaba tener bastante semejanza con un ser humano pero con la diferencia de tener agallas a cada lado del cuello que le permitía respirar bajo el agua y en tierra firme. El cabello color celeste con una trenza que le caía por detrás de la oreja derecha, aparentaba tener unos 14 años pero su verdadera edad bordeaba los 124 años, complexión atlética, caucásico y las manos visiblemente palmeadas. Curiosamente gran parte de la dimensión de Poseidonis, estaba cubierta por agua, las ciudades de los nativos se encontraban flotando por la gran extensión marina y solían aprovechar el entorno que les rodeaba para generar energía.

–¡Hey!– dijo Aruc. –Nuestra linda elfina, encontró algo. Resh– sentando en una silla con los pies sobre la mesa. Luciendo un traje de cantinero.

El castaño con solo ver al anubiarano, le parecía estar viendo a uno de los siervos de Anubis de la película, La Momia Regresa. Resh superaba los dos metros de altura, complexión perfectamente definida, pelaje oscuro, ojos dorados y el rostro se asemejaba a un chacal. La dimensión proveniente de aquel individuo tenía una gran semejanza con Egipto y sus habitantes un notario aspecto a antropomórfico que se asemejaba a los dioses egipcios. Contando distintas especies como lo eran los anubiaranos.

–Veo que incluso es alto para su edad– dijo Resh, sirviendo un sándwich a Aruc.

–El chico de cabello celeste es Aruc. El sujeto con cara de perro, es Resh– señalo Emrea.

–¡Soy un chacal!– contesto Resh viendo al castaño. –¿Tienes hambre?– pregunto.

–¡Sí!– contesto Marco.

Resh le preparo un sándwich con queso, jamón y extra-mayonesa. El castaño sencillamente agradeció el bocadillo.

–Los demonios no dejan de hablar de ti– señalo Aruc.

–Eso es verdad– rectificó Resh. –Son esas hazañas.

–Eso me dijiste, en el salón de esas "Hazañas"– dijo Marco a Emrea. –¿A qué te refieres?– pregunto.

–Bueno…– intervino Aruc mostrando su comunicador multi-dimensional.

El castaño comprobó con sus propios ojos y entendiendo ciertas cosas. Los tres singulares compañeros escucharon atentamente lo que realmente sucedió en cada una de las situaciones que se atribuían su "heroísmo".

–Nunca he sido un héroe. La mayor parte del tiempo suelen intentar destriparme, despellejarme o desmembrarme… o cosas peores. Star, se transformó en mariposa monstruo carnívora… una vez… – dijo Marco.

–¡Pobrecito!– dijeron los tres.

–Y eso explica mucho– dijo Marco.

–Creo que tu tiempo con la princesa, pronto llegara a su fin. La reina y el rey planearon ponerle al ponche favorito de la princesa, una pócima de amor. Se casaran y tendrán hijos e hijas– señalo Aruc. – Y que bailan bajo la Luna Roja. Uniendo ambas almas eternamente, se dice que la luna está hecha de sangre y es la luna de los amantes– recordando la burda historia de tiempos antiguos.

– ¡No puede ser!– dijo. Marco se puso de pie, finalmente lo entendió y parecía que una cubeta de agua helada le cayó sobre la cabeza, dejándolo empapada y viendo nuevamente al trió. –¿Por dónde llego directamente al salón principal?– pregunto.

–Toma ese ascensor que solemos utilizar y llegaras directamente al salón principal. Procura que nadie te vea– señalo Emrea.

Agradeció la ayuda, el sándwich y una sencilla despedida. Los tres Heraldos deseaban conocer al cuarto miembro de su pequeña hermandad. El castaño abandono la cocina dirigiéndose hacia el salón principal.

–¡Manos a la obra!– dijo Emrea.

–Al fin– dijo Aruc.

–Tiempo de arruinar la fiesta– dijo Resh.

Desde Star…

–¡¿Dónde se metió?!– se pregunto. Un guardia real informo que el castaño se le vio caminando hacia el sanitario pero su pista sencillamente, desapareció en un abrir y cerrar de ojos.

Star ni le intereso tocar la comida o participar de los diversos bailes. La música resultaba ser apropiada pero había notado a un pianista esperando su oportunidad, aparentemente sería el encargado de tocar la pieza maestra y dar el cierre a toda la ceremonia.

