Hola lectores de The Evil Princess Star Butterfly, les saludo cordialmente.
Antes de comenzar les presentó un capítulo algo más relajado por decirlo así y en la siguiente publicación veremos los sucesos de la Princesa Cisne. En esta publicación abordare cuatro historias sobre cuatro determinados personajes fueran secundario dentro de la serie como OC… en este caso veremos historias conectada al argumento principal como tratar otros asuntos de la trama relacionado al futuro.
En otras palabras, estas historias "No" siguen un orden cronológico… solo escribí acorde a mi inspiración y creatividad. El punto es realizar algo más relajado y descansar un poco más de la trama central… posiblemente exista cierto giro de tuerca en algunos aspectos u otros sucesos estén mencionados o tal vez no.
Sin mayores palabras comenzamos:
Cuatro Historias de The Evil Princess Star Butterfly
Historia I: Intrigas en el Castillo Avarius
Castillo Avarius…
–¡Pongan atención!...– dijo Ludo a sus secuaces por medio del megáfono. –Nuestro científico presentará, el nuevo plan a seguir…
Aquel día, Ludo reunió a sus secuaces con el único fin de escuchar a Toffee y el siguiente plan para cobrar venganza contra la exiliada princesa mewmana. Superado el pequeño episodio de hemofobia o miedo a la sangre por parte del reptil, él había trabajado arduamente en mostrar el siguiente plan destinado contra Star y "posiblemente" lograr el cometido de Ludo Avarius.
La gran mayoría de los fieles seguidores del pequeño monstruo solían mostrarse cordiales con el nuevo miembro e incluso charlando a la hora del desayuno, almuerzo, merienda y cena. La semana pasaba fue el cumpleaños del monstruo cocodrilo y todos participaron en la celebración… el festejo duro hasta altas horas de la noche. Pero, solo un monstruo desconfiaba como reservándose ciertas inquietudes.
El poderoso Buff Frog o Yvgeny Bulgolyubov pensaba constantemente de las verdaderas intenciones del nuevo miembro del equipo de Ludo. El monstruo sapo-toro resultaba ser el segundo al mando y mano derecha de Ludo, cumplía aproximadamente quince años de servicio a la casa Avarius e incluso Lord Brudo Avarius le enseñó a leer y escribir. La familia del pequeño monstruo, se encontraba en otra dimensión atendiendo ciertos negocios familiares para aumentar las arcas y Ludo permanecía a cargo desde entonces por ser el hijo primogénito… Buff Frog le fue encomendado aconsejar o apoyar al joven heredero con determinados asuntos concernientes al feudo Avarius. La relación entre la familia Avarius y el reino Butterfly se traducía en simples palabras… o comúnmente llamados "buenos vecinos".
El único asunto pendiente implicaba ser el ataque perpetrado por la malvada princesa Butterfly. Ludo ansiaba ajustar cuenta con Star y obtener una disculpa pública por arruinar la fiesta de cumpleaños. Incluso compro una cámara de video para grabar tal suceso y hacerlo público. Toffee repasaba sus tarjetas ayuda memoria y confiado en el Power-Point creado para la ocasión.
Los monstruos continuaban acomodándose, en los asientos dispuestos de la sala de reuniones del castillo. Ludo y Buff Frog mantenían una breve conversación a la esperar de comenzar con la exhibición de Toffee.
–Amo Ludo. ¿Qué opina?– preguntó Buff Frog
–Sí, es una terrible idea… lo despediré– fue la primera respuesta de Ludo. –O sí la idea es buena, la apoyare. Esta jugándose su puesto.
–Con gusto, lo arrojare fuera del castillo– contesto Buff Frog.
–¡Hey!...cerebrito. ¡Es hora de comenzar!– gritó Ludo, cansado de esperar. –¡Silencio a todos!– gritó nuevamente.
Los monstruos presentes cesaron toda la clase de comentarios y centrándose en Toffee.
Toffee solo debió aclarar la garganta y habló:
–¡Robots!– y los monstruos aplaudieron inmediatamente por escuchar la palabra "Robots". –Mi plan se basa en construir un total de mil unidades automatizadas o Robots. Lo cual podremos aprovechar contra la princesa Butterfly y su mascota terrestre… según mi información proporcionada por ustedes.
Los secuaces de Ludo sufrieron algunas derrotas contra Star junto a su nueva mascota terrestre. El chico moreno extrañamente podía transformar su brazo derecho o empuñar una espada de nivel pero ni resultaba ser tan agresivo a diferencia de los miembros del batallón de la princesa. Buff Frog tomaba nota del plan a seguir esperando encontrar fallas y le permitirían expulsar definitivamente a Toffee.
En cambio, Toffee centrando en la presentación y explicando cada uno de los puntos fuertes o débiles de los robots. Básicamente, los mil autómatas ayudarían a mermar considerablemente las fuerzas de la princesa y someterla en el momento adecuado. Hasta adquirió una unidad autómata diferente a lo planeado y utilizarlo a modo de conejillo de indias en un primer ensayo. Ludo habló:
–¡Aprobado!... pero quiero ver esa primera prueba lo antes posible.
Finalizada la reunión, los presentes regresaron a las actividades cotidianas dentro de las murallas del castillo Avarius, Ludo prefería encerrarse en su despacho personal y revisar el libro de impuesto, Toffee señaló que regresaría a los niveles subterráneos del castillo y continuar con los avances del primer autómata.
En cambio, Buff Frog decidió saciar su curiosidad y visitar la biblioteca personal del ausente Lord Brudo. Algunos compañeros monstruos le preguntaron si deseaba jugar a las cartas o comer algo… él neutramente rechazó la invitación y poniendo una excusa simple.
–Debo recortarme las garras….– dijo Buff Frog.
–¡Oh!... qué asco– dijo Mosca Boo. –Apenas termines con eso… jugamos una partida de póker y bebemos algo para matar la tarde.
–¡Por supuesto!– contesto.
Buff Frog solo debió tomar el elevador de la segunda planta, jalar la palanca comenzando el ascenso y bajarse en la quinta planta de la fortaleza. La biblioteca del castillo ni siquiera recibía visita del actual señor o los otros habitantes del castillo… él fácilmente podía tomarse todo el tiempo que le viniera en gana e investigar arduamente sobre la especie de Toffee. A diferencia de sus compañeros, él creció en el pantano próximo a la capital del reino Butterfly y criado en el seno de una familia dedicada a proporcionar guía a los insensatos que se atrevían cruzar el pantano y a cambio de una suma de dinero o especies que podían intercambiarse en el mercado del pantano.
Creció escuchando las antiguas historias de la guerra entre mewmanos y monstruos… le resultaba difícil imaginar una época tan oscura para los monstruos. O las historias de la guerra mewmana y la facción mewmana que habitaba en la luna.
Su historia favorita resultaba ser "La Dama de las Espadas" y tuvo la oportunidad de visitar el memorial a la legendaria campeona del reino Butterfly en su infancia.
–La maestra Ren… encararía esta situación con espada en mano, rompiendo uno que otro cráneo y diciendo algo épico– se dijo Buff Frog.