En el techo del salón principal del palacio, se encontraba un cristal de rojo carmesí y la Luna Roja lentamente fue avanzando hasta que su luz diera en el cristal. Según la superstición, dos afortunadas almas se unirían para toda la eternidad, eso fue lo explicado por la reina de los demonios.

Sin embargo, la extensa ausencia del castaño le parecía demasiado extraño y había bebido un poco de juego de maracuyá pero disfrutaría más una bebida de frutas tropicales. Aparentemente existía un problema en la barra pero le prometieron traerle uno exclusivamente para su persona. Tanto Dave y Wrathmelior intentaban en vano en obtener un "sí", a una cena o un pequeño viaje a la casa de la playa de la familia Lucitor.

–¡Aquí está tu jugo de fruta tropicales, Star!– dijo Tom. –Solo debe beberlo y la pócima hará efecto inmediato. Luego bailaremos bajo la Luna Roja y juntos para siempre– pensó.

–Disculpen mi ausencia– dijo Marco. –Digamos que me perdí pero encontré el camino de regreso– estudiando al príncipe Lucitor y la copa con jugo de frutas tropicales.

Tanto Dave y Wrathmelior, imaginaron quince formas de torturas para el castaño, el príncipe maldijo su suerte y Star lo reprendió:

–¿Dónde has estado?...te has perdido gran parte de la fiesta, simplemente te vas con tus amigotes.

Los demonios con escuchar las quejas, parecían ser testigos de una discusión matrimonial… la esposa (Star) exigía algo de atención de su esposo (Marco) que se iba por con sus amigotes de parranda (Crimson y Ren), dejándola preocupada toda la noche. El castaño solo contesto:

–¡Disculpa, Star!... necesite ciertas indicaciones y tampoco deseaba preocuparte. Ni ser grosero con nuestros anfitriones y ¿es ponche?– pregunto. –Quiero probarlo.

–Pues, claro…– contesto Star cogiendo la copa, ni había bebido de su bebida pero tampoco le molestaba que él bebiera.

Marco sostuvo la copa, percatándose de las miradas de preocupación de Tom, Dave y Wrathmelior.

–¡¿Quieres beberlo por mí?!– pregunto Marco a Tom.

El joven demonio retrocedió, los presentes miraron con atención y Star pregunto:

–¿Qué sucede aquí?...

–¡Bueno!– dijo Marco transformando su brazo frente a los demonios y aplicando algo de presión sobre la copa rompiéndola y derramando el liquido mezclado con la pócima por todo el suelo de mármol. –Tom deseaba que bebieras esta bebida de frutas tropicales, la cual tenía una pócima de amor…y

Star con solo oír "pócima de amor", se planto frente al joven demonio y propinándole una fuerte bofetada que retumbo por todo, el salón.

Los demonios quedaron conmocionados, el mayordomo señalo al pianista que debía tocar la última pieza de la noche y desviar la atención. Tom, sintió como su corazón volvía hacerse nuevamente pedazos y viendo con cierto resentimiento al castaño.

–¡Vámonos, Marco!– exclamó Star.

El castaño y la princesa, se abría camino entre los demonios y en el centro del salón. Ella hablo.

–¿Cómo supiste de la pócima?– pregunto.

–Se dice el pecado. No la penitencia, Star– contesto Marco.

Star dio un paso e ignorando un pequeño charco pegajoso de una bebida derramada por accidente y estando a punto de resbalar. El castaño, la sujeto a tiempo firmemente con su mano derecha sobre su hombro y ambas izquierdas unidas, el pianista había comenzando a tocar la última pieza de la noche, los demonios miraban la luz de la Luna Roja recorriendo todo el salón principal en búsqueda de la afortunada pareja.

La Luna Roja buscaba entre los demonios, posiblemente algo distinto a cada ciclo y lo encontró. En una pareja compuesta por una mewmana y un humano con una particular mutación en su brazo derecho.

–¡No!...

Ambos se miraron fijamente con los rayos carmesí de la luna bañándolos. El pianista con ver a la pareja emitió las primeras notas de la última pieza de la noche.

–¡Baila con Star!– dijo Crimson.

–¡Hazlo!– secundó Ren.

El castaño dio el primer paso, la princesa lo siguió con un primer giro y doble paso. Se dejaron llevar por la agradable sensación, los demonios parecían estar en un segundo plano, bailaron, bailaron y bailaron. Una risilla juguetona y un comentario provoco el rubor en Marco.

En cambio, el joven príncipe junto a su madre y padre. Solo pudieron observar, todo el plan fue un rotundo fracaso, terminado aquel baile deberían esperar otros 667 años y planificar todo nuevamente. Los jóvenes solo disfrutaban de la mutua compañía y el pianista daba por finalizado el baile con la última nota.

–¡Arghttt…!– rugió Wrathmelior.

La reina de los demonios nunca contemplo que un insignificante humano arruinara sus planes, humillaría a su hija y se burlaría descaradamente de los demonios. La gigantesca mujer, se abrió paso a la fuerza, rugiendo y maldiciendo a Marco Díaz.

El castaño empujo a Star y tratando coger su espada de nivel al interior de la chaqueta. Wrathmelior con ambas manos lo sostuvo, lanzando otro rugido y maldiciéndolo.

–¡Suéltame!– dijo Marco.

–¡Reina Wrathmelior!– dijo Star, tratando de razonar con la reina del Inframundo.

Pero Wrathmelior rugió y liberando una descarga de energía demoníaca contra el castaño. Marco soltó un quejido y nuevamente fue atacado.

Cada ataque de energía demoníaca resultaba ser peor que el anterior. La reina estaba enfurecida, un patético humano se atrevió a reírse en la cara de los demonios, su hijo humillado, la princesa mewmana claramente prefería al castaño y reuniendo todo su poder, sucedió aquello.

Wrathmelior, se encontró flotando entre el punto de las dimensiones, el castaño estaba a metros de su persona y esa sombra emergió. La figura resultaba ser cinco veces más alta que la propia reina de los demonios, solo verla le produjo un terror indescriptible, sonrío cruelmente por ver a su pequeña abominación sufriendo.

–¡Wrathmelior!– dijo la figura. –¡¿Te atreves en dañar a mi nuevo Heraldo?!, ¡¿Te atreves ponerle un dedo encima?!¡Jajajaja….patética reina de los demonios!¡Es tiempo de recordar, insignificantes seres, quienes son sus amos!...

Serah la Gran Vorágine emergió del vacío espacio-temporal y lanzando un ataque mental contra Wrathmelior. El rugido provoco que colapsara inmediatamente, se llevo las manos a la cabeza tratando de aliviar su dolor, los demonios quedaron estupefacto y la princesa corrió rápidamente hasta donde se encontraba el castaño inconsciente luego del ataque de la reina demonio.

Las puertas del salón principal cayeron. Los tres Heraldos ingresaron rápidamente, utilizaban pesadas armaduras metálicas y mágicas, sus brazos derechos se asemejaban al brazo del castaño con la leve diferencia de estar cubierto con partes de la armadura, alas de aspecto draconiano y comenzando a evaporizar algunos guardias.

–¡Debo salir de aquí!– se dijo Star. Los demonios intentaban buscar un refugio seguro en medio del fuego cruzado, los guardias del palacio ni resultaban ser rivales para los Heraldos. Star en un intento de llegar a la puerta principal se encontró cara con la única Heraldo femenina.

–¡Fuera de aquí, mewmana!– dijo Emrea. Abriendo un portal dimensional que conectaba directamente a la residencia Díaz. –Cuídalo.

Star arrastro al castaño, encontrándose en la comodidad de su habitación y viendo el portal cerrarse.

–Marco…– dijo Star acariciando el rostro del castaño.

Dos horas después, residencia Díaz…

–¡Sed!– pensando en un gran vaso de agua y apagar esa insoportable sed, en su garganta seca. Ignoró por completo esos pequeños mordiscos en el cuello y lóbulo de la oreja. Esa mancha de labial en su camisa también paso desapercibida. –Quiero agua.

El castaño, le pareció dormir toda una semana y las voces de los entes se escucharon.

–¿Qué sucedió?– se pregunto.

–Te ataco la reina demonio y caímos inconsciente– contesto Crimson.

–Y solo oscuridad– dijo Ren.

Los entes se mostraban algo más aliviado con el despertar del castaño. Él se quedo tumbado en la cama por unos segundos, poniendo en orden todo lo sucedido y notando el brazo de la princesa sobre su pecho y acurrucada junto a él.

–Glossaryck, te examinó y dijo que deberías despertar pronto– dijo Star.

Podría hacerse aún lado y regresar a su cuarto. Ni deseaba dejar la cama que compartía con la malvada princesa, notando que ambos llevaban puestos los trajes de fiesta. Su corbata y chaqueta con hombreras estaban sobre la silla de la habitación. Star pregunto:

–¡¿Quieres algo?!...