Él ingresó tranquilamente en la biblioteca y buscando entre los estantes algunos libros relacionado a los conflictos bélicos del pasado. Entre los textos encontrados estaba las crónicas de la Guerra Mewmana-Monstruo, la Guerra de los Invasores Lunares y la Invasión del Inmortal.
–"¿Cuántos brazos tiene la princesa Moon?"... "Seis y uno más"– pensó. Aquella frase significaba un suceso fortuito durante la Invasión del Inmortal… la princesa Butterfly... en plena batalla contra las huestes del Inmortal, tuvo una cara con el líder de la fuerza invasora y un giro inesperado Moon logró derrotarlo como ponerlo en fuga junto a sus seguidores. –Tiene un brazo mecánico a modo de reemplazo… demasiada coincidencia en lo personal. Él es Inmortal… y ahora planea algo… no se puede confiar en los Septarianos.
Los dos primeros libros resultaba ser historia conocida por él y el último libro solo mostraba una serie de registros inconexos como ilustraciones. Era sabido de la carencia de una ilustración que pudiera representar al Inmortal y solo se le conocía por aquel apodo, existían ciertos datos o breves descripción del líder invasor… pero nada sobre una imagen.
–No puedo acusarlo de ser… el Inmortal. Debo encontrar una imagen o tal vez…– pensó Buff Frog, en realizar una pequeña visita a la capital del reino Butterfly y obtener las pruebas necesarias para lograr su cometido. –Solo necesito unas monedas… y obtendré lo necesario– regresando los libros a su correspondiente sitio.
Buff Frog ni debía asegurar la puerta de la biblioteca y recordando reunirse con sus compañeros. Coincidentemente, él emergió de los estantes más lejanos y buscando los libros estudiados brevemente por el imponente monstruo.
Toffee sabía de la amenaza que resultaba ser Buff Frog para sus planes y debía sacarlo del camino lo antes posible. Estudiando inquisitivamente el libro con el título de "La Invasión del Inmortal".
–"¿Cuántos brazos tiene la princesa Moon?"... "Seis y uno más"– se dijo Toffee. Estudiando fijamente su prótesis mecánica y añorando recuperar su brazo. –Solo es cuestión de tiempo… Moon– acomodando el libro nuevamente en el estante de la biblioteca.
Historia II: La Campeona del Reino Butterfly
Frontera de los Reinos Butterfly-Johansen…
La reina Festivia Butterfly (30 años) gobernaba una época inigualable de paz con la alianza mewmana-monstruos y el juramento de los monstruos. Pero los asuntos de estado demandaban, gran parte de su atención. El reino completaba cerca de quince años de prosperidad y reflejados en las arcas reales como en la mejora de la calidad de vida de los súbditos.
Festivia centraba cada esfuerzo, en restablecer nuevas relaciones políticas como confiar en la reformada armada real del reino Butterfly. Regularmente se realizaban grandes festejos en el castillo poniendo cualquier excusa para llevarlas a cabo y especialmente mantener a los súbitos del reino completamente felices.
Lamentablemente, la guerra estaba lejos de acabar por la preocupante situación de los reinos vecinos y especialmente por la expansión territorial de la familia Johansen, en menos de tres semanas lograron apoderarse de regiones limítrofes y ahora marchaban contra el reino Butterfly. En las fronteras de ambos reinos, la armada real del reino Butterfly se hizo presente y dispuesta a cortar el camino de la fuerza invasora.
El ejército de los Johansen contaba con veinte mil guerreros. El rey Oswald Johansen recientemente había heredado la corona y comenzó la conquista… ahora deseaba poner sus manos sobre el reino Butterfly y convertí a la reina Festivia en su nueva esposa o en este caso convertirla en su esposa número siete .
Oswald resultaba ser padre de ocho hijos y cinco hijas. La reina Festivia junto a su esposo el rey Musty Mountains o en este caso Musty Butterfly, el sabio consejero Glossaryck, la Alta Comisión de Magia y el general Tyson de los monstruos lobos. La armada real estaba dispuesta a combatir contra los invasores y posiblemente la victoria podía tener un alto precio o en este caso jugarse la carta del triunfo contra el rey Oswald u Oswald el Gigante.
Festivia pensaba jugarse su mejor carta y evitar una masacre innecesaria. La Alta Comisión de Magia aconsejo realizar un tratado pero el general Tyson resultaba saber de la carta del triunfo y estaba completamente de acuerdo en ponerla en juego. Los caballeros y oficiales de la real armada del reino Butterfly estaban dispuestos a enfrentar a los invasores si fuera necesario y produciéndose el primer cruce de palabras.
–¡Saludos cordiales!– dijo Festivia a lomos del guerricornio, luciendo un nuevo vestido color borgoña y un abrigo de piel. Su vestimenta prácticamente fuera de lugar, parecía un intento burdo de verse superior o civilizada a diferencia de los invasores. –¡Creo que esta algo lejos de casa, rey Oswald!...
El rey Oswald Johansen u Oswald el Gigante. Imponiéndose con una altura de dos metro con trece centímetros, cabello y barba rubia, musculoso, luciendo tan solo un taparrabo de cuero, botas forradas y una corona toscamente elaborada.
–En el pasado el ejército de las reinas Butterfly era orgulloso… ahora solo veo una mezcla de mewmanos y monstruos fingiendo ser un ejército.
–¡Ganamos la guerra contra los mewmanos de la luna!– señaló Tyson, el señor de los monstruos lobos y general de la armada real del reino Butterfly. –Juntos.
–Juntos– bufó Oswald. –Hasta la propia comisión de magia parece completamente desanimada en combatir. ¡Ja!... los otros reinos fueron un verdadero desafío.
–Sí, consideras a mi ejército inferior. Podemos solucionar todo este asunto con un combate uno a uno… en otras palabras tu campeón contra mi campeón– señaló Festivia.
Oswald el Gigante solo debió lanzar una mirada y esbozando una sonrisa.
–Si, mi campeón gana… el reino Butterfly deberá someterse a mi voluntad, masacrare a los monstruos sin compasión– estudiando fijamente a Festivia. –Usted, será mi nueva esposa. Obviamente matare a su esposo… posiblemente lo arroje a mis osos o lo decapite...– confiando en una victoria holgada.
–Si ganamos… tomaras a todo tu ejercitó, abandonaras todas tus conquistas, regresaras hasta la última moneda a sus legítimos dueños y olvidaras cualquier aspiración a la creación de un imperio– contesto Festivia intercambio una mirada con Tyson. –¡Puedes convocar a tu campeón!– señaló.
Oswald solo debió alzar su martillo de batalla y golpear el suelo. Los soldados invasores comenzaron aullar, maldecir, aclamar y golpear los escudos.
–¡Yo soy mi propio campeón!– dijo Oswald, escupiendo al suelo.
Festivia había jugado su carta y obtenido el resultado esperado. Lanzó una mirada sobre su hombro y habló:
–¡Ren!– mewmanos y monstruos comenzaron aclarar el nombre de la campeona del reino Butterfly. La Alta Comisión de Magia expresó, una mueca de disgusto por ver a Festivia tomar una decisión sin consultar a ellos y Tyson ocultaba sus preocupaciones por la joven campeona del reino, sin perder las esperanzas de una arrolladora victoria.
Los soldados y caballeros del reino Butterfly continuaban aclamando el nombre de la campeona. Festivia, agradecía profundamente en su corazón que todo lo planeado fuera cumplido al pie de la letra.
–Apenas tiene 16 años y resulta ser la campeona del reino…– dijo Glossaryck a Festivia.
–Ella es una buena chica… y está dispuesta a pelear por todos nosotros– replicó Festivia.
–¡No!– exclamó Glossaryck. –Ella no mata a mujeres, infantes o ancianos. Nunca fue elegida para ser una doncella del escudo y solo escalo… posiciones. Ren... la Dama de las Espadas… un título ganado por mérito propio– ni la reina Solaria demostraba tal frialdad a la hora de combatir.
La campeona finalmente emergía de las filas de la armada real, ni tomándose las molestias en realizar una reverencia a Festivia y resaltando su carácter rebelde. Ren ni resultaba ser una mujer tan alta o baja, de cabello negro peinando en una larga trenza que caía hasta la cintura, portaba una armadura gris con leves tonos de rojo por efecto del metal forjado, complexión atlética y la mirada fría resaltaba en el visor del yelmo.
–Tendré el privilegio de matar a un rey– inquirió Ren.
–¡No!– fue la respuesta general o directamente de la Alta Comisión de Magia.
Lekmet, Hekapoo, Omnitraxus Prime, Rhombulus y Reynaldo el de la Cabellera Calva desaprobaron por completo las palabras de Ren por anunciar abiertamente sobre concretar un regicidio. En cambio, la reina Festivia le dificultaba severamente manejar el carácter de la campeona y habitualmente recibía comentarios desagradables.
–¡Reina Festivia!– dijo Hekapoo. –Creo que deberíamos considerar otras opciones y tal vez, algo de diplomacia.
–¡Balidos!– dijo Lekmet.
–Él dice que está completamente de acuerdo– replicó Rhombulus.
–Debemos considerar todas las posibilidades– indicó Omnitraxus Prime.
–¡Ja!... típico de la comisión– dijo Tyson. –Oswald decidió aceptar el combate.
–¡Hey!... monstruo– dijo Reynaldo el de la Cabellera Calva. –Mante tu hocico fuera de este asunto.
–Creo que mi hocico… tiene algo que decir, fenómeno– contesto Tyson.
–¡No debemos pelear entre nosotros!– señaló el rey Musty.
La comisión de magia, Tyson y el rey Musty comenzaron a discutir frente a la armada real como los invasores atestiguando el desacuerdo.
Y Glossaryck habló:
–¡Suficiente!– cambiando su aura serena. –¡Suelen discutir en el peor de los momentos!... y nuestra muy estimada Ren… ¡Creo que tiene algo que decir!– señaló.
–¡¿Ren?!– dijo Festivia.
Ren estudio toda la conversación y dijo:
–¡Quiero dejar algo en claro!– empuñando su espada de nivel. –Pueden darme todos los honores, riquezas, tierras o títulos que deseen pero a la Alta Comisión de Magia… los matare por mero placer.
Los cinco miembros de la Alta Comisión de Magia ni dieron respuesta a las palabras de Ren.
Ren o la Dama de las Espadas decidió luchar sin el yelmo y argumentándose internamente de tener una mejor visión del campo de batalla. Estudio inquisitivamente a su oponente de turno y pensando fríamente en los pasos a seguir.
Oswald alzaba su martillo de batalla y golpeándolo contra el suelo. Los fieles del rey invasor continuaban aclamando su nombre en repetidas oportunidades.
–¡Oswald!...
–¡Oswald!...
–¡Oswald!...
–¡Oswald!...
–¡Oswald!...
–¡Oswald!...
–¡Él solo debe ser derrotado!– señaló Festivia a Ren.
Ren le dedicó una fría mirada a la reina Butterfly. En lo personal, buscaría extender en lo posible... el duelo uno a uno y finalizar el trabajo pero odiaba recibir instrucciones en el modo de desempeñarse a la hora de combatir.
–¡¿Ren?!– preguntó Festivia.
–Entonces… mejor encargarse, usted...– contesto Ren girándose sobre sus pasos.
El general Tyson oportunamente intervino y llamando a su joven subalterna para unas breves palabras.
–¡Solo observa a tus hermanos y hermanas de armas!– indicó Tyson. –Puedes evitar cientos de muertes innecesarias o los llantos de familiares por los suyos… hemos derramado suficiente sangre. Ren con el filo de tu espada de nivel puedes terminar de una estocada esta absurda invasión y regresaremos con nuestros seres amados.
Los soldados y caballeros de la armada real confiaban plenamente en las innatas habilidades de la Dama de las Espadas. Ella rezongó un par de palabras, girándose nuevamente y dedicando una mirada despreciativa hacia la reina Butterfly.
–Imagina a una reina combatiendo. Eso me gustaría ver…– contesto Ren apoyando la espada de nivel en su hombro derecho.
La espada de nivel de Ren implicaba ser un arma extraña y poco convencional. En la práctica, la espada de la punta al mango, mide aproximadamente cinco pies y medio de largo, con una hoja mediana de un solo filo de un pie de ancho, el filo poseía un color más claro a diferencia de la hoja representado de gris oscuro, la empuñadora resultaba ser de color rojo, la cruz que separaba la hoja, la empuñadora resaltaba por ser circular a diferencia de la habitual cruz utilizada en las espadas y un pomo esférico. A diferencia de las otras espadas de nivel de caballeros del reino Butterfly.
–¡¿Quién eres?!– preguntó el rey Oswald, empuñando su martillo de guerra.
Ren ni parecía intimidada o cuestionarse abiertamente. Había escalado posiciones dentro de la estricta jerarquía de la real armada del reino Butterfly, centrándose estrictamente en derrotar a su oponente de turno.
–Yo soy el "Quien" cuando preguntas quien está ahí. Yo soy el viento que sopla a través de tu cabeza– contesto Ren. –Yo soy la sombra en la luna por la noche… llenando hasta el borde tus sueños de miedo…. – observando a los cuervos ansiosos por probar la carne de un rey.
–La famosa "Dama de las Espadas" suele decir esas líneas…tan teatrales– bufó Oswald. –Niña… los bardos de todo Mewni cantan tus gestas y combates. Tu reputación como carnicera realmente te precede como lo difícil de tu carácter.
Ren, esbozo una sonrisa sádica por tales palabras.
–Esas líneas teatrales… resultaban ser las líneas favoritas de mis difuntos padre y madre– contesto Ren, fletando las rodillas y colocándose en guardia. –¡Hoy es buen día para morir!– señaló
–¡Pienso igual!– fue la respuesta de Oswald el Gigante. –Una guardia básica…– pensó.
La campeona del reino Butterfly cambio inmediatamente de guardia, tomando una postura algo más ofensiva y preparándose.
–Dicen que destruiste varias espadas de nivel… antes de tener una definitiva– inquirió Oswald.
–Por esa razón es mi apodo.
–Es un lastima– dijo Oswald.
–Pienso igual…– contesto Ren. –¡Es tiempo de morir!– esperando contener el primera ataque.