–Agua y con mucho hielo.

Star, solo se ausento menos de cinco minutos, el castaño bebió rápidamente la jarra de agua con hielo. Había calmado su sed.

–Creo que debo volver a mi cuarto y a descansar. Mis padres y Andrea, deben estar durmiendo…– dijo Marco. Su cuerpo se sentía horriblemente pesado y apenas tenía las fuerzas necesarias para ponerse de pie. –Fue una noche muy alocada.

–La reina Wrathmelior, sufrió un ataque mental y esas explosiones– dijo Star.

–Solo recuerdo a esa gigantesca reina, rugió y nada más… solo sentí, un poco de frío y esa carcajada– replicó Marco. La carcajada continuaba escuchándola claramente, algo poderoso, de tiempos antiguos y sumamente temible. –Creo que dijo mi nombre.

–Solo duerme. Glossaryck va a preguntar mañana lo que sucedió y tampoco debes esforzarte– contesto Star.

El castaño prefería olvidarse del asunto, girándose rápidamente y rodeando con sus brazos a la malvada princesa. Star, se acomodo entre los brazos de Marco, una sonrisa juguetona se dibujo en su rostro y recordando el beso que le robo, posiblemente sus conocidos pensaran que fue un mero capricho...y todo fue su propia decisión.

–Mmm….mi boca sabe a jugo de maracuyá– se dijo Marco, quedándose profundamente dormido.

Nuevamente en el Inframundo…

–¡De pie, maldita escoria!– dijo Emrea tomando violentamente el brazo de Dave y Aruc levantando a puntapiés al príncipe Lucitor.

Tom junto a su padre y madre, fueron obligados a ponerse de rodillas. Los Heraldos habían tomando en un rápido pero sangriento asalto, el palacio real del Inframundo. En cambio, los invitados se encontraban tendidos boca abajo y con las manos detrás de la nuca, lamentablemente una buena parte de la guardia real del castillo fue aniquilada en cuestión de segundos y ahora la familia real debía dar ciertas respuestas a los Antiguos.

–¿Quiénes son ellos?– pregunto Tom a su padre. Dave, solo le señalo que se mantuviera tranquilo y evitara decir cualquier cosa imprudente.

–Solo debemos obedecer– contesto Dave.

La reina Wrathmelior estaba parcialmente recuperada del ataque mental pero le costaba dimensionar ciertas cosas, el ataque de la Gran Vorágine solo fue una parte minúscula de su poder y ahora debía enfrentarla cara a cara.

El joven príncipe apenas entendía quienes resultaba ser aquellos tres seres, los extraños mantenía a los invitados como rehenes entre los que se contaban miembros de la nobleza, ministros, altos oficiales y entre otros. Los Heraldos por mero placer ejecutaron al capitán de la guardia real, al mayordomo y un obeso consejero que se atrevió a amenazarlos.

–¡Muere, escoria!– dijo Aruc, ejecutando a un guardia por escupir a su armadura. El demonio pensaba que un intento de desafiar abiertamente a los Heraldos provocaría una revuelta y recuperarían el palacio real. Lamentablemente, el Heraldo de Poseidonis sencillamente invoco un hacha de batalla manipulándola rápidamente contra el demonio que perdió su brazo derecho, sufrió tres golpes en el costado derecho y finalmente la hoja del hacha terminó incrustado en el rostro del guardia demonio.

–Nunca aprenden estos demonios– bufó Resh.

–Solo es escoria– dijo Emrea. –¡Han llegado!...

Los Tres Heraldos se arrodillaron frente al portal dimensional que se abrió en plena sala principal y los Antiguos finalmente hicieron acto de presencia. La familia real Lucitor o los respectivos monarcas, les dieron la bienvenida al Inframundo.

–¡Es todo un honor!– dijo Dave hablando incluso por Wrathmelior. –Nuestros…

–¡Silencio!– dijo Elric la Tétrica Tempestad.

Karel el Lamento Invernal mantuvo una débil sonrisa, Egon el Tornado Insaciable estaba algo aburrido cogiendo algo de comida de una mesa cercana.

–Debe ser rápido– dijo Karel.

–Concuerdo. El chico terrestre y la mocosa Butterfly hicieron nuestro trabajo por adelantado… saben arruinar una buena fiesta, jejeje…– señalo Egon.