El rey Oswald solo debió dar un paso con su pie derecho y lanzar inmediatamente el primer golpe. Logró esquivarlo holgadamente, retrocediendo un par de pasos sin bajar la guardia pero su postura marcial se mantenía inquebrantable y calculando fríamente los siguientes movimientos de su oponente.
–¡¿Tienes miedo niña?!– rugió Oswald el Gigante.
–¡No!– contesto Ren. –¿Y tú?– preguntó.
Él con solo escuchar esa pregunta tan simple y carente de mayor significado… provocó una serie de blasfemias como amenazas contra la campeona del reino Butterfly. Los testigos del combate continuaban aclamado o lanzado comentarios despectivos contra el oponente y la reina Festivia se mostraba impaciente en los primeros minutos del duelo.
–¡Muy lento!– exclamó Ren.
El rey Oswald por intentar maniobrar el martillo de guerra, dejando al descubierto el lado izquierdo de su pierna recibiendo un corte fugaz por parte de Ren. Estudio la herida poco profunda mientras la sangre continuaba brotando y derramándose por el suelo.
–¡Mocosa insolente!– dijo Oswald.
Ren apoyo la pesada hoja sobre su hombro derecho, aprovechando los escasos segundos para lanzar la segunda estocada o poner fin al duelo con la muerte de Oswald. En cambio, Oswald enfurecía por verse herido y especialmente una chiquilla con aires de grandeza le provocó una herida en su pierna de la forma más insultante.
–Nadie sale impone de tal intento– pensó Oswald.
Y Ren nuevamente atacó. Ahora decidió pasar completamente a una posición agresiva y dominar la situación. El rey fue tomado por sorpresa e intentando manejar su martillo pero ella resulto ser más rápida y nuevamente lograba provocar otro corte en Oswald.
–¡No puedes!– gritó Oswald. –Un rey no puede morir.
–Un rey no asesina a otro rey. Ahora vienes a suplicar por tu vida– contesto Ren. –¡Es tiempo del juicio final!... ¡Hoy morirás como el perro que resultas ser!...
Oswald logró coger nuevamente su martillo de guerra pero Ren oportunamente tomo distancia y dispuesta en atacar. La siguiente estocada fue directamente en el hombro dominante de Oswald viéndose inmune pero él decidió manipular el martillo de guerra con su mano izquierda.
–¡Estúpida mocosa!– dijo Oswald, derribando a Ren.
Ren por unos segundos parecía aturdida e intentando dimensionar el peligro por verse a merced del imponente rey. Solo necesitaba acortar la distancia entre ambos, él podía saborear la victoria a menos de quince centímetros de separación uno de otro y sonría sádicamente mientras su mano izquierda sostenía el cuello de Ren.
–¡Últimas palabras!– exclamó Oswald notando a la campeona sostener débilmente la espada de nivel y sabiendo del poco peligro que representaba en su posición actual.
–Egrr… yo…– intentando en dar una respuesta y sujetando firmemente la espada.
–¡Tú!– replicó Oswald. Tan solo debía aplicar algo de presión y rompería el cuello de la joven campeona, posiblemente su victoria fuera cantada por los juglares por generaciones. –¡Tú!... dilo y será rápido.
–Ehmmm… yo– dijo Ren.
El reino Butterfly parecía verse finalmente sometido a la voluntad de los invasores y sumirse en un nuevo período turbulento con la presencia de Oswald en el trono del reino. Claro, eso sería lo más lógico o por lo menos una burda fantasía de alguien descuidado.
–¡Yo ganó!– habló Ren.
El rey Oswald ni pudo reaccionar a las palabras de Ren. Un rápido movimiento fue suficiente para separar la cabeza del cuerpo, los fieles súbditos con solo verla ponerse de pie rompieron filas inmediatamente y la armada del reino Butterfly celebraba una nueva victoria. Festivia, Glossaryck, Musty, Tyson y la Alta Comisión de Magia ni emitieron palabra por la muerte del rey Johansen. Ren levemente recuperada y cogiendo la cabeza de Oswald, emprendió el camino de regresó con sus hermanos y hermanas de armas.
–¡Misión cumplida!– dijo Ren. Arrojando a los pies de Festivia, la cabeza decapitada del monarca invasor. –Ya saben cómo es… honores, cofres de riquezas, promesas de tierras, títulos de nobleza o lo que sea. Pueden enviar la cabeza a esos descerebrados y poner fin a esta locura, señores.
Escupiendo una flema directamente a los pies de Rhombulus.
–Y lo más importante… alguien invíteme un trago por lo menos– indicó Ren.
Y Glossaryck habló:
–¡La corona invita!...
–¡Excelente!– contesto Ren.
Una semana después, los Johansen firmaron una rendición incondicional por la derrota y nadie busco venganza por la muerte del rey Oswald el Gigante. En los siguientes nueve años, la famosa Dama de las Espadas continúo con sus labores fuera combatiendo a innumerables enemigos o desafiando a la autoridad monárquica… pero esa es otra historia.
Historia III: Tradición Familiar
Residencia Thomas…
–¡No!– dijo Beverly, madre de Jackie Lynn Thomas. –Mal… parece que escuchó a un cangrejo haciendo gárgaras o… un delfín con flemas mañaneras. Tus ancestros estarían sumamente decepcionados y tu tía abuela Serena fue devorada por un tiburón mientras cantaba pero eso no fue excusa… ella lo hizo con el corazón por entonar su última canción.
–¿Es broma?– preguntó Jackie.
–Debes ponerle sentimiento a tu canto y honrar a tus ancestros.
–Eso lo sé– replicó. –Me refiero a la tía abuela Serena… ¿realmente fue devorada por un tiburón?– preguntó.
–Por eso la recordamos con gran afecto y el tiburón, bueno… él murió a la hora de terminar de comer… posiblemente la tía abuela Serena fuera responsable… nunca lo sabremos– señaló Beverly controlando la silla de ruedas eléctrica.
En realidad, los humanos podían pensar sobre un terrible accidente dejando a Beverly completamente paralítica de la cintura hacia a los pies. Una sirena podía simular verse como una humana en la parte superior del cuerpo eso significaba cambiar a voluntad propia las orejas y branquias. La parte inferior del cuerpo o en este caso la cola transformada, en un par de piernas... que prácticamente le dificultaba desplazarse en tierra, prefiriendo ocupar una silla de ruedas eléctrica.
En cambio, una mestiza como resultaba ser Jackie Lynn Thomas podía transformarse todo su cuerpo a voluntad propia y desplazarse tranquilamente en tierra o adquiriendo su otra forma en el agua.
La sociedad de sirenas y tritones, existían ciertas conductas fuera que cada miembro debía honrar su herencia familiar. No importaba si fuera sirena, tritón o mestizo estos últimos a diferencia de otros resultaban ser bastante bien aceptados y se le exigían conocer completamente toda la herencia cultura de la especie como la historia familiar.
La familia por el lado materno de Jackie Lynn Thomas se destacaba por tener un canto melodioso, maravillosos nadadores y elocuentes. Beverly compartía un gran parecido físico con su hija pero la diferencia radicaba en el cabello, la joven mestiza resultaba ser rubia con un mechón de color aguamarina y su progenitora tenía el cabello completamente de color aguamarina.
–Es importante el canto…– señaló Beverly. –Por eso practicamos aquí en el sótano adaptado por tu padre.
–¡Papá…. ama el mar!– dijo Hans.
Un hombre de estatura promedio, complexión fornida, bronceado y rubio… en otras palabras un surfista de cuarenta años de la vieja escuela de surf y trayendo consigo una bandeja con la merienda de la tarde.
–Sándwich de queso con tomate y limonada– dijo Hans, colocando la bandeja sobre la mesa plegable. –¿Cómo va el canto?– preguntó.
–Mal…– contesto Jackie.
–No tan mal– replicó Beverly. –Tienes un bonito canto pero… te falta algo más de seguridad. Creo que podríamos ir a la playa e intentar un hundir un bote o yate… lo que suceda primero. Los humanos machos suelen ser volubles al canto de una sirena…
–¡Eso es verdad!– replicó Hans.
–¡Yo no voy a hundir un bote o yate!– exclamó Jackie. –Yo solo nací… para nadar y nadar.
Hans reconocía los esfuerzos de su hija de ser una adolescente promedio y aprender de su herencia cultural de las sirenas. Beverly decidió poner fin al ensayo o por lo menos tomarse un par de días en un intento que su hija se relajara, tampoco deseaba forzarla a ensayar su canto o comenzar una discusión de madre e hija.
–Cariño, dejaremos por ahora el ensayo… o por lo menos unos días– señaló Beverly.
Esa noche, la cena fue servida a las 8 pm en punto. La familia Thomas... a pesar de tan particular conformación por un humano, sirena y la hija en común, prácticamente disfrutaban de las costumbres terrestres o en otras palabras, una vida familiar promedio.
Beverly sabía preparar tanto los platillos de su especie como los terrestres. Extrañamente las sirenas y tritones amaban comer Tallarines al Pesto… posiblemente el color verde de los tallarines, les recordaba un patillo con bastante similitud a base de algas marinas.
El matrimonio conformado por Hans y Beverly se remonta a un fin de semana de hace 18 años. Por aquel entonces, un joven Hans y amante de surfear fue cautivado por una extraña joven en cierta tarde. Él intento en reiteradas ocasiones hablar con Beverly por aquel entonces acaba de cumplir los 18 años… en una caverna submarina existe un portal que conecta a la Tierra con Mewni o específicamente con el océano de Mewni. Las sirenas y tritones habitualmente realizaban pequeños viajes al mundo terrestre por mera curiosidad.
En aquella incursión, dos jóvenes de mundos tan diferentes se conocieron, pasaron tiempo juntos, se enamoraron, casaron, tuvieron una hija y gozaban de una vida tranquila. En plena cena charlaban del próximo evento que se realizaría en la Academia de Echo Creek o en este caso el Día de Campo de la Academia de Echo Creek, cuyo único fin resultaba ser recaudar fondos para determinadas obras de caridad.
La familia Thomas disfrutaba participar activamente en la venta de pastelillos. Beverly solía preparar cerca de doscientos cupcakes y un enorme pastel de frambuesa a la venta en uno de los puestos que ayudaban a recaudar fondos.
–¡Yo quiero volver a enseñar mañana!– exclamó Jackie.
Marido y mujer, intercambiaron una mirada por tan sorpresivo comentario y recordando el desastroso ensayo de la tarde. Jackie estuvo un par de horas en su habitación revisando los apuntes de historia tomados por Marco Díaz. El castaño simplemente le facilitaba los apuntes como explicarle brevemente las paginas revisadas y Star solía habitualmente realizar un comentario desagradable.
Ella ni le afectaba dichos cometarios y notando el interés amoroso de la princesa por el castaño. Concluyendo abiertamente… ¡Malévolo cucarachón se puso sentimental!, recordando una escena bastante particular de la película Hombres de Negro, y riendo por quince minutos sola en su cuarto. Retomando la conversación en el comedor y una breve reflexión personal sobre continuar progresando en el canto.
–¡¿Estás segura?!– preguntó Beverly.
–Sí.
–¿Segura?... ¿segurísima?– preguntó Hans.
–¡Siii…!– contesto Jackie. –Estoy segurísima, papá… pero quiero dejar en claro que no pienso, ni deseo hundir un barco, yate o bote… como nunca intentar confundir a los marineros.
Jackie conocía la historia familiar fuera por el lado paterno y materno. El canto significaba una parte importante de su ser, nunca renegaría toda su herencia cultural pero existían ciertas cosas dentro de las sirenas que le parecían difícil de entender como hundir barcos o engañar a marineros.
Beverly reconocía que su hija estaba dispuesta a continuar con los ensayos y Hans habló:
–No veo problema… y especialmente el sótano fue adaptado para evitar que el canto pudiera filtrarse o en el caso de ensayar el gritó de la sirena… pensando en la necesidades de mi esposa e hija.
–No debes repetirlo… un millón de veces– contesto Jackie.
–Lo repetiré… si es necesario– replicó Hans. –¡¿Bev?!– preguntó.
–Es mi obligación supervisar… el canto de mi hija y quiero continuar con la cena– contesto Beverly.
Jackie solo emitió un leve suspiro, y continuando con la cena junto a sus progenitores.
A la mañana siguiente, Jackie Lynn Thomas reanudo el ensayo y Beverly considerable un notable avance pero aún le faltaba llegar a la melodiosa voz de una auténtica sirena.
Historia IV: El Sagaz Mago Carmesí
En una lejana región de Mewni…
Yo Alphonse the Worthy (el Digno)… como aventurero del reino Butterfly, puedo afirmar orgullosamente sobre mis incontables expediciones a lo largo y ancho de Mewni… o en este caso de incontables dimensiones. Acabo de cumplir los 60 años de edad, he contemplado en primera persona maravillas naturales, enfrentando peligros, acumulado enormes fortunas y pérdidas en cada viaje… pero mi sed de conocer Mewni o lejanas dimensiones a la larga solo han sido estúpidos caprichos.
Esta historia ocurre en una época turbulenta a diferencia de los sucesos actuales. Ahora mi hija Eclipsa Butterfly de 15 años, asumió el trono del reino Butterfly y pronto elegirá casarse con un príncipe mewmano. Deseo que este testimonio sea un recuerdo a los eventos del pasado y ayuden a las futuras generaciones a comprender los peligros de aquellos seres que habitan los rincones más oscuros… conocidos comúnmente los Gusanos Devoradores.
Todo comienza con un prisionero llamado Alastor Crimson o apodado por mewmanos o monstruos, el Sagaz Mago Carmesí. Aquel hombre prefiere ser llamado simplemente Crimson, antiguamente perteneció a los fieles magos de la Alta Comisión de Magia pero ciertos motivos lo convirtieron en un renegado, mercenario e incluso un gran aliado de los monstruos… a lo largo de los años obtuvo una siniestra reputación donde se afirma que logró estafar a Serah la Gran Vorágine. La verdad resultaba ser verdaderamente perturbable a todo lo imaginado.