Serah la Gran Vorágine, se mantuvo callada y con los brazos cruzados. Elric la Tétrica Tempestad, permitió que ella llevara todo el asunto y dejara en claro a los demonios ciertos temas.

–¡Que sea rápido, Serah!– dijo Elric.

Dave y Wrathmelior se arrastraron por el suelo hasta los pies de Serah. Y Tom, los imito quedando junto a ellos.

–Mi señora Serah…– dijo Dave.

–¡Abajo!– dijo Serah. –Los tres abajo… muy, muy abajo… humíllense más. Ustedes ni son escoria, ni llegan a ser escoria– viendo con furia a la reina de los demonios. Los tres Heraldos miraban la escena en silencio y una rápida mirada les basto para coger, al príncipe de los demonios.

–No, por favor– dijo Tom recibiendo otra bofetada por parte de Emrea. Resh y Aruc fueron los encargados de sujetarlo y doblarle una pierna para hacerlo caer de rodillas. –¡Papá!...¡Mamá!...

Rey y reina, solo podían a ver a su hijo a la distancia. Los tres restantes Antiguos, ni emitieron palabra alguna, el asunto de la Luna Roja fue saldado por la intromisión del castaño y la princesa Butterfly. Ahora solo quedaba zanjar todo un asunto con los gobernadores del Inframundo.

–¡Gran Serah!– dijo Dave. –Es nuestro único hijo y lo amamos por sobre todo. Es inocente y…– Emrea dio largas zancadas y colocando su pie derecho sobre la cabeza de Dave.

–¡Cállate!... te recuerdo que eras un inútil trabajador de un café de mala muerte. Solo tuviste suerte que la heredera del Inframundo notara tu insignificante presencia y ahora eres rey… mírate. El rey Dave Lucitor… señor de los demonios…y podría ordenar decapitarte, matar a tu hijo… me daría igual. Podría eliminar a todos los Lucitor y luego designar a un nuevo monarca entre los demonios que nos juraran lealtad. Ni esa fastidiosa Alta Comisión de Magia puede ayudarte, nosotros somos los responsables en mantener la jerarquía establecida y velar por el equilibrio natural de la magia.

Serah, les recordó a todos los demonios presentes o mejor dicho les dio una última advertencia. Debían dejar de lado todos aquellos planes de dominación multi-dimensional o tomaría cartas en el asunto, masacrando sin distinción alguna a todos los demonios pero el Inframundo podría quedar deshabitado continuando normalmente.

Los demonios asintieron con la cabeza y solo quedaba tratar un asunto en particular.

–¡Wrathmelior!– dijo Serah viendo de reojo a Tom. –¿Amas a tu hijo?– pregunto.

Y la reina dio un "sí" con su cabeza. Miraba a Tom sujetado por dos Heraldos.

–¡¿Recuerdas que mate a tu abuelo, padre y hermano mayor?!– indicó Serah. La reina de los demonios solo pudo morderse el labio inferior y recordado lo sucedió hace años. –Ni pienso seguir dañando, esa patética cabeza que te pertenece… pero te lo voy a decir solo una vez... ¡Nadie toca a mi pequeña abominación terrestre, Marco Díaz! O la próxima vez, vendré personalmente por tu hijo y ordenare despedazarlo frente a tus ojos…¡¿entendido?!...¡Majestad!– con una sonrisa cruel.

Los demonios contemplaron a los Antiguos y los Heraldos dejar el Inframundo. El mensaje había quedado más que claro y el príncipe Lucitor mantuvo una extendida charla sobre quienes eran aquellos seres y sus terribles sirvientes.

Al día siguiente, patio trasero de la residencia Díaz…

–Eso es todo lo que recuerdo– dijo Marco.

Glossaryck, había repetido una docena de veces las mismas preguntas sobre lo sucedido. El castaño por su parte recordó lo sucedido en el baile, le parecía confuso, poco creíble y extraño. Los dos entes se sentían igual, todo fue demasiado rápido y confuso.

–Nada– dijo Crimson. –Aparentemente tenemos una laguna mental. Y Marco estuvo inconsciente.

–Apenas se lo que sucedió– señalo Ren.

Marco repitió las palabras de los dos entes al hombrecillo azulado. La princesa escuchaba atentamente cada palabra y recordaba lo sucedido con los demonios, especialmente con el golpe asestado a la reina Lucitor, dejándola completamente afectada y los tres misteriosos seres que interrumpieron el baile.