Ni la guerra contra los monstruos bajo el liderazgo de Seth de los Septarianos, solo puede considerarse un juego de niños. Este es mi testimonio sobre el Sagaz Mago Carmesí…
La expedición estaba integrada por una joven reina Solaria Butterfly (20 años), el excéntrico príncipe Jushtin Butterfly (24 años), Hekapoo en representación de la Alta Comisión de Magia, Alastor Crimson y mi persona. En cambio, los restantes miembros de la Alta Comisión de Magia y Glossaryck permanecieron en el reino Butterfly en una especie de consejo interino en ausencia de Solaria. Todo el asunto se remontaba a hace dos semanas con un "error" del propio Crimson mientras mataba algo de tiempo en una taberna, en alguna recóndita dimensión y la Alta Comisión de Magia recibió esa información esperando pacientemente ponerlo bajo arrestó.
Finalmente, dieron con un ebrio Crimson que inmediatamente fue aprisionado bajo los cargo de alta traición contra el reino Butterfly, terrorismo, simpatizar con los monstruos y herir letalmente a la difunta reina Skywynne Butterfly. Aquel día extrañamente, el prisionero llevaba consigo un mapa de una región lejana de la zona principal de Mewni, y nunca demostró resistencia por ser arrestado y solo dijo:
–¡Ya era hora!...– sosteniendo una enigmática sonrisa.
En el castillo Butterfly, el mapa en posesión de Crimson provocó inmediatamente un gran revuelo en especial, sobre mencionar ciertas ruinas en la zona señalada e incluso una ruta marítima estaba trazada. Por al menos dos semanas, la joven reina y la Alta Comisión de Magia discutieron arduamente y tomando una decisión de emprender la expedición hacia las misteriosas ruinas. Omnitraxus Prime y con ayuda de los mejores herreros del reino fabricaron esposas y grilletes mágicos que ayudarían a mantenerlo bajo control.
Él nunca emitió un comentario que pudiera delatar sus intenciones o planes a seguir. Abordamos mi navío personal emprendiendo el viaje a medianoche y evitar ciertas complicaciones como posibles sabotajes de nuestros enemigos. Mi amada Solaria y el excéntrico Jushtin parecían poco complacido de combatir un viaje con el responsable de herir de muerte a la reina Skywynne.
–¡Por mi!– dijo Solaria llevando su armadura y espada relampagueante. –¡Debería cortarte la cabeza y enviárselas a los monstruos!– indicó.
–No merece una muerte limpia… debe pagar por cada uno de los crimines cometidos– exclamó Jushtin.
–¡¿Crimines?!– bufó Crimson en la comodidad de su celda. –Ustedes, suelen atacar a los monstruos… adultos, mujeres, niños o ancianos sufren por aquella estúpida ambición mewmana y sin mencionar que confían en los demonios. Solo un necio confía en tales seres y hablan de crimines…. Los monstruos solo desean tener paz y prosperar.
La joven reina y su hermano mayor prefirieron dejar en la soledad de la celda a tan irritante mago y renegado de la causa mewmana. En cubierta, me encontraba junto a Hekapoo que intentaba descifrar el incomprensible lenguaje escrito en el mapa, y con ayuda de un dispositivo traductor le fue prácticamente imposible conocer las anotaciones de Crimson.
Hekapoo, dijo:
–No es mewmano alterado, ni el idioma de los demonios o parecidos… solo es un lenguaje muy extraño y posiblemente inventado.
–¿Posiblemente inventado?– pregunte a ella.
–Estudiamos el mapa e intentamos todos los métodos posibles para descifrar lo que escribió… y llegamos a una conclusión– afirmó Hekapoo.
–¿Cuál es la conclusión?– pregunte nuevamente.
–¡Alphonse!– exclamó Hekapoo con un suspiro. –Crimson nos ha visto la cara…. hace dos noches descubrimos la pequeña treta y lo trajimos con nosotros con el único fin de contar la verdad. Solo finge ser un buen prisionero.
–Crimson tenía una carrera prometedora y simplemente se negó a cumplir los mandatos de la reina Skywynne– pensando en aquella noche. –¡Conozco la historia y la reina Skywynne se enfrentó contra é!... Una noche tormentosa y un charco de sangre… Crimson asesino a la reina Skywynne en un combate uno a uno.
–¡Yo en persona lo decapitare a nuestro regreso!– exclamó Solaria, seguida de Jushtin.
–¡Quizás algo de "motivación" en la cámara de tortura!– exclamó Jushtin.
–¡La pérdida de un par de dedos!– señaló Solaria.
En mi persona cae la responsabilidad de mantener la cordura o evitar completamente cierto acto tan barbárico impulsado por la venganza personal o el regicidio de la anterior reina Butterfly. Las siguientes dos horas de navegación solo contemplamos el mar abierto de Mewni, criaturas marinas e intentamos comprender verdaderamente las anotaciones del mapa, y averiguar el objetivo principal de Crimson. En mi amplia visión, los instrumentos de navegación y ayudado por el astro rey determine estar a una distancia de cuatro días del reino Butterfly como avanzar directamente hacia el norte de Mewni o específicamente a los territorios desconocidos para cualquier reino mewmano.
Existen ciertas historias de un antiguo reino perteneciente a los monstruos oculto en las inhóspitas tierras del norte. Esa noche, contemplamos un espectáculo único con narvales migrando y una lluvia de meteoritos en el lejano horizonte. No deseo sonar pretensión o un hombre caprichoso, dicho espectáculo lo compartí con Solaria… en los últimos meses hemos mantenido una relación amorosa bastante privada a la opinión pública. Quizás, Jushtin estuviera en conocimiento pero ni parecía interesado en realizar comentarios o bromas.
En el sexto día de viaje, o en pleno desayuno discutimos de interrogar nuevamente a Crimson. Los azares del destino suelen ser extraños con una modesta expedición hacia tierras desconocidas, él nuevamente nos vio la cara con su presencia en pleno desayuno.
–¡¿Es pan de maíz y cecina de cerdo-cabra?!– preguntó Crimson, fumando de su pipa y ubicado precisamente en el mástil del navío. –No quiero ser grosero pero la comida de un prisionero es demasiado insípida…– libre de las esposas y grilletes.
Solaria, Jushtin, Hekapoo y mi persona, parecíamos presenciar alguna broma de muy mal gusto pero él lanzaba pequeños anillo de humo… esbozando una sonrisa de satisfacción por verse impunemente libre y preguntando por el desayuno.
–¡Tú!– dijo Solaria, desvainado su espada mágica. –¡¿Cuál es el truco?!– preguntó.
–Solo deseo saber del desayuno…– contesto Crimson.
–¡Te superamos en número!– exclamó Jushtin.
–¡Sí!– dijo Hekapoo, generando dos clones.
–¡Ríndete!– fueron mis palabras.
El Sagaz Mago Carmesí ni parecía intimidado por las advertencias o responder a tales palabras.
–¡Anoche!– exclamó él. –El estrafalario Jushtin fue a dejarme mi cena y coincidentemente un accesorio de su persona fue la clave de mi libertad y deambular libremente en pleno descanso de tan valiente tripulación aventurera… y les aconsejo mantener la calma, me tome la libertad de tallar un par de runas por aquí y allá… debo decir una palabra clave y nuestra existencia mundana solo será un recuerdo efímero o en este caso solo de ustedes, mis estimados– arrojando a los pies de Jushtin, el mencionado objeto.
Solaria volvió a envainar la espada, tomando algo de distancia y Hekapoo habló:
– ¡Tregua!– una opción viable.
–¡Una idea razonable!– me dije.
Crimson saboreo por unos segundos la palabra y las posibles dobles intenciones de ser traicionados pero él contaba con una carta segura pudiéndose jugar a su antojo.
–¡Trato!– fue la respuesta de Alastor Crimson. –Deseo desayunar un poco de pan de maíz y cecina de cerdo-cabra… por favor.
Solaria masculló un par de palabras, Jushtin bebió un rápido trago de su petaca personal, Hekapoo de mala gana sirvió el desayuno y mi persona abrió un breve dialogo.
–¡¿Cuál es el truco del mapa?!– pregunte.
–Bueno…– respondió el Sagaz Mago. –El mapa fue robado de un antiguo templo de monstruos… hace treinta años, y luego de un tiempo "persuadiendo" al anterior propietario pudo hacerlo mío. Mi principal fin es obtener cierto objeto de interés superior en aquel sitio donde nos dirigimos pero… debemos mantener el curso por los siguientes tres días en dirección noroeste.
–Noroeste… tenemos un curso más concreto que viajar a ciegas rumbo al norte– respondí.
–Te lo encomiendo… ¡Alphonse the Worthy!– dijo Crimson, plantando una mirada fija en la joven reina.
Nadie parecía estar feliz con la presencia de Crimson deambulando libremente por mi barco. En la segunda noche de viaje con rumbo noroeste… logre entablar cierta conversación con él.
–Siempre has sido leal… a la causa Butterfly– señaló Crimson. –Eres un hombre honorable.
–Solo hago lo correcto o intento seguir mis principios…– respondí. –¡¿Cómo te sientes?!– pregunte.
–¡Bien!– contesto Crimson.
–No me refiero a tu salud... sino a lo sucedido con la reina Skywynne. Resultabas ser el pupilo favorito de la reina, una carrera prometedora y un talento innato para un niño criado por monstruos lobos.
–Ella intento conseguir la ubicación exacta de mi padre adoptivo y los líderes de las diversas razas de monstruos. Debía traicionar a todos aquellos que conocía de siempre… nunca desee formar parte de la academia de Skywynne.
Crimson, hizo una breve pausa.
–Lamentablemente… tuve que tomar una decisión.
Mi persona o en este caso cualquier miembro de la nobleza o parte del cuerpo militar saben de los oscuros eventos en el salón del trono. Estaba completamente seguro que el resultado del combate dejo a la anterior reina en la tumba y Crimson perdió en el proceso su brazo derecho. Extrañamente él exhibía los dos brazos completamente normales y hasta las dos manos enguantadas.
Descartando la posibilidad de verlo a él carente de un brazo. En el tercer día de viaje con rumbo noroeste, finalmente vimos nuestro destino y todo lo inculcado por nuestros progenitores desaparecía en un abrir y cerrar de ojos. Hekapoo intentaba dimensionar aquella enorme estructura construida a los pies de la titánica montaña.
–¡El antiguo reino de los monstruos!– exclamó Crimson.
Alastor Crimson nos relato brevemente sobre el antiguo reino de los monstruos. Aparentemente los antiguos monarcas de los monstruos se dedicaron a construir o expandir la edificación en cada gobierno.
–Hace unos dos mil… o precisamente un Septariano miembro del consejo del rey monstruo afirmó conocer una forma de adquirir cierto poder proveniente de los tiempos antiguos…– dijo Crimson. –En un intento de obtener el poder prometido… el rey monstruo y sus súbditos intentaron conseguirlo. En menos de un día… este reino cayo de un solo golpe y los monstruos emigraron hacia el sur. Según mis fuentes… en el interior de esta estructura encontraremos los restos de miles de monstruos…
–¡¿Es broma?!– preguntó Jushtin.
–No– fue la respuesta de Crimson.
–¡¿Y cuál es tu objetivo?!– preguntó Solaria.
Crimson, contesto:
–Un artefacto… en el salón del trono. Solo lleven lo esencial.
Siguiendo las palabras de Crimson, llevamos con nosotros lo esencial o en este caso algunas herramientas, cuerdas, linternas, provisiones, una pala y una brújula. Mi barco fue dejado a pocos metros de la costa, un poco de agua salada en el calzado y en la parte inferior de los pantalones no fue excusa suficiente para desistir y pisamos tierra como si fuéramos los primeros mewmanos en reclamar una nueva tierra. Crimson estudio por breves segundos los alrededores y señalando los mil peldaños de la escalera que iban directamente a la entrada principal.
–Posiblemente… somos los primeros visitantes en dos mil años. Este sitio esta maldito… veremos cosas…– dijo Crimson.
Solaria intercambio una mirada con su hermano mayor, Hekapoo y mi persona. En otras palabras, ella prefería desvainar su espada y poner fin a todo el asunto con Crimson.
–¡Solaria y Jushtin!– dijo Crimson. –Le aconsejo olvidar por el momento ciertas ideas de poner mi cabeza en una pica y exhibirla por todo el reino Butterfly. Nada bueno saldrá de un intento de ataque a traición hacia mi persona.
–Alguna vez, fuimos hermanos– contesto Solaria.
–Fuiste un hermano para nosotros…– señaló Jushtin.
–¡Alguna vez!– fue la respuesta de Crimson. –Y Hekapoo… solo intenta pensar por ti misma, alguna vez.
–¡No soy una tonta!– replicó Hekapoo.
Finalmente, esperaba recibir un comentario o posiblemente insulto. Él solo me dijo:
–Conoces mi opinión sobre tu persona, Alphonse…
La única puerta estaba adornada por dos enormes pilares y una docena de efigies de monstruos posiblemente antiguos héroes o monarcas. En principio, nos mostramos dudosos en ingresar, y Crimson se detuvo a admirar ciertas esculturas de monstruos y registrando ciertos datos en una pequeña libreta.
–Ellos resultan ser los antiguos reyes y reinas monstruos… o en otras palabras son los 12 monarcas encargados de erigir este sitio– mientras tomaba nota de su pequeño descubrimiento. –¡Entremos!...
El primer tramo o en este caso la denominada recepción de la edificación, nuevamente nuestra percepción de todo lo creído daba un giro demasiado radical y ahora sabíamos perfectamente sobre las habilidades creativas de los monstruos. Crimson ocasionalmente se detenía admirando alguna estatua o relieve.
–¡¿Qué es este lugar?!– preguntó Jushtin.
–Tiene una similitud con el antiguo templo de los monstruos… cercano al castillo Butterfly– dijo Solaria. –¿Hekapoo?– preguntó.
–Ni idea… es la primera vez que veo algo así– contesto ella.
–Es de todo un poco….– dije.
Mi teoría estaba centrada sobre una edificación que resultaba ser un templo, ciudadela y fortaleza. El resto pensaba algo similar pero tantas estatuas o representación grabadas en toda la estructura de piedra.
–Es todo de un poco… pero tiene un fin superior– afirmó Crimson apuntando con la linterna hacia un mural. –¡¿Se les hace familiar?!– preguntó.