Una elfa, un poseidonis y un anubiarano fueron los responsables en intervenir. Star, apenas daba crédito al devastador poder mágico de los tres misteriosos seres y le dificultaba entender ese actuar.

–¿Marco?...ehmm…¿estás bien?– pregunto Star.

El castaño y los dos entes se sorprendieron por la pregunta. El genio azul prefería dejar el asunto y evitar, inmiscuirse en asuntos de los cuatros Antiguos y sus Heraldos.

–Sí, estoy bien….gracias– contesto Marco. –Ella estaba preocupada– pensó.

La princesa aparto su rostro completamente sonrojado y fingiendo que todo estaba en orden. El castaño se limito a esbozar una sonrisa y Glossaryck dijo:

–¡Tenemos visita!... – señalando al portal dimensional que se abría en pleno patio. Barko, Charlie, Spark, Goliath y GrimClaw preferían disfrutar el día soleado pero manteniéndose atentos a la llegada del inesperado invitado.

El mensajero de Quest-Buy cargaba una caja mediana y buscando con la mirada.

–¡Buenos días!, busco a un tal Marco Díaz…le traigo un paquete muy importante– dijo el mensajero.

–¡Yo!– contesto Marco.

El perezoso le señalo donde debía firmar, colocar su marca y exigir una propina. El castaño recibió el paquete estudiándolo detenidamente y viendo nuevamente al mensajero.

–¿Quién lo envía?– pregunto Marco.

–Solo colocaron..."De una amiga con una carita sonriendo"– contesto el mensajero, entregando el mensaje.

El castaño, la malvada princesa y el genio azul, estudiaron detenidamente el paquete como el mensaje. En principio se mostraron escépticos en abrirlo y suponiendo que era un paquete bomba enviado por los demonios.

–¡Debemos abrirlo!– dijo Marco. –Algo me dice que debo hacerlo…

–Concuerdo– dijeron los dos entes al mismo tiempo.

Star y el genio azulado tomaron algo de distancia. El castaño lentamente fue quitando el envoltorio y nuevamente leyó, la tarjeta enviada repasando en su mente…"De una amiga con una carita sonriendo"… y estudiando su contenido.

–Una abrigo delgado, una camiseta sin mangas rojas, un pantalón estilo militar y un par de botas de combates– dijo Marco. –"De una amiga con una carita sonriendo"… y no tengo idea de quien se trata.

–Es un material bastante resistente– dijo Star, estudiando el abrigo.

–Incluso son botas de combate…realmente, tienes cierta influencia– señalo Glossaryck.

Los tres continuaron estudiando aquel obsequio proveniente "De una amiga con una carita sonriendo".

A la distancia, Serah la Gran Vorágine estudiaba al castaño admirando su nuevo uniforme de batalla enviado por su distinguida persona. Se daba por satisfecha por ver a su nuevo Heraldo, lo defendió de la reina demonio y permitió a los otros Heraldos iniciar el asalto.

–Merece un descansó y pronto deberá ser útil a otro propósitos…– se dijo Serah la Gran Vorágine.


Continuara en el siguiente publicación, queridos lectores. El cual se titula "Los Hobgoblins", el cual tratare de tener pronto o mejor dicho en un determinado plazo.

Podría decir que realmente puse bastante de mi imaginación y ciertas cosas para desarrollar, este capítulo tan esperado y ahora solo me queda ver las reacciones. Vayamos con los reviews:

Sugar: Los integrantes de la familia Díaz son todos humanos, el mismo Glossaryck lo dicen son una buena familia…obviamente hay ciertos secretos y todo eso. El parasito del sueño pronto va a regresar y Glossaryck dejara todo para última hora.

Walterinigo469: Muchas gracias, por tus palabras.

MarcoSketcher: Gracias, espero que disfruten este nuevo capítulos como las impresiones que tendrás. Obviamente quedan varios secretos por delante y ciertos sucesos.

Alfonso Sparda: Gracias, por supuesto y entre otros secretos que se irán revelando.

Starco4everr: Muchas gracias.

Bien lectores, les deseo un prospero año nuevo y nos veremos en el 2020 con una nueva actualización. En la portada tenemos la Luna Roja como portada, agradecimiento para su artista y correspondiente crédito, nos vemos.

Posdata: Próxima publicación, My Neighbor The Bad Boy...