En aquel mural contemplamos con horror a los monstruos intentando defenderse de aquellos seres reptantes y comiendo todo a su paso, parecían verse completamente sometidos a la voluntad de esas "cosas" similares a gusanos y en el siguiente mural comprendimos algo más…
–¡Serah la Gran Vorágine, Elric la Tétrica Tempestad, Karel el Lamento Invernal y Egon el Tornado Insaciable!... y esos son… los Antiguos que han muerto debido a enfrentarse a esas cosas…– dijo Crimson. –Según mis investigaciones hace unos cinco mil años… existieron un total de mil Antiguos o Dragones Dimensionales… pero mantener a los Gusanos Devoradores es un trabajo riesgoso como procurar preservar el orden entre las dimensiones.
La pequeña clase de historia simplemente menoscabo la hegemonía mewmana. Los Antiguos solían tratar de la peor forma a los reinos de Mewni, bajándolos al nivel de la basura y en ocasiones ejecutando uno que otro monarca por mero capricho. Ni hablar de los Heraldos o comúnmente llamados matones que cumplían ciegamente la oscura voluntad de los Antiguos.
Fueran Antiguos o Heraldos podían verse como deidades y odiados al mismo tiempo. Quizás, Serah la Gran Vorágine resultaba ser la menos predecible de los últimos cuatro. Regresando a la historia, continuamos adentrándonos hacia los niveles superiores de la estructura y encontrando esqueletos de monstruos portando armaduras como armas… en los niveles cercanos al salón del trono parecía que el número de esqueletos aumentan bruscamente… y notando los destrozos provocados.
–¡No puede ser!– exclamó Solaria.
Atestiguamos los restos mundanos de una inmensa criatura con un largo aproximadamente de cinco metros, completamente petrificada por el paso del tiempo. Los restos de los monstruos daban a entender una cruda batalla por intentar vencerlo pero la victoria había cobrado la vida de incontables monstruos valerosos. Ingresamos con cierta cautela a la sala del trono y encontrando una verdadera tumba.
–¡Lo siento!– exclamó Crimson.
El Sagaz Mago Carmesí en un abrir y cerrar de ojos, lanzó un rápido conjuro contra el suelo produciendo un fuerte impacto. En la confusión, Jushtin intento responder el ataque a traición pero inmediatamente fue derrotado.
Hekapoo y yo, nos dispusimos a coordinar un ataque pero él respondió con una descarga eléctrica, tumbándonos en el suelo. Solaria desvainando su espada mágica y respondiendo el ataque, él esquivo con cierta holgura los intentos de estocada.
–¡Dicen que mi madre… te dejo sin el brazo derecho pero veo que lo tienes completamente sano!– insinuó Solaria dispuesta atacar nuevamente.
–¡Oh!... bueno eso es verdad pero…– dijo Crimson, quitándose el guante como parte de la manga del abrigo carmesí. –¡Un regalo de Serah la Gran Vorágine!– exhibiendo una extremidad escamosa roja, alargadas falanges y garras negras.
–¡Dicen que estafaste a la Gran Vorágine!– replicó Solaria.
–¡No!– contesto Crimson. –En realidad, es un regalo de mi maestra Serah y he venido a cumplir la voluntad de los Antiguos pero… era necesario tener algo de ayuda. He recibido una escama mágica de la propia Serah,
–¡Muere!– gritó Solaria lanzando su hechizo más mortífero que canalizo por medio de su espada mágica.
El rayo de energía mágica hizo una trayectoria de aproximadamente diez metro. Él solo debió extender su brazo derecho con la palma abierta, manteniéndose sereno y esperando el impacto letal. Hekapoo ayudaba a ponerme de pie y acto seguido ayudamos Jushtin atestiguando el combate. Sabíamos de sobra que seríamos meros estorbos en el combate uno a uno.
–El problema del reino Butterfly siempre piensan que pueden asegurar todo. He contemplado eventos futuros… pronto vendrá un gran cambio en todo Mewni– dijo Crimson conteniendo el proyectil mágico sin mayores esfuerzos. –Aquel trono resulta ser un antiguo artefacto mágico y tengo la energía necesaria… para volver a reactivarlo.
Crimson logró salirse con la suya y caímos fácilmente en concretar esta expedición. Los ojos brillaron intensamente, la energía mágica contenida por medio del brazo derecho donde estaba injertada la escama mágica y redirigiendo todo el poder mágico lanzado por Solaria hacia el trono. Inesperadamente, toda la edificación comenzó a derrumbarse y Hekapoo afortunadamente trajo consigo un par de tijeras que nos permitió abrir un portal directamente a mi navío. Cruzamos sin pensar mientras Alastor Crimson tomaba posición del trono.
En la cubierta de mi navío, inmediatamente tómanos curso hacia el reino Butterfly. Los cuatro observamos a la imponente estructura derrumbarse a pedazos.
–¡Debe estar muerto!– señaló Hekapoo.
–¡Posiblemente!– afirme o eso creía.
–¡Miren!– señaló Jushtin.
Mientras la imponente edificación continuaba derrumbándose y un irónico giro de la situación. Él emergía victorioso de la estructura pero abordo de una aeronave antigua controlada por medio del trono levitando a pocos metros de la antiquísima maquinaria.
–¡Crimson!– gritó Solaria, empuñando su espada mágica.
En un acto desafiante, él soltó una estruendosa carcajada y preparándose para tripular libremente la extraña maquina construida por los monstruos.
–¡Te perseguiré hasta los confines de Mewni!... ¡Si es necesario!... ¡Me oyes!... ¡Hasta los confines de Mewni!...– gritaba Solaria. Mi navío lentamente iba alejándose de las ruinas del antiguo reino de los monstruos. La antiquísima aeronave lentamente fue alejándose de nosotros y finalmente dio el salto hacia otra dimensión.
Alastor Crimson o el Sagaz Mago Carmesí, nuevamente lograba burlarse de la autoridad del reino Butterfly, pasando a la clandestinidad lejos de Mewni… y a modo de palabras finales posiblemente hemos cometido un terrible error por dejarle huir con respuestas sobre el futuro de Mewni.
Y continuara en el siguiente actualización como retomando el siguiente título "El Misterio de la Princesa Cisne". En estas cuatro historias pudimos ver a otros personajes que han tenido participación en la historia y especialmente algunos sucesos determinados.
En relación al carácter de Ren y Crimson… sean algo más explosivos o radicales. Igualmente ellos maduran a lo largo de los años pero… básicamente es verlos en un antes y un después en la historia central. Finalmente la idea es hacer algo más relajado y una pequeña pausa de los sucesos centrales.
Ahora vayamos con los reviews:
Starco4everr: Muchas gracias.
Mazp04: Muchas gracias. Sobre la expansión de una historia siempre está presente como desarrollarse a un plazo determinado y obviamente aún queda por expandir según avancen los capítulos o el desarrollo de los personajes.
Alfonso Sparda: Muchas Gracias. No creo que sean tan aliados… sino más que nada es amistad con las Jynx`s y Hobgoblins… ellos/as reconocen a Marco como su amigo… pero se agradece lo que dices.
Eso es todo, mis queridos lectores… nos veremos pronto.